Kikyo
Ya estoy harta de todo esto, hace unos cinco días más o menos que llegué a la época antigua e InuYasha no ha dejado de molestar, he decidido quedarme un poco más en la aldea al ver lo emocionados y felices que se encontraban los muchachos, me alegré mucho de que a Koga no le molestará, es tan dulce él sabe perfectamente que también extrañé demasiado a mis amigos, él que parecía incomodarle sobremanera nuestra presencia era a InuYasha, no sé qué demonios le molestaba tanto, si mal no recuerdo, el escogió a Kikyo, yo sufrí mucho por eso, me costó superar y entender su fuerte vínculo, gracias al cielo que Koga me visitaba en sueños y que me fue a buscar, aunque debo reconocer que ver otra vez a InuYasha removió sentimientos en mí, pero ver que para él fue como que me fui hace unos días solamente me dieron ganas de matarlo, ¿Qué rayos se cree? ¿Acaso cree que se me olvido todo?, ¡Ay! Estoy harta.
-Oye Kagome, te parece si vamos a dar un paseo po-
-¡Abajo!- Dije con tanta fuerza que no había notado que era Koga el que me estaba hablando, sin duda que estaba furiosa con InuYasha, pero esto fue demasiado. Claramente Koga se percató de mis pensamientos y dio un largo suspiro.
-Kagome- Me miró con tristeza - nada, veo que estabas concentrada en tus pensamientos. Diciendo eso se fue, me sentí fatal.
Soy un maldito caso perdido, qué más me da si InuYasha me molesta después de todo yo me marcharé con Koga, con él quiero estar, además InuYasha ya tomó su decisión, pensando en eso me parece extraño que no este Kikyo por estos lados, pensé que ellos dos habían vuelto a estar juntos para retomar lo que Naraku les había dejado inconcluso, tal vez ellos se ven, pero a escondidas, aunque ya no le veo el caso, en fin ya basta de pensar en ese idiota.
Irónicamente camino a la casa de la anciana Kaede, apareció InuYasha, me miraba con una expresión enojada y engreída, era como ver a un niño pequeño, ni siquiera Sota se comportaba así, decidí ignorarlo y seguir caminado, no quería que Koga lo vea cerca de mí y se arme un alboroto.
InuYasha al ver mi plan de no tomarlo en cuenta, me jaló del brazo y se puso frente a mí, su expresión paso rápidamente de una enojada, a una totalmente seria, debo reconocer que su estúpida mirada, me estremeció, no aguante más y le grite.
- ¡¿Qué rayos quieres, InuYasha?!- El solo me sostuvo más fuerte la mirada, me asuste un poco, al sentir mí corazón latir tan violentamente así que solo suspiré.
- Abajo- El conjuro funciono perfectamente como siempre lo había hecho.
- Tonta ¿Por qué demonios hiciste eso?- gruñó, con esa estúpida mirada de idiota que no entiende las cosas.
Ya lo confirmé él jamás va a cambiar, sufrí mucho por su causa, y ahora es como si nada, él me cambio por Kikyo y ahora se comporta así, como si yo de alguna manera lo hubiese traicionado.
Me fui de ahí dejando a un furioso InuYasha, debo alejarme de él, por más que me duela dejar a mis amigos, mis sentimientos están confusos ahora, pero estoy segura que no volveré a pasar lo mismo por InuYasha, nunca más.
Ya donde la anciana Kaede, me dispuse a arreglar mis cosas para partir, no noté la presencia de Koga, hasta que hablo suavemente.
- Kagome, tengo claro que lo del maldito cachorro y tú fue algo difícil y entiendo que te esté persiguiendo y que tu estés pensando en él, pero necesito saber la verdad, quiero asegurarme que no estoy perdiendo mi tiempo, que las palabras que me dijiste antes de venir aquí eran reales...no quiero perderte- al decir esto, Koga me abrazó, estaba muy preocupado por toda esta estúpida situación, yo me sentí muy culpable, después de todo, era cierto que InuYasha estaba en mi mente, pero no de la manera en que Koga creía, sin pensar más le correspondí a su desesperado agarre.
- Quiero permanecer a tu lado Koga- susurré y sentí como se le formaba una sonrisa, mi corazón se sintió más calmado.
Después de permanecer abrazados por unos minutos le dije a Koga que nos marcháramos en la mañana, él por supuesto aceptó gustoso y me dijo que iría a buscar a Ginta y Hakaku, me pareció una estupenda idea para así aprovechar mis últimos momentos con mis amigos, esclarecidos estas cosas y que partiríamos en la mañana, Koga se marchó velozmente como siempre dejando atrás solo un remolino.
Al salir de la cabaña, vi que venían los muchachos muy alegres, con algunas hierbas Sango me preguntó: -¿viajaras con nosotros ahora? Acabo de ver que Koga se ha ido.
-No, Sango, me iré mañana, Koga solamente ha ido a buscar a Ginta y a Hakaku- respondí algo incomoda.
- ¿Qué? no puedes irte Kagome, te extrañé mucho en los últimos meses y ahora te vas con el lobo- dijo un muy triste Shippo.
- Lo siento mucho, Shippo pero debo irme, viajaré con Koga desde ahora, pero te vendré a ver siempre, no te preocupes por eso- Shippo pareció alegrarse por eso, ya estaba oscureciendo, así que decidimos entrar y preparar la cena, faltaba alguien del grupo, pero fue mejor así.
Al terminar de comer, decidí dar un paseo por los alrededores, estaba en una situación muy complicada, necesitaba tiempo a solas para pensar en todo, cuando veo a las serpientes caza almas, ahora entendía por qué InuYasha no se presentó, que maldito cínico y tiene el descaro de perseguirme, cómo me enfurece esta situación, pero ¿qué rayos hago pensando en estas estupideces? InuYasha ya escogió, ya no importa, es un idiota, además me iré con Koga él si me quiere, y yo también a él, he sido una verdadera tonta por confundirme de nuevo por culpa de InuYasha, él tiene las cosas más que claras.
Estaba tan concentrada pensando en esto, que no me di cuenta que una de las serpientes, me estaba siguiendo, me di vuelta e hizo ademan de que la siguiera, así que eso hice.
La serpiente me condujo al árbol sagrado, lo cual me pareció más que extraño, pero lo peor era que ahí estaba Kikyo, al parecer esperándome porque me dijo con su peculiar tono frío y severo.
-Kagome, me alegro que hayas dejado atrás tus pataletas de niña pequeña y rechazada y hayas decidido regresar.
¿Pero qué rayos se cree esta mujer? ¿Cómo es capaz de decirme semejante cosa?
- Eso no es tu problema, si te preocupa que te separe de InuYasha, no tengas cuidado con eso, a mí ya no me interesa.- solté indignada.
-Niña, no me interesa eso, solo me importa acabar con Naraku, hay algo en ti que es clave para matarlo, por alguna extraña razón, puedes cruzar la barrera del tiempo y estoy segura que es porque eres una pieza fundamental en esta historia.
Quede atónita, acaso Kikyo me estaba dando importancia en esto, cuando siempre me dejó en claro que yo no tenía nada que ver con esto. Kikyo continuo - Debes buscar la manera de incrementar tus poderes, yo pronto abandonaré este mundo y quiero estar segura que puedo confiar en ti en esta tarea, por otro lado InuYasha es aún un niño, lo de nosotros ya pasó, ya no hay marcha atrás, todo quedo en el pasado tanto para mí como para él, no olvides esto Kagome, el corazón de InuYasha, lo recuperaste tú.
Diciendo esto se marchó con las serpientes; ahora si no sé qué hacer, de todas formas me marcharé con Koga, estoy segura que Kikyo no sabe de la decisión de InuYasha y no entiendo el por qué, solo espero no arrepentirme de nada.
