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Capitulo 11: el psicópata de negro
Empujé suavemente la puerta hacia dentro del extraño lugar, produciendo el nítido eco del rechinar de la entrada. Brown se me adelantó adentrándose en la oscuridad del recoveco del árbol, más luego de unos segundos le oí gruñir, supuse que algo malo sucedía así que caminé silenciosa y más deprisa hacia Brown. Me iba acercando hacia una habitación iluminada por la leve luz de una vela encendida, me agaché para calmar a mi perro y que no hiciera ruido así descubrir qué pasaba en la recamara continua.
Me asomé por el marco de la puerta hacia la habitación y observé. La llama contorneaba la figura del erizo negro al que buscaba; Shadow estaba acostado sobre una camilla, parecía dormido y fijándome bien noté que varios tubos estaban insertados en su cabeza, seguí el camino con la mirada, el extremo final de los tubos llegaba a entrar dentro de otra cabeza, pero no podía diferenciarlo bien ya que se hallaba de espaldas.
-ggrr ¡guau guau!- Brown soltó un ladrido de repente, intenté callarlo pero ya era tarde. La figura que manipulaba el cuerpo de Shadow nos oyó dándose la vuelta. Chillé al ver que el rostro de su agresor coincidía con el del chico acostado en la camilla, es decir, me hallaba ante "otro" Shadow.
Estaba paralizada del miedo y la incertidumbre, sabía que no se me acercaría por estar conectado al tubo que a su vez conectaba con una extraña máquina futurista, pero algo en su mirada me decía que estaba a punto de arremeter contra mí.
Sus ojos… su expresión asesina e intimidante… lucía como un personaje aún más sangriento y violento que Shadow. Como si con su mirada me desgarrara la piel y se tragara mis entrañas.
No dudé en huir tan rápido como me lo permitían mis piernas, Brown huyó también, no por miedo, sino por ser fiel y seguirme a todos lados.
Corrí horrorizada, lo que había visto había acelerado mi corazón de un modo aterrorizante. Varias ramas rasgaron mi piel pero no me importaba, Shadow se había metido en una situación terrible y no sabía cómo ni qué hacer.
-¡AYUDENME!- chillé como una maniática con el fin de captar la atención de todos. Voltearon y corrieron hacia mí alarmados, viendo mis rasguños sangrantes pensando que algo me pudo haber sucedido.
-¡¿Amy, quién te hizo esto?- me miró Sonic con los ojos como platos asustado intentando cortar el paso de sangre fuera de mi cuerpo.
-¡eso ahora no es importante! ¡SHADOW ESTÁ EN PELIGRO!- grité hasta quedarme afónica, quería que entendieran que Shadow estaba en un verdadero peligro.
-tranquila Amy, te ayudaremos- me abrazó Rouge intentado calmarme. Sonic se subió a una silla y se dirigió al grupo.
-bien, óiganme todos. Knuckles, Tails, Silver, Blaze y yo iremos con Amy- luego miró seriamente a la murciélaga –Rouge, ve a buscar a Mephiles. Tú, él y el team Chaotix vayan con Eggman, quizá ese idiota tenga algo que ver con esto. Ah sí, llévense a Brown, puede que les eche una mano para rastrearlo-
-¿y-y-y yo qué? ¿En que ayudo?- saltó Cream emocionada levantando la mano.
-esto… tú... ¡Cuida la comida! ¡Tú y Big! Cuiden la comida-
-¡comida!- se levantó el gran gato lanzando sin darse cuenta a Froggy por los aires para correr hasta el cesto de comida.
-¡no Big! ¡No lo hagas!- Cream intentó detenerlo alejando la atención de todos nosotros. No podía calmarme, tantos contratiempos… a ese Shadow impostor podía darle tiempo de hacerle cosas peores.
Sonic me miró, notó que estaba agitada y apresuró a todos.
-¡vámonos ya!- se bajó de la mesa y me siguió, los conducí al lugar de donde había venido. Cuando llegamos me pegué a la puerta con intención de abrirla, era imposible, aquel demente había cerrado la puerta intuyendo que volvería con ayuda.
-¡apártate!- me ordenó Knuckles empujándome suavemente hacia atrás y hacerse espacio para derribar la puerta de una patada.
Entramos una vez que los escombros cayeran y la bruma oscura se disipara. La habitación seguía en sombras. Nos adentramos lentamente, no había razón lógica de cuidar de no hacer ruido cuando hicimos un gran estruendo al destrozar la entrada pero teníamos que estar atentos.
Llegamos a la habitación de la vela.
Shadow seguía en la camilla, dormido y con esos misteriosos tubos en su cabeza. Todo estaba igual que hace unos momentos, la única diferencia en esa escena era…
-¿sabéis que la ciencia no puede y jamás podrá hacernos inmortales?- interrumpió el tranquilo latido rítmico de nuestro corazón una voz clara y serena hundida en el eco. Cuyos ojos yacían mirándonos fijamente y vigilando cada uno de nuestros movimientos, caminó lentamente por la habitación de repente haciendo como si no notara nuestra presencia, mirando los libros de la estantería… hablando solo….
-esto ocurre por que los humanos solo pueden manipular el cuerpo, no el alma- volvió a mirarnos con un fino y afilado brillo en sus ojos -¿pero habéis notado algo? Yo no soy humano…- finalizó con una risilla maniática dejando mostrar sus dientes puntiagudos lamiéndoselos, exactamente como los de su igual, tendido inconsciente en la camilla a su izquierda. Unidos por un grueso tubo en sus cabezas.
-¡¿q-qué planeas hacer?- se acercó Sonic tratando de ocultar el miedo que él, y todos nosotros, padecíamos en ese instante.
Se acercó a Shadow peinando con su mano el mechón blanco sobre su pecho, esperó unos segundos, reinaba el silencio, uno tan suspensivo que volvía el aire pesado, y duro de respirar.
-con vosotros… nada. Sin embargo… con vuestro amigo…- rió mirando fijamente con sus ojos bien abiertos y pupilas achicadas su víctima en completa manipulación.
-aunque, supongo que ustedes no seréis más que un juguete para mí. Así que… ¿qué esperamos? Vamos a jugar- volvió hacia nosotros, sus pupilas eran tan pequeñas en comparación con el arco de sus cuencas visuales tan abiertas que daban terror. Caminó lentamente hacia nosotros.
Todos nos incorporamos unos pasos atrás.
-¡¿qué nos vas a hacer?- pregunté con el corazón a mil. Me miró tranquilamente pero sus ojos seguían tan preocupantes como siempre, te hacían dudar de si estabas en peligro o no.
Lentamente alzó un brazo señalándonos con un dedo.
-es más divertido si lo descubren por vuestra cuenta…. ¿no?- luego de esa última palabra todos caímos tendidos en el suelo. Lo último que ví fue a ese impostor caminando hacia mi, y despidiéndose con su mano "hasta luego… Amy"
Abrí los ojos con fuerza, por fin me había despertado. No sabía con exactitud qué hora era, o si estaba en el mismo día en el que me dormí de repente. ¿Hace cuanto tiempo habría estado inconsciente?
El olor a putrefacción me vino unos minutos luego de despertar y volver en mí. Levanté el cuello pero mi espalda seguía recta y horizontal, estaba acostada y por alguna razón no me podía levantar. Levanté mi cabeza lo más que pude tan solo para notar que estaba atada a la cama de madera con cintas gruesas de acero.
Mi pecho se aceleró respirando con el triple de rapidez que hace unos momentos, ¿qué está sucediendo?
-¿A-Amy…?- oí la voz de Blaze, débil, llamándome. Giré mi cabeza a la derecha, la dirección de la que provenía su voz.
-¡¿Blaze?- la gata lila estaba en la misma situación que yo, estaba adormilada y no estaba del todo en sí. En espera de que reaccionara entendiendo que no era el mejor momento de comenzar una oleada de pavor miré a la derecha, allí se hallaba Tails en una camilla como nosotras pero estaba dormido.
Miré hacia arriba algo colgaba atado con hilos del mismo material que me retenía a mí. Era ese erizo azul pero… no era azul por aquel momento… era… rojo, y lo mas perturbante era que aquel color rojo goteaba a un costado de mi labio. Lo lamí.
-(¡sangre!)- pensé al saborear su amarga esencia. Me alarmé de inmediato. A los lados de Sonic Silver y Knuckles colgaban también, goteando sangre… también.
Quise gritar pero sabía que no podía despertarlos a todos así.
-¡Amy!- Blaze había reaccionado como yo evitaba hacerlo.
-¡sshhh! Silencio- mordió sus labios obedeciéndome, sabía que lo que ella sentía en este momento era que debía seguir ordenes de alguien, quién sea, para seguir con vida.
-¿qué sucede? ¿Qué está pasando?- susurró pero con el mismo tono aterrorizado y totalmente desconcertado, asustado y en un arranque de adrenalina.
-ese psicópata nos ha atado a todos- Blaze reaccionó extrañada y con una preocupación mas al oír el instante en que mi boca soltaba "todos"
Miró alrededor notando uno por uno que "todos" estábamos en la misma situación.
-no quiero despertarlos, no sé que podría pasar si de pronto ven esto sin analizar al menos…-
-¡¿qué coño importa analizar? ¡Hay que salir rápido de aquí! ¡TODOS DESPIERTEN!- chilló causando un repentino sacudón en nuestros compañeros.
-¿q-qué pasa?... ¡¿D-donde estamos?- gritó Sonic mirando a los lados viendo que Knuckles y Silver colgaban del techo llenos de sangre al igual que él.
-¡¿están bien?- les pregunté sin poder moverme.
-esta sangre no es nuestra, no estamos heridos- aclaró Sonic calmándose sin dejar de menear los pies en el aire.
-tenemos que salir de aquí- dijo Silver.
-¡miren! ¡Pegado a la pared, allá! ¡Una nota!- dije. Silver cerró los ojos y un rayo celeste cruzó la habitación hacia la nota, atrayéndola con la mente hacia mí sosteniéndola sobre mi cabeza.
-léela- pidió Silver, que estaba tan concentrado que no podía decir nada más.
-"como verán, la vida no es para siempre. A algunos les llega el final antes que a otros, así que me disculpo de veras pero realmente… no deseo estar en vuestra situación. Se despide cordialmente Fallen Star"- los miré a todos al finalizar, el modo tan elegante y caballeroso de expresarse denotaba que era un verdadero psicópata.
-¿Fallen Star?- se extrañó Sonic, a la vez que Silver abría los ojos apartando la nota de mi.
-que raro… pensé que Shadow había llegado a esta dimensión en tiempos diferentes habiéndose criado aquí- les dije.
-así que- explicó el zorro de mente superior a la de todos presentes –si no inquiero mal lo realmente sucedido… la dimensión Black y Mobius giran por la misma línea de tiempo, Eggman envió a Shadow aquí tal y como era en Mobius ¿bien?- todos asentimos dándole a entender que vamos bien y nadie se ha perdido.
-por tanto, cuando Shadow cayó aquí, cierto habitante típico de la tribu Black y de su mismo aspecto lo encontró y si recuerdan la tradición de la ceremonia de "bloody moon" al final Fallen Star tiene que ser sacrificado para que la tribu pueda vivir en paz otro periodo mas. Si utilizo con su psicopatía oculta para estimar lo ocurrido, el erizo pensó que si traspasaba sus memorias hacia su "clon" podría hacerlo pasar por él e irse libre y seguir con vida-
Nos miramos entre nosotros, lo que decía tenía sentido y notamos que si nosotros interveníamos lo lógico para él era deshacerse de nosotros, así mismo, a lo que quería referirse en la carta era que preferiría seguir con vida a ser él el que terminara muerto, exacto, planea nuestra muerte.
-¿pero qué? ¿Moriremos de hambre o qué?- dijo Blaze.
-pues, pueden suceder cosas peores y mas rápidas qué, si bien tomando en cuenta la dotada mente de Fallen Star, no habría dudado en tenerlas presentes. En el caso de Sonic, Silver y Knuckles, sus cuellos llegarán al punto de ya no poder más con la gravedad así que no podrán mantener la cabeza en alto por siempre lo cual hará que al final queden colgando y la sangre se les venga al cerebro matándolos-
-y nosotros tres pues… no tardaremos mucho en desarrollar coágulos en las venas por no poder movernos, así que sí. Todos moriremos-
-el positivo Tails de siempre…- comentó Silver.
-no es momento de bromas, tenemos que planear como salir de aquí, veamos- pensé un rato -¡ya se! Si Silver consigue sacar el transmisor de mi bolso con su mente podremos contactar con Taaa… si lo sé...- me callé al notar que Tails ya estaba a mi lado mirándome como si fuera una ignorante.
-pero podemos usar mi transmisor para llamar a Mephiles, ya que le dejé a cargo de uno en mi taller, posiblemente lo cargue consigo. Vamos Silver, el transmisor está en el bolsillo trasero de mi pantalón-
-vale- cerró los ojos nuevamente y acercó su rayo mental celeste hacia el pantalón de Tails mientras que este intentaba ladearse un poco para que el aparato pudiera salir.
-¡uy! Tienes nalgas muy suaves, zorro- se rió el erizo blanco metiendo su rayo por el bolsillo de Tails.
-¡no es momento de manoseos, maricón! ¡Saca el condenado transmisor!- le gritó Knuckles, riéndose tras notar que lo que dijo rimó.
-ok ok, cálmate- Silver frunció el ceño sacando por fin el aparato colocándolo en su mano –vale, ya lo tengo ¿qué botones tengo que apretar?-
-el gris, ese te comunicará con Mephiles-
#bip# un mini portal-holograma se abrió frente a Silver, poniéndolo en frente del Dark.
-¿necesitan ayuda? ¿Sucede algo allí?- preguntó Mephiles sin mucho interés, como típico era de los que se parecían a Shadow.
-te paso a Tails- le dirigió el transmisor al zorro naranja atado a la camilla de madera.
-mira hermano no estoy muy seguro de que Fallen Star nos hayan encerrado en el mismo lugar pero necesito que me localices y nos saques de aquí-
-¿pero cómo?-
-usa el transmisor, tiene sistema de rastreo, un radar tras la pantalla de comandos. Por favor ayúdanos-
#bip# el transmisor cerró la conversación. Silver abrió los ojos alejando el transmisor de Tails dejándolo en el suelo con delicadeza.
Y ahí estábamos todos, esperando a que nos rescataran, intentando descifrar las intenciones del verdadero Fallen Star. Pensando en como intentaríamos detenerle una vez fuera de esta mugrienta y putrefacta sala de torturas.
(Veamos que hace Mephiles)
Tras cerrar la conversación hice caso a las indicaciones de Tails. Empujé el marco de la pantalla por una esquina, viendo como se abría cual tapa mostrando tras de sí un radar que hacía cada tanto un incesante y tedioso "birum birum"
-por aquí- los guié a todos, si por mi cuenta hubiera sido, mejor dicho, si no tuviera acompañantes tan solo tomaría carrera hasta allá pero tenía que cargar con esta bola de lentos. Lo bueno del caso era que yo era el líder del grupo. En todo caso ellos tendrían que ir hasta donde yo diga.
-(no me gusta esta dimensión, debería haber mas huesos y cuerpos en descomposición…)- pensé mirando que lo único intimidante aquí era el cielo con sus nubes grises y rojas acumuladas en masas que parecían espíritus grandes y poderosos en busca de víctimas débiles. –(Muy poco extravagante para mi gusto)-
Llegamos hasta una especie de pueblo muy muy pequeño pero se veían más habitantes de lo estimado, yendo de un lado a otro, trabajando, metidos en sus asuntos.
-oigan- nos llamó alguien, todos volteamos a la vez hacia la izquierda. Era un perro con el aspecto de muchos habitantes de aquí, bastante entusiasta y poco contrastado con su apariencia -¿habéis visto a Fallen?- levanté la oreja instintivamente ¿Fallen Star? ¿No era este tío que mencionó Tails?
-¿quién?- aunque había escuchado perfectamente estaba un poco sorprendido de haber escuchado el mismo nombre 2 veces, o este tipo es muy famoso o tengo algo que ver con él.
-Fallen Star, la última vez que le ví estaba apresurado en llegar a su casa, cargaba un gran GRAN costal. Como sea, a saber que traería allí… la cosa es que tengo que contarle un chiste muy bueno que se me ocurrió… eh.. ¿les apetece oírlo?- se interrumpió a sí mismo emocionado y moviendo su cola cambiando de tema.
-no tengo el placer, gracias- le contesté con aberración.
-bueno tú te lo pierdes, lo que decía, cuando fui a su casa a contárselo ya no estaba ¿no sabes de casualidad a donde fue a parar?-
-ehm, no, lo lamento, pero necesito saber donde vive-
-por allá. Aquella casa de ahí ¿la ves?- señaló hacia su derecha un poco mas allá del altar de piedra en el centro del pueblo. Sin esperar una respuesta me apresuré en darle las gracias y dirigirme a la casa de aquel desgraciado que encerró a mis amigos, sin evitar pensar que este tío es tan ingenuo hasta el punto de darle sin ningún problema la dirección de su amigo a un desconocido–(a los secuestradores le deben de caer muy bien este perro)- pensé riéndome un poco.
Corrí hacia allá seguido de todo este grupo de lame suelas. Me detuve justo en la puerta de aquella casa aparentemente normal.
-¿cómo sabes que están aquí?- preguntó Vector.
-no lo sé, pero tenemos que averiguarlo- destrozé la puerta de un puñetazo y entre sin corte alguno.
-eeem… Mephiles… la puerta estaba abierta..- comentó Espio agachado mirándome mientras giraba el pomo de la puerta rota. Le ignoré y seguí adelante. Todo parecía tan normal que me era difícil saber si no era una trampa.
-g-guuaaaaaauuuu!- ladró Brown corriendo frenético hacia una alfombra. Comenzó a ladrarle.
-¡está oyendo algo!- se acercó Rouge.
-¿cómo lo sabes?- pregunté echándome para atrás dejándole pasar.
-así como los perros los murciélagos tenemos una gran capacidad auditiva, puedo oír lo mismo que él. Alguien está gritando aquí debajo.
(Con Amy)
-¡¿quieres dejar de gritar Tails? ¡Me alteras!- le reclamo Knuckles pataleando desesperado.
-¡ES QUE ME PICA UNA COLAAA! ¡AAAAHHH!- chillaba como un niño.
(Con Mephiles)
Alejé a Brown y a Rouge para quitar la alfombra, había una trampilla escondida en el suelo. La golpeé todo lo que pude pero era un metal muy fuerte, no cedía.
-Mephiles, Mephiles, espera- Espio me alejó calmadamente, dio un pequeño movimiento rápido con el dedo índice abriendo el mecanismo de la trampilla.
-listo- se levantó y saltó dentro.
(Amy)
-¡Espio!- exclamé feliz de que consiguieran encontrarnos.
-¿eh? ¿Espio? ¿Dónde?- se agitó Silver, pues todos los que colgaban estaban de espaldas hacia él.
De pronto bajaron Mephiles y los demás a desatarnos. Cuando Vector ayudó a dejarme en libertad corrí hacia Brown y lo abracé y acaricié sintiendo sus cálidas lamidas.
Cuando Rouge voló y desató a Silver, Sonic y Knuckles estos cayeron en su propio charco de sangre derramada.
Mephiles se acercó y embarró la punta de su dedo con la misteriosa sangre llevándosela a la nariz.
-¡e-esta sangre..!- reaccionó sorpresivo.
-¿sucede algo Mephiles?- preguntó Sonic.
-¡esta sangre es la de una criatura sumamente letal en mi dimensión! ¿Cómo la habrá conseguido?-
-¿Amy recuerdas esas aves que vinieron a matarte desde la dimensión Death? Fallen Star pensaba atraer alguna clase de monstruo extraño para matarnos, por eso nos bañó con esta sangre- dijo Tails.
-eso quiere decir que… ¡ese psicópata sabe como viajar entre dimensiones! Es más inteligente de lo que imaginaba-
-¡tenemos que salir de aquí y buscar a Shadow!- exclamó Blaze. Todos salimos por la compuerta del techo, sin saber que nos hallábamos en la casa de Fallen Star. Corrimos hacia la puerta pero una figura negra se interpuso justo en la puerta.
-¡vuelvan a donde estaban!- nos ordenó la estrella que secuestró a Shadow.
#broooowwmmm# un relámpago sonó a sus espaldas, ambos miramos hacia el cielo, las nubes se volvieron mas negras que antes, tomando un matiz rojo y se reunieron todas abriéndose dejando ver la luna que al igual que ellas se había teñido color carmesí.
Era lo que temía.
El ritual de bloody moon había comenzado…
