Capítulo 11: "Sentido"

Shikamaru puso cara de fastidio y desenredo los arbustos con su otra mano haciendo que la otra persona gritara asustada de impresión.

— ¡Aaaahhhhh! ¡Deja… ¿Shika… Maru?

— Tú…

— Ju, veo que "Tú" también estas aquí…

— ja, ¿Qué hace una chica como tú a fueras de su hogar? — Rio el pelinegro burlonamente.

— Pues francamente, no es tu problema — Dijo de forma de reto para el Nara.

— Tú como siempre de graciosita, no ¿Temari?

— Igual que tú Nara. Ahora sí me disculpas debo tom… — La rubia fue interrumpida por Shikamaru al este tomarla de brazo repentinamente.

— Sabes… Tenía un plan justo en mente, pero contigo aquí todo se me ha vuelto aún más fácil — Susurró el pelinegro con la sonrisa ladina.

— ¿A qué te refieres Shikamaru?, ¿piensas hacer lo mismo de la otra vez?... ¿Acaso, no te quedó claro? — Dijo con el tono de voz serio y una leve mirada de orgullo en los ojos.

— La verdad, no — Dijo respondiendo la última pregunta a la rubia, mientras se acercaba un poco más a su rostro pero esto solo ocasionaba que ella se retrocediera unos centímetros.

Temari logró soltarse del brazo del pelinegro y retrocediendo a una notable distancia de este.

— ¿Qué pasa?, ¿tienes miedo piernas feas? — Dijo observándola de pies a cabeza.

— Cállate… — Exclamó en voz baja mientras que el sonrojo en sus mejillas se hacia notable, su última frase le hizo recordar el pasado, cuando ambos eran Genin en aquella pelea de los exámenes Chunin — ¡Eres tan patético Nara!

— Ha pasado tanto tiempo… No has cambiado nada Te-ma-ri — Volviendo a observarla detenidamente, la rubia había cambiado en realidad, su cabello estaba más largo aunque sostenido por sus acostumbradas coletas, y sus ojos, esos ojos verde profundo que irradiaban sentimientos desconocidos para él, era una mujer ahora, más madura, le encantaba eso de ella. De hecho todo de ella era distinto pero aun así conservaba aquella ironía que a él tanto le gustaba.

— Tu, de hecho eres el que nada has cambiado, eh — Rio sarcásticamente — ¿Qué es lo que tanto me miras? — dijo en tono de incomodidad.

— ¿Qué?, ¿Aún no te has dado cuenta? — Sonrió de medio lado.

— ¿De qué… hablas? — Preguntó extrañada, y a la vez comenzó a sentir que su cuerpo era controlado inconscientemente — ¿Qu-e… Está pasándome? — se preguntaba atemorizada, no se había percatado de que Shikamaru había usado su Jutsu de sombra.

— ¿No te cansas de utilizar este jutsu en mí? — Dijo la voz de la rubia detrás de Shikamaru.

— ¿Qué?, ¿co-mo… — Se preguntó extrañado, ¿Cómo la rubia se había escabullido de su truco?

— Ja, ja. ¿Crees que soy tan tonta? — Dijo con tono de burla — No vas a engañarme Nara. — Dijo mientras su clon de arena se desvanecía de las sombras del shikamaru.

— Ah, muy lista ¿no?, me agrada que todas las cosas contigo sean un reto… — Exclamó con esa sonrisa de medio lado que a Temari le preocupaba.

— Debí golpearte aquella vez… — Murmuró sonrojada desviando la mirada.

— Ju, Lo recuerdas, ¿no es así?

— Ya dime que es lo que quieres Shikamaru, debo descansar y tú solo me haces perder el tiempo.

— Lo siento Temari… Pero por tú culpa estoy así — Dijo con seriedad.

— ¿Por mi culpa?

— Sí. La última vez dijiste que no volviera a pasar por encima de ti. Y no sabes los problemas que me has ocasionado estos últimos dos años.

— Ah vaya, ¿y quién se lo buscó? — Dijo cruzándose de brazos.

Ambos no formularon palabras, solo un minuto de silencio ocurrió en aquel frio bosque.

— Ja, es curioso — Dijo Temari riendo.

— ¿Qué cosa?

— Qué también sea tú culpa.

— No sé a qué te refieres — Dijo arqueando una ceja — "Vaya, realmente no estoy entendiendo nada, es tan complicada".

La rubia de la arena se acercó en pasos lentos hacia el pelinegro quién tenía el ceño fruncido.

— Estás muy cerca — Dijo de forma literal, pues se encontraban frente a frente uno del otro.

—… Yo nunca dije que "yo no podía pasar por encima de mis argumentos" — Dijo tomando del rostro al pelinegro con ambas manos, sin nigun tipo de arrepentimiento en el rostro.

Ella cerraba sus ojos lentamente, acercando sus labios a él… ¿Qué debía él hacer?… ¿esto era acaso alguna clase de sueño?, ¿Por qué él no conocía este lado de ella?

— Shika… Maru… Te… Amo. — Susurró la rubia mientras besaba los labios de aquél hombre que tanto le dio dolores de cabeza, era una ironía, ella no lo soportaba y luego sentía que podía amarlo hasta el final de su vida, Este sentimiento nació desde aquel día, aquella noche fría con la brisa espesa, aquella vez que él Nara le robó un beso, pero por su poca experiencia en el amor… jamás lo aceptó. Hasta ahora, que lo tuvo tan cerca de él. Pudo romper incluso hasta su propia regla en esta guerra.

— "¿Por qué Temari?, ¿Por qué me hiciste sufrir desesperadamente?, ¿por qué jamás mostraste esperanzas?, ¿Por qué ahora?"— Pensaba — Yo también Te Amo… — susurró.

Luego de un par de horas ambos ninjas ya descansados decidieron tomar sus rumbos antes del amanecer, Temari estuvo nerviosa toda la noche, ella jamás se había imaginado estar en esa clase de situaciones en las que el corazón late con mayor fuerza, pero ella se había dado cuenta que sufría por él. Ese tonto y vago la traía de cabeza, sólo bastó con que ella fuera quién rompiera su propia barrera.


— Buenos días padre. Necesito hablar contigo.

— ¿Hinata?, buenos días hija… ¿sucede algo?

— Si-í… Ayer… Tuve un encuentro con Hyoshi… no me gusta que me siga a donde voy, ni que me de órdenes, ¡no le pertenezco! — Exclamó la peli azul con lágrimas en sus perlados ojos.

— Hinata… No tienes que inventar cosas para hacerme cambiar de decisión.

— ¿Qué-e?, ¿No, no me crees? … Padre… ni siquiera sé si eso es lo que eres. — replicó enojada, totalmente llena de rabia. No soportaba más ese infierno, era el segundo que había vivido después de que en la infancia tuviera que entrenar tan fuerte. Hinata no podía seguir mirando a su padre a la cara, ni siquiera le creía a su propia hija, seguía llorando; se marchó de la vista de su padre con ira.

— Hi-inata — murmuró Hiashi cerrando sus ojos.

Hinata corrió a su habitación, desesperada buscó en todas las cómodas de su habitación, buscando aquella bufanda.

— Naruto… Te amo, no quiero alejarme más de tú lado… no quiero huir, no quiero separarme de ti — decía entristecida mientras lloraba y presionaba fuertemente hacia su pecho esa bufanda.

La triste escena fue interrumpida por Hanabi entrando a la habitación de su hermana.

— Oni-san, lo siento no quería interrumpirte — dijo con las mejillas rosadas, Hanabi ya tenía 15 años, no era la pequeñita que todos decían, se había vuelto más fuerte aun con su entrenamiento, ella jamás dejaba sola a su hermana, en los peores momentos ella estaba, aunque ganas no le faltaba de ir a gritarle a Naruto que su hermana sufría mucho por él. — Perdón por llegar tarde, estaba entrenando con mi equipo y el equipo adversario, pero torpemente me fracturé el pie, soy muy patética — Dijo con la expresión de enojo.

— Ah, Hanabi, hermana no digas eso, solo fue un accidente — Decía la Hyuga mayor secándose las lágrimas del rostro — Pe-pero, ¿Cómo hiciste para regresar a casa en esas condiciones? — Preguntó preocupada.

— ¿Alguna vez te dije que esos dos de "mi equipo", son unos cobardes — Dijo aún más enojada — Konohamaru, del equipo adversario, me llevó hasta el hospital para que me vendaran el pie lastimado.

— Oh, qué bueno, deberíamos irle a llevar flores o chocolates. — Dijo la oji perla animada.

— No!, no!, espera… Nada de eso Oni-san, ¿Qué va a pensar?, que vergüenza. — exclamó sonrojada.

Hinata solo observó a su hermana, y no puedo evitar que se le escapara una risita, jamás había visto a su pequeña hermana tan nerviosa.


Mientras con el Uchiha caminando seriamente por el sendero al que fue encomendado.

— Hpm… Kakashi, no pienso ser tu conejillo de indias… No sé cuál sean tus patéticos planes… — cerró sus ojos suspirando, con sus dedos masajeándole la sien — ¿Desde cuándo me convertí en el juguete de todos?, mi orgullo ha sido pisoteado desde que volví a la aldea, pero… ¿Quién soy ahora?... — Se preguntaba recordando aquellas palabras de su ex Sensei.

*Flash Back*

"— Sabía que algún día el viejo Sasuke regresaría. — Contestó — finalmente has abierto tú corazón. — dijo esto último sentándose en la silla de su escritorio haciendo un juego de manos sobre todo su escritorio buscando algo en específico.

— ¿Qué es lo que quiere decirme?, he cambiado, nada de lo que sucedió en el pasado esta en mi presente ahora. — dijo decidido mientras observaba a Kakashi abrir cajones de su escritorio.

— quizás tengas algo de razón… pero sé que tus sentimientos siguen siendo los mismos de aquel pequeño Uchiha — recalcó esta vez mirándolo a los ojos y en manos poseía algunos misteriosos papeles.

— hpm…. "

*Fin Flash Black*

— He aceptado mis sentimientos, pero esto solo me ha hecho ser un tonto débil… ¿Será que… esta vez… sí no cruzaremos en el camino?... — Se decía pensativo. Dudaba, ¿Qué pasaría si se encontraba con ella?, ¿Qué le diría? — Diablos, ¡Me haces enloquecer Sakura! — Gritó molesto y avergonzado, y prosiguió a continuar por su camino.


— ¡Hoola, Konohamaru!, tiempo sin verte, vaya cuanto has crecido. Todo un hombrecito eh!— Decía un sonriente Naruto.

— Naruto-kun, que alegría je, je. Tú también has crecido, vaya… Ya casi que estas viejo — Decía el castaño igual de sonriente.

— Ja, ja, 'ttebayo que eres un…, umm… ¿por cierto que haces cerca del hospital?, ¿Te ocurrió algo? — Preguntó preocupado.

— No, nada de eso je, je… es que estaba acompañando a Hanabi Hyuga… se fracturó el pie mientras nuestros equipos entrenaban — respondió desviando la mirada.

— umm… ¿Dattebayo? — Frunció el ceño algo curioso — Y… ¿Cómo se llevan ustedes?

— ¿Quiénes?

— Pues los dos.

— ¿Nosotros?

— ¡Sí!, tú y Hanabi ¿Cómo se llevan? — Dijo con la cara de póker face.

— Ah!, pues bien…. ¿De quién hablamos?

— ¡Konohamaru!

—Está bien, está bien… pues nos llevamos muy bien… y ese es el problema — Decía sonrojado, tanto que el Uzumaki se dio cuenta enseguida.

— Ja, ja ¿Ella te gusta, no? — dijo mientras Konohamaru se sentía muy avergonzado.

— Pues… ¿Oye y tu como has estado?

— Ju… Sí claro cambiando el tema, ¿no?... ju, como sea… bueno… la verdad, estoy muy feliz porque el teme de Sasuke no se ha ido de la aldea… y bueno, yo…

— Los del clan Hyuga ya están haciendo preparativos para la ascensión de la nueva líder, dicen que será un gran festival — Decía alegre el castaño.

— Ah, sí… je, je… escucha Konohamaru ya debo irme, voy a ver qué quiere el 6to, nos vemos, ¡Adiós!

— ¡Adiós!, y Naruto, ¡no te rindas! — dijo el muchacho mientras se despedía y se marchaba del lugar.

— Lo sé, no lo haré. Dattebayo.

Ya en la oficina del 6to Hokage

— Oiga Hokage-sama, ¿sucede algo? — preguntó fastidiado el Uzumaki.

— Naruto, toma asiento, por favor.

— Ahora sí que me está asustando — Dijo tembloroso.

— ¿Recuerdas la última vez que hablaste conmigo?

— Sí, fue ayer — recalcó.

— Ah, ¿De verdad?, lo lamento Naruto pasar todo el día trabajando en la oficina me hace perder la noción del tiempo.

— Y ¿acaso ud. no descansa o algo Hokage-sama?

— A veces. — Sonrió —"Lo que te espera Naruto, ser Hokage no es nada fácil".

Ehm… y ¿bien?

— Bien, Naruto… Con respecto a lo que me dijiste ayer sobre el "prometido" de Hinata Hyuga, tengo mis leves sospechas, iba a decírtelo pero recuerdas que Tsunade entró molesta ayer por haber enviado a Sasuke a esa misión.

— Ja, ja sí. Dijo algo sobre que no debió haberlo hecho porque seguramente el iría por ella o algo y eso no era lo que había acordado en la apuesta. Creo que usted es bien tramposo.

— Ja, ja. Ella optó por Sakura. Si no hacía eso hubiese perdido una cantidad muy grande de dinero.

— ja, ja aunque, espere… Cuando la vieja Tsunade gana algún tipo de apuestas, no significa eso, ¿Qué algo malo pasará?, ¿mal augurio? O algo así.

— Eso y que no quería perder mi dinero. Pero verás es de eso exactamente de lo que quería hablarte, debemos tener cuidado, algo se acerca a la aldea y sí no es eso, puede que ya esté aquí, debemos vigilar al Hyuga. — Decía seriamente.

— sí-í Hokage-sama — Frunció el ceño muy preocupado.


Ino acomodaba algunos arreglos de flores, vaya que necesitaba una vida aparte de estar solo acomodando flores, amaba este trabajo pero siempre aspiraba hacer grandes cosas.

— Buenos Días Ino, hermosa.

— Sai, estas aquí — Dijo sonrojada — Buenos Días.

— ¿Necesitas ayuda?

— Ehm… ¡no!, ya voy a terminar, no te preocupes je, je — Dijo apenada

— Esta bien — Sonrió el pelinegro.

— Sai… ¿Alguna vez te dije que me encantan tus sonrisas?

— ¿Eh?

— "¡Rayos!, ¿Por qué dije eso en voz alta?", ejeje… no me prestes mucha atención.

— ¿Cómo no hacerlo? — Volvió a sonreír.

— ejeje, ¡basta!… — sonrió con el rostro totalmente rojo — Por cierto, ¿le has enviado a Sakura?, no respondió mi última carta. — Dijo pensativa.

— La verdad no le he escrito a ella, pero escuché que Naruto le envió la última vez y tampoco respondió.

— Ash, esa frentezota, ¿Ya se habrá hecho nuevos amigos?, realmente la extraño. ¡Cuando se entere de que estamos saliendo, morirá! — dijo nostálgica.

— Bien, pero no te juntes mucho con ella o se te pegará lo fea. — Dijo sarcásticamente.

Ino lo miró sin ninguna expresión en el rostro.

— Eh, lo siento, fue solo una broma — Dijo con una gota de sudor cayendo sobre su frente.

— No es eso, solo que… ojalá este bien… o sino tendremos que ir nosotros a escondidas de Tsunade a visitarla.

— Por supuesto —Dijo sonriente.

— Oye… Sabes realmente sí necesito un poco de ayuda — dijo con la mirada Inocente.

— Ja, ja bien… Pero esta noche tú y yo tendremos una cita ¿bien?, mañana estaré muy ocupada con el Hokage.

— ja, ja bien. Te amo Sai.

— Lo sé.

— ¿Eh?

— Ehm, que yo también je, je.


Pasaron solo dos días, Todo en la aldea seguía marchando bien. La aldea comenzaba a ser adornada por los preparativos del festival del clan Hyuga, Kakashi y Naruto tenían los ojos bien puestos en cada movimiento de la aldea, y desde luego Tsunade, aún tenía aquellos aires de Hokage que nadie se los quitaba.

Mientras el ex equipo Taka caminaba por las calles de Konoha.

— ¡aaaah!... Me siento una persona nueva — Dijo Karin mientras se estiraba — Vaya que esa misión nos hizo muy bien.

— ¿Qué dices Zanahoria?, no era ninguna misión, sino nuestro castigo — Dijo Tsuigetsu botando chorros de lágrimas por los ojos.

— Ash, ves tu siempre lo arruinas, ahórrate tus lagrimas infinitas eh!, admite que la pasamos genial, aunque sin nuestro Sasuke-kun, quiero decir sin Sasuke-kun.

— Sí, fue excelente, Gracias a ese pariente tuyo — refiriéndose a Naruto — Pudimos disfrutar de las grandiosas aguas termales estos dos últimos años. ¿No es así Juugo?

El peli naranja no se limitó a responder, buscaba algún puesto en el que comer, el largo camino de regreso a la aldea fue muy agotador.

Tsuigetsu observaba a la peli roja hacer muecas de "estiramiento". — Oye Karin, jamás me dijiste, ¿Qué hablaste con Sasuke aquella vez antes de irnos de la aldea?, eh.

— ¿Qué?, ¿Te das cuenta de que eso fue hace cuatro años? — Dijo frunciendo el ceño. — Aun así no te diré.

— ¿Queeé?, Ju… Seguramente te le habías declarado de nuevo a Sasuke — Dijo en tono irónico.

— ¡Cla, cla, cla-claro que no! — Decía totalmente alterada moviendo sus brazos por todos lados —…Descubrí que Sasuke-kun… Tenía otros planes…

— ¿Eh?, a que te refieres fosforo?

— …

*Flash Back*

Después de la guerra, Antes de que Sasuke tomara su "viaje de redención", los integrantes del Ex quipo Hebi, decidieron hablar con Sasuke, sobre su futuro, Karin decidió tomar valor y ser ella quién hablara mientras Juugo y Suigetsu estaban a una gran distancia de ambos.

El cielo estaba oscuro, una agradable brisa resoplaba entre ambos.

— ¡Sasuke-kun!, quería agradecerte por evitar que nos encarcelaran, ¿Crees que después de que regresemos volvamos a restaurar nuestro equipo? — Decía ilusionada esperando una respuesta.

— Me temo que eso no pasará Karin.

— ¿Qué, ¿Pero por qué?, Todos nos llevábamos tan bien, claro excepto por ese tonto de Suigetsu, no sirve para nada, deberíamos sacarlo, ¿no crees? — Dijo sonriente.

— Karin… He cumplido con mis objetivos… y ahora no está en mis planes continuar por ese camino.

— ¿Y qué sucederá con nosotros?

— Naruto habló con el Hokage para que les diera una oportunidad de vivir sus vidas sin pensar en los errores del pasado.

— ¿Qué es lo que estarán hablando Sasuke y Karin?, no alcanzo a oír — decía entre dientes el peli blanco.

— Sí sigues hablando no lograré escuchar nada — Dijo Juugo concentrándose.

— Ay, perdón.

— Lo único que deben hacer es empezar a vivir sus vidas, cada quién por su lado. Yo ya tengo mis planes.

— Sasuke-kun… aun así, sí necesitas algo de mí, aquí estoy.

—… Hpm… de hecho sí… Necesito que me ayudes a ocultar mi chakra por un tiempo… Tengo algo que hacer. ¿Crees que puedas hacerlo?

— "¿Qué escuché bien?, Sasuke-kun, si necesita mi ayuda, ¡Yeyy!". — Si-sí, Sasuke-kun.

— Hpm — Sasuke sonrió de medio lado. — Gracias…

— Sa-Sasuke-kun, debo decirte algo.

El Uchiha la miró a los ojos, dispuesto a escuchar.

— Verás… Quiero desearte mucha suerte en tu nueva vida… Jamás me arrepentiré de haberte conocido… Espero que jamás te olvides de nosotros, ah y una cosa más… Prometo que no volveré a molestarte, espero que… Que la mujer que amas, Realmente te merezca — Dijo cambiado su expresión a alegre.

— ¿La mujer que amo? — Preguntó atónito.

— Sí Sasuke-kun, aquella mujer que estaba dispuesta a irse contigo, sin importar que…

— "O realmente yo la merezca". Hpm, Suerte con Suigetsu.

— ¿Queeeeé?

— ¡Ah, ya escuché!, ¡dijo mi nombre!, ¿lo oíste no Juugo?

*Fin Flash Back*

— ¿Karin?, ¿Estás ahí? Oye tomate reacciona ¿quieres? — Dijo Suigetsu batiendo a la peli roja para que reaccionara.

— ¡No me toques! Estoy bien! — Dijo con furia.

— ¿Entonces?, ¿no vas a decirme nada?

— No Pescado de quinta, ¡ya deja de fastidiar!

— ¡Estás loca!


Con Sasuke luego de llegar del viaje de 2 días, en la Isla de las Aves.

— Oh, tú debes ser Sasuke Uchiha de la aldea oculta entre la hoja — Dijo Katzu el aldeano más importante de la pequeña Isla —… Estuviste hace un tiempo por aquí y tú… — Dijo atemorizado recordando.

— No se preocupe, vine sólo por un encargo de la aldea, El 6to Hokage Kakashi Hatake, me envió.

— Oh, sí, si Hatake, a ver, ah sí!, quiero que le entregues esto por favor — El anciano le entregó un paquete misterioso a el Uchiha. — Guárdalo bien por favor — sonrió.

— Hpm…

— ¿Desea tomar algún pequeño descanso antes de volver joven Uchiha?

— No, estoy bien. Gracias — Guardó el pequeño paquete en su bolso.

— ¿Eh?, Joven, ha tomado un largo camino hasta aquí, la posada de descanso de mi pequeña Isla está en mantenimiento, pero conozco un lugar en el que puede descansar plácidamente.

— Hpm…

Luego de unos 15 minutos de viaje en Yate, ambos llegaron hasta el lugar.

— Bien, Joven Uchiha, Esta es…

— La Aldea de las Plantas… — Pronunció en seco el Uchiha.

— Así es… por lo visto ya la conoce. Bien puede descansar un poco, la gente de aquí es muy amable y Cuando esté listo puede partir sin problemas.

El pelinegro bajó del yate, puso los pies en tierra firme y de inmediato una extraña sensación acorraló su cuerpo.

Comenzó a caminar en pasos lentos por la pequeña aldea, no pisaba las calles de ese pueblo desde hace unos 3 años atrás, este había sido uno de sus últimos lugares que visitó en su viaje de redención. Lugar donde tuvo mucho tiempo para pensar acerca de lo que quería hacer con su vida, a explorar el mundo.

Sasuke caminó unos metros más hasta llegar a una tienda de comestibles y decidió preguntarle a quién aparentemente era una mujer — Ejem, Disculpe. Busco a alguien. — Dijo en tono serio.

La mujer no se podía divisar bien, estaba agachada acomodando unas cajas debajo de las vitrinas del mostrador — Oh, Bienvenido, puede… — la mujer se puso de pie al ver a Sasuke allí parado.