¡Bueeeenas! ¡Disfruten!:

CAPITULO 12: ¿Niño o niña?

{Días después}

-Qué extraño que Trunks no haya aparecido. – Comentó Bra de repente.

Marron la miró, pues si, como hace tres días que no se aparecía por su casa para saber cómo estaba.

-Ajá, demasiado raro. – Respondió pensante, creía saber por qué. – Creo que tu hermano volvió con Lily. –

La chica peliazul miró a su amiga con el ceño fruncido, la idea no le hacía nada de gracia.

-¿Por qué dices que volvió con la zanahoria con patas?. –

-¿Por qué otra razón no está aquí?. – Bra se quedó pensando.

-Buen punto… rayos Trunks es un idiota. – La rubia sonrió suavemente. – O tal vez está muy ocupado. –

Se encogieron de hombros.

-Uhm si bueno, me voy a dormir, mañana tengo cita con el doctor temprano. – Se levantó.

-Siento no poder acompañarte, pero tengo que ir a la escuela. – Respondió Bra apenada. La rubia sólo pudo sonreír.

-No te preocupes, estoy bien sola. – Sonrió.

-¿De verdad?. – Marron asintió para dejarla más tranquila. – Espero que te vaya super, mañana podrás saber el sexo ¿verdad?. –

-¡Sí! Me emociona, así podré saber el color de las cosas que debo comprar, y podré elegir un nombre. –

-Uh, hablando de eso. – Bra se acercó a su bolso, y sacó un papelito. – Mi mamá y yo estuvimos pensando en algunos nombres, ¿Quieres oírlos?. –

-¡Claro que sí!. – Respondió emocionada.

La peliazul se aclaró la garganta.

-Bien, si es niño, Goten jr, y si es niña, Bra jr. – Marron alzó las cejas, y parpadeó, por favor que nadie la obligara a ponerle algunos de esos nombres.

-Wow, están algo…usados. –

-Tengo más. – Miró su papel. – Mi mamá quiere que le pongas Bulma jr si es niña, y si es niño, Vegeta jr. – La rubia siguió parpadeando y negó frenéticamente.

-¡Ningún Jr!. –

-Bueno. – La chica peliazul rodó los ojos. – Si es niña, ¡Gotena!. –

-¡Qué no metas a Goten!. –

Bra hizo pucherito.

-Está bien, uhm, puedes ponerle como una estrella de cine… como, 'Leonardo'. – Dijo soñadora. – ¡Mejor aún!... ¡Bob!. –

-¿Bob?...¿Qué clase de nombre es ese?. – Respondió riendo.

-o…Gary, nono, ¡Hoyt!... mejor mejor, ¡Brad! Como mi nombre, pero con una 'D' agregada. –

Marron siguió mirándola con cara de loca.

-Romeo, como el del libro. – Continuó la peliazul soñadora.

-Wow, sí que tienes… 'maravillosos' nombres. –

-Si es niña… ¡Barbie! Como la muñeca. –

La rubia abrió los ojos, ni en su sano juicio le pondría 'Barbie' a una niña.

-Mejor me voy a dormir amiga. – Se levantó antes de que Bra siguiera dándole más nombres demasiado…extravagantes.

-Si quieres mañana buscamos más nombres. –

-Ajá…claaaro que sí. – Sonrió. – Buenas noches. –

-Descansa.. –


-Buenos días. –

La secretaria la miró y sonrió, tanto meses yendo, ya todas las mujeres que trabajaban ahí ya la conocían.

-Buenos días Marron. – Respondió la mujer morena dejando de mascar su chicle para sonreírle. – Vienes a control, ¿Verdad?. –

-Ajá. –

-Toma asiento, te atenderán en un momento. –

La rubia sonrió y se sentó para esperar mientras pasaba la mirada por las mujeres que esperaban sus turnos, casi todas acompañadas por hombres, debía suponer que eran sus parejas, le daba algo de nostalgia, ella estaba ahí, sola.

-¿Llegué muy tarde?. – Sintió como se sentaban a su lado y alguien le hablaba.

Esa voz.

-Trunks. – Lo miró y sonrió como no había sonreído en varios días.

Justo cuando lo necesitaba.

-Me alegra que estés aquí. – Continuó y lo abrazó. – ¿Cómo supiste?. –

-Bra me avisó que estarías aquí, ¿Por qué no me pediste que viniera contigo?. –

Dudó.

-Es que pensé que estabas muy ocupado, como no habías pasado por mi casa. –

Trunks se quedó mirándola, y luego desvió su mirada al suelo.

-Si he estado algo ocupado con algunas cosas. –

La chica sonrió.

-No importa, ¿Emocionado por ver al engrendro?. – Trunks soltó una carcajada.

-Si estoy algo nervioso, nunca he visto una cosa de esas. –

-Pues vamos. – Marron se levantó y le tendió la mano.

-¿A….ahora?. – Preguntó nervioso. Ella asintió y siguió sonriendo.

-Ahora Trunks, es nuestro turno. –

Él se levantó y cogió la mano de Marron fuertemente, obviamente de lo nervioso que estaba.

-Buenos días Marron, ¿Cómo anda todo?. – Preguntó el Doctor cuando ambos jóvenes se sentaron frente a él.

-Me he sentido bien, aunque he vomitado mucho. – Comentó la chica, mientras Trunks miraba todo a su alrededor, como tratando de buscar algo interesante, no era que el bebé no le importara, sólo que le ponía nervioso.

El doctor miró por arriba de sus lentes y sonrió suavemente.

-Eso es normal, ¿Lista para ver al bebé?. –

Marron miró al pelilila, y le tomó la mano para tranquilizarlo, bueno, cualquier padre primerizo se pondría así.

-Ajá. –

Se levantó para acostarse en la camilla, mientras Trunks se posaba a su lado. Se estremeció al sentir el helado gel que le pusieron en el vientre.

-Bien…ahí…está. – Marron miró la pantalla y realmente no…vio nada. – ¿Pueden verlo?. –

Ambos jóvenes se miraron confundidos y negaron. Sólo había manchas negras, ¡No una personita!.

-Miren…la cabecita, ese es un brazo, un pie. – Respondió apuntando la pantalla.

-Ya lo veo. – Dijo Trunks emocionado y agarró la mano de la rubia más fuerte.

Marron se quedó mirando la pantalla confundida, ¿Cómo era que Trunks lo veía y ella no?.

-¿Lo ves rubia?. – Preguntó Trunks sonriendo.

-Este…si, ¡si lo veo!. – Exclamó.

-No lo ves, ¿verdad?. –

-No. – Respondió apenada.

-Tranquila, te daré algunas fotos para que lo veas más tranquila. – Sonrió el hombre de la bata blanca. – Ahora, ¿Quieren saber el sexo?. –

-¡Sí!

-No. –

Ambos se miraron. ¿Cómo que Trunks no quería saber el sexo de su bebé?.

-¿No quieres saberlo?. – Preguntó ella contrariada.

-Quiero que sea sorpresa, será un poco más emocionante. –

-Bueno…si quieren saber, pueden llamarme. –

Marron se levantó y bajó su polera.

-O sea que….¿Usted tiene el sexo ahí en esa carpetita?. –

El hombre asintió.

-Sí… ¿Quieres saberlo?. –

Miró a Trunks, y negó frenéticamente, no le haría gracia que ella supiera y él no.

-No…claro que no. –


-Bueno…debo irme a trabajar, ¿Estarás bien?. –

Ella asintió suavemente y asintió.

-Sí, iré a comprarme un café y luego me iré a casa. –

-Bien, ahm, nos vemos. – Le besó la mejilla.

-Nos vemos, y gracias. – Él sonrió para dar un salto e irse volando.

Marron caminó hacía la cafetería que estaba cerca pensando en lo que había ocurrido, tonto Trunks no había podido saber el sexo de su bebé, ahora no sabía si tendría una Bra jr, o un Goten jr.

Sonrió, que ridículos nombres.

-Disculpa, ¿Sabes dónde está la plaza principal?. –

La rubia se dio vuelta para mirar a la persona que le había hablado. Era un chico, alto, de cabello castaño, ojos marrones cubiertos con unas gafas que lo hacían ver intelectual, no debía tener más de 20 años.

-Pues…la plaza está unas calles más allá, no tendrás problemas para encontrarla. – Sonrió junto con el chico.

-Oh gracias, soy nuevo en la cuidad y no conozco nada. –

-Pues te gustará. – Sonrió aún más. – Ahm, nos vemos. – Se dio vuelta para seguir su camino, hacía algo de frío y no quería que el engendro se enfriara.

-¡Oye!. – El chico llegó a su lado una vez más y se arregló sus anteojos. – ¿Cómo…cómo te llamas?. –

-Marron. –

-Yo…soy James. – La rubia se quedó mirándolo, al parecer quería que le dijera algo más.

-Oh, un…gusto. –

-Este… ¿Quieres tomarte un café conmigo?. –

Dudó, ¿Aceptar una invitación de un chico guapo? Si la hubiera invitado cinco meses atrás, habría aceptado sin dudarlo, pero, ¿Ahora? ¿Con un embarazo? Al parecer ni siquiera lo había notado al llevar ese abrigo.

-Ahm, no lo sé, yo…. – ¡Ningún hombre saldría con una embarazada!.

-Oh, tienes novio – Interrumpió cómo si se hubiera dado cuenta que algo andaba mal.

Ella negó.

-No, no es eso…lo que pasa…. –

-Sólo un café, sólo eso te pido. – Volvió a interrumpir.

Suspiró.

-Sólo un café. – Sonrió suavemente.


-…Así que vine a ciudad Satán a probar suerte como fotógrafo. –

Marron sonrió, James era un chico muy interesante, no había podido decirle que estaba esperando un bebé, pero estaba disfrutando de su compañía aunque sea un rato.

-Así que fotógrafo, me parece muy divertido. –

El chico apartó la taza de su boca para sonreírle.

-Lo es, y dime Marron, ¿Qué hay de ti?, ¿Estudias?, ¿Trabajas?. –

Ella lo miró, ahora era su oportunidad.

-Bueno, empezaré a estudiar. –

-Genial, ¿y qué estudiarás?. –

-Quiero ser maestra de primaria. – Sonrió suavemente, mientras él se quedaba mirándola. – Oh, escucha, yo no debería estar aquí. –

-¿Te…sientes incomoda?. –

La rubia bajó su mirada.

-Algo, pero no por tu compañía, lo que pasa es que…bueno. – Empezó a desabotonar su abrigo. – Estoy esperando un bebé. –

James levantó sus anteojos para mirar mejor el vientre abultado y sonrió.

-Tienes una bella pancita. –

Ella abrió los ojos sorprendida, por un momento pensó que saldría arrancando y que en la pared habría un hueco con forma de James.

-¿Cómo… o sea, no te molesta?. –

-¡Claro que no! Que estés embarazada no impide que seamos amigos, ¿o sí?. –

-Supongo que no. – Sonrió.

-¿Y cómo me dijiste que no tenías novio?. –

-Pues…no lo tengo, el padre del bebé tiene su vida, y está todo bien. –

Él asintió comprendiendo.

-Debería irme, está helando. – Sacó su billetera.

-Nono, yo te invité, yo pago, insisto. – James sacó su billetera dejando los billetes en la mesa. – Permíteme llevarte a tu casa, no quiero que andes sola por la calle. – Se levantó.

-Gracias. –


-Bueno aquí vivo. – El chico observó la puerta. – Gracias por traerme, eres muy simpático. –

-Lo mismo digo de ti. – Sacó algo de su bolso. – No quiero que lo tomes a mal, pero. – Mostró su cámara. – ¿Puedo tomarte una foto?. –

-¿Una…foto?. – Preguntó sorprendida, eso no se lo esperaba.

-No puedo dejarte ir sin tomar una foto de ti, eres muy bonita, aparte me serviría para mi portafolio. –

-¿Tu portafolio?. –

-Sí, es donde pongo mis mejores fotos, es como un curriculum. – Sonrió. – ¿Puedo?. –

Ella rió suavemente y tocó su cabello, lo sentía terriblemente enmarañado por el frío de afuera.

-Pero estoy…. –

-No me digas que estás horrible, porque no lo estás. – Puso el ojo en el lente y sonrió.

-No..No, no me tomes una foto, por lo menos ahora no. – Rogó alzando la mano a la cámara.

El chico castaño alejó el aparato de sí.

-Está bien, lo siento. – Marron sacó de su bolso sus llaves y posó su mirada celeste en la cerradura de la puerta. – ¿Marron?. –

-¿Sí?. – Ella lo miró cuando sintió el flash de la cámara en su cara.

James sonrió.

-Gracias por la foto. –

La rubia se quedó como en shock, eso nunca lo esperó.

-Nos vemos, me gustó conocerte. – James besó la mejilla. – adiós. –

-Adiós. – Se encogió de hombros y entró a su desierto departamento.


¡Gracias por los reeeeeviews! ¡Wooou! :D

Niennor: ¡Hola! Me gusta que te agrade la idea de la novela, ¡Tu review me gustó muchísimo! De hecho no creas que ese punto se me pasó, aunque sí es cierto está algo imparcial, de hecho modifiqué algunas cosas en los próximos capítulos por lo mismo. Te doy las gracias por darme tu sincera opinión, es respetable, y cierta, aunque sea mi novela, te encontré algo de razón. ¡Saludos! :D

¡NOS LEEMOS EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO!