Sakura apretó con fuerza su mandíbula y sus puños. Todavía no podía creer la injusticia del asunto. Ella había esperado que, después de haber faltado injustificadamente a las prácticas y de haber evadido sus responsabilidades por una semana entera, Kakashi regañara a Naruto como lo había hecho con ella tantísimas veces en el pasado. Recordaba a la perfección el largo discurso que había soltado el copyninja sobre cómo no debía dejar que su vida amorosa interfieriera en su camino ninja cuando había intentado reprogramar una práctica porque un chico realmente lindo la había invitado a una cita. En su lugar, había felicitado a su alumno y había pospuesto el entrenamiento para que el joven contara con mayor comodidad lo sucedido.

Exhaló con fuerza el aire de sus pulmones, conteniendo las ganas de golpear a los dos ninjas, especialmente al más viejo de los dos. Después de todo, oír la historia de boca de Naruto tampoco era una mala idea. Podría contrastar la versión de Hinata con la del rubio y tener una aproximación un poco más exacta de la verdad.

Después de un rato, descubrió también se había equivocado en eso.

Naruto explicó en menos de 15 minutos la situación de una forma bastante condensada. Hinata se confesó; se besaron; Hinata es maravillosa; cenaron; pasearon; la piel de Hinata es perfecta; fueron al apartamento; finalmente, "hicieron el amor"; fue lo máximo.

Kakashi dio un par de palmaditas al chico en la espalda.

-Enhorabuena, Naruto-kun-congratuló el jounin-Sin embargo, no me gustaría ser tú en estos momentos.

El muchacho lo miró confundido.

-¿A qué te refieres, Kakashi-sensei?-preguntó.

Kakashi sonrió, divertido. Señaló sin mirar, con su dedo índice, a la derecha del rubio y antes de que cualquiera pudiera darse la vuelta para observar, un puño salido de la dirección que indicaba el jounin, golpeó a Naruto con tal fuerza que el mismo se estrelló contra un árbol en sentido contrario. El chico sobó su mejilla y alzó la vista, completamente extrañado por lo que acababa de suceder.

El autor del puñetazo se ergía sin inmutarse frente a ellos.

-Explícame cuáles son tus malditas intenciones con Hinata-sama en este mismo instante-exigió.

-N-Neji - - tartamudeó el rubio-¿De qué estás...?

-Acabo de escuchar de tu propia sucia boca que te acostaste con Hinata-sama-escupió-No te molestes en negarlo.

Naruto lo miró todavía sin comprender.

-¿Qué demonios te importa lo que haga con Hinata-chan? - - desafió Naruto.

-Respuesta equivocada - - dijo Neji antes de propinar otro fuerte golpe al rubio.

-¿Qué mierda te pasa, Neji? -intervino Sakura. Se acercó a Naruto y lo ayudó a levantarse. Sólo hacía falta eso para completar su mal humor.

-Le ruego no interfiera en esto, Sakura-san - - pidió el Hyuuga con voz neutra-Naruto debe enfrentar las consecuencias de sus actos.

-¿De sus actos...? ¿DE QUÉ COÑO ESTÁS HABLANDO?

-Robó la virginidad de Hinata-sama-siseó el chuunin-Deshonró a todo el clan Hyuuga y se pavonea al respecto. Es una provocación directa a mi persona, el protector de Hinata-sama.

-No la protegiste muy bien que digamos, Neji-kun-señaló riendo el copyninja. El mismo parecía estar divirtiéndose con el asunto. Neji frunció el ceño y apretó sus puños con fuerza.

-¡Acepto mi cuota de responsabilidad en este asunto! - - exclamó-Que toda Konoha lo sepa. Pero me remidiré. Haré que Hinata-sama recupere su honor...

-Naruto no violó a Hinata-espetó la de ojos verdes. Dirigió una mirada asesina al poseedor del Byakugan.

-Ese bastado pudo no haberla violado, pero con seguridad se aprovechó de los sentimientos que Hinata-sama alberga hacia él para... Hacer de las suyas.

-¿Hacer de las suyas? ¿En qué mundo vives, Neji? Hinata le entregó voluntariamente a Naruto su virginidad. Y puedo asegurarte que lo disfrutó como loca-Sakura empezaba a perder la paciencia.

-¿Q-Qué? Malnacido, pervertiste a Hinata-sama.

-Me cansé de escuchar tus tonterías-gruñó el rubio justo antes de abalanzarse sobre Neji.

El Hyuuga esquivó hábilmente el ataque del joven.

-¿Eso es todo lo que tienes? - - bufó-No eres digno de ser pareja ni de las menores de las ramas más bajas del clan.

-La última vez que peleamos te las viste difíciles, así que no...

-¡Basta! ¡Los dos! - - gritó Sakura-No me hagas llamar a Tenten, Neji - - advirtió. De inmediato, el joven Hyuuga se detuvo. Volteó su cabeza, aterrorizado.

-¿Tú sabes...? - - interrogó, temeroso. Sakura asintió.

-Y te aseguro que no le hará la menor gracia que estés buscándole pelea al novio de su amiga.

-¿Este idiota es el novio de Hinata-sama? - - exclamó.

-Idiota. ¿Qué creías? ¿Que le había pagado por tener sexo? - - ironizó el genin. Respiraba agitadamente.

-¿Cómo te atreves a insinuar eso de una Hyuuga? - - Neji parecía ofendido.

-Hinata-chan es mi novia. No es una puta. Tú eres el que está poniéndola por el suelo. Ella nunca tendría sexo con alguien con quien no mantuviera una relación, imbécil.

-Se suponía que Hinata-sama no haría eso sino con su esposo... Es el deber ser.

-¿Ah, sí? Dime, ¿Cuándo fue tu boda con Tenten y por qué ella no le dijo nada a sus amigas al respecto? - - preguntó sarcásticamente Sakura.

El rubor llegó hasta las mejillas del chuunin.

-E-es distinto-dijo con un hilo de voz.

-Eres un idiota, Neji -apuntó Sakura, exasperada - - Es exactamente igual. Por acostarte con ella no deshonraste a nadie. Naruto tampoco hizo nada a tu clan teniendo sexo con Hinata.

Neji apretó sus labios con fuerza. La ninja médico tenía razón.

Desesperado, notó que debía negociar.

-Hiashi-sama se enojará muchísimo con ambos si se entera de cualquiera de estas dos cosas, Naruto-Neji miraba preocupado al chico de ojos azules - - No diré nada, pero será mejor que vayas pensando en enfrentarte a él. A cambio, tú callarás sobre Tenten.

Naruto mostró sus dientes en una zorruna sonrisa. Sakura suspiró. Entre hombres esas peleas quedaban rápidamente olvidadas.

-Neji, tu secreto está a salvo con nosotros.

Neji miró serio al chico. Estaba seguro que Naruto no entendía la magnitud del asunto.

Cansado, decidió dejar que su prima le explicase.

Sin más nada que hacer o agregar, se fue.

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Naruto se dejó caer pesadamente sobre su cama. Se encontraba desconcertado. A todos les había dado por actuar de forma extraña ese día. Desde el asunto de Neji todo se había vuelto más y más loco. Se había topado con Tenten e Ino, quienes no habían parado de reírse mientras hablaba con ellas. Sakura parecía estar enojada con... ¿Él? Su mal humor no había disminuido en todo el día.

No entendía a nadie. Extrañaba a Hinata y tenía hambre y frío. Tuvo ganas de echarse a llorar. Quería abrazarla y verla dormir entre sus brazos. Quería despertar y pedirle que le preparara el desayuno. Quería tenerla siempre consigo.

Sería genial. Vivir con Hinata.

"Podría hacerle el amor todas las noches"

Su pervertida mente comenzó a maquinaria con intensidad durante el instante que le tomó terner ese pensamiento hasta el momento en que imágenes de la hermosa cabellera negra desparramado sobre la blanca tela de la almohada lo atormentaron. Los perlados ojos enmarcados con unas larguísimas pestañas... Los labios húmedos y rosados que se habían envuelto al rededor de su miembro.

Gimió frustrado.

Su pene dolía por la necesidad de volver a poseerla.

No deseaba tomar una ducha fría; sería la tercera que tomará con ese propósito en menos de un día. Así que, resignado, se acomodó lo mejor que pudo sobre las almohadas y bajó hasta las rodillas la única prenda que cubría sus partes bajas. Se acarició con lentitud, tanteando qué tan sensible se encontraba. Recordó las suaves manos de su novia realizando esos mismos movimientos y sintió cómo una ola de placer atravesaba su cuerpo. La pequeña boca se había ceñido a su grueso miembro mientras la chica lo miraba inocentemente, su húmeda lengua hacía maravillas en su glande y una traviesa mano cubría sus testículos.

En ese momento, pensar en tener a Hinata para sí solo y poder hacer esas cosas que su morbosa imaginación le sugería, sonaba como la mejor idea del mundo.

Por fin entendía a Jiraiya cuando hablaba de que tener sexo no era solo meter el pene en las cavidades de las chicas y acabar en un santiamén. Hablaba de descubrir la sensualidad del acto, de dejarse llevar por las sensaciones que tu compañera te ocasionase y de aprender los puntos más sensibles de cada uno. Él jamás entendió a qué se refería ese viejo pervertido hasta ese momento en que le provocó besar cada parte del femenino cuerpo.

Para él, Hinata se había convertido en la encarnación del erotismo. No era una muchacha medianamente atractiva en la que descargaría su frustración o energía sobrante, ni le estaba pagando para que se acostara con él. Ella era su novia y le había dado más placer con su boca y sus manos que cualquier otra mujer con su vagina.

El joven aumentó el ritmo de sus meneos. El interior de la Hyuuga... Se había adherido a él con tal fuerza que casi eyacula con sólo introducirse.

Recordó la mueca de placer en el rostro de Hinata mientras se masturbaba frenéticamente. Su orgullo masculino se había elevado a niveles insospechados; había hecho llegar al orgasmo a esa preciosa mujer en más de una ocasión. Y esos sonidos...

Los gemidos de Hinata fueron los que lo llevaron al clímax. Rememorándolos, su pene dejó salir un potente chorro de semen que manchó por completo su camisa y empapó sus manos. Le hubiese gustado tanto a acabar dentro de su chica...

Reprochándose por haberse dejado llevar antes de tomar un papel desechable, limpió el desastre que había hecho. Lavó sus manos con abundante jabón y suspiró aliviado. Esa pequeña liberación lo ayudaría a mantener sus mente más clara y a contenerse mejor cuando estuviera con su novia.

O eso esperaba.

Cambió el juego de sábanas y se dispuso a dormir, cuando, de repente, sonó el estruendoso timbre. Alarmado, saltó de la cama. El timbre volvió a sonar.

-¡Un momento!-gritó, mientras se colocaba sus bóxers. Vio la hora en el reloj que colgaba en la pared. Once menos cuarto ¿Quién podía ser a esa hora?

El timbre sonó nuevamente.

-¡Que ya voy!-reiteró.

Si tan sólo pudiera encontrar su camisa...

"Tonto, acabas de ensuciarla". Desistió en la búsqueda de la camisa que usaba para estar en su apartamento y se colocó una del montón limpio que tenía en sus cajones. Apresuradamente, se dirigió a la puerta que con tanta insistencia habían tocado.

El menudo cuerpo de su novia se abalanzó sobre él en cuanto abrió el portal. Los delgados brazos se enroscaron en su torso y los enormes senos se apretaron contra él. El aroma de ella inundó sus fosas nasales y su cuerpo reaccionó con violencia a la repentina proximidad de la muchacha.

-Hinata-chan-jadeó el rubio.

-Na-Naruto-kun-respondió ella, mientras enterraba su cabeza en el masculino pecho-¿P-Puedo quedarme a aquí dormir hoy? - - preguntó. Sus manos se aferran fuertemente a la camisa del joven.

El corazón del rubio se derritió de la ternura. ¿Cómo decirle que no cuando le hablaba con aquella voz y lo abrazaba?

Los pensamientos que había tenido sobre ella hacía unos segundos casi parecían discordantes.

-Cl-Claro, Hinata-chan-dijo él.

Ella se apretó más contra él. Sus grandes senos pegándose a su pecho, amenazando su cordura.

-Gracias, Naruto-kun-Hinata elevó su mirada llena de agradecimiento y mostró una pequeña y tímida sonrisa para luego morder su labio sensualmente.

En definitiva sus pensamientos no eran discordantes.

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La Hyuuga tenía más de una hora en su casa y apenas si había intercambiado una docena de palabras con él. Eso, por supuesto, no habría sido un problema de haber dado inicio a las actividades que el tan vigoroso rubio deseaba hacer pero Hinata no había querido recibir tan siquiera un casto beso en los labios.

-Bien, Hinata-chan. ¿Hay algo de lo que quieras hablarme? - - interrogó el joven.

La muchacha quedó paralizada ante la pregunta. No había sabido cómo abordar el tema que la había atormentado desde que abandonara la casa de Ino y ahora él le preguntaba directamente. ¿Cómo podía plantear la situación?

Naruto la miraba, serio. Lo mejor seria responder su pregunta primero. Asintió con lentitud. Después de unos instantes en los que organizó sus ideas, abrió su boca para empezar a hablar pero fue interrumpida.

-Lo sabía. Neji abrió su maldita boca-masculló el ninja. Ella parecía sorprendida-Sé lo que vas a decir. Y me voy a adelantar-hizo una pausa-Tengo la solución: Puedes vivir conmigo, Hinata-chan.

-¿Q-Qué?

-Vamos, no te preocupes-restó importancia-Neji me dijo un par de cosas sobre como funcionan las cosas en tu clan. Luego me las arreglaré con él por habernos delatado.

"Se tragarán sus palabras sobre que soy indigno cuando me convierta en Hokage", añadió para sí.

Hinata se sonrojó notablemente.

-¿Q-Quieres que vivamos juntos?

-Sí-contestó él, regalando su más radiante y zorruna sonrisa-Entiendo que tu clan es algo estricto, pero lo que necesitan es tiempo para acostumbrarse a la idea. En unos años...

-Na-Naruto-kun, sólo llevamos s-saliendo me-menos de una semana-argumentó la chica. Sus ilusiones respecto a ese tema siempre las deshacía usando ese mismo razonamiento. Quería darse una cachetada por estar rechazando la proposición de Naruto.

-Lo sé, pero ¿Qué opción tenemos? No quiero dejar de verte y tu padre... Tu clan... Ya lo saben

-Espera. ¿Saben qué?

-Que tuvimos sexo. Neji me explicó que las cosas en tu clan funcionaban distinto, que dejando de ser virgen habíamos deshonrado a tu clan y... - - detuvo su explicación - - ¿Estás bien, Hinata-chan?

La joven se había puesto tan pálida como una hoja de papel. Había quedado tan deslumbrada por el futuro que se estaba imaginando que había pasado por alto los motivos que le estaba dando el rubio.

-¿N-N-Neji sabe que t-t-tú y-y-y yo l-l-lo hicimos?

-Sí-respondió él llanamente.

Hinata tapó su rostro, avergonzada.

-¿C-Cómo se enteró?

-Me escuchó hablando con Sakura-chan y Kakashi-sensei al respecto.

-Ahg. ¿Kakashi-sensei también lo sabe? -gimió ella. Sus mejillas estaban tan rojas como un tomate-No puedo creerlo.

Naruto sonrió débilmente.

-¿Te arrepientes de haberlo hecho, Hinata-chan? - - interrogó.

-N-No... Pero... Me da vergüenza-su cara era de completa angustia.

-¿Por qué habrías de avergonzarte por haber hecho el amor con tu novio?

Silencio.

Naruto se levantó de su asiento y se acercó a la chica. Se agachó para quedar un par de centímetros más abajo de la mirada de Hinata.

-¿Te avergüenzas de mí? - - soltó él después de haber examinado el angelical rostro.

-Por supuesto que no, Naruto-kun-replicó ella mientras tomaba el rostro de Naruto entre sus dos manos y lo miraba directo a los ojos-Esa experiencia ha sido una de las mejores de mi vida-confesó. Naruto sonrió.

-Yo podría decir que fue la mejor de la mía-musitó el rubio, dejándose llevar por la suave caricia de la mano de Hinata-Eres genial, Hinata-chan.

-Tú también lo eres-respondió la muchacha. Los ojos azules habían conseguido embobarla como tantas otras veces.

-Entonces... ¿Qué querías decirme? - - soltó el ninja con espontaneidad-Debe ser algo muy importante como para que hayas venido a esta hora.

-Eh... Bu-Bueno... - - titubeó. Los dos zafiros la observaban curiosos-E-Es s-s-s-sobre a-a-algo q-que p-p-pasó a-a-anteayer.

Naruto levantó una ceja.

-¿Cuándo estabas con las chicas? - - confirmó.

-S-Sí... Verás...

-¿Te enteraste de algún chisme que quieres que sepa? - - preguntó esperanzado.

-N-No. N-No-negó la Hyuuga-E-Es sobre mí. E Ino-chan. E-Ella... M-M-Me... M-Me... Me besó - - finalizó con un hilo de voz.

El genin permaneció en silencio debido a su estado de estupefacción. Hinata e Ino... Se había besado. Toda la sangre se dirigió a sus partes bajas.

-N-No duró más de t-t-tres minutos-Se apresuró a aclarar la joven. Naruto hiperventilaba. Su mente hizo un rápido cálculo y figuró que se habrían besado por minuto y medio. Su pene creció un par de centímetros más. Al menos no había habido... -Y... Y... Hu-Hubo le-lengua s-solo un ra-ratito y...

Lengua.

Su cerebro hizo cortocircuito. Hinata e Ino besándose. Con lengua. Ah. Tenia que haber visto eso.

-Por... - - la voz de Naruto salió ronca. Carraspeó en un intento por aclarar su garganta-¿Por qué lo hizo?

-Q-Q-Quería que di-dijera q-quien besaba me-mejor entre t-tú y e-ella.

Las blancas mejillas se colorearon de un rojo intenso. Naruto la miraba serio, con su boca ligeramente entreabierta.

-¿E-Estás m-mo-molesto?

-En absoluto-dijo el rubio, justo antes de lanzarse a devorar los entreabiertos labios de la Hyuuga.

Aún tensa, Hinata correspondió el beso. La brusquedad con la que Naruto se había levantado y apoderado de sus labios la habían sorprendido. Francamente esperaba un regaño o herir sus sentimientos. Pero él la besaba con más ahínco que nunca.

Las varoniles manos se deslizaron a lo largo de las estilizadas curvas mientras succionaba con ganas el labio inferior de la chica. Naruto introdujo su lengua en la cálida cavidad en lo que sintió que los delicados hombros se relajaban. Masajeó el húmedo músculo con el propio hasta que un provocador gemido salió desde la garganta de la muchacha. Ella enrrolló sus brazos alrededor del fornido cuello y se dedicó a corresponderle. Después de un rato, el muchacho se separó de ella.

- - ¿ Y bien?-La tentó. Respiraba agitadamente-¿Quién besa mejor?

-T-T-Tú-tartamudeó la joven.

Naruto rió. Era tan linda cuando tartamudeaba.

-¿Quieres mostrarme como fue ese beso?-susurró a su oído-Me siento algo mal por habermelo perdido.

-¿No estás molesto? - - Naruto negó con su cabeza-¿Ni triste?

Él negó de nuevo.

-Es sexy que hayas hecho eso-explicó el joven. Sus mejillas estaban rojas-Pero la próxima vez, preferiría estar presente.

-¿Pro-próxima vez?

Meneó su cabeza en un gesto afirmativo.

-N-No me gustaría re-repetir e-eso...-dijo ella con dificultad.

-Entonces muéstrame cómo te besó.

Hinata supo que el tono que usaba el rubio significaba que no iba a parar hasta que se lo mostrara. Era el mismo tono que tanto había utilizado con Jiraiya para que los entrenara. Dándose por vencida, tomó el simétrico rostro en sus manos y lo besó como recordaba Ino lo había hecho con ella.

Procuró imitar los sensuales movimientos que la rubia había hecho con sus labios. Naruto se mantenía quieto, solo disfrutando del cálido roce, y facilitaba su trabajo. Con la misma delicadeza que había sido tratada, introdujo su lengua en la boca del chico y jugueteó con la de él un instante antes de intentar separarse.

Las fuertes manos la detuvieron. Naruto profundizó el beso, tomando el control. Hizo que la chica se recostara en amplio sofá en el que estaban.

-Quiero besar tus labios como lo hice la otra noche -confesó el rubio.

Hinata tuvo que sentir los gruesos dedos acariciando perversamente su vulva sobre la ropa y escuchar a Naruto decir "estos labios" para finalmente entender que el joven deseaba hacerle sexo oral. Cuando lo hizo, un jadeo salió de sus labios.

-Naruto-kun... -gimió. El chico besaba concentrado el cuello de la Hyuuga mientras sus manos rozaban con delicadeza sus labios mayores.

-Caminas raro- musitó contra su piel-Sigues adolorida por mí, ¿Cierto?

Con cuidado, pero de un tirón, despojó a la chica de las prendas de su parte inferior.

-Lo lamento tanto-dijo, viéndola directo a los ojos. Plantó un suave beso sobre el hinchado clítoris-Quizás esto te ayude.

Y así, empezó a lamer con infinita devoción la intimidad de la hermosa kunoichi. Las femeninas manos se dirigieron a la dorada cabellera, incentivando al joven a que continuara. Suaves gemidos salían de su garganta a medida que se intensificaban los juegos del muchacho.

-Quítate la ropa-demandó él contra su sexo. El largo dedo índice se introdujo en ella. Hinata gimió con fuerza, pero hizo lo que el chico le pedía. No sin algo de dificultad, se deshizo del resto de sus prendas.

Naruto la miraba extasiado. Detuvo por un momento sus atenciones al centro de la chica y se dirigió a los perfectos pechos. Atormentó uno de ellos hasta conseguir que el pezón se pusiera tan duro como un botón y se lo llevó a la boca.

Ella sabía delicioso. Cada parte de ella.

Hinata elevó sus caderas hasta las de él en un claro gesto de súplica. Naruto sonrió maliciosamente. Amaba que ella se le insinuara de esa forma. Llevó su mano derecha al sexo de ella e inició un acelerado vaivén. Su otra mano masajeaba el pecho libre.

-Na-Naruto-k-kun... S-Si si-sigues voy a... A... -los zafiros la miraban llenos de deseo-acabar-Finalizó, rindiéndose. Naruto aumentó el ritmo de sus caricias, llevando al límite del placer a la chica.

Ella jadeaba y transpiraba copiosamente, completamente abrumada por el intenso orgasmo. Naruto la observaba, orgulloso. Su entrepierna dolía como los mil demonios pero el rostro sonrojado y la sonrisa de satisfacción que portaba su novia en ese momento bien lo valía.

Hinata lo abrazó con fuerza y fue repentinamente consciente del hecho de que ella estaba totalmente desnuda y él no se había quitado ni una sola prenda.

-Estás vestido todavía-musitó ella.

Naruto la pegó lo más que pudo a su cuerpo. No había querido desvestirse por dos motivos: le gustaba la idea de tener a la chica a su merced, desnuda y dispuesta y desvestirse para luego no alcanzar la liberación con ella de esa forma seria más de lo que podría soportar. No deseaba lastimarla ni forzarla a hacer alguna de las miles de cosas que se le ocurrían para eyacular sin penetrarla.

Hinata frunció el ceño. Podía sentir la prominente erección del rubio debajo de toda esa ropa. ¿No le dejaría hacer nada para aliviarlo?

Decidida, hizo que el joven se incorporara y ella sola bajó sus bóxers.

-¿Q-Qué haces? - - preguntó el sorprendido rubio.

-Ha-hacer lo mismo que tú hiciste por mí-respondió ella justo antes de introducir de una sola vez un poco menos de la mitad del miembro del joven en su boca.

Naruto casi chilla como una colegiala al sentir la húmeda boca rodeando su pene. Los pálidos ojos lo miraban al tiempo que lo sacaba con suma parsimonia y lo cubría nuevamente, en su lugar, gruñó como un animal en celo. Ella llenó de saliva esa parte de su anatomía mientras acariciaba su bien marcado abdomen y lo masturbaba con tortuosa lentitud.

-¿P-Puedo probar algo, Na-Naruto-kun? - - susurró ella contra la ardientemente piel de él.

-Cl-claro, Hinata-chan-jadeó el muchacho. A esas alturas, Hinata conseguiría lo que quisiera de él.

Ella lo miró con algo de pudor, aunque igualmente excitada. Los incesantes gemidos del ninja fueron lo necesario hacerla tomar valor. Sonrió con timidez y lamió un poco más al chico antes de apretar el grueso miembro entre sus senos.

El semen de Naruto casi se desparrama en la blancura que lo envolvía cuando ella comenzó un sube y baja con sus pechos. El contraste era más que maravilloso y la vista que obtenía era la mejor. Por si fuera poco... Podía sentir los duros pezones chocando contra su abdomen cada vez que ella se levantaba para darle placer.

-Voy a correrme-avisó. Los embates de habían vuelto demasiado placenteros y ella empezaba a transpirar por el esfuerzo. Hinata dio un lametazo al glande que se asomaba entre sus cumbres y lo succionó con fuerza sin detener el movimiento que hacía con sus manos sobre sus senos-Hinata-chan-gimió el rubio.

Hinata dejó que el chico se derramara sobre su prominentes pechos y disfrutó cada oleada del tibio líquido que cayó en su rostro y cuello. Continuó con sus movimientos un par de segundos más antes de separarse y tirarse encima de su adormilado novio.

-¿Cómo sabias que esa era una de mis fantasías? - - interrogó. Luchaba por mantener sus párpados abiertos.

-N-No lo sabia-reconoció ella.

-Pues, espero que sigas adivinando de esa forma-rió-Fue fantástico. Pero ahora tendremos que ducharnos para quitarte esto de encima-comentó mientras pasaba juguetonamente su dedo entre los empapados senos.

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¡Mi regalo de navidad para ustedes!

Jaja. No hubo penetración, ¿Esto cuenta como Lemmon? Jaja.

Espero que les haya gustado este cap :) ¿Qué opinan de la actitud de Neji? ¡Hagamelo en los reviews!

Intentaré escribir caps así de largos, y actualizar más seguido, así que nos estamos leyendo.

¡Felices fiestas!

PD: Si tienen alguna duda, recuerden postear el review desde su cuenta FF u.u