Todo esto pertenece a la todo poderosa, rica, famosa y mas etc

Todo esto pertenece a la todo poderosa, rica, famosa y mas etc. JK….

Este es mi primer Fic de esta pareja SS/HP…no me maten mucho vale? Quejas, abucheos, ánimos, sugerencias, howlers! Lo que seas solo dejarme reviews!

AVISO: para los que no me conozcan…que sepan que estoy como una cabra…en serio soy peor que Dumbledore... (Solo que a mi me encantan los caramelos piña) Estoy chiflada...lo digo para que después no os quejéis…! Jejeje.

Este Fic va dedicado a unas amigas que son la caña! Como Morgans'cat, Saruky, y Edysev… PERO TODAS SOIS LA LECHE!

Los pensamientos van entre " "

Maldito viejo chiflado!

Por separado.

Las frías palabras de Potter le dieron en la cara de lleno a Severus. El hombre se acercó al exterior de la cabaña.

.- ¡MUY BIEN POTTER! ¡LARGUESE ME HARA UN FAVOR!

El joven empezó a caminar rió arriba. Su intención era llegar al mar, haciendo el mismo recorrido que hacía dos días. Seguramente habría más formas de llegar a la playa… y sin duda mucho mejores. Pero ese era el más seguro o al menos; el que conocía.

Severus observó al joven hasta que lo perdió de vista entre los árboles.

.- ¡Maldita sea!- Gritó el hombre de rabia mientras se agachaba para calmar los fuertes pinchazos de su costado.

Severus se recostó contra una de las paredes de madera.

.-Este maldito crió… ¡No puede montar un escena cada vez que algo no le guste! A veces las cosas no funcionan así.- Dijo el profesor para si mismo.- En cuanto se calme volverá.

Severus se levantó la camiseta y después el vendaje para ver de nuevo la herida. O el chico era muy bueno curando o aquí pasaba algo raro. La cicatriz estaba medio curada… Como si hiciera una semana que se la hubiera echo. El hombre volvió a fijar bien la vista para asegurarse de que lo que veía era real.

Al cabo de unos minutos el hombre decidió que no podía quedarse sin hacer nada hasta que a Potter le diera la gana de volver. A si que con sumo cuidado y lentamente revisó a conciencia todos los objetos que había y la cabaña.

Las tres cajas de madera y la gran red que las sujetaba aun seguían desparramados por el suelo. El maestro sacó todas las cosas y las observó rápidamente. Había una cuerda de varios metros enrollada sobre si mismo y algunos ovillos de cordel, un hacha, otro de los grandes cuchillos, una cantimplora, y un par de grandes botellas vacías de una material que Severus reconoció como plástico, encontró un caldero apenas servible, y el pequeño botiquín de primeros auxilios.

Dentro de una de las cajas había dos sacos, en uno de ellos había una manta, en el otro, en su interior se encontraban 4 paquetes, al parecer dos de ellos eran dos fardos de ropa atados con un cordel. El hombre vació el saco, los paquetes cayeron a la madera junto con una nota de pergamino que pasó desapercibida por el maestro. En realidad en la nota solo ponía:

"Hay un paquete para cada uno. Severus no te quejes podría ser peor, y no subestimes al chico. Harry, ten un poco de paciencia y tómate un tiempo para conocer a Severus, te sorprenderá"

El paquete se componía de dos camisetas de tirantes, un pantalón de baño (bañador), dos pantalones de excursionista uno corto y otro largo y una sudadera, también parecía que había una muda interior y dos pares de calcetines. Y una gorra de color negro con el escudo de Howarts.

Al ver las prendas que había una sonrisa divertida se le cruzó en el rostro. Al parecer el humor del director podía llegar a ser muy retorcido. No por el echo del tipo de ropa en si, ni por la cantidad, que aunque pareciera mucha ropa en realidad era muy escasa puesto que iban a pasar allí mas de un mes, si no por el echo del color de la ropa.

Todos los pantalones del paquete que había cogido Severus eran de color negro con una delgada línea plateada en el borde. Las camisetas eran de color verde opaco y la sudadera era la indumentaria del equipo de Quiddicht de su casa. La única diferencia, se fijó, es que el escudo que había grabado en todas las prendas no era el de Slytherin, si no el de Howarts. Incluso en las prendas de quiddicht, con los colores de su casa pero con el escudo del colegio.

Le dio por echar un vistazo a las prendas de Potter y una carcajada se escapó de sus labios, los del chico eran exactamente iguales, excepto el color, los pantalones del chico eran rojos casi granates con una delgada línea dorada al lado y las camisetas de un suave color amarillo, al igual que en la ropa de Severus, en la de Potter también había el escudo de Howarts en todas las prendas, y la sudadera también eran la propia de su casa.

Al menos el director había tenido la decencia de no ponerle la ropa de color rojo.

Severus observó otro de los paquetes que quedaban, abrió una caja de cartón, en su interior había lo que parecían unas deportivas acuáticas para raid y trail de color negro. Y dio gracias a Merlín; ir con zapatos por Howarts o Londres estaba bien, pero ir con zapatos por el medio de una Selva con aquel calzado, era otra cosa muy distinta.

Snape bajó su vista hasta su torso, estaba lleno de sangre reseca, tierra, magulladuras y rasguños sucios. A si que agarró algo de ropa limpia y el calzado y bajó de la cabaña.

El maestro miró la ropa que llevaba, se quitó lo que le quedaba de pantalón y se metió dentro del río con cuidado, allí se dio un ligero baño, nada relajante, simplemente para quitarse toda la suciedad del cuerpo.

Salió del agua todo mojado, con los bóxer negros pegados lujuriosamente a su anatomía y se tumbó unos minutos bajo el sol tropical para secarse un poco. No porque le importase mucho o no estar mojado, si no porque a su herida le sería mucho mas fácil curarse si estaba seca.

Apenas pasados unos minutos el hombre se puso una de las camisetas con cuidado, el maestro gruñó al notar como la prenda se le ajustaba perfectamente al cuerpo. Marcando, por desgracia, todo su torso. También se puso el bañador, para agrado del maestro, al menos estos no eran tan ajustados y eran lo suficientemente largos para llegarle casi hasta las rodillas.

Si el bañador hubiera sido tipo Slip, el maestro seguramente hubiera preferido enterrarse vivo antes que ir con eso delante de Potter

Mientras tanto Harry caminaba furioso entre las ramas… Maldiciendo a diestro y siniestro y acordándose de cierto director del colegio.

El joven no tenía nociones del tiempo, suponía que sería por la mañana, las once o las doce más o menos. No tenía ni idea de hacía a donde se dirigía pero cuanto más lejos de aquel hombre mejor, o más bien… si sabía a donde quería llegar: al mar. La cuestión era… Como se llegaba hasta allí.

De repente le pareció ver un pequeño claro en medio del bosque que le resultó familiar, lo cual desechó rápidamente ya que la selva era toda igual, rodeada de frondosos árboles y cubierta de flores llamativas y aves exóticas, y reconocer una pequeña parte de aquel laberinto natural era mas que improbable.

Pero con cada pasó que daba… mas le sonaba aquel lugar, entonces, como por una especie de milagro Harry encontró un jirón de tela negra. El chico lo examinó detenidamente y se dio cuenta de que se trataba de un trozo del bolsillo del pantalón de Snape.

En aquel lugar era donde se habían peleado, la cascada no debía encontrarse muy lejos, y entonces desde allí y con un poco de suerte, podría encontrar el caminó hacía la playa.

Empezó a caminar, esta vez con algo más de entusiasmo. El haber encontrado aquel pedazo de tela negra lo había motivado.

Siguió caminado lo que le parecieron horas y horas, aunque en realidad se había tratado solo de unos minutos. Tras la espera el chico diviso la cascada, y una sonrisa de esperanza se le asomó en la cara. A si que, con energías renovadas emprendió de nuevo el camino.

Al cabo de varios minutos el joven se paró unos segundos a escuchar, de fondo se oía el ligero murmullo de las olas rompiendo contra las rocas. Harry se dejó llevar por los sentidos y dejó que aquel suave sonido lo guiara hasta la playa.

Al poco tiempo, bajo los pies del chico la vegetación fue cambiando, dejó de ser tan espesa, poco a poco se empezó a ver la tierra, que a los pocos metros se convirtió en arena. Antes de que Harry se diera cuenta… Una gran playa se encontraba delante de él.

A pesar de estar furioso y enormemente cansado, el chico no pudo evitar quitarse toda la ropa y darse un baño en las cristalinas aguas del pacífico, en una pequeña cala donde el mar estaba completamente en calma.

Y por unos minutos, el chico se permitió darse un refrescante y relajante baño junto con los de peces de colores, azules, verdes, amarillos que pasaban en banco alrededor del chico como si este formara parte de la naturaleza.

En la cabaña, Snape se encontraba suspirando y llevándose las manos a la cara completamente agotado. Dio un grito de rabia y cuando creyó que había controlado su temperamento, decidió levantarse y buscar un poco de agua y comida antes de que anocheciera.

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El hombre observó el lugar, no se creía que el hubiera echo todo aquello, no es que hubiera echo una maravilla, pero teniendo en cuenta el estado en el que se encontraba, realmente era espectacular. La ropa la había metido dentro de uno de los sacos y lo había colgado en un pequeño nudo en el tronco del árbol. Después había improvisado una hamaca con la ayuda de la red, atándola y sujetándola con ayuda de la propia red y un poco de cordel.

La hamaca estaba sujeta a uno de los grandes nudos del árbol que tenía forma de gancho, y el otro extremo atado a uno de los marcos de la ventana y la puerta de forma que la red ocupaba de punta a punta de la estancia. No era ninguna maravilla, pero era mucho mejor que dormir en el suelo. Severus intentó tumbarse, pero nada mas sentarse su cuerpo cayó hacia atrás dando una voltereta en el aire y cayendo boca abajo contra el suelo con un sonido sordo.

Un gritó de dolor se le escapó de los labios. Se levantó lentamente y se llevó la mano a las costillas.

Después de algunos esfuerzos, quejas e insultos, el hombre consiguió no caerse de la hamaca y tumbarse, pero lejos de parecer cómoda, los agujeros de la red eran demasiado grandes y los nudos se le clavaban en todo el cuerpo, había dormido en situaciones peores, incluso simplemente no dormir. Pero ahora no era así, y aunque no es que fueran unas vacaciones en el caribe, tampoco estaba encarcelado. Ya que iba a pasar allí una larga temporada, al menos que fuera lo mas amena posible.

Severus se levantó de allí y tuvo que agarrarse a la pared para no caer. Aunque la herida se le estuviera curando, el cuerpo seguía doliéndole terriblemente. Snape bajó hasta el río y recolectó todas las hojas de palmera que pudo para utilizarlas como base en la hamaca, y de pasó para tapar un poco el aire que pasaba a través de los agujeros de la ventana.

El hombre aprovechó para coger una rama del suelo y utilizarlo a modo de cayado, después con algo de paciencia recorrió el río buscando algún coco tirado o fruta comestible.

Una vez saciado de hambre y de sed el hombre subió a la cabaña con algo de agua y fruta. Se tumbó en la hamaca y se tapó con la manta.

Quizá fuera a causa del cansancio y las pocas horas de sueño, pero en cuanto su cuerpo dolorido toco las hojas de palmera formando un ligero colchón, meciéndose suavemente junto con su cuerpo, Snape se relajó y por unos momentos disfrutó de una larga siesta.

Pronto el sol dejaría de ser tan fuerte y el chico necesitaba organizarse. Salió del agua y se sentó en la orilla dándole la espalda a los enormes cocoteros y con la mochila al lado.

.-Veamos, la prioridad ahora es como pasar la noche, apenas me queda medio mango y algo de agua, pero me llega para pasar la noche. De todas maneras necesito hacer fuego y mañana decidiré que hacer… No es que sea muy buen plan. Pero la falta de alimentos no me da para pensar más…- Le dijo a un pájaro que lo observaba a varios metros.

"Genial, llevó solo un par de días en esta isla y ya habló con los pájaros. Dentro de poco me haré amigo de un coco, y lo llamaré Wilson."

El chico se puso en marcha, recogió madera seca del suelo y algunas ramitas, y junto con algunas piedras el chico preparó una hoguera.

Tenía lo necesario, un buen combustible y un buen comburente, ahora solo le falta lo principal.

El fuego…

El chico se puso manos a la obra, con un par de palos se puso a friccionarlos rápidamente el uno contra el otro.

Los minutos pasaban y lo único que había conseguido el joven era calentar la madera. Pero Harry no se rindió siguió frotando ambos palos con la esperanza de que saldría.

Las horas pasaron y el sol empezó a ocultarse por detrás de la playa. Las fuerzas del joven se estaban empezando a agotar, y justo cuando el cielo se empezó a tornar malva, Harry desesperado se levantó furioso y lanzó los palos junto con los demás.

Harry se alejó algunos metros de la hoguera furioso, el joven lo achacó a que no podía realizar fuego, pero en realidad era por toda aquella situación, demasiadas cosas en poco tiempo. El chico se agachó al suelo y agarró un guijarro que había allí tirado, se giró rápidamente y lo tiró con rabia contra el montón de hojarasca.

La piedra dio con fuerza contra otra de las rocas que había allí y salió rebotada. Harry lanzó una blasfemia y se dejó caer rendido contra la arena.

De repente un ligero olor a quemado empezó a inundar sus nasas, al girar la vista sorprendido vio como aquel montón de palos secos humeaba. Harry se acercó corriendo y empezó a darle aire para avivar la pequeña chispa.

Al cabo de algunos minutos una diminuta pero esplendorosa llama salió de entre la madera. El joven maestro dio un gran grito de alegría y corrió a traer más y más leña para que el fuego no se apagara.

Snape mientras tanto se levantó descansado, se apoyó en su cayado para bajar por el tronco y acercarse al agua para intentar pescar algo, no podía alimentarse solamente a base de mangos y cocos. Su herida se encontraba completamente cerrada fuera lo que fuera lo que aquella isla albergaba, le había curado la herida, se veía cerrada con la nueva piel mas suave que el resto y mucho mas rosada, algunos de los puntos se habían caído. Aun así el costado le dolía cuando realizaba algún tipo de esfuerzo, por eso requería la ayuda de un bastón para equilibrar todo el peso de su cuerpo.

Se dio cuenta de que prácticamente era de noche, de que no tenía con que pescar, y de que, en el hipotético caso de que consiguiera pescar algo… No tenía con que cocinarlo.

A si que simplemente de dedicó a recolectar palos para preparar una hoguera y un buen cacho de madera sacado de un viejo tronco en el linde del rió.

Después de la cena, Harry se quedó dormido con el crepitar de las llamas, y la cabeza apoyada en su mochila.

Severus mientras tanto en la cabaña, le había sacado punta a una rama, consiguiendo una rudimentaria, aunque afilada lanza. Dejó su arma en el suelo, y después de beber un poco de agua y comer unos cuantos trozos de coco. El hombre se tumbó en la hamaca, se tapó con la manta y se dejó caer en los brazos de Morfeo.

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Un agradable cosquilleo en el cuello empezó a despertar al joven Potter. El chico sonrió tontamente dándose la vuelta, pero a los pocos segundos el cosquilleo se intensificó.

.-No… ahora no Mark… Déjame dormir.- Contestó el chico aumentando la sonrisa que tenía en sus labios, lo que antes era un cosquilleo se volvió un roce contra su oreja- Mark, estoy cansado…- Otro roce contra su oreja- No tengo ganas de jugar por la mañana- Susurró el chico aun con los ojos cerrados pero con una ligera sonrisilla en los labios. De repente recibió un golpe en la cara.- ¡Mark! ¿Que demonios te pasa? te he dicho….-Harry se despertó del todo, levantó los parpados y se encontró con unos diminutos ojos negros a 5 centímetros de su rostro. Debajo de aquellos pequeños y húmedos ojos se encontraba una boca con unas pequeñas pinzas rojas, que dejaba escapar una ligera espuma blanca.

Harry se asustó y quiso levantarse pero no le dio tiempo. El gran cangrejo levantó una de sus enormes y potentes pinzas y se la enganchó en la nariz.

El joven dio un enorme alarido y se levantó rápidamente por el gran dolor punzante que sentía en la cara.

.-¡¡QUITARMELO QUITARMELO!! – Chilló mientras corría en círculos por la arena con un cangrejo rojo colgado de su nariz. El chico le dio un manotazo al crustáceo, y este salió despedido varios metros hacía delante. El cangrejo cayó con un sonido sordo contra la arena, estuvo unos segundos inmóvil, pero después empezó a correr por la playa. Pero entonces el chico cayó en la cuenta de algo y se llevó las manos a la cabeza.

.- ¡MIERDA! Mi desayuno…- Gritó y empezó a perseguir al animal corriendo por la arena. Después de varios minutos de persecución, el cangrejo se detuvo a un par de metros delante de Harry- Vamos… No quiero hacerte nada. ¡Solo quiero comerte como desayuno!- Jadeó mientras se lanzaba en plancha sobre el crustáceo, pero estaba claro que el cangrejo no quería formar parte de su desayuno porque se apartó justo a tiempo de ser aplastado por el cuerpo del Gryffindor.

Potter se dio de bruces contra la arena, tragándose parte de ella.

.- ¡MALDITO BICHO CON PATAS!- Le gritó rabioso. Harry se levantó del suelo y agarró un pedrusco que había a unos centímetros mas al sur.- ¡Si pude con un basilisco, podré con un crustáceo!- El chico corrió nuevamente detrás del cangrejo y le tiró la piedra encima. Pero por alguna extraña razón, aquel bicho parecía conocer de antemano sus movimientos, y siempre escapaba de ser aplastado.

Después de muchos intentos el chico se dio por vencido y se sentó agotado y derrumbado cerca de las brasas incandescentes de la hoguera.

Un pelicano aterrizó a unos metros de él.

.-Me acaba de tomar el pelo el desayuno…- Le dijo el chico negando con la cabeza y agachándola en señal de rendición, cuando la levantó el ave lo estaba mirando con la cabeza ligeramente inclinada- ¡No me mires así!- Dijo furioso y tiró despreocupadamente la piedra que tenía en la mano hacía atrás.

Un crujido los sobresaltó. Cuando giró la cabeza vio la piedra que había tirado, y debajo, unas patas de color rojo que se movían inútilmente. El joven se levantó corriendo y se acercó al cangrejo para agarrarlo mejor, después lo miró un momento con algo de pena por lo que iba a hacer, pero tras el rugido de su estómago no se lo pensó, y le dio otro golpe mas con la piedra, y el crustáceo dejó de moverse.

.- ¡Harry 1, crustáceo 0!

Harry dio un salto de alegría y se puso a bailar por toda la playa tarareando una cancioncilla a ritmo de Conga. El pájaro que aun seguía por ahí se marchó volando asustado.

.- ¡Ya tengo, DE-SA-YU- NO! ¡Ya tengo DE-SA-YU-NO!- Cuando el joven se cansó de festejar su victoria, lavó cangrejo con el agua del mar. Y después le echo un poco del agua de la cantimplora para quitarle los posibles restos de arena que le pudieran quedar. Acto seguido lo ensartó en el cuchillo y clavó el mango un poco inclinado en la arena sobre las brasas.

A los pocos minutos, Harry gritó con entusiasmo cuando el delicioso aroma a cangrejo le inundó la nariz. Las tripas le rugieron ferozmente ante tal aroma.

Mientras tanto, a unos pocos kilómetros de allí, un hombre mayor dormía placidamente sobre una hamaca que se mecía lentamente por la suave brisa que se colaba por las ventanas sin cristal.

El tenue cantar de un pajaro tropical, despertó a Severus de su plácido letargo. Cuando abrió los ojos le costó ubicarse, pero a los pocos segundos su mente reestructuró la información recibida.

Se levantó con cautela, mas que por el echo del desequilibrio que podría sufrir, por el dolor en su costado. Cual fue su sorpresa cuando al levantarse, no notó ningún tipo de molestia. Aquella isla empezaba a resultarle muy extraña. Sin embargo no le dio más importancia, y aprovechando sus renovadas fuerzas, decidió pescar el desayuno o en todo caso la comida.

Se levantó como un resorte, agarró un poco de cordel, el gran cuchillo y su rudimentaria lanza y bajó por el tronco.

Harry se tumbó en la arena, feliz, y chupándose los dedos. Agarró el caparazón del cangrejo y se lo quedó mirando.

.-Gracias por el desayuno…- Dijo Riendo- Creo que no te lo había dicho, pero entre tu y yo…- Le susurró divertido- ¡Estabas muy rico!

Harry se acercó a la orilla se lavó las manos y la cara y recogió sus cosas metiéndolas en la mochila. Después, caminó playa arriba durante varias horas...

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.-Definitivamente… No es lo que yo tenía en mente- Dijo Severus con mala cara y saliendo completamente empapado del río con la cabeza cubierta de algas, un amasijo de palos en el pie izquierdo y un pez metido en sus pantalones.

El hombre había creado (O al menos intentando), una especie de jaula o trampa para peces, con ayuda de algunas ramas un trozo de cordel y hojas de palmera. El resultado en si, no era malo. La cosa se torció al poner en práctica el objeto. Situó la caja entre algunas piedras dentro del río, unos metros más abajo, donde había una pequeña poza.

El maestro buceo un par de metros bajo el agua para colocar la trampa. Todo hubiera salido bien de no ser porque después de colocar la jaula, por la corriente de agua las algas se le habían liado en el pie, y después de forcejeos, peleas, líos y algunos minutos desesperantes, había salido de agua con un pie dentro de su propia trampa y con un pescado metido en los pantalones.

Harry anduvo durante todo el día. Sin encontrarse nada interesante salvó algunos troncos a la deriva, y trozos de la proa de algún barco pesquero.

El joven anduvo hasta una pequeña colina cerca de la playa, desde la cual se podía apreciar la mayoría de la playa. El sol reflejaba en el mar y cegaba las esmeraldas que el chico tenía como ojos, a si que no podía apreciar muy bien el océano mas haya que unos cuantos metros.

Pero hizo un gran esfuerzo, y puso su mano a modo de visera para poder apreciar algún posible detalle. Alguna isla. Un barco… Algún modo de salir de ahí.

Pero no vio nada solo una pareja de cangrejos montándoselo en la arena que había debajo de él.

Pero después de unos segundos vio en el mar un arrecife de coral a unos 25 o 30 metros de la playa, fijó bien la vista, parecía que había algo sumergido en el agua y entre el coral. Era grande, pero a tanta distancia no distinguía lo que era. No se trataba de ningún pez o animal, pues fuera lo que fuera se encontraba totalmente inmóvil.

El chico corrió hasta la arena. Se desvistió, se amarró el cuchillo con la ayuda del cordel alrededor de la espalda y se zambulló en el agua, nadando hasta el arrecife. Cuando llegó se subió con cuidado pues el coral es afilado y podía provocarle un corte de caer.

Harry se acercó lo suficiente para distinguir la silueta, de aquella cosa. No se lo pensó dos veces, tomó aire y se sumergió.

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.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.Fin del capi.-.-.-.-.-.-.-.-.

Dios mío cuanto tiempo… Algunas ya os habréis olvidado de mí. Es lógico. La culpa es mía, me había olvidado por completo del Fic, ¡En serio! Que cabeza la mía, me acordado ahora que buscando por el PC encontré el capítulo, no estaba acabado del todo pero le di unos arreglos y lo subí, de todas manera para compensar, ya he puesto en marcha el siguiente capitulo espero tenerlo listo para el domingo o el lunes a mas tardar…

Gracias por todo. Reviews:

A los tres, que aunque solo lo haga para una persona… Mientras haya alguien que diga que le gusta mi Fic. Seguiré escribiendo esta vez me comprometo a no olvidarme de mi propio Fic… (que patética sueno :P )

Valethsnape: ¿Creo que he tardo más de lo que esperabas cierto? Si no me quieres volver a leer, o si quieres mandarme un asesino a sueldo lo entenderé, yo misma lo haría si no fuera porque se salen de mi bajo presupuesto. Muchas gracias por leerlo, y… la verdad es que no me había dado cuenta de que Harry había sido sarcástico XDDD.

Besos.

Kaixo: Hola! Como le dije e Vale… Creo que no he podido actualizar pronto. Siento haberme olvidado de verdad, pero espero que este capi y el siguiente lo compensen. Muchas gracias por tomarte la molestia de dejarme un review.+

Sacarlet robe: Gracias por el review. Me has abierto los ojos, espero que te guste el capítulo. Antes de publicar el nuevo capi, me volví a leer el capitulo 11 y la verdad es que esa escena de Hogwarts me sobra . Tenías razón. Si es esa a la que te referías claro… Espero verte pronto.