Buenos días, aquí os traigo un nuevo capítulo, feliz por vuestros comentarios como siempre, gracias por seguir ahí y darme las fuerzas necesarias para querer seguir.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 12

POV RICK

Todos se han ido y nos hemos quedado como siempre limpiando Allie y yo. Pero Allie ahora también me abandona para ir al lado de su marido, ojala yo algún día pueda dejar todo solo para estar con la persona que quiero, con la que pasar toda mi vida.

Cojo una taza de café y salgo fuera para sentarme en el banco de fuera. Todos están descansando dentro, la verdad es que hace bastante calor aquí fuera, pero necesito estar solo por un rato, a veces es necesario.

Llevo un rato aquí cuando veo salir a Montgomery. Me ve y camina hacia mí sentándose a mi lado. Es un gran hombre, un hombre tranquilo supongo que debido a la vida tan complicada que ha tenido, y sé que aun lo es, tiene que ser complicado haber perdido a su hija por culpa de uno mismo, o de la vida en sí.

-¿Cómo estas chico?

-Bien-digo dedicándole una sonrisa.

-Ese chico es fuerte, se va a recuperar pronto, tan pronto que ya mismo tenemos que estar de nuevo corriendo detrás de él-dice haciéndonos reír a los dos.

-Lo sé-digo con una sonrisa y no puedo evitar recordar todo lo que ha pasado hace apenas unas horas. Y entonces recuerdo a una persona que me ayudo cuando solo hace unos días que la conozco y me doy cuenta de que puedo ayudarle ahora, y que quiero hacerlo-Roy, ¿Puedo pedirte un favor?

-¿En serio? ¿Vas a pedirme un favor? ¿El gran Richard Rodgers?-dice exagerando.

-Bueno si te vas a poner así-digo con una sonrisa.

-Dispara chico, nunca pensé que llegaría este día. Haría lo que fuera por ti, lo sabes ¿no? eres como un hijo para mi.

-Si, me falto un padre y ahora tengo a dos. Noah y tu sois como unos padres para mí-digo emocionado porque es lo que sentía.

-Bien, ahora dispara.

-Me gustaría…que hablaras con Kate-digo de repente y veo como pone mala cara.

-Esa chica se va a meter en un lio, es solo una cría y cree que sabe lo que hace pero no sabe donde se mete.

-Pero tu si. Puedes ayudarla. He hablado con ella y tiene claro que quiere entrar en la Academia, creo que esta tan segura que nada ni nadie le hará cambiar de opinión. Y no me preguntes por qué, pero sé que aunque tenga algún motivo que tus no creas que sea el apropiado, sé que puede valer para ello. No sé por qué pero lo sé-digo mirándole fijamente.

-¿Qué quieres que le diga?

-Sé un mentor para ella. Ya que va a hacerlo será mejor que al menos vaya algo preparada ¿no? además…no me ha contado eso que le paso, pero creo que contigo puede llegar a entenderse, creo que puede abrirse. Sé que lo necesita pero quizás no sea yo quien pueda ayudarle.

-Eres increíble hijo, ya me había sorprendido que tú me pidieras algo. Está bien, hablare con ella aunque no puedo prometerte nada.

-Algo sí.

-¿Qué?

-Un poco de paciencia ¿sí?-digo con una sonrisa sacándole a él otra.

-Está bien.

-Bueno, ahora voy a ir a ver a mi madre. ¿Vienes?

-No, voy a jugar un rato a las cartas con los chicos. Hoy tengo el presentimiento de que la cosa va a ir bien para mí-dice con una sonrisa levantándose y yo sonrió mientras hago lo mismo para irme a la cafetería, tenía ganas de ver a mi madre y hablar con ella, necesitaba sobre todo un abrazo de esos que solo ella puede dar.

POV KATE

La jornada de hoy ha sido bastante estresante, hemos tenido mucha gente en la cafetería y es entendible. El café esta de muerte y con una dueña atenta como Martha es normal que todos quieran venir a la cafetería. Ya solo queda tres cuartos de horas y podremos irnos a descansar, solo quedan un par de clientes sentados en su mesa y Martha ha mandado a Lanie ya a casa para que descanse porque ya entre las dos podemos manejar esto.

-Qué día-dice Martha con una sonrisa-tranquila que no todos son como el de hoy-dice sonriéndome.

-Me da igual, me gusta estar en movimiento.

-Pues no será porque quieras perder algo ¿no?-dice mirándome de arriba abajo haciendo que me sonroje.

-Me gusta estar en forma-digo con una sonrisa solo pensando en mi objetivo, tengo que estar preparada para todas las pruebas de la Academia y ya que no tengo demasiado tiempo para salir a correr pues al menos que este en movimiento.

Suena la puerta de la entrada y suspiro, todavía hay un retardado que quiere tomarse un café antes de irse a la cama, y puedo entenderlo, ¿Cómo no va a hacerlo un adicto al café?

-Toma-dice Martha entregándome un café-es un cliente vip así que trátalo como tal-dice con una sonrisa guiñándome el ojo y yo no entiendo quién puede ser para que sea tan importante. Agarro el café y el plato con unas pastitas y me giro para llevárselo a ese cliente vip. Cuando lo veo entiendo ese adjetivo, es su hijo, ¿Quién puede ser más vip para una madre?

Me acerco a la mesa donde esta Rick, esta con el semblante serio como ha estado durante todo el día después de lo que paso. Me siento mal de verlo así pero entiendo que no haya sido un buen día para él, yo también estaría igual a pesar de que no ha sido culpa suya.

-Hola-digo haciendo que levante la mirada de la mesa y colocando su pedido en la mesa.

-Hola-dice con una pequeña sonrisa-¿Qué tal el día?-dice mirando la cafetería ya con apenas un par de mesas ocupadas.

-Bastante movidito-digo con una sonrisa.

-Imagino-dice con otra-no sé cómo mi madre consigue atraer a tanta gente-dice dándole un sorbo al café-ya lo sé-dice saboreando el magnífico café.

-¿Qué tal tu día?-digo con miedo de preguntar.

-Los he tenido mejor, pero estoy bien-dice intentando sonreír pero sin conseguirlo.

-Te dejo disfrutar del café-digo con una sonrisa saliendo de allí cuando veo como otro cliente está llamándome.

Mientras atiendo al resto de clientes despidiéndoles y cobrándoles, Martha se acerca a la mesa de su hijo y charlan durante un buen rato. No puedo evitar mirarlos mientras termino de limpiar todos y veo como Rick está intentando buscar ese apoyo que necesita en su madre, y por supuesto Martha está ahí para él. Lo veo derrumbarse otra vez, pero esta vez con la tranquilidad de que lo hace delante de una madre que nunca va a juzgarle y eso hace que un nudo se me cree ahí en el estómago. No me gusta verlo así.

Terminamos de recoger todo y salimos los tres cerrando la cafetería por hoy. Nos despedimos en la puerta y Rick y yo nos vamos juntos a casa en silencio, un silencio tranquilo. Cuando llegamos a la pensión lo veo pararse de golpe, como dudando si quiere o no pasar.

-Voy a quedarme un rato aquí fuera tomando el aire, ¿Me acompañas?-digo para intentar ayudarle y enseguida asiente con la cabeza y nos sentamos en el banco de la entrada. Apenas se ve nada ya fuera y hace un poco de fresco pero sentir la tranquilidad del lugar y el aire fresco después de estar horas metida en la cafetería es todo un lujo.

-¿Cómo está el pequeño?-pregunto y lo veo tragar saliva, sé que le cuesta hablar de ello pero creo que necesita hacerlo.

-Bien, apenas se queja, es todo un campeón-dice con una sonrisa de orgullo.

-Está bien, en apenas unos días ni se acordara de esto, ninguno lo haréis.

-¿Eso crees?-dice con una sonrisa sarcástica-creo que nunca voy a olvidarme de esa imagen. No puedo quitármela de la cabeza, y cuando lo veo aun es peor.

-Pues no debería ser así. Tienes que verlo, ver que está bien, que no ha pasado nada gracias a ti.

-¿A mí?-dice mirándome sorprendido.

-Tú estabas ahí, tú fuiste el que rápidamente reacciono y te tiraste para ayudarle. Nadie puede recriminarte nada, más bien agradecerte-digo mirándole intentando que viera en mi mirada sinceridad, y lo veo asentir pero sin duda para nada convencido, simplemente quería que dejara el tema y lo iba a dejar por ahora, pero no podía seguir así, no podía seguir dándole vueltas a algo de esa forma porque podría acabar bastante mal.

-Es una noche increíble-dice de repente cambiando de tema y decido seguirle la corriente por ahora.

-Sí, es un lugar increíble. Supiste elegir.

-Este es el pueblo donde mi madre nació, durante muchos años me hablo de él y cuando decidí irme de Nueva York y de mi mundo, pensé que este sería el lugar adecuado. Luego vi esta finca con esta casa, este magnífico terreno lleno de árboles, flores, césped, me enamore de él-dice con una sonrisa, la primera sonrisa real de día.

-Pues elegiste muy bien, de verdad es un lugar increíble.

-Lo es, y lo es aún más por la gente que está ahí dentro.

-Esa gente que está esperando por nosotros para cenar, deberíamos entrar-digo colocando mi mano sobre su pierna mientras me levanto y lo miro y veo su cara de pánico. ¿No quiere ver al niño por sus miedos o no quiere ver a otra persona?

Entramos dentro y todos ya están reunidos alrededor de la mesa. En cuanto entramos todos sonríen y nos saludan. Rick da un beso a Allie mientras se coloca en un lugar de la mesa, lo que me sorprende es ver que se sienta en el lado opuesto a Kira, lo más alejado posible y veo como la mira con dolor, con pérdida ¿Ha pasado algo entre ellos? La verdad es algo que no me incumbe, me quedo mejor con la imagen que veo justo después, como el niño medio cojeando se acerca a Rick y estira sus bracitos para que él le coja, una sonrisa ilumina la cara de Rick que lo agarra con cuidado sentándole en la silla de al lado mientras le sonríe y acaricia su cara despacio, sin duda puede llegar a ser un gran padre algún día.

Dejo esa imagen a un lado y me siento a la mesa yo también para disfrutar de esta gente, con esta familia que poco a poco empiezo a sentir como mía.

CONTINUARÁ…

Bueno pues Rick sigue tocado, y quien mejor que Kate para ayudarle jaja. Bueno pues seguimos avanzando poco a poco, momentos juntos, charlas, y veréis como cuando os queráis dar cuenta habéis vivido el comienzo de algo increíble jaja. Gracias a todos y nos vemos mañana.

Buen día XXOO

Twitter: tamyalways