Hola! Perdón por la tardanza, muchas cosas se me cruzaron, días festivos y muchas cositas mas, pero lo que más me preocupa es que me quitaron el tiempo y el lugar en el que podía escribir esta historia, aun así voy a esforzarme todo lo necesario para que este saliendo cada semana, espero no defraudarlos y si no, seguro les avisaría cualquier cosa.

Otra cosita seguro todos estarán muy felices (igual que yo) por las nuevas noticias del mundo de Free! Y esas hermosas imágenes de todos los chicos y el nuevo personaje, esperemos ya para julio el estreno, mientras a seguir escribiendo.

Capítulo 12: Mayo - Tercer mes

Makoto

Estaba tan arrepentido por haber pensado en la opción de dar en adopción a Yuki, ahora tenía buenas noticias, pero ese pequeño no podía escapar, nunca se separaba de Haru, aunque existía un pequeño detalle, había escuchado toda la conversación de la mañana, sabía que entendía muy bien y podía sentir el ambiente que le rodeaba.

-Yuki ¿dónde estás?

En el segundo piso no se encontraba, bajo las escaleras, los dos lo buscarían ¿Por favor que no se haya salido? Se disculparía en cuanto encontraran a ese pequeño.

-Haru… ¿Haru?

Todo estaba en silencio, ahora dos eran los perdidos, con grandes pasos se deslizo por todo el lugar, encontrándose con la puerta principal abierta, se asomó para cerciorarse, a lo lejos se reunían en una hermosa escena en medio de la calle, su corazón se paró y su cuerpo comenzó a moverse solo, tenía que apartarlos de la desgracia, llegar antes de que el automóvil los golpeara, llego a tiempo, los arrojo fuera del peligro, un fuerte golpe llego a su brazo y costillas, todo se volvió negro.

Aunque su conciencia lo abandono, aparecían varias sensaciones tanto buenas como malas, frio, dolor, calidez.

-Makoto…Despierta…Makoto…Despierta…

Pasaban muchas cosas a su alrededor, todo se encontraba en movimiento, hasta que la tranquilidad volvió, acompañado de una calidez en su mano izquierda que deseaba sentir, a veces desaparecía por momentos, pero tenía la confianza que siempre regresaría, sabía que estaban esperando por él, que pronto tenía que volver.

Haru

De nuevo se encontraba en ese lugar que tanto odiaba, cada minuto parecían horas, las paredes blancas lo estaban asfixiando, su cuerpo dolía por los estragos de la silla y la ropa ajustada, pero eso no se comparaba en absoluto con el dolor de su corazón. Su amante se encontraba acostado a su lado, conectado a varias máquinas que reflejaban sus signos vitales, era tan desesperante no poder ver su alma tan amable como siempre, la soledad lo envolvía, el temor de no volverlo a ver lo mataba, se encontraba inconsciente desde hacía tres días, su cuerpo había pasado por un gran trauma, estudios y una operación, no imaginaba el dolor que sufría, por su mente cruzaba la idea de poder cambiar el lugar con él.

El accidente había sucedido muy rápido, sus recuerdos estaban borrosos, solo había actuado por instinto, era un momento de su vida que no quería volver a recordar.

-Flash Back-

-Ma… koto…

Su cuerpo no respondía por la conmoción y el dolor, su mente quería estar junto al cuerpo de su amante que se encontraba frente al carro, inerte en el piso con algunas manchas de sangre, a lo lejos una voz inconfundible lo saco de su trance.

-¡Haru-chaaaan!

Escuchaba como el par de pasos se acercaban aumentando su ritmo, lentamente se puso de pie, apoyándose con una mano y con la otra protegiendo a un Yuki temblando, su única meta era llegar junto a Makoto.

-Haruka-sempai que…

-Toma, llévalo a casa.

El primero en llegar a su lado fue Rei, entregándole al gato, ahora su prioridad era otra, su mente se encontraba apagada, solo podía sentir un vacío, se acercó rápidamente, arrodillándose a su lado, pero antes de poder pensar con claridad unos gritos lo sacaron de su estado, al voltear arriba se encontró con un hombre de pie, por la intensidad de las luces no podía ver, suponía que era el culpable del estado de Makoto, un calor en su interior empezó a propagarse con rapidez, se puso de pie, la furia y el coraje lo cegaron, su puño se movió solo, golpeando la quijada del conductor, dejándolo tendido en el piso, pero antes de que siguiera golpeándolo, su pequeño amigo se interpuso.

-¡Haruka BASTA! Deberías estar junto a Mako-chan. Llame a la ambulancia, no deben tardar.

Su mente se encontraba exhausta para darle la contra, dio media vuelta y regreso, tomando por los hombros ese cuerpo pesado, colocándolo sobre sus piernas para poder acogerlo en sus brazos y regresarle el calor que le habían robado.

-Makoto…Despierta…Makoto…Despierta…

Después escucho las voces de Nagisa, Rei y el desconocido, pronto llego la ambulancia, Nagisa lo convenció de soltar a Makoto, subió a la ambulancia, de nuevo lo separaron de su amor llegando al hospital dejándolo en la sala de espera.

Nagisa siempre estuvo junto a él, charlando de todo un poco, de vez en cuando agradeciendo a Rei por haber olvidado su portafolio del trabajo, por eso mismo habían regresado encontrándose con la dramática escena.

Un día completo paso para verlo de nuevo, se armó de valor para entrar a la habitación, casi se desmalla por la imagen, nunca había estado en esa situación, varias heridas en la cara, vendas y un brazo inmovilizado, aunque le habían dicho que estaba fuera de peligro, pensaba lo peor.

No quería separarse de él, temía que la situación pudiera complicarse en su ausencia, solo salía una vez al día para comer y cambiarse, las horas trascurrían, volviéndose días…

-Fin del Flash Back-

-Haru-chan ve a descansar...

-No quiero.

-Haru-chan, por favor yo lo cuidare.

-No.

-Estas poniendo en riesgo tu salud y la del bebe.

-…

-Ah…Ya llame a Rin, el vendrá más tarde, espero él pueda convencerte.

Sabía que estaba preocupando a todos, pero era el más preocupado por el estado de su esposo ¿Cuánto más lo haría estar allí? Confiaba en sus palabras,Makotonunca le mentiría.

-Makoto… vuelve pronto, te amo.

Tomo con fuerza su mano, para poder trasmitirle su calidez, su vitalidad, sus sentimientos, recargando los codos en el borde de la cama, alzo sus manos entrelazadas hasta su rostro, escondiendo esos hermosos ojos que se encontraban cansados.

Entre sus manos pudo sentir un leve movimiento, su pulso se aceleró, la calidez aumentaba, rápidamente su vista subió contemplando ese rostro inmutable, pálido, esperando alguna respuesta, algo que le demostrara que volvería a su lado.

Sin darse cuenta lentamente se había acercado hasta quedar a solo pocos centímetros de su rostro, beso con suavidad esos labios que eran víctimas de la falta de agua, de nuevo lo miro atentamente, sus parpados comenzaron a reaccionar, poco a poco pudo vislumbrar dos destellas verdes que tenían la virtud de hacer parar su corazón por completo.

-Ha…r…u…

-Makoto ¿Cómo te sientes?

-No…tan bien… ¡¿Tu estas bien?! El coche…

Acaso siempre tenía que poner el bienestar de los demás antes que el suyo, era como si le quitaran un gran peso de encima, sus sentimientos empezaban a explotar en su interior, aun no podía controlar una situación así, el conjunto de la felicidad, el enojo, la emoción bloqueaban su mente. La puerta se abría pero poco le importo.

-Si estoy bien… gracias.

-Me alegro… no sé qué haría sin ti-

"Tonto, Idiota"

-… ¡¿Qué estás diciendo?!

-¿Eh?

-¡Cómo crees que me sentí estos tres días… no sabía si volvería a verte! ¡Lo prometiste… siempre estarías a mi lado! Por un momento…pensé…que nos dejarías solos.

-Ha…ru…

No podía más, no quería verlo a la cara después de sacar involuntariamente todas sus frustraciones, siendo que debería estar allí para cuidarlo, se volteó y encontró parados en la puerta a Nagisa, Rei y Rin con los ojos muy abiertos. No podía estar peor, camino rápidamente, quería alejarse lo más rápido posible, huir de sus propios pensamientos.

-Cuídalo.

-Haru-chan…

-Haruka-sempai…

-Iré con él.

Podía escuchar pasos cerca, lo seguían, en verdad no quería hablar con nadie y más si era el que originaba que su competitividad fluyera, por alguna razón decidió enfrentarlo en medio del pasillo, haciendo que se parara bruscamente, quedando a dos metros de distancia, sin dirigirle la mirada.

-¿Qué quieres?

-Tenía que ver como se encontraban. Perdón por no venir antes.

-Creo que no debes estar aquí, Makoto está en el cuarto.

-Sí, pero él ya tiene compañía, ahora me gustaría saber cómo estás tú.

-Bien…gracias. Me voy.

-¡Haru! Crees que te voy a creer después de ver esa escena, además sé que no te has cuidado…me preocupas.

-…Rin…Yo…

-¡HARU!

No podía más, sus sentidos disminuían, el piso se movía, convirtiendo todo a un solo color, cuando creía que todo lo perdía, su cuerpo fue sostenido en un abrazo cálido, lo conocía muy bien, agradecía por tener esos amigos que nunca fallaban.

-¡Tsk!… Que terco eres...¡Claro! "Sí, estoy bien", ¡¿ahora que me dirás?! Así camino.

-Callate…

-Hmp… ¿Estás bien? Buscare a un doctor.

-No lo necesito.

-¡Haruka!

El doctor que atendía el embarazo de Haru, apareció oportunamente, indicando a Rin que lo llevara a un consultorio vacío.

-Tú debes ser amigo de Haruka y Makoto, que bueno, así podrás apoyar a Haruka en su primer ultrasonido, a falta de Makoto.

-¡¿Qué?! Yo no… solo venía a ver a Makoto…

-Haruka ahora que tienes los tres meses debemos revisar cómo está el pequeño, después de tantas impresiones, veras que todo saldrá bien.

-No lo haré, no quiero.

-¡Haru, lo harás, te guste o no! Debemos saber tu condición.

-…

-Muy bien, Haruka empecemos.

-Pero…Makoto no debería ser el que esté presente.

-Si quieres puedes irte.

-¡Claro que no! me quedare.

-Bien…

Una sonrisa imperceptible se logró en los labios de Haru, a veces Rin podía ser muy infantil, aún más que el mismo, o eso quería creer. Se descubrió su abdomen ya se podía ver un poco abultado, el doctor aplico un gel frio que le hizo estremecer y empezó a deslizar el aparato, viendo en la pantalla formas abstractas en blanco y negro, mientras el doctor les explicaba, los dos amigos se peleaban por lo que veían, Haru decía que podía distinguir perfectamente, mientras por el otro lado Rin no tenía idea de lo que veía, pero las sorpresas aun no acababan.

Salieron del consultorio, dirigiéndose de nuevo al cuarto, Haru se encontraba muy pensativo, de nuevo el dilema de que hacer, pero para eso se encontraban los amigos, aunque no supieran que decir.

-Creo que Makoto lo tiene que saber.

-…Si…

-Haru debes cuidarte. Vamos.

Se encontraban parados frente a la puerta, no podía moverse, pero los refuerzos llegaron, Rin abrió la puerta y lo empujo dentro sorprendiendo a todos, aun no podía mirarlos a la cara, pero podía adivinar lo que pasaba.

-¡Mako-chan, no te muevas!

-Haru… yo… lo siento-

-Makoto, tendrás que cuidar muy bien de mis sobrinos.

-De que hablas Rin.

-Vamos Haru, díselo.

-Makoto… no será uno si no dos, tendremos Mellizos.

-¡¿Quéeee?!

-¡Haru!

Toda la habitación se llenó de felicitaciones, risas y llantos por parte de Makoto, que se perdían en su pecho, no pudieron evitar que se moviera y con quejas logro sentarse al borde de la cama, abrazándolo por la cintura, solo quería disculparse y sentir ese calor que emanaba del que tanto había extrañado, pero como siempre las palabras sobraban, todo se lo transmitía acariciando sus cabellos castaños con ambas manos.

Aquí está el fin de la desgracia, ven no tardo mucho solo los hice sufrir una semana y por eso los recompense con la buena noticia, les gusto? Mellizos, es que no pude elegir entre niño o niña, se me hizo muy difícil. Espero no haya sido muy confuso a la hora de leer y saber quien dijo cada cosa, en verdad siempre que pienso en escribir sobre Rin involuntariamente esta Haru, lo verán después, aunque no apoye la pareja del todo. Aquí tengo el extra, no sé si quedaron bien las personalidades, cualquier opinión o consejo bienvenido, sé que me ayudaran a mejorar con esta pareja. Nos estamos viendo la próxima semana cuídense, gracias por leer y por todos su reviews los guardo con mucho cariño, perdón por hacerlos sufrir y por el capitulo tan largo.

RinTori Extra 1

Aun en la reunión

-Oye, ¿Haru?

-Mmm

-No crees que ya comiste demasiada caballa.

-De que hablas si apenas llevo 3.

-¡¿Qué?! Es mucho, le diré a Makoto.

-Yo le diré a Nitori que se defienda, porque abusas de él.

-Tsk…Tú que sabes…

-¿Como estas con él?

-Bien, es muy cariñoso y empalagoso.

-Así es una relación.

-Y tú… ¿Cómo estás?

-Bien.

-Haru ¿Crees que no te conozco? Sobre todo… tu embarazo.

-Yo… Estoy nervioso… pero… muy feliz.

-….Felicidades, me alegra por ti y Makoto.

-Gracias Rin.

Saliendo de la reunión, se dirigían a su apartamento, pero por la diferencia de alturas, el pelirrojo llevaba la delantera, evitando mostrar su rostro y muchas de las veces era muy difícil saber lo que pensaba.

-Rin-san… ¡Rin-san!

-¿Qué pasa, Ai?

El más alto se paro bruscamente, provocando que sus cabellos se movieran con el viento creando un magnífico espectáculo.

-¿Ai?

-Ah… ¡Ah! ¡Sí!… Yo…

-¿Qué pasa?

-Na… Nada solo quería saber cómo te encontrabas.

-Bien, porque lo dices.

-Por la noticia, de Haruka-san… y Makoto-san.

-Estoy bien, en realidad… estoy muy feliz por esos dos, siempre tuvieron una relación muy fuerte, ya te lo dije todo quedo en el pasado.

-¡Rin-san!

Esa sonrisa maravillosa hipnotizo al mayor, siempre con ello cerraba sus ojos dándole libertad de observar su rostro completamente, disfrutando de cada centímetro hasta terminar en el lunar que se encuentra en parte inferior de su ojo derecho.

-Rin-san me alegra en verdad, si tu eres feliz yo lo soy, te agradezco que estés a mi lado.

-Tonto, creo que eso lo debo de decir yo.

-¿Qué dice?

-Nada…Vámonos.

Siempre era lo mismo, cuando llegaba la hora de decir sus sentimientos la voz lo abandonaba terminando en un susurro, se molestaba con el mismo pero podía demostrárselo de otra manera.

-¡Rin… Rin-san!

-¿Y ahora, que pasa?

-Nada… Tu mano es muy cálida.

Devolviendo el gesto apretó aun mas con sus dedos entrelazados la mano contraria.

-Vamos, te recompensare, mi bello niño.

Su color subió a los rojos más intensos, era el pasatiempo favorito del mayor, darle pigmento a esa piel tan blanca.

Esas palabras solo podían significar que la noche no solo seria para dormir.

Continuara...