Harry Potter pertenece a J.K. Rowling.

Solo nos pertenecen los OC.

N/A: A causa de que en este Fic Sirius nunca fue a Azkaban, tendremos que desviarnos aunque sea un poco del Canon, pues no podemos realizar el Prisionero de Azkaban al 100%, ya que Sirius no fue encarcelado. Así que realizaremos algo distinto. Esto sí es improvisado a más no poder.

Harry Potter y La Orden Negra

12: Una condecoración y Varita.

30 de Mayo de 1993.

Estimado Ministro Fudge.

Me dirijo a usted, para relatarle el descubrimiento de la legendaria Cámara de los Secretos en los terrenos del colegio Hogwarts. Así del árbol genealógico de la familia Evans (adjunto a la presente misiva).

Espero saber de usted pronto, pues el descubrimiento de la Cámara llevó a que varias leyendas dejaran de serlo. Debe usted saber, que hemos descubierto el verdadero nombre de Lord Voldemort: Tom Sorvoro Ryddle, antiguo alumno de Hogwarts, entre los años de 1937 a 1947

Hemos descubierto además, la existencia de varios Horrocrux, pertenecientes a Ryddle.

Como usted recordará: hablamos de una magia en extremo oscura y peligrosa para aquel que quiera practicarla, pues lleva no solo a una aparente inmortalidad del usuario del Horrocrux, sino también a su deshumanización, al dividir su alma entre varios objetos (desconocemos la cantidad de ellos, aunque el diario de Tom Ryddle, ya ha sido destruido y por consecuencia esa parte de su alma).

Deseo la aprobación del Consejo y del Ministerio de Magia, para llevar a cabo una condecoración a ciertos alumnos, quienes han enfrentado en 2 años consecutivos a Tom Riddle y han salvado el colegio.

ATTE.: Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore.

Fudge, leyó la carta de arriba hasta abajo y una sonrisa apareció en sus labios. Su instinto le decía que nadie podría hacerle frente al Señor Tenebroso, nadie más que Harry Potter Evans, pues él era el único que había sobrevivido al Avada Kedavra y había derrotado al Señor Tenebroso, no siendo más que un bebe. Así mismo, el Ministerio estaba al tanto de la batalla pasada entre "El niño que vivió" y "El que no debe ser nombrado", cuando este ultimo tomó posesión de Quirrell, en año pasado.

30 de Mayo de 1993

Estimado Albus P.W.B Dumbledore

Tiene permiso del Consejo (y mi permiso personal), para realizar la condecoración que usted crea necesaria para aquellos que han defendido el colegio de un cierre casi inevitable.

Además, me gustaría hablar con el joven héroe a quien usted tan discretamente no ha nombrado y sin embargo, ambos sabemos de quien se trata, ¿no es así?

Enviaré una carta al hogar Potter de todos modos.

Ese muchacho necesita de un premio muy grande, por ser nuestro salvador y el salvador del mundo mágico.

ATTE.: Cornelius Fudge.

Hablando de la familia Potter, en estos momentos, madre e hijo estaban descansado plácidamente, en sus habitaciones.

Lily dormía en su habitación y en su cómoda cama. Con el pasar de los años, aprender a amarse a sí misma y a centrarse en su hijo, evitando así el dolor de ser viuda.

Harry se encontraba durmiendo en su cama.

Kira dormía en una cama junto a su caja de arena.

Sobre la repisa, dormía cómodamente Esmeralda reducida a un tamaño de 30 centímetros, dentro de un terrario para serpientes, el cual podría describirse como una caja de vidrio, con arena húmeda para que Esmeralda estuviera cómoda y se alimentaba de los insectos y ratones, en el patio trasero, cuando Harry la dejaba libre.

Kira y Esmeralda despertaron de repente, al notar como la magia corría por la mente de Harry.

―Un ataque mágico, maldita sea ―siseó Esmeralda, mientras que se estiraba― ¡Kira, ayúdame a salir! ―la gata saltó de su cama, directo a una repisa y desde allí a la mesa, colocando sus patas delanteras en la caja del terrario y moviendo la tapa, dejando a la Basilisco salir, la cual saltó usando su cuerpo como resorte, saltó desde la repisa, hasta la cama de Harry y luego reptó hasta la cabeza de su joven amo y liberó su magia, logrando alejar el hechizo.

― ¿Que acaba de pasar? ―preguntó Kira entre maullidos suaves.

―Un ataque mágico, directo a su mente ―siseó Esmeralda ―Tranquila, no podrán volver a dañarlo ―Kira asintió y ayudó a Esmeralda a volver a su terrario, para que descansara.

A la mañana siguiente, Harry fue a desayunar a la cocina, llevó a sus amigas al patio, para que se comieran algún ratón que rondara por la zona o en caso contrario, Kira podría comerse una lata de atún y Esmeralda se conformaría con un fruto mágico llamado Kuma, del cual Lily tenía una pequeña plantación.

Cosas interesantes se aprenden cuando buscas sobre la raza Basilisco en los libros antiguos, Dios bendiga a los abuelos previsores y que tienen oficinas llenas de libros mágicos.

―Bien Harry, el año que entra, tendrás las siguientes materias: Pociones, Herbología, Defensa Contra las Artes Oscuras, Transformaciones ―a medida que Lily nombraba las materias, Harry abría cada vez más la boca y se ponía más pálido― Historia de la magia, Astronomía, y Encantamientos Además, deberás de tomar alguna clase optativa.

― ¡¿7 MATERIAS?! ―Gritó Harry casi horrorizado, antes de poner un rostro de confusión― ¿Quién nos dará Defensa este año?

―O tu tío Severus o Sirius ―dijo Lily con una pequeña sonrisa ―Albus aun está barajando aquello. Además, el tercer año suele ser el mejor año para los alumnos ―canturreó su madre, antes de sonreír y que Harry pusiera un rostro de confusión. Poco les faltaba a Kira y a Esmeralda, para imitar a su dueño o para que les apareciera un símbolo de pregunta sobre la cabeza ―Si llenan un permiso especial, ustedes podrían ir a Hogsmeade, los fines de semana... y liberarse un poco de la carga escolar. Yo me iba con tu tío Severus a Hogsmeade, para liberarnos de tu padre y las bromas pesadas de los Merodeadores un par de horas.

―Mamá, necesito ir a ver a los señores Ollivander y Gregorovitch ―dijo Harry, sacando su varita y enseñándola. Su madre se mostró asombrada ante el drástico cambio físico que ahora tenía la varita, pues antes, bien podría haberse dicho que era una varita normal de color negro sin ningún rasgo sobresaliente. Pero ahora se podía ver claramente como existía un color chocolate que realizaba un espiral desde la empuñadura hasta la punta de la varita.

―Bien, vayamos a verlos ―dijo su madre ―Vístete.

― ¿Iremos ahora mismo? ―preguntó Harry asombrado, pues creía que esperarían algo más de tiempo, además de que estaba de vacaciones.

―Por supuesto ―dijo ella, caminando fuera del comedor y subiendo las escaleras, Harry la siguió y apuntó la varita hacía su habitación ―No puedes usar magia todavía, Harry. Aun eres menor de edad ―Harry hizo una mueca y entró por su chaqueta, mientras que Kira y Esmeralda eran obligadas por Harry a quedarse en la habitación, Harry tomó el Chakram y lo colocó en su dedo a modo de anillo. Lily trazó una runa en el suelo que haría aparecer ratones en la habitación de su hijo, aparecerían cuando las "mascotas" de Harry tuvieran hambre, pues acababan de desayunar.

Madre e hijo tomaron su respectiva escoba, para ir rápidamente al Callejón Diagon. Harry se veía preocupado por la nueva forma de su varita a pesar de que ya antes Salazar le había ayudado, esta vez era muy, pero muy extraño.

No tomó mucho tiempo, para que madre e hijo llegaran al callejón, Harry abrió la puerta mediante su varita, caminaron por en medio de los establecimientos.

«El Monstruoso libro de los Monstruos»… ese creo que todavía lo tengo ―pensó Lily, leyendo la hoja de libros requeridos ― «Animales Fantásticos y Donde Encontrarlos» y «Disipar las Nieblas del Futuro», esos los encontraremos en Flourish y Blotts, «Transformación, nivel intermedio». Todo se encuentran en la misma tienda o en ese libro que le hice a Harry ―se dijo a si misma Lily, sacudiendo los hombros. Harry pensaba lo mismo sobre «Defensa de las Artes Oscuras», su «Libro de la Serpiente», contaba con hechizos para defenderse de ese tipo de hechizos, aunque la propia Esmeralda le había comentado a su amo que ese libro le daba mala espina, pues no solo habían hechizos de defensa escritos, sino hechizos de contraataque. Tras realizar las compras necesarias, para el nuevo periodo, madre e hijo fueron a ver al señor Gregorovitch, quien intuyó algo, al saber sobre esa varita, así que le hizo señas a su compañero Garrick, quien estaba en la tienda vecina, el fabricante aludido, entró en la tienda de su compañero.

― ¿Qué se te…? ―el hombre quedó con la mirada perdida en el joven que estaba ante él, pues le conocía muy bien ―Harry Potter, ¿en tu tienda?

―Harry Evans, si no es mucha molestia, señor Ollivander ―dijo el pelinegro.

―Oh, claro ―dijo el fabricante, pasando tras el mostrador y parándose junto a Mykew― ¿Qué puede ser tan importante, que se necesite de dos fabricantes, Sr. Evans?

―Entre menos personas lo sepan, será mejor, pero la verdad es que no tengo muchas posibilidades al menos de que ustedes lo sepan todo ―advirtió Harry, para luego sacar su varita ―Esta Varita, fue comprada en esta tienda. Originalmente, estaba hecha de Nogal Negro y el pelo de la cola de un Thestral. Pero la Varita… la Varita reaccionó a la magia acumulada en la legendaria Cámara de Slytherin, supongo que ambos conocerán la leyenda…

― ¿Trata usted decirnos que ese leyenda es real, señor Evans? ―preguntó Gregorovitch confundido.

―Lo es, señor Gregorovitch, no gano nada mintiéndoles ―dijo Harry ―La varita…

―Cambio ―dijo Ollivander, examinando la Varita ―Eso es obvio a ojos de cualquiera, señor Evans.

―Necesitamos descubrir los nuevos componentes ―dijo Gregorovitch.

―Madera de Serpiente y Colmillo de Basilisco ―dijo Harry ―Alguien hechizó la varita, para que de algún modo cambiara sus componentes y se entremezclaran o quizás hablamos de alguna clase de Aparición, que reaccionó a la magia de la Cámara.

―O que reaccionó, al estar tan cerca de un descendiente ―aventuró Ollivander.

―Puede que tardemos al menos un día en poder descubrir lo que ha ocurrido, ¿puedes comenzar Mykew? ―pidió Ollivander, saliendo desde detrás del mostrador.

―Iré al taller, esto es un caso único ―dijo Gregorovitch, desapareciendo detrás de una puerta con unas telas.

―Por favor, señor Evans permítame obsequiarle una nueva varita, hasta que descubrimos que ha pasado con la original ―pidió Ollivander, Harry asintió y junto a su madre, siguieron a Garrick hasta su propia tienda, donde Ollivander comenzó a sacar varita, tras varita. Harry no se frustró como la primera vez ―El Sicomoro... es una varita aventurera y que puede aburrirse si es usada en alguna actividad mundana ―relató Ollivander ―El núcleo es pelo de Rougaoru, esta criatura es de origen francés y es común mente asociado con el Licántropo ―Ollivander tragó saliva ―Estos núcleos se sienten atraídos hacia las artes oscuras y hacia el infringir daño en los duelos.

―Gracias, señor Ollivander ―dijeron Harry y Lily, Harry pagó, mientras que la varita era colocada en una funda por Ollivander y le entregaba otra funda a Harry para su otra varita.

― ¿Por qué aceptaste comprarle una varita, si ya tienes la otra? ―preguntó Lily.

―Mentiste ―dijo Harry con una sonrisa, mientras que volvían a entrar en la tienda ―Cuando vinimos, dijiste que mi padre y tú, compraron sus varitas con Ollivander, pero el señor Gregorovitch reconoció tu varita y dijo que él te la vendió.

―Gregorovitch la fabricó, pero no se atrevió a comercializarla, porque supuestamente se había equivocado en algo o había contaminado el cuerpo del unicornio con algo más, algo así como... haberlo dejado junto a alguna poción y la creía peligrosa ―dijo Lily, Harry la miró sorprendido ―así que utilizó un roble ingles para contenerlo y creyó haberla guardado en lo profundo de su tienda, algo así como un experimento, solo para descubrir que la había vendido a una maga de padre Squib y madre Muggle.

― ¿Y bien, que encontraste? ―preguntó Ollivander, mirando a Gregorovitch.

―Es… ―Gregorovitch se pasó una mano por el cabello cano y miró a su compañero y luego a Harry ―Es… es una aleación mágica. La madera de nogal negro y la madre de serpiente se han fusionado a niveles atómicos, el pelo de Thestral se niega a desenredarse del colmillo de basilisco ―Gregorovitch sonrío ―Como una pros… digo, como una… trabajadora, que se niega a dejar ir a su cliente ―se aclaró la garganta, acomodó sus ropas y fingió que no había dicho nada, sacó la Varita y la enseñó ―Esta varita es ahora en extremo poderosa, responderá a sus emociones del portador, a causa del cuerno de Basilisco si el señor Evans aquí presente, puede traducir los hechizos al Pársel, entonces estos serán mucho más poderosos de lo habitual ―Harry asintió, tenía su libro de idiomas, ―No olvidemos, que el pelo de Thestral añade un control y dominio sobre la magia, casi perfecto. Parece solo reaccionar a los descendientes de Salazar y a los descendientes más poderosos.

Harry guardó su varita en su funda, agradeció y salió de la tienda.

Parecía ser que su trabajo de librar al mundo del Señor Tenebroso, era algo casi que mandado por el destino y a sus varitas poco les faltaba para hablar y gritar: «Úsenos para acabar con Ryddle, maestro Evans» o algo así.