Clasificado: Mayores de siete.

Tema: Romance/Melodrama/Humor/Ciencia-Ficción.

Advertencias: Notas de la autora entre paréntesis. Spoilers de la temporada siete.

Sinopsis: ha quedado claro que Jack y el Doctor al fin tendrán su final feliz, pero alguien sigue casado. ¿Qué pasaría si River, la querida esposa del Doctor, apareciera de repente y se enterase de todo?

TOMO 3

ADIÓS POND

JACK / ELEVEN

CAPÍTULO 4

RIVER SONG

Habían transcurrido dos días, sol y luna de pura pasión desatada. Momentos irrepetibles y felicidad infinita que no cesaría por muchos obstáculos que se presentasen. Era hora de aventuras y viajes en la cabina azul más grande por dentro, de huídas de alienígenas que querían conquistar el mundo y de estrellas brillantes. Aunque primero debían pedir disculpas y desearle lo mejor a una visita esperada en silencio.

-¿A dónde quieres ir, Jack?-Sonreía de oreja a oreja, frotándose las manos.

-No lo sé. Dímelo tú, pajarita roja.-Rio el capitán, tirando ligeramente de la tela atada a su cuello.

-¡Eh!... Las pajaritas molan.-Pareció un puchero su gesto.

Definitivamente se trataba de un niño al que nadie debía robarle la piruleta.

Entonces, las luces de la TARDIS comenzaron a parpadear casi ilusionadas. Sonidos agudos y timbres extraños podían escucharse envolviendo el interior de la nave. Los objetos, botones y palancas de la consola se movían por sí solos como si estuvieran bailando.

-¿Qué ocurre, vieja amiga?-Preguntó el Doctor acariciándola.

Sintió una pequeña quemadura en el bolsillo interno de la chaqueta, y sacó el papel psíquico con una mueca confusa.

-¿Qué pasa, Doc?-Jack se inclinó y pudo leer dos palabras.

Hola cielito

-Un mensaje muy claro. ¿Quién te manda notas picantes? Has tardado muy poco en ponerme los cuernos.-Se burló señalándole con el dedo índice.

-No seas idiota.-Apartó su mano-¡Es de mi mujer!

-Oh… River.-Dijo despreocupado.

-¿Qué significa "oh… River"?-Preguntó el Doctor, histérico. Aunque luego ignoró a Jack y le ordenó que sostuviera una palanca mientras él abría las puertas de la TARDIS.

En un destello de luz producida por la energía eléctrica del manipulador del vórtice, apareció River rente a él. Agarró su mano y tiró de ella hacia dentro.

-Hola, cielito.-Sonrió ella, tan coqueta como siempre.

-Eso ya lo has dicho, querida. ¿Qué ha sido esta vez?

-Oh, ya me conoces. He estado por ahí, rompiendo las reglas, jugando al ratón y al gato…

-¿Y quién era el ratón?

-Ja, ja, ja. Tú siempre tan locuaz.-Enarcó una ceja-¿Estamos solos?-River sacó su diario de su cinturón, pasó alguna página y se dispuso a comprobar en qué etapa de la vida de su marido se encontraba ahora.

-No hace falta. Ya ha pasado todo.-Bajó la mirada.

-¿Todo? ¿1969, Jim el pez, los monjes sin cabeza…?

-Incluso los ángeles llorosos y la vieja Nueva York.-De nuevo, esa mirada anciana se dirigió hacia ella.

-Oh, cielo. Lo siento, lo siento mucho.

-Ya pasó, River. Recibí su página en la última página del libro. Fue feliz y amó a Rory, y tú… sobreviviste.-Sonrió, y cambió por completo de tema-¿Te hablé de Jack?

Por supuesto, el ojiazul continuaba detrás de la consola, observando y escuchando todo lo que tenía lugar.

-¿El capitán Jack? ¿Jack Harkness? Lo mencionas un par de veces y solo para quejarte de él. ¿Por qué…?

-¡Ah! Con que, me insultas a mis espaldas.-Intervino dejando a la mujer con la boca abierta y soltando la palanca que se había dedicado a sostener. De esta manera, obligó al Doctor a cerrar la puerta rápidamente antes de ser absorbidos por el vórtice del tiempo.

El moreno saludó a la doctora Song mientras tanto.

-Capitán Jack Harkness, y tú debes ser River.-Sonrió flirteando, besando su mano como si nada hubiese pasado.

-Ya entiendo por qué te odia.-Le dijo ignorando la histeria del Doctor, solo le miró de reojo y susurró a Jack-Odia que le hagas perder el control. Aunque supongo, Jack, que tú y yo sabemos que ese odio y rabia son excitación en realidad.-Volvió a subir el tono de voz.

-Me caes bien.-Le guiñó un ojo.

El Doctor no lo soportó. (Obviamente porque tenían razón)

Sus manos aún seguían estrechándose desde el saludo, e intentó separarlas cogiéndolas de las muñecas. Recibió una fuerte descarga inmediata al tacto. Los tres se apartaron bruscamente.

-¿Qué ha sido eso?-Preguntó Jack, aturullado.

-Debe de tratarse de mi manipulador del vórtice, es muy testarudo.

-¿Tu qué?

-¡Pues claro!-El Doctor llevó sus manos a la cabeza-El manipulador del vórtice. Jack, déjame ver tu muñequera.

-¡Eh!-Exclamó el capitán.

-Lo que yo decía.-Dijo el hombre de Gallifrey, esperando que lo hubiesen entendido-Son los mismos. Dos puntos de la historia distintos que se encuentran en un mismo espacio al mismo tiempo. ¡Tened cuidado de no acercaros demasiado!

-¿Por qué tienes tú mi muñequera?-La miró.

-¿Tú eres el ex-agente del tiempo al que se la robé?-Le señaló.

-Oh, piensa, River.-Suspiró-No pudiste verle. Deberás explicarnos dónde fue y cuándo.

-Dorium le tenía preso y le puso en venta. Me venía muy bien en ese momento un manipulador del vórtice teniendo en cuenta lo que nos esperaba. ¡Compruébalo en mi diario!

-Da igual. Ya tendremos tiempo para eso, en otro momento.-Les detuvo Jack-Doc, concéntrate en lo que estamos.

-Oh, sí. Esto…-Se recolocó la pajarita-River, tengo que decirte que…

-¿Prefieres que se lo diga yo?-Jack puso los ojos en blanco.

-¡No! Yo seré mucho más delicado.

-Una cosa es delicado y otra es lento. Es para hoy, no para el Rostro de Boe.

-¡Déjame! Solo… déjame.-Suspiró llevándose las manos a la cara.

-¿Qué ocurre, cielito?-Preguntó River, impaciente.

-River, yo… Jack… Pff… Qué difícil.

-De verdad que odio estar casada con Dios que tiene la cara de un niño de doce años, y si encima te comportas como tal…-Puso los ojos en blanco y los dos hombres presentes fruncieron el ceño-De acuerdo, no os torturaré más… tortolitos.

-¿Qué? ¿Lo sabías? ¿Desde cuándo? ¡¿Y por qué demonios me dejas seguir hablando?!

-Porque me encanta hacerte rabiar, cariño.

-¡Ja, ja! Me gusta esta mujer. ¿Se puede saber qué hiciste para conquistarla?

-Bueno, puede que lo mismo que contigo.-Respondió algo enfadado, pero sonriente.

-Muy gracioso.

-¿A que sí?-Se enderezó la pajarita-River, contesta.

-Tuve un pequeño encuentro con el rostro de Boe. Me hizo llamar poco después de que me sacaran de la prisión. Me contó una historia sobre un amante en común.-Dirigió sus ojos al Doctor, pícaramente-Demasiado dramática para mi gusto en sus inicios, pero preciosa en el desenlace. Él me dijo que debía ir a Nueva York en 1938, con el manipulador del vórtice, a ayudar. Y que, un tiempo después, tendría este encuentro.

-Según parece, tengo una lista de recados interminable para mi futuro yo.-Puntuó Jack.

-¿Y…?

El Doctor no creyó necesario terminar de hablar, pero River quería la pregunta formulada al completo.

-¿Qué piensas de… nosotros?-Señaló a Jack y a sí mismo, apretando los ojos con fuerza, vergonzoso.

-Ya os he dicho que la historia era preciosa.-Hizo una pausa y habló al capitán-Sé que serás un buen niñero.

-Descuida.-Rió.

-Pero sigo casada con él. Le quiero en casa de vez en cuando.

El Doctor pellizcó con los dientes su mejilla en el interior de su boca, haciendo ver que movía su mandíbula de lado a lado con una sensación de humillación que comenzaba a cobrar cierta rutina y… extraño placer.

-Si me disculpáis, no quiero producir una paradoja pasando demasiado tiempo aquí. Doctor…-Se despidió con un beso-Jack…-Le guiñó un ojo, Jack le correspondió y River se marchó.

-Eh, ¿qué ha sido eso?-Señaló el Doctor, nervioso de nuevo.

-¿El qué?-El capitán se hizo el tonto.

-Lo he visto. El guiño de ojos. ¿A qué ha venido, eh?

-¡No sé de qué me hablas!-Se encogió de hombros.

-¡Sabes perfectamente de lo que estoy hablando!

-Eres un histérico.

-¡El guiño de ojos, Jack!

-Celoso.

-¡No soy celoso! Explícame qué…

Las quejas del Señor del Tiempo fueron interrumpidas por un beso apasionado. Al separar sus labios, los brazos de Jack continuaron rodeando su cintura.

-Vale, quizás… solo un poco… tal vez algo celoso.

-¿Ves? No era tan difícil.

To Be Continued