Hola! Bueno esta es una traducción de la historia de Zukiesgal65. La original se llama The Violet Rose. Aquí les dejo el link. Ni Naruto ni la trama son mías.
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¡Oh soy una niña con suerte! Ya que mis calificaciones fueron mejores de lo que esperaba no me voy a dar dos meses para concentrarme en la escuela. De hecho si todo sale como planeado hoy tendré un ipad y podré subir capítulos más rápido! Yay!
Capítulo 12: Tramando
Gaara juntó el agua en sus manos y la salpicó a su rostro. Levantó una toalla y se secó el rojo cabello antes de ver a su alredor. Estaban en el bosque del País de Fuego y se habían detenido a descansar. Suspiró y puso la toalla de nuevo en la bolsa. La misión era un sinsentido a sus ojos. Aún si no había gennin disponibles, todavía había chunnin pero ¿enviar a una exitosa kunoichi y al Kazekage? Era simplemente estúpido. ¿En qué estaba pensando Tsunade?
¡Piensen en ello como un ensayo para su luna de miel!
-Tch- pasó una mano por su cabello hasta su cuello. –Ridículo…- murmuró, poniéndose de pie. Volteó hacia los árboles. –Hinata, ¿estás lista para seguir?-
-Uh…¡s-sí!- dijo saliendo de los matorrales. Su largo cabello estaba atado en una cola de caballo para mantenerlo fuera de su rostro. Se había tomado el tiempo de lavarse la cara también.
-Entonces vámonos.- dijo Gaara, acomodándose la bolsa sobre el hombro.
-Sí.-
Caminaron en silencio, sin hacer contacto visual. El único sonido era el de sus pies moviéndose sobre la hojarasca. Los pájaros cantaban felizmente en el aire de la tarde, danzando con las hojas que las ardillas tiraban de los muchos, altos árboles.
¿Me pregunto cuánto más hasta que lleguemos? Pensó Gaara, suspirando aburrido. Sus pies de hecho le dolían. No estaba acostumbrado a caminar en esos rocosos caminos. Prefería la suave y cambiante arena o el suave pasto de la aldea de la hoja. Podría usar su arena…pero no… entonces dejaría a Hinata atrás y Temari lo mataría.
¡Esto no tiene fin! ¿Porqué acepté esta misión? Sacudió la cabeza, frunciendo el ceño.
Hinata levantó la vista al cielo. El sol se pondría pronto y este territorio no era familiar para ninguno de los dos. Nunca había estado en esta parte del País de Fuego y Gaara era del Paíd de Viento después de todo.
Sintió la necesidad de decirle que se detuvieran por la noche y continuaran la misión en la mañana pero… pero ¿le ignoraría? ¿o estaría de acuerdo? De cualquier forma, estaba asustada de sólo decírselo.
Gaara se detuvo de pronto y Hinata, que estaba en su propio mundo, chocó controa él. Se dio la vuelta y la volteó a ver.
-¡Ay Dios!- dijo rápidamente, haciéndose para atrás. -¡L-lo siento!-
-Hn…- Gaara quitó la mirada.
-¿Qué pasa? ¿S-Sientes algo?-
-No- le lanzó una mirada. –se está haciendo tarde. Deberíamos detenernos por la noche y continuar nuestro viaje en la mañana.-
¡Es como si leyera mi mente! –Uh, ¡sí! B-buen plan…- dijo Hinata asintiendo. Al menos ahora no tendría que decirle nada.
Gaara volteó a verla. –Puedes usar tu Byakugan para encontrar un buen lugar donde acampar.- ordenó, más que sugirió.
-Uh, sí.- dijo Hinata. Puso las manos juntas en un signo y cerró los ojos. -¡Byakugan!- dijo abriendo los ojos de golpe. Las venas de sus ojos saltaron y la visión de trescientos sesenta grados escaneó el bosque a su alrededor. –Uh, hay un bonito claro justo enfrente.- le dijo a Gaara, escaneando el área con los ojos.
-De acuerdo.-dijo como si no tuviera nada mejor que hacer. Siguió a Hinata al claro y o observó un momento. –Será suficiente por una noche.- dijo llanamente, dejando su bolsa en el suelo.
Hinata asintió, desactivando su Byakugan.
Después de un momento de mover cosas en su mochila, Gaara levantó la vista. –Esos ojos tuyos son impresionantes.-
Hinata parpadeó y volteó a verlo. –M-mis…-
-Tu Byakugan.-
-A-Ah… cierto.- dijo, sonriendo.
-La pultima vez que encontré ojos tan agudos fue cuando…- levantó la vista, como recordando su pasado. Sus ojos se oscurecieron un momento y una expresión de molestia le cruzó el rostro. Tan pronto como apareció, se fue. –Cuando peleé con Uchiha Sasuke,- dijo rápidamente, con expresión neutral. –con su Sharingan…-
-Ah- dijo Hinata asintiendo. Esa fue la primera vez que conocieron a Gaara, en los exámenes chunnin hace ya tanto tiempo. No había sido la persona más amable del mundo en aquel entonces.
-Pero… eso fue hace mucho tiempo.- murmuró, sacando su bolsa de dormir de su mochila. La extendió bajo uno de los árboles, aún murmurando por lo bajo. Las memorias de su batalla con el Uchiha seguían frescas en su mente y cuantas vidas fueron perdidas en esa pelea. Gracias al cielo que la aldea de la arena se había rendido y ahora eran aliadas.
Levantó la vista al cielo. –El sol se pondrá en una hora.- observó. –Dormiremos hasta las primeras luces y luego seguiremos nuestro camino.-
-Okay.-
Gaara levantó la mano para limpiarse el sudor de la frente pero se detuvo cuando su mano rozó lo que quedaba del moretón en su mejilla. Aquel que Naruto le había hecho él mismo. Lo tocó con cuidado y los ojos entrecerrados.
-¿Pasa algo malo?- preguntó Hinata, viéndolo con preocupación. El moretón había mejorado mucho pero aún se podía ver una vaga sombra de él.
-No.- dijo secamente. Había olvidado porque había levantado la mano en primer lugar.
-XxX-
Dos silenciosas figuras se movieron por los árboles, manteniendo un paso constante. Dejaron un espacio considerable entre ellos, Gaara y Hinata. No querían ser descubiertos, todavía no. Bueno sus ordenes eran no ser descubiertos, según lo que Kakashi les dijo.
-¿De verdad crees que Gaara-kun perderá el control?- susurró la figura más alta, volteando a ver a su acompañante.
El segundo bostezó. –No lo sé pero es tan aburrido…-
-¡No seas tan negativo con mi amigo!- dijo la primera, sonriendo felizmente.
-Tch, optimista…-
-¡P-pero Shikamaru-kun!- gritó la primera figura. -¡Nunca disfrutas la misión, por eso tardaste tanto en avanzar a jounin, como dijo Temari-chan!-
-Ah sólo cállate Lee…- murmuró Shikamaru, rascándose el cuello. –No me puede importar menos lo que esa problemática mujer piense de mi.-
-Pensé que te importaría, considerando que están saliendo.-
-Eso es diferente.- murmuró, ruborizándose levemente. –Temari es una chica diferente cuando estamos en una cita.-
Lee se rió.
Shikamaru le lanzó una furiosa mirada. –No hay nada de que reírse, ahora cállate. Estoy seguro que Gaara reconocería tu problemática voz a kilómetros, siempre te la pasas molestándolo.-
-¡Pero—¡-
-¡SH!- siseó Shikamaru, tapándole la boca a Lee con la mano. -¡Kakashi dijo que no dejáramos que Gaara o Hinata se enterara de que los estamos siguiendo! ¡Hinata se avergonzaría y Gaara nos mataría ahí mismo! ¡Deberías de saber eso para ahora!-
Lee asintió solemnemente.
-¿Vas a guardar silencio?- preguntó Shikamaru, levantando las cejas.
Lee sonrió bajo la mano de Shikamaru y asintió con fiereza.
-Bien…- dijo, removiendo su mano lentamente.
-¡Pero estoy tan emocionado de que nos confiaron una misión tan importante!- gritó Lee, golpeando el aire con los puños.
-¡Maldición Lee!-
-XxX-
Pájaros volaron de los árboles en desbandada, haciendo que Gaara levantara la mirada al cielo curioso. -¿Oíste gritos?- le preguntó a Hinata, mirándola a través del fuego con los ojos entrecerrados.
-¿Uh, gritos?- Hinata sacudió la cabeza. –N-no…-
-Hm…- Gaara fijó la mirada en el fuego que habían hecho. Hubiera jurado que había oído la voz de Rock Lee gritando algo sobre una misión. Debió de haber sido su imaginación.
Cerró los ojos y puso las manos sobre su regazo, meditando. Le gustaba meditar en la naturaleza cuando estaba oscuro. Era tan calmado y silencioso… nadie que molestarte o tirarte al suelo cuando no estás viendo. Kankuro.
-Uh…- abrió un ojo para ver a Hinata mirándolo con curiosidad. -¿Qué estás haciendo?- ella preguntó.
-Meditando- contestó simplemente.
-¡A-Ah si! ¡Neji hace eso a veces también! Yo… yo nunca entendí el porqué…- frunció el ceño.
Gaara la miró, abriendo ambos ojos. Después de un momento, suspiró. –Meditar es una buena forma de calmar la mente y el espíritu cuando uno está estresado; es una buena forma de concentrar tu chi y chakra al mismo tiempo y hacer las paces contigo mismo.-
-Oh…- Hinata miró al suelo un momento, antes de levantar la mirada. - ¿Te importa si me uno?-
Abrió ambos ojos y se le quedó viendo. -¿En serio?-
Hinata asintió.
Gaara frunció el ceño y bajó la mirada ligeramente confundido. Después de un momento, hizo un movimiento en algur lugar entre encogerse de hombros y asentir. –Si quieres.-
-¡Gracias!- cruzó las piernas como él y puso las manos en su regazo. Cerró los ojos. –De acuerdo… ¿ahora qué?-
Gaara también cerró los ojos. –Concentra todo tu chi y chakra en el centro del cuerpo y luego sólo relájate.- él hizo lo que decía y sus tensos hombros se relajaron.
Oyó a Hinata suspirar de placer.
Abrió un ojo para verla con el rostro lleno de tranquilidad y una sonrisa gentil jugando en sus labios rosas.
Las orillas de sus labios se levantaron casi imperceptiblemente.
Hinata abrió un ojo y lo miró. -¿Qué? ¿E-Estoy haciendo algo mal?- le preguntó, preocupada.
Gaara parpadeó. –No…no… lo estás haciendo perfecto.-
Ella sonrió, cerrando sus ojos de nuevo, respirando en un ritmo lento y pausado.
Gaara la observó un momento, sus ojos verdes escaneando el amable rostro. Cerró los ojos preguntándose como una sola persona, una chica tímida como Hinata, podía verse tan tranquila y confiada en la misma área que él, en la oscuridad de la noche…
Le gustaba…
-XxX-
Lee se sobó la cara con el ceño fruncido. –Eso en verdad dolió, Shikamaru-kun…- se quejó, refiriéndose al puñetazo que Shikamaru le había dado.
-Te lo merecías.- gruñó, tronándose los nudillos.
-Has estado con Temari DEMASIADO tiempo…-
Se sentaron en un árbol sobre el campamento de Gaara y Hinata y los observaron mientras se preparaban para dormir. Durmieron en sus propias bolsas de dormir, una considerable distancia entre ellos, por razones de comodidad. Gaara murmuró un par de palabras y Hinata asintió antes de que ambos se recostaran y se quedaran dormidos.
-Si Gaara te hubiera oído, bueno, sólo digamos que sería problemático.- murmuró Shikamaru, rascándose la nuca con gesto cansado. –Ah, como quisiera tomar una siesta.-
-¡Adelante Shikamaru-kun!- dijo Lee. -¡Yo mantendré guardia!-
-¡JA! ¡Buen intento Lee! Como si te fuera a dejar despierto justo sobre el campamento de Gaara.- Shikamaru murmuró, lanzándole una mirada no muy amable al jounin.
Lee se ruborizó.
-Tsunade-sama cuenta con nosotros para que esta misión sea un éxito.- dijo Shikamaru. –Gaara y Hinata se van a casar en una semana, seis días de aquí para ser exacto. Tienen planeado pasar tres días aquí, ósea que tenemos tres días para hacer que se enamoren y regresarlos a la aldea listos para la boda. Sino hacemos esto la relación entre Suna y Konoha se convertirá en polvo.-
Lee asintió.
-Pero no veo porque Tsunade-sama te enviaría a ti, Lee, sin ofender.-
-No te preocupes.-
-Especialmente siendo un amigo cercano de Gaara y ¡querer saltar allá bajo a saludarlo!- terminó con un gesto enojado de mano.
-Lo siento.- dijo Lee, frunciendo el ceño. -¡Pero hace TAAANTO que no veo a Gaara-kun!-
Shikamaru suspiró y le dio unas palmaditas a su amigo en la cabeza. –Sé que no es tu intención ser malo, Lee.-
Lee sonrió y sus brillantes dientes relumbraron a la luz de la luna.
Shikamaru se quejó pero sonrió igualmente.
-XxX-
Neji levantó la mirada sorprendido cuando tocaron en la puerta de su cuarto. Se puso de pie, poniéndose una bata rápidamente. Abrió la puerta y estaba sorprendido al encontrar los brillantes ojos azules de Naruto viéndolo fijamente.
-¿N-Naruto?- dijo, parpadeando para asegurarse que no estaba soñando. -¿Qué estás haciendo aquí tan tarde?-
-¡Quería hablar contigo!- dijo Tenten, sacando la cabeza de detrás de Naruto sobre su hombro. -¡Y lo traje aquí!-
Neji se talló los ojos y suspiró. –Bien, pero háganlo rápido.- se hizo a un lado para dejar entrar a Naruto y luego se dio la vuelta para cerrar la puerta. Una mano golpeó la puerta enfrente de su rostro.
-¿Ahem?- tosió Tenten, poniendo su mano libre en la cadera.
Neji le lanzó una mirada enojada pero la dejó entrar.
Ella le sonrió dulcemente y entró. –Se sentó en la cama de Neji junto a Naruto con los ojos cafés muy abiertos llenos de curiosidad.-
-De acuerdo, Naruto.- dijo Neji, jalando una silla y sentándose. -¿Qué pasa?-
Naruto respiró profundamente y empezó. -¿Sabes de ese moretón que tenía Gaara antes de irse a la misión?- Neji y Tenten asintieron. Naruto volteó a otro lado con el ceño fruncido. –Yo le hice eso. Le di un puñetazo…y…y traté de usar Rasengan en él.- cerró los ojos.
-¡Q-Qué!- dijo Tenten, viéndolo sin creerle.
-¡No lo hiciste!- dijo Neji, con los ojos muy abiertos.
-Si lo hice…-
-N-Naruto, eso es… eso es sólo…- Neji sacudió la cabeza, en shock. -¡Ese es el prometido de mi prima, Naruto!-
-¿Crees que no lo sé?- le dijo Naruto bruscamente. -¡Dijo que ella no le importaba! ¡Hinata se merece alguien que la ame!-
-¿Dijo eso?- preguntó Tenten.
Naruto asintió.
Neji se sobó la cabeza con ojos entrecerrados. ¿A Gaara no le importaba Hinata? Pero siempre estaban juntos y en la cena Gaara fue amable con ella… ¿cómo podría no importarle Hinata?
-Debemos de detener esta boda cuando regresen,- dijo Naruto, viendo a Neji y Tenten. –Gaara no ama a Hinata, así que si se casa con él ¡toda su vida será miserable! ¡La obligarán a tener hijos con él por el bien de la aldea!-
Tenten enrojeció y los ojos de Neji se endurecieron.
-Neji,- dijo Naruto. –sé que no quieres que la vida de Hinata sea miserable ¡y es por eso por lo que me ayudarás a detener la boda! ¡Es obvio que Gaara sólo se casa con ella porque le ordenaron hacerlo!-
Neji frunció el ceño. Usualmente no soy tan tonto como para creer algo que Naruto dice pero… hay lógica en lo que dice…
-¿Y?- preguntó Naruto, viéndolos. -¿Me van a ayudar?-
Tenten miró a su alrededor. -¿Neji?-
Neji cerró los ojos y después de lo que pareció una eternidad, los abrió y levantó la mirada hacia Naruto y Tenten. –Te ayudaré a detener la boda, Naruto.-
Gracias a todos por sus alertas y por agregarme y a la historia a sus favoritos, me gustaría aún más que se tomaran el tiempo de ponerme reviews pero bueno gracias de todos modos. Zukiesgal también les da las gracias :D
