Los Juegos del Hambre no me pertenecen, solo creo una historia con su historia :)


Capítulo 12:

Caminó junto con Prim por la pradera, mientras esperaban a que su madre terminara de charlar con el panadero. Notaba que la niña se sentía incómoda, seguramente por su notable enojo, pero durante algunos minutos no dijo nada. Sin embargo su carácter le jugaba en contra, por lo que finalmente explotó.

— ¿Qué hace el panadero aquí Prim? – le susurró, intentando contenerse para no gritar. La pequeña Prim negó con la cabeza, tomó su mano y continuó caminando, hasta estar lo suficientemente lejos para que ninguno de los dos los oyera.

— Viene todos los días. – Contestó Prim temiendo su reacción. – Trae pan.

— Pan. – Gale meditó enojado. No podía aguantar más; necesitaba saber la verdad. - ¿Tú sabes esa historia del pan, verdad? Aquello de lo que hablaban Katniss y el panadero…

Prim, al ver que el panadero se retiraba lo guio de vuelta a la casa. Saludó con una inclinación de la cabeza a la señora Everdeen, quien se quedó junto a Prim murmurando algo mientras él entraba. Conocía de sobra aquella casa, que ahora se veía demasiado vacía sin Katniss sonriendo con Prim. La tristeza lo invadió por un momento, así que se giró y encaró a la madre de Katniss.

— ¿Así que ahora el panadero las ayuda? ¿Colaboración entre consuegros o deben preocuparse de mantener las apariencias? - Sus palabras sonaron sarcásticas e hirientes, algo que agradeció profundamente, ya que ayudaban a disimular lo mal que se sentía. O al menos eso creyó.

La mujer negó con la cabeza mientras le echaba una mirada a Prim que lucía asustada y apenada. La niña se movió hasta la precaria cocina, muy parecida a la de su propia casa, y comenzó a preparar un té. Cuando estuvo listo le llevó una taza y le dio otra a su madre. Más tarde apareció con una para ella. Gale las miró expectante y tras un momento de silencio incómodo Prim le dijo a su madre:

— Quiere conocer la historia del pan.

En su mente algo hizo click y pronto entendió que no era una fachada para el Capitolio. Que efectivamente había una historia y que ellos se conocían de niños. Sintió dolor y celos, pero se obligó a mantener una mirada dura, porque quería saber toda la verdad. Las mujeres se miraron de nuevo, y el rostro de la señora Everdeen pareció envejecer unos diez años cuando empezó a hablar.

— Cuando mi marido murió nos dieron una pequeña suma de dinero, con la cual podríamos sobrevivir por un tiempo. Tú recuerdas, ¿verdad? Luego de eso tu madre comenzó a lavar. – Gale asintió, un poco sorprendido por el tono enojado de la señora. – Pero yo no lo hice. Estaba bloqueada, la tristeza me consumía día tras día, y no podía hacer nada. De hecho no hice nada. – Comprendió que el tono enojado era consigo misma, no con ellos y sintió un poco de pena por ella. – Nos moríamos de hambre. Katniss cuidaba de Prim, pero poco a poco el dinero se acabó y comenzamos a morir. Sin embargo las miraba, me miraba, flaca, desnutrida, vacía, y era incapaz de moverme. Katniss esperaba para poder pedir las teselas, pero era imposible que llegáramos vivas. Entonces, ese día…

Prim, con lágrimas en los ojos la interrumpió y siguió ella misma con la historia, al tiempo que en su rostro se dibujaba una triste sonrisa.

— Llovía mucho. Después de la escuela Katniss fue a la ciudad a intercambiar unas ropas viejas, aunque sabíamos que no tendría éxito, porque estaban viejas y un poco rotas. Sin embargo por la tarde, cuando regresó, trajo consigo dos panes. Estaban calientes, frescos, ¿eran de nueces? – Su madre asintió con una leve sonrisa. – Ella nunca nos contó como los consiguió, pero al día siguiente a la salida de la escuela me di cuenta. Peeta la observaba, siempre la observaba. Ese día él tenía un gran moretón en el rostro. Ella lo miró y luego bajó la vista al suelo. No se que sucedió después, pero esa tarde fuimos a la pradera a recoger dientes de león e hicimos té. Luego Katniss comenzó a ir al bosque. Todo mejoró.

Se quedaron unos minutos meditando la historia mientras bebían de a sorbos el té. Gale tenía mucha información nueva para procesar, aunque no se sentía capaz de comprenderlo todo. Él las había ayudado cuando se morían de hambre. Eso estaba claro. Luego de eso ella había comenzado a cazar. Pero, ¿por qué? ¿Era cierto que el panadero la quería? ¿Desde cuándo? ¿Por qué ella nunca le había contado nada de ello? ¿Acaso no confiaba en él? Comenzaba a sentir que no conocía nada de Katniss, que el hijo del panadero la conocía más que él, y no le agradaba.

¿No le contaba él todo? Katniss sabía todo de él, como cuidaba de su familia, como odiaba al Capitolio, como se sentía vivo en el bosque. Se sentía vivo allí porque era libre, sí, pero también porque estaba con ella. En cambio él no sabía nada de ella. No sabía ese detalle, que al parecer ella consideró insignificante, irrelevante. Claro. ¡Eso era! Para ella aquello no había importado demasiado, por eso nunca le había contado nada. Después de todo tampoco le había contado nada a Prim ni a su madre. Debía ser eso… Tenía que ser eso... Deseaba desesperadamente que fuera eso...

— Escucha Gale. Sé que esto debe ser duro para ti. – La voz de la señora Everdeen lo trajo de vuelta a la realidad. Se sonrojó levemente y la miró. Ella parecía comprender un poco. – Pero ella está haciendo todo lo posible para regresar, y eso debería bastarnos. Ambos van a regresar. – Añadió luego de un minuto. Él asintió distraído. – Ella te contará todo entonces.

Cuando se despidió de la señora Everdeen se sintió un poco más tranquilo. Prim lo acompañaba ya que quería ver a Rory y, como era Prim, no pasó mucho tiempo antes de que la niña tomara su mano. Gale aceptó, pensando en como Katniss nunca hubiera hecho nada parecido con nadie que no fuera su hermana, y ahora se encontraba allí, besando al hijo del panadero. Se repitió a sí mismo que todo era por los patrocinadores.

El sol se estaba poniendo. Prim, contrario a su carácter, caminaba en silencio, respetando su deseo de no hablar. Ya se encontraban a pocos metros de su casa cuando la niña le habló, con una madurez impropia para su edad.

—Todo va a estar bien.

Le sonrió levemente y entraron a la casa. Rory se puso infinitamente feliz cuando vio a Prim. Y él no pudo pensar en lo diferentes que eran ambas hermanas entre sí. Prim corrió a abrazar a su amigo, dejándolo rojo como un tomate, algo que Katniss nunca había hecho con él. Dejó escapar una carcajada, pensando en cómo le gustaría que las cosas fueran diferentes para esos dos chicos, que no tuvieran cosechas que afrontar, que pudieran quererse libremente. Era tarde para él y para Katniss, pero no para Rory y para Prim.


Ya era de noche cuando comenzó de vuelta la transmisión. No parecía pasar nada interesante. Cato buscaba a Thresh desesperado en medio de la lluvia, la chica del distrito cinco se escondía trepada a un árbol y Katniss y Peeta comían mientras hablaban de la comida. Thresh, donde se escondía, Cato, eran el tema principal de conversación. Pero los comentaristas del Capitolio no daban nada por sentado y nunca se equivocaban; algo pasaría.

"¡No! ¡No lo hagas, Katniss! No mueras por mí. No me harías ningún favor, ¿de acuerdo?"

Gale asintió desde su casa, pensando que el chico tenía toda la razón. Ella no tenía por qué arriesgarse por él. Sin embargo no le agradaba en nada el rumbo de la conversación. A su lado, sentados en la mesa, toda su familia más Prim prestaban atención a cada palabra.

" – Quizá también lo hice por mí, Peeta. Quizá lo hice por mí, Peeta, ¿se te había ocurrido pensarlo? Quizá no eres el único que… que se preocupa por… qué pasaría si…

¿Qué pasaría si qué, Katniss?

Esa es la clase de tema que Haymitch me dijo que evitara.

Entonces tendré que rellenar los huecos yo solo."

Si las palabras de Katniss le habían dolido, y de hecho mucho, lo que sucedió después fue peor. Otra vez se besaban, aunque había algo diferente. No sólo él ponía de su parte. Ella también. Daba la impresión de que el resto del mundo no existiera y, cuando se separaron, Gale quiso morir. Ella tenía las mejillas sonrosadas y sus ojos grises brillaban igual que los de él. Ella lo quería.


Hola! Vieron que si había regresado? Acá estoy después de haber pasado una semana infernal con un trabajo que tengo que entregar mañana, pero no quería dejar de vuelta sin actualizar. Es probable que la semana que viene no pueda actualizar, mis parciales están a una semana de distancia y estoy en pánico xD Así que dejo todo en este punto, crucial para lo que planeé xD

Muchas gracias a Katyms13 y a Ambertate16 por dejar un review :) Son esas cosas las que me motivan a seguir :)

Nos leemos en un tiempito, cuando sea libre de nuevo xD

Saludos!