Capitulo 12

Tres días habían transcurrido desde la última vez que hablo con Carlisle. Y tres días desde que ella y Edward habían desarrollado una extraña amistad.

Y como hacía ya tres días estaba allí en medio de aquel prado recostada bajo la sombra de un árbol viendo el cielo nublado.

Su vestido negro le daba un toque fantasmal a su blanca piel. Su cabello caía descuidadamente por su rostro. Sus pies descalzos estaban jugando con la tierra húmeda.

Cuando los cielos nublado están

Y la lluvia caer sin pesar.

La brisa fría estremece mi cuerpo.

El dulce beso llena mi cuerpo de calidez en el invierno de tu mirar.

La banida y el capricho de tus recuerdos me hacer amante cada día mas.

Lo triste es que no se si te tengo o es una ilusión mas…

Frío como el invierno…

Quiero fundirme en el fuego de tu mirar.

Solo quédate y no me dejes más.

Bella siguió tarareando aquella antigua canción. Recordando cada día y noche vivida con Carlisle en antaño.

Como quería vivir en aquellos recuerdos y no sufrir más.

Como podía borrar tanta tristeza, como podía olvidarlo sin sufrir más.

Poco a poco encogió sus rodillas y recostó su cabeza sobre ellas abrazándose fuertemente.

Como deseaba en ese momento estar todavía en el abismo del letargo, dormida soñando aun con él y su sonrisa. ¿Carlisle porque demonios tenían que amarlo tanto? ¿Como podía seguir adelante sin su amor y compresión?

Un temblor leve se apodero de su cuerpo.

-Aun sigues llorando por él. –aquel susurro izo que su cuerpo se estremeciera, siempre la encontraba cuando estaba más débil. Cuando se sentía desnuda vulnerable antes sus sentimientos. No lo miro no quería que viera sus ojos entristecidos. Se sentía tan patética. Una vampiresa mostrando aquella debilidad. Era deshonroso. Y se suponía que ella era la reina. Las ironías de su existencia.

-No estoy llorando solo estoy recordando. –susurro sin levantar su rostro. Últimamente cuando más triste se sentía él era quien llegaba para reconfortarla, para pronunciar aquellas palabras que la estremecían.

-El clima hace juego con tu estado de ánimo. –susurro mirando la lluvia sentándose al lado de Bella que no se inmuto por su confianza y cercanía, últimamente eran más comunes y más largas sus platicas incluso eran agradables hasta cierto punto. El, Alice y Jasper eran los únicos con quienes hablaba en aquella mansión. Rosalie, Emmett y Esme, estaban renuentes a tratarla, aun no olvidaban su pequeño castigo. Carlisle era otro cuento, pero no podía negar que la sonrisa y satisfacción de Rosalie por ver a su padre lejos de ella hacía que su sangre hirviera.

-Quizás la este manipulando para que muestre todo ese torrente de emociones que se empeña en llevarme a la locura. – Bella levanto el rostro y miro de nuevo las nubes y la fría llovizna que caía. Se quedo callada mirando aquel espectáculo sin ser consciente que las lágrimas abandonaban sus ojos. El frio de su cuerpo descendía y todo a su alrededor comenzaba a congelarse. Solo quería que su corazón dejara de sangrar. Solo quería llorar hasta que el frio que se apoderaba de ella desapareciera en vacio de la noche.

-Lo amas tanto así, para perderte.- pregunto sin mirarla aun, solo quería ofrecerle su compañía.

-¿Como lo haces?. –bella lo miro a los ojo, esos ojos ámbares que le recordaban tanto a los Carlisle.

-¿Hacer qué?. –pregunto desconcertado. El nunca sabía que esperar de ella y mucho menos saber que era lo que estaba pensando. Sus pensamientos siempre estaban en una caja fuerte, una caja que él no podía violentar para mirar su contenido. Y eso la hacía más misteriosa. Un enigma que el quería resolver. Quizás si derribaba cada una de sus barreras podría obtener la clave para abrir aquella caja fuerte que era su mente, su pasado y su presente.

La voz de Bella lo saco de sus pensamientos.

-Estar aquí cada vez que me siento caer en el abismo de la oscuridad. No puedo olvidarlo, no puedo olvidar tantos años de felicidad. En mi mundo no hay nadie mejor que él. Di todo de mi para hacerlo feliz. Quería verlo cuando desperté, quería mirar su sonrisa y oír aquellas palabras dulces que me susurraba para hacerme sonreír. Quería ser nuevamente su amada. Pero ya…. Ya no hay nada de aquel amor. Parece que me quede estancada en el pasado y el siguió caminado entres los días, meses, años y siglos. –Bella callo y miro el cielo, recordando todos aquellos días compartidos con Carlisle, su calidad sonrisa llena de adoración, recordó aquellas promesas hermosas que ahora le envenenaban la sangre. ¿Porque él le había hecho aquello?, ¿porque la llevo al cielo y la convirtió en su ángel para arrancarles las alas dejándola atrás, dejando su amor en el olvido? ¿Porque él le había fallado?. Es que acaso el no veía que lo amaba con desespero, con tanta locura que amenazaba con llevarse su cordura. ¿Porque… porque…. Porque…?

-¿Crees que él te amo?. –se aventuro a preguntar Edward mirando fijamente a Bella.

-Sí… se que lo izo y quizás aun lo haga, pero ya es tarde he tomado una decisión. No puedo seguir viviendo en pasado, necesito un nuevo futuro, un nuevo sueño para poder seguir existiendo. Las ilusiones de aquella felicidad fueron rotas poco a poco de una manera dolorosa. –termino susurrando aun estremeciéndose por la agonía que había sentido y que aun sentía con más intensidad.

-¿Quién es él?. –pregunto de nuevo. Odiaba aquel hombre como nunca creyó odiar a alguien en toda su existencia. Como alguien osaba herirla de aquella manera tan vil y despreciable. Sintió como el veneno inundaba su boca deseosa de desgarrar hasta las entrañas de aquel miserable. Quería ver a Bella sonreír no su rostro lleno de amargura y tristezas. Y sobre todo odiaba aquellas hermosas lágrimas cristalinas, puras como aquel sentimiento que la ahogaba en el dolor. Y se sintió solo, sin amor.

-Aun no puedo decirte quien es. Es demasiado pronto para que lo conozcas. –susurro Bella lejos de los pensamientos de Edward ignorando lo peligroso que se estaba volviendo aquella extraña amistad. O quizás sería lo más hermoso que existiría para los dos. Un sentimiento que los ara creer, crecer y superar todo aquello que los hacía sufrir. Quizás la soledad los dejaría de acompañar por todo la eternidad.

-Bella. –susurro tratando de calmarse. Sus ojos estaban de un rojo carmín.

-Sí. -Bella lo miro y se dio de cuenta de aquel destello peligroso, como si estuviera acorralando a su presa, deseoso de sangre y muerte.

-Déjame acompañarte hasta que puedas encontrar alguien más a quien amar. – pidió serrando sus ojos escondiendo sus emociones aunque no se le estaba dando fácil.

-No puedo hacerte eso. No quiero causarte este mismo dolor que me ahoga en este momento no puedo ser tan egoísta. –los ojos de Bella mostraron el sufrimiento del cual era presa en ese momento. Levanto su mano y la poso sobre el rostro varonil de Edward proporcionándole una suave caricia electrizante.

-¿Por qué no puedes ser egoísta?, -pregunto desesperado tomando su rostro con sus manos para lo que lo mirara a los ojos.

-Porque no me lo perdonaría nunca Edward. –los ojos de Bella reflejaban su dolor, un dolor que él no se merecía sufrir. Como ella podía dañarlo de aquella forma. Porque él le pedía que lo lastimara con tanto fervor. ¿Acaso aquello era amor?

-Y yo no perdonaría dejarte ir. No podría seguir existiendo y haberte conocido y no haber hecho nada para poder tenerte a mi lado. –la frente de Edward se poso sobre la de Bella respirando su olor, dominando sus emociones para no devorar sus labios carmín. Para no probar aquella piel nieva aterciopelada que tanto ansiaba acariciar.

-¿Porque me acorralas de esta forma? –pregunto con la poca fuerza de voluntad que le quedaba cerrando sus ojos.

-Eres hermosa Bella. Por favor déjame curarte, déjame ser el bálsamo de tu corazón y sacarte de la soledad. –pidió suplicante de un poco de su atención de un poco de su cariño y quizás un poco de su amor. Como demonios había llegado a mendigar algo de ella como su presencia no lo sabía pero eso no lo aria menos hombre o vampiro. Era todo lo contrario porque él era un hombre que estaba luchando por lo que quería y amaba y eso era Bell. La mujer que quería en ese momento.

-Soledad. Ese es un sentimiento que tú conoces mejor que nadie no es así. Aunque tengas tu familia no puede evitar sentirte solo. –Edward se separo de Bella y la miro a los ojos. Aun no podía comprender como ella había llegado aquella afirmación de sus sentimientos. Pero lo que vio en sus ojos fue algo que nunca podría describir con palabras, era algo tan profundo que tratar de describir aquel sentimiento seria una burla, una ofensa a sus sentimientos y a los de ella. Simplemente era algo que él nunca podría llegar a describir.

-Sí y la única persona que puede salvarme de sus garras eres tú Bella. Solo tu puede rescatarme. Por eso pido que seas egoísta y déjame estar a tu lado. –suplico aun perdido en el mar de su mirar, en esos ojos azules profundos que ahora adornaban sus pupilas.

-Edward yo…

-No me niegues la oportunidad por favor Bella. Solo deja que el tiempo lo decida, yo podría esperar por ti mil años contar de algún día tú…

-Por favor no lo digas yo… yo… está bien… Edward quédate a mi lado.

Y con aquella aceptación el destino de los dos fue sellado.

Aunque Bella nació en otra dimensión. En otro mundo su existencia estaba destinada a darle origen aquel ser parado frente a ella suplicando su cercanía, suplicando su amor. Y ella solo se rindió ante él. Que más podía perder en ese momento. El hombre que amaba la había traicionado con otra mujer. Y ella solamente deicidio seguir y no detenerse a compadecerse a sí misma por más tiempo. Un futuro la esperaba y pasado tenía que quedar allí en el pasado.

Continuara…

N/A:

Holaa!

Perdónenme por la tardanza, sé que no tengo escusa y por ello no las voy a dar.

Les agradezco a todos por leer este cap y seguir leyéndome…

Y en especiar le agradezco a las siguientes personas.

CaroBereCullen

Haruhi23

Ana

Nohemi

.HPTFMA

Yuuka-90

karla-cullen-hale

frances-k

sweet broke heart

isa-21

Isis-Belikov

shineevero

KARIANA18

NatsWhitlock

Renesme carli

anabella cullen

muchas gracias a todas por sus reviews, me emociona mucho leer cada uno de ellos… muchas gracias las quiero a todas…

PD: perdónenme por lo corto del capítulo…

Yuuki Kuchiki