Harry y Lily no sabían muy bien cómo se las habían apañado para re gresar al sótano de Honeydukes, atravesar el pasadizo y en trar en el castillo. Lo único que sabían era que el viaje de vuelta parecía no haberles costado apenas tiempo y que no se daban muy clara cuenta de lo que hacían, porque en sus cabezas aún re sonaban las frases de la conversación que acababa de oír.
¿Por qué nadie le había explicado nada de aquello? Dumbledore, Hagrid, el señor Weasley, Cornelius Fudge... ¿Por qué nadie le había explicado nunca que sus padres habían muerto porque les había traicionado su mejor amigo? Eran los pensamientos de Harry. Lily por su lado no creía todo lo que oyó, sus ojos amenazaban con derramar las lagrimas que tenían acumuladas, el mejor amigo de su padre era el causante de que ellos no los tuvieran a su lado, por culpa de esa persona ella no pudo crecer al lado de su hermano, él fue el motivo de que nadie supiera de ella hasta ya pasados varios años, porque no se lo dijo su padrino.
Ron y Hermione observaron intranquilos a Harry y a Lily du rante toda la cena, sin atreverse a decir nada sobre lo que habían oído, porque Percy estaba sentado cerca. Cuando subieron a la sala común atestada de gente, descubrieron que Fred y George, en un arrebato de alegría motivado por las inminentes vacaciones de Navidad, habían lanzado me dia docena de bombas fétidas. Harry y Lily, que no querían que Fred y George les preguntaran si habían ido o no a Hogsmeade, se fueron a hurtadillas hasta sus dormitorio vacíos, Harry abrió el arma rio. Echó todos los libros a un lado y rápidamente encontró lo que buscaba: el álbum de fotos encuadernado en piel que Hagrid le había regalado hacía dos años, que estaba lleno de fotos mágicas de sus padres. En el momento que lo tomo entre sus manos oyó como se abría la puerta de su habitación, al voltear a ver se encontró a su hermana, le indico que entrara, ambos se sentaron en la cama de Harry, corrieron las cortinas y comenzaron a pasar las páginas hasta que...
Harry se detuvo en una foto de la boda de sus padres. Su padre saludaba con la mano, con una amplia sonrisa. El pelo negro y alborotado que Harry había heredado se levantaba en to das direcciones. Su madre, radiante de felicidad, estaba co gida del brazo de su padre. Y allí... aquél debía de ser. El pa drino. Harry nunca le había prestado atención. Lily veía todo eso con lágrimas en los ojos, era la primera vez que veía esa foto, en ella estaban sus padres, noto al instante que tanto Harry como ella misma eran la viva imagen de cada uno solo que el color de ojos estaba cambiado, ella tenía los de su padre mientras su hermano los de su madre.
Si no hubieran sabido que era la misma persona no ha brían reconocido a Black en aquella vieja fotografía. Su rostro no estaba hundido y amarillento como la cera, sino que era hermoso y estaba lleno de alegría. ¿Trabajaría ya para Voldemort cuando sacaron aquella foto? ¿Planeaba ya la muer te de las dos personas que había a su lado? ¿Se daba cuenta de que tendría que pasar doce años en Azkaban, doce años que lo dejarían irreconocible?
«Pero los dementores no le afectan —pensó Harry, fiján dose en aquel rostro agradable y risueño—. No tiene que oír los gritos de mi madre cuando se aproximan demasiado...»
Lily tenia casi los mismos pensamientos que su hermano, no creía que una persona que a simple vista parecía bueno fuera un aliado del ser que destruyo a su familia, el que mato a sus padres y provoco que su hermano y ella crecieran alejados sin saber de la existencia del otro hasta ahora, de repente se sobresalto cuando Harry cerró de golpe el álbum y volvió a guardarlo en el armario. Se quitó la túnica y las gafas y se metió en la cama, asegurándose de que las cortinas lo ocultaban de la vista. Al ver su reacción Lily solo se acerco a donde estaba le beso la frente en un gesto fraternal y posteriormente se dirigió a la puerta para retirarse, pero en el momento que iba a tomar el pomo, se abrió la puerta del dormitorio.
—¿Harry? —preguntó la dubitativa voz de Ron.
-esta dormido Ron, déjalo descansar han sido muchas emociones por hoy –dijo seriamente Lily
-¿Lily? – pregunto
- Necesitamos descansar Ron fueron muchas emociones por hoy –dijo saliendo de la habitación y dirigiéndose rápidamente a la suya.
Harry se quedó quieto, simulando que dormía, escucho la conversación y le agradeció a su hermana silenciosamente. Oyó cuando Lily se fue y también a Ron que salía de nuevo y se dio la vuelta para ponerse boca arriba, con los ojos muy abiertos. Sintió correr a través de sus venas, como veneno, un odio que nunca había conocido. Podía ver a Black riéndose de él en la oscuridad, como si tuviera pe gada a los ojos la foto del álbum. Veía, como en una película, a Sirius Black haciendo que Peter Pettigrew (que se parecía a Neville Longbottom) volara en mil pedazos. Oía (aunque no sabía cómo sería la voz de Black) un murmullo bajo y vehe mente: «Ya está, Señor, los Potter me han hecho su guardián secreto...» Y entonces aparecía otra voz que se reía con un timbre muy agudo, la misma risa que Harry oía dentro de su cabeza cada vez que los dementores se le acercaban. Y no era el único Lily tenia los mismos pensamientos en su mente solo que ella no sabia porque su padre le había tenido tanta confianza a alguien que no se lo merecía.
Pov. General de Forks
A la mañana siguiente se levanto temprano, preparo sus cosas y salió para pasar un tiempo con Charlie, pero con la firme decisión de regresar antes de la mañana de navidad para pasarla con su hermano y sus amigos. Con ayuda de un traslador que le facilito el director pudo llegar al aeropuerto de Seattle donde la esperaba su tío, físicamente ella se había convertido en Isabella una vez mas, pero su personalidad ahora era mas decidida que antes, tras los saludos correspondientes recogieron sus cosas y se fueron para la casa de Forks, sin saber que lejos de ahí una muchacha con apariencia de duende vio el momento de su regreso y se lo comunico a su familia, uno de ellos estaba mas que feliz por eso. Ya había pasado un día desde su vuelta y Bella notaba cambios a su alrededor, algo estaba mal, lo sabia existía peligro en estos momentos para ella y no para su otro yo, un solo nombre vino a su mente, no podía ser esa vampiresa, creía haberla despistado, eso le dijo su padrino pero mejor le preguntaba después por el momento se dedicaría a descansar en ese tiempo, bueno cinco día para todo lo que deseaba hacer no era tanto pero que importa. Esa tarde decidió salir a leer al jardín, saco sus cosas como hace tiempo lo hiso y se sentó a leer tranquilamente, Charlie la había llamado llegaría tarde por lo que no se preocupaba por la cena, de tanto leer se quedo dormida durante un rato su sueño fue tranquilo todo parecía tan calmado, cuando sintió una caricia, era extraño le parecía familiar, poco a poco fue abriendo sus ojos para toparse con unos hermosos de color dorado que la veían con una gran carga de sentimientos.
-Lamento haberte despertado MI Bella –dijo el dueño de los ojos dorados.
-esto debe ser un sueño –susurro ella- tu no existes, vete –dijo viéndolo directamente a los ojos.
-No –respondió seriamente- cometí ese error hace tiempo y no estoy dispuesto a repetirlo no me iré, volví para que podamos estar juntos, eres lo mas importante en mi vida y soy real.
-Pierdes tu tiempo, según recuerdo tus ultimas palabras aquel día fueron "será como si nunca hubiera existido" pues bien me he tomado eso en serio para mi solo eres producto de mi imaginación así que lárgate Cullen –dijo entre sarcástica y seria Bella
- no me iré, que te pasa tu no eres así –dijo seriamente Edward
- las personas cambian, los golpes de la vida ayudan mucho sabes –dijo sarcásticamente Bella- tu me pediste que te olvidara, felicidades lo he estado haciendo por lo que te pido te vallas de mi casa y no vuelvas. –menciono molesta.
-regresare mañana cuando estés mas calmada para que podamos hablar y te explique todo –contesto Edward saliendo de la casa.
Cuando se quedo solo por unos momentos asimilo todo, se había comportado mal con el pero era necesario.
-perdóname Edward, pero por el momento es mas importante mi hermano y acabar con el ser que destruyo a mi familia. –menciono en un susurro Bella
Después de eso unos minutos mas tarde llego Charlie por lo que volvió a la rutina, mientras lejos de la casa en la residencia de la familia Cullen, tres parejas estaban esperando pacientemente el regreso del otro integrante de la familia con buenas noticias, pero antes de que pudieran hablar entro hecho un bólido dirigiéndose a su habitación de la cual no salió durante las siguientes dos horas, meditando y recordando todo lo que dijo ella, su actitud le parecía extraña, además donde estuvo todo este tiempo. Después de tanto darle vueltas decidió buscar ayuda con sus familiares, por lo que bajo y procedió a explicarles la situación tras escucharlo todos guardaron silencio.
-las cosas están serias entonces –pregunto Carlisle.
-note algo extraño en ella, tanto su actitud como su forma de comportarse era totalmente opuesta a la que normalmente ella manifiesta. –dijo Edward.
Los demás se quedaron pensativos ante todo esto, algo estaba mal, pero ¿Qué era?
Nota:
Bueno lo prometido es deuda, aquí y empiezan a aparecer nuestros vampiros favoritos, los motivos de la actitud de Bella se comentaran mas adelante.
Avances del próximo capitulo:
-bella debemos hablar –fueron las palabras de Edward- no puedes seguir ocultándote todo el tiempo
-tu y yo no tenemos nada de que hablar –dijo Bella cerrando la puerta de su casa en la cara.
Un día antes de navidad, en la casa de los Cullen
-Edward debes hacer algo para que te escuche –dijo Alice
-crees que no lo he intentado, se niega a escucharme -contesto Edward
-ahorita mismo la llamo y la convenso ya veras –dijo con suficiencia Alice mientras sacaba su teléfono y marcaba los demás solo la observaban- halo, Charlie aquí habla Alice Cullen me puede comunicar a Bella por favor –silencio un momento- ¿Cómo que se fue a donde?
Los demás solo escuchaban donde estaba Bella
