ODIO TANTO TENER 19

CAPITULO 12: ÓRDENES


ANTES

Sharon tomó un cuchillo con que cortó su cabello largo ante un sorprendido Vincent. Ahora su cabello le llegaba hasta la nuca, sin el su cabeza se sentía más fresca y ligera.

¿Estás segura de esto? Las mujeres valoran siempre su cabello y todo eso… - dijo Vincent.

Eso ya no importa, al fin al cabo ya me molestaba tenerlo tan largo, no sé como tú lo soportas – se burló Sharon mientras tomaba su cabello recién cortado para lanzarlo al mar. Sentía que era una forma de dejar morir lo que su original sentía hacia Xerxes Break. Estaba entre sus recuerdos la memoria de una Sharon muy joven que escuchaba decir al albino detrás de una puerta que le gustaban las mujeres con cabello largo. Sabía que desde entonces ella lo había cuidado por aquella razón.

Eso es lo menos que puedo hacer por ti, Sharon Rainsworth – dijo ella en baja voz.

Entonces… ¿Ahora como te tengo que llamar? – preguntó Vincent.

Por ahora llámame solo Sharon, hasta que se me ocurra un buen nombre… - al menos dejaría el Rainsworth de lado por ahora.

Por cierto… ¿qué es eso que se mueve ahí? – señaló Sharon. Vincent se acercó con temor para descubrir lo que estaba debajo del manto.

Es el policía… - dijo Vincent al notar que Ran se pegaba rápidamente al pasamanos del bote. En la confusión había terminado en ese remolque por equivocación.


AHORA

¡¿Por qué tengo que estar amarrado?! – Dijo Ran molesto con el trato de Vincent.

¿No es obvio? Esto es mi pago por apuntarme con un arma y llamarme idiota. – Contestó Vincent.

¡Eras un sospechoso! ¡Era obvio que lo iba a hacer! – Ran intentaba zafarse del amarre.

¿Quién es? Ahora que recuerdo él estaba con Break… - Sharon le apuntó con un arma en la cabeza, era probable que tuviera un truco guardado.

¡No, no me quejaré…! – Ran sintió miedo, él había visto lo que ella había hecho horas atrás con los integrantes de la secta que la tenían cautiva. Temía quedar reducido a cenizas como aquellas personas.

Mucho mejor. ~ - Dijo ella sin entender muy bien el por qué de su reacción.

Pero cuando lleguemos a tierra firme necesito que me suelten, tengo que capturar a Xerxes Break como sea. – Dijo él ya riéndose, no iba a ganar nada discutiendo con ellos. No sabía que podían hacerle a él si los hacía enojar.

¿Estás loco? Break te matará, si quieres vivir intenta salir de su camino. Esto no es algo que la policía pueda combatir. – Vincent suspiró.

¿Acaso no ves que él es capaz de matar a cualquiera? Yo soy el mejor ejemplo de ello. Mejor haz la vista gorda con este asunto. – Agregó Sharon mirando al desdichado.

¡Lo sé! ¡Pero no puedo dejar que ellos se salgan con la suya…! ¡No es justo para nadie! – Dijo Ran, Vincent juraría que estaba por llorar, en el fondo pensaba igual que él, sabía de antemano que sus acciones no pasarían desapercibidas y que volvería a encontrarse con Break. Aún así, no tenía nada que pudiera defender a Sharon de las manos de aquellos que los estaban buscando en estos momentos.

Bien, chico, me alegra mucho escuchar eso. ~ - Dijo una voz bastante siniestra que no dejaba de sonar como una mujer, ambos voltearon algo asustados hacia Sharon corroborando su peor temor, no había nada que los salvara si ella se ponía salvaje de nuevo.

No tienen que ponerse a la defensiva, ya me han probado que son confiables. – Dijo una Sharon cuyo color de cabello había cambiado a negro, sus ojos verdes se enfocaban en aquellos dos presentes que eran testigos de su segunda aparición.

Eres tú… - Dijo Vincent sin moverse de lugar y con expresión seria.

Oh, pero si es mi salvador. Tengo una gran deuda contigo, No solo me has salvado una vez si no dos veces. ~ - Dijo Circe con una sonrisa de gato astuto.

¿Dos veces? – Vincent tenía entendido que solo había sido una vez en medio del ritual.

Si, gracias a ti existe este cuerpo, tomé de tu poder para crearlo. – Ella lo abrazó para estar más cerca de él y mirarlo a los ojos.

¿A mí? – Vincent no entendía.

Tú también tienes el potencial para ser un onmyouji, está en tu sangre. Por eso estoy segura que podrás usar esa arma que le robaste a ese mocoso hablador. – Ella hizo círculos en su pecho mientras hablaba.

Dime. ¿Qué es lo que quieres? Dudo que solo vengas a saludar. – Preguntó Vincent cambiando el tema, sabía que la visita de aquella entidad era para algo más que darle tips sobre espadas mágicas.

Quiero que trabajen para mí. Les daré de pago lo que quieran siempre y cuando cumplan con lo que les pida. – Dijo ella sin perder tiempo.

¿Cualquier cosa…? – Vincent ya había caído cosa que la visitante no dejó de notar.

¡Espera! ¡Yo solo quiero atrapar a esos sujetos y cerrar este caso! – Contestó Ran.

Puedo decirte donde hay pruebas de sus actividades. ¿No te sirve eso? – Debatió Circe aún abrazada de Vincent.

Pues si… - No había algo que decir en contra de eso.

Les daré esto. Los guiará hasta donde está lo que necesito. Cuando todo esté completo el cristal se pondrá de color rojo. – En frente de Ran en el suelo apareció un péndulo que tenía un cristal de color verde claro.

¡No he dicho que cooperaré! – Dijo Ran.

No me dejas otra salida. – Circe se alejó de Vincent y les apuntó a ambos con sus manos, en el cuello de los dos apareció una marca en forma de una flor negra que a primera instancia les hizo sentir un dolor inmenso sobre la piel.

Si no siguen mis órdenes morirán. – Dijo ella cayendo al suelo totalmente dormida dejando a los otros dos tirados y adoloridos.

Al final hizo lo que quiso… - Reclamó Vincent.


Circe y Vincent escaparon. – Comenzó a decir Break con fastidio.

¿Escaparon? ¿Circe despertó? ¡Es imposible! Su contenedor debería estar muerto. – Dijo Gil molesto.

Eso pensé, pero ella clonó al contenedor para evitar esperar otros 20 años. – Break se tocaba la frente como intentando creer lo que había visto en el ritual.

Eso es inusual, normalmente pasan 20 años para que ella tome a otra persona. Pero esta vez lo hizo antes del tiempo estipulado, sospecho que estaba ahorrando poder la primera vez que luchó contra nosotros. – Ada decía algo pensativa desde su puesto.

No es un problema, la escultura del cisne negro está segura. Ella no puede hacer nada más que esconderse. – Agregó Gil encendiendo un cigarrillo iluminando un poco su pálido rostro.

No estaría tan segura, sugiero que estemos pendientes de las noticias. Estoy segura que ella no se quedará quieta. – Dijo Ada enigmáticamente con una sonrisa cálida.


¿Un museo? – Ran veía el péndulo que marcaba insistentemente hacia el edificio.

Esto me huele mal. Espero que no sea lo que estoy pensando. – Dijo Vincent usando los binoculares.

¿De quién es el auto en donde estamos? – Preguntó Sharon, actualmente estaba disfrazada como un chico más, ya que suponían que estaban buscando un hombre y a una mujer, no a tres hombres.

Lo robé en la ciudad vecina. – Dijo con tranquilidad Vincent.

¡¿Eh?! ¡Eso es un delito! – Gritaron Sharon y Ran espantados del cinismo de Vincent.

Qué curioso, ya llevamos dos días en él y… ¿hasta ahora es que se cuestionan sobre su existencia? – Dijo Vincent mientras seguía observando la entrada del museo.

Eso es verdad… - Dijo Sharon.

Supongo que lo llamaremos trabajo policial para que no llegue a más… - Ran no sabía a dónde iba a parar con ese sujeto que no sabía medirse en lo que hacía.

Vamos, no he visto a ese mago aquí aún. Entremos. – Vincent jaló a Ran hacia el exterior.

Espera, yo también quiero ir. – Insistió Sharon en la ventana.

No, quédate, solo vamos a ver qué es lo que quiere Circe y además alguien debe vigilar. – Dijo Vincent llevándose a Ran no sin antes darle un pequeño radio comunicador a Sharon.

Si aparece alguien sospechoso nos avisas. – Ella asintió ante la orden del rubio.

No tienes que arrastrarme contigo, Vincent. – Se quejó el chico de cabello marrón.

Que quejumbroso eres. – Le regañó.

¡No lo soy! – Le devolvió él.

Después de mucha conversación entraron por fin al museo sin llamar la atención de los que ya estaban, al parecer había una exhibición de Egipto. Por lo que podían leer en el cartel solo estaría disponible hasta el día de mañana, así que esa su única oportunidad para encontrar lo que sea que necesitaran encontrar. El péndulo en la mano de Ran comenzó a moverse en dirección a la atracción más importante de aquel evento.

Es un sarcófago. ¿Circe planea que robemos un sarcófago? – Vincent dijo en baja voz a Ran incrédulo de que esa pudiera ser el significado de las órdenes de aquella entidad.

Esto es una locura. – Agregó él en el mismo estado que Vincent.


EN LA NOCHE

MEDIANOCHE

Romeo, Romeo ¿Dónde estás que no te veo? – Dijo Vincent extendiendo los brazos hacia arriba.

¡Cállate, no hagas más ruido, idiota! – Dijo Ran exasperado.

¡Tú estás haciendo más ruido, idiota! – Contestó el rubio con una vena de fastidio. En ese momento algo les cayó a los dos encima, dos pies quedaron plasmados en la parte trasera de sus cabezas.

¡Ustedes están haciendo demasiado ruido, partida de idiotas! – Dijo ya hastiada Sharon que usó sus cabezas como pista de aterrizaje.

Fui aplastado por el amor de Romeo… - Dijo Vincent en broma poniéndose de pie.

Al parecer el guardia no está cerca. – Dijo Ran al ver la garita vacía.

Tendremos que ir con cuidado para evitar que se dé cuenta de nuestra presencia. – Dijo Vincent comenzando a caminar hacia la exhibición principal.

Me sorprendería que ya no lo supiera con todo el ruido que hemos hecho. – Dijo Sharon siguiendo al mayor.

Es este… - Vincent iluminó con su lámpara el sarcófago en cuestión.

Espero no quedar maldito después de esto… - Ran cruzó la cinta divisoria junto con Vincent, entre los dos alzaron el ataúd hasta sacarlo afuera en donde le llegaba la luz de la luna. El péndulo comenzó a brillar mientras señalaba un punto en especial de la tumba.

Marca insistentemente ese punto… - Sharon casi hipnotizada por un diseño que parecía ser un escarabajo de color turquesa tocó la figura con las manos desnudas ante las miradas de sus dos acompañantes. Justo en ese momento ella sintió como las piernas se debilitaban haciendo que colapsara sobre el sarcófago.

¡Sharon! ¡Oye! – Decía Vincent sacudiéndola pero era inútil estaba totalmente dormida, pero más extraño, no podía alejarla del ataúd egipcio.

¿Eh? ¿Dónde estoy? – Sharon estaba sentada sobre una pila de arena que correspondía a un gran desierto. De alguna forma se había trasladado a otro sitio que no correspondía al museo.


¿Qué ha pasado? D8 Sharon está en otra parte ahora. ¿Qué pasará ahora? ¿Vincent podrá regresarla? ¿El guardia habrá escuchado el teatro de Romeo y Julieta XD?

Nos vemos ~


DEATH GOD RAVEN :3