"…Capítulo 11…"

Yuuki POV.

La chica que acababa de matar no era mi hermana, no, absolutamente no lo era. La chica que acababa de matar era alguien que se había dejado llevar por sus instintos vampíricos más oscuros, y no la hermana, hija de humano y una ex~vampira con la que yo había crecido.

Bien había dicho mi madre, que cuando la sangre que obtuvo Sakura gracias a la gestación vampírica de mi madre tomara control sobre su organismo, ella se comportaría exactamente igual a sus antepasados, vil y desnaturalizada. Yo había nacido con mis dos padres siendo humanos, pero Sakura no, y yo no quería que llegue el día en que se comportara como los malvados aristócratas que existieron antes de mi madre.

Incrusté más la estaca en la espalda de Sakura, justamente donde estaría su corazón y ella se desplomó inconsciente luego de unos segundos. Sin embargo, no habría mucho tiempo antes que despertara de nuevo. Saqué el arma de su cuerpo para que no se desangrara.

-Tienes que quitarle todo el veneno, bebe todo el veneno- dije seriamente hacia Li, el cual estaba con una expresión estupefacta, al igual que todos los que estaban cerca.

Instantáneamente, cuando el castaño se dio cuenta de la situación se acercó hacia Sakura y la miró confundido, como si esperara alguna respuesta de mi hermana que aún yacía inconsciente.

-¿Cómo es que has escapado? Había tantos guardias contigo, eres la hija del gobernador –me preguntó de pronto Eriol, perdido ante la situación.

El gobernador…Entonces me acordé de mi padre, quien estoy segura, no tenía nada que ver en todo este problema, y considerando que Sakura ya no era la de antes, era capaz de hacer cualquier cosa.

-Mi papá… ¿Está muerto? –pregunté en un débil suspiro, y con la expresión triste, mirando hacia el suelo.

Los Hiraguizawa no me quisieron responder.

Sentí una lágrima caer por mi mejilla. Mi hermana…, no, la hija de Nadeshiko, la líder vampira había matado a nuestro padre, el único familiar que nos quedaba y al que yo adoraba tanto…

La lágrima comenzó a multiplicarse, y sintiendo mis mejillas ardiendo supe que había empezado a llorar.

Fue cuando sentí unos brazos rodearme, eran fríos, pero reconfortantes. Miré a Zero apoyado contra mi espalda y mirándome él a mí. Extrañaba sus orbes amatistas.

Agradecía que el vínculo con Sakura se había cancelado momentáneamente al no estar consciente y que me haya dado unos momentos para estar con el vampiro que había comenzado a querer.

-Te extrañé –susurré acariciando su mejilla. Él sólo atinaba a mirarme mientras acariciaba mi cabello.

Syaoran POV.

-Bebe su sangre –me apresuró Meiling desde donde estaba. Finalmente, con volverla a morder a Sakura, ¿se solucionaría todo esto?

-La última vez que me dijeron que la muerda hizo que provocara todo esto –dije, molesto conmigo mismo.

Zero tenía tanta razón… No debí involucrarme con nadie, desde un principio me lo dijo y yo mismo lo había puesto como prioridad. Pero luego… llegó Sakura y para Zero, llegó Yuuki. Si no hubieran estado ellas, fácilmente habría matado al gobernador desde un principio y adueñarme del lugar.

Me resondraba a mí mismo mientras veía a Sakura en mis brazos. Su angelical rostro estaba manchado de sangre, su piel con rasguños y su cabello enmarañado.

-¡Debes absorber su sangre, así se romperá el vínculo que tiene con mi antiguo clan! –decía Meiling desde su posición en el suelo –¡Así ella volverá a la realidad!

De pronto su mano de Sakura comenzó a temblar. Estaba despertando.

-¡Joder, hazlo ahora Syaoran! –gritó Zero totalmente histérico.

No había otra salida.

Acerqué el cuerpo de Sakura al mío, enterrando inmediatamente mis colmillos en su cuello, remarcando los agujeros que tenía por la mordedura de hace unas horas. Esta vez su sangre no era igual, era con un aura más oscura. Pero, poco a poco ese sentimiento fue disminuyendo.

Cuando estaba a punto de terminar, sus brazos se aferraron a los míos con violencia, como si tuviera un gran dolor. Gemía de dolor y volvía a comprimir su cuerpo. Luego de una sonora exhalación, finalmente se calmó.

-¡Sakura! –exclamó Eriol al momento que iba a buscarla junto a mí. Tocó su cuello de la castaña. Ella seguía sin pulso –La has matado…

Eriol sacó su arma entonces y tenía todas las intenciones de dispararme.

-¡Zero! –gritó Yuuki, tomando a mi camarada en sus brazos y sacudiéndolo. Él no respondía, se quejaba fuertemente de dolor y apretaba sus manos contra su pecho - ¿Qué te pasa Zero? ¡Zero!

-Podrá ser que… -musitaba para mí mismo. No puede ser.

-Eriol, cálmate –le dijo Daidouji a su esposo, poniéndole una mano en el hombro y tomando a Matt con su otra mano –Ya no sabemos ni quién es el malo.

-M-Maldición –mascullaba Zero, y en uno de sus lamentos, finalmente cayó al suelo inconsciente.

-Syaoran, su vínculo ha desaparecido –dijo Meiling ya de pie, débil pero había logrado llegar hasta donde yo estaba –Pero no sé cómo terminarán Sakura y Zero…

-Sakura ya no tiene la sangre de sus antepasados, la absorbí toda y estoy seguro. No puede volver a como era.

-¿Qué le pasa? ¿Qué le pasa a Zero? –preguntaba Yuuki inquieta.

-El vínculo se rompió –respondió Meiling, indiferente. Supongo que es difícil dejar esa actitud.

Un silenció se sintió al momento. Ya no sonaba a combate, no había gritos o llantos. Nada.

-Al caer inconsciente su líder, el resto ha parado -dije acercándome hacia donde había una vista panorámica del pueblo. Meiling fue conmigo y los Hiraguizawa también. Yuuki se quedó con Sakura y Zero por un momento.

Nada. No había nadie. Sólo quedaba el resto de lo que era un pintoresco pueblo hace unos días y donde yacían varios cadáveres de gente inocente que no merecía nada de esto.

La sangre cubría gran parte del terreno.

-Lord Li, lo sentimos mucho –se escuchó entonces. No era nada más ni nada menos que un hombre de mi aquelarre, o al menos de los que quedaban. Todos estaban con muestras de haber estado peleando por un buen tiempo –Algunos de nuestro clan se revelaron y tratamos de detenerlos, pero eran demasiados y sólo quedamos los que usted ve.

-¿Y quién carajos tuvo la idea de irse en contra mía? –pregunté muy enfadado.

-No lo sabemos, mi Lord, pero han parado todos ellos en este momento. Se debilitaron y los pudimos asesinar. Creo que seguían a una mujer de este pueblo, aunque no la hemos visto, sólo es una hipótesis.

-Así que todos ustedes…-intervino Eriol, incrédulo de estar frente a todo un aquelarre de vampiros y no poder hacer nada – Malditos, si tan solo tuviera más hombres ahora…

-Debo solucionar todo esto…Meiling, tenemos que irnos.

-¿Qué hay de Sakura y el otro chico? –preguntó Tomoyo.

-Volveremos, lo prometo.

Y con eso partimos. Tenía que resolver esto del clan cuanto antes.

Sakura POV.

Auch. Mi cabeza me duele mucho.

Cuando finalmente logro despertar, mi cuerpo lo siento como si fuera de piedra. Apenas me pongo de pie, veo a Yuuki que se queda viéndome con algo de temor y apretándose más al cuerpo de ¿Zero?

-¡Sakura, gracias a Dios! –me abrazó de pronto Tomoyo y yo sigo sin entender que hacen todo ellos aquí. Lo último que recuerdo es haber sido atacada por unos vampiros y luego, ser mordida por Syaoran…

¿Dónde está él?

-¿Qué pasó? ¿Qué hacen aquí? – preguntaba totalmente desconcertada- ¿Y Syaoran?

-Se ha ido por un momento. Ya todo terminó –explicó Eriol, que estaba con su pequeño hijo tras él. Lo miré totalmente confundida –Él bebió toda la sangre que tenías de la familia de tu madre, de su para mí hasta ayer desconocido lado vampírico.

Alcé una ceja.

-Te volviste loca –susurró con rencor mi hermanita –Estabas sedienta de sangre y de poder. Mandaste a atacar al pueblo y mataste a nuestro padre.

Eso fue un directo baldazo de agua fría a mi corazón ¿Cómo es que había podido ser capaz de matar al ser que tanto amaba? ¿Qué es lo que pensaba? ¿Cómo es que no me detuve?

-Imposible –susurré, negando múltiples veces con mi cabeza –No soy capaz… no puede ser.

Caí de rodillas y apretaba mis puños, luego algo pasó.

-¡Auch! –exclamé y acerqué mi mano a mi rastro. Había sentido como algo me había cortado. Examiné más minuciosamente y me di cuenta que no era mi mismo color. Yo estaba pálida, mis manos estaban con un tono negruzco y mis uñas ligeramente más largas de lo normal.

Tomé una hoja del suelo y simplemente le pasé mi uña. Se partió por el mismo caminó que recorrió mi dedo.

Yo tenía ¿garras?

Me puse de pie rápidamente y torpemente tomé una navaja del suelo; que supuse era de Eriol; y miré mi cara apenas pude.

-Sakura, ya no eres humana –me dijo Eriol en cuánto vio mi cara de estupefacción. Ya no era la misma. Mi cara tenía el color de un cadáver y mis ojos era rojos… ¿Rojos? ¿Por qué eran rojos si mi madre me dijo que era aristócrata?

-Por favor…-pedí en un tono tratando de esconder toda la ira que me causaba el no saber exactamente qué había pasado –Díganmelo.

-Yo… lo haré –dijo Zero. Mi hermana se alegró muchísimo y lo abrazo fuertemente en cuanto pudo. El peliplateado comenzó a ponerse de pie –Yo te lo diré todo.

Caminó hasta ponerse en frente mío.

-Tú madre era aristócrata cuando te tuvo, por lo que eres híbrida y en el momento que un vampiro te mordiera, tus poderes aparecerían. Sin embargo, tendrías la misma naturaleza de tus antepasados y no el carácter de cuando eras humana…

-Pero…-intenté decir.

-Déjame terminar –pidió el amatista, mirándome fijamente – Tu madre me mordió cuando estaba a punto de morir. Ella me convirtió y al ser aristócrata hubo un pacto de sangre: yo le serviría. Sin embargo, la transformación no terminó y fue Syaoran el que me convirtió completamente. Le serví a él pero en cuanto tu madre, o alguno de sus hijos lo quisiera, yo les serviría solamente a ellos, pues la primera sangre es más fuerte cuando lo quiere. Pero ahora todo cambió…

-¿Por qué? –pregunté.

-Porque Li te quitó toda la sangre de tu otra familia, y has quedado sin sangre aristócrata. Ya no eres noble, solo eres una vampiro más; por lo tanto el vínculo contigo y Zero ya no existe y ahora él sólo le sirve a Li ¿Me equivoco? –dijo Eriol poniéndose junto a mí.

-No me esperaba menos de un cazador –le respondió Zero. Yuuki se le acercó y le tomó la mano, el amatista la miró y ambos se sonrieron –Ahora podré estar contigo cuando quiera.

Ciertamente, ahora entendía las cosas un poco mejor las cosas.

Syaoran POV.

-¿Estás de acuerdo con esto, Meiling?

La rubí se quedó anonadada con la propuesta que acababa de dar y se estaba tardando varios segundos en contestar.

Yo estaba harto de todas estas obligaciones, y ciertamente he sido líder de este clan por ya demasiados años me estaba aburriendo. Además, siempre hay que buscarles un lugar seguro de los cazadores lo suficientemente grande para todos y buscar una fuente de alimento diferente cada tanto.

Y gracias a justamente eso, había terminado en donde estoy ahora. A punto de renunciar a mis labores como aristócrata líder y dárselo a Meiling, alguien en confío lo haría mucho mejor que yo y que ya ha madurado bastante.

-P-Pero Syaoran… ha pasado tanto tiempo que los diriges y yo no sabría qué hacer, no soy como tú, no sé mandar a todo un aquelarre y yo ya no tengo el carácter, además…-balbuceaba.

La tomé de los hombros y la miré fijamente – Confío plenamente en ti y sé que podrás hacerlo.

Ante esas palabras ella se quedó sin habla. Pasó un minuto antes de que suspirara y me respondiera.

-¿En serio crees que pueda?

-Claro-dije convencido- Tú sí tienes carácter, eres una de éste clan desde que el día en te mordí y te traje hasta aquí. Todo se empieza por algo y tú sabrás que hacer. Lo llevas en la sangre.

Meiling me sonrió como nunca antes y se me abalanzó en un abrazo.

-Gracias –susurró. Se apartó de mí, miro el aquelarre de los que quedaban ahí e inspiró hondo –La verdad, espero hacerlo bien.

Todos aplaudieron y Meiling no podía estar más feliz. Me despedí de ella y de todos, no los volvería a ver seguro en mucho tiempo.

-¡Lo extrañaremos mucho jefe! –decían algunos. Sonreí.

Definitivamente dejaba a una gran parte de mi existencia aquí. Pero ahora, sólo quería estar con una persona muy importante para mí.

Sakura… ojalá hayas vuelto a ser la de antes.

Zero POV.

-Ésa ha sido la última gota –me dijo Hiraguizawa mientras cerraba un largo envase lleno de lo que sería, el veneno que había en mi sangre. Me sentía muy débil de nuevo, pero, ciertamente me sentía más libre.

-¿Estás consciente de lo que acabas de hacer? –me preguntó Sakura, sorprendida.

-Nunca he estado más consciente en toda mi existencia –respondí seguro. Todo lo que quería era estar con Yuuki y si eso implicaba perder mi inmortalidad sólo para quedarme con ella en este pueblo, lo haría.

Yuuki estaba con las mejillas sonrosadas, se veía tan linda y ahora no existía el riesgo de querer morderla alguna vez.

Hiraguizawa y su esposa habían hecho un gran trabajo, digno de los cazadores con renombre que eran al poder… convertirme en humano de nuevo.

Daidouji me quitó las esposas especiales que aprisionaban mis manos y pies en caso de que me arrepintiera y atacara, para poder tomar a Yuuki entre mis brazos y besarla como hace tiempo quería hacerlo.

-Gracias, en serio –dije. Ellos sonrieron.

-Sólo algo más –dijo Daidouji –Te sentirás muy débil esta semana, no hagas cosas indebidas –insinuó con una gran sonrisa. Ignoré el comentario pero Yuuki se sonrojó ferozmente. No entendía.

-¿Zero? –de pronto llegó Syaoran… pero sin Meiling.

-¿Y Meiling?

-Larga historia –respondió en un suspiro –Luego te contaré ¿Qué te pasó a ti?

-Syaoran –musitó Sakura. Syaoran volteó hacia ella y comenzó a acercársele.

-Sakura…-decía. La abrazó amorosamente y ella le devolvió el gesto –Finalmente eres tú…

-Zero tiene algo que decirte, Li –dijo Yuuki, quien estaba abrazada a mi brazo.

-Yo también tengo algo que decirte –Syaoran también abrazando a Sakura, me aseguró eso. Sin embargo, creo que lo mío era un poco más importante.

Pero no me di cuenta que él tenía las mismas intenciones.

-Ya no soy el líder del clan y me iré sólo con Sakura.

-Ahora soy humano, y me quedaré aquí con Yuuki.

Todos se quedaron anonadados, y ni Syaoran ni yo, sabíamos qué respondernos.


Hola! Feliz Semana Santa y ojalá que lo hayan pasado bonito, yo me confesé, soy una niña buena :D
Espero les haya gustado el capi, y en especial la historia… ya sé que no les avise pero éste es el último capítulo y ahí vendrá el epílogo, no tengo perdón con la tardanza y ustedes querrán matarme, bien, láncenme cualquier bomba atómica si quieren, las acepto ._.
Fuerza Japón! Hay que apoyarlos en estos momentos tan difíciles D:
Estoy pensando en hacer dos epílogos ¿Les parece? De acuerdo a lo que me respondan en los reviews q me puedan dejar definitivamente lo haré.
Por favor! Alégrame el día un montón, y déjame un reviewcito (ojitos de cordero degollado)
Ojalá que mi profesor de Matemática se pudra e.e (?) tenía que desahogarme, lo siento u_U
Besosss xOxO
GRACIAS (:
Ja ne!


Lunaa