Para amu-chan: Bueno, sinceramente es la primera vez que alguien me dice que no comprende mi manera de narrar las historias, ni siquiera mi editora me ha dicho algo algo al respecto (Sí, te quiero mucho Steph-senpai) como sea, quizá no seas la única persona, así que dejaré eso claro desde ahora...

-La Narración (osea la que hago yo) va en letra normal, como ésta.

-Cuando narra un determinado personaje (o se expresan directamente con sus pensamientos, como quieran verlo, narrando por ende ellos la historia desde su punto de vista) colocó entre párrafos comillas ", " desde el inicio hasta el final. Comenzando en un párrafo "así, hasta llegar a otro donde yo decido terminar ese POV" así.

*No coloco Nombre de Personaje y POV, porque pienso que es más divertido descubrir que personaje hago entrar narrando la historia, además me parece que con tanto personaje que yo hecho a narrar se vería un poco cargado, tal vez si solo fueran dos, pero total, a mi así me gusta.

*No me gusta estar entre tanto y tanto colocando comillas, pienso que así es más confuso, (además de que es una lata estar haciendo eso) tomando en cuenta que yo también narro en la tercera persona. Tampoco me gusta estar separando las conversaciones, con tantas comillas, pienso que se diferencia perfectamente (independiente de como se lleve la narración) de cuando alguien comienza y termina lo que dice, respectivamente, los guiones son más que suficientes.

-La letra cursiva la utilizo (me pregunto si lo han notado) para cuando un determinado personaje evoca recuerdos del pasado, ya sea para si mismo, o hablando con alguien más.

-Y los Falsh Back, son para hacer una regresión necesaria a eventos específicos del pasado, para no perder la continuidad en la historia.

Y bueno eso es lo que digo yo...sin más que decir, ahí les va...

Disclaimer: MSLN no me pertenece, ni sus personajes obviamente, sino que son propiedad de sus propios autores.

Por SotaElderSoldier & StEpHyGrOcK3107

-…p-pero, yo no sé cómo se hace Nanoha…-Fate no se negó, sin embargo carecía del conocimiento necesario para hacer lo que le pedía.

-¿Nunca has cuidado de un bebé?

-No, ¿Tú si?

- Sí, aunque fue hace ya un tiempo…si quieres yo te digo cómo, y tú lo haces…

-En cualquier caso, necesitamos pañales para bebés…- Fate se puso pensativa y entonces recordó- las llaves…- las tomó de la mesa, y otra duda surgió en ella- ¿De qué crees que sean?...- Nanoha vio las pequeñas llaves en las manos de Fate, y trató de resolver el enigma con su mente, pero alguien ya se comenzaba a mover incómoda entre sus brazos…

-No lo sé, pero Vivio-chan ya quiere que la cambien… ¿No será mejor ir a comprar unos?…aun así ya está anocheciendo y no quisiera que fueras tu sola Fate-chan… ¿Y cómo se supone que alimentaremos a Vivio-chan?- mencionó preocupada.

-¡Ya lo tengo!- dijo Fate, sin haber puesto atención a las palabras que Nanoha decía.

-Fate-chan…

-Son de las habitaciones que están cerradas arriba.

-Fate-chan eso no es importante, lo importante ahora es que Vivio-chan…

-Lo sé, pero solo…déjame hacer esto, tengo un presentimiento de que es algo importante…- Nanoha miró a Fate, no comprendía la situación, se supone que debían cuidar de Vivio-chan, no porque Hayate las hubiera obligado, pero no debería pensar en unas habitaciones, cuando debía pensar en Vivio…pero al ver a Fate…

-De acuerdo…- se resignó, no estando segura.

-Ahora vuelvo…- dijo y se dirigió hacia arriba, a las habitaciones contiguas, que respectivamente estaban a cada lado de la habitación que compartía con Nanoha.

-¿Qué encontraste Fate-chan?

-¡Ah! ¡¿Qué es esto?!- gritó Fate desde arriba, y Nanoha se preocupó.

-¿Sucede algo malo Fate-chan?

-¡Nanoha esto es…! ¡Deberías verlo! ¡Está…muy lindo!- ¿Lindo? ¿Acaso había algo lindo que podía provenir de Hayate?- ¡Oh, lo siento, olvidé que no puedes venir! ¡Pero esto es increíble…! ¡Iré a la otra habitación a ver que hay! – hasta cierto punto Fate se escuchaba acelerada y con desenfreno, hasta se podría decir que un poco alterada.

-¡¿Fate-chan?!- y Nanoha no comprendía nada.

-¡WOAH! ¡¿Nani kore?! - Fate estaba que no salía de su impresión. Y pensando en ese instante en su amiga, en su corazón surgió un sentimiento extraño, sentía que tenía muchas cosas que reclamarle, que Hayate le debía explicar… ¿Por qué? ¿Por qué había hecho eso? Incluso le parecía demasiado para ser una broma, o un reto encubierto, y fuera cual fuera la razón, no podía comprenderlo- Nanoha…- habló ahora seriamente en voz alta- ¿Qué es lo que necesito para cambiar a Vivio?

-Fate-chan…- una sensación rara recorrió a Nanoha ¿Qué estaba pasando?- Pero eso…debemos ir a…para…-incluso sus palabras no eran coherentes.

-¡Dímelo!, solo…dímelo…

-Pues…pañales que sean de su edad, y unas toallitas especiales (húmedas) para bebé… ¿Me pregunto cuánto costará la ropa de bebé…y su comida…?...- con cada palabra que decía comprendió lo serio de la situación, debía ser por eso que Fate había reaccionado como lo hizo antes, y ahora…qué se supone que haría, necesitaba muchas cosas, para poder hacerse cargo de Vivio, el dinero que tenía de sus padres no le sería suficiente…- Fate-chan yo…- la tristeza la invadió al sentirse impotente sosteniendo a Vivio entre sus brazos, sus sentimientos no eran suficientes, ahora comprendía mejor aquel dicho que decía "de amor no vive la gente", su pecho se sintió pesado, y lágrimas se derramaron recorriendo su rostro, ella aún era una niña de tan solo 16 años…

Pero una mano limpió gentilmente las lágrimas de sus ojos…

-Fate-chan- acto seguido, Fate le entregó un beso fugaz en sus labios…

-Todo está bien Nanoha, aquí tengo lo que me pediste…- y en efecto, el la otra mano Fate cargaba con le que le había pedido…

-Pero cómo…de dónde…

-Arriba…- dijo siendo lo más obvio- hay una habitación, creo que es la más pequeña de la casa, donde hay una pequeña cuna celeste, cubierta por un mosquitero blanco que cuelga del techo, las sábanas son rosa (vaya gustos de Hayate), y adentro hay un pequeño juego giratorio, y alrededor de toda la habitación hay muchos peluches y juguetes…

-¿En serio?...- no lo podía creer.

-…Y eso no es todo… en la otra encontré esto…es como si fuera un mini súper de bebé, esa habitación es incluso más grande que la nuestra, y ahí…creo que encontraremos todo lo que necesitamos para cuidar de Vivio…- y Fate le sonrió…- aunque no creo que dure para siempre… pero por ahora está bien…

-Qué bueno…estaba muy...preocupada…- decía Nanoha con la voz rota, comenzando nuevamente a llorar- Fate-chan…- y abrazó como pudo a Fate, con un solo brazo y sosteniendo a Vivio…

-Nanoha no te preocupes, yo estaré contigo, todo saldrá bien- y con cada palabra consolaba al desolado corazón de Nanoha-…pero ahora debemos cambiar a Vivio…

-Sí…- Fate colocó las cosas en la pequeña mesilla, y tomó a Vivio de los brazos de Nanoha…

-¿Estará bien si la pongo de regreso en su…canasta?- Nanoha rió un poco al ver que Fate no sabía como referirse al cunero…

-Claro, solo debes hacer lo que digo y todo saldrá bien…- las lágrimas de Nanoha aún eran visibles, pero fue un alivió para ella darse cuenta que el apoyo de Fate era sincero.

-Muy bien…- Fate colocó a la bebé en la cuna, con un poco de nervios ya que la veía tan pequeña y frágil, era la primera vez que la cargaba…abrió la bolsa de pañales desechables y el de toallas húmedas…-¿Ahora qué hago?...

-Quita con cuidado los sujetadores del pañal, y coloca con cuidado a Vivio un poco más arriba, donde el pañal no esté sucio…- Fate hizo lo que le dijo Nanoha. A pesar de lo que estaba haciendo, no sentía vergüenza alguna, ya que sentía la ternura que le inspiraba Vivio, al verla a los ojos y haciendo todos esos movimientos erráticos con sus manos y su cuerpo…

-Ahora colocó está la parte delantera del pañal cubriendo lo sucio ¿No es así?- y Fate lo hizo…

-Sí, aprendes muy rápido Fate-chan…ahora sujeta los pies de Vivio-chan, levántala un poco, y podrás limpiarla, hazlo con cuidado…

Fate continuo siguiendo las indicaciones de Nanoha, y con las toallitas limpio a Vivio y le colocó el nuevo pañal.

-Hey, ¿Ya estás más contenta?- Fate miraba a Vivio más cómoda, no dejaba de mover sus manos y pies.

-¿No fue tan difícil, o si?- Nanoha sonreía feliz.

Fate cargaba a Vivio con delicadeza, sobre todo al sostener su cabeza, ella también estaba maravillada con ese pequeño milagro que sostenía en sus brazos.

-¿Podrías sostenerla? Debo ir a botar esto a la basura- claramente se refería al pañal y toallitas sucias. Y Fate se la entregó nuevamente…- y ponle esta pequeña pijama, la encontré allá arriba, está limpia, hay mucha más ropa pero esta me gustó mucho…

-Bien…- con cuidado ubicó a Vivio a su lado en el sillón, y despacio le colocó la prenda, al terminar, la acunó entre sus brazos, y le besó su pequeño rostro-…te quiero Vivio- y esperaba que eso fuera suficiente para darle fuerzas y poder luchar por ella, subió la mirada y ahí estaba Fate, no importaba si era muy difícil, no estaba sola...

Mi Hija como Ninguna Otra

Capítulo 9:

Lágrimas Cristalinas, Parte I

"Cuando besé a Nanoha todo terminó de caerse, las máscaras y disfraces que me encubrieron por años alcanzaron su límite, caí en aquella pista liberándome de un error, y sus labios cayeron sobre mi (porque así fue como yo lo sentí) pera llenarme de amor y de vida, la vida que por alguna razón creí perdida un vez, pero que regresó a mi entre sus brazos. Y es que desde que la conocí, me sentí tan unida a ella, pero aún estando cerca estaba lejos, eliminar una corta distancia es más difícil que eliminar las grandes distancias en kilómetros que dividen a las personas, porque a mí, me costó años, pero al fin llegue al final de ésta carretera, y la encontré a ella, y a alguien más…"

-Sabía que podíamos demandar a Hayate…

-¿Fate-chan?...

-Mira- dijo acercándose a Nanoha para mostrarle cierta hoja de los documentos entregados por Hayate…- aquí está la firma de mi madre Lindy, y aquí, la firma de tus padres…

-No puede ser…es imposible que ellos consintieran algo así…

-¡Por eso! ¡Lo que ha hecho Hayate es FRAUDE! Recuerdas…mi madre está en Italia, y también es imposible que firmara éstos papeles.

-Aún así, eso no cambia el hecho de que somos menores…no podríamos hacer algo aunque quisiéramos, no quiero decirle a mis padres de esto,…o tú, ¿Quieres que diga algo, y que nos quiten a Vivio? – Fate suspiró…

-No. Pero solo digo que esto es fraude, además, incluso si tuviéramos la ayuda de nuestros padres, no creo que podríamos hacer algo al respecto, ya sabes, solo haría caer más bajo a Hayate con más fraude, y en todo caso, si se enteraran nuestros padres, sería un caos…no creo que sea conveniente…

-Por supuesto que no, sin mencionar que estamos de acuerdo con cuidar a Vivio ¿Verdad?

-Sí…- Fate se quedó pensativa. Todavía trataba de comprender la motivación de Hayate, lo que le había hecho Nanoha no le parecía suficiente, debía haber una razón más grande.

-¿Y?...

-¿"Y" Qué?...- Fate no comprendió la pregunta de Nanoha.

-¿Hay alguna otra cosa importante ahí que debamos saber?…

-Hay muchas páginas aquí Nanoha…

-¿Y qué tal si buscas, la razón del fallo a favor de Hayate?

-¡Cierto! Veamos…- Fate ojeaba con algo de prisa las hojas en sus manos, hasta que creyó encontrar algo…- no sé, lo que dice aquí es muy extraño, no lo comprendo…

-Léelo…- pidió su compañera.

-…algo acerca de…modificación de leyes…menor responsable…acuerdo de instituciones médicas y gubernamentales… ¿Qué?...posibilidad inquisitiva ¿are?… ¿Leyes americanas? Pero si estamos en Japón...padres a favor de la emancipación liberada temporaria…responsabilidad a cargo de los ejecutores… la minoría de edad en pro adopción vs la burocracia regular ¿Qué demonios?... ¿Qué te parece? Ganó la minoría de edad.

-¿Liberación emancipada temporaria?

-Algo acerca de que pronto seremos mayores…

-Fate-chan léelo todo, no comprendo nada de lo que has dicho…

-¡Es que es demasiado! Las letras son muy pequeñas…

-…bueno y qué era eso del menor responsable, sentí curiosidad cuando dijiste eso…

-Permíteme…- Fate agudizó sus ojos para leer es pequeña parte-ammm…la parte solicita considerar…que a través del mundo…cuando un menor se sujeta a las leyes de exigencia particular, no se considera, sino que se obliga por consiguiente a la herencia…y es inevitable la connotación de su parentesco…dejando de ser menor para ciertas leyes…y que en cuanto a la base legal para lo que si lo sería,…por consiguiente debe cumplir… ¿Ah?...

-Fate-chan…- Nanoha trataba de pedirle coherencia, pero ni la misma Fate podía encontrarla entre esas letras…

-No es mi culpa…pero espera, creo que aquí…- continuó leyendo, ya no en voz alta, sentía que así se guiaba mejor…Nanoha esperó algún tiempo, hasta que por fin Fate se despegó un poco de aquel papel.

-Bien, estoy lista para la explicación…

-¿Sabes cómo un menor puede ser sujeto a leyes?...

-¿Esa es tú explicación?...

-¡Hablo en serio!

-Mmmm… ¿Cometiendo algún crimen? No, no lo creo, existen leyes especiales para menores…

-Volviéndose padres…

-¿Qué?

-Así es, no existen muchas leyes que amparen a los menores al volverse padres…

-Eso no puede ser cierto…

-Pero es muy poco, las instituciones gubernamentales no son muy conocidas, además el menor está obligado a dar su apellido, comprometiéndose así con las instituciones…es un poco complicado pero, usualmente eso no sucede, los menores no acuden a las instituciones, ni sus familias al enterarse, suelen ser ellos quienes apoyan al menor…además eso no cambia el hecho de que son padres ante la ley…

-¿Esa es la base legal?...

-No, de lo contrario no habría tantas paginas con estás letras de hormiga…- dijo decepcionada Fate.

-Nya ha ha ha, Fate-chan mejor deja eso, si Hayate-chan logró ganar debe ser porque encontró un argumento válido, a pesar de haber falsificado las firmas de nuestros padres…

-Demo…- Fate hizo un puchero, que a Nanoha le pareció de lo más lindo. Y acercándose a ella, la abrazó. Ya estaban en su cama, listas para dormir, mientras Fate le seguía dando vuelta a aquellos papeles justo después que se durmiera Vivio. Así que a Nanoha no le quedó de otras más que quitarle los documentos de las manos después de aquella conversación.

- Fate-chan es hora de descansar… ¿Podrías apagar la luz?- Fate aún con el ceño fruncido por el desinterés de Nanoha, que no le permitía saciar su curiosidad de saber cómo había resultado el acontecimiento, lo único que pudo hacer fue estirar su mano tras de sí para apagar la luz, y luego aferrarse a Nanoha. Ya que más que sus instintos por comprender lo que sucedía, estaban esos nuevos momentos que compartiría ahora con Nanoha, y guiada en su abrazó, se incorporó un poco para poder besar a Nanoha en los labios, y ésta le correspondió, más que pasional, fue algo romántico lleno de cariño, y al separarse, Nanoha se acunó en su pecho-…Te amo, Fate-chan.

-Y yo a ti, Nanoha…

Cerraron sus ojos, dejándose llevar por el sueño, después de ese día tan cansado.

-…~Ah…- un quejido se escuchó- angh...ñya~, ñya, ñya, ñya…- el llanto se hizo más fuerte, y despertó en medio de la noche a sus protectoras.

-¡Ah! ¡¿Qué sucede?!- preguntó exaltada Fate, al despertar tan abruptamente.

-Es Vivio-chan…- decía Nanoha somnolienta desde su lado de la cama- de seguro le sucede algo…Fate-chan, ve tu…es tu turno-Fate suspiró, era obvio que ella era la que estaba más despierta de las dos…y Nanoha tenía razón, era su turno…

-Ya voy…

Fate se levantó, aún con los ojos pesados, y se dirigió a la cuna que se encontraba a la par de la cama que compartía con Nanoha…

Flash Back

-Oh, no…

- ¿Qué sucede?

-Olvidé que hay que hechar una crema especial antes de colcocar el pañal.

-¿En serio?

-Sí, es para que no se irrite su piel por el calor y no se escalde...

-Me lo hubieras dicho antes- Fate suspiró.

-Lo lamento, lo olvidé, la próxima vez lo haremos ¿De acuerdo?

-Muy bien, pero si queremos tener energías para cuidar de Vivio, debemos comer algo. Ya tengo un poco de hambre- dijo Fate un poco avergonzada.

-Tienes razón. Pero antes debemos preparar la leche para Vivio…

-Nanoha ¿Cómo haremos eso?

-Descuida, yo te explico.

Parecía que las cosas iban a cambiar en gran medida, y así con paciencia, fue aprendiendo cada cosa que le enseñaba Nanoha, como el hervir los biberones y el agua antes de prepararla como tal, para mayor higiene, y verificar que el agua tuviera una temperatura adecuada para no lastimar a Vivio, que el agua iba antes que la fórmula de leche para que no quedasen grumos y pudiera pasarle algo malo a Vivio o que no pudiera tomar la leche a través de la pacha ya que esto la taparia. Después de todo esto al fin cenaron, teniendo muy de cerca a Vivio y hablándole como si ya comprendiera.

-…y recuerda estar siempre pendiente, ya que Vivio aún no esta en edad de tomarse por si sola su biberon, y siempre hay que prepararla en el momento ya que suelen arruinarse con facilidad...

-Bien...- dicho esto no pudo evitar dar un gran bostezo, muestra de su sueño y cansancio

-Ya estás muy cansada Fate-chan, ve a dormir...

-Y tú, Nanoha ¿No vendrás a dormir conmigo?...

-No te preocupes, yo me encargaré de Vivio, al parecer todavía tiene mucha energía. La dormiré y me quedaré con ella en la habitación, así que no me esperes ¿Bien?

-Pero...

-Descuida Fate-chan, ya veremos que hacer mañana- Fate miró a Vivio y a Nanoha respectivamente, y se dirigió a esta última para darle primero el beso de buenas noches.

El contacto fue cálido e hizo sonreir a Nanoha.

-Procura descansar, descansa tu tambien Vivio- y le dio un beso en su pequeña cabecita.

-Sí, lo haremos.

Ya en la cama, aunque sentía cerrar sus ojos, pensaba en Nanoha, esa noche no dormiría con ella, de alguna forma ya la extranaba. Ella también debía aprender a cuidar apropiadamente de su, ahora hija, para no dejarle toda la carga a Nanoha, quien había dejado de quejarse de la lesión de esa misma tarde para cuidar de Vivio.

Vagamente recuerda haber escuchado llantos en medio de la noche que hicieron abrir sus párpados, pero que inmediatamente amainaban, y ella volvía nuevamente a su sueño. Al despertar del siguiente día, no pudo evitar mover sus manos inquietantes, en busca de la compañía a la que ya se había acostumbrado a tener en los anteriores treinta días.

-Nanoha...-murmuró abriendo sus ojos, al no haberla encontrado.

Se levantó, extrañando la sonrisa que siempre le brindaba Nanoha esos días, donde no era regañada por levantarse tarde. Se duchó y al terminar se vistió con ropa casual, para andar en casa.

-Buenos días Fate-chan...- la saludaron al terminar de bajar las escaleras.

-Nanoha- exclamó alegre. Nanoha ya se encontraba en la cocina, preparando el desayuno- ¿Y Vivio?- preguntó al no verla.

-Está durmiendo, no pudo dormir mucho anoche...- dijo con una sonrisa y Fate se preocupó.

-¿Y tú Nanoha?

-¿Yo? Estoy bien, no te preocu...- Nanoha se tambaleó un poco, desacreditando así sus palabras.

-Nanoha, ve a sentarte y descansa un poco, yo terminaré el desayuno...

-Pero Fate-chan no sabe cocinar...

-Haré lo mejor que pueda...- Fate le hacía sentir seguridad, con su sincera preocupación y apoyo. Nanoha agradecía tanto conocer por completo sus sentimientos, porque ahora podía quererla y poder agradecerle más adelante, sin sentir que tuviera algún límite.

Fate se dio cuenta, de que debió ser agotador para Nanoha lo del día anterior, no dijo nada pero, tenía una leve sombra debajo de sus ojos, así que en modo de recompensa trató de no quemar mucho el desayuno. Después de eso decidieron cuál era la mejor acción a seguir, y aprovechando que Vivio aún dormía, hicieron la tarea que tenían de la escuela. Para sorpresa de Fate, la de cabello cobrizo se quedó dormida sobre la mesa antes de finalizar la tarea, sonrió y suspiró, y con cuidado de no despertar a su compañera, retiró el cuaderno sobre el que estaba, y finalizó por ella lo que le faltaba.

Vivio despertó a media mañana, justo cuando Fate estaba por finalizar la limpieza del lugar. Nanoha ya había ido a la habitación contigua a mano izquierda de su habitación donde se encontraba todo lo necesario para cuidar de Vivio, donde habían encontrado también un coche y una mecedera de bebé. Así que luego de atender en lo necesario a Vivio, Nanoha realizó la colada del día...

-Ya he terminado, ¿Cómo se encuentra Vivio?

-Bien ¿Qué malo podría pasarle?, estoy yo aquí…

-Arigato, Fate-chan. Creo que ya debo hacer el almuerzo...

-mmm...ne, Nanoha...

-¿Si Fate-chan? ¿Quieres algo en especial para almorzar?

-No. Me preguntaba si no deberíamos asear a Vivio, darle un pequeño baño, es decir, ¿No es malo hacer eso en la tarde?...

-Es verdad, tienes razón, lo había olvidado, en ese caso...

-Yo lo haré, tú ya has hecho muchas cosas...

-da...ga...ha-Nanoha rió al escuchar esas palabras tan intelegibles de Vivio.

-En verdad te lo agradezco Fate-chan, pero Vivio aún es muy pequeña, y hay que tener sumo cuidado al bañarla, y tú nunca lo has hecho, descuida yo lo haré y te enseñaré, en cuanto a lo demás yo pondré a hervir un poco de agua, y mientras tú me traerás...

Nanoha le dio nuevas instrucciones a Fate, quien hacía cada cosa al pie de la letra. Nanoha preparó todo y Fate no podía creer la delicadeza que tenía Nanoha para hacer aquello, en verdad no era cosa fácil. Vivio lloró un poco al inicio, pero Nanoha al final lograba calmarla con palabras de ternura...

-Nanoha, ¿Cómo aprendiste a cuidar bebés?, Nunca tuvimos algún reto semejante- preguntó Fate mientras cambiaba a Vivio, y veía a Nanoha dirigirse abajo a preparar el almuerzo.

-Yo...- calló por un momento-…te lo explicaré más tarde.

-Nanoha…- en ese momento se dio cuenta que habían cosas que no conocía de Nanoha, pero no se trataba de un asunto grave ¿O si?

Más tarde, al pasar el medio día...

-mmm...qué haremos…

-¿Con qué Nanoha?

-¿Deberíamos rotarnos un día cada una para cuidar a Vivio por las noches de ahora en adelante?...

-No creo que eso sea conveniente…

-A qué te refieres Fate-chan, pensé que esa era la mejor idea…

-Es verdad que no es mala idea y sin duda es muy justo, pero te extrañé anoche...-dijo con melancolía y esto hizo sonrojar a Nanoha- y hacer lo que dices implicaría que ya no dormiríamos juntas...por qué no mejor intentamos esto...

Y así fue como Nanoha se convenció de que la idea de su Fate-chan era mucho mejor…

-¡Gambarou Fate-chan!...

-¡¿Por qué esto pesa tanto?!- decía Fate con sumo cansancio, respiración agitada y comenzando a sudar, soportando el peso de aquel mobiliario.

-¡Mou Fate-chan apenas llevas medio camino! ...!Apresúrate!- se burlaba Nanoha de ella-¿Quieres que llame a algún AMIGO para que te ayude?

-¡No!, yo puedo…- Fate se negaba, sobre todo porque de ninguna manera se rendiría, y no estaba dispuesta a rebajarse y aceptar la ayuda de "alguien" más al hacer algo tan simple, y mucho menos la ayuda de algún "amigo", palabra que habia enfatizado Nanoha.

-Bueno, Vivio ya se esta impacientando un poco, ¿No es así Vivio-chan?- le decía Nanoha a la pequeña entre sus brazos.

-¡Dahhhhq!...tengo que...lograrlo...

Fate puso todo su esfuerzo en aquella labor, sabía que debía hacerlo sola, por meta propia y porque Nanoha cuidaba de Vivio, y prefería eso a dejarla sola en la mesedora y pudiera caerse. Con mucho esfuerzo y cansancio de brazos, al fin terminó de trasladar a la habitación que compartía con Nanoha la cuna de Vivio.

-Ah...ah...ah...-dejaba escapar el aíre en largos suspiros luego de desplomarse en el piso, recargada en la misma cuna.

-Bien hecho Fate-chan…- le dijo frente a sí dándole un corto y ligero beso sobre sus labios- y en rencompensa te diré cómo es que aprendí a cuidar de bebés...

Fin del FlashBack

Después de haber bajado a calentar un poco el agua previamente hervida, al darse cuenta que Vivio lloraba no por estar sucia, sino por hambre, preparó la leche justo como Nanoha le había enseñado y verificando que no estuviera muy caliente, se la dio a Vivio, meciéndola en sus brazos y cantándole una que otra canción de cuna. Eran cerca de las dos de la madrugada cuando Fate regresó a Vivio nuevamente a su cuna.

Sin darse cuenta, la mañana del siguiente día ya había llegado, y lo supo al sentir sobre su rostro repentinamente unos rayos molestos de sol, a lo que inmediatamente reaccionó colocando su brazo derecho sobre sus ojos para cubrirse. Renuente a despertarse, sin saberse observada, dio un nuevo respingo al sentir una cálida caricia sobre sus labios, no fue muy profundo ni muy pasajero...

-Muchas gracias por ayudarme a cuidar de Vivio...-escuchó, estaba segura de haberlo escuchado, pero al incorporarse no había nadie.

-Nanoha…

-¡Fate-chan apresúrate o llegaremos tarde al instituto!- le decían de nuevo a modo de regaño desde abajo.

-Hai- Fate se levantó, pasando cerca de Vivio, le dio un beso con cuidado de no despertarla, se duchó, y se alistó lo más rápido que pudo, ya que como siempre Nanoha le había dejado todo preparado y finalmente bajó a la cocina.

-Por fin llegas Fate-chan…

-Ah, lo lamento...

-No te preocupes, sé que ayer fue tu primera experiencia cuidando de Vivio en la noche, estos dos días han pasado muy rápido…

-Ni que digas, ayer ni lo sentí...por cierto gracias por el beso, sería bueno despertar así todas las mañanas- Nanoha se sonrojó esquivando un poco la mirada de su compañera.

Fate terminó el desayuno y ahora se encontraban en un dilema ya que no querían dejar sola a Vivio...

-Fate-chan...- al fin al cabo la escuela seguía siendo importate.

-Esperemos un poco más, no creo que Hayate nos haya mentido...

Ring, Ring, Ring...- sonó el timbre, y las chicas fueron al encuentro de la persona que tocaba, abrieron la puerta y...

-Ohayo gozaimasu...

-Ohayo…

-Mi nombre es Aina-san, Hayate-san me ha enviado para cuidar de una pequeña en este lugar...

-Sí, así es...-respondió queda Fate, al ver a esa persona tan amable y educada.

-Gracias, Aina-san, yo soy Nanoha Takamachi y ella Fate T. Harlaown, Vivio-chan se encuentra en la primera habitación de arriba...bueno- tomó la mano de Fate- ya debemos irnos o se nos hará tarde, espero cuidarnos y llevarnos bien de ahora en adelante...

-Lo mismo digo Takamachi-san, Harlaown-san...

Partieron al instituto, y Fate no pudo evitar hablar de lo buena persona que había enviado Hayate, Nanoha estuvo de acuerdo, y el camino hacia el instituto fue más tranquilo, a excepción de ese sentimiento inquietante latiendo en el corazón de Fate.

El viento fresco de la mañana hacía bailar las ramas de los árboles, haciendo caer armoniosamente las pequeñas hojas y flores que no tenían un buen agarre al tronco. Desde lejos habían observado la escena y el primero en verla, había sido el primer anclaje para regar entre cuchicheos y confirmar, la sospecha que hubo quedado antes del pasado fin de semana. Fate y Nanoha caminando de la mano, sin ninguna prisa ni vergüenza, la mayoría quedaba impactado de solo verlo y se preguntaban cómo es que había sucedido aquello, los susurros se escucharon desde la entrada, pasando por todos los pasillos y hasta en el último rincón de la escuela. Mucho de lo que circulaba hacía referencia a que ellas ya eran amigas, luego de haber hecho las paces y perdonarse, mientras que otros iban más allá diciendo que finalmente se habían enamorado. Pero las nombradas no dieron importancia a nada de esto, hablando amenamente entre ellas, y riendo de cada quien entraba al aula y se quedaba en shock al verlas. Arisa y Suzuka no fueron la excepción, y al ser sus amigas se acercaron a preguntar...

-¿Cómo es eso de que ya se llevan mejor?- preguntó impresionada su amiga ojiverde.

-Tranquila Arisa-chan no te alteres...- Nanoha tenía sus manos al frente haciendo señas como para restarle importancia al asunto.

-Yo quería decirles, que me alegro por ustedes dos...- dijo con emción.

-Gracias Suzuka-chan...

-Sí, gracias Suzuka, y decuida Arisa, nuestro par jamas superara al AriZuka, ja ja ja ja...- Fate no perdió la oportunidad para molestar a Arisa.

-¡¿Qué has dicho?!- soltó en fastidio Arisa, y todas comenzaron a reír.

Arisa también estaba feliz por la situación, aunque quería saber el motivo de aquel cambio, "No será que..." trató de atar cabos pero sus pensamientos fueron interrumpidos al ver como todas repentinemente paraban de reír...alguien más había ingresado al salón, y Fate fue la primera en colocar su rostro serio con el seño fruncido, Nanoha simplemente dejó de reír, y tanto ella como Suzuka las habían imitado, pero "por qué..." la pregunta de Arisa quedó en sus pensamientos, el ambiente gélido parecía imposibilitar cualquier conversación que implicara razones de suma importancia. No mucho tiempo después, el profesor llegó y la primera clase comenzó.

Las horas en clase siguieron pasando, y fuera donde fuera, aun estando en el salón, había una pequeña multitud aglomerada a cierta distancia, que estaba ahí precisamente para ser testigos cada quien con sus propios ojos del milagro de aquel lunes. Fue algo inevitable que llegó a oídos de todos, llamó aun mas la atención de aquellos que antes no ponían atención a la rivalidad de las chicas. Incluso en el muy serio consejo estudiantil se hablaba de eso.

No importa quién fuera, sin embargo había muy pocos con el valor de acercarse y hablar directamente con Nanoha y Fate, y los que lo hacían, regresaban con la misma interrogante ¿Cómo fue que pasó? La rutina se rompió dando paso a una nueva, los amigos y las relaciones eran las mismas, solo era que simplemente de ser rivales habían pasado, a vista de todos, a ser amigas, pero la única persona que apreciaba todo esto desde la lejanía era Hayate. Nadie había prestado atención con aquel ajetreo, pero en ningún momento Hayate se había acercado a las chicas. Para Arisa eso era algo más que intrigante, quería preguntar, ir con Hayate, pero algo le decía, que las cosas no tardarian mucho para serle aclaradas.

El atardecer llegaba dislumbrando el horizonte, y los alumnos comenzaron a retirarse a sus casas después de ese día que les había parecido tan raro, más para unos que a otros. Y a pesar de los acontecimientos sucitados, cinco personas salían juntas por la entrada, hablando animadamente, o al menos cuatro de ellas.

-Bueno, creo que ya es hora de despedirme…-decía interrumpiendo la plática dándose vuelta para afrontar a todas, levantando una de sus manos en son de despedida- nos vemos mañana.

-Espera...-el tono imperativo no pasó desapercibido, y por un momento tembló.

-Fate-chan creí que hoy no me dirigirías la palabra- trataba de sonar casual, pero el rechazo de un día completo la hacía vulnerable, a pesar de que no la parecía extraño lo sucedido.

-Sabes, lo he estado pensando y realmente no lo comprendo...

-Pero qué dices Fate-chan…- decía tratando de seguir su propia broma-tú eres una de las personas más inteligentes que conozco- fingía con mala cotonía - no es posible que tú...-

-¡Ya basta!- detuvo su parloteo con brusquedad- no te he dirigido la palabra para escuchar más de tus bromas, quiero que me digas la verdad...-Fate hablaba muy seria, mientras Nanoha estaba contrariada, no sabiendo ella misma que decir, no se sentía capaz de reclamarle a Hayate, por muchas razones propias y de la misma Hayate, no la odiaba y sentía que le debia gratitud. En cuanto a Arisa y Suzuka solo se limitaban a escuchar esperando conocer una de las tantas preguntas que tenían. Pero Fate, ella...no odiaba a Hayate, sencillamente quería saber la verdad...

-No sé de qué me hablas- Hayate a pesar de todo no se acongojó y asiendo acoplo de su valor…o arrogancia, afrontó a Fate, colocando su rostro serio al igual que ella- si fueras más específica...podría...responderte...

-Con que eso es lo que quieres…muy bien- pausó sintiendo que necesitaba aire, y el autocontrol para no reclamar a gritos, puesto que no era su intención- la Hayate que yo conozco, jamás habría hecho lo que tú has hecho...

-¿Y estás segura de que me conoces?- ese fue un golpe bajo, hasta para la misma Hayate, pero aún con el dolor en su pecho por las palabras de su amiga, Fate no sedejó caer.

-Por supuesto que sí, yo soy tu mejor amiga…Hayate...falsificaste la firma de mi madre, y la de los padres de Nanoha- esta confesión hizo alarmar a Arisa y Suzuka- eso es mucho, hasta para ti…

-Sí, bueno, ¿Y tú qué sabes?- dijo indignante al haber revelado aquello que la hacía ver muy mal- falsifiqué unas cuantas más de otras personas, pero esas fueron las únicas que tú identificaste...-la risa burlona en sus labios hizo enfurecer a Fate- no es como si realmente pudieras hacer algo al respecto…¿Verdad?...

- Pero por qué... ¡Por qué! Hayate... ¡Quiero que me lo digas!

-Es un poco difícil… sobre todo cuando uno se encuentra desvalido…en un cuarto oscuro y siendo amenazada, tan solo…

-¡Mentira! ¡Di la verdad! Yo sé que no fue por lo que te hizo Nanoha...- y Fate no mentía al decirle que la conocía…

Hayate ladeó su rostro no queriendo mirar a Fate a los ojos...no queriendo afrontar la verdad de sus palabras.

-Tienes razón, no hice esto por lo que me hizo Nanoha-chan...-Nanoha abrió los ojos en sorpresa-en cierto modo me lo merecía, sin mencionar, que aunque Nanoha-chan este en su modo psicópata, sé que sería incapaz de hacerme algún daño...

-Lo supuse, que era más que una broma, que un simple reto...esas habitaciones ya se encontraban cerradas incluso antes de que comenzaramos el reto...no era posible que fuera coincidencia...-hasta ese momento Nanoha se puso a reflexionar sobre ese hecho- desde antes, ese era tu plan desde un inicio ¿O me equivoco?

-Ja, jajajajajajajajajaja- al escucharla Hayate no pudo evitar reírse con ganas, el sentimiento que Fate le estaba haciendo sentir, al saberse considerada de tal manera le había dolido, y como ella era, prefería reír que llorar- Me retracto de lo que dije, Fate-chan…eres demasiado lista, no yo mas bien diría, muy perspicaz…

-Entonces me lo dirás...

-No lo sé Fate-chan, no sé si seas merecedora de mi acogedora compasión de la verdad...- la mentira en sus palabras, la burla, y la negativa, hicieron que Fate perdiera el control de su cuerpo…

!SLAP!

Fate golpeó a Hayate en su mejilla izquierda...

-Ya te dije que dejes de tomarlo como una broma, sino me lo dices, aquí mismo tú y yo, dejamos de ser amigas...-Una sombra cubrió los ojos de Hayate, ocultando su trizteza, sin permitir que sus labios gesticulacen gesto alguno, su corazón agitado sentía la verdad en las palabras de Fate, la conocía tan bien, no estaba bromeando, pero su mente la detuvo antes de decir, lo que no debía...

-No tengo nada que decirte...- era lo correcto, sin embargo…

-En ese caso, apartir de ahora no te conozco, si tienes tan poco valor como para decir la verdad, y cometes actos tan bajos para lograr lo que quieres, no hay manera de que quiera relacionarme con alguien de tu calaña, y descuida Nanoha y yo cuidaremos de Vivio no será necesario que cometas alguno más de tus horrendos actos...

-Fate-chan

-Fate...

-Fate-chan

Arisa, Suzuka e incluso Nanoha, no terminaban de creer las palabras de Fate...

-No...No hay forma de que ninguna me haga cambiar de opinión, lo que yo digo, lo cumplo…y ésta es mi última palabra.

Fate siguió su marcha siendo seguida por Nanoha y las otras dos chicas, ninguna de ellas se atrevió a decir algo, ni siquiera para consolarla.

Y en cuanto a Hayate, ella se quedó petrificada en aquel lugar, tocándose su mejilla lastimada, pero no era lo que más le dolía, su corazón latía confuso y errático, golpeando su pecho dolorosamente, todas esas sensaciones recorrían su cuerpo, haciéndola temblar, cerrando su garganta, hasta que finalmente de su mirada cubierta por la sombra asomaron lágrimas, cayó de rodillas al suelo, dejando salir su llanto sin que hubiera nadie a quien aferrarse.

"Lo sabía…sabía que esto sucedería, pero es más doloroso de lo que llegué a pensar, Fate-chan…realmente me odia. Lloré abrazándome a mí misma, no quería pensarlo, más bien, no quería creerlo, que había perdido en aquel instante a mi mejor amiga, pero quiero creer, aun ahora, en las palabras de esa persona, sé que esto fue lo mejor…

-¡Ama Hayate!

Escuché que me llamaron, levanté mi rostro y era Signum, ¿Pero quién más podría ser? Solo ella me llama de esa manera tan tonta. Venía corriendo a toda prisa a donde me encontraba, al llegar se agachó para quedar a mi altura…

-¡Ama Hayate! ¡¿Sucedió algo malo?! ¡¿Por qué está llorando?! ¡¿Se encuentra herida?! ¡Me preocupé mucho al no ver que llegaba donde siempre, así que…!

No la dejé terminar y me arrojé a sus brazos, estrechándola fuerte, me sentía débil, caída, como si no pudiera seguir, y esa tonta siempre había estado a mi lado, al igual que Fate…al menos todavía la tenía a ella. Signum correspondió mi abrazo desesperadamente, y sintiendo su calor y apoyo desesperado, lloré, de mis labios salieron alaridos de dolor que había intentado contener, mas no pude. Signum también derramó lágrimas, aludiendo que no podía verme en ese estado y lo compartió conmigo.

-¿Crees…que lo que hice fue lo mejor?... ¿Aunque Fate-chan me odie?…- mi voz salía rasposa por tanto llanto, Signum aún me abrazaba.

-Sé que mi ama jamás ha tenido malas intenciones…

-¿Entonces, tu sigues creyendo en mí?...

-Siempre…no conozco sus razones ama Hayate, pero recuerdo perfectamente aquel día en el primer juicio, que usted dijo que era necesario…

-Ah…es verdad…- lo había olvidado. No debo dudar, si he hecho esto, es porque tengo una buena razón, al fin y al cabo hice una promesa"

….

Omake

La escuela había terminado, ese día también fue muy ajetreado…

-Si no fuera por esa tonta de Harlaown…- se quejaba la chica.

Ya se había despedido de todas sus amigas y estaba a punto de llegar a su casa…

-Ya estoy en casa- saludó, pero no recibió respuesta. Algo contrariada entró, puesto que no la habían recibido, a pesar de que se escuchaba un claro bullicio desde la sala- Ya he llegado, qué es lo que…

-¡Nanoha, por fin llegas!- le dijo efusiva su hermana Miyuki.

-Miyuki… ¿Qué es lo que…?- sus palabras se cortaron al ver lo que su madre sostenía entre sus brazos.

-¡Nanoha, mira, es un pequeño bebé!- su madre se escuchaba muy contenta…

-Eso lo tengo claro- decía impactada- pero cómo es que… ¿Acaso…?

-¡Tienes un nuevo hermanito, Nanoha!- declaró su padre…y ella sin poder creérselo, y sin razón aparente, se desmayó.

Abrió sus ojos, hallándose recostada en el sillón de la sala, se incorporó de a poco, y notó las miradas sobre ella.

-Ah…

-Nanoha, ¿te encuentras bien?- le preguntó con preocupación su hermano.

-Sí, yo…lamento haberme desmayado, es solo que estaba muy cansada- más bien no comprendía eso que de pronto tenía un nuevo hermano.

-Nanoha, lamento haberte asustado de esa forma- decía su padre mientras se acercaba a ella.

-No, yo fui quien tuvo la culpa…- miraba a su madre quien tenía una hermosa sonrisa sosteniendo a aquel pequeño, y por un momento la miró a ella aumentando su sonrisa y ella le esquivó la mirada.

-Tu madre lo ha encontrado abandonado en un parque…

-¿Eh?...

-Sí, ¿De verdad creíste que tenías un nuevo hermano? Eso no es posible, si así fuera, ya lo hubieras sabido de antemano y por si no lo has notado, el bebé tiene la piel morena…-y sin lugar a dudas así era, Nanoha ya lo había notado-…a no ser que tu madre…

-Mou, ¿Qué es lo que insinúas Shiro-san?- Momoko miró amenazante a su marido.

-¿Yo? ¡No, nada cariño!- el nerviosismo en sus palabras hizo reír a todos. Pero Nanoha seguía fascinada mirando al pequeño, sentía ternura, y algo que nunca antes había sentido.

Los Takamachi fueron al día siguiente a la policía para informar que habían encontrado al bebé, por si había algún reporte de alguien que hubiera perdido uno, al saber que no era así, ellos se ofrecieron gustosos a cuidar del bebé, ellos obviamente se habían negado, alegando que lo mandarían a alguna institución especial para eso, sin embargo les resulto difícil, tanto que terminaron aceptando la oferta ante la pleitesía de esas personas, que sin duda alguna tenían mucha persuasión para con los demás. Y así los Takamachi se hicieron cargo del bebé con la condición de que si alguien aparecía buscándolo en el periodo de un año ellos lo entregaría, de lo contrario, ellos irían pensando el la adopción.

Al principio, la pequeña Takamachi tenía miedo de acercársele al pequeño, viendo que para ella venía siendo un extraño e incluso un intruso en sus vidas.

-¿Qué sucede Nanoha? Ven, acércate…- la solemnidad de su padre le dio confianza, y aún con duda se acercó. Al estar cerca no supo que hacer, pero por inercia quiso tocarlo con su mano, y el bebé atrapó uno de sus dedos, jugando con el, esto hizo sonreír a Nanoha, junto con un sentimiento nuevo que afloró en ella.

A partir de ese momento, ella fue quien más ayudó a su madre a cuidar del bebé, aprendió todo lo que su madre le decía acerca de los cuidados, y con ternura descubrió el amor que su madre una vez le demostró, tanto a ella como a sus hermanos, cuando alguna vez fueron así de pequeños.

Meses más tarde, los verdaderos padres del bebé aparecieron en busca de su hijo, Nanoha conoció a los verdaderos padres que con lagrimas recuperaban a su hijo, al principio no quería aceptar el hecho de que personas tan irresponsables regresaran por él cuando lo habían abandonado, pero se dio cuenta que no era así, que algo debió suceder, y que no había sido apropósito. Y así, con tristeza y con una sonrisa se despidieron de Eliot, y Nanoha por siempre recordaría, que a sus trece años, cuido a un pequeñín, con ojos con el color del sol.

-Ahora comprendo…

-¿Qué cosa Fate-chan?

-Aquella época en la que te ibas más temprano de lo normal a tu casa…

-¿Lo recuerdas?...

-Por supuesto, incluso rechazabas mis retos…

-Eso no es verdad, lo dejábamos para el día siguiente…

-Bueno, en todo caso me alegro, supongo que nadie llegó a saber eso, es decir, ni Hayate ni las chicas…

-Es verdad, lo guardé como un secreto, siempre recordaré a Eliot…

-Cambiando de tema, mañana es domingo ¿Qué te parece si sacamos a pasear a Vivio?- Nanoha la miró con ojos emocionados, la idea le pareció estupenda.

-¡Mmm!, ¡Hay que ir a pasear!

Salir con un bebé no era nada sencillo, pero con Nanoha a su lado, todo le parecía más fácil y simplificado, les costó encontrar un lugar poco transitado para no armar escándalo y no dejar muy expuesta a Vivio de las cosas que podrían hacerle daño, pero al fin lo encontraron y pudieron disfrutar de ese día.

Notas:

Si como emu-chan están un poco confusos por como escribo, háganme saber, y a lo mejor considere otra manera de narra las historias, tal vez, quizá, no lo prometo, ya me acostumbre.

Por ahora, y creo, hasta los próximos dos capítulos la historia irá un poco pausada, así que ¡tenganme paciencia!¡Please!

Cuídense y hasta la próxima...

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