Capítulo 12: Relación

-No puedo creer que por fin haya llegado este día –la diosa de cabello rubio y ojos color cielo mantiene una mirada fija en lo profundo del bosque.

-Técnicamente no ha llegado, aún falta un día

-No seas aguafiestas Ymir, y deja de matar la ilusión de la pobre chica. –Sasha respondía mientras se acerca a nosotros con algunos panes rodeados por sus brazos.

-Tengo entendido que hoy es la graduación, y nos dirán quiénes fueron los diez primeros de la clase… solo ellos podrán ser parte de la policía militar. Mañana elegiremos a cual rama de la milicia perteneceremos.

-Así es Armin, pero ¿nos les causa una sensación de nerviosismo el conocer a los diez mejores? –Esta vez fue Eren el que responde.

-Tengo una idea de quienes pueden ser, de seguro yo no estoy entre ellos –Marco se rasca la nuca con esa expresión tierna en su rostro que tanto me gusta. – ¿Tu qué piensas Alice?

Me mantenía totalmente concentrada en cierto sujeto moreno que entablaba, al parecer una muy aburrida conversación con mi querida cuatro ojos, ya que él solo miraba las nubes como si fueran lo más interesante de este universo.

-¿Alice?

-¿Qué pasa Mina?

-¿A qué fracción de la milicia te unirás?

-Creo a verlo mencionado el primer día que llegué a este lugar

-Pero en ese entonces tenías dos opciones, si no me equivoco –Menciona Eren. Hablar sobre este tipo de cosas siempre lo emocionaba más de la cuenta. No pensaba que realmente lo recordara.

-Pues… no tiene mucha importancia ahora. Mañana es el gran día

-Si pero…

-¿¡Qué mierda creen que hacen basuras!? Muevan sus asquerosos culos y vuelvan al entrenamiento en este mismo instante… ¡Braus! VUELVA AQUÍ CON ESA COMIDA.

El alboroto logró que Levi se girara a ver qué ocurría. En el instante en que cruzamos las miradas el leve sonrojo que tenía hace un rato se expandió pintando todo mi rostro. Mis manos comenzaron a temblar y sentí un cosquilleo en la espalda que me hizo tambalear.

Hace algún tiempo que tenía esta sensación cada vez que se trataba de Levi. Se supone que estas cosas ocurren al principio de una relación… pero fue todo lo contrario en mi caso. Cuando esto comenzó solía mostrarme segura de mi misma la mayor parte del tiempo; trataba de intimidarlo, cosa que realmente nunca resultó. También me ponía a su nivel sosteniéndole la mirada de una manera penetrante para ver quién de los dos lo soportaba más. Incluso tuve el valor de jugarle esa broma del café, sabiendo que podía morir en el intento.

Pero eso cambió. La chica segura, arrogante e intimidante se esfuma cada vez que el Heichou decide hacer su aparición, transformándome en una Alice torpe, tímida y vergonzosa.

Este drástico cambio no provino de la nada… tiene una muy lógica y maldita explicación.

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Flash Back:

Era un día cálido. Nos encontrábamos almorzando un delicioso plato de arroz con verduras para retomar las fuerzas pérdidas durante la mañana.

-¿Cómo está tu brazo, Hannah? –Un moreno alto tomaba asiento junto a la chica de cabellos castaños, haciéndola sonrojar notoriamente.

-Ya… está mejorando… no tienes de que preocuparte Franz –El brazo derecho de Hannah estaba completamente vendado ya que había sufrido una fractura leve durante uno de los entrenamientos en el bosque

-¿Estás segura? Desde ahora no quiero que te alejes de mi –El chico también se sonrojo mientras decía estas palabras, pero no era nada comparado al tomate en que se había convertido la cara de Hannah.

-Graa…gra…gracias

-Eres diestra… así no podrás comer. Abre la boca por favor – Franz llenó la cuchara con arroz ofreciéndole a probar.

Todos observábamos la escena un poco incómodos y sonrojados. Esos dos siempre se las daban de tórtolos, aunque decían que no había nada entre ellos.

-Este no es lugar para que anden de novios, hay cosas más importantes de que preocuparse –Gracias Eren, estaba a punto de decir lo mismo… hasta que recordé mi situación actual.

-¡No!… espera… no somos novios… ¡Auch! –Hannah negó con la cabeza y moviendo los brazos, esto le causó dolor haciendo que Franz la sentara nuevamente y le preguntara unas dos mil veces si estaba bien o si necesitaba algo.

Ahora que lo pensaba, ¿qué éramos exactamente Levi y yo?

Si no mal recuerdo llevamos en esta "relación" dos años… o quizá un poco más… o un poco menos. No estoy segura… no existe una fecha que me haga recordarlo. Pero aun así no somos precisamente novios, o una pareja. Muy pocos saben de esto. Hanji fue la primera en enterarse, Mikasa se enteró sola, Mina terminó sabiéndolo por mí, y si no me equivoco el comandante Erwin también lo sabe, porque en una de sus últimas visitas se me acercó para hablar un "asunto importante" que Levi no debía escuchar. Nos alejamos un poco de los demás, y lo único que me dijo fue: "Te pido que cuides de él, es un hombre hecho y derecho, pero a veces incluso él más fuerte de la humanidad necesita el apoyo de alguien como usted". Luego de eso se retiró en su corcel.

Hanji me había dicho algo similar una vez… pero fue más como: "Ese enano idiota y amargado puede ser un ogro desgraciado, torturador y castigador compulsivo, imbécil, engreído, jodido de la cabeza, fanático de la limpieza y tal vez el hijo del mismísimo demonio… pero hace mucho tiempo que no veía ese brillo en sus ojos… sobre todo cuando habla de una mocosa idiota. Cuida de él, Alice."

Sin duda quería cuidar de Levi desde que tuve aquella pesadilla con los titanes. Quiero hacerlo feliz y demostrar abiertamente lo que siento por él. Ser una pareja y compartir más que unas horas durante la noche en el campo de entrenamiento. Pero ¿cómo se si eso es lo que esa misteriosa sombra quiere?

Antes no me importaba realmente que esto fuera oficial, pero se ha transformado en una inquietud a medida que pasa el tiempo.

He escuchado a varias chicas hablar sobre Levi de lo apuesto y fuerte que es… y esas mierdas. Incluso idean planes para poder llamar su atención. Estas son el tipo de cosas que causan en mí una sensación desconocida. Como si mi subconsciente se apoderara totalmente de mi cuerpo; aprieto puños y dientes, enfocando mi radar hacia la cerda que se atrevió a nombrar a Mi Levi y me dirijo a ella con la más inocente intención de volarle unos cuantos dientes, pero justo antes de hacer una estupidez, mi conciencia reacciona gritándome: "hazlo y te atendrás a las consecuencias del instructor y del mismísimo Levi"

Después del almuerzo fui con Hanji a contarle esto que sentía, pero ella solo reaccionó riendo, chillando y sujetándose el estómago.

-En verdad eres una mocosa ingenua. Ese sentimiento de muerte sádica que te envuelve cuando otra chica habla del enano, es conocido por los humanos como celos.

-Es asqueroso

-Lo sé, es un sentimiento de mierda, pero muy común, sobre todo entre novios.

-Levi y yo no somos…

-Es una forma de decirlo. De todas formas son una pareja

-Supongo –miré con expresión desolada por la ventana de la oficina de Hanji. Estaba confundida

-Ya lo comprendo

-¿Qué cosa?

-Te pones celosa porque las otras chicas no saben que tú y el enano están juntos. ¿Crees que trataran de seducirlo o algo por estilo?

Realmente no había pensado en algo como "seducirlo". Eso hizo que me sintiera peor.

-No lo se

-No seas ridícula. Ni que fuera un título el ser llamada la novia de Levi. Él no es un tipo al que le interesen mucho esas cosas. Por algo se ha fijado en ti y ha decidido entregarte su amor.

¿Entregarme su amor? Pero si jamás ha dicho que me ama. La única que lo dice soy yo. Como sea, creo que esta conversación no me está sirviendo mucho.

-Tienes razón Hanji-san, nos vemos luego.

-Espera niña… -muy tarde, ya iba en dirección al bosque cuando mis ojos presenciaron algo repugnante…

-Levi- heichou, por favor venga conmigo, quiero mostrarle algo- Anika Ducke… nunca me agradó realmente, es terca, orgullosa y engreída. Admito que es bastante linda, su cara es adorable, parecida a la de Christa; sus cabellos son castaños y no muy largos. Siempre lleva un cintillo rosa y muchas pulseras en sus muñecas. Pero, ¿de qué demonios le sirve ser bonita si es una maldita perra roba hombres?

-Escucha mocosa, no estoy de turno, vete a molestar a Hanji.

-Pero heichou –le hace un ridículo puchero –solo quiero que me acompañe al bosque y me enseñe sus habilidades con el 3DMT. Tiene que ser usted, porque nadie es tan bueno en esa disciplina. Diga que sí.

-No, vete de una vez –Siempre que Anika trataba de llevárselo él se negaba, incluso parecía molesto. Eso me tranquilizaba, pero quien sabe qué cosas hará esa mocosa para llamar la atención de Levi.

Se me ocurrió la más estúpida idea luego de presenciar la escena…

-¡Levi-heichou! –Grite acercándome y agitando la mano sobre mi cabeza. Ambos giraron a mirarme. Levi muy serio y Anika con el ceño fruncido… de seguro porque estaba interrumpiendo su "cita" con el heichou.

-¿Qué quieres?

-¿Puede acompañarme? Quiero mostrarle algo

-¡Oye espera! –Anika sujetó la mano con que pensaba agarrar el brazo de Levi –Mi querido heichou iba acompañarme ahora mismo, no interrumpas.

Está bien, si en algún momento pensé en perdonar a esta chica por tocar lo ajeno, esa piedad acaba de esfumarse junto con mi paciencia. La agarre del cuello de su camisa con una mano, levantándola algunos centímetros del piso. No sé si era muy liviana o yo estaba pasando por aquella metamorfosis, que hacía surgir una fuerza sobrehumana cuando algo me sacaba de quicio.

-¡Escúchame bien mocosa de mierda, que no se te ocurra volver a acercártele… Levi es mí…

-Bájala en este preciso instante –No estaba gritando, pero su voz sonó tan fuerte que me dieron escalofríos.

-Pero heichou…

-Ahora, Siegman – ¿Me llamó por mi apellido? Una sombra cubrió mis ojos antes de soltar a la chica y dejarla caer el piso algo asfixiada.

-Maldita loca –se sujetaba el cuello, mientras Levi la ayudaba a levantarse. ¿Por qué la ayudaba a ella? Y ¿por qué me miraba como si fuera un maldito titán?

-Después hablaremos de esto, ahora vete y deja de causar problemas.

Me giré para ocultar las lágrimas que amenazaban con caer. Voltee un poco sobre mi hombro, y pude ver por el rabillo del ojo como Anika era llevada por Levi hacia la enfermería. Uno de sus brazos rodeando su cintura, mientras que el brazo de la castaña abrazaba sus hombros… ella volteó para sonreírme siniestramente antes de apegarse más al moreno.

Sentí una dolorosa punzada en el pecho y mis piernas cedieron hasta caer de rodillas al césped. ¿Por qué lloraba?... ¿Tristeza? ¿Rabia? ¿Soledad? ¿Decepción?... ¿Celos?

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Creo que todas las anteriores…

Me levanté penosamente tropezando con mis propios pies y comencé a correr sin rumbo. Ni si quiera podía ver, las lágrimas nublaban mis ojos. Llevaba un buen camino recorrido, cuando tropecé con una piedra. Mi rostro iba directo al suelo pero unas manos grandes y fuertes detuvieron el impacto.

-¿Qué te pasó? -Marco me sujetaba de los hombros con un rostro sorprendido y preocupado.

Ya no aguantaba más estos sentimientos que me hacían parecer débil. Estaba harta de soportar las miradas y palabras estúpidas que Anika le dirigía a Levi. Incluso tuvo el maldito valor de decirle un día: "¡Estoy completamente enamorada de usted! Sin duda lo conquistare, cueste lo que cueste." Luego de eso le dio un beso en la mejilla y se fue saltando como idiota. A veces se lastima a propósito en los entrenamientos para ser cargada por Levi a la enfermería. Lo peor es que él no le dice nada… trata de evitarla la mayor parte del tiempo, pero cuando no lo consigue solo cede a los caprichos de esa mocosa.

-¡Estoy harta de esta mierda Marco! –grité con todas mis fuerzas y me aferré desesperada a su cuello, cayendo los dos a suelo. El correspondió a mi abrazo y me sujeto muy fuerte de la espalda apegándome a su gran cuerpo. Las lágrimas se transformaron en sollozos y luego en un llanto imparable. Me ahogaba cada vez que trataba de hablar. Tenía ganas de golpear y romper todo a mi paso; como si Marco pudiera percibirlo me apretó más contra su pecho, calmando un poco lo sofocada que estaba.

-Tranquila… me tienes a mí. Nunca te dejaré Alice. No he dejado de amarte y nunca lo haré. –Me separé un poco de su cuerpo luego de lo último; me había tomado por sorpresa. Con una mano sujetó mi mentón, luego acariciando mi mejilla dijo –No importa que este amor no sea correspondido, te protegeré con mi vida si es necesario, pero por favor no llores de esa manera, me rompes el corazón. Sonríe, aunque sea un poco… para mí

Las lágrimas seguían rodando por mis mejillas sonrojadas. Sin mucho esfuerzo le regalé una pequeña sonrisa. Sujetó mis manos y nos levantamos. Sin soltarnos nos miramos algunos segundos.

Realmente me gustaba Marco. Este chico merecía a una mujer perfecta. No a mí. No a una chica terca y estúpida que amaba a su superior, a pesar de tener a un verdadero ángel que le ofrecía el mundo.

-Gracias –fueron las únicas palabras que pude pronunciar –gracias…

-No hay por qué. –Ni si quiera me preguntó lo que me pasaba, solo se giró y comenzó a caminar – ¿No deberías hablar con él?

¿Qué?...

Pude distinguir apoyado en la muralla de la enfermería una oscura sombra cruzada de brazos mirando hacia mí, serio. Marco volteó un poco sobre su hombro dedicándome una mirada triste…

Él también lo sabía…

-Espera…

-Tranquila, dije que siempre estaría para ti –sonrió una última vez y siguió su camino, pasando junto a Levi.

Realmente no quería hablar con él, pero no pude evitar que mis piernas se movieran en su dirección. Me mantuve de frente, pero mirando hacia abajo. No sabía que debía decir. Debe haber visto toda la escena, y reaccionará igual que la última vez. ¿Debería pedir perdón?... pero si no hice nada realmente, solo me desahogué con Marco. Él era el que se había marchado abrazando a esa mocosa…

Estaba a punto de decirle sus cuantas verdades, cuando en milésimas de segundo me sujeto fuertemente de los brazos apegándome a su cuerpo. Con una mano acariciaba mi cabeza y con la otra se aferraba firmemente a mi cintura.

-Lo siento…

Nada más que eso basto para que mi mundo se girara por completo e imaginara que todo era producto de mi imaginación… un sueño simplemente.

-¿Qué dijiste? –No es que no lo hubiera escuchado… pero quería asegurarme de no estar volviéndome loca.

-Tsk… no me hagas repetirlo…

-Pero…

-¡Lo siento! ¿Entiendes? No pensé que esa mocosa te hiciera sentir celos… eres una idiota. No deberías compararte con ella…ni con nadie. Hace tiempo que te notaba rara… podrías a verme dicho que te ponías celosa

-¿Celosa…? –Los colores se me subieron al rostro. No quería reconocer que estaba celosa de esa niña. Además ¿cómo mierda supo que eso era lo que me pasaba?...

Fue cuando mi cabeza se giró instintivamente a la ventana de la enfermería para ver a Hanji. Sonreía de manera triunfal.

Si no se tratara de la segunda al mando, tal vez aplicaría otra de mis ingeniosas venganzas contra ella.

-Levi…yo no…

-Escucha mocosa –carraspeo un poco –si tanto te complica lo que piensen o quieran los demás… entonces creo que no estaría mal… que seas mi novia. Aunque sigo pensando que estas cosas son ridículas.

¿Eso sonaba como una propuesta? No tuve tiempo para pensarlo porque ya me encontraba casi estrangulándolo de la emoción…

-Hasta que te dignaste a pedírmelo, idiota.

-Tsk, deja de fastidiar mocosa –Se cruzó de brazos y apartó la mirada. Lo tomé desprevenido cuando le di un tierno y corto beso, el que ni si quiera alcanzó a corresponder, mirándome luego con los ojos muy abiertos y brillantes.

-Vuelve a tu entrenamiento ahora… y trata de no matar a ninguna chica en el camino.

-Haré el intento heichou… ¿nos vemos…?

-Después de la cena

-Claro… hasta luego -me giré y comencé a trotar al campo de entrenamiento.

En el camino me crucé con Hanji… ¿No se suponía que estaba en la enfermería?

-Veo que estás mejor niña

-Supongo que gracias… haberle dicho que me ponía celosa no fue de lo mejor, ¿pero decirle que me propusiera ser su novia? No era para tanto…

-¿Novia?

-Pero si usted se lo dijo…

-Claro que no, lo único que le dije al enano es que no fuera tan atento con otras mujeres o si no tendrían problemas.

-¿Entonces por qué…?

-¡Espera niña! –me sujeto de los hombros y comenzó a sacudirme -¿A caso te pidió que fueras su novia? ¿Así tal cual?

-Bueno… no fue tan así, pero supongo que ahora si somos oficialmente… novios –muy sonrojada en 3…2…1…

-¿Quién lo diría? Ese enano… a veces es todo un misterio. –miró nostálgicamente una pequeña flor que brotaba a sus pies.

-¿Hanji?

-Como sea… ¡te felicito Alice! aunque te compadezco por tener que soportar a ese sujeto

-No creo que sea un problema… después de todo, lo amo con todas mis fuerzas.

Fin Flash Back


Levi caminó hacia mí sin dejar de mirarme. Se puso de frente y acomodó un mechón de cabello detrás de mi oreja.

-No te desconcentres, vuelve al entrenamiento –dicho esto me besó y se giró para volver con Hanji, quien miraba la escena con la boca abierta, al igual que… TODOS. Él único que no nos tomaba atención era Keith; su única preocupación era estar sentado sobre Sasha mientras ella hacía lagartijas.

No era la primera vez que hacía esto en público. Es un poco incómodo, y que todos nos miren me hace sentir algo de vergüenza, pero con el tiempo le he ido tomando costumbre. Sin duda mi mayor satisfacción es cuando la cara de Anika se desfigura por los celos.

Ahora que lo notó me está mirando con cara arpía. Paso junto a ella, cierro un ojo y le saco la lengua queriendo decir "en tu cara mocosa". Su respuesta es levantar el dedo del medio. Solo la ignoro y sigo trotando hasta que el instructor nos ordena detenernos para seguir con flexiones de brazo. Para ese entonces Sasha ya estaba inconsciente y Krista trataba de reanimarla poniendo cerca de su nariz un trozo de pan.

-¡Cuerpo al suelo novatos!

-¡Si señor! –En eso estaba, cuando siento un peso considerable en mi espalda, lo que me hace caer de cara en la tierra.

-¿Qué demonios…? –Trato de girar la cabeza para ver una figura sentada en mi espalda con las piernas cruzadas.

-Haz las flexiones… ¡ahora!

-¡No puedo contigo arriba idiota!

-Tendrás que poder. No por ser mi… novia –siempre le cuesta decir esa palabra –esto será más fácil para ti.

-¡Pero si nadie más tiene a un enano sentado en su espalda!

-¡Empieza! 1… 2… Eso no cuenta, estira bien los brazos o lo harás todo de nuevo… 1…2…3.

-¡AHHHHH! Me las vas a pagar…

-4…5… Te dije que estires bien los brazos

-Pobre Alice –escuché decir a Mina

-A este paso no llegará a la graduación –Esta vez fue Hannah

Creo que meditaré seriamente el hecho de entrar a las tropas de reconocimiento si este enano se encuentra en ellas.

-¡No dije que te detuvieras!

...


Hi! Espero hayan disfrutado este capítulo y perdón por la demora… el tiempo se acorta cuando entras a clases

Si tienen algún comentario, crítica, propuesta, o lo que quieran decir, por favor no lo duden y dejen un reviews para esta mortal… me hacen muy feliz :')

Pronto habrá un nuevo capítulo..

SAYONARA!:D

patyto35: Me complace saber que te ha gustado el capítulo anterior:)) soy muy feliz con tus reviews… gracias por estar desde el principio conmigo. Pronto habrá más amor! Espero que te haya gustado este capítulo…nos leemos ¡! n.n

Eliza20: También creo que ese enano debería hacerle caso a Hanji más seguido! Aunque esté loca .-. …. Espero que este capítulo te haya gustado…. Y oye tu! Sigue con tu fic! Me tienes muy impaciente :S ..nos leemos y suerte con todo.

I'veCreatedAMonster: Ya que eres como una especie de Sempai n_n' te dedico este capítulo… aunque la verdad nosé en cuál vas xd pero cuando llegues ojalá que te guste… gracias por tus reviews!

Ya te lo dije antes, pero por favor, continua con tu fic! Rivetra forever! :33 Muchos saludos!

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Muchas gracias a todos los que han dado a favorito y follow :')