Hola!!!

Bueno lo prometido es deuda, aquí teneis el nuevo capítulo! ^_^


CAPITULO 12

Podía sentir el ambiente tenso en el aire.

Nadie hablaba.

Todos intentábamos evitar la mirada de todos. Sin lugar a dudas este era uno de los momentos más incómodos que recordaba...

Hacía apenas unos minutos que habíamos llegado todos a casa de Mike y ninguno se dignaba (incluyéndome) a empezar la conversación.

Hasta que el silencio me harto y hable yo.

- Pensaba que habíamos venido a hacer un trabajo y no a admirar el paisaje.- dije ya molesta por el silencio y la hostilidad que reinaba en el ambiente.

- Sí, tienes razón Bella. Bien, el trabajo es sobre mitos y leyendas propongo que cada uno exponga su idea y luego lo decidimos.- dijo Edward, agradecí en mi fuero interno que alguien más se dignara a hablar, ya que temía que me dejaran hablando con las paredes.

Me pareció una buena idea la propuesta de Edward, pero antes de que tuviera tiempo a expresar mi conformidad Jessica se me adelantó.

- Me parece bien, Edward.- dijo levantando una mano y poniéndola encima de una de las manos de Edward.

Aparte mi vista mientras cerraba los ojos con dolor.

- ¿Quién quiere empezar?- insistió Edward al ver que el silencio se volvía a hacer presente.

Mientras Edward hablaba intente controlar mi expresión, la cual estaba segura que era un libro abierto. No podía darme el lujo de que vieran mis sentimientos. Tenía que evitar a toda costa que se enteraran de mis sentimientos hacia Edward. Por lo que recompuse el rostro y sonreí con la más falsa de las sonrisas, aún así, esperaba que no notaran la diferencia.

Me percate de que nadie aún había respondido a la pregunta de Edward, por lo que otra vez decidí ser yo quien rompiera el hielo. Aunque eso implicara volver a mirarle a los ojos.

- Pues yo misma, a ver...- dije mientras meditaba sobre que mito podíamos hacer el trabajo.- ¿Qué os parece el del monstruo del lago Ness?

- Me parece una muy buena idea, Bella.- me alentó Edward mientras me dedicaba una hermosa sonrisa torcida que hizo que mi corazón empezara a latir aceleradamente.

Sonreí tímidamente mientras me atreví a posar mi vista en sus ojos, por unos segundos me quede atrapada en esos ojos color topacio que tanto amaba y mientras me obligaba a despegar mi mirada de la suya vi por casualidad la mirada tan hostil que Mike le dedicaba a Edward. Era cierto que siempre se miraban así entre ellos pero había un no sé qué que hacía que esa mirada fuera diferente. Era como si una nueva oleada de odio, más profundo, se instalara en ella.

- Mike, ¿ocurre algo?- pregunté.

Mike dejo de mirar a Edward y inmediatamente cambio su mirada, ahora su expresión solo denotaba amabilidad.

Sus bruscos cambios de humor me desconcertaban.

Mike, anteriormente, me había confesado que estaba celoso. Celoso aunque no tuviera motivos, ya que Edward no sentía nada por mí. Eso lo tenía más que claro.

- No, Bella, no pasa nada. Bueno pues mi idea para el trabajo seria sobre el Pies Grandes.- dijo cambiando rápidamente de tema.

- Es una buena idea, Mike.- le apoye.

- Gracias Bella.- dijo con una gran sonrisa, a la vez que imitaba el ejemplo de Jessica y apoyaba su mano encima de la mía.

Me limite a devolverle la sonrisa.

Si este mismo gesto o el de la mañana (cuando Mike me rodeo con su brazo) hubieran sucedido ayer me hubiera apartado de Mike. Pero ahora ya no. Estaba decidida a intentarlo.

No importaba si yo estaba a gusto con Mike o no, lo único que importaba era que tenía que olvidarme de Edward. Además como decía el refrán: "El roce hace el cariño".

Yo misma puse mala cara solo de pensarlo, por suerte nadie se percato de mi mueca.

Tal vez ahora el plan no me resultaba agradable, pero iba a darle una oportunidad a la única solución posible que tenia para olvidarme del ángel de ojos dorados.

- Pues yo estaba pensando en los hombres lobo, el otro día en la tele hicieron una peli sobre ellos. Creo que se llamaba la marca del lobo.- dijo Jessica.

Cuando Jessica nombro a los hombres lobo sentí una sensación rara, era como si un recuerdo luchara por salir a la superficie. Pero al cabo de los segundos me di por vencida, era demasiado incomodo intentar evocar ese recuerdo. Era como intentar ajustar tu vista a una imagen que esta a miles de kilómetros de ti. Sabes que está ahí, pero no consigues verla. Pues lo mismo me pasaba con ese recuerdo, o al menos eso esperaba que fuera. La verdad es que era la primera vez que experimentaba una sensación tan extraña.

Me puse la mano en la frente por la molesta sensación que sentía.

- ¿Bella te encuentras bien?- me pregunto alarmado Edward. Acción que me sorprendió, ya que eran raras las veces que se mostraba cercano. Tan raro que las podía contar con la mano, dos: el día que perdí la memoria y la noche anterior en su cocina.

Era cierto que habíamos mantenido más conversaciones, pero pocas veces podía ver ese brillo en sus ojos. Cuando tenía ese brillo en su mirada era como si fuera otro Edward, otro mucho más cercano y totalmente diferente.

- Sí, es solo que... bueno no importa, no es nada.- dije intentando quitarle importancia, ya que no me apetecía explicarles lo sucedido. Ya que ni yo misma estaba segura de lo que me había pasado.

Me costó convencerles de que me encontraba bien y cuando al fin lo conseguí volvimos al trabajo.

Edward era el único que aún no había dicho su propuesta.

- Hay muchos mitos, la verdad, como el... de los vampiros.- dijo Edward.

Otra vez volví a tener la misma sensación que antes. Pero esta vez más fuerte.

- ¿Puedo ir al servicio?- dije mientras me levantaba de la silla rápidamente, no quería que volvieran a preocuparse por mí.

- Claro, es la segunda puerta a la derecha.- me indico Mike.

Antes de marcharme pude ver la mirada ¿preocupada? de Edward. En cambio los demás seguían hablando, por suerte no se habían dado cuenta.

Encontré fácilmente el aseo, una vez entre cerré la puerta a mis espaldas. Y me senté en el suelo rodeando mis piernas con mis brazos.

Cada vez la sensación era peor, peor porque intentaba recordar con todas mis fuerzas. Ya que no quería desaprovechar esta oportunidad, era la primera vez que mi mente daba signos de algún recuerdo, o eso al menos quería creer...

Note como una esperanza empezó a crecer dentro mi de que tal vez recuperara mis recuerdos y con ello mi vida. Por ello intentaba con todas mis fuerzas evocar ese recuerdo que estaba completamente borroso en mi cabeza, lo que provoco que me sintiera aún peor de lo que ya estaba. Era como si alguien me estuviera martilleando la cabeza, aunque era consciente de que eso no sucedía.

No sabía cuánto tiempo llevaba sentada en el suelo, pero sabía que no podía esperar mucho o los demás se preocuparían.

Así que no tuve más remedio que intentar dejar de recordar, lo que hizo que el dolor en mi cabeza fuera desapareciendo lentamente. Me refresque el rostro y salí.

- ... lo que yo digo es que lo de los vampiros está muy visto, es una de las mayores tonterías que he oído. Por favor... personas alimentándose de sangre... ¡qué tontería!- bufo burlonamente Mike.

Me percate de que Edward sonreía de una forma extraña, como si las palabras de Mike tuvieran doble sentido para él...

No tarde en notar la mirada de todos clavada en mí. Al parecer Mike y Edward no eran los únicos que se miraban hostilmente, Jessica me miraba de igual forma.

¿Se habría dado cuenta de lo que sentía por su novio?

Intente convencerme de que eso era imposible... ya que cuando había ido al aseo no me miraba de esa forma, así que era imposible que hubiera descubierto nada estando yo en otra habitación y en tan pocos minutos.

Fuera como fuera su mirada me resultaba molesta.

- Bella, estábamos hablando de todas las opciones que han surgido, ¿cuál prefieres tú?

- Vampiros.- dije sin pensar, sorprendiéndome a mí misma.

Mike me miro molesto pero no dijo nada.

- Bien, pues qué remedio hagamos el trabajo de vampiros... uuhh que miedo...- dijo rodando sus ojos con gesto de resignación.

No sabía que había pasado en mi ausencia, pero ahora el ambiente era mucho peor que al principio. Y eso ya era decir.

Estuvimos toda la tarde buscando información en internet sobre todas las clases de vampiros, intente no pensar mucho en el tema ya que no quería que esa molesta sensación volviera. No en ese momento cuando estaba rodeada de gente. Esperaría a llegar a mi casa.

Por lo que de mientras me concentre en pensar en el fin de semana.

La acampada me tenía un poco preocupada, con mi torpeza y el poco sentido de orientación que tenía yo era capaz de perderme en el bosque con total facilidad. Más valía que llevara una brújula conmigo... solo por si acaso.

Suspiré.

El tiempo fue pasando más rápido de lo que esperaba, tal vez tuviera algo que ver que una vez todos tuvimos nuestra tarea asignada nadie se molesto en entablar conversación.

- Bueno, ya se está haciendo tarde y Bella y yo aún tenemos planes.- dijo Mike invitando al resto de los presentes, claramente, a que se fueran.

Noté que una sonrisa asomaba por el rostro de Jessica, en cambio Edward parecía tenso, angustiado.

- Buenos, nosotros nos vamos, ¿no Edward?- dijo mientras se ponía en pie.

- Supongo, pero antes... ¿podría hablar contigo Bella, a solas?- dijo recalcando las dos últimas palabras.

Mike le fulmino con la mirada y la sonrisa en el rostro de Jessica desapareció para convertirse en una mueca disgustada.

- Claro.- dije dudosa.

Nos encaminamos hacia la salida mientras notaba las miradas de Mike y Jessica clavadas en mi nuca.

- ¿Qué ocurre?- le pregunte extrañada por su expresión.

- Estooo... ¿seguro que no prefieres que te lleve ahora a casa? Lo digo porque Alice tiene muchos planes para esta noche, ya sabes cómo es ella, nunca puede parar quieta.- sonrió torcidamente y por un momento se me paro el corazón.

Sonreí tenuemente ante el comentario sobre Alice.

- Ya tengo planes.- respondí, parecía como si no quisiera que me quedara con Mike.

- Lo sé.- dijo con un suspiro.

Aún le miraba confundido por su actitud. Pareció estar dudando unos segundos antes de proseguir.

- También lo decía porque he notado que te encontrabas un poco mal antes, tal vez necesites descansar…- insistió.

- Estoy bien.

- Bueno, está bien, cuídate. Nos vemos en casa. Ya sabes cuando quieras volver solo haznos un toque al móvil a mi o a Alice y vendremos a buscarte.

- Gracias, pero no hace falta. Mike se ha ofrecido a llevarme.

- Bueno, solo por si acaso. ¿Llevas el móvil encima, no?

Asentí y se volvió a meter al interior de la casa.

No entendía su comportamiento.

No tardo en salir en compañía de Jessica. Ya que habían llegado juntos en el Volvo de él, al igual que yo y Mike en el coche de este. Después del instituto habíamos ido directamente a la casa de Mike (después de dar la clase extra, tanto Mike como Jessica nos esperaban en un banco, ya se estaba haciendo costumbre que también ellos se quedaran una hora más después de clase).

Una vez se fueron volví a entrar al interior de la casa. Mike me esperaba con una enorme sonrisa.

- Bueno, al fin solos.- suspiro como si fuera un gran alivio el que se hubieran marchado.

- Sí.- dije intentando sonar animada.

La verdad era que hubiera preferido irme con Edward y pasar la noche haciendo alguna ocurrencia que tuviera Alice que con Mike. Pero me volví a recordar por milésima vez que debía intentarlo.

- Bueno, ¿has decidido ya que quieres hacer?- le pregunte ya que aún no me había dicho lo que tenía planeado.

Sin mediar palabra alguna se dirigió a un cajón y saco una película, Titanic.

Pedimos una pizza y nos acomodamos en el sofá. Mike apago las luces y empezamos a ver la película en completa oscuridad, lo único que iluminaba la pequeña estancia era la televisión.

A mitad película noté como un estremecimiento recorría mi cuerpo por culpa del frio, Mike se dio cuenta y trajo una manta. Nos cubrió a ambos con ella.

Minutos después vi por el rabillo del ojo como Mike bostezaba y alargaba su brazo fingiendo estirarse (un truco bastante antiguo) mientras posaba su brazo encima de mis hombros.

No me aparte, es más, intenté fingir que no me importaba.

Solo le mire y sonreí tenuemente. Él me devolvió una gran sonrisa. Parecía complacido de que no le hubiera rechazado.

Al cabo de los segundos noté una presión en mi rodilla, la cual estaba oculta por la manta. Era la mano de Mike la que ejercía esa presión, ya que estaba acariciando mi rodilla.

Esto no me lo esperaba. Antes de que tuviera tiempo a reaccionar mi móvil sonó.

Ambos nos sobresaltamos y me levanté bruscamente fingiendo que era para coger el móvil que se me había quedado atascado en el bolsillo, aunque la verdad era que lo hubiera podido coger perfectamente sentada.

Pero cuando fui a responder me encontré con llamada oculta. Antes de que tuviera tiempo a responder el móvil dejo de sonar, habían colgado.

- Lo siento.- me disculpé mientras me volvía a sentar.

Continuamos viendo la película y al cabo de los minutos volví a sentir la mano de Mike en mi rodilla, la cual nuevamente volvía a acariciar. Mi cuerpo se tenso.

Otra vez volvió a sonar el móvil, mis labios se fruncieron hacia arriba. Las dos veces que mi móvil había sonado había sido en el momento oportuno.

En esta segunda vez volví a fingir que tenía problemas para sacar el móvil y me volví a levantar. Y al igual que antes era llamada oculta, pero, otra vez, antes de que tuviera tiempo de responder el móvil dejo de sonar.

Mike me miraba molesto.

Me volví a disculpar y al final no tuve más remedio que apagar el móvil, a petición de Mike. Si Mike lo intentaba una tercera vez ya no tendría escapatoria.

Era cierto que quería intentarlo con Mike pero que empezara a meterme mano no es que entrara en mis planes de lo que deseaba hacer esa noche.

Resignada me volví a sentar cubriéndome con la manta, ya que la habitación estaba helada. Me preguntaba porque no encendería el aire acondicionado ya que los dos teníamos frio, pero me pareció grosero preguntárselo.

Como suponía volví a sentir la mano de Mike en mi rodilla, mi cuerpo en respuesta se volvió a tensar.

- Esto, Mike...- dije mientras me mordía el labio. No sabía cómo decirle que quitara su mano de mi rodilla de una forma amable.

- Sshhh, Bella.- me calló como si supiera lo que fuera a decirle.

Pensé en volver a insistir pero no quería que se molestara conmigo ya que en el día de hoy no es que hubiera sido Miss simpatía con él. Y total, si solo era una caricia inocente...

Otra vez no pude evitarlo y puse mala cara por mis propios pensamientos.

Mike estuvo acariciando durante varios minutos mi rodilla, esta vez ninguna llamada "interrumpió".

Pensé que tal vez estaba exagerando, ya que Mike vería esa caricia de lo más normal, ya que éramos novios. Así que intente ignorar el hecho y volví a intentar concentrarme en la peli.

Pero entonces Mike cruzo la raya. Sentí como su mano subía por mis muslos.

Inmediatamente me separe de él bruscamente.

Mike me miro con cara de no haber roto un plato en su vida.

- ¿Qué pasa, Bella?

Estaba molesta con él por las libertades que se había tomado, una cosa es que quedáramos para hacer algo juntos y otra muy diferente es que no parara de meterme mano.

- Mike, sabes muy bien lo que pasa.- dije un poco borde.

"Bella, tranquilízate, Mike es tu único as en la manga para olvidarte de Edward. Así que contrólate", me recordé a mí misma.

- No, no sé lo que pasa. Ya que yo no veo nada raro en que intente acariciar a mi novia.- dijo molesto por mi rechazo.- Hoy cuando me dijiste de hacer algo juntos pensé, estúpidamente supongo, que tal vez querías estar conmigo.

- Y quiero estar contigo.- mentí, aunque no del todo, quería estar con él pero no por los motivos que él creía- Lo que pasa es que...

- ¿Qué? Ya no me quieres, ¿no?- dijo haciéndose la víctima.

- Mike yo...- no sabía que responder a eso.- Entiéndeme, no me acuerdo de lo que siento por ti por la amnesia y lo sabes, pero también sabes que lo estoy intentando, pero tú no me lo pones nada fácil.

- Es que para mí tampoco es fácil ver como babeas por Cullen, siento que te pierdo Bella...

¡Mierda! Como había temido el día que me pidió disculpas, Mike, sabia sobre mis sentimientos hacia Edward.

- Eso no es cierto.- volví a mentir, ya que si le confesaba la verdad seguramente se enfadaría al enterarse de que le estaba utilizando y no podía permitirme ese lujo, le necesitaba.

- ¿Ah, no?- su rostro dejo de estar disgustado y me miro de una manera extraña. Juraría que estaba conteniéndose para no sonreír. ¿Qué estaría pensando?

- Demuéstramelo.- soltó de repente.

- ¿Qué te demuestre qué?- pregunté confusa ante sus palabras.

- Demuéstrame que no sientes nada hacia Cullen.

- ¿Cómo quieres que...- empecé.

- Bésame, si de verdad no quieres a Cullen bésame y demuéstramelo.- dijo rápidamente interrumpiéndome.

¿¡QUÉ!?

Esto no me podía estar pasando...


¿Quién quiere asesinar a Mike? YO, YO, YO!!! jajaj... XD

Bueno espero que os haya gustado. Hacedme saber que os ha parecido a través de reviews, please! ^^

Nos vemos en el proximo capitulo! n.n