Capítulo XII.

Necesidad

La sala común de Gryffindor estaba abarrotada. Era el último viernes de clases, oficialmente salían de vacaciones de navidad y el ambiente estaba tenso, sí, tenso porque todos estaban preparando los últimos detalles para el Gran Baile de Navidad: las túnicas de gala, los trajes, los peinados, y, los más atrasados aún estaban consiguiendo pareja.

Los chicos hasta tercer año estaban preparando sus maletas de mala gana, y sólo algunas chicas que habían conseguido ser invitadas por alumnos más grandes chillaban y hacían alboroto.

La prefecta de Gryffindor estaba histérica. Como habían salido de vacaciones había un gran alboroto, además, se seguían usando los grandes inventos de la tienda de Chascos de los Weasley y Hermione ya había tenido que confiscar varios. A las bolas de nieve sintética se les agregaban regalos con sorpresas nada de agradables adentro, como bombas fétidas o polvos que te chamuscaban la cara.

- ¡Ron Weasley, 10 puntos menos por quitarle esa bola de nueve a un niño de primero para arrojársela a la prefecta de tu casa - chilló Hermione llena de copos blancos y bastante enojada.

- ¡Herms, era una broma ¿cómo se te ocurre quitarle puntos a tu propia casa sólo por una broma? - se quejaba Ron apesadumbrado y con la boca muy abierta.

- Pues bien, es mi forma de venganza, aparte ¡los inventores son tus hermanos! - declaró ya más calmada tratado de sacarse la gran cantidad de nieve que tenía en todas partes. Ron se cruzó de brazos y se arrulló en un sillón¡no podía creer lo que Hermione acababa de hacer, además él no tenía la culpa de que la lotería genética le haya otorgado dos revoltosos gemelos.

- Herms, no puedes ser tan radical, acabamos de salir de vacaciones, es normal que todos estén felices - apuntó Harry que había visto divertido toda la solución (excepto la resta de puntos, claro está).

Hermione sacó la lengua irónica ¿quién decía que ella estaba feliz?

Desde el otro lado de la abarrotada sala común Ginny los observaba, avanzó como pudo entre la gran cantidad de alumnos y finalmente llegó al lado de sus amigos.

- Uf, con esto del baile de navidad, todo Gryffindor está de cabeza - suspiró. Harry aún no la invitaba a la fiesta y se prometió a sí misma que si no lo hacía esa misma tarde, aceptaría la invitación de Neville.

- Sí, y la verdad es que no entiendo el punto - dijo Hermione mientras confiscaba una caja de regalo que le acababa de explotar en la cara a una chica de tercero.

- Hermione, el punto es que¡es una fiesta, además estu último año, deberías disfrutarlo - aconsejó la pelirroja - y bien ¿ya tienes pareja? - preguntó inocentemente a la castaña, algo nerviosa por la respuesta. Hermione se sonrojó y Ron asintió con una gran sonrisa de oreja a oreja rojas.

- Oh ¡al fin! - exclamó Ginny feliz por su hermano, aunque una puntada le llegó de lleno en el estómago.

- Y tu ¿tienes ya pareja? - interrogó Ron poniendo una expresión seria. Era un hermano, por decirlo menos, sobreprotector y se lanzaba frente a cualquier noviecito o pretendiente que tuviera su hermana menor. Ginny simulaba molestarse, pero la verdad es que agradecía la actitud cuando algunos chicos querían pasarse de la raya... aunque claro, lamentablemente su hermano parecía también ser la razón por la que el amor de su vida no se animaba a pedirle ser su novia, menos aún invitarla al baile. Ginny se encogió de hombros y miró instintivamente hacia Harry, quien bajó la mirada concentradísimo en el descubrimiento de sus propios nudillos.

- Muy bien Ginny, es mejor que vayas con tus amigas, lo pasarás de maravilla y podrás estar con nosotros todo el tiempo que quieras - aseguró feliz Ron, no le apetecía tener que amedrentar a otros tipos que miraran con ojos maliciosos a su hermana.

-Harry tampoco tiene pareja - se aventuró a decir Hermione, tal vez, si sólo Ron usaba esa cabecita y unía los cabos, Harry se animaría a ir con Ginny. Ron abrió los ojos.

- ¿No tienes pareja aún Harry? - preguntó anonadado, pese a que Harry se lo había confirmado ese mismo día en el desayuno (claro, estaba tan ocupado con los huevos y las tostadas que no parecía haberle prestado mucha atención).

- No tienes por qué gritarlo Ron - dijo Harry enfadado, varias chicas se lo habían pedido a él, varias, pero él esperaba con la esperanza de que en último minuto su mejor amigo le dejase ir con su hermana.

Ron se concentró, por unos minutos se quedó completamente en silencio y puso cara de estar resolviendo un problema de matemáticas sumamente difícil. Repentinamente abrió los ojos y sonrió, todos estaban expectantes por su respuesta, vamos, no podía ser más obvio...

- He tenido una idea genial ¿Por qué no invitas a mi hermana Harry, así tendrías pareja y yo no tendría que quebrarle la nariz a nadie.

Todos rieron, y Ginny miró feliz a su hermano, por primera vez quiso abrazarlo y besarlo, pero claro, eso sólo fue en su mente, no lo haría enfrente de todos. Con sendas sonrisas todos siguieron conversando animadamente acerca de pequeñeces y Hermione logró mantener la calma y no quitarle más puntos a su propia casa. Poco a poco la sala común se fue vaciando, todos anunciaron que se iban a dormir, pero Ginny, sin que nadie se percatara, detuvo a Hermione por un brazo.

- Hermione, ten cuidado con Ron, sé que te quiere mucho - advirtió Ginny severa, actitud extraña en la dulce pelirroja. Hermione frunció el ceño.

- Ginny, no entiendo a qué te refieres - puntualizó Hermione ¿por qué tendría que estar preocupada Ginny, ella sabía cuanto quería a su hermano y supuso sabía que éste la quería a ella también... no se estará refiriendo a...

- Yo tampoco entiendo Hermione, yo tampoco...

OoOoOoOoOoOoOoO

- Tengo que hablar contigo - anunció Ginny algo tímida de tratar con Malfoy, pero con una actitud segura. Lo había seguido todo el día esperando el momento en que él estuvise solo. Ginny ya había sopesado la actitud del rubio en la ventana de su amiga y sentía que debía hacer algo al respecto, no podía permitir que Draco Malfoy le hiciste algo a Hermione, ella misma había caído a sus brazos como muchas más y se avergonzaba, pero iba a hacer lo posible por impedir que su virginal amiga también lo hiciera.

- No tengo tiempo para ti, ni esta noche ni nunca - resolvió Malfoy de mal humor, aquella noche había reunión de mortífagos, lo cual, junto con Hermione constantemente atravesada en la mente, lo estaba desquiciando.

- Malfoy, no se trata de mi - dijo Ginny con calma, tomó aire para lo que estaba a punto de hacer, sabía que ella no tenía ningún tipo de autoridad moral, y que seguramente Draco Malfoy no la escucharía.

- ¿Qué quieres Weasley? - interrogó Draco prestándole algo de atención.

- Quiero que la dejes - sentenció con voz segura y firme Ginny. Draco pareció no responder al comentario, Ginny se mordió un labio ¿sabría a quien se refería¿habrían tantas chicas en la lista de Malfoy que ni siquiera era capaz de recordar una en particular?.

- De qué o quién hablas, no vayas a empezar con una escenita de celos, no seas patética - dijo el Slytherin después de un silencio. Su expresión volvió a cambiar, la pelirroja no era quien para decirle qué hacer o con quién estar, menos si lo estaba haciendo porque se la llevaba a ella también a la cama. Encontraba absolutamente patético cuando las chicas se arrastraban rogando porque no las dejase o porque se convirtiera en su novio. No iba a tolerar los berrinches de otra chica más y menos ahora.

- Hablo de Hermione - terminó Ginny cruzándose de brazos y con voz algo temblorosa, ahora que estaba frente a Malfoy, empezaba a encontrar ridículas sus propias palabras... peroDraco Malfoy frunció el ceño y se puso blanco; Ginny no se esperaba esa reacción.

- ¿Qué? - balbuceó Draco una vez que recuperó el habla.

Prestó toda su atención a la pelirroja y se llevó una mano a su cabello, agitándolo con nerviosismo. ¿Cómo podía saberlo?, diablos, si había sido la castaña la mataría, la mataría, no podía permitirse que el rumor se esparciera, pero por otro lado, si todos se enteraban tendría que abandonarla, publicar quizás que todo había sido una apuesta en que que él, como siempre, salía victorioso, pero para eso no tendría que volverla a ver nunca más y eso tampoco se lo podía permitir. Un sentimiento que nunca antes había sentido invadió su pecho. ¿Miedo tal vez, ¿miedo de perder algo que nunca tuvo, diablos ¿por qué estaba tan empecinado con la castaña¿por qué no entraba en su habitación, en su cama y deshacía todo, terminando con este juego que lo estaba matando, demonios ¿en qué momento había perdido el dominio de la situación? O lo peor de todo ¿cómo había llegado a ese punto?.

- Te vi Malfoy - pronunció Ginny sorprendida por la actitud del muchacho- sé a qué ventana acudiste cuando dejaste mi habitación - terminó. Su voz se sentía más firme, pero no entendía la reacción del rubio. Permaneció mucho tiempo en silencio, algo inusual en él que siempre tenía un comentario mordaz, además, daba paseos nerviosos, algo nunca visto en el Slytherin.

Draco soltó aire de sus pulmones. La castaña no había abierto la boca. El estúpido descuidado había sido él mismo cuando una noche pasada no se había resistido la tentación de ir a la habitación de Hermione y observarla dormir, como usualmente lo hacía. Ya prácticamente se había vulto una costumbre, cuando terminaba una noche con alguna muchacha, o solo en su habitación, se retiraba a la ventana ya conocida de la Gryffindor. Y se quedaba allí, donde podía encontrar un poco de calma, un poco de silenciosa compañía en aquellas noches en las que no quería dormir. Cerró los ojos, sin importarle la presencia de la pelirroja, quien seguramente lo observaría extrañada, y ¡qué más daba, ahora el mundo dejaba de tener una vez más sentido, que irónica situación: conversando con Weasley acerca de Granger.

- No es de tu incumbencia - murmuró cuando volvió a la calma y cuando se dio cuenta que no podía dejar que la Gryffindor lo viese en ese estado de... conmoción.

- No la mereces - sentenció Ginny. La pelirroja comprendió súbitamente que lo de Draco Malfoy con Hermione era más que sólo acostarse y jugar con ella como con las demás chicas, había algo más ¿capricho¿obsesión¿quizás algo más...?.

Las palabras de la Gryffindor calaron hondo en el pecho de Draco. Nadie nunca le había dicho eso, y si alguien se lo había dicho, aunque no lo recordara, ésta era quizás la única vez que así lo había sentido, pero eso era más de lo que él mismo podía admitir.

- Ella no me merece - puntualizó él volviendo a su tono frío y distante, se había abierto una grieta en su acostumbrada coraza ¿qué mierda estaba pasando por su mente, por su corazón?. "No", se exigió pensar a sí mismo, "es la sangresucia la que se debería regocijar de que yo la quiera sostener en mis brazos y aspirarla, y besarla con pasión. Ella, y no yo, es quien debiera darse con una piedra en el pecho, yo soy Draco Malfoy, y ella es simplemente Granger, no tiene nada que ofrecer".

- No, Malfoy, admítelo, no la mereces. - contadijo Ginny con resolución, podía sentir que Draco llevaba una fuerte lucha en su interior, no le gustaba el tono que estaba usando, no le gustaban las muecas del rubio- Aléjate de ella - exigió refirmando su postura. Sabía que estaba jugando con la ira de una serpeinte, y sola con él en un lugar poco transitado del castilo, pero su curiosidad podía más¿qué estaba escondiendo Malfoy¿había algo más en Hermione?... algo que quizás no había encontrado nunca en una chica...

- Tú a mi no me amenazas, y menos tú que nadie me dice qué debo hacer - replicó Draco poniéndose violento.

Acorraló a Ginny contra la pared y pegó fuerte con su puño en el muro de piedra, Ginny comenzó a temblar, no se esperó nunca esa reacción de parte del Slytherin cuando se decidió a abogar por su amiga. Sabía que ella no tenía autoridad alguna sobre Malfoy, pero se estaba dando lentamente cuenta que había clavado algo en el pecho del rubio, que Hermione no le era indiferente; sabía que por ella nunca hubiese reaccionado de tal modo, quizás se lanzaba a reír, quizás se enorgullecía y vanagloriaba de su larga lista de conquistas, pero ¿encontrarse a un Draco enfurecido con ojos brillantes ante su petición?. Ambas miradas chocaron con fuerza y se prolongaron en un largo silencio. Ginny quería llorar, se estremecía y le daba miedo recordar el último arranque de violencia del rubio, sabía que podía llegar a ser una persona peligrosa, que no era capaz de medir su propia fuerza.

- Puedes tener a todas las chicas del colegio que quieras, déjala tranquila, ella es una buena persona que no merece que la hagas sufrir como a tantas otras... - suplicaba Ginny temblando. Draco entornó los ojos, asustándola. Ambas respiraciones estaban agitadas y eso sólo hacía que Draco aumentara la presión- déjala ¿por qué no la dejas, por su bien y por el tuyo propio? - preguntó tímidamente la pelirroja, de sus ojos comenzaban a salir lágrimas.

Draco se estremeció ¿dejarla? , dejarla ahora, claro, era lógicamente lo que tenía que hacer. Tenía un sinnúmero de camas que podían reemplazar la de Hermione, un sinnúmero de cuerpos que abrazar, de bocas con las cuales luchar, de cinturas para estremecer, y sabía que cualquiera sería mejor en la cama que la inexperta Gryffindor ¿entonces por qué no quería hacerlo?.

El rubio volvió a golpear con fuerza las paredes de piedra, haciéndose daño, sin importarle en este momento. Hermione se había clavado fuerte en su corazón, y eso dolía más que cualquier daño físico. ¿Qué estaba sintiendo, y por qué eso dolía tanto?. Soltó a Ginny de modo rápido, brusco y le dio la espalda.

- ¡Mierda, porque la necesito - soltó con cierta furia en su voz. Se llevó una mano a la cabeza y aspiró hondo, su corazón palpitaba a mil, admitiendo algo que nunca pensó en admitir- Porque a ella la necesito, y nunca necesité nada - terminó con voz vencida ante el frágil cuerpo de la pelirroja.

OoOoOoOoOoOoOoO

Draco Malfoy caminaba con paso firme por las mazmorras que llevaban a su sala común. Iba dando duros golpes a las paredes de piedra, logrando que sus nudillos sangraran. "Mejor", pensaba, quizás así se mitigase el dolor que le causaba otro tipo de piedra: su propio corazón.

Vio acercarse a Pansy Parkinson hablando con Blaise. Iban bastante serios, probablemente sería por la reunión que tenían planificada esta medianoche. Draco trató de evitarlos, pero le era imposible, y frente a los de su casa no podía perder su acostumbrado semblante, no. Después de todo, él era y seguiría siendo el príncipe de Slytherin, el príncipe de las serpientes.

- ¿Qué te pasa hombre? - preguntó animoso Blaise, pero comportándose más serio a medida que descubría el enojo de Malfoy. Draco se limitó a mantener silencio y Pansy lo miró extrañada, dirigiendo su mirada inmediatamente a los nudillos del rubio.

-Hoy hay reunión, no lo olvides Draco - comentó Zabini intentando apaciguar el tenso ambiente, no comprendía qué estaba pasando allí.

- Creo que tengo suficiente cerebro como para recordarlo, gracias - respondió cortante el rubio. Blaise arrugó el ceño¿qué le podía pasar a Malfoy para andar así?. Nunca, desde que lo había conocido había visto esa mirada, cómo si el hielo de sus ojos se hubiera derretido y estuviese ahora hirviendo, echando humo y pitando.

- ¿Por qué andas de tan mal humor Draco? - Interrogó preocupado por su amigo. Miró a Pansy para fijar en ella su atención, buscando apoyo, pero la morena se limitaba a fija sus ojos en el rubio, descifrándolo, muy seria.

- No es de tu incumbencia - soltó Draco arrastrando las palabras y retomando su camino, no le interesaba cruzar más palabras con esos dos. No por ahora.

Draco se perdió luego. Pansy y Zabini se quedaron en el mismo punto en que lo habían encontrado, inmóviles. Blaise intuía algo, pero no alcanzaba a comprender el porqué.

- Draco anda muy extraño - comentó a la morena que parecía absorta en sus pensamientos.

- Lo sé - dijo finalmente- y tengo miedo de que lo arruine todo.

- ¿Por qué habría de hacerlo?- preguntó Blaise confundido¿qué era lo que esos dos sabían y él no, quizás algún tipo de misión, alguna información confidencial, algún plan...

- No lo sé Blaise, pero esto no me gusta nada, si sigue así voy a tener que informarle al Señor Oscuro que no es apto para el cargo - reflexionó la muchacha. Fruncía los labios y había una gota de amargura en su voz, otra reacción que Blaise nunca había visto.

- Pansy, qué acusaciones tan duras, ya sabes que la ceremonia de iniciación de Draco está fechada, sólo falta el ataque al castillo como prueba final - dijo fijando los ojos en su amiga. Los conocía hace demasiado tiempo como para pretender que allí no pasaba algo bastante grave, no sabía qué podía ser, pero sin duda, las reacciones de los dos Slytherins le desconcertaban, pero Pansy no podía hacerle eso a Draco, sabía que la morena aún guardaba cierto rencor contrael rubiopor sus desprecios en cursos anteriores, pero eso no justificara que hablara con el Señor Oscuro sobre ese extraño comportamiento¿qué podía ser tan grave¿qué podía desviar a Draco de la misión para la que había sido entrenado toda su vida?.

- Ni siquiera sé si logre llegar a esa ceremonia - murmuró solemne - Voy a hablar con Bellatrix, quizás ella sepa que hacer, y si lo considero oportuno, no me quedará más remedio que llegar hasta el mismo Voldemort.

OoOoOoOoOoOoOoO

Hermione se encontraba frente al espejo de su habitación, mirando con detención su reflejo.

Nunca se había encontrado una persona bonita, tenía un cuerpo delgado, sin voluptuosidades y su cara aún tenía aspecto infantil, podría haber pasado por estudiante de quinto año sin problema. Pero no en este momento. Era el día del esperado Baile de Navidad y la castaña había reemplazado su habitual uniforme dos tallas demás por un vestido que se amoldaba con perfección y sutileza a su cuerpo.

La Gryffindor se daba vueltas en su cuarto, aún sin convencerse del todo, definitivamente hubiera preferido un buen libro frente a la chimenea que llevar aquél vestido que Ginny se había empeñado en ponerle. Llevaba también maquillaje ligero, ya que Lavender amenazó con usar el maquillaje en sus libros si no accedía a usarlo ella; Se había alisado el cabello gracias a los consejos de Luna, claro, no es que la Ravenclaw fuese una experta en moda, pero le advirtió que si usaba su pelo enmarañado, se podían pender Otiakis, sea lo que fuesen esos bichos (si es que no eran otra cosa), Hermione accedió para complacer a su extraña amiga.

No se sentía cómoda, se sentía demasiado bonita para su gusto, ella prefería pasar desapercibida, no le interesaba llamar la atención, menos la de los chicos. Se encogió en un rincón de la habitación y observó el reloj: las 20.15, lo que significaban quince minutos de retraso al encuentro con Ron en las escaleras.

La castaña estaba indecisa. Por un lado quería bajar, pero a la vez le daba terror ver a Ron. Se habían besado cuando él le pidió se su pareja de baile. Ese beso tampoco había podido salir de su cabeza. Quería a Ron, de eso no había duda alguna, pero... ¿lo amaba¿era suficiente un cariño de hermanos para comenzar una relación con alguien, ella nunca se había enamorado, pero estaba bastante segura de que el amor distaba bastante de amor fraternal ¿o no?... entonces ¿qué era el amor?. Sin quererlo ni premeditarlo se le vino a la cabeza un rubio, peleas, golpes, besos... ¿amor, si eso era amor prefería toda una vida en Azkaban ¿o no?. Hermione sacudió su cabeza con fuerzas. Toda su vida había estado segura de sus pasos, más o menos había seguido los planes que desde pequeña se había trazado, y claro, todo lo que se salía de él se podía encontrar en libros y podía entenderse de cualquier modo, pero no esto, no esta situación que la atormentaba y le daba dolor de cabeza.

Se odió a si misma por querer que otra persona la esperase en las escaleras en vez del pelirrojo. ¿Por qué, por qué si toda su vida había podido dominar toda situación, todo sentimiento, ahora su mente y su corazón no querían entenderse ni guiarse con la razón?.

Tomó aire, trató de sacar fuerzas y salió de su habitación, con veinte minutos de retraso y con veinte mil preguntas sin responder.

OoOoO

Una muchacha de vestido blanco, ajustado en el escote y suelto al caer suave al suelo se encontraba estrujándose las manos a las 20.25 en la escalera que llevaba al Gran Salón. A esa misma hora, un pelirrojo estaba apoyado en un borde de la escalera, esperando y chaqueando contantemente el reloj ¿cuándo Hermione Granger había llegado tarde a un compromiso?. Volvió a mirar hacia el tope de la escalera, un gesto ya prácticamente maquinal desde las ocho de la noche en punto (bueno, con cinco minutos de retraso, después de todo, el muchacho era Ronald Weasley). Y cuando elevó sus ojos azules se encontró con una Hermione definitivamente mil veces más bella de lo que nunca hubiese visto (y eso incluía el baile de cuarto año cuando fue con Krum). Ron abrió levemente la boca y Hermione se limitó a elevar una de sus manos y a bajar por las escaleras para encontrarse con su amigo.

- Vaya - titubeo Ron - Herms... te ves, te ves... - Ron intentaba buscar una palabra que definiera cómo se veía la castaña, pero le costó bastante esfuerzo y finalmente cerró la boca. Hermione se rió discretamente.

- Vamos¿tan mal me veo? - preguntó Hermione temerosa.

- Sí - dijo Ron embobado - es decir ¡rayos, no - se contradijo - ¿qué me preguntaste?

- ¿te gusta co...? - comenzó a decir Hermione

- Herms, te ves maravillosa - declaró solemnemente en lo que pareció un gran esfuerzo mental. Sonrió de oreja a oreja y se sonrojó. "Qué estúpido Ron, qué estúpido" se repetía a si mismo.

Ron ofreció el brazo a Hermione y ésta lo aceptó complacida. El pelirrojo estaba muy guapo, llevaba una túnica negra, discreta, pero elegante, ni parecida siquiera a la túnica de cuarto año, seguramente era un regalo de parte de los gemelos, varias de las chicas suspiraban al verlo pasar. Entraron a un Gran Salón abarrotado de gente, habían cuatro pinos adornados cada uno según los colores de cada casa. Habían hadas que flotaban por todo el lugar y además habían unas cuantas mariposas que dejaban estelas brillantes a su paso. Desde el cielo caía una nieve que desaparecía al llegar a la altura de las cabezas de los estudiantes.

Todos estaban realmente arreglados, el Gran salón estaba colmado de distintos colores y Hermione se atrevía a decir que ninguna túnica o vestido se repetía, ni su forma, ni su color. Se escuchaba una música agradable, pero aún no era bailable, los alumnos estaban sentados en distintas mesas redondas y con poca capacidad. Muchos estudiantes estaban en grupos y otros estaban en parejas y tomados de la mano, muchos estaban con unas cuantas copas en las manos.

Hermione paseó su mirada por el salón, estaba buscando algo... estaba buscando a alguien. Cuando se dio cuenta de su actitud se maldijo a sí misma. "seguramente está entretenido con una de sus conquistas, después de este baile de seguro se va a divertir con alguna de ellas... o algunas" pensó amargamente. Era obvio que Draco Malfoy disfrutaría del baile más que ninguno, estaba en su pleno ambiente, fiestas, mujeres... Qué tonta era de buscarlo y no disfrutar de la compañía de Ron, que tonta era por llegar a pensar que él la iba a buscar...

La castaña escuchaba un continuo murmurar¿sería Ron?.

- Herms... Herms¡Hermione! - tuvo que gritar prácticamente Ron para sacar a la chica de su letargo.

- ¿Me decías algo?

- Caray, te he estado gritando hace ya bastante rato, andas en la luna Herms- sí, exactamente en la luna, en su luna era donde estaba en este momento. Hermione se limitó a sonreírse y a asentir, pese a no haber comprendido del todo el mensaje del pelirrojo.

Ron la miró extrañado ¿qué estaba buscando¿por qué oteaba el horizonte cada dos minutos?. La tomó suavemente de la mano, temeroso de su respuesta, pero la chica no tuvo problemas, porque no quitó la mano ni se tensó.

- ¿Me concedes este baile? - preguntó Ron haciendo una reverencia bastante ridícula y pronunciada. Había comenzado una música bailable y ya varias parejas dejaban sus asientos para dirigirse a la pista de baile. Hermione rió, y se prometió a si misma pasarlo bien con Ron, quizás ella también podría tener una noche excelente, sin que cierto par de ojos grises viniesen a su cabeza, quizás lograba reemplazar el hielo por un azul cielo, y consolándose de este modo se dejó guiar a la pista de baile.

Ron comenzó a moverse de sobremanera y a destiempo del baile. Hermione no podía parar de reír. Primero se empecinó en mover la cadera sin mucho éxito y cuando el pelirrojo notó que la pareja contigua reía con descaro dejó su movimiento pélvico y comenzó a mover sus brazos en círculos, como revolviendo un caldero. Hermione no pudo contener la risa y Ron la miro avergonzado. La castaña lo tranquilizó e intentó camuflar sus ataques de risa para que Ron no se sintiera tan estúpido, pero el esfuerzo era inútil, Ron parecía querer ser el centro de atención ... y lo estaba logrando. Varios muchachos comenzaron a verlo divertido y a animarlo con palmas, pero Hermione no pudo aguantar más y lo sacó de ahí.

- Mira, creo que ese es Harry - dijo apuntando a una mesa cercana al árbol de Gryffindor. Tomó a Ron por el brazo y lo guió hasta allí.

Harry llevaba una nueva túnica verde botella (la anterior apenas le llegaba a las rodillas) y a su lado, conversando animadamente y con una sonrisa radiante en la cara, estaba Ginny, llevando un vestido verde agua con pequeños brillos. No podían formar una pareja más hermosa.

Se saludaron y rápidamente comenzaron a comentar el baile, las parejas, lso profesores, etc. Mientras observaba a una chica con un vestido rojo chillón, Hermione se sobresaltó. Por un minuto creyó ver unos ojos grises que la observaban con fuerza desde un extremo del salón, volvió a mirar luego de sacudir su cabeza, nada había allí. "Hermione, detente o te vas a volver loca" se dijo enfadada a si misma.

La conversación se fue distendiendo y las parejas fueron yéndose a la pista de baile donde se habían puesto a entonar una seguidilla de vals.

Ron hizo ademán de sacar a bailar a Hermione nuevamente, pero ante el ridículo ésta lo interrumpió pidiéndole un refresco... Al menos así podría aplazar la vergüenza por unos segundos más. Ron esbozó una sonrisa sincera y se dirigió presuroso hacia la mesa que oficiaba de bar. Hermione se quedó sola en un rincón de la pista viendo a las parejas que bailaban y suspiró.

Una mano se posó en su espalda y la atrajo hasta sí.

- Vaya, te has demorado poco en buscar el re...fre... - Hermione se dio vuelta al contacto con la mano fría que se posaba delicadamente en su espalda, pero en vez de encontrase con una sonrisa sincera y con ojos color cielo se encontró unos ojos grises como el hielo, pero que en ese momento la estaban quemando por dentro. La castaña se sobresaltó y su corazón latió con tanta fuerza que opacó la fuerte música del salón. No podía emitir palabra alguna y comenzaba a temblar, ¿por qué Draco Malfoy tenía que causar ese efecto en ella?.

Draco tampoco habló, se limitó a tomar a la Gryffindor de la cintura y llevarla a la pista de baile, acompasando sus pasos con maestría y haciendo flotar a Hermione mientras todo a su al rededor se comenzaba a detener y a girar lentamente. Permanecieron de igual manera durante bastante rato.

Quizás fueron dos horas, quizás fueron dos minutos o tal vez dos segundos, pero Hermione sintió que por primera vez en su vida era capaz de ser feliz... y de volar. En los ojos de Malfoy no se encontró hielo, sino una suave laguna que se mecía al ritmo del vals. Pero toda cenicienta tiene que despertar de su sueño y Hermione volvió a la realidad. Estaba en un salón lleno de gente. Y estaba aferrada con fuerza a Draco Malfoy.

Desvió su mirada a los lados: nadie parecía verlos, todos estaban bastante concentrados en sus propias parejas, pero de seguro más de alguno estaría comentando cómo el Slytherin posaba sus manos sobre su cintura. Pensó en Harry, en Ron y se estremeció. En Malfoy encontraba un pedazo de paz, pero no podía simplemente omitir el hecho de que el resto del mundo pensaba que ellos se odiaban. ¿Pudo alguna vez haber odiado a Draco¿haber mirado dentro de esos dos ojos grises y encontrar odio¿cómo había podido ser tan ciega, cómo, teniendo esa laguna calma ella se había ahogado en una tormenta?.

Temió romper el momento, temió que si llegaba a abrir la boca se daría cuenta que en vez de estar en los brazos de Draco estaba sosteniendo su almohada, y estaba soñando, solo soñando que en ese momento estaba flotando. Pero hasta los sueños más dulces tienen su final, y pese a querer vivir en ese momento para siempre, Hermione se obligó a abrir los ojos, no sólo eran un par de ojos grises que la miraban con intensidad, era Draco Malfoy, el chico al que supuestamente odiaba desde la primera vez que lo había visto.

- ¿Sabes que el salón está repleto y todos están viéndonos? - preguntó Hermione temerosa, y según pudo percatarse, con un leve temblor en su voz.

- No Hermione - murmuró Draco a su oído haciéndola estremecer, sintió el aliento cálido y fresco del muchacho y su cuerpo tembló con descontrol- el mundo no gira alrededor tuyo - precisó Draco sin despegarse de su oído, Hermione estuvo segura de que si no fuera porque Draco la sostenía con fuerza se hubiera desplomado por el salón.

- Oh, se me olvidaba que todo el mundo gira a tu alrededor - dijo Hermione con un tenue tono de ironía. Estaba demasiado nerviosa como para pensar en algo más.

- No todo el mundo - susurró Draco.

- ¿Qué?

- Esta noche al menos mi mundo gira en torno a ti - aseguró Draco apretándola contra su pecho. Hermione tembló y ya no fue capaz de pronunciar una palabra más.

Draco la aferró con fuerza cuando pronunció sus últimas palabras junto a su oído. Aspiraba tranquilamente el perfume dulce de Hermione, dios, con ese perfume el mundo era capaz de desaparecer a su alrededor... y se odió por ello. Se odió por no haberse resistido a llegar hasta la cintura de la castaña, se odió por haberse prometido a sí mismo tener una noche de juerga y en vez de eso estar ahora allí, aferrando a Hermione Granger con fuerza, con desesperación, con necesidad. Comprobó que nadie a su alrededor los estuviese observando, pero nada le aseguraba que alguien no posase sus ojos sobre esa extraña pareja¿qué haría si alguien estaba mirando¿cómo lo explicaría¡diablos, quizás alguien mirando la escena que estaba dando, mirando cómo él, el príncipe de la casa de las serpientes perdía la cabeza por una simple Gryffindor, y no otra Gryffindor sino la misma que había odiado y repudiado desde el primer día que la vio. ¿Cómo esa castaña se había logrado meter tan hondo en su cabeza¿cómo había logrado convertirse en una espina en su corazón?. ¿Por qué simplemente no podía evitarla a ella y convertirla en una más de la larga lista de sus conquistas, mierda, mierda ¡mierda, una vez, cien veces, un millón. ¿Por qué si era un Malfoy no podía controlarse, por qué si era un Malfoy tenía que estar obsesionado con una sangresucia, por qué si era un Malfoy tenía que haber perdido la cabeza por Hermione Granger?

Pero el tormento no duró más. Desde una esquina del salón, Hermione vio un pelirrojo con expresión perdida y con dos vasos de ponche en sus manos. Su estómago se estremeció ¿cómo había terminado en los brazos de Malfoy si se había prometido haberse dado una oportunidad con Ron?.

- Ron... - musitó Hermione, conciente de que el momento se había perdido. Draco paro en seco en medio de la pista de baile.

¿Por qué tenía que nombrar al pelirrojo ahora, un estremecimiento se apoderó de todo su cuerpo. Siempre pensó que la comadreja y "la castor" harían una una pareja perfecta en sus patéticas vidas, pero se había equivocado, oh ¡cuanto se había equivocado, se negaba a sí mismo la posibilidad de que el pobretón alguna vez estrechase a Hermione de esa manera, que pudiese embriagarse de su dulce perfume, que pudiese besarla... y sin que nadie se lo reprochara. No. Hermione era suya, tenía que serlo, aunque fuese imposible, porque mierda... él estaba... él estaba...

- Ven conmigo - dijo con fuerza sosteniendo el sus manos la cara de Hermione, mirándola a los ojos e infundiéndole seguridad... seguridad que él sabía era tan precaria como el mundo mágico en ese instante. Draco sabía que estaba sumergido en una mentira, que sólo en un mundo paralelo él podría realmente estar bailando con Granger... pero quizá los mundos paralelos existiesen, quizás él quiesiera vivir en una mentira, al menos por una noche.

- No puedo ... No puedo dejar solo a Ron... - titubeaba Hermione. Sabía que estaba ante una decisión difícil. Ron o Draco, Draco o Ron, su amigo de la eternidad, el chico en el que podía confiar o su peor enemigo, el que la insultaba como si fuese una escoria...Ron o Draco ¿el chico por el que perdía el aire o el chico por el que sólo profesaba un gran cariño?.

- Por una vez en tu vida rompe las reglas.

Y Hermione vaciló. Siempre hacía lo correcto, siempre había rechazado a Malfoy porque sabía que no era correcto, que él nunca la iba a tomar en serio como ella deseaba de un hombre ¿la querría alguna vez¿lo llegaría a querer ella?. Por Merlín ¿cómo había permitido la situación¿en qué punto el mundo se había vuelto loco y había dejado que ellos dos... se... se enamoraran?. Hermione tembló ¿qué era lo que estaba sintiendo¿por qué no podía respirar cuando Draco estaba a su alrededor, por qué no podía despegar sus ojos de aquellos dos pozos de hielo ni aún en sueños?. ¿Qué era lo que tenía que hacer en ese minuto, tomar su mano y soñar, o aterrizar a la realidad, con Ron¿qué era mejor: vivir y volar por unos pocos minutos de su vida o quedarse allí, en la certeza de que quizás era lo indicado, de que era lo más sano y mejor para ella, quedarse ahí y suspirar por el minuto que sabía no volvería jamás?.

Miró a Draco a los ojos y aferró su mano con fuerza. Aunque tan sólo fuese una mentira, aunque tan sólo fuese por unos minutos: prefería volar.


Les aseguro que este es el último capítulo fuera de la trama y en el que podemos ver algo más de "amor", sorry por lo cliché del cap!. Pero bueno¿Qué les ha parecido¿qué estará sintiendo Draco, y ¿qué estará planeando Pansy, Draco está sintiendo cosas cada vez más fuertes que lo confunden, pero ¿cómo terminará, qué hará con todos esos sentimientos?... bueno, las dejo con estas interrogantes hasta el próximo capítulo.

Al final subí el capítulo el fin de semana porque los Reviews anduvieron lentos jaajajja ¡culpa de ustedes! Intentaré seguir a este ritmo, uno al menos por semana, pero no aseguro nada porque ya la próxima semana empiezo con pruebas pesadas.

Un "GO" Review submit para alegrarme la vida ¿por favor?.

Un BESOTE enorme.

Nota: me he dado cuenta que en ffiction se me borran algunas comas, puntos, signos de exclamación o de pregunta, perdón si ven uno mal, cuando lo escribo siempre me cuido de ello, y de hecho, lo editado varias veces y vuelven a irse¿alguien sabe qué hacer contra eso?.

Sé que no tengo excusa ni perdón divino, pero voy a responder los RR muy, muy cortito. La verdad es que no sé, ando como media bajoneada, media perdida, no sé ¿han pasado por esos momento ustedes...como de añorar algo que no tienen, que nunca han tenido, pero aún así saben que les falta, ya, apuesto a que las he enredado. Besos, y miles de gracias por los rr, en serio.

Karyta34: que beio tu rr! Me he emocionado mil, espero este cap te haya gustado tb aunque no haya tenido tanta confusión como el anterior. Jajajaj sí Ginny los caxooo! Ahora sí que encara a Malfoy, vdd?. Y, a partir del prox capítulo ya vuelve la peli. Ohh! Y Crepúsculo, Edward es lo mejor (¡rayos, por qué no existen ni Dracos ni Edwards por el mundo! Bueaaaa, me leeré esos fics, la vdd nunca he experimentados con otros fandoms aparte del de HP) Mil besitos, gracias por tu rr :).

Dani: mm, a medias, aunque se seguro será mi primer fic terminado, intenté otro, pero la verdad es que llegué a los pocos capítulos y me aburrí con la idea, ahí fue cuando surgió CI. Siempre ando con cosas en la cabeza y escribiendo (mayoritariamente poesías), pero nunca había intentado nada largo, auqnue amo escribir, junto con leer es lejos una de mis pasiones. Muchos besitos! Gracias por leer, suerte en el cole, uuf, yo comienzo a colapsar con la U, te mueres las pruebas difíciles que se me vienen la otra semana.

Ember: amiga, te adoro, y el resto tu lo sabes.

Connie: jajja último cap que me alejo de la peli, ya verás el próximo ;), Oh, y amo a Jacob precisamente por Eclipse, oh, dios, que libro más excelente! (Pero nadie supera a Draquiito) . Espero no colapses como yo jajaj que ando estresada por el mundo larai-larai. Mil besitos, xoxo.

ArtePop: jajaj viste que soy la persona más atecnológica y anti-msn del mundo? XD. Espero te haya gustado este cap tb, aunque nuevamente haya sido algo más romanticón. Muchos besos, bye!

Floh: si, Malfoy es una rareza, pero una rareza deliciosa :P, oh mujer y qué te pasó? Te resfriasteee o algo así? (Guajajaj no sé que es noni xD) :O espero que no sea nada grave y ya te hayas repuesto (si es que rea na enfermedad jajaj) muchos besitos!

FreyjaBleu: uuuf, serán falsos los sentimientos de Draco, creo que él es más sincero en persona que en el papel, hace tiempo que no subo algo del diario, igual es con querer, jajajja así mantengo en incógnito los sentimientos del chico de los ojos grises y misteriosos, chao pequeña! Muchas gracias por todo, en serio.

Sonylee: oh, tengo miedo, sé que éste cap también se sale de los personajes, espero no te haya decepcionado!. Oh, y no te preocupes por Ginny, yo también tengo debilidad por la pelirroja, así que no la haré sufrir (no mucho jajaj). Muchos besitos, nos leemos:)

Caro (Drajer): jajajjaj si, amo a Draco desconcertado por lo que siente, eso la hace más humano y menos perfecto :). Espero este cap también te haya gustado, aunque, vuelve a ser más romanticón (es que no lo puedo evitar!). Oh, estuviste resfriada:O espero que estés mejor ya :), bueno, muchos besitos para ti (ooh! Cómo se dice eso en japonés?) Y sayonara tb! (me esforzaré!).

Marmarcruz8: oh, qué parte no has entendido, nu me quedó claro, espero que este cap no te haya confundido (remolque, no será "ramo que", sory, ffiction derrepente cambia los formaos). Mil besos, trataré de actualizar pronto, nos leemos!

Pau: Ohhhh que bien que te haya gustado el cap anterior :), jajajja, aunque tengo miedo por éste si el otro te gustó tanto, en todo caso, este es enorme (y eso que lo he cortado, tenía aún más páginas) buaaaa! Espero que te gusteee :), no he manoseado mucho a Draco en este capítulo, en los próximos habrá más acción. Bsitos!

KerlyKrum: ooh, jajja si te ha gustado el triángulo amoroso, este te gustará entonces, la pobre Herms no puede estar más confundida. Muchas gracias por tu rr, nos leemos, besitos para ti igual :)

CleoruMisumi: hola, bienvenida! Creo que no te había visto por aquí, gracias por tu rr. Jajajja sí, si no has visto la película es incluso mejor, así todo es nuevo y no sabes lo que pasará. Espero este cap tb te haya gustado, mil bsitos, bye!

Uscgirl-313: oh, bienvenida! Jajja, entonces doy gracias por la casualidad de que hayas visto la película y te hayas encontrado con el fic :). Espero que la adapctanción te guste, en todo caso, tampoco pretendo hacerla literalmente igual, si no, qué fome, jajja aunque a partir del próximo capítulo ya habrá más cosas conocidas. Muchos besos y gracias por leer. Xoxo

Babynicolita: hola! Ohh, me alegro de que hayas podido tener un tiempito para leerme y dejarme un rr. Espero este cap tb te guste!. Pucha, yo no me fui a paro xD (creo que fuimos los únicos en Chile), pero bueee, obvio que apoyo la causa pinguina, igual te apoyo en lo del paro, ojalá tuvieramos unos diitas para descansar (igual ahora con semana santa son unos días), bueno, te dejo, nos leemos, espero tengas algo de tiempito para mi fic, bye!

Aline: Hola! Bienenida! Gracias por leer mi historia y haberte animado a dejar un rr :) aquí va otro cap, espero tb te haya gustado, muchas besos, espero verte tb en el próximo cap, bye!

Adryana (Mustachi): Hola! Bienvenida entonces, gracias por leerte el fic y darte el tiempo de dejarme un rr:) trataré de actualizar seguido, pero jajaj la U me deja poco tiempo, ooh, y gracias por tus besos de chocolate, que ricoo! Soy choko-adicta xD, besos de .. ¿helado? Para ti, nos leemos bye!

AlejitaB19: si no seré tan mala con Ginny! Lo prometo, de hecho jajaj esa pelirroja tine harto que hacer todavía por este fic (y no es una tonta como Cecile), y .. A Luna:O sabes, no me lo había pensado, no sé si en este fic tenga mucha presencia ella (de hecho, no lo tengo en mente hasta ahora), pero bueno, siempre están abiertas las posibilidades. Bueno, te dejooo! muchos besitos, nos vemos en el prox cap :).

Marie Malfoy: no te preocupes, yo feliz con que leas mi historia y trates de dejarme un rr de vez en cuando. ¿Qué tal tu, espero que bien y tb te deseo mucha suerte y éxisto con tu nuevo ff, después me pasas el dato y lo leeré. Muchas gracias y re-bienvenida entonces ;).

kariitho.potter: Bienvenida!! espero te guste este capítulo :), y espero verte en el próximo tb, un gusto!! besitos