Chapter 12
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-bueno tendrá-dijo viendo la pantalla- van a tener…
Edward pov
-… una niña-nos dijo la doctora con una sonrisa- felicidades.
No podía creerlo tendríamos una niña, una pequeña princesa, mire a Bella la cual tenia una sonrisa en su rostro y lagrimas en los ojos.
-les dar un tiempo a solas-dijo la doctora antes de retirarse del consultorio, dejándonos solos a mi y Bella.
Bella se limpio el vientre y se arreglo la blusa, yo estaba a un lado esperando a que estuviera lista, cuando sentí unos brazos rodearme. Era Bella, no lo pensé dos veces y la rodee con mis brazos.
-¿esta bien Bella? -le pregunte.
-si, estoy feliz, vamos a tener una princesa-dijo suspirando.
-la espero acabo-le dije acariciando su pelo.
-si-suspiro-Edward…
-Dime.
-lo siento. Perdón por haberte tratado mal esta mañana-dijo levantando su cabeza y mirándome.
-tranquila Bella, creo que en parte me lo merecía- dije riendo.
-lo se-también rio y bese su frente-pero a mí no es a la que tienes que pedirle disculpas.
-lo se , tengo que hablar con Stefan.
-gracias-me dio un último abrazo-pero primero morimos de hambre-y acaricio su vientre.
-esta bien- le dije con una sonrisa. Salimos del consultorio y nos dirigimos al centro comercial porque Bella tenía antojo de una hamburguesa. Y yo hacia cualquier cosa para complacerla.
Llegamos al área de comida, compramos la comida y nos sentamos a comer.
-alguien tiene hambre-le dije riendo mientras comía su comida.
-no molestes. Como por dos si no te acuerdas-dijo con una sonrisa limpiando su boca.
-es que nunca te habia visto comer con tanto gusto-tome algo de soda.
-lo se-dijo riendo- creo que esta princesa me quiere engordar.
Después que terminamos nos quedamos hablando.
-¿quieres un helado?-le pregunte cuando fijo su vista en una heladería.
-corrección. Tu me quieres engordar-me dijo con los ojos entrecerrados.
-solo te complazco-le dije-¿si o no?
-bueno si insistes tanto- dijo con una risita y rodé los ojos.
No estaba muy lleno pero tuvimos que formar una pequeña fila, mientras Bella decidía que sabor quería, al fin se decidió que quería dos sabores: vainilla y chocolate.
-aquí tiene señor.
-gracias-agarre el helado y se lo di a Bella. La cual enseguida se llevo dos cucharadas a la boca.
-que delicia-dijo con una sonrisa- oye-dijo cuando le quite la cuchara de la mano.
-aunque sea déjame probarlo-le dije riendo.
-tienes razon. Agarraste mucho-dijo cuando me comi el helado.
-no es cierto, esto es una miseria comparado a lo que tu tienes-dije dándole la cuchara.
-a si-tomo un poco de helado en su dedo y lo puso en mi nariz y empezó a reir.
-muy graciosa-le dije limpiándome la nariz mientras seguía riendo.
-jajaja que gracioso te veías… jaja-dijo riendo. Se veía tan adorable cuando reía.
-que lindos. Hasta se visten igual-escuche que decían. Mire hacia un lado y una pareja de ancianos sonriendo en nuestra dirección. Ellos me sonrieron y les devolví la sonrisa, camine hacia donde estaba Bella y nos sentamos cerca de la fuente del centro comercial a que terminara su helado mientras hablábamos. Mientras pensaba que imagen le habíamos dado a esos ancianos: la de una pareja, no solo a ellos si no a todos los que nos veían.
-¿en que piensas?-pregunto Bella cuando termino.
-en nada, me fui por un momento.
-sabes… no me habia dado cuenta de que estamos vestidos casi iguales-dijo con una sonrisa. Era cierto los dos vestíamos de azul.
-si yo tampoco-le devolví la sonrisa.
Caminamos viendo las tiendas hasta que Bella quedo parada enfrente a una vidriera. Era una tienda de ropa para bebes y Bella estaba mirando la tienda con una sonrisa en su rostro. Pero miraba en especial un vestidito rosa pálido que decía "princess" en letras blancas y corazones en un rosa mas oscuro.
-¿te gusta?-le pregunte.
-me encanta, es hermoso.
-vamos-le dije agarrándola de la mano, como siempre sentí la corriente eléctrica, y entramos a la tienda.
Cuando entramos preguntamos por el vestido que estaba en la vidriera y nos ayudaron a buscarlo junto con unos pequeños zapatos blancos que dijo la señora que iban perfecto con el, Bella tenia una gran sonrisa mientras veía las demás cosas.
-gracias por su compra-nos dijo la cajera con una sonrisa- y suerte.
-gracias-respondimos.
-¿te gusto?-le pregunte.
-me encanto, gracias Edward-y me abrazo.
-me alegra- le dije acercándola mas a mi. Podía quedarme asi todo el dia.
-¡Bella!-nos separamos cuando escuchamos a alguien y luego vimos a Lexie corriendo hacia nosotros y atrás de ella venia Stefan.
-hola –dijo Bella abrazándola-¿Qué hacen aquí?
-crees que Lexie iba a venir a Nueva York sin ir de compras-dijo Stefan.
-no molestes-le dijo Lexie golpeándole el hombro-¿Cómo están ustedes?
-bien, hoy teníamos cita para ver el bebe-dijo Bella con un sonrisa.
-awww ¿les dijeron que van a tener?-pregunto.
-si, es un nena-le dijo Bella y Lexie la abrazo de nuevo.
-asi podre comprarle algo antes de irme-dijo Lexie saltando.
-felicidades Bella-le dijo Stefan abrazándola.
Bella y Lexie empezaron a hablar sobre la bebe y vieron el vestido que habíamos comprado. Sabía que tenía que hablar con Stefan pero no sabía cómo, al parecer Lexie leyó mi mente:
-Bella mira este vestido, vamos-dijo y arrastro a Bella dentro de la tienda de nuevo.
Stefan y yo nos quedamos solos y sin decir nada.
-felicidades Edward-dijo Stefan con una sonrisa.
-gracias.
-me imagino lo emocionado que estas.
-si lo estoy- y aqui vamos- Stefan quería disculparme contigo, por lo que paso ayer, no fue mi intensión. También por mi actitud hacia ti.
-descuida Edward, fue un accidente. Créeme e sufrido peores-dijo riendo.
- ¿entonces sin remordimientos?-le pregunte.
-claro-me tendió su mano y se la estreche- y lo de tu actitud hacia ti lo entiendo.
-¿Qué?
-a nadie le gustaría que la persona que uno ama la vean mas unida a alguien mas.
-pero…-oh no.
-Edward tu sentimientos por Bella son más claro que el agua. La amas-dijo poniendo una mano en mi hombro- Tranquilo no le diré nada, pero tu debes.
-pero ella no me quiere a mi-dije con una mueca.
-no puedo decir nada, pero créeme que ella te quiere. Así que no dejes de luchar por ella puede llegar alguien más en su vida y entonces no podrás hacer nada por ella.
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Bella pov
Estaba emocionada íbamos a tener una pequeña princesa. No podía creerlo.
Cuando fuimos al centro comercial y pasamos por la tienda de bebes quede encantada por el pequeño vestido rosa palido, tan solo podía imaginar a mi pequeña en el. Edward me llevo a la tienda y compro el vestido para nuestra pequeña, había sabia que parecíamos mas una pareja que un par de amigos por razones obvias, hasta una de las señoras de las tiendas me dijo que Edward parecía muy emocionado por el bebe.
Nos encontramos a Lexie y Stefan y me felicitaron por la noticia del bebe, sabía que había un poco de tensión por Stefan Y Edward pero Lexie me llevo casi arrastrándome a la tienda de bebes otra vez. Y Lexie quizo comprar algo para su sobrina antes de irse.
-¿crees que fue buena idea dejarlos solos?-le pregunte a Lexie.
-tranquila. No harán nada y si pasa algo solo llamamos la ambulancia-dijo con una sonrisa.
-¡Lexie!
-esta bien, ahora salimos.
4 vestidos después salimos de la tienda y nos encontramos con algo que nos dejo en shock. Stefan y Edward estaban hablando y riendo entre ellos, nos acercamos a donde ellos los cuales no nos habían notado.
-regresamos-dijo Lexie.
-Lexie encontró una nueva adicción: ropa para bebes-dijo riendo.
-es tan linda, te aseguro que tu bebe se vera bien los vestidos que le compre. Por cierto felicidades Edward, vas a tener una niña.
-Edward va a tener que pedirle prestado la pistola a Charlie-dijo Stefan riendo.
-sí, porque va a salir igual de hermosa que Bella-dijo Lexie.
-pobre de ti-le dijo Stefan palmeándole la espalda a Edward y este se rio.
Después de un rato nos despedimos. Stefan se iba mañana de vuelta a Phoenix, asique me despedí de él y dijo que vendría con Elena para cuando yo dé a luz, Lexie no se iría hasta el miércoles asique tenía unos días más con ella. Lo que más me sorprendió fue que Stefan y Edward se despidieron con un abrazo.
Estábamos de vuelta en el apartamento, Edward estaba haciendo la cena mientras yo guardaba la ropa de mi pequeña.
-¿ahora tu y Stefan son mejores amigos?-le pregunte.
-le pedí disculpas por lo de ayer y me disculpo. Supongo que si, somos amigos-dijo riendo-porque preguntas.
-es que me sorprendió verlos hablar y reírse y la forma en cómo se despidieron- el solo sonrió-¿de qué hablaron?
-de nada en especial.
Decidí dejar la conversación hasta ahí. Después de cenar me fui a acostar, había sido un largo día.
…
Abrí los ojos de golpe al día siguiente, había tenido un sueño muy pero muy peculiar. Sacudí la cabeza tratando de olvidar, me levante de la cama y fui al baño, me mire en el espejo y estaba sonrojada a más no poder. Habia sido solo un sueño, malditas hormonas.
Cuando estuve bañada y vestida con un pantalón negro, una camisa blanca sin mangas (N.A: link de la imagen en mi perfil), unos zapatos de tacon bajo y mi pelo en una coleta con algunos mechones sueltos; sali de la habitación y me encontré con Edward sentando en la mesa tomando café.
-buenos días-dijo con una sonrisa.
-buenos días-dije. Me acorde de mi sueño y me sonroje.
-¿estas bien?-pregunto riendo, debido a mi sonrojo- ahora te sonrojas involuntariamente.
-si estoy bien-agache la cabeza sirviéndome un poco de jugo. ¡maldición fue solo un sueño! Deja de sonrojarte.
Media hora despues Edward me fue a dejar al trabajo. Quizás algo de trabajo mantenga mi mente ocupada.
