NO ELEGIMOS DE QUIÉN NOS ENAMORAMOS
12. FIESTA DE DISFRACES
— ¿Una qué? — tu despertar había topado con una no buena nueva.
— Una fiesta de disfraces — leyó en un sobre a nombre de ambos.
— Sí, ya te escuché, no hace falta que lo repitas. No vamos a ir — y volviste la cara al respaldo del sofá.
— Si ya lo escuchaste, entonces..., da igual, déjalo — suspiró. — De todas formas no es idea mía, es de tu hermano — masticó la última palabra.
— Sigo leyendo — gruñiste ante la idea. — Me lo tomaré como un vale — ahora mismo tu afinidad hacia John estaba a menos tres y bajando.
Queridos Sherlock Holmes y John Watson:
Me complace invitarles a la fiesta de disfraces que tendrá lugar en mi humilde morada...
— Deja de farfullar — maldito John y su maldito oído escúchalo-todo.
... acometerá dentro de tres horas exactas.
Posdata: Dr. Watson, siento ser tan precipitado, pero bien sabe que mi hermano buscará excusas donde no las haya para no venir.
Confío en usted para hacerle entrar en razón en tan poco tiempo.
Posdata 2: Asegúrese de que lleve traje y corbata, por favor.
Posdata 3: Las máscaras están en la caja anexa a esta carta.
Atentamente,
Mycroft Holmes.
— No voy a ir — ni siquiera cambiaste tu posición para decirlo.
— No empieces, Sherlock. Es...— salvado por la campana del teléfono.
Si no vienen, mandaré un coche a recogerles – MH
— Te puedes imaginar qué dice — sin salida a corto plazo saltaste del sofá, directo a la caja de las supuestas máscaras. No fue una sorpresa desagradable la idea que te proporcionaron.
— De acuerdo, John. Iremos — su cara, como es de entender, era de clara desconfianza.
