He aquí mi siguiente capítulo. No tuve muchos problemas en escribirlo, de hecho fue muy fácil organizar mis ideas esta vez. Con este capítulo haré una salida indirecta hacia la realidad y Equestria no será el tema de enfoque, sino la amiga de Rómulo, Blanca, como lo dice el título. Espero les guste.
Debo resaltar algo muy importante antes de que lean este capítulo: Cualquier parecido con la realidad es purita coincidencia.
Conoce a Blanca…
[Tema de apertura (opening): The Strokes - You Only Live Once.]
Desde ese escándalo que ocurrió con Trixie, jamás volví a confiar en los Wonderbolts. La verdad, es que si Soarin me pidiera ir de nuevo a una ceremonia estúpida con sus colegas, juro que yo mismo lo dejaría sin alas. Cambiando de tema, regresé a la torre de marfil totalmente cansado., ya que fue demasiado difícil volar a largas distancias y a una altura muy elevada.
Al pie de la torre estaba la princesa Luna. Se le veía calmada por verme llegar.
-¡Dreamer! ¡Estás bien!
-Regresé sano y salvo, princesa.
-¿Qué sucedió?
-Problemas sin sentido. No es nada importante recordarlo…
-Si quieres que mi hermana y yo velemos por tu seguridad, es necesario que nos hagas conocer los peligros que corres.
Tiene razón. Si quiero salir vivo, me conviene decirle todo lo que pasé este día.
-Cierto… Verás, una yegua azul estaba a punto de masacrarme, pero por suerte estoy vivito y coleando. Se supone que debería agradecerte a ti por alertar a la princesa Twilight de mi amenaza, ¿no?
-Agradécele también a mi hermana, que fue la que más tuvo paciencia contigo.
No lo creo; Lyra es más paciente. Eso te lo puedo asegurar.
-En eso voy a discrepar, princesa Luna. Celestia no ha sido del todo amable conmigo.
-¿Qué quieres decir?
-No me van a dejar decir mi verdadera identidad ante el resto de ponis. Eso no me agrada. Soy un humano y tengo el derecho de expresarme libremente.
-Será peor para ti si te expresas ante los ponis de ese modo. Nosotros no sabemos cómo son ustedes en realidad. Y tal como lo dijiste antes, el hecho de que un ser extraño entre en Equestria puede significar un peligro para nuestro reino.
Ahora lo que he dicho lo han puesto en mi contra.
-Por favor… ¡No estaba hablando de mí, joder! Les juro que yo no soy alguien de cuidado. ¡Te lo puedo demostrar ahora mismo!
-Entonces, ¿qué esperas? -preguntó la princesa- Adelante, demuéstrame que no eres alguien peligroso.
-Bien… Yo…
No tenía idea de qué hacer en ese momento. Estaba nervioso por completo.
-Eh… Mejor te lo demostraré en otra ocasión. Pero que conste que… aún sigo disgustado con lo que me están haciendo en el reino.
Me alejé de ella y avancé hacia la torre. Mientras me distanciaba de Luna, ésta me dijo:
-Wounded Dreamer, Celestia y yo prometemos que saldrás de Equestria a salvo, pero mientras estés aquí, tendrás que respetar siempre nuestras reglas.
Al oír eso, me hizo recordar a lo que dijo Celestia:
"Eres un ser libre, pero no debes confundir tu libertad con el libertinaje".
-¿Por quién me tomas? -pregunté- Eso lo sé muy bien. No me permitiré causar ningún desastre, y si lo hago, yo mismo lo solucionaré, princesa.
-Espero que así sea. Hasta pronto.
La princesa Luna se marchó segundos después. Yo continué en subir a la torre.
Si mal no recuerdo, he permanecido en Equestria algo de seis días, contando hasta hoy. Y parece que el séptimo día (mañana) será el último, así que será mejor prepararme para regresar a mi dimensión original y a vivir feliz como una perdiz en la tierra, para nunca más volver a este reino, que encima su gobernadora desea que yo siga con el papel de príncipe falso. No es justo…
Abrí la puerta y para mi sorpresa, alguien se había infiltrado adentro: Una yegua pegaso que tiene cara de no haber sido vista en la televisión. De color marrón rojizo, melena anaranjada recogida por un lazo blanco y portaba un traje de… ¿sirvienta?
-Señor Wounded Dreamer, su habitación está preparada para hoy, tal como me lo ordenó la princesa Celestia.
-D-De acuerdo…
La miré un poco confundido. No sabía por qué.
-¿¡Pero qué modales tengo...!? Discúlpeme; no me he presentado. Mi nombre es Scarlet Joy, sirvienta encargada del mantenimiento de la Torre de Marfil. Es un enorme placer conocerlo. Si desea puede llamarme solo por mi primer nombre.
-Claro… Y gracias por lo de mi habitación…
Seguía confundido.
-Solo hago mi trabajo, señor. Por si necesite alguna cosa, llámeme y estaré para servirle.-respondió.
-Bien… No hay ningún problema.
-¿Puedo retirarme?
-No tengo nada que solicitar por ahora, Scarlet. Puedes irte.
-Como desee.
Retiróse de la habitación, no sin antes cerrar la puerta.
-¿Qué fue eso…?
Te lo explicaré: Eso fue una hermosa yegua pegaso que labora en Canterlot como sirvienta y responde al nombre de Scarlet Joy. ¿Alguna otra inteligente pregunta de idiotas que tengas?
Atte.: Tu conciencia.
-No tenía ni la menor idea de que existían sirvientas en el castillo…
Y tampoco me imaginaba que era muy atractiva, a decir verdad.
-Estoy cansado de tanto volar. Debo tomar una maldita siesta…
Me eché a la cama para descansar. Pese a eso, al acostarme no podía acostumbrarme del todo bien con esta forma de poni, en especial por las alas. Hubiera deseado venir a este reino como yo desearía que fuera, pero no hay duda de que hay dos cosas que se me impiden inexplicablemente: la pronunciación de mi nombre y mi apariencia humana.
-Blanca… Serías un completo desastre si vinieras aquí, lo digo en serio.
Estoy en total desacuerdo contigo, muchacho. Tú, al no ser brony, demostraste ser un dolor de cabeza para la princesa Twilight. Me pregunto yo cómo se las arregló ella tan rápido para acostumbrarse a vivir unos cuantos días con los humanos… Ya sabes, me refiero a la película.
Atte.: Tu conciencia.
-Hay veces en que me pregunto: ¿Qué pasaría si no nos hubiésemos conocido? ¿Tal vez tomaría a la amistad como algo superficial y nada importante? No… No debo hacer preguntas de realidades alternas. Si te conocí, fue por algo en esta vida y punto. A veces noto lo amigable que eres conmigo, y en otras te excedes demasiado. No puedo precisar qué es lo que realmente quieres de mí. ¿Quién te entiende, Blanca?
A propósito, ¿Quieren ustedes saber cómo nos conocimos? Je, primero tienen que saber lo básico de ella, ¿está bien?
Blanquita Gutiérrez, toda una señorita, únicamente mayor que yo por tan solo un mes y diecinueve días exactamente. Hay quien dice que debió ser otaku en vez de pertenecer a los bronies, ya que su pelo castaño y esos ojos encantadores la hacen ver como la representante moe en carne viva. Pero como todo ser humano, ella no es del todo perfecta. Anteriormente mencioné que sus gritos son letales para los tímpanos, pues su voz es tan aguda que causaría un desastre si estuviera rodeada de vasos, copas y ventanas de vidrio. Su defecto antiestético por excelencia es su horrenda manera de vestir. No puedo mencionar que tipo de ropa usa, porque eso podría perturbar a la gente más sensible (les juro que verla alistada para una fiesta me hace sangrar los ojos).
Sin embargo, debido a que es una de las personas más fieles que conozco en mi vida, no me lo perdonaría si dejara de ser su mejor amigo. De valores morales y sociales, ella es, por así decirlo, la mejor.
Lo que me agrada de ella, es su personalidad (y pechonalidad) admirable. Hay veces en que ante una situación crítica, está decidida a solucionar hasta los problemas más riesgosos.
Pero lo que me desagrada es su no interés hacia sus planes para futuro, su comportamiento infantil y en ocasiones, sádico o burlesco. Ah, y hace falta mencionar que casi siempre me acosa. En ese tema haré hincapié pues la mayoría de las veces acude a mí en vez de un brony. Tal vez pensarán que soy un imbécil o algo similar por pensar eso, pero el hecho de que te acosen día a día resultaría demasiado empalagoso en mi punto de vista.
Por otra parte, no se confundan con esa carita que tiene, ya que desde inicios de este año, está practicando en una academia de artes marciales. De hecho en este momento es tercer kyu (Cinturón verde), razón de más para dar a conocer que ella está encaminándose para ser "inviolable". No quiero ni imaginar lo que pasaría si mis hormonas me impulsaran a aprovecharme de ella.
Bien, di muchos detalles acerca de ella. Ahora les contaré la historia de cómo nos conocimos. La verdad es que recordar ese día no fue demasiado agradable del todo.
Fue hace dos años…
Digamos que la conocí… por accidente. Al pasear un día por las calles del barrio donde vivo, estaba allí, sentada en una banca pública y escribiendo un mensaje de texto en su teléfono celular, típico de todos los obsesionados a la tecnología que optan por comunicarse a distancia.
Obviamente no sentía ni el más mínimo interés de todo lo que tenía que ver con ella, y claro que me daba igual saber a quién estaba enviando el mensaje.
Pasé por alto su presencia y la ignoré, pero justo cuando iba a regresar a casa, detecté la presencia de tres "amigas" suyas con mal carácter aproximándose hacia ella. Ya me imaginaba qué es lo que iba a suceder en ese momento.
Hubiese deseado que ella arregle su problema por sí misma, mas eso no sucedió, y por ello mismo nos convertimos en muy buenos amigos, según ella, por supuesto.
La primera vez que la vi… me parecía alguien poco o nada interesante. Belleza promedio, una manera de vestir que dejaba mucho que desear y un rostro de chica frustrada y sin amigos. A simple vista, se le veía como una niña cualquiera sin nada de especial.
Volviendo con la historia, esas tres señoritas que mencioné eran nada más y nada menos que un trío de abusivas de la misma escuela que estudiaba Blanca. A mi parecer, el bullying tiene un objetivo claro: hacer de tu vida una mierda y llevarte al suicidio, cosa que la gente más estúpida se atrevería a hacer. Por el otro lado hay quienes son más listos y tratan de solucionar su problema vengándose de una manera justamente indebida, en el buen sentido de la palabra.
En el caso de Blanca, podría decirse que no hizo nada al respecto. Simple y llanamente se quedaba callada, soportando los regaños de sus agresoras.
Mientras tanto, yo pasé de espectador a ser el caballero de reluciente armadura más débil, idiota e incompetente del universo, decidido a salvar a cierta damisela desconocida que no sabía ni cómo diablos se llamaba en ese momento.
Y como la realidad es así de jodida, el caballero (yo) tuvo que ser derrotado por el dragón de tres cabezas (Las abusivas). Ellas no sufrieron daño alguno; las ataqué con el arma más pacífica que existe: El Intento de Reconciliación. Yo por mi parte, recibí aproximadamente veintisiete golpes en la cara, cinco en el estómago y una épica patada en los testículos que me pasó de barítono a soprano en un segundo, y todo por defender a una damita que solo trataba de desmotivarme con su mudez e inocencia.
Finalmente el dragón abandonó la batalla y para colmo, Blanca no dijo ni "gracias". Por lo tanto, tras numerosos intentos, hice que ésta abriera la boca y agradeciera como debía ser. En ese momento me dijo su nombre y se disculpó por no hablar y por molestarme en meterme en algo que no me incumbe. Pero lo más doloroso llegó después, cuando dijo que no era necesario que la defendiera.
¿Quieren saber el por qué de esa explicación? Resulta que Blanca era deudora e iban ya tres... meses que no pagaba cierta cantidad a sus tres amigas.
Y como cereza del pastel, agregó diciendo que la deuda no era de un trabajo grupal ni de un proyecto escolar, ¡sino que era de una maldita apuesta! Una mísera apuesta que, encima, Blanca sabía que perdería.
En otras palabras, nuestro héroe, el caballero Rómulo Velásquez, que puso todo su esfuerzo y apostó hasta sus huevos para lograr cierta proeza, salvó a la doncella equivocada, y salió perdiendo más de lo que el desgraciado ese esperaba.
Regresé a mi casa para desatar el infierno en mi habitación, a la vez que me jalaba de los pelos y golpeaba la pared decenas de veces para luego revolcarme en mi cama como un loco.
Ah, qué tiempos aquellos… Nunca olvidaré ese día, ese "hermoso" día en que la conocí…
A finales de ese año, Blanca cambió de manera estrepitosa. Era más activa y consiguió montones de amigos. Me enteré gracias a muchos contactos suyos que ella movió cielo y tierra para agregarme como amigo en las redes sociales y dejó de ser víctima de aquellas tres bellacas, es más, de hecho éstas la tratan como una hermanita hasta ahora.
¿Cuál fue el motivo de ese giro radical? Es simple: Una serie animada infantil de televisión llamada My Little Pony que redundaría si dijera de qué se trata. Y como sabrán ustedes, estoy "dentro del motivo" ahora mismo, convertido en un animal mitológico por partida doble y siendo constantemente vigilado por otros equinos para salir vivo de esta dimensión no tan ficticia por lo que veo.
Pero volvamos a lo de Blanca. Las opiniones de mis amigos hacia ella eran un tanto variadas. Rescaté muchos detalles respecto a su personalidad.
Primer testimonio: Leonardo Alves, El geek.
Sucedió después de que le comprara unos programas para eliminar los errores del sistema de mi computadora en su tienda (Sí, Leonardo tiene una tienda donde trabaja medio tiempo). En ese momento me vio un poco pensativo y él quiso curiosear un poco. Desde allí, le hablé sobre Blanca y me dio ciertos consejos.
-Así que esa chica se llama Blanca y te está acosando… Rómulo, te digo con toda sinceridad que eres un suertudo.
-¿De qué hablas? En vez de llamarlo suerte, yo lo consideraría una pesadilla.
-No lo comprendo.
-Escucha, ella no es quien tú crees que es…
Se asustó.
-¡¿Es un travesti?!
-¡No! Déjame terminar, Leonardo, ¿quieres?
-Bien, adelante. ¿Qué es ella, entonces?
-Es… brony.
-…
Calló unos segundos. Frunció el ceño y me miró un poco mal.
-¿Y? ¿Qué opinas al respecto? –pregunté.
-¿Se puede saber qué diablos te hizo para que te molestes con ella?
-¿Acaso no te lo dije?
-Rómulo, deberías alegrarte porque tienes a una chica a tu merced. Y no solo eso, amigo, ¡ella ES brony! O Pegasister, en términos más neológicos. Es un punto titánico a tu favor. Una chica como ella tiene buenos sentimientos y…
-Y cabe la posibilidad de que tenga intenciones pervertidas hacia mí.
Leonardo: *facepalm*
-Mucho mejor, ¿no crees? Además, piénsalo: La serie MLP tiene una temática altamente educativa y moral. Ella de seguro emplea la honestidad, la lealtad, la generosidad, la amabilidad y la alegría en sus acciones. En resumen, ¡alguien así es perfecta para ti!
-Sería perfecta si dejara de molestarme las veinticuatro horas del día.
-Exageras… Yo en tu lugar asistiría en todas las BronyCon con ella si pudiera.
-¿Tú crees? Espera, tú no eres brony para que seas capaz de decir eso. -señalé.
-Pero soy un investigador cibernético. Gracias a mis conocimientos, puedo ganarme la vida.
-No lo creo…
-Hermano, se paciente con ella. Vas a ver que si sigues como mínimo una parte de mis consejos, las cosas entre ambos podrían ir más a fondo, a menos que des un paso en falso y te transformes en un seguidor de la Regla 34…
-¡Para nada! ¡Eso sería una ofensa hacia la propiedad intelectual ajena!
-Y lo dice un gran amigo mío que se deja llevar por las "manualidades" cuando está solo…
-¡Cállate! - grité.
Segundo testimonio: Arturo Gallagher, el otaku.
Este testimonio fue accidental. Un día, Arturo me invitó a ver una película interesante junto a unos amigos suyos. Y todo sucedió frente a la puerta de su casa, cuando a Blanca, que me había seguido un par de kilómetros, le dieron ganas de regresar a la suya después de una fiesta aburrida de cumpleaños. ¿Pero de quién?
…
…
…
…
Adivinaron: de otro brony.
-Blanca, ya llegué a mi destino. ¿Podrías dejarme en paz de una vez? Alguien me está esperando y tú no estás invitada.
-Qué mal…
Se abrió la puerta de la casa de Arturo. Allí estaba él, sorprendido con mi llegada.
-Vaya, vaya... ¡Pero si es Rómulo! ¡Sabía que estarías aquí!
-¡Pues claro! Tengo muchas ganas de ver esa película. El tráiler estuvo genial.
Avancé hacia su puerta, y Blanca tuvo que interrumpir.
-Rómulo...
-¿Qué pasa ahora?
-Gracias por acompañarme.
-La próxima vez no me llames a última hora. -le advertí.
Arturo empezó a reir de una manera nerviosa.
-¿Es tu novia, Rómulo? -preguntó.
-Pregúntamelo un millón de veces, y la respuesta será no, Arturo.
-Por un momento creí que sí...
Di la vuelta y proseguí a entrar. Sin embargo Blanca siguió molestándome otra vez.
-¿No vas a despedirte de mí con un "brohoof"?
-De acuerdo...
Suspiré profundamente e intenté cumplir su deseo, pero Arturo me arrastró de forma violenta hacia su casa. Casi iba a sufrir un doloroso golpe contra el suelo, pero mis brazos me amortiguaron la caída. Arturo cerró la puerta, asustado y jadeando.
-Por...poco...
-¡¿Qué carajos te ocurre, Arthur?! ¡Casi me matas, imbécil!
El grito se oyó por toda la casa. Algunos amigos suyos se asomaron para ver qué ocurría.
-¿Hay algún problema, Arthur? - preguntó uno.
-Arturo, ya estamos listos para ver la película. No nos hagas esperar más.-dijo otro.
-Esperen un segundo, amigos. -respondió Arturo.- Déjenme hablar un momento con Rómulo. Esto es algo serio.
Ambos nos dirigimos hacia la cocina. Creí que Arturo estaba volviéndose loco.
-¿Qué diablos tenías en la cabeza? Si los demás la hubiesen visto, entonces todo esto estaría arruinado por tu culpa.
-¿Te refieres a...Blanca?
-¿Quién más podría ser? No había otra persona más, ¿o sí?
-Entiendo, pero ¿se puede saber por qué ese carácter repentino?
-¿Me ves con la cara de estúpido, verdad?
-Podría decirse que sí…-murmuré.
-¿Qué dijiste? -preguntó, furioso.
-Digo, si hasta ahora no entiendo por qué te enojas de pronto.
Arturo trató de calmarse y me hizo preguntas con respecto a Blanca.
-Tu amiga… ¿La conoces bien? ¿Sabes dónde y con quién anda?
-¿A qué quieres llegar, Arturo?
-¿No lo comprendes? ¡Ella es brony!
Al decir eso, Arturo esperó a que yo reaccione con algo de miedo o asombro por algo que ya sabía hace tiempo.
-¿Y?
Arturo: *facepalm*
-Es brony, y es mi amiga. Punto. ¿Algún problema con eso?
-Rómulo, sé bien que tienes amigos que pertenecen al fandom, pero… hay momentos en que debes dar tiempo solo a uno a la vez. Además, aquí entre nos…
-¿Qué?
-Mis colegas… odian a los bronies.
-Ah, así que era por eso.
-No tomes esto a la ligera, Romu-chan, porque te aseguro que ellos han hecho miles de troleadas contra ellos.
-Bien… Esta vez tendré más cuidado…
-No, Rómulo. Debes alejarla de mí.
-Un momento… ¿Tú también los odias, no?
-Más prefiero mantenerme al margen. Pero, para ser sincero, detesto el exceso de finales felices, como lo tiene esa serie. Escucha, olvidémonos de esto y discúlpame por hacerte entrar a mi casa de esa manera. Mejor será ver la película.
-Sí… Como que esta conversación me hizo asustar bastante…
Tercer testimonio: Andy, el gamer.
Era un fin de semana cualquiera. Andy llegó a mí casa, con una mochila que había guardado con mucho recelo. Media hora antes me llamó diciendo que sus padres le pidieron que no enciendan ninguna consola en su casa, porque sus tíos iban a venir a visitarles, y estos tenían fama de detestar los videojuegos por el "ruido" que hacen. Y para rematar la cosa, Johanna se fue con su prima de compras. Resumiendo cuentas, Andy estaba agonizando de aburrimiento.
Sentía una tremenda pena. Si yo estuviera en su lugar de seguro haría lo mismo.
Lo dejé pasar. Cuando estaba a punto de sacar lo que había en esa mochila, adivinen quién llegó a tocar la puerta de mi casa…
-¡Ya voy!
Al abrir la puerta otra vez, quedé estupefacto y con los ojos sangrando.
-¡B-Blanca…!
-¡Hola, Rómulo! - me saludó, con una sonrisa de oreja a oreja.
Ese rostro me hizo recordar a Pinkie Pie.
-¡Qué sorpresa…! Dime, ¿Qué te trae por acá?
-Pensaba que estarías libre el día de hoy, así que…
Traía bajo sus brazos una cartera. Rebuscó en ella y sacó dos juguetes. Eran de Rarity y Spike.
-¿No es emocionante? ¡Traje los juguetes de la pareja más esperada de la serie!
Andy al fin intervino:
-Rómulo, ¿qué te parece el PlayStation 3 que traj…? ¡Oye! ¿Me estás escuchando?
Se acercó a la puerta para ver qué estaba pasando.
-Rómulo, ¿quién es ella?
Blanca lo miró, extrañada.
-Eh… Te presento a Blanca, una amiga. Blanca… -dirigiéndome hacia ella- Él es Andy.
Ambos se miraron seriamente, con los ceños fruncidos. Me pareció que juntar a un gamer y a un brony no era una muy buena idea del todo. Andy estaba incomodándose; sentía algo de miedo, hasta que de pronto…
-¡Mucho gusto, Andy!
-¡Aah! –gritó Andy, asustado. -Eh, esto… Hola…
Blanca volteó a mirarme.
-¿Qué te parecen los juguetes, eh? -preguntó.
-¿No crees que estás un poquito… grande para comprar cosas como esas?
-Yo diría que jodidamente grande…-murmuró Andy.
Blanca no oyó lo que dijo mi amigo gamer. Se concentraba en mí, pero esperaba una respuesta más a su favor.
-Rómulo, los bronies detestan que los llamen "bebés".-dijo, disgustada por lo que dije.
Hubo un prolongado silencio… hasta que Andy habló.
-¡NO ME JODAS! ¿De dónde diablos sacaste ese juguete?- preguntó Andy, señalando la figura de Spike.
-En el centro comercial… -respondió Blanca, asustada.
-Esto… ¿Es lo que creo que es? Acaso "La Leyenda de…" ¿Aún no ha terminado? ¿Va a salir un nuevo juego, verdad? Espero que sí…
Andy se está volviendo loco… Blanca, creo que estamos ante una nueva enfermedad mental conocida como "Locura Espontánea".
-¿De qué hablas? ¿No es de ningún jue…?
-¡A mí no me engañan; sí lo es! –gritó, arrebatando el juguete a Blanca- Pensaba que todo acabaría allí, pero…
-¡Oye! ¡Devuélveme a Sp…!
-¡Spyro! ¡Lo sabía! ¡Sabía que surgirías nuevamente del cementerio de los videojuegos! Tanto tiempo sin jugarlo desde mi primera vez en una PlayStation 2… ¡Oh, Spyro, no has cambiado nada…! –dijo, emocionado y abrazando al juguete.
-Andy… Te equivocas. No es "Spyro"; es "Spike", y es el juguete de Blanca. ¿Cómo te atreves a quitárselo de esa manera?
Finalmente Andy volvió en sí.
-¿Eh? Un momento… Este no es Spyro…
-¡Claro que no, imbécil! –exclamó Blanca- ¡Se llama Spike! O me lo regresas en este instante o yo misma te lo quitaré de tu cadáver.
-Eh, disculpa… Estaba confundido. -dijo, devolviéndole el juguete- Nunca pensé que el diseño de este dragón sería tan feo…
-¿QUÉ HAS DICHO?
-Andy, será mejor que corras.
-¿Qué? Oh, mierda… ¡Espera! ¡No!
Blanca se abalanzó hacia él y lo golpeó salvajemente. Yo, por mi parte…
-Eh… ¿Mamá, tienes crema para los golpes en el botiquín…? Tenemos un problemita…
Treinta minutos después de la golpiza…
Blanca se ha ido, no tan alegre que digamos, pero Andy se quedó, adolorido y con la cara hinchada. Cabe agregar que gastamos DOS ENVASES DE CREMA PARA GOLPES para aliviar su dolor.
-¿Qué le pasa a ella? ¡Me atacó de repente!
-¿Qué esperabas, pues? Los bronies son así en ocasiones. De hecho las chicas son más agresivas en ese aspecto.
-¿Quiénes son los bronies? He oído hablar de ellos, pero nunca le tomé interés al tema…
-Si supieras lo que son, lo entenderías perfectamente. Bien, Te lo explicaré de una forma más simple: Son personas aficionadas a una serie de televisión llamada My Little Pony. ¿Te suena?
-¡Ah!
-Lo sabía. De seguro lo has visto en la televisión también…
-¡Ah! ¡AAAH! ¡Por favor, señora, no sea tan brusca…! -dijo Andy a mi madre.
-¿Por qué te metes en problemas, muchacho? -respondió- Hijo, ¿Me pasas el algodón?
-Sí, mamá. Aquí tienes…
Retiré un enorme trozo de algodón y se lo di.
-Bien, como decía… Andy, Blanca no es de aquellas personas que se decepcionan de sí mismas por las malas críticas que le dan; ella más bien las enfrenta, "literalmente hablando".
-Se nota… Para la próxima me cuidaré de ella. Y esta vez no me dejaré llevar por las apariencias…
Cuarto testimonio: Ángela, la cinéfila.
Este testimonio sucedió después del incidente sin sentido de Blanca, Andy y Lord Tirek. Aquí una escenita para recordar:
-¡¿IRÁS A VISITAR A ANDY?!
-Blanca, cálmate, por favor…
-¿Cómo crees que me voy a calmar? ¡Sabes detalle a detalle lo que él ha hecho!
-Baja esos humos, amiga. Solo hizo una pequeña crítica a tu serie favorita…
-¿Pequeña? ¿Dices a eso una pequeña crítica?
-Lo único que creo es que tratas a Andy como un antibrony, pero eso no es cierto. Además en parte él tenía razón. La similitud de Spike con "ese personaje" es notable, no lo niegues.
-De todas maneras, me ofendió bastante con sus jueguitos. Solo Lord Tirek podría compararse con su actitud…
-Eh, bueno, sobre lo de las bromas pesadas, ya sabes cómo es él, je, je…
Justo cuando Blanca iba a ponerse roja de la rabia como un tomate, se apareció Ángela para salvarme el día.
-Rómulo, ya tengo los materiales para… ¿Qué está pasando aquí?
-¡Ángela! ¡Llegaste en el momento adecuado! ¿Ya podemos irnos, verdad?
-S-sí, claro…
-¡No he terminado contigo, Rómulo!-exclamó Blanca.
-¡Ángela, corre!
Ángela y yo huimos rápidamente, llevando bajo nuestros brazos los materiales para el proyecto de ciencias. Nuestro destino era, en efecto, la casa de Ángela. Al llegar allí, entablamos una conversación en la que Blanca era el tema principal.
-Eso estuvo cerca…-dije, jadeando.
-¿Quién diablos es ella…? –preguntó Ángela.
-Es una amiga que conocí hace mucho. –respondí- Se llama Blanca.
-¿Hace mucho? Entonces debiste haber sufrido bastante al ser su amigo.
-De eso no hay duda, créeme…
Dejamos los materiales en su mesa. Ángela comenzó a curiosear.
-¿Por qué estuvo tan enojada? -preguntó ella.
-Digamos, que Andy tuvo la culpa, o al menos eso parece. Ni bien mencioné su nombre, se puso así.
-¿Andy? ¿No es ese tu amigo gamer?
-El mismo, Ángela, el mismo. -afirmé.
-Entonces puedo justificar su enojo. Ese jugadorazo de pacotilla siempre jode…
-Otra que se queja… ¿Qué tienen las chicas contra él? ¡Todo el mundo sabe que tiene una hermana y se lleva muy bien con ella!
-En primer lugar, Rómulo, una hermana no es lo mismo que una amiga, y en segundo lugar, ¡Johanna es gamer también! ¿Alguna otra cosa qué decir?
-Te pareces mucho a Blanca, en serio… Solo espero que no termines siendo brony al igual que ella…
-¿Eh?
Ángela quedó atónita.
-¿Qué pasa? -pregunté.
-¿Es…escuché...l-la p-palabra… brony?-tartamudeó.
-Tienes buenos oídos, Ángela. Sí; Blanca es brony.
Me miró con los ojos muy abiertos.
-No… jodas…
-Sí jodo, y me parece raro que consideres esto como algo del otro mun…
-¡Claro que sí! ¡Es brony! Ellos se encuentran por todos lados del internet, ¡pero hasta ahora es casi imposible ver uno de carne y hueso en medio de la gente! Debo de alucinar. ¡He visto a un brony con mis propios ojos!
Nunca vi a Ángela tan alegre. Estaba completamente emocionada.
-Deja de decir tonterías.-interrumpí- No es un gran descubrimiento…
-¡Sí lo es! Yo en mi vida quise conocer al menos a un brony, pero no puedo creer que sean tan tímidos en expresarse…
-Yo en mi vida quise entender al menos a una sola chica, pero no puedo creer que sean tan… ¡Arg!
Ángela decía una y otra vez "¡Sí! ¡Lo logré!" mientras yo me sentía como un fantasma ante ella.
(Escena de relleno)
Pasaron unas cuantas horas y terminamos casi el 90% del trabajo grupal. Por cortesía recibí una deliciosa cena de parte de los padres de Ángela y unas cuantas frases de motivación. Ya en ese momento, la noche hizo su presencia, acompañado de un súbito apagón. Por suerte, el percance que hubo allí no pasó a mayores. Solo fui echado violentamente de la casa… por un mal entendido.
-¡Aaah! -gritó Ángela- ¿Qué pasó?
-Un apagón, ni más ni menos. –respondí- Maldita sea, ¡no puedo ver nada!
-Yo tampoco…
De pronto, en medio de la oscuridad, me tropecé con algo y caí encima de ese "algo".
-¡Au!
-…
-¿Sobre qué me caí?
-Rómulo… -escuché la voz de Ángela.
-¿Dónde estás, Ángela?
-¡Estás encima de mí, idiota!
-¿Qué?
Segundos después escuché la voz del… hermano mayor de Ángela.
-¿Alguien aquí está bien?- preguntó.
Estaba congelado y nervioso. No podía moverme. Y para colmo las luces se encendieron repentinamente. En otras palabras, yo iba a terminar con una merecida golpiza.
-¿Pero qué carajo…? ¡Ángela y Rómulo…!
Miraba segundo a segundo cómo su hermano estaba cerrando los puños, listos para usarme como saco de arena. Al voltear a mirar a Ángela, noté que estaba con la blusa casi abierta debido a la caída.
-¡Oh! Ahora… ¿quién podrá ayudarme?
Lo siento, Rómulo, pero el Chapulín Colorado no está disponible. Sin embargo, puedo llamar a una cantante, que te ayudará con una canción…
Atte.: Tu conciencia.
-¡BASTARDO HIJO DE P…!
(Inserte madriza aquí)
Con el apagón, ¿Qué cosas suceden...?
¿Qué cosas suceden… con el apagón?
(Fin de escena de relleno)
En fin, esas fueron las opiniones de mis amigos acerca de Blanca. Y la verdad, me parece increíble que esté yo en Equestria ¡en la verdadera Equestria! No quepo en mí de gozo y de asombro hasta ahora. Hay veces en que desearía hacer más cosas en el reino, como viajar a Appaloosa, a Manehattan o tal vez hacer una visita al Imperio de Cristal. Pero en parte me siento como que no encajo aquí, y eso se percibe muy bien.
No olviden que destruí el castillo de Twilight, vomité encima de ella, humillé sin intención a la princesa Luna y le di una patada a Rainbow Dash mientras hacía su trabajo por casualidad…
Y hay veces en que me hacen problemas a mí, como privarme de mi libre expresión, los constantes acosos de Lyra y los líos en que me metí al "pasarla bien" con los Wonderbolts.
Tal vez el destino quiere jugar sucio conmigo. Si eso es lo que quiere, yo también jugaré sucio con él. He dicho.
Ya terminada mi meditación, me levanté y me acordé de un tema de interés.
-¿Será cierto que los medios de comunicación están conspirando contra mí? Tengo que averiguarlo… ¡Scarlet!
La puerta de abrió rápidamente. La pegaso se apareció ante mí.
-¿Qué desea, señor Dreamer? -preguntó.
-Qué veloz… ¿Sabe dónde puedo conseguir un periódico aquí?
-Se consiguen en las afueras de Canterlot. Si quiere, podría traer uno para usted.
-B-Bien. No hay problema, pero… no tengo dinero…
-La princesa Celestia está asumiendo los gastos que usted hace en la ciudad. No es necesario que usted contribuya con los fondos que posee.
¿Qué? ¿Acaso Celestia me está manteniendo a cambio de que yo calle sobre mi verdadera identidad? No me parece un intercambio justo del todo. Mierda… ¿Por qué rayos estoy dependiendo de alguien dondequiera que esté? Volveré a repetirlo: ¡Mi independencia pide su "independencia"!
-De acuerdo… De ser así, entonces bien por mí. -contesté.
-Enseguida iré a por el periódico. Con permiso…
Scarlet se retiró de la torre. Yo, por mi parte, me estaba quejando por obvias razones.
-Cada vez me estás dando más motivos para largarme de aquí, princesa Celestia…
[Tema de cierre (ending): Kaiser Chiefs - Try your best.]
Fin del capítulo.
Ah, por cierto...
Me han preguntado si Blanca también va a estar en Equestria. Yo, con mucho gusto les responderé que SÍ, y no solo eso: Vendrá un puñado más de humanos en el reino, UN ASTUTO CLOPPER y un "vecino lejano del tercer tipo".
No se pierdan el capítulo que viene, titulado: "Un Coloso Bíblico". ¡Esperen por su llegada!
PD: Agradezco en gran parte a mis seguidores (Zero Lynx, El Maestro Del Destino21, y otros más) y a los autores veteranos (Rikimlp, damian175) por motivarme a seguir escribiendo con sus buenas críticas. Y un saludo especial al autor brasileño "double bullet shotgun" que fue mi fuente de inspiración principal para este fic. !Hasta pronto!
