Otro capitulo más después de mucho tiempo. Lamento haberlos hecho esperar tanto, pero ustedes saben como es la escuela a veces.... Ojala los pueda recompensar con este capi y me digan que les parece.

BELLA POV

4:55… Faltaban 5 minutos para que Edward llegara y yo simplemente no podía estar tranquila.

Caminaba por la casa de un lado a otro a pesar de mi tobillo y de vez en cuando me miraba al espejo para ver si no lucia tan mal porque a comparación de otras ocasiones, hoy había intentado arreglarme yo sola y hasta me preocupe por la ropa que iba a usar. Al final, solo decidí ponerme una blusa azul de manga larga simple con un pantalón de mezclilla.

Agradecí que mi mamá no estuviera aquí para verme así y mientras esperaba a Edward, trate de distraerme un poco leyendo un libro en el cual no pude concentrarme.

Cuando finalmente escuché su coche llegar, deje el libro en su lugar y camine a la entrada para abrir la puerta. Al hacerlo, quede sorprendida al ver que él ya estaba ahí parado, luciendo igual de hermoso que siempre.

-Hola Bella.- sonrió.-¿lista para irnos?.- solo asentí antes de salir de la casa y seguirlo hasta su Volvo.

Mientras íbamos camino a la plaza, no pude evitar preguntarme sobre Tanya. ¿Acaso sabría que Edward me había invitado a salir? y si era así ¿no le molestaría que fuéramos solos?

-Bella ¿qué tienes?.- preguntó Edward después de un rato

-Nada ¿por qué lo preguntas?.-

-Has estado muy callada todo el camino.-

-Solo…estaba pensando.-

-¿Puedo saber en qué?.-la verdad no sabía si era buena idea decirle o no, pero como la duda me estaba matando, dije:

-Yo solo me preguntaba si… ¿Tanya sabe de esto?.- por su mirada, pude darme cuenta de que no esperaba esa repuesta y me miro hasta que aclaré:-Que nosotros íbamos a ir al cine.- lo escuché suspirar antes de contestar:

-Se lo comenté en la mañana.-

-¿Y no se molesto?.- levanto una ceja sin apartar la mirada del camino

-¿Por qué habría de hacerlo?.-

-Porque vamos a ir solos y ahora tú eres su novio.- aunque me doliera, esa era la verdad.

-Bella.- suspiro de nuevo.- nosotros hemos sido amigos desde que tengo memoria y está definitivamente no es la primera vez que salimos solos. Tanya entiende eso y créeme cuando te digo que no le molesta.- mire por la ventana analizando sus palabras por un momento y al final decidí que él tenía razón. Ella no tenía ningún motivo para desconfiar en él, ni mucho menos conmigo.

-Extrañaba esto ¿sabes?.- comentó después de unos segundos.-Hace mucho que no salíamos juntos.-

-Sí, lo sé- lo miré.-yo también lo extrañaba.- noté que una sonrisa apareció en su rostro al decir lo último.

Después de eso, no tardamos mucho en llegar y cuando ya estábamos en la entrada del cine, le pregunté:

-¿Y qué película piensas ver?.-

-La verdad no sé.- admitió.- pero escuché que hay una muy buena sobre vampiros.-

¿Vampiros? -¿Es de miedo?.- él sabía que odiaba ese tipo de películas.

-Creo que no, ¿quieres que vaya a preguntar o prefieres ver la de los zombis?.-

-¿No hay una que no involucre monstruos?.- Edward miró la cartelera por un momento y luego dijo:

-Solo están esas y la de Verano de Amor ¿cuál prefieres?.- ¿Edward y películas de amor? No creo que esa sea una buena idea para mi salud mental.

-Voto por los vampiros.-

-Bien, entonces espérame en lo que voy a comprar los boletos.- eso si que no…

-No Edward, yo…-empecé a protestar

-No empieces Bella.- se acercó y puso una mano en mi mejilla.- ya habíamos quedado que quien invitaba era el que pagaba ¿no?¿o ya lo olvidaste?.- puse mala cara al recordar que eso era cierto y él solo se rió por mi expresión.-Tranquila, prometo no tardarme.- pasó un mechón de mi cabello detrás de mi oreja y se fue a la taquilla.

Una vez que compró los boletos, él insistió en comprarme golosinas para la función, pero como siempre, yo volví a insistir en que no lo hiciera y esta vez, tuve suerte de ganar la discusión.

Entramos a la sala en silencio y nos sentamos en las filas de atrás, la verdad era que como ninguno de los dos sabía de qué trataba la película, no teníamos ni idea de que esperar y yo solo podía deseaba que no fuera de miedo.

Cuando comenzó, resultó ser completamente distinto a lo que pensaba. Era una historia de amor entre un vampiro y una humana, estilo Romeo y Julieta. Su personaje principal me recordó tanto a Edward, que por momentos no puede evitar imaginarme que en realidad era él quien estaba ahí. De vez en cuando, apartaba mi atención de la pantalla para ver a Edward y me sorprendí que en todas esas ocasiones, él estuviera mirándome de una manera que me hacía estremecer y sonrojar, me miraba como si yo fuera mucho más interesante que la película. Él jamás me había visto así antes….jamás, y agradecí que la sala estuviera totalmente oscura para que no notara la coloración de mis mejillas. Al terminar la película, él tomó mi mano sin decirme nada y yo lo seguí hasta la salida.

Mientras caminábamos por los pasillos de la plaza, finalmente habló:

-¿Te gusto la película?.-

-La verdad es que sí, me recordó tanto a la de…-

-¿Romeo y Julieta?.- solo asentí y él sonrió.- Eso creí.-

-¿Y a ti te gustó?.- desvió levemente la mirada antes de contestar.

-Fue… mucho mejor de lo que esperaba.- paso una mano por su cabello algo nervioso

Seguimos caminando por un rato hasta que de repente Edward se detuvo para ver algo y cuando me asome a ver lo que era, me di cuenta que miraba la pista de patinaje. En ese momento, no había mucha gente en la pista, pero las pocas personas que estaban, se deslizaban con gracia y facilidad por el lugar como yo nunca podría hacerlo. Note que Edward quitaba su atención de él para mirarme con detenimiento y en cuanto su sonrisa se ensancho, supe exactamente lo que quería.

-Ni siquiera lo pienses.- le advertí

-Vamos Bella, será divertido.-

-Oh no, la última vez que Alice me convenció de entrar, quede tan adolorida de tantas caídas que apenas si pude moverme durante una semana.-

-Pero Bella, olvidaste un pequeño detalle.-

-¿Cuál?.- lentamente acercó su rostro a mí, hasta que sentí su tibio aliento sobre mi oído que me hizo estremecer un poco.

-Que yo no estaba ahí para atraparte cuando te cayeras.- me quede estática mientras se separaba y agregaba.- Te prometo que si entramos, no te dejare caer ni una sola vez.- acarició mi mano.-¿Qué dices?.- a veces odiaba el poder que tenía sobre mí, con esa mirada ¿quién podía negarse?

-Bien, tú ganas.- suspiré.- Pero más te vale que cumplas tu palabra.- rió un poco antes de decir:

-Lo haré, confía en mí.-

De inmediato me llevo hacia la pista y una vez que nos dieron los patines, él me ayudó a ponérmelos. Edward fue el primero en entrar al hielo y en cuanto lo hizo, me ofreció su mano.

-¿Lista?.-

No le conteste, simplemente tome su mano con nerviosismo y al hacerlo, sentí una corriente placentera atravesar mi cuerpo. Con mucha lentitud entré a la pista y en cuanto mi pie tocó el hielo, me resbale, pero Edward me tomo entre sus brazos para evitar que me cayera.

-Con cuidado.- ayudó a que me incorporara.-¿Estás bien?.- sus ojos mostraban preocupación

-Sí, gracias.- sentí como mis mejillas comenzaban a arder

-Luces muy linda cuando te sonrojas.- murmuró él y yo al instante baje la mirada.- Ven, sigamos patinando.-

Con muchísima ayuda, pude llegar a la mitad de la pista sin caerme ni una vez. Como en varias ocasiones perdí el equilibrio, Edward decidió sostener mi cintura con ambas manos para impulsarme. Por primera vez en mi vida, comencé a disfrutar esto. Él y yo nos la pasamos platicando y riendo cada vez que yo estaba a punto de caerme, mirábamos a la gente pasar a nuestro alrededor mientras nosotros seguíamos nuestro ritmo. Era como estar en una burbuja personal, donde nada ni nadie podía penetrar.

-¿Quieres que tomemos un descanso?.- me preguntó repentinamente después de un rato, yo solo asentí y otra vez con su ayuda nos dirigimos a la cafetería que estaba al lado de la pista.

Después de comprar dos tazas de chocolate caliente, nos sentamos cerca de ahí. Mire la pista de patinaje con detenimiento y mientras tomaba mi chocolate, por primera vez en toda la tarde, pensé en lo todo lo que había sucedido ayer, desde el momento en que llegue a la escuela hasta la propuesta de Jacob.

Jacob, uno de mis mejores amigos y confidente, jamás imaginé que pudiera tener sentimientos más allá que amistad por mí. No sabía lo que iba a hacer ahora, sabía que el hombre perfecto para mí era quien estaba sentado a mi lado, pero también sabía que tenía que olvidarlo y seguir adelante.

-Bella –despeje mis pensamientos y miré a Edward.-¿Qué tiene tu mente tan ocupada?- su voz era suave y tranquila

-Yo….- desvié mi mirada hacia mi taza, hasta que sentí la mano de él en mi barbilla obligándome a verlo a los ojos.

-¿Sabes que puedes decirme lo que sea, verdad?.- asentí y pensé que tal vez podría decirle parte de la verdad.

-Es…Jacob.- vi como su mirada se alarmaba y preguntó ansioso

-¿Jacob?¿Acaso te hizo algo ese….?¿Te lastimo?.-

-No.- me apure en decir.- Él no me ha hecho nada malo, al contrario, se ha portado muy bien conmigo.- no comprendí el gesto de Edward cuando dije eso.

-Entonces si no es eso ¿qué es?.-

-Es que ayer me fue a visitar y…- su mirada me alentó a continuar.-básicamente me admitió que… que…que yo le gustaba.-en ese instante, el verde de sus ojos tomó un tono oscuro.

-¿Y qué le dijiste?.-

-Que no me lo había esperado y que no sabía que decirle.- pareció relajarse un poco hasta que dije.- y después, él me pidió una oportunidad.-

-¿Oportunidad? ¿Quieres decir que te pidió que fueras su novia?.- solo volví a bajar la mirada mientras me sonrojaba y al parecer eso respondió su pregunta porque dijo:

-¿Qué le respondiste?.-

-Que lo pensaría.- escuche como su respiración se aceleraba y hubo silencio entre nosotros hasta que volvió a hablar

-¿Qué es lo que piensas decirle?.- su voz era baja, como si…estuviera rota.

-No lo sé.- fui sincera.- pienso responderle en la fiesta de Jessica, pero aún no sé lo que le diré.-

-Bella, mírame.- tomo mi rostro entre sus manos.-¿lo amas?.- No

-No sé…-mentí.-no lo sé.- una lágrima recorrió mi mejilla y él la limpio.

-Bella, no tienes que sufrir por esto. Solo haz lo que te haga feliz, te lo mereces.- no pude evitar reírme levemente.

-Eso es lo que Alice hubiera dicho.-

-Y tiene razón, tú mereces lo mejor.-en cuanto dijo eso, solo lo abracé con fuerza y él me respondió.

EDWARD POV

¿Cómo era posible que no me diera cuenta antes de lo mucho que la amaba?

Ella era mi mundo y ni siquiera lo sabía. ¿Cómo pude ser tan ciego?

Creí que solo me gustaba, pero esto… fue toda una sorpresa.

Mientras la abrazaba contra mi pecho me sentía tan… completo, tan feliz, era como si encajara perfectamente entre mis brazos.

Inhale su aroma por un momento, hasta preguntó contra mi pecho.

-Edward ¿me llevarías a casa?.- le daría el mundo si me lo pidiera.

-Claro.-

La ayude a quitarse los patines y después de ponernos nuestros zapatos, caminamos hacia mi Volvo.

Mientras íbamos camino a Forks, Bella se quedo dormida y yo solo me sumergí en mis pensamientos sobre ella.

Amor…no sabía lo que era hasta este momento, ahora que conocía exactamente mis sentimientos por Bella, me di cuenta que siempre la había amado. Desde la primera vez que la vi, eso fue lo que sentí pero, me deje cegar por mucho tiempo. Me engañé a mi mismo diciéndome que lo que realmente sentía por ella, era un cariño de hermanos cuando no lo era. Incluso me hice novio de Tanya pensando que eso era lo que realmente quería.

Apreté el volante al recordar a Jacob Black, aquel tipo que intentaba conquistar su corazón y hacerla suya. Tal vez…solo tal vez de no haber sido por él, jamás me hubiera quitado la venda de los ojos y darme cuenta de la verdad.

Esta vez, golpee con fuerza el volante al imaginarme a mi Bella con él, no sabría lo que haría si ella aceptaba ser su novia. No estaba seguro de poder soportar verlo tocarla, abrazarla, besarla… argg, tenía que sacarme esas imágenes de mi cabeza.

Al estacionar el coche frente a casa de Bella, comencé a pensar en lo que iba a hacer. Salí del auto en silencio y como decidí que no la despertaría, abrí su puerta y la cargué con cuidado. Camine hasta su casa y toque la puerta como pude. Después de que Renée me abriera, la lleve hasta su cuarto y la recosté suavemente en su cama.

Mientras la cubría con sus sabanas, la escuché susurrar:

-Edward…- sentí como si mi corazón fuera a estallar de alegría en ese momento, saber que volvía a soñar conmigo era...abrumador. Lentamente le di un beso en su frente y susurré:

-Te amo Bella, descansa.- y camine hacia la puerta sabiendo exactamente lo tenía que hacer primero. Tenía que terminar con Tanya.

¿Les gusto?

A partir de la próxima semana, subire más seguido...lo prometo...