12.
-Todavía temblaba de frío, impotencia y dolor entre sus brazos. El tiempo para sanar las heridas en ambos había sido prácticamente nulo; ella al verle tan afligido fiel reflejo de su sentir, guardó silencio y disfrutó como hacia un tiempo de su confortante y necesario abrazo apretándose contra su pecho, escuchando el fuerte latir que calmaba su débil corazón. Sabía además, que esos fuertes y protectores brazos, fueron su fortaleza siempre que necesito de ellos; pero ahora, la situación y el escenario era otro.
Él estaba solo, pero ella no debía de estar lejos, temerosa ante cualquier adversa reacción intentó zafarse de ése imponente hombre y enfilar sus pasos hacia el auto que por ella aguardaba. William por su parte se negó por un momento a soltarla, sabía que no debía humillarse más; pero sentirla tan delgada y frágil, le sorprendió. Así que haciendo acopio de una fuerza inexistente, la liberó de su agarre.
-estás mejor? -Preguntaba él con clara preocupación notándola hipar mientras sufría su evasiva mirada y notaba su respingada nariz enrojecida.
-sí, gracias. –respondió ella cubriendo su sucio vestido con su abrigo. La tarde era fría, húmeda y totalmente funesta.
-te llevo. No puedo dejarte aquí en este estado.
-no es necesario William, he …he venido acompañada
-de quién? del aire?
-él, está en el auto. Se lo he pedido
-entiendo. Qué estés bien entonces; -William levantó sus manos tratando de no volver a tocarla, giró sobre sus talones intentando alejarse lo más pronto de ella, al avanzar unos pasos sin voltear a mirarle le dijo,
-la lectura de su testamento será el viernes. No debes faltar,
-no quiero nada. Ya le había dicho.
-pues entonces, ve pensando a quién heredaras sus bienes. En caso que sea así, claro está.
Dicho esto siguió caminando con pasos cortos cubriendo sus manos con su abrigo. En lo más profundo de su corazón deseaba que ella corriera hacia él y lo abrazara diciéndole la verdad de lo antes sucedido; pero eso no sucedió. Pudo vislumbrar su auto, el flamante BMW color rojo que él mismo le regalara. Ahí estaba ése hombre, el hombre que le había robado su sueño con ésa ingrata mujer. La vio dirigirse al auto mientras el hombre bajaba y le ayudaba abordarlo besando su frente como tantas veces él también lo había hecho. Sintió morir en ese momento tan íntimo; ella se regalaba a otro hombre, mucho más joven que él, los celos y el despecho le carcomían el alma misma. Quiso avanzar hacia ellos y propinarle la puñera de su vida a ese estúpido, pero de qué serviría? Ella tomó su decisión,
-William cariño nos vamos? -preguntaba su madre quién esperaba por él mientras lo veía deshacerse en frustración por aquella ingrata,
-claro mamá, hay personas que atender. –William subió a su auto exhalando todo el aire contenido en sus pulmones, se sentía desecho, vacío. Dos importantes mujeres habían partido de su lado; a una la había perdido hacía casi 4 meses atrás y la otra tan solo unos días antes. Posó sus manos en el timón del vehículo con tanta fuerza que sus nudillos se tornaron blancos. Sentía odio, decepción, rencor, dolor todo lo malo se acumuló en su corazón. La había abrazado, por última vez la había abrazado, ella estaba bastante delgada, demacrada, ni siquiera el maquillaje podría ocultar su dolor; pero por qué? No dejaba de preguntarse cómo pasó de la noche a la mañana a los brazos de otro hombre,
Condujo con calma hasta la casa Ardlay donde familiares y parientes esperaban a compartir algunos momentos; pero él no estaba para ellos, así como llegó subió a cambiarse e intentar desaparecer. Quería y necesitaba estar solo. Un toque a la puerta lo molestó, hasta que una conocida voz le saludó,
- William finalmente te veo, puedo hablarte?
-George ahora mismo no. Estoy por salir y por favor si mi madre te pregunta dile que no me has visto,
-En realidad William, sería tan solo unos minutos. Por favor acompáñalo, dijo Rose quién aparecía a espaldas de su marido tratando de robar un poco su atención, -les traje una botella, por si se hace necesario,
-William le miraba detenidamente, su cuñado rara vez estaba en Chicago; sus negocios lo mantenían casi de manera permanente en Europa. Intuyó que podía tratarse de su hermana quien estaba igual de devastada que él, lo siguió hasta el interior de la habitación, al entrar escuchó cómo este puso el cerrojo, algo grave debió ocurrir para requerir tal privacidad.
-qué ocurre? es Rose?
-No, por supuesto que no.
-Antoine? No lo trajeron, imagino que fue lo mejor pero… en qué puedo ayudarte George? Por favor se breve, quiero irme de viaje hoy mismo
-Rose y yo hemos hablado sobre tu situación William,
-mi situación. De qué hablas?
-vamos, deja el hermetismo. Para nosotros nunca fue un secreto la relación que con esa niña mantuviste. En ésta casa casi todos lo sabíamos y eso incluye la servidumbre pero; como ella y tú eran tan carismáticos, cualquier incidente pasaba verdaderamente desapercibido, hasta que…
-George, de verdad no tengo tiempo ni paciencia para desgastarme más en esto. Quieres saber qué ocurrió? Pues esto fue lo que ocurrió; Ella me dejó, se enamoró de su compañero de universidad, en un soplo abrió y cerró los ojos a nuestra relación. Yo siempre, escúchame siempre estuve expectante de ésa posibilidad, ella era muy joven y yo… solo me ilusioné, es todo.
-William, sí la viste hoy verdad?
-creo que todos, qué con eso?
-no te das cuenta muchacho? Algo no anda bien aquí. La señorita lucía nerviosa, ausente, su aspecto es verdaderamente deprimente, no te preocupa que esté enferma o deprimida? -William hacía memoria, había notado todo eso y con ello qué?
-lo noté, claro. Desde que cuidaba a mi tía casi no probaba bocado; dormía poco pero era la única con la capacidad de hacer que mi tía Elroy durmiera al menos algunas horas con ella cerca. No veo nada extraordinario, la amaba eso no lo puedo negar.
-bien William, quisiera tratar de entender por qué la dejaste simplemente ir, por qué no luchaste? Qué acaso ése hombre es mejor hombre que tú?
-para qué hablar de esto? No hay caso, la decisión fue suya y yo jamás la forzaría a permanecer conmigo,
-estas seguro? -George se acercó a su cuñado brindándole un vaso de buen whisky escocés, esa tarde quería escucharlo hablar cosas que no había hecho con nadie desde aquella ruptura pues al no ser una relación pública, todo como había comenzado había terminado, en el anonimato; escucharía argumentos y luego, tomaría acciones.
-a qué viene esto George, están preocupados por esa niña inmadura cuando hay muchas cosas aquí que resolver aún. Mi tía seguro ha dejado un fideicomiso para ella, no tuvo hijos y es mi deseo que su voluntad se cumpla al pie de la letra aunque esa testaruda no quiera.
-escúchate! Niña inmadura?
Así llamas a la mujer a quién le construiste una mansión de dos millones de dólares?
A quién le obsequiaste un lujoso auto de más de 160 mil dólares?
A quién le transferiste a su cuenta bancaria cinco millones como obsequio o lo que haya sido en calidad de aceptarte o no lo sé aún…
-tú como sabes todo eso? En todo caso, si lo hice qué más da? En la vida se gana, se pierde, ella decidió marcharse de mi lado,
-William quién quemaba su garganta de golpe vaciando el fino licor en ella, aventó el vaso estrellándolo contra la pared; me dejó George, me dejó maldita sea! Eso querías saber? Me voy, no estoy para esto
–caminó hasta la puerta pero antes de abrirla,
-William espera! Hemos descubierto una situación inusual, por eso quería verte. Lo de ustedes, claro que nos importa igual pero a fin de cuentas es tu vida. Tan solo te dijo que se iba con otro y tú lo creíste sin exigir siquiera explicaciones después de hacerla tu mujer.
-eso también lo sabe toda la mansión? Vaya! Qué es lo que no saben?
-lo que no sabemos, es a quién le entregó un millón de dólares. Lo de su intimidad…
-olvida mi intimidad quieres; dijiste que entregó un millón de dólares?
-así es, sin rastro de transacción alguna, Archibald lo confirmó. Solo lo sacó de su cuenta, y desapareció. Cómo era una fuerte suma, el banco llamó a tus teléfonos y tú solo dijiste " que haga lo que quiera…"
-eso es cierto. Si le di el dinero, es libre de hacer con él lo que guste. Tal vez compró un lugar donde vivir,
-de un millón? Pareces que no la conociste lo suficiente. Ella no haría algo así.
-a dónde quieres llegar George? qué más sabes?
-bueno, tú hermana y yo hemos tenido que escuchar a tu madre noche tras noche, día tras día desde que llegamos. Ella sospecha que entre ustedes sí ocurrieron más que simples besos y abrazos, no está segura si Candy lo hizo para asegurarse un futuro promisorio contigo, o porque tenía un cómplice.
-qué? No, ella no llegaría a extorsionarme de ésa forma, ja,ja,ja tal vez Eliza u otra mala mujer de mis pesadillas pero no ella.
-cómo lo sabes? –preguntaba George,
-solo lo sé. No pudo ser mentira todo lo vivido, lo que sentimos. Algo de bueno debió haber…
-volvemos atrás entonces. Te dejó, sí y la pregunta que me hago es por qué? Tú sabes dónde vive ahora? Sabes quién es ése hombre que alucinas? Sabes si está enferma o por qué está tan desmejorada?
-me apartó de su lado cómo quieres que lo sepa. Lo único que hice, fue rastrear sus llamadas.
-y qué encontraste?
-solo llamadas a la mansión y un número que corresponde a una criada.
-qué criada?
-Pamela, ella…ella sabía de nuestros encuentros. Siempre le tuvimos confianza,
-dónde está esa criada ahora? Sigue aquí en la mansión?
-no lo sé. Que estas sugiriendo George? –preguntaba William
-a mí lo que me parece, es que Candy pudo haber sido extorsionada y no te diste cuenta. Quizás yo esté delirando, es verdad, pero me parece extraño todo, de principio a fin. Ella te ama William, algo debe tenerla presionada
-claro, presionada por su nuevo novio que parece tener su misma edad. –afirmaba William,
-qué novio? La cosita afeminada que conduce su auto?
-cómo que afeminada?
-lo vimos al salir del camposanto. Rose se detuvo a platicarle, estaba recostado en el auto. Parecía mantener una conversación cortante con ella hasta que yo llegué. Se puso nervioso, se presentó conmigo y cuando me despedí, me dijo "guapo", -no sabes la aberración que sentí, sin duda es un chico extraño!
-William casi estalla en carcajada, por momentos sus ojitos se iluminaron de esperanza, acaso sus celos estúpidos no le habían dejado ver con claridad las cosas? Recordó como después de tres largos días donde prácticamente tuvo secuestrada a su futura esposa en aquél idílico nuevo hogar, llegaron a la mansión Ardlay y quedaron en cenar por la tarde en el café donde alguna vez, tomaran una memorable foto. Se levantó con cautela caminando hacia un cajón de su pieza abriéndolo y sacándola. Cómo ráfaga, los recuerdos más hermosos entre ellos antes de aquella horrible tarde regresaron dándole impulsos a su agonizante corazón,
-4 meses atrás-
-Amor, que dijo Elroy?
-dijo que si queríamos tomar un vuelo a París, lo hiciéramos ahora mismo!
-mentiroso, ella quiere que volvamos?
-tenemos, mi madre llega mañana. No le daré motivos para anular nuestro compromiso. Usted, señorita se casa conmigo porque se casa, te amo… enana!
-enana? Ja, tú que eres? Un pie grande,
-te gusta mi pie grande, no lo niegues…
-las mejores cosas… vienen en envases pequeños, eso no lo olvides tú; y sobre tu pie grande, debe ser así no? pues eres grande!
-Candy, yo me refería a… olvídalo amor, solo bromeaba un poco. -Ella lo fue empujando hacia la alberca, ellos mismos se habían encargado de llenarla aunque le faltaran algunos detalles. Los días de sol y luna a lo Adán y Eva apenas iniciaban para estos dos; era arriesgado, William lo sabía. La casa necesitaba seguridad y con su princesa ahí, todo tendría que estar en perfecta armonía después de su luna de miel por París, era el lugar que ella había elegido. –Supongo, que si fueras más grande, tendrías que usar raquetas como zapatos para mantenerte en pie; de hecho, espero que no crezcas más, o no podre amarte, oh… quizás tengamos que llamar al doctor para que me revise, -decía esto con total picardía e inocencia fingida, estaba que se moría por avergonzarlo por decirle algo tan vulgar como lo de pie grande, pero le demostraría que tonta, no era. Finalmente logró su objetivo, William estaba tan atónito que a falta de reconocimiento del lugar, cayó finalmente al agua. Las risas mutuas alivianaron el momento, él terminó correteándola por la terraza y lanzándose con ella en brazos. Nuevamente, volvieron hacer el amor perdiendo la cuenta del número de veces en esos días, la aprisionó contra las revestidas paredes de la alberca besando de manera inclemente sus pechos, cuello y labios haciéndola sentirse ahogada, pero de amor; ella le aprisionaba su cintura acercándolo más a su cuerpo, la escasa ropa que tenían puesta de pronto solo flotó, sus cuerpos acompasados se movían dentro del agua creando pequeñas olas en cada vaivén que daban de forma sincrónica; solo eran ellos dos… los gemidos ya no eran tan reprimidos como la primera vez, a la luz de la luna, en un ambiente tan íntimo, escuchándolo jadear de placer sin inhibiciones ella sencillamente le imitaba, dejaba salir de su boca sonidos que manifestaban su nivel de excitación, gozo y placer, recorría con sus manos su cuello y cabellos buscando un lugar de dónde sujetarse; la pasión era desbordante. Estaban enamorados, amándose abiertamente, deleitándose a plenitud con la promesa de ventilar su amor a los cuatro vientos y bendecirlo ante Dios en santa unión.
-Sentado en la cama, sin decir palabra dejaba escurrir algunas lágrimas cargadas de dolor, tristeza y soledad. Se sentía como un imbécil creyendo que ella volvería a su lado, un agudo y punzante nudo en su garganta le impedía hablar. Allí, aferrado a su foto, la observaba sentada en sus piernas regalándole su jovial y vital sonrisa; eran sus 16, en aquel café aquella madrugada inolvidable para ambos donde se conjugaron el anhelo, el deseo y el amor. No podía olvidarla, la tenía clavada en su pecho… tatuada en su alma… deslizó su mano libre palpando la fina seda fría que cubría la cama donde algunas veces retozaron de alegría. Los meses posteriores a su ruptura, ella seguía visitando la mansión apoyando a su tía pero ahora? , ahora entendía que no la vería más,
-La amo George, con toda mi alma y me maldigo por esto,
-trata de tranquilizarte William, haré un par de llamadas y regreso. –George se sentó a su lado, colocando su mano en su hombro en señal de apoyo; Te juro cuñado, que si alguien le ha hecho daño, pagará muy caro todo esto. Trata de descansar un rato, no estás solo en esto William, estamos todos contigo,
-A George Villers, le dio dolor e impotencia verlo tan afligido; William no había conocido las bendiciones de un verdadero amor como este y estaba seguro, que algo había sucedido. Salió de la habitación permitiéndole unos momentos solo, sabía que estaba desecho pero él necesitaba confirmar dónde estaba la tal Pamela, sin perder tiempo se dirigió a la cocina, allí estaría el encargado; minutos después confiaba a su esposa y Archibald Conrwell toda la situación; Pamela Lewis Donovan había renunciado, no dijo nada simplemente un día no volvió hacía exactamente tres meses y dos semanas antes.
-Has dicho Donovan? Que coincidencia amor, -respondía Rose a su esposo
-que tiene ese apellido Rose ? Explícate –indagaba Archibald,
-Elizabeth Donovan, fue la amante de papá. La misma mujer con quién William tuvo un romance. Estoy segura que no la quería lo suficiente, pero por esa mujer papá decidió volver a Chicago y justo ya sabes lo que pasó en ése vuelo. Tal vez tengan alguna conexión, no lo sé.
-tú madre lo sabe?
-no lo creo. Ella, después de la muerte de papá regresó aquí pero no se encargaba de nada. Estuvo deprimida mucho tiempo tratando de sobrellevar la situación con William hasta que él decidió que volar y vivir en distintas ciudades era lo mejor para todos. Mi hermano llegó a sentirse culpable de la muerte de papá
-tenemos que ayudarlo Rose, está muy afectado. Insisto que algo debe ocurrirle a ésa chica. Ahora mismo daré instrucciones para darle vigilancia oculta, mañana hay que averiguar todas las transacciones de esta mujer, ubicarla, saber si tiene algún nivel de parentesco con la tal Eliza. –Archibald estaba decidido a darle cacería a todo aquél que estuviese involucrado, sabía que William no había hecho nada respetando la decisión de Candy y lo más seguro, por la enfermedad de Elroy todo estaba en pausa,
-me parece perfecto. Voy a llevarle algo de comer a William, debe estar desecho pero igual debe comer, -Rose no le comentaría a los caballeros presentes lo que ella y su madre querían primero confirmar,
-al llegar a la habitación; Rose encontró la puerta entreabierta. Su madre estaba a su lado acariciando sus cabellos y delineando su hermoso perfil. Lágrimas corrían por sus mejillas, era su hijo quien sufría el desamor de aquella chica. Estaba afectado y sufriendo; ahora dormía plácidamente.
-Vaya, parece que el efecto no tardó en llegar,
-lo dormiste? Porque hicieron eso Rose,
-George le puso una pastilla al trago. Era necesario mamá, William está muy afectado. Dormirá unas 7 horas mínimo y se levantará renovado, es necesario que tenga todas sus alarmas encendidas y nosotros también;
-qué averiguaron?
-un detalle que puede ser una pista. Mi esposo está decidido a investigar toda la noche de ser necesario. Archibald se encargará de asignar protección a Candice, es imperante si confirmamos nuestras sospechas mamá.
-hablaste con el doctor Maloy? Es mi amigo de confianza.
-dijo que la relación paciente doctor es sagrada; pero quedó en venir a platicar conmigo, debe estar por llegar y trae algo para nosotros. Por lo que hoy observé, tal vez estés en lo correcto. Hay que protegerla y esconderla de ser necesario ahora más que nunca.
-Priscila sintió de pronto su corazón rebozar de alegría, sería cierto? Se inclinó hacia el rostro de su bebé quién ya hacía dormido y besó con todo el amor del mundo su frente. –No pude defenderte antes por cobarde, pero ahora… nadie me detendrá, te lo prometo William …
AHHHH estoy segura que querían crucificar a la pobre Priscila, pero ya ven el amor de madre es incondicional y aquí se demostrará. La artillería Ardlay defenderá lo indefendible o habrá esperanzas para estos dos?
Yo misma he llorado tratando al describir el sufrimiento de William, a poco no merezco un premio? Jajajjjajaja . ha sido muy pasivo sí lo sé; pero él cree que ella lo dejó por inmadurez y arrepinche. Es una chiquilla que apenas pasó los 18. No se preocupen, vendrán momentos realmente mágicos.
Saludos y gracias por continuar en la historia. A las chicas que pidieron no acabarla "gracias de verás, me alegra que les guste la historia".
UN SALUDO CORDIAL Y ESPECIAL A LAS CHICAS DEL FACE GRUPO
" EL PRINCIPE DE LA COLINA"
"CANDY CANDY MANGA COLOR"
" FANFIC DE ALBERT Y CANDY" .
Si amo el personaje de Albert, es obvio que solo escriba de él y no merecemos ser juzgados por esto. Cada quién es libre de elección.
