Acuerdo Perfecto
Hola mis pequeñitos aquí está su Reine, les traigo el 11° capítulo de este maravilloso Fic creado por . Sin más excusas los dejo leer
Ni Frozen ni RoTG no me pertenecen todo es a sus respectivos autores
Primera Cita
Dentro del auto camino a casa de los Frost reinaba un silencio pacifico, placentero, era la confirmación de que ni Jack ni Elsa deseaban otro lugar más que este, más que sus presencias unidas, sus manos entrelazadas recordaban cada centímetro de piel que cada uno había sentido del otro, era una sensación de leve electricidad, algo que ninguno de los dos había sentido.
Jack por primera vez no pisaba el acelerador, disfrutaba cada segundo con todo a su alrededor, el camino entre los arboles era acogedor, y solo él guardaba el secreto de su último encuentro, miró a Elsa quien había recargado su cabeza en el respaldo del asiento y cerrando los ojos, ella suspiro con una sonrisa bailando en sus labios mientras Jack sonreía a la vez, ella estaba cansada, él lo sabía, porque siendo sinceros también él estaba molido, había sido la noche más larga, más placentera y más agotadora de su vida.
Aparcó el auto mientras ella permanecía con la respiración acompasada, se inclinó hacia ella para hablarle al oído.
-Llegamos Mi Reina-, ronroneo mientras ella sonreía
-No estaba dormida-, se burló ella mirándolo con los ojos entrecerrados
-Si claro Arendelle-, bromeó él mientas salía del auto y la ayudaba a ella para entrar en la casa, tratando de no hacer ruido hasta que oyeron la voz de Norte provenir de la cocina.
-Ana, date prisa solo tenemos unos minutos-, le decía a su hija mientras se alistaban para salir, Elsa escondió la cara en el pecho de Jack y este río mientras trataban de no hacerse notar al dirigirse a las escaleras, Elsa solo quería llegar a la habitación, porque una cosa era poder poner en su lugar a las broas de Aster al verlos salir del sótano y otro mirar a su "suegro" mientras este se da cuenta que apenas regresan, se pondría como farolito en solo pensarlo.
-¿Por qué no se limitan a la casa?, la oficina era un lugar sagrado-, anuncio Aster lastimosamente en tono burlón sobresaltándolos al pie de las escaleras aun con pantalón de dormir y una playera.
-Apenas regresan-, inquirió él con la sonrisa burlona
-No… ¿Tú crees?-, pregunto Elsa de forma irónica
-Jackie tu novia esta de pésimo humor, de verdad hermanito si tienes algún problema ya sabes cómo medico puedo recetarte de esas pastillas azules-, bromeo Aster mientras Jack gruñía y su novia soltaba una risita sin poder detenerse.
Jack la atrajo más hacia él y la vio a los ojos mientras la estrechaba a su cintura y sus manos bajaban un poco más debajo de sus caderas.
-¿Tengo algún problema?-, pregunto él mientras Elsa negaba con la cabeza y se mordía el labio, Jack sonrió y la beso inocentemente solo rozando esos labios que lo enloquecían, Elsa disfruto del roce mientras sonreía.
-¡Conejos! aún sigo aquí-, anuncio Aster mientras los dos reían y Jack negaba con la cabeza
-¿Y no tienes nada mejor que hacer?-, inquirió mientras miraba a Elsa
-Buenos días papá-, saludo Aster mientras Norte sonreía y miraba la escena
-Buenos días-, anuncio mientras Jack abrazaba a Elsa que trataba de desaparecer entre su cuerpo y murmuraba un tenue saludo.
Aster se botaba de la risa mientras Ana salía de la cocina y también soltaba una risita.
-Nos vemos en la comida chicos-, dijo Norte sonriendo a su hijo mientras Ana buscaba la mirada de Elsa.
-Adiós tortolos-, anuncio mientras salía de la casa con la mochila de la escuela, Jack comenzó a subir las escaleras seguido de Elsa mientras Aster aún seguía riendo unos escalones arriba.
-Mamá ya no vera del mismo modo la oficina-, bromeó él, mientras Elsa le sacaba la lengua rumbo a la habitación, cuando llegaron se tumbó en la cama mientras Jack se sentaba a su lado.
-Al menos a tus papas no les queda duda que eres sexualmente activo-, murmuro ella mientras Jack reía.
-¿Por qué no tomas una ducha?-, sugirió, pensando que podría preparar el desayuno para antes de que por fin pudieran dormir un poco. Elsa sonrío y se levantó para quedar a su altura mientras Jack le ponía un mechón de cabello detrás de la oreja.
-¿Me acompañas?-, preguntó Elsa mordiéndose el labio, él se estaba convirtiendo en su completa adicción, Elsa negó mentalmente y corrigió, no… ya era una adicta.
-Si te acompañara, no terminaríamos nunca-, murmuro él rozándose sus labios, Elsa hizo un mohín y Jack se río mientras el estómago de ella gruñía
-Además creo que tienes hambre-, inquirió él y ella rodeo los ojos, levantándose de la cama y dirigiéndose al baño.
-No, ese el ruido que mi estomagó hace cuando estoy molesta-, gruño Elsa mientras caminaba al baño, Jack se levantó y jaló su brazo para atraerla hacía si.
-¿Estas molesta?-, pregunto en tono juguetón
-Si-, fingió ella mientras él besaba su cuello
-¿Mucho?-, murmuro él mientras besaba el lóbulo de su oreja, su aliento erizo la piel de Elsa mientras lo separaba para mirar sus ojos.
-Eres odioso-, replicó ella mientras él reía
-Aja-, se burló él mientras la besaba tenuemente
-Te amo-, dijo contra sus labios mientras ella sonreía
-Te amo-, respondió ella mientras él la tomaba por la cintura y la alzaba solo un poco para que sus pies se separaran tenuemente del suelo
-Me encanta escucharte decirlo-, expuso Jack mientras ella sonreía y luego se ponía algo pensativa mientras su mano acariciaba el cabello de él
-No soy la primera que te lo dice-, aseguro mientras Jack se ponía algo serio para luego apretarla más contra él, él sabía a lo que se refería, había estado con muchas mujeres, y algunas se había empecinado en crearse una relación que él no deseaba hasta ahora, hasta ella.
-Pero si es la primera vez que lo digo, y la primera que ansió oírlo-, aseguro mientras ella sonreía, eso era suficiente para Elsa, suficiente para siempre.
Se quedaron unos segundos así solo mirándose mientras sus ojos hablaban o tal vez no, pero era extraordinario.
-A menos que hayas cambiado de idea, necesito mis piernas para poder caminar a la ducha-, bromeo Elsa mientras él rodeaba los ojos
-Y yo soy el odioso-, bromeo Jack y ella saco la lengua antes de meterse al baño
Jack bajo a la cocina para prepárale unos omelets y servir jugo y café y llevarlos a la habitación, Periwinkle bajo para observar con una sonrisa entre burlona y tierna.
-Estas perdido-, aseguro ella mientras él frunció el ceño
-La amas ¿verdad?-, continuo Periwinkle mientras se servía café.
-Como no pensé hacerlo nunca-, murmuro Jack riéndose de su contundente afirmación.
-Bueno Aster tiene razón… ¿Se lo pedirás?-, continuo mientras Jack sabía que aun cuando lo deseara con todo lo que poseía… era complicado, no podía pedirle que se casara con él, cuando apenas habían iniciado una relación, suspiro y negó lentamente con la cabeza sonriendo.
-Ella es algo extraña-, aseguró y Periwinkle sonrió
-No me digas-, se burló mientras él reía
-No creo que solo eso baste, no me importa nada más que estar con ella, quiero… hacer algo especial… no sé-, tartamudeo mientras Periwinkle escuchaba.
-¿Por qué no la llevas a cenar, hoy es su última noche aquí, sal con ella y platícalo?-, sugirió mientras él sonreía
-Me estas ayudando-, cuestionó en tono burlón
-Aun sigues siendo el hermano de mi esposo, y bueno ya no eres tan idiota-, se encogió de hombros
-Gracias… creo-, murmuro Jack mientras terminaba de preparar su desayuno.
-Tú encárgate de preparar todo y deja a tu amada extraña en mis manos-, susurro mientras Jack asentía con una sonrisa y salía de la cocina.
Elsa termino de ducharse y se muro al espejo aun solo con la toalla envolviendo su cuerpo, se veía diferente, se sentía completa, se sentía feliz, por una vez en su vida sabía que no estaba sola.
Salió para encontrarse a Jack entrando con una bandeja de desayuno, le sonrío y él regreso el gesto cálidamente, él paso sus ojos por su cuerpo mientras ella reía.
-Gracias-, susurro Elsa mientras sacaba unos pantalones pegados, comenzó a cepillarse el cabello aun con la toalla y Jack dejó la bandeja en el buró para caminar hacia ella.
-Estas tentando mi autocontrol Mi Reina-, susurro sin tocarla a pocos centímetros de que su pecho tocara la espalda de ella
-¿En serio?-, preguntó mientras tomaba el nudo de la toalla, Jack quiso girarla y tomarla ahí mismo pero no, ella se merecía una noche especial, nada de sexo desenfrenado, él quería que ella disfrutara de cada segundo y por eso tenían que descansar, además estaba seguro de que ella tenía sueño, había aprendido a conocerla como nadie.
-Tomare una ducha fría-, gruño él dándole un beso en el cuello demasiado lento, Elsa cerró los ojos y sonrío tenuemente por causar esas reacciones en él.
Se puso sus pantalones y termino de cepillar su cabello para sentarse en la cama y comer un poco de la fruta que él había traído, robo un pedazo de omelet mientras él salía, Jack llevaba puesto solo el pantalón de dormir, se sentó en la cama junto a Elsa y comieron prácticamente en silencio, cuando ya había terminado Elsa sonrío antes de tomar algo de jugo
-Sabes me podría acostumbrar a esto-, bromeo mientras miraba a Jack, ella no podía aun racionalizar todo lo que sentía por él, lo había encontrado sin siquiera buscarlo, era su regalo.
-¿Qué?... los huevos y el queso-, dijo en tono burlón, Elsa rodeo los ojos y le pegó en el hombro
-Estoy bromeando amor, sé que soy "perfecto"-, se burló Jack y Elsa río
-Nadie te ha dicho que eres engreído y egocéntrico-, replico ella y él asintió
-Yo me lo digo todos los días-, murmuro mientras ella le sacaba la lengua
-Tonto-, espetó ella mientras Jack alejaba la bandeja hacia el buró y se recostaba atrayéndola con él
-Tonta tu-, sonrío él y Elsa se acurrucó contra su pecho besando ligeramente su piel
-Mi tonto-, aceptó con una sonrisa
-Elsa…-, llamó y ella lo miró con los ojos entrecerrados
-¿Quieres ir a cenas conmigo hoy… como una cita?-, dijo él y Elsa sonrió mientras asentía
-Nuestra primera cita-, bromeó ella
-Nuestra primera cita-, concordó Jack mientras Elsa cerraba los ojos recostaba contra su pecho y él se acomodaba mientras acariciaba su cabello.
Después de haber dormido un poco Jack se levantó dejando a Elsa dormida en la cama tratando de no despertarla, bajó para hacer las reservaciones en uno de sus restaurantes favoritos, al bajar su familia había terminado de comer y veían la televisión, su mamá había ido a la oficina y su padre al hospital.
-Hola bello durmiente-, bromeó Aster mientras él rodeaba los ojos
-¿Y Elsa?-, pregunto Ana mientras miraba a Periwinkle
-Aun duerme-, susurro Jack
-Está bien déjalo en nuestras manos, ¿A qué hora salen?-, inquirió su pequeña hermana
-A las 6:30-, contestó él con el ceño fruncido
-Tú solo encárgate de estar listo-, aseguro Periwinkle levantándose del sillón junto con Ana, salieron mientras Jack se sentaba al lado de Kristoff
-Compadezco a Elsa-, murmuro Kristoff con una sonrisa
-Yo también-, admitió Jack
Elsa se despertó sin encontrar a Jack a su lado, la sangre se le enfrió de repente hasta que pudo visualizar a Periwinkle y Ana mirándola con impaciencia.
-Buenos días-, saludo la pequeña de los Frost
-Técnicamente sería buenas tardes-, contesto Elsa mientras se sentaba en la cama
-Claro, claro… ahora tenemos que probarte uno de mis vestidos-, susurro Periwinkle mientras Elsa ponía cara de pocos amigos.
-No más vestidos-, se cruzó de brazos mientras las otras dos reían
-Vas a salir a cenar románticamente con tu príncipe azul… debes usar vestido-, suspiro Ana y Periwinkle y Elsa rieron.
-Ana… derramas miel-, replico Elsa y ella saco la lengua
-Yo ya soy diabética-, admitió Periwinkle mientras reían.
Fueron a la habitación de Aster y para sorpresa de Elsa, Periwinkle le mostró un lindo vestido azul, por debajo de rodilla, era elegante pero bonito y sensual, de gasa, con vuelos en la falda, era estraple, Elsa lo miró mientras le incitaban a probárselo.
Pensaron que el vestido le quedaría grande del busto pero Elsa lo llenaba muy bien, Ana le rizo el cabello en cascadas, dejando ver curvas en él.
Periwinkle aseguro a Elsa que podría quedárselo, como un regalo, ella sonrío incapaz de procesar tanta atención, Elsa siempre había sido sola contra el mundo y ahora no se imaginaba lejos de la familia Frost, deseo que fuera su familia.
Volvío a ponerse los lentes de contacto y Periwinkle la maquillo tenuemente, Caillech llego y le dio uno de sus abrigos a Elsa, estaba casi tan emocionada como sus otras dos hijas.
Cuando Elsa bajo las escaleras Jack estaba esperándola con una camisa y pantalón negro, la miro con una sonrisa mientras ella se mordía el labio.
-Elsa-, fue todo lo que murmuró antes de besarla, ella lo besó extrañando sus labios y no se separó hasta que Ana carraspeó en tono dramático.
-Diviértanse-, susurro Caillech mientras Elsa asentía
-¿A dónde vamos?-, preguntó ya de camino mientras Jack negaba con la cabeza
-Tu solo sígueme-, contesto mientras ella entrelazaba su mano sin decir más, esa era todo su respuesta
Al llegar, recorrieron el centro, Elsa tomo a Jack del brazo mientras caminaban, él los dirigió a un lindo restaurante iluminado tenuemente, cada mesa tenía una pequeña vela que hacia una linda iluminación increíble, se sentaron mientras él mesero les daba el menú.
Jack se tensó al mirar como él hombre observaba a su novia, pero ella solo negó con la cabeza y lo beso frente al mesero.
-Tranquilo Frosty-, murmuro sonriendo
-Eres mía Mi Reina-, contesto y ella negó rodeando los ojos
-Yo lo sé… eso es lo importante-, contesto mientras él sonreía asintiendo
Cenaron mientras intentaban contarse algunas cosas de su niñez, Jack le contaba las travesuras de él y Aster, como conocieron a Kristoff, mientras Elsa le contaba de Maison y Britt*, los únicos amigos que tuvo viviendo con su madre.
Cuando terminaron de cenar, salieron del restaurante y caminaron algo más mientras la noche caía oscura y pacífica, Jack abrazó a Elsa mientras recorrían las calles hacia el auto.
Cuando subieron Jack sonrío mientras lo encendía y Elsa lo miró intrigada
-¿Sigues conmigo?-, le preguntó él mientras ella asentía confundida.
-Más sorpresas…-, inquirió y él sonrió aún más.
Elsa miro las calles que recorría hasta aparcar fuera de un elegante hotel a las afueras de la ciudad, tenía grandes jardines y una decoración sobria, Jack la miro y bajó del auto para ayudarla a bajar.
Elsa solo sonrío mientras él pasaba por la llave de su habitación ya reservada, sentía su estómago hecho nudos, como si fuera la primera vez que estuvieran juntos, había sido perfecto, en cada uno de sus movimientos y ella solo esperaba en qué momento se despertaría.
Subieron a unos de las suites mientras Jack la abrazaba por detrás y besaba su cuello suavemente, al entrar Elsa se quedó maravillada con la habitación, una cama en el centro de la habitación con cuatro postes que se alzaban en las esquinas, sosteniendo un velo que la cubría tenuemente, cientos de cojines la adornaban, las sábanas blancas y el edredón rojo lo hacían demasiado irreal, había dos buró y un lindo tocador, un sofá y una puerta que debía ser el baño, pero lo que más le sorprendió fue una tina en medio de las esquinas de la habitación, estaba rodeada por un cuadro de azulejo en el piso, podrías rodearla con facilidad, la tina estaba llena y de ella salía humo por sobre las burbujas.
-¿Te gusta?-, susurro Jack mientras ella cerraba los ojos por impaciencia, porque su deseo y su necesidad de estar con él aumentaban, porque su corazón no podía soportar el amor que él le entregaba.
-Esto es…-, murmuro mientras se giraba y lo veía
-Te amo-, fue todo lo que ella pudo expresar mientras él sonreía conforme
-Elsa yo quiero pedirte… que me permitas estar contigo siempre-, le dijo con su frente pegada a la suya.
-Te amo y quiero pasar el resto de los días contigo-, murmuro mientras ella lo abrazaba
-No podría soportar que me dejaras sola, prométeme que jamás me dejaras-, susurro ella mientras él sabía exactamente todos sus temores.
-Jamás mientras yo viva mi amor-, murmuró antes de besarla
-Entonces tenemos un acuerdo-, se burló Jack hablando contra sus labios y ella sonrío negando
-Lo tenemos Mi Caballero de las Nieves
Él sonrió mientras le quitaba lentamente el abrigo por los brazos y ella lo miró mientras él acariciaba la piel que quedaba expuesta, sus manos viajaron a la camisa de Jack pero él la detuvo mientras le besaba
-Esta es tu noche amor-, murmuró mientras un escalofrío la recorría haciendo que Jack sonriera.
Camino rodeándola hasta quedar detrás para poder bajar el cierre del vestido y deslizarlo lentamente, Elsa se mordió el labio para evitar gemir solo por el roce de sus dedos contra su piel.
La abrazó pegándola a su pecho y beso su cuello mientras ella respiraba con mayor dificultad, le desabrocho el sostén y lo deslizó por sus brazos, mientras seguía besando su cuello lentamente solo roces incitadores.
Jack deslizó sus manos hasta su ropa interior y comenzó a bajarla lentamente mientras ella gemía en tono bajo, Elsa estaba desnuda mientras el permanecía completamente vestido pero era incapaz ya de hacer nada, aun sosteniéndola de la cintura la llevo hasta la tina y la ayudo a meterse mientras ella jadeaba ante la sensación del agua caliente en su piel, se sentó mientras Jack se agachaba detrás de ella, fuera de la tina, se dobló las mangas de la camisa y comenzó a acariciar sus hombros suavemente, Elsa echo su cabeza hacía atrás y miró a Jack antes de que este se agachara a besarla con sus caras contrapuestas.
-Ven-, susurró ella mientras él negaba tenuemente
-Déjame consentirte-, murmuro mientras le besaba su cuello y sus manos acariciaban sus brazos.
Jack iba de su cuello a sus brazos con sus manos mientras ella hacia tenues sonidos, él sonrió mientras sus manos bajaban un poco más sumergiéndolas en el agua y acariciaban sus costados hasta llegar a sus pechos.
Elsa gimió mientras él rozaba sus pezones con delicadeza bajo el agua
-Jack-, gimió mientras él sonreía y se acercaba a su oído
-¿Qué?-, murmuro con voz ronca besándole el lóbulo de la oreja y su cuello, pellizcó uno de sus pezones mientras que la otra mano acariciaba por debajo del otro.
-Jack-, volvió a susurrar mientras se revolvía tenuemente en la tina, Elsa sentía que su vientre palpitaba de manera frenética necesitaba su toque, necesitaba sentirlo, lo deseaba tanto como lo amaba.
Jack se levantó y camino para acuclillarse a un costado de la tina mientras la atraía para besarla, ella llevo sus manos a su cabello mojándolo mientras él sonreía.
Las manos de él se deslizaron para acariciar sus pechos y más abajo, Elsa se recargó de nuevo en la tina mientras Jack la acariciaba sin llegar aun a su sexo haciendo a Elsa gemir y gruñir de frustración.
-Jack… por favor-, murmuro con los dientes apretados.
-¿Qué?-, pregunto él sintiendo sus pantalones muy ajustados, si de él fuera ya estaría dentro de ella, pero quería que ella disfrutara, quería que ella le pidiera estar con él no solo por un deseo, sino por un sentimiento.
-Por favor-, dijo mientras él rozaba levemente su clítoris
-Dime…-, murmuro él mientras subía sus manos hasta su rostro y mojaba sus labios con sus dedos
-Hazme el amor Jack…-, susurro mientras él corazón de Jack latía desesperadamente, hacer el amor era lo que él quería de ahora en adelante junto a ella, era el mejor regalo, se estaba entregado completamente.
Jack busco el tapón de la tina y lo quito mientras el agua se iba descubriendo el cuerpo de Elsa, ella se acercó y lo beso mientras él se levantaba llevándola en brazos hasta la cama, la recostó suavemente mientras ella lo miraba y sin decir nada comenzaba a desabrochar uno a uno los botones de su camisa, acariciado lentamente la piel expuesta, la quito y acaricio su pecho y la fina línea de vello blanco que desaparecía en su pantalón, él tenía sus manos a ambos lados del cuerpo de ella sin tocarla, mientras Elsa desabrochaba su pantalón y lo bajaba lentamente, Jack se levantó un poco y lo quitó por completo mientras ella respiraba agitadamente y estiraba sus brazos para alcanzarlo, se deslizó sobre ella mientras ambos gemían y Jack besaba su cuello y acariciaba con delicadeza sus pechos, no había prisa, ni desenfreno, Jack se movía lentamente mientras Elsa jalaba su cabello tenuemente.
Sus caderas se sincronizaron mientras él empujaba cada vez más adentro, Elsa envolvió su cadera con ambas piernas mientras él seguía embistiendo.
-Te amo Jack, te amo-, susurro ella mientras él se movía y gemía en su oído
-Más…-, pidió ella mientras él acariciaba sus brazos y los llevaba detrás de su cabeza, una mano aprisionaba tenuemente sus muñecas mientras que la otra acariciaba sus pezones haciéndola gemir.
-Jack-, gimió con voz descompuesta mientras él comenzaba a empujar más y más fuerte, tomo sus manos con las suyas y comenzó a empujar mientras ella gemía y gritaba
-Más…-, gimió mientras él estaba perdido entre las sensaciones, entre su interior húmedo y su piel.
Él gimió mientras sus caderas se movían y las embestidas la hacían arquear la espalda mientras él capturaba su boca y empujaba de nuevo mientras el orgasmo los atrapaba.
Él se recostó sobre su espalda atrayéndola a él mientras ella entrelazaba sus piernas y sus manos recorrían su pecho.
-Gracias por mi cita-, susurro Elsa y él sonrío
-De nada mi amor-, dijo con un hijo de voz y la respiración desigual
-Te amo Mi Reina de las Nieves…-, murmuro mientras ambos dormían felices de su acuerdo cumplido.
"Ama el presente y esfuérzate, que nunca sabes que pasara en un futuro… puede que no veas a esa persona especial… aprovecha la oportunidad que otros perdimos"
-LaReinedesNieges-
Continuara…
Aclaraciones:
*Es referencia a los personajes de Hielo Negro de Becca Fitzpatrick, me encanta esta pareja, por si aún lo lees el libro te lo recomiendo
