Disclaimer: Los personajes (lamentablemente) no me pertenecen, son propiedad del Sensei Tadatoshi Fujimaki al que agradecemos su genialosidad por darnos semejantes chicos para nuestro entero entretenimiento.
Hola! Sí, volví! Muajajajaja lamento un montón la demora pero me han pasado mil cosas!Incluidas una colaboración, un fic de junjou ke estoy por terminar y salió de la nada y un próximo reto KnB mujajajajaajjaj no las aburro, les dejo el capi ;D
Como siempre mil gracias por sus comentarios los leo una y otra y otra vez jejej
Gracias especiales a:
inochan-uchiha: hola! Lo siento ahora si me he tardado un monto pero ya esta aki, espero te guste nwn
conejato: jajajaja lamento decepcionarte pero no, casi siempre tengo fríamente calculado solo una parte y pues en este caso es lo mismo jejejej esperemos lleguen mas ideas nwn también amo el AoxKise! No se ke tienen esos dos ke van tan bien juntos XD en fin espero te guste el capi ;D
katy365: jajaja muchísimas gracias se ke soy una terrible persona pidiendo ayuda desesperada cada capi XD pero ps por eso me tardo jajaja ke bueno que te guste como va todo y pues lamento la demora n.ñ
Shiga San: Shiga! A ti ni puedo darte la cara XD soy de lo peor, como siempre me has dado muchas ideas ke mira ke las necesito porke para variar ya no tengo ideas XD jajaja espero te guste el capi amigui ;D
Annie Thompson: hola! Como siempre mil gracias por tu comentario jejeje mencionare algunas parejitas, espero te guste el capi ;D
EmiWasHereEV : Holas! Muchísimas gracias, me alegra un montón ke te guste como va el fic, me cuenta trabajo llevar los tiempos porke creo ke van lentos pero pues en este cpai ya dan un paso mas XD espero te guste;D
Yukie: Hola! Siii perdón por cortarles la inspiración, estas escenitas me cuestan un montón de trabajo pero esta vez les di mas espacio jeje espero te guste y omo siempre mil gracias por comentar
Chris Melian Black: ok, antes ke nada mil gracias por tan lindas palabras nwn ke bueno ke te guste como va el fic jejeje no te niego ke también me gusta el AoxKuro pero aki los veo como muy amigos jejej kisas para otra puedan ser algo mas xD, espero te guste el capi y perdona la poca constancia jejeje
YEYESMITHSHINGEKINOKYOJIN : jeje hola! Wooow pues es un honor ke el primer fic yaoi de Kuro ke leas sea este jejeje tendría un monton de recomendaciones para ti empezando por el trabajo de Shiga-san, échale un ojito son obras de arte jejeje, lamento mucho la demora la verdad ke no soy muy constante por falta de tiempo e ideas pero pues aki te dejo el capi, saludos1!
Dedicado a Shiga San, mi mejor mala influencia jojojojo
****Doce semanas****
Capítulo 11: Décima semana
El reencuentro es épico, el tiempo a su alrededor parece detenerse y solo están ellos dos, frente a frente ignorando a todos los presentes, puede jurar incluso que una lagrima recorre su mejilla con una enorme añoranza y la humedad y calidez similar a la de un beso recorre sus facciones, está enamorado, de dos seres al mismo tiempo y no le importa aun cuando uno de ellos lo tome como traición.
-Dios…lo siento tanto, en verdad lo siento tanto- murmura realmente arrepentido al can en sus brazos que emocionado y ajeno a su remordimiento lo lametea en donde tiene sitio
-Vamos Kuroko, que ni se ha dado cuenta, seguro no se lo toma a pecho
La voz de Kiyoshi acompañada de un par de palmadas en su espalda lo hacen sonreír, lo extrañaba mucho pero no lo ha notado hasta que llegó al parque con el collar sujeto de su entrenadora ladrando y forzando a la chica que lo soltase para echársele encima, la mayoría intentan detenerlo –incluso Kagami- con miedo a que el animal lo lastime pero es listo y salta rodeando la pierna para caer justo entre sus brazos.
-Es cierto, te ha extrañado pero no se ve para nada molesto, ¿a qué sí?
Esta vez opina Kise acariciando al cachorro que se limita a darle una lamida rápida y volver con su amo, por fin han considerado que está lo suficientemente bien como para cuidar del can y sabiendo que es ayudado lo devuelven al peli azul que con gusto lo recibe pensando en mil y un maneras para compensar su ausencia.
-Ya te lo hemos dicho- Riko se acerca tomando asiento en la banca a su lado-ha estado en buenas manos- le sonríe- incluso ha tenido la oportunidad de crecer su familia
Kuroko la mira con los ojos abiertos, Nigou es un cachorro apenas, sí es macho pero un cachorro, no querrá decir que…
-No es lo que piensas baka pervertido- Kagami se acerca burlón pasando su mano por el corto pelaje negro- lo que la entrenadora quiere decir es que al igual que tú este pulgoso ha pasado algún tiempo viviendo con todos, incluso con estos locos
La mirada azul se posa en sus ex compañeros de equipo que dejando sus tareas de lado se unen a la conversación.
-Es cierto Kuroko-chii, Nina-chan le ha pedido un perro a mamá y ahora no sabe qué hacer- comenta sonriente el modelo
-Es un animal bien entrenado, incluso mis padres han disfrutado su compañía- Akashi se acerca abriendo una botella de agua y vertiendo un poco en su mano encunada para el animal
Le parece grandioso y muy noble el trato para con su mascota cuando desde su primer encuentro su mirada perdida lo conquistó, pero lo que lo descoloca por completo es esa acción, esa mano sobre el pequeño que sin miedo y completa naturalidad le mima.
-Kagami-kun- el pelirrojo lo mira dándole su atención y su mirada intercalada ente él y el perro lo hacen entender- Pensé que tu…
-Ha pasado ¿vale? Es… diferente-se justifica medio renuente- este enano es…entrenable
Tetsu sonríe abrazando al cachorro, definitivamente lo compensará.
La tarde comienza tranquila, hacen equipos entre los que están, los miembros de la generación milagrosa, el compañero inseparable de Midorima que alegre toma la delantera con papeletas numeradas en mano, también están la mayoría de sus compañeros de Seirin, Kiyoshi, Hyuga, Mitobe y Koganei, Kouki y Kagami (obviamente), Izuki y su entrenadora, para su sorpresa a los pocos minutos se les unen Kasamatsu casi obligado por cientos de llamadas y mensajes de Kise y el hermano postizo de Taiga, Himuro llega con su siempre tranquila expresión saludando afablemente y siento atajado casi de inmediato por el gigante de Yosen que lo jala y lo invita a comer infinidad de dulces y postres de la canasta que llevan.
No son muchos, si consideran la cantidad de jugadores por equipo y la estrecha relación que han logrado tras la copa pero están de vacaciones y no muchos se quedan en la ciudad, los que han estado ausentes en ese tiempo se acercan a Kuroko, lo saludan, le preguntan por su salud y pasan tiempo platicando cualquier cosa a su lado, como jugadores y rivales han descubierto desde hace tiempo lo compatibles que son entre todos y la convivencia se hace cada vez más llevadera.
-Entonces…¿este año abandona el equipo también Kasamatsu-sempai?
-Supongo, es mi último año, al igual que de tus compañeros- comenta con aparente desinterés el moreno, lleva un rato junto al jugador fantasma viendo el juego del resto, a unos metros Riko da órdenes como si fuese el juego definitivo de algo con Akashi que entretenido bebe té helado bajo una sombrilla colocada estratégicamente para su comodidad, todos parecen felices, unidos- es lo que debe ser- continua- les pasamos la estafeta
Kuroko asiente entendiendo pero eso no evita la tristeza de saber que en unos meses también sus sempais los dejaran, no será lo mismo sin ellos aunque hayan logrado su objetivo de ser los mejores antes de su partida.
-Seguro Kise-kun se sentirá muy triste
Una suave risa se escucha y el menor no puede evitar sorprenderse al notar que proviene de su serio acompañante, su mirada es distinta, similar a la que le muestran al perder su puesto en la copa, de confianza, de apoyo.
-Yo también…eso creo- admite ligeramente avergonzado- pero no se lo digas o no me lo quitaré de encima- Kuroko asiente- es molesto pero ha logrado unir al equipo y nos ha llevado lejos, supongo que lo estimo…un poco
Es bastante lógico, Kise logra eso en las personas, incluso con su llegada a Teiko aunque al final las cosas no salieran bien, lo mismo debe pasar en los otros equipos, tras tanto esfuerzo está seguro que el resto de sus compañero deben estar en las mismas, incluso Aomine.
-Piensa rápido!
El grito acompañado de un balón lanzado a gran velocidad logran despertar sus instintos y de un movimiento rápido no tarda en redireccionalo hacia la cancha, Daiki lo atrapa y se da cuenta que los jugadores han parado y lo miran atentamente.
-¿Qué diablos crees que haces ahí Tetsu?, ven a jugar enclenque!
Kuroko parpadea algo confuso y después sonríe negando suavemente.
-Agradezco la invitación Aomine-kun pero creo que es claro que no puedo hacerlo, no por ahora
El moreno bufa soltando los hombros con hartazgo mirando al cielo.
-Mira que eres torpe, no te he enseñado a tirar por nada, que no necesitas las piernas para hacerlo, anda mueve el culo!
El jugador sombra no está seguro pero no puede hacer mucho cuando siente la silla siendo empujada a la cancha por el mismo Yukio.
-No creo que puedas negarte después de eso- le dice al oído para unirse también al dejarlo al en la zona de tiro.
-Aomine- kun no creo que…
-Bla, bla, bla! Cállate y tira- le riñe arrojándole el balón de vuelta y acercándose para ponerlo en pie quedándose cerca por si su peso cede.
Las miradas están fijas en él y la esfera entre sus dedos, la calidez en el plástico y la textura rozando su piel, no ha tocado uno en semanas, ni si quiera ha notado cuando segundos atrás lo golpeó, ha sido mero instinto, una reacción natural, la nostalgia lo invade y aunque está seguro que fallará lanza.
La pelota rebota en el aro tal cual lo predijo, un rebote corto que es devuelto a la canasta por su compañero, por su luz, Kagami clava completando la jugada y apenas toca el suelo con sus pies se gira para encararlo, ambos sonríen, hay cosas que no puede predecir, con Kagami jamás puede deducir nada.
...KnB...
Las luces de las farolas a lo largo de la calle comienzan a iluminar el pavimento a su paso, ha sido un día largo y aunque cansado las horas le resultan de lo más provechosas, hace tiempo que no pasaba un día así, tan divertido, rodeado de sus amigos solo hablando, comiendo, jugando.
Ha tenido la oportunidad de conocer mejor a algunos sin un partido a muerte de por medio, ha descubierto relaciones que desconocía y amistades que jamás imaginó.
El último partido de la copa parece ser aliciente suficiente para varios encuentros, retas o simples coincidencias, Kise ha entablado una gran amistad con Takao al igual que con Tatsuya, tienen más cosas en común de lo que aparentan y en poco tiempo se vuelven bastante unidos*, le sorprende ver como Atsushi, sí, Atsushi se entiende a la perfección con las mudas expresiones de Mitobe, parecen hablar un mismo idioma y varias sonrisas cruzan sus labios durante la merienda (aunque al poco tiempo lo atribuye a los excelentes postres del moreno); Midorima parece entenderse a la perfección con Izuki, como si sus bromas tuvieran algún sentido gramático para él y una de las más contrastantes resulta ser el dúo que forman rápidamente Daiki y Teppei, le parecen tan opuestos que le causa gracia el cómo conversan como viejos amigos.
Eso dentro de lo esperado –por decirlo de algún modo- lo que saca sus ojos de sus cuencas y lleva su barbilla hasta chocar con el suelo son aquellos para nada discretos gestos entre algunos, que aunque sospechaba termina aclarando, Kise parece feliz con Aomine a su lado, riendo y besando su mejilla velozmente cuando cree que nadie está viendo.
El tirador de Shūtoku lo enternece, lo ve preparar una porción de comida para su inquieto compañero de equipo-como si fuese más por obligarlo que por querer hacerlo- lo pilla limpiando su rostro cuando un salpicón de salsa le llena el pómulo y ve al otro sonreírle y restregar su rostro contra su pecho cual mascota, se quieren y es obvio.
De Akashi ni se atreve a dudarlo, cuida del gigante de Yosen como a un hijo propio-una extraña manía que contrasta con sus obvias intenciones- y Murasakibara le sigue contento, no le apena cargarlo en sus brazos y sentarlo en sus piernas con pretexto de que esté cómodo o de alimentarlo en la boca pidiendo que le dé su opinión del bocado, son todo un caso, cada par es un caso.
Un profundo bostezo se escapa de su garganta y siente como las ruedas de la silla se detienen, ha estado de pie gran parte de la tarde y no opone mucha resistencia cuando Kagami le ayuda a sentarse en la estorbosa silla y lo empuja de regreso a casa, el mismo carga a sus espaldas la bolsa con sus cosas, trastes sucios, medicamentos diarios, algunas toallas y botellas de agua vacías que usaron durante el juego, colgadas al hombro lleva sujetas las muletas y si no es porque ya va demasiado cargado llevaría también a cuestas a un completamente dormido Nigou que descansa en el regazo de su amo.
Una mano se posa en lo alto de su cabeza y el peso a modo de caricia lo hacen cerrar los ojos y sonreír, el pelirrojo está igual o más cansado que él y aun así cuida de él con infinita paciencia y dedicación, no puede evitarlo y el tigre termina jugando un uno a uno con cada uno de sus amigos, literalmente hablando, es divertido lo admite, el juego con Aomine lo esperaba, con Kise le parece muy entretenido, intenso como en cada uno en el que el rubio copia participa, con Atsushi de lo más gracioso ante la pereza del más grande que se limita a levantar la mano frente a la canasta en un intento de defensa de lo más lamentable, pero contra Takao, contra Himuro, incluso contra Kasamatsu parecen broma, no pasan de jugueteos y golpes intencionales con el balón con resultados sin ganador.
-¿Tienes sueño?, espera un poco más, casi llegamos
Es considerado, demasiado, Kuroko asiente viendo a lo lejos su edificio, llegarán y por fin descansarán de tan extenuante día, porque sí, Kagami se ha quedado con él la noche anterior y la anterior a esa y lo hará el resto de la semana y aun cuando cada día es más llevadero no puede evitar sentir nervios y ansiedad y mucha pero mucha alegría.
No tardan en cruzar la puerta de cristal en el vestíbulo y en recibir el saludo del portero que apenas los ve acercarse les abre y se ofrece a ayudarlos con las carga, ambos niegan agradecidos, Kuroko se levanta decidido a subir a pie y el pelirrojo lo sigue a sus espaldas, despacio, cuidadoso de cualquier movimiento dejando de lado toda carga y con el cachorro adormilado siguiendo sus pasos.
Llegan pronto y Taiga lo ayuda a instalarse en el sofá más amplio, acomoda los cojines a su espalda y le deja un beso en la frente antes de volver en sus pasos para subir lo que se han dejado, no le parece justo y apenas lo siente cerca se da cuenta de su propio cansancio, con algo de esfuerzo su vuelve a poner en pie y se encamina a la cocina a preparar un poco de té, terminar la noche viendo alguna película acurrucados ambos frente al televisor le suena tentador.
Está calentando el agua cuando escucha la puerta abrirse de nueva cuenta, el golpe hueco de la pequeña maleta al impactar en la duela y de la silla al ser colocada a peso contra el muro lo hacen voltear, Kagami se acerca negando ligeramente con mirada acusadora, se le acerca y lo sujeta suavemente de la cintura levantándolo ligeramente del suelo quitando de entre sus dedos las tazas de cerámica.
-¿Qué crees que haces? no recuerdo haberte dejado aquí- lo siente tensar su agarre pero se resiste
-Pensé...que podíamos ver una película o algo-se explica con un ligero tinte carmín en su rostro- solo quería preparar algo para tomar
Kagami sonríe enternecido, esta molido, completamente exhausto pero ¿cómo negarse?, con pasos cortos lo lleva de vuelta a la estancia y se aleja hasta el mueble al frente para cargar con una considerable cantidad de dvds que pone en el sitio a su lado.
-Me parece una excelente idea, elige lo que quieras ver mientras yo me encargo de la cocina
No le da tiempo de replicar cuando ya le está dando la espalda, Tetsu mira a Nigou que en el suelo bostezando le regresa el gesto con indiferencia, un suspiro se escapa de sus labios, no podrá hacer mucho, por más que quiera poner de su parte es difícil luchar contra su compañero que parece querer tener siempre la última palabra.
...KnB...
Al cabo de unas horas los créditos corren por la pantalla negra al final de la función, el reinicio del dvd al menú principal con cortos a bajo volumen lo hacen abrir los ojos ante el repentino cambio de luces en la habitación, bosteza, se ha quedado dormido sin notarlo, intenta levantarse al sentir el forro del sofá bajo su cuerpo pero un peso sobre él se lo impide, bosteza de nuevo tallando sus ojos en un intento de borrar la bruma del cansancio, tuerce el cuello levemente para ver lo que ocurre, Kuroko está sobre él.
Sus latidos se disparan y despierta del todo, la pequeña sombra está dormida, completamente desparramado sobre él, su cuerpo torcido con uno de los brazos colgando hasta la alfombra, su respiración es lenta y nota que una de sus propias manos descansa en la esbelta figura, le resulta cálido, cómodo aun con el peso extra, no quiere despertarlo y se limita a observarlo apartando suevamente los mechones azules que se empeñan en cubrir sus facciones.
No es la primera vez que se detiene a verlo, sus largas pestañas, sus labios delgados, sus rebeldes y lacios cabellos que se doblan y empuntan cada vez que duerme, su piel tersa y pálida que de no ser porque lo conoce perfectamente no dudaría está enfermo, lo siente removerse incómodo y aspirar aire pesadamente, es momento de moverse.
-Oi…Kuroko…
Su voz sale suave al tiempo que sus dedos se enredan en los cortos cabellos, sus brazos intentando acomodar a su compañero que entre bostezos y quejidos logra quedar de cara al techo mejorando su postura para su pierna herida.
-¿Qué hora es?-pregunta el más chico sintiendo las caricias en su cabeza y buscando a tientas la mano de libre para entrelazar sus dedos
-Casi las once… ¿estás bien?
Kuroko asiente con los ojos cerrados, se ha torcido por la mala postura y la pierna le punza ligeramente pero está bien, puede sentir al pelirrojo irguiéndose hasta quedar sentado con el recargado sobre su pecho, ninguno se mueve, se permiten unos minutos de tranquilidad con las luces apagadas y el sonido del exterior vagamente como fondo, esos momentos los llenan, los hacen pensar y apreciar cada segundo que pasan juntos, simplemente juntos.
Llevan pocos días de convivencia directa y a ninguno de los dos parece sentarles mal, es como si siempre hubiese sido así, como las noches que compartían techo tras un partido o alguna larga noche de estudios, es normal, como si siempre hubiesen vivido uno junto al otro pero esta vez es diferente porque no son Kagami y Kuroko, compañeros de equipo, no son la luz y la sombra ni el diez y el once de Seirin, son los amigos, son los novios, la pareja declarada compartiendo por primera vez tiempo como tal.
Kuroko está cansado pero no en el sentido que horas atrás, está cansado de esperar, si bien es cierto que su entendimiento con respecto a lo que siente por el pelirrojo es relativamente reciente esa amistad tan sólida y duradera (a su parecer) hace que la necesidad de acercamiento sea fuerte, han convivido, se muestran afecto, sí, pero de una forma muy sutil, se sonríen, se toman de la mano y se dan besos si ningún tapujo incluso en público, sus amigos saben de su relación así que ¿Qué más da? Pero el pequeño necesita más, el simple pensamiento lo hace enrojecer.
Kagami bosteza con fuerza, sigue hecho polvo y tras dejar un beso sobre la azulada cabellera se levanta con extremo cuidado, piensa en que debe lavar el traste de las palomitas en la mesilla a su lado, quitar la película del reproductor, después será necesario sacar al pobre de Nigou que aunque dormido en la alfombra debe descargar sus necesidades antes de ir a dormir, la cama en la única habitación debe estar acomodada para Kuroko y debe acercarle su piyama para que pueda descansar cuanto antes, debe cerrar la puerta con llave y revisar que las llaves del gas estén apagadas, acomodar el futón que ha ocupado las últimas noches en medio de la estancia y asegurarse de que Tetsu no necesita nada antes de poder cerrar los ojos y ceder al cansancio, tiene mucho por hacer pero al parecer los planes del menor son otros, antes siquiera de lograr ponerse de pie Kuroko lo atrapa entre sus brazos, pequeño, adormilado.
-Duerme conmigo
Kagami se paraliza, las palabras salen suaves, honestas y con un tono de pena, sabe que no llevan malicia aun cuando la necesidad es clara igualmente de su parte pero un paso a la vez, no lo ha hecho, no se ha atrevido a compartir lecho con Kuroko por el simple hecho de tener el gran temor de herirlo, el colchón es pequeño y el muy grande.
-Durmamos aquí, en las colchonetas…juntos
El sexto jugador se adelanta, insiste con el temor a ser rechazado, Kagami es noble, demasiado gentil sin saberlo, es un libro abierto ahora que ha eliminado esa delgada barrera y Tetsu no puede hacer otra cosa más que sonreír cuando lo siente asentir y pasar su cálida y enorme mano por su espalda.
-Está bien, prepararé todo.
La duela ya no es fría y el entorno de la sala con muebles amontonados resulta reconfortante, la sábana blanca pasa sobre sus hombros justo antes de ver el lugar cubrirse en penumbras tras ser apagada la luz y sentir como la almohada bajo su cabeza, Kagami se recuesta a su lado y con un gesto inconsciente, automático, no tarda en acercarse y abrazarse a su cuerpo, se siente seguro, tranquilo y aunque el otro tarda un par de segundos en corresponder no importa porque sabe a qué se debe, sabe que lo cuida, lo procura y al mismo tiempo teme de si, de cometer errores, de sufrir de nuevo como hace años, de enfrentar lo que aunque sabe jamás ha escuchado de sus labios.
No es lo mismo y lo entiende a la perfección, no hay comparación real pero a un nivel íntimo, sentimental, incluso espiritual entiende que el pelirrojo teme relacionarse, el rechazo que sufre meses atrás por su llamado hermano lo rompe por completo aun cuando le reste importancia, aun cuando ahora luzca feliz y desinteresado, para Kuroko es como ver un cristal, tan claro como el agua con manchas en puntos específicos, justo en donde ha sufrido, en donde Himuro lo retó por dejarse vencer, en donde Aomine lo despreció a su lado tras ver su forma de juego en su primer encuentro, en donde el mismo lo lastimó por su acción para lograr la victoria de la copa, lo puede ver, las manchas, está lleno de ellas.
Sus manos se juntan y sus respiraciones se acompasan, el sueño se disipa un poco por lo nervios, el menor bosteza y se inclina hacia arriba para conectar sus miradas.
-¿Qué?
-Kagami-kun es muy incómodo-reprocha a broma aunque Taiga sonríe y hace el esfuerzo por acomodarlo a su lado- pero...también eres cálido
Su mejilla se pega al pecho de su compañero y siente como su cabeza sube y baja con cada respiración, está por caer dormido cuando una delicada caricia surca sus labios, Kagami repite el recorrido una y otra vez en la pequeña porción de carne con sus dedos y Kuroko empuja levemente besando con cada sutil movimiento.
Pasan minutos entre caricias y besos sin moverse a otro sitio pero no es suficiente, el peli azul abre sus labios, tan solo lo necesario como para sacar la punta de su lengua, siente el sobresalto y se apresura a sujetar la mano entre las suyas, los dedos dentro de su boca.
-K-kuroko...
La inquietud en el tembloroso llamado de su compañero es palpable pero no se detiene hasta que lo siente relajarse.
-Está bien Kagami-kun
El mayor deja pasar unos segundo en indecisión y con los mismos suaves movimientos toma el rostro de su compañero entre sus manos aplicando la fuerza suficiente como para obligarlo a besarlo, Tetsu no se resiste, es algo que llevan haciendo desde que se declararon pero esta vez es distinto, sabe lo que sigue, puede sentirlo, el ambiente es distinto, lo siente, lo huele, prácticamente puede palparlo y lo ansía.
Las caricias van y vienen entre suspiros y jadeos, sus cuerpos se mueven lentamente uno sobre el otro y las manos, los dedos viajan entre la piel explorando nuevos territorios.
Kurorko se remueve sutilmente al sentir la gran palma abierta de su compañero sobre su cadera, espera que baje, un poco más hasta que la siente palpar con delicadeza sus piernas queriendo entras bajo la holgada tela del short.
No quiere quedarse atrás y pasa con la misma presteza sus manos por la nuca de cabellos cortos queriendo profundizar el beso, sus labios diciendo una y otra vez sus nombres.
-Kagami-kun…
No sabe en qué momento termina sobre el más alto, ambas piernas a los costados de su cadera, sus ropas sueltas y hechas girones en sus cuerpos, un suave y constante balanceo.
-Cuidado…la pierna…
Kuroko asiente sin prestar mucha atención, es mucho más importante el contacto en sus bajos que el rose de la tela en su rodilla o la cobija amontonada haciendo presión en su pantorrilla.
Es contradictorio, muy pronto y necesario para ambos, quieren más pero esa línea invisible sigue ahí esa que les da razón y quita la diversión, ninguno ha borrado la sonrisa de sus labios y ninguno tampoco lo nota.
Kagami decide dar le primera paso, tomar la responsabilidad si es un error, su diestra resbala de la delgada cintura y se atora en la cinturilla de la tela, no hay negativa y tras repasar un par de veces la zona desliza sus dedos tras la prenda, un jadeo rebota en la habitación y sus miradas se conectan nuevamente, Kuroko sonríe.
La sombra siente el tacto, la calidez de los dedos rodeando su miembro ligeramente hinchado y reanuda el balanceo que por la impresión había frenado, jamás lo había imaginado, semejante escena entre ambos es nueva, excitante y placentera.
-Ka…Kagami-kun…-gime agitado, la vergüenza lo invade, apenas lo ha tocado y ya se siente terminar, la emoción, el impacto es demasiado.
-¿Quieres que pare?
La pregunta sale natural, peligrosa en el contexto en el que están, el pelirrojo no necesita de más, el solo contacto de su mano con la parte más íntima de su novio y la frenética fricción de sus caderas lo tienen a tope, la respiración agitada chocando entre sus bocas abiertas son suficiente y para su agrado el pequeño niega obligándolo a aumentar el ritmo.
El gusto los rebasa y el temblor en ambos cuerpos aumenta cuando terminan por liberarse tan sincronizadamente que los hace reír, Kuroko se deja caer exhausto y los fuertes brazos de su acompañante lo envuelven, la humedad entre ambos se endurece y se seca con el calor que los dos desprenden al tiempo que sus desbocadas palpitaciones se relajan.
-Kuroko…yo…
-Te quiero Kagami-kun
La declaración lo deja tieso por cortos segundos, no fue un error, cualquier cosa que hagan entre ellos no es un error.
Taiga fortalece el agarre y asiente sin decir nada, Kuroko le ha robado las palabras de la boca y eso es poco, sus pensamientos, sus acciones, sus decisiones todo está ahora pensado única y exclusivamente en torno a su compañero a su sombra.
El teléfono suena pero Tetsu ha caído dormido y el ruido parece no molestarle, no quiere moverlo, no quiere mover un solo músculo, es tarde y quien quiera que sea, si es importante llamará de nuevo, la contestadora corre y una profunda voz se escucha en todo el apartamento, alegre, apenada por la hora, como por arte de magia Kuroko se levanta de prisa su espalda estirada y sus manos apoyadas en el colchón con la mirada fija en el aparato junto a la puerta.
Al pelirrojo la voz le resulta desconocida pero la sonrisa de su chico y lo que reconoce como pequeñas lágrimas al borde de sus ojos son lo único que necesita para llamar su atención.
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Hasta aquí nos kedamos por hoy, con un remedo de intento por acercar a Kagami y a Kuroko y una profunda laguna mental XD necesito drama! Dram…. Ho por kami! DRAMAtical Murder el anime! TTwTT muero por eso créanme muero xD, en fin ideas? Ideas? Eso ayudaría XD
Gracias por leer y no olvide comentar, saludines! ;D
