Fugaku encontró el celular del rubio olvidado unas calles más adelante, ¿podía ser que él también había sido secuestrado?.

El Uchiha mayor llego a aquella casa en las afueras de la ciudad había una ambulancia y 2 patrullas, se acerco algo asustado e intento preguntar que había pasado, pero un policía le pidió "amablemente" que se alejará; vio como en una camilla a un Sasuke inconsciente y a un rubio igual.

-¡Él es mi hijo!- grito y nadie pudo evitar que subiera a la ambulancia junto a él.


Kushina llego a la casa de los Uchiha, busco el timbre pero se encontró con muchos botoncitos que la incitaban a ser usados, fue fuerte resistiendo la tentación y mejor toco a la puerta, duro un rato tocando hasta que escucho pasos acercándose para luego ver como esta era abierta por una "chica" rubia algo pálida a su parecer.

-disculpa, ¿se encuentra aquí Na…- no pudo terminar de hablar pues la mentada "chica" se había desmayado siendo salvada de caer al suelo por la pelirroja -ayúdenme- grito hacía dentro de la casa -¡se desmayo!- dijo, pero nadie salio, Kushina más irritada que nunca entro a la casa encontró la sala y en un sillón como pudo acostó a la "chica". La revisó para ver si tenía fiebre y más importante si aún respiraba, pero a su parecer parecía más estar durmiendo que haberse desmayado.

"Akatsuki, Akatsuki con Kisame, Deidara, Zetsu, Hidan, Kikuzu, Itachi y nuestro manager también"

Una musiquita molesta que la irrito todavía más si se podía comenzó, tomo el celular que estaba en la mesa de centro y sin pensarlo mucho contesto.

-bueno- dijo ella.

-¿ah?, ¿me equivoque de número?- se pregunto a el mismo para luego guardar silencio. -no, no me equivoque, ¿quién es usted y dónde esta Dei-chan?-

Ok su hermano había sido secuestrado y ahora una completa extraña contestaba el celular de su amor se quedo paralizado unos segundo para luego ir rápidamente a su auto.

-¿Dei-chan?, ¿te refieres a la chica rubia?-

-¿cuál chica rubia?, Dei-chan es un chico-

-¿¡qué!?, ¿hablas en serio?, pensé que era mujer-

-¿dónde esta Dei-chan? Pásemelo-

-bueno él esta… ¿cómo decirlo?… inconsciente-

-¿inconsciente? ¿Qué le hizo?- ahora estaba más preocupado.

-yo no le hice nada, él se desmayo cuando me abrió la puerta-

-¿Qué Dei-chan qué?- el pobre de Itachi casi se infarta. - ¿en dónde están?-

-pues en la casa de los Uchiha… ¿no?-

-voy para allá- después de eso colgó

-oh que persona tan extraña- exclamo mientras observaba el celular; se dio cuenta de que el "chico", había quedado claro, despertaba y se sentaba en el sillón. -Hola, ¿cómo te sientes?-

-estoy bien, gracias- Deidara volteo a ver a esa mujer pelirroja -¿eh?… ¿quién es usted?-

-soy Kushina Uzumaki-

-¿es… la mamá de Naruto?-

-¿haz visto a mi hijo?, lo estoy buscando por eso vine aquí-

-lo siento pero ya pasaron varias horas desde que lo vi-

-oh- Kushina se sentía cada vez más desesperada por no saber donde estaba su hijo -oh se me olvidaba hace rato te hablo un chico- dijo entregándole su celular, el rubio reviso el registro de llamadas.

-Itachi, ¿usted contesto?-

-sí-

-¿y le dijo que me desmaye?- preguntó el ojiazul algo desesperado.

-fue inevitable-

-ay no ahora ni siquiera me va a dejar levantarme de la cama- se lamentaba una y otra vez el rubio, la pelirroja lo observaba confundida.

-¿es tu novio?- Dei dejo de hablarse a él mismo y contesto

-prometido en realidad-

-¿en serio?, ¡Qué emoción!- sonrisa marca Uzumaki -¿dime estas enfermo?

-¿qué?-

-bueno él se oía muy preocupado por ti- Deidara puso cara de frustración.

-No, no estoy enfermo… estoy em-embarazado-

-¡ay que lindo!- Dei juraba que podía ver flores flotando alrededor de Kushina, rió nerviosamente. -así que por eso estaba tan preocupado- el ojiazul suspiro y asintió con la cabeza. -no parece agradarte que haga eso-

-es que… me trata como esas muñecas de porcelana que pones en repisas porque si juegas con ellas se romperán-

-no te deja hacer nada- afirmo la pelirroja

-No- aclaro Dei -me parece encantador que… nos cuide, sé que tal vez otro me habría abandonado pero Itachi…- dejo lo demás al aire -siento que un día de estos le va a dar un infarto o va a matar a alguien-

-¿y por qué no le dices que exagera?-

-no podría, no son conversaciones que pueda tener con él-

-Considerando que te vas a casar con él, tienes que poder- esos lindos ojos azules la observaron como dándole la razón aunque aún algo escépticos.

En eso se escucho bastante ruido fuera de la casa, un auto pasos fuertes y rápidos, el sonido de unas llaves caídas.

-malditas llaves- una puerta, más pasos y luego lo vieron. -Dei-chan… ay no me asusten así-

-Itachi- el nombrado se acerco y abrazo a su prometido.

-¿qué se supone que haga?, temo llevarte conmigo, temo dejarte solo…- Deidara se decidió.

-pues deberías dejar de temer- Itachi suspiro separándose un poco del abrazo -no me voy a romper-

-solo quiero protegerlos-

-Lo sé y te amo por eso… no te digo que dejes de hacerlo, pero exageras demasiado, yo soy cuidadoso y jamás haría algo que lo lastimará- el pelinegro recargo su cabeza en el hombro de la persona que amaba.

-No quiero perderlos, son mi todo- Deidara lo abrazo más fuerte -prometo intentar ya no exagerar.

-prometo no hacer cosas que te traumen y te hagan exagerar-

-bien- ambos sonrieron para luego besarse con pasión.

Kushina observaba nerviosa a ambos chicos se aclaro la garganta para ver si así recordaban que también estaba ahí y lo logro.

-¿Quién es usted?- pregunto el ojinegro a la defensiva.

-Mi nombre es Kushina Uzumaki-

-es la mamá de Naruto- aclaro Dei

-Ah, el chico rubio… Sasuke- recordó en ese momento el porque había llamado a su prometido. -tenemos que ir al hospital, usted también- dijo a la mujer.

-¿Qué?, ¿yo por que?- hablo la pelirroja sorprendida.

-Sasuke apareció, esta en el hospital, el rubio también-

-¿¡Naruto!?, pero ¿qué demonios paso?- expresó frustrada la madre sin saber en que se había metido ahora su hijo.


Ya había pasado hora y media desde que Naruto y Sasuke habían llegado al hospital, toda la familia estaba ahí.

Fugaku se encontraba acompañado de su hijo y del novio de este, aún se estaba preparando psicológicamente para pedirles perdón, Kushina estaba un poco apartada de ellos viendo como Tsunade y Jiraiya venían caminando por el pasillo hacía ella; Kakashi e Iruka venían un poco más atrás.

-Familiares de Sasuke Uchiha- pregunto un hombre de unos treintaitantos cabello y ojos café claro, alto y algo delgado.

-Nosotros- contesto Fugaku de inmediato

-vengan, acompáñenme a mi consultorio- el hombre y la pareja siguieron al doctor hasta llegar a su destino donde se sentó cada uno en una pequeña e incomoda silla enfrente del escritorio del medico.

-¿qué tiene mi hijo?-pregunto el pelinegro preocupado.

-no tiene heridas graves, todos son golpes leves que se irán con el tiempo y con descanso, lo que nos preocupa es que su hijo no despierta-

-¿cómo que no despierta?- hablo Itachi por primera vez en ese rato.

-su hijo ya debería haber despertado, pero no lo ha hecho, creemos que es porque simplemente él no quiere, es como una medida de defensa que tomo su cuerpo-explico el castaño con calma.

-¿po-por qué mi hijo querría no despertar?- preguntó Fugaku desesperado.

-pregunté sobre el lugar donde encontraron a su hijo un hombre con 2 heridas de bala en abdomen y cabeza, otro con una herida de bala en la cabeza también y el chico rubio que esta tratando mi colega con una apuñalada en abdomen y herida de bala en la pierna; posiblemente él lo vio todo, el como sucedió exactamente, además el joven fue abusado-

-Sasu-chan fue…-susurro el rubio sin poder evitar llorar en silencio.

-le hicimos pruebas para ETS y de embarazo, todas salieron negativas, pero esta muy afectado psicológicamente va necesitar el apoyo de ustedes-

Fugaku se sentía inútil y culpable, todo eso había pasado por él, pues el había llevado a Orochimaru a la vida de su hijo, de su pequeño, cubrió sus ojos con una mano para intentar evitar no llorar.

Itachi abrazó a su prometido que temblaba por el esfuerzo que hacía por no soltar sus sollozos. ¿Cuánto habría sufrido su ototo?, ¿Cuánto habría llorado? Y él no sabía nada, la pesadilla de todo hermano mayor era que su pequeño hermano fuera abusado, su ototo lo había vivido y él no pudo protegerlo.


-Familiares de Naruto Uzumaki- escucho Kushina la voz de una mujer, volteo a verla y en efecto lo era, una doctora bastante linda pensó

-¿cómo esta Naruto?- al instante se acercaron Tsunade, Jiraiya, Iruka y Kakashi

-esta estable pero vamos a necesitar hacerle transfusiones y el tipo de sangre de su hijo es difícil de conseguir-

-¿por qué mi hijo necesita sangre?-

-pues porque sus heridas le provocaron gran perdida de sangre- Kushina exhalo

-¿heridas?-

-¿No sabe que le paso a su hijo?- preguntó la doctor sorprendida, Kushina cerro los ojos para evitar llorar.

-No-

-bueno tiene una herida de bala en la pierna-

-¿¡Qué!?- no sólo la pelirroja exclamo eso último sino también Tsunade.

-pero no se preocupe la bala no toco ningún punto que pueda perjudicar su andar-

-una bala- exclamo la madre asustada.

-además tiene una herida en el abdomen hecha con un cuchillo-

-un cuchillo- y comenzó a llorar -yo no tengo el mismo tipo de sangre de Naruto, el que lo tenía era Minato y también Iruka pero…-hablo volteando a ver al mencionado.

-¿usted?- preguntó la doctora, Iruka asintió sentado en esa bancas de hospital.


Cuando mencionaron la palabra sangre no pudo evitar imaginarla, roja, espesa, su olor, su sabor… Iruka se sintió mareado y con ganas de vomitar, por suerte para él, aunque algunas veces lo odiaba, Kakashi pudo ver a través de él y supo que no se sentía bien, lo llevo hasta las bancas y lo sentó hincándose frente a él, acariciando sus piernas sin ninguna intención sexual simplemente para hacerlo sentir mejor; le sonrió y se concentro en seguir escuchando.

Hijo, bala, pierna, fue lo poco que entendió.

Abdomen + corte + cuchillo= Sangre

Se sintió mareado y con ganas de vomitar de nuevo, pero siguió escuchando. La conversación se había girado hacía él.

-olvídelo- dijo la pelirroja - Iruka esta embrazado, mírelo esta todo pálido-

-lo siento Kushina-

-esta bien Iruka no es tu culpa que Naruto ande en quien sabe donde y que ahora necesite sangre-

-¿sangre?- preguntó Fugaku saliendo de Dios sabía donde - yo la conseguiré para usted-

-¿en serio?- preguntó la madre incrédula

-oiga, al parecer su hijo es novio de mi hijo y supongo que es algo así como ser… familia- sintió un ligero tic en el ojo -así que dígame que tipo de sangre es, haré todo lo posible por conseguirla-

-AB negativa- dijo la doctora, Fugaku parecía pensativo

-ese es mi tipo de sangre… mh… yo la donaré-

-¿en serio?- pregunto Kushina más cerca de lo que el pelinegro recordaba

-eh… sí-

-ay muchas gracias- dijo mientras lo abrazaba y al darse cuenta de que estaba abrazando a un casi extraño se alejo disculpándose.


Sasuke estaba hecho bolita en el piso no veía nada a pesar de que abría los ojos todo estaba negro.

Se pregunto si ya estaría muerto o tal vez solo estaba en coma, no lo sabía, lo único que sabía era que no quería despertar, no quería moverse, pensó en Naruto, en vivir por él pero luego vino a su mente el como Orochimaru lo había apuñalado, toda esa sangre y luego esos ojos azules quedando escondidos bajo aquellos parpados. No, no quería vivir, no quería despertar.

Escucho como alguien se acercaba mientras tarareaba una canción.

-¡Naruto!- escucho la voz de un hombre que gritaba con ilusión.

Lo siguiente fue que vio a un hombre alto, rubio, ojos azules y que cargaba una tela negra en la mano, observo a su alrededor y estaba en un bonito lugar, pasto verde, cielo azul, árboles…

-Tú no eres Naruto- dijo el hombre, Sasuke se hinco y lo observo con más cuidado para descubrir donde lo había visto.

-usted… es el padre de Naruto-

-Hola soy Minato- dijo mientras tomaba la mano del pelinegro y la movía arriba, abajo para saludar. -Tú eres Sasuke ¿no?, ya entiendo me equivoque… Mikoto se va a enojar-

-¿mi mamá?-

-¡oye!… tú eres mi yerno, vaya eres lindo, estoy tan orgulloso de que mi hijo encontrará a alguien como tú que lo ame- el ojinegro se sonrojó y luego recordó lo que le había pasado.

-usted esta muerto- se aclaro Sasuke

-Sí-

-si lo estoy viendo eso quiere decir que yo…-

-no, no estas muerto, sólo estas en un extraño estado en el que puedes hablar conmigo- concluyó sonriente. Sasuke deseaba estar muerto y ni siquiera eso podía lograr -¿quieres estar muerto Sasuke-kun?- pregunto con una sonrisa triste el rubio.

-Naruto por mi culpa esta…- no pudo terminar pues el ojiazul lo interrumpió.

-Naruto te protegió, se puso entre Orochimaru y tú porque te ama y quiere que vivas, tu mamá, Mikoto te protegió porque te amaba y quería que vivieras- Sasu comenzó a llorar recordando el sacrificio de sus personas amadas. -aún tienes mucho que vivir Sasuke, tienes que hablar con tu papá, tienes que conocer a tu sobrino e ir a la boda de tu hermano, tienes que hacerme el grandísimo favor de decirle a Kushina que la amo y felicitar de mi parte a Iruka, aún te quedan muchas sonrisa pendientes, muchas platicas, aún te falta subirte a un resbaladero- rió- además tienes que decirle otra vez a Naruto que lo amas y cuidarlo porque ya sabes, siendo mi hijo hace tarugadas todo el tiempo y lo va a hacer el resto de su vida-

-Naruto esta…-

-vivo-

-¿en serio?-

-es serio, a poco tengo cara de mentiroso- Sasuke sonrió mientras unas lagrimas seguían saliendo de sus ojos negros. ¡Naruto estaba vivo!

De un momento a otro el rubio comenzó a desvanecerse.

-tengo que irme- dijo - se muy feliz Sasuke-kun, dile a mi hijo que el como vive, darme cuenta de que tiene un corazón tan grande me hace sentir muy orgulloso-


Naruto dormía tranquilo, pensó despertar pero se sentía tan a gusto estando ahí, sin luchar.

-Tú no eres Sasuke- escucho la voz de una mujer, aunque la curiosidad lo invadió no se animo a abrir los ojos, sintió como alguien comenzaba a picarle la mejilla - ese tonto de Minato se equivoco, torpe como siempre- Naruto abrió sus ojos azules al instante de escuchar el nombre de su padre y se encontró con una mujer pelinegra de ojos negros y piel clara sentada a un lado de él.

-usted es…-

-Mikoto, un placer Naruto-

-vaya es mucho más bonita en persona ah, fantasma ah…-

-mejor dejémoslo así- dijo la mujer sonriente.

-y ¿qué esta haciendo aquí?… ¿¡estoy muerto!?- preguntó asustado.

-No, no estas muerto-

-oh gracias a Dios, sino Sasuke me habría matado- rió un poco y Mikoto lo imito. Después de un momento de silencio la pelinegra hablo.

-Naruto-kun gracias por proteger a mi hijo y devolverlo a la vida- el rubio se sonrojo sin saber que contestar.-nunca pierdas tu esencia, las personas como tú hacen divertido el mundo- al ojiazul se le escapo una sonrisa - sé que a veces es más fácil rendirse y no luchar, menos cansado, pero siempre que te canses piensa en lo que lograrás si no te rindes- la mujer le sonrió, Naruto la observo sorprendido de que le hubiera dicho lo que necesitaba escuchar. -¿Me harías un favor?, dile a Fugaku que lo amo y que deje de ser tan cabeza dura, dile a Itachi que me siento orgullosa y que será un excelente padre, dile a Deidara que me alegra que se case con mi hijo y dile felicidades y a Sasuke dile que no tengo palabras para decir los feliz y orgullosa que me siento de ser su madre-

-se los diré-

-Gracias- Mikoto comenzó a desaparecer lentamente.


Dos pares de ojos al mismo tiempo en espacios diferentes de un mismo lugar, azules y negros.

Naruto intento levantarse pero sintió dolor tanto en su pierna como su estomago.

-ay ¡cómo duele!-

Sasuke se sentó en la camilla, todo su cuerpo dolía pero podía soportarlo, salió de la cama y luego de la habitación en busca de Naruto.

Camino sin vacilar, no estaba seguro de porque pero sentía que iba por el lugar correcto. Se paro en frente de una puerta y la abrió sin tocar antes, encontró lo que buscaba: su rubio.

-Dobe- sus ojos se cristalizaron pero no soltó ni una lagrima.

-Teme- le contesto Naruto desde la camilla en el mismo estado.

El pelinegro corrió y se sentó con cuidado en la camilla, el ojiazul le indico que se acostara a su lado, Sasuke lo hizo al instante.

Ambos se abrazaron.

-Te Amo Naruto no me vuelvas a hacer algo así, idiota-

-tú no vuelvas a desaparecer… Te Amo-

-pensé que habías muerto-

-ah no, aún tengo muchas cosas que vivir junto a mi teme- dijo sin poder evitar quedarse dormido otra vez.


Fugaku buscaba junto con Itachi y algunos enfermeros a su hijo, el cual al ir a verlo a su habitación no encontraron, al tomarse un momento para pensar se dio cuenta de que el único lugar en el que podía estar era en la habitación de Naruto, pregunto para saber donde era, se encontró a Kushina en el camino pues ella se dirigía a ver a su hijo entraron juntos al lugar encontrando a Sasuke y Naruto fuertemente abrazados.

Después de ese incidente y de que Sasuke se encontrara en su habitación correspondiente la familia no se hizo esperar.

Por una parte Deidara lloraba y lloraba mientras lo abrazaba, Itachi solo decía "lo siento ototo, lo siento". Sip, en definitiva ya sabían lo que Orochimaru le había estado haciendo, sonrió.

-Deja de llorar Dei-chan, aniki deja de pedir perdón, estoy bien- hablo con calma y seriedad. -¿quieren oírlo de mí?, ¿quieren saber exactamente lo que sucedió?- preguntó sabiendo la respuesta.

-Necesito saberlo- hablo Fugaku por primera vez.

Sasuke hablo; cada cosa, cada pequeño detalle que lo llevo a tal consecuencia, lo dijo todo, todo lo que se guardo al fin lo dejo salir, pero se extraño de él mismo pues estuvo tranquilo ni una sola lagrima.

-todo fue por mi culpa- dijo Fugaku mirando al suelo.

-No, no lo fue- expresó Sasuke al instante -¿tú le dijiste a Orochimaru que lo hiciera?- el Uchiha mayor guardo silencio, Sasuke sonrió -no lo hiciste, no es tu culpa-

El padre no sabía que decir.

-no puedo entenderlo- logro decir al fin -soy un pésimo padre, ni siquiera merezco que usen ese título conmigo; Pensé que estarías muy molesto pero en lugar de eso me dices cosas para hacerme sentir mejor, cuando el que debería hacer eso… soy yo- el pelinegro mayor estaba muy confundido -soy horrible… fui cruel con la persona que mi hijo ama y que lleva a mi primer nieto en su vientre- volteo a ver a Deidara el cual estaba sonrojado - en verdad lo siento Deidara- el rubio solo negaba con la cabeza como si quisiera decir que estaba bien -Itachi estoy muy orgulloso de ti, estoy seguro de que eres lo suficientemente maduro y capaz como para saber a quien amar y yo no debo intentar obligarte a no estar con él perdón por querer manejar tu vida todo este tiempo…- ahora regreso su vista a su hijo menor - Sasuke he sido un fraude de padre para ti, te ignore y actúe como si no existieras, te trate tan mal, tú… eres tan parecido a Mikoto todo en ti me recuerda ella, sé que reaccione mal, pero es que tu madre era mi sensibilidad… ella era mi cariño… era mi amor… Mi corazón… cuando murió… pensé que se había llevado todo con ella- Sasuke observo a su padre en silencio tan frágil y arrepentido, nunca pensó ver así a su papá.

-Papá fuimos muchos años una familia incompleta y rota, pero no fue nada más tu culpa también fue nuestra… tú ya diste el primer paso y estoy seguro que daremos muchos más todos juntos- sonrió creyendo fielmente en lo que había dicho, su padre lo abrazo, Sasuke se sintió extraño pues no estaba acostumbrado, pero correspondió decidido, después de todo que de un día para otro tu papá que llevaba años sin hablarte mas que lo necesario te pide perdón y luego te abraza; eso no sucede todos los días.


Naruto y Sasuke tuvieron que declarar para aclarar todo lo que había pasado desde el secuestro hasta lo último que vieron antes de caer inconscientes. No fue fácil pero se tenían el uno al otro y el apoyo de sus familias.


Sasuke se encontraba parado a un lado de la camilla de un rubio molesto.

-no es justo- dijo Naruto -tú ya puedes irte y yo no- el ojinegro bajo la mirada

-lo siento, es mi culpa- susurro el pelinegro.

-Ah, no Sasuke, lo siento, yo… si viera un cuchillo yendo de nuevo a tu lindo cuerpo te protegería otra vez sin pensarlo, sólo estoy molesto, no quiero dejarte solo… no quiero que me dejes solo- el Uchiha sonrió

-vendré mañana después de la escuela-

-de acuerdo- dijo el ojiazul resignado -¿Me darás un beso antes de irte?- la sonrisa de Sasuke creció; se sentó en la camilla y beso a su rubio lentamente con entrega y amor. Cuando se separaron se dieron cuenta de que alguien los observaba.

-Hola mamá-

-Hola papá- Fugaku miró a Naruto con odio, este temió por su vida

-hijo vámonos-

-sí- contesto Sasuke -oh Kushina-san-

-¿si?-

-Minato-san dice que la ama- Kushina no supo que contestar estaba demasiado sorprendida.

-oh es cierto Fugaku-san, Mikoto-san dice que lo ama y que deje de ser cabeza tan cabeza dura- Sasuke se rió un buen rato mientras su papá estaba algo… muy sorprendido.


Ahora Sasuke estaba de regreso en la escuela.

-Mientras Naruto no este nosotros te protegeremos, ¿cierto Gaa-chan?-

-Sí-

En cuenta llego a la escuela Sai y Gaara no se separaron de él, ellos sabían todo lo que habían pasado tanto él como el ojiazul, Sai se emociono diciendo que sería su guardaespaldas.

Cientos de rumores surgieron luego de que él y el rubio estuvieran ausentes tanto tiempo, al parecer la gente no tiene nada mejor que hacer.

Estaba en la clase de Iruka-sensei quien con 4 meses de embarazo ya se le notaba su estado. Al sonar el timbre que terminaba la clase las chicas se acercaron para acosar digo platicar con el moreno.

-Ahm… chicas tengo que irme- dijo el castaño sonriendo nervioso.

-yo lo ayudo a llevar sus cosas- dijo una.

-No, yo-

-No, yo lo haré- y las chicas comenzaron a discutir entre ellas

-yo lo haré- hablo Sasuke tranquilo mientras les arrebataba el maletín del sensei

-pero…- estaban a punto de protestar.

-chicas tan lindas como ustedes no deben forzarse tanto- explico Sasu saliendo del salón seguido de Iruka dejando a unas chicas muy sonrojadas.

-si Naruto se entera de que dijiste eso se va a infartar- decía el moreno divertido

-será nuestro secreto- contesto sonriendo

-bueno-

-por cierto Iruka-sensei Minato-san dijo que felicidades-

-¿Qué?, ¿Minato?- de repente Iruka observo su vientre y se detuvo.

-¿Qué sucede?, ¿se siente bien?- el castaño tomo la mano del pelinegro y la presiono contra su vientre abultadito, Sasuke quito su mano al instante.

-se movió- dijo el ojinegro algo asustado, escucho la risa fresca de Iruka.

-es la primera vez que se mueve-

-Iré a buscar a Kakashi-sensei-

-No, Sasuke espera- pero era tarde el chico ya estaba lejos.

El pelinegro encontró a Kakashi-sensei en la sala de maestros tomando agua tranquilamente.

-Kakashi-sensei- le hizo ademán de que se acercara

-oh, hola Sasuke, ¿qué tal tu día sin Naruto?-

-mal- contesto rápido -este… Iruka-sensei-

-¿qué le pasa a Iruka?- preguntó preocupado al instante -¿dónde esta?-

-pues…- no contesto cuando Kakashi ya lo estaba jalando corriendo a quien sabe donde -ah, al otro lado, al otro lado-

Cuando alcanzo a ver al de ojos chocolate este estaba recargado en la pared y tenía los ojos cerrados.

-¿Iru-chan estas bien?- preguntó el peliblanco inmediatamente, el castaño sonrió, tomo la mano de su prometido y la coloco en su vientre -se mueve- dijo sorprendido.

-se mueve- repitió Iruka. El Hatake comenzó a reí feliz. Sasuke decidió alejarse sin hacer ruido para no interrumpir a los felices papás.

"¿el bebé de Dei-chan también se moverá ya? Se pregunto mentalmente, pero interrumpió su pregunta al ver a Sakura a lo lejos, tenía cosas pendientes con ella.

-Hola Sakura- la pelirrosa lo volteo a ver trabada. -¿podemos hablar?-

-¿por qué hablaría contigo?-

-sólo quiero hablar contigo en un lugar más privado, como compañeros, ¿sí?-

-No-

-esta bien, entonces lo diré aquí-

-yo no bese a Naruto- dijo ella rápidamente, escucho a Ino reír a lo lejos.

-Sí, sí lo hiciste, pero esta conversación no tiene nada que ver con eso… cielos… ¿recuerdas cuando me dijiste que yo te gustaba?-


-Me gustas Sasuke-kun- dijo la pelirrosa sonrojada.

Los recuerdos vinieron a la mente del azabache, recordó a Orochimaru, todas esas veces que le decía me gustas exactamente como se lo había dicho ella.

-piérdete Sakura-

-pe-pero Sasuke-kun-

-lárgate me das asco- Sakura estaba deshecha. Lo que nunca supo es que el pelinegro temblaba con imágenes que lo torturaban en su cabeza.


-esto es una venganza, ¿verdad?-

-¡Qué no!, sólo quiero pedirte perdón-

-¿qué?-

-fui horrible contigo, en verdad lo siento Sakura-

-¿Qué?… ¿el tener a alguien detrás de ti te hizo recordar que tienes corazón?, no necesito esto-

-Sakura, sé que no es posible que tu digas que me disculpas pero tenía que decírtelo yo… no pienso de ti eso que te dije… en ese tiempo yo… -la ojiverde pudo ver todo el dolor reflejado en la cara de Sasu, ¿Qué habría vivido el Uchiha? Pensó -no estaba en el mejor momento de mi vida, me hiciste recordar y me desquite contigo, espero puedas perdonarme algún día- el timbre sonó y Sasuke se alejo del patio de la escuela para ir a su salón.

-Hey Uchiha ¿en dónde estabas?- pregunto Sai al ver a Sasuke entrar por la puerta del salón.

-Sai… ni mi papá me habla como tú- Gaara le dio un zape a su novio.

-contrólate zonzo-

-hey… Sasuke ¿puedo hablar contigo?- llego Kiba de repente.

-bueno, aun no llega el sensei-

-yo soy el guardaespaldas de Sasuke tengo que estar presente-

-Adiós Sai-

-pero…-

-Adiós-

-Sai si vienes ahora tal vez te dé un premio- hablo el pelirrojo seductor.

-premio- exclamo Sai.

-¿Qué sucede Kiba?-

-iré al grano… Sasuke me gustas-

-¿yo?, pero-pero nunca haz sido amable conmigo, ¿cómo que te gusto?- el azabache estaba que no se la creía.

-siempre me gustaste… yo te admiraba, pero luego paso lo de aquel chico y me sentí defraudado, tenía una imagen de lo que eras y esa imagen desapareció, me deje llevar por todos… no te preocupes yo sé que tienes a Naruto pero necesitaba decírtelo- Sasuke asintió tranquilo.

-Kiba si yo pudo ser merecedor de alguien que me ame en definitiva tú vas a ser muy feliz- el castaño sonrió ligeramente.

-crees que si me hubiera atrevido antes… nosotros- Sasuke sabía la respuesta, un rotundo no, pero no quería decirlo, la verdad lastimaba, estaba seguro de que sólo Naruto podía estar antes, ahora y siempre en su corazón. Kiba rió -No, ¿cierto?, fue bueno hablar contigo Sasuke- en ese momento Kakashi-sensei entro al aula y cada uno se fue a su lugar.

-lo siento, lo siento, me perdí observando a… mi familia- sonrió felizmente como si hubiera contado un chiste que sólo él entendía.

Más tarde ese mismo día a la hora de la salida Sasuke vio a Sai sentado en una de esas bancas que había en el patio de la escuela, aunque se moría por ir a ver a Naruto ya, sentía que debía ir con Sai, se veía tan triste.

-Sai ¿qué haces aquí solo?- preguntó sentándose a su lado.

-estoy esperando a Gaara-

-¿Gaara?, nunca te había escuchado decirle así- Sai no respondió.

-¿discutieron?- preguntó calmado y serio. El otro no respondió -ok, creo que me acabas de decir que no me meta- estaba a punto de ponerse de pie.

-esta hablando con Lee-senpai y ya sabes es su ex y sé que Gaara nunca dejo de amarlo… me va a cortar, lo sé- Sasuke no sabía ni que decir.

-claro que no a Gaara le gustas mucho y sé que te quiere-

-pero no me ama- Sai lo observo con una sonrisa falsa -sabes siempre creí que era imposible enamorarse de alguien solo viéndolo pero yo pude, todos los días lo veía en la azotea de la escuela mirando el cielo sin ninguna expresión, me sorprendió tanto que no pude evitar comenzar a dibujarlo, siempre que lo encontraba ahí él no ponía ningún gesto, solo miraba al cielo, pero entonces un día lo vi llorando-


Sai podía escuchar los sollozos de aquel pelirrojo que le daba la espalda.

-oye… ¿estas bien?- el chico volteo a verlo algo asustado.

-vete de aquí- exigió

-es un país libre si yo quiero estar aquí estoy- dijo con algo de diversión

-pues entonces no quiero que hables conmigo- Gaara se sentó en el suelo y abrazo su piernas escondiendo su rostro sin dejar de llorar, Sai se sentó a su lado.

-Gaa-chan me dijo que no le hablara no que no me podía sentar a su lado- dijo aparentando hablar con él mismo, el otro no lo apartó y pareció reír un poco al escuchar como le decía el pelinegro.

A partir de ese momento comenzaron a encontrarse siempre en la azotea, aunque el pelirrojo nunca le hablaba hasta que un día Sai sintió como lo observaba mientras estaba concentrado dibujando algo.

-¿Qué dibujas?- se atrevió a preguntar.

-nada- el pelinegro cerró el cuaderno al instante, Gaara miro desconfiado y rápidamente le quito el cuaderno comenzando a ver cada uno de los dibujos.

-soy yo… eres un acosador, un pervertido o te gusto- Sai lo observo serio.

-y qué si me gustas- Gaara no esperaba esa respuesta por lo que se sonrojó.

-me voy- se levantó yéndose de ahí, Sai pensó que lo había arruinado y que no volvería a ver al pelirrojo en ese lugar, pero al día siguiente Gaara apareció de nuevo y así paso el tiempo pero esta vez ellos comenzaron a platicar enterándose de la vida del otro, Sai supo ese día el por qué Gaara lloraba aquella vez, Lee la persona que el ojiverde amaba ya no lo amo más.

-tienes una hoja en el cabello- dijo Sai

-¿Dónde?- pregunto Gaara tocando su rojo cabello.

-Aquí- dijo el pelinegro divertido, las mano de uno rozo con la del otro, estaban muy cerca, el ojinegro acorto la distancia y lo beso; al darse cuenta de lo que hacía se separo asustado. -perdóname yo…- estaba por apartarse pero el otro lo detuvo.

-me gustas Sai- dijo sin ninguna expresión.

-¿en… serio?, tú también me gustas Gaa-chan-

-eso ya lo sabía- Sai rió nervioso

-te gust… se mi novio por favor-

-de acuerdo- el pelirrojo sonrió.


-yo amo a Gaa-chan… no quiero que me deje- Sasuke no sabía ni que decirle, si Naruto lo llegara a dejar él se moriría, ¿Sai se sentiría igual?

-Sai, Sasuke ¿qué hacen ahí?-

-Hola Gaara- contesto el Uchiha, el otro pelinegro sólo veía hacía el suelo. -ehm… Naruto me espera así que me voy, nos vemos mañana- se puso de pie y comenzó a alejarse.

-Sai, ¿nos vamos?-

-Gaara necesito saber… si vas a dejarme-

-¿dejarte?-

-sí, ¿piensas dejarme por ese tipo de cejas grandes?- cuestiono. El pelirrojo sonrió.

-Sai uno no deja a la persona que ama-

-tú me… ¿en serio?, pero creí que tú amabas a…-

-yo ame a Lee pero… no se compara a lo que siento por ti- el ojinegro se levanto y abrazó a su lindo ojiverde.

-yo también Te Amo Gaa-chan- el pelirrojo correspondió al abrazó.

Nunca se dieron cuenta de que el Uchiha los escuchaba detrás de una pared, a no, él no se quedaría con la duda de que habría pasado.


Sasuke y Naruto estaban acostados ambos en la camilla del hospital viendo el techo.

-el bebé de Iruka-sensei se movió hoy-

-¿en serio?… yo quiero tocarlo- lloriqueo el rubio.

-se siente extraño- dijo el pelinegro moviendo los dedos sin darse cuenta, el ojiazul rió un poco.

-Naruto-

-teme-

-Kiba dijo que le gusto-

-¿Qué Kiba qué?- "eso fue rápido" pensó Sasu.

-y ¿qué le dijiste?-

-que a mí también me gustaba y le pedí que fuéramos felices por siempre- el rubio estaba con la boca abierta, el azabache se veía divertido. - Dobe seguramente le voy a decir algo así- calló un momento. -yo te amo a ti, ahora y siempre-

-yo también te amo-guardaron silencio, se sentían muy tranquilos y relajados, pero Naruto tenía que aclarar su duda. -¿por qué me lo contaste?- Sasuke miro el rostro de su ojiazul.

-porque en una relación es importante la confianza… sentí que eso fue cursi-

-No, fue lindo- Sasu-chan sonrió, se dieron un pequeño beso.

-ahm… Sasuke ya que mencionaste lo de la confianza hay algo que quiero decirte… en ese tiempo no éramos novios pero tú ya me gustabas obviamente y… Sakura y yo… beso-

-mh… ya lo sabía-

-¿te lo dijo ella?- se escandalizo.

-No, yo los vi-

-Me espiabas-

-No, fui a buscarte y los vi-

-¿por qué no me lo dijiste?- Sasuke se encogió de hombros y luego preguntó.

-aquella vez, ¿por qué regresaste?-

-por el papel en el que escribimos-

-¿en serio volviste por eso?- Naruto asintió con la cabeza, el pelinegro rió y recargo su cabeza en el hombro del rubio. -¿quieres escuchar lo que tu papá piensa de ti?- Naruto negó lentamente con la cabeza.

-él me lo dirá algún día… ¿tú quieres escuchar lo que dice tu mamá?

-creo que… también esperaré hasta poder verla y hablar con ella de nuevo-

se abrazaron el uno al otro fuertemente.

-¿vamos a estar siempre juntos Naruto?-

-siempre-


14 años después…

-papá, papá- llamo el pequeño Eiji de 6 años a Naruto.

-¿Qué sucede Eiji?-

-quiero comprarle un regalo a mamá-

-shhh, hijo que sea una sorpresa, vamos te llevo al cabo que tu tío Deidara esta en casa, Sasu voy a llevar a Eiji al parque-

-de acuerdo, vayan con cuidado- grito el azabache desde otra habitación.

Naruto y Eiji iban en el auto.

-Mañana es el cumpleaños de mamá, Mañana es el cumpleaños de mamá- canturreaba el pequeño niño rubio. -papá imagínate que mañana nacieran mis hermanitas, sería un bonito regalo para mamá-

-tienes razón hijo pero todavía faltan 2 semanas para la fecha programada y eso sólo pasa en las películas… o en las telenovelas o…-

-en las caricaturas- hablo con su voz infantil.

-sí- afirmo el rubio padre sonriendo. -Mira, ¿quieres entrar a esa tienda?-

-¡¡¡Sí!!!- mientras Naruto buscaba donde estacionar el auto su hijo hablo otra vez.

-oye papá ¿estas feliz porque mis hermanitas ya merito nacen?-

-claro que sí, muy, muy feliz-

-y ¿también estabas feliz cuando yo iba a nacer?- Naruto sonrió apagando el auto ya estacionado.

-cuando me entere que tú- le pico la naricita y el niño rió -ibas a nacer, creía que iba a volverme loco de felicidad-


6 años antes…

-Deja de hacer tantas tonterías- Naruto rió irónicamente -No te rías- le ordenó

-¿quieres que sea un amargado como tú?-

-yo sé comportarme algo que tú no-

-Yo sé disfrutar la vida y voy a vivir más-

-ay por favor- su vista se nublo un poco pero ignoro el malestar -no entiendo como hemos estado juntos tanto tiempo, somos tan diferentes-

-lo mismo pienso yo-

-Nunca debí haberme casado contigo sólo me haces pasar vergüenzas- ya ni siquiera estaban seguros de porque peleaban.

-¿Sí?, pues yo preferiría nunca haberte conocido, nunca haberte encontrado aquel día de vacaciones, me habría ahorrado muchos problemas- Naruto volteaba hacía otro lado que no fuera donde estuviera Sasuke, pero al darse cuenta de lo que había dicho se sintió arrepentido, lo que vio luego fue que el azabache caía inconsciente, lo alcanzó a penas terminando hincado en el suelo.

-¡Sasuke!, ¡Sasuke!, ¡¡Teme!!- los parpados que cubrían esos ojos negros se fueron abriendo lentamente. Naruto soltó el aire que había contenido aliviado.

-su-suéltame, no me toques- el ojinegro intento alejar a su esposo débilmente; el ojiazul lo abrazo fuertemente.-lo siento teme yo… siempre he pensado que debo agradarle a alguien en el cielo pues me permitió conocerte y por supuesto que amo tu forma de ser, no la cambiaría- el azabache correspondió el abrazo

-También los siento, yo… doy gracias de estar casado contigo, amo que siempre estés sonriendo-

-vamos teme te llevaré a la cama-

-yo puedo hacerlo- en cuanto estuvo de pie sin ayuda del rubio se sintió mareado y débil -No, no puedo- y se agarro de Naruto otra vez el cual lo cargo en su estilo favorito.

-¿por qué no me dijiste que te sentías mal?-

-porque no me sentía mal-

-lo dijiste en pasado entonces ahora sí te sientes mal- Sasuke no lo negó, Naruto se asusto de nuevo. -ahora mismo te llevo a un hospital-

-Naruto no, seguramente sólo es… cansancio-

-¿cansancio?… teme por favor-

-esta bien… esperemos a mañana ¿sí?, si me sigo sintiendo mal iré a un hospital o lo que tu quieras-

-ok- accedió luego de un rato -mañana-

-mañana- repitió el pelinegro -vamos a dormir-

-mañana- se acomodo el ojiazul en la cama cubriéndolos a ambos con las cobijas.

-sí, mañana- y durmieron abrazados como cada noche.

A la mañana siguiente Naruto despertó y se estiro en la cama, por más que busco el cuerpo de su pareja con las manos no lo encontró, volteo a todos lados de la habitación y salió de la cama asustado buscándolo al instante.

-Sasuke- lo llamo pero nadie respondió, escucho ruido en el baño, toco a la puerta. -Sasuke, ¿estas ahí?- su azabache salió pálido y sudoroso. Al ver a Naruto tuvo la necesidad de abrazarlo y así lo hizo. -Sasu, ¿Qué tienes?… no te desmayaste en el baño, ¿verdad?- el ojinegro negó con la cabeza.

-vomite- susurro.

-iremos al hospital hoy- afirmo el rubio

-iremos al hospital hoy-repitió.

Estaban sentados enfrente del escritorio de ese medico sonriente.

-bueno, te vamos a hacer pruebas de sangre y orina ya que tus síntomas nos llevan a muchos posibles diagnósticos-

-esta bien-

-los resultados estarán dentro de 2 días-

Al llegar ambos se sentaron en el sillón verde de la sala.

-¿vas a ir a trabajar mañana?- preguntó Naru

-obvio-

-no vayas-

-no seas exagerado, esta mi aniki y mi papá, si me pasa algo ellos me cuidan-

-bien tú ganas pero yo te llevo y voy por ti-

-Naruto tenemos horarios diferentes, por eso tenemos 2 autos para no tener problemas-

-pero qué tal si te desmayas mientras conduces y tienes un accidente y…-

-bien, tu conduces- silencio que Naruto interrumpió

-Sasuke-

-¿Mh?-

-¿Qué crees que tengas?-

-no lo sé-

En esos 2 días de espera de resultados hubo vómitos, mareos y siestas que Sasuke tomaba sin avisar ni siquiera a él le avisaba la siesta. Esto hizo que hubiera 3 sujetos preocupados alrededor.

Itachi, Fugaku y un rubio más loco que nunca.

El celular de Sasuke sonó interrumpiendo una de sus siesta improvisadas.

-Dobe, ¿Qué pasó?- contesto adormilado

-Sasuke estoy muy molesto-

-¿por qué?-

-no podré ir a la cita con el medico-

-¿qué?, ¿por qué?-

-a un chico tonto se le ocurrió que sería divertido pintar a su compañero de rojo y no me quedó de otra que llamar a sus padres, no lo puedo creer son personas de 15 años ya no son niñitos y de dónde rayos saco pintura roja- escucho como Naruto hacía chocar su cabeza con algo -yo tengo que ir contigo-

-esta bien no te preocupes se lo pediré a papá-

-pero yo quiero ir contigo-

-No puedes hacer nada, es tu trabajo- espero respuesta del ojiazul pero sólo escucho un suspiro derrotado -nos vemos en la casa-

-Sí… Te Amo-

-yo también, adiós-

-Adiós-

Naruto hablo rápido y se encargo de que la madre del chico no comenzará a hablar como perico termino a tiempo y pudo salir con dirección al consultorio del doctor sonriente, cuando llego al lugar calculo que Sasuke habría llegado hacía unos 6 minutos, abrió la puerta del consultorio y se encontró con su azabache llorando como María Magdalena, un Fugaku sin saber que hacer y un doctor nervioso que intentaba calmarlo..

-Amor, ¿Qué tienes?- pero Sasuke estaba muy ocupado llorando como para contestar -Doctor que es lo que tiene mi esposo, ¿es grave?-

-lo que su esposo tiene no es grave pero si de cuidado, los resultados muestran que su esposo esta embarazado de 2 meses y medio-

-¿de verdad?-

-sí, eso fue lo que le dije y comenzó a llorar- el rubio se hinco en frente de Sasu sonriendo.

-Sasuke no llores… vamos a ser papás tú y yo- Naruto tomo la cabeza azabache y la inclino para poder unir sus frentes.

-Naruto- sollozo viéndolo a los ojos -estoy muy feliz, pero tanta felicidad me hace tener miedo, a veces siento que sólo es un sueño y que voy a despertar a una realidad horrible en la que tú no estas- dijo el Uchiha menor entre sollozos.

-pues puedes estar seguro de que soy real y que no voy a desaparecer, tócame- llevo la blanca mano de su ojinegro a su mejilla bronceada -estoy tan feliz esto es… es… increíble, un hijo Sasuke, vamos a tener un hijo- Naruto abrazo a su esposo dándole la fuerza y confianza que necesitaba.

Así la locura comenzó.

Antojos:

2:00 am residencia Uzumaki-Uchiha

-Pst… Naruto- intentaba despertarlo Sasuke mientras lo zarandeaba

-¿Qué?-

-quiero nachos-

-¿¡Nachos!?… Sasuke son las 2 de la mañana… y a ti no te gustan los nachos-

-pero yo quiero-

-ay no puedes comer algo que haya en casa como queso-

-yo quiero nachos-

-y dónde voy a conseguir nachos- preguntó irritado.

-No lo sé… tal vez en una tienda de 24 horas- El rubio se levanto murmurando cosas que Sasuke no entendió, pero estaba seguro no eran palabras de Amor, se sintió un poquito culpable de levantarlo.

-si quieres yo te acompaño- el ojiazul volteo a verlo más relajado.

-no, yo voy tú quédate en la cama, regreso pronto… espero-

Ese día Sasuke despertó sin hambre pues había comido nachos a las 3 de la mañana y Naruto, bueno a él le dolió el cuello todo el día por quedarse dormido recargado en la mesa.

Antojos + Vomito:

Naruto se sentó a la mesa se sirvió refresco en un baso de vidrio tomo un pan de los que se usan para hacer sándwiches y lo hundió en el refresco para luego llevárselo a la boca.

-ay hijo pensé que se te quitaría esa maña cuando te casaras pero ya veo que no- dijo Kushina sentada en la misma mesa con Sasuke a un lado el cual no dejaba de ver a Naruto comer. -oye Sasuk…- la mujer se dio cuenta de que el pelinegro estaba que se moría por probar eso. -Sasu mejor pruébalo o no te vas a quitar las ganas de probarlo en todo el día- Naruto le ofreció.

2 minutos después Sasuke estaba encerrado en el baño.

-Amor, ¿estas bien?- preguntó el ojiazul preocupado. La pelirroja le dio un buen golpe en la cabeza.

-No seas tonto obvio que no esta bien-

-y ¿por qué me golpeas a mí?, fue tu culpa, tú le dijiste que probara-

-tú eres el que estaba comiendo esa cosa-

A crecido:

Sasuke paso tranquilamente al lado de un Naruto moribundo en el sillón.

-oye teme, ¿qué haces?-

-me voy a bañar- Naruto sonrió malicioso.

-¿me puedo bañar contigo?- el ojinegro pareció meditarlo.

-bueno pero no hagas nada pervertido-

-¿cómo puedes hablar así de mí?- dijo fingiendo sentirse ofendido.

Cuando Sasuke entro al baño seguido de un rubio escandaloso intento quitarse la camisa blanca que traía pero el rubio lo acorralo contra la pared antes de que pudiera terminar su tarea, el ojiazul lo beso haciendo que a su esposo se le olvidara hasta lo que había dicho momentos antes.

Naruto acarició delicadamente el brazo de su Sasu bajando su mano lentamente hasta llegar al final de la camisa justo donde iniciaba el pantalón, pensó en ir directo al miembro del teme, pero quería disfrutarlo más así que metió su mano dentro de la camisa blanca del Uchiha, al sentir la piel desnuda debajo de esta dejo el beso al instante.

-¡Sasuke!-

-¿Qué?- el mencionado estaba bastante asustado, luego se dio cuenta de donde Naruto estaba tocando y se sonrojo.

-creció, el… el bebé ya se siente- el ojinegro se alejo de su tacto al instante. El rubio sonrió y se acercó de nuevo a su familia -Teme, ¿por qué no me contaste?- Sasuke sólo observaba a otra parte para luego ver al suelo resignado.

-No… no sé como hablar de eso- Naruto estaba confundido -me trabo y no puedo-

-te tra…- Naru no termino de hablar y comenzó a reír abrazando a sus 2 amores. -ay mi teme…-

¿Se mueve?:

Naruto paso por el teme al trabajo de este el cual subió al auto rojo hasta las orejas.

-teme ¿qué tienes?- pregunto preocupado con el auto estacionado, Sasuke lo observo de reojo, cerro los ojos tomo una mano bronceada entre las suyas blancas para luego presionarla contra su vientre de casi 5 meses. -se… se mueve, Sasuke, se mueve- casi gritaba el rubio feliz pero se calmo y sólo sonrió al ver la cara de completa vergüenza del azabache. Naruto como pudo pego sus frentes, era su forma favorita de darle apoyo a su teme. -¿por qué te apena tanto?, ¿debo recordarte que no hay nada de ti que no haya visto?-

-No puedo evitarlo- Sasuke suspiro y movió la mano del rubio para que sintiera el nuevo lugar donde su pequeño se movía. Para su sorpresa Naruto la aparto metiéndola debajo de la camisa azul del pelinegro tocando directamente esa blanca piel.

-así esta mejor- Sasuke sólo sonrió.

¿Hablas con él?…

Naruto se sintió tonto espiando a Sasuke, pero es que no pudo entrar a la habitación al verlo hablándole a su hijo mientras acariciaba su vientre, estaba seguro de que si se daba cuenta de su presencia se avergonzaría y dejaría de hacerlo por eso decidió quedarse escuchando lo que el azabache decía.

-me siento extraño haciendo esto pero tu abuela dijo que debería hacerlo no entiendo por qué pero siempre te digo eso… bueno sé que tu me escuchas… ya quiero conocerte… hey pero no salgas que aún te faltan 2 meses más… sabes, me hace muy feliz saber que vas a nacer, cuando te mueves es como si me dijeras "hey aquí estoy"… justo como ahora, tal vez hay papás mucho mejor que yo pero te prometo que voy a hacer todo lo posible por ser bueno para ti y mis faltas te las compensará Naruto, él… sé que será un excelente papá para ti y… él Te Ama ya sabes te lo dice cuando cree que estoy dormido- Sasuke rió -entonces… ¿alguna idea de cómo quieres llamarte?- después de un rato de silencio escucho como el ojiazul entraba a la habitación algo sonrojado. -¿qué te pasa dobe?-

-No, nada- tal vez luego le diría que lo había escuchado todo.

¿ya?

Esa noche Sasuke despertó confundido, sintió dolor, pero no estaba seguro de si lo había soñado o era cierto, espero un tiempo pero no sintió nada mas que el movimiento de su bebé, se levantó y se dirigió a la cocina por un vaso de agua al dirigir el recipiente a sus labios no pudo evitar soltarlo para sostenerse del fregadero mientras que con la otra presionaba su vientre por el dolor que sentía ocasionando un tremendo ruido al quebrarse el traste de vidrio y a él soltársele un quejido.

Naruto despertó al instante de escuchar tanto ruido buscando a su esposo encontrándolo hincado en el suelo.

-¡Sasuke!- lo llamó preocupado hincándose junto él.

-Naruto… me duele-

-¿te duele?… eso quiere decir que ya-

-¡¡ya!!- grito, el rubio se puso completamente pálido -¡No se te ocurra desmayarte!- le exigió - Te necesito- Naruto pareció convertirse en otro, tomo decidido a Sasuke, lo cargo, tomo la maleta que habían preparado previamente y salió de la csa ambos en pijama, él con pantuflas pero el azabache no.

El temor, el miedo y el sentimiento de no poder ser un buen padre, todo desapareció al ver esa carita roja adormilada y al momento en que la enfermera se lo prestó y ese pequeño cuerpecito se acurruco en él.

-es hermoso Sasuke- le dijo entregándoselo.


El rubio ya frustrado porque a su hijo no le gustaba nada, decía "no es lo suficientemente bueno para mamá"

-Eiji por qué no mejor le haces un dibujo a mamá, sé que le va a encantar-

-Yo quiero comprarle un regalo- el niño había cruzado sus bracitos enojado. El rubio mayor se quedo pensando un rato.

-tengo una idea- tomo de la mano a su hijo -vamos-

Al día siguiente Sasuke tuvo su coro personal conformado por 2 de las personas más importantes en su vida, los cuales le cantaron Feliz cumpleaños.

-Mira mamá, abre tu regalo- el azabache tomo la pequeña cajita azul en sus manos y la abrió ante la mirada emocionada de 2 pares de ojos azules. -es un relicario- se aclaro.

-ábrelo, ábrelo- el pelinegro lo hizo encontrándose con sus 2 amores en una foto.

-papá dijo que es para que siempre nos lleves contigo- Sasuke sonrió observando a Naruto.

-Gracias, ¿me lo pones?- el pequeño ojiazul intento cerrar el broche de la cadena que rodeaba el blanco cuello de su mamá sin mucho éxito.

-yo te ayudo- le dijo el rubio cerrando al fin el collar dándole un pequeño besito en la piel descubierta -Feliz cumpleaños amor- se dieron un tierno beso algo superficial ya que su pequeño de mente despierta estaba presente. -¿Qué les parece si almorzamos fuera-

-¡¡Sí!!- Eiji salió corriendo emocionado para ir a cambiarse.

Naruto esperaba a Eiji y Sasuke en la sala, el Uchiha llego vestido con un overol.

-Uy Sasu que sexy-

-Naruto- dijo entre dientes mientras lo fulminaba con la mirada pero aún así acercándose a abrazarlo de frente aunque inevitablemente quedando alejados por el enorme vientre del ojinegro.

-Amo cuando usas overol-

-pervertido-

-No soy ningún pervertido-

-el claro ejemplo es cuando en nuestra primera vez ya tenías listo el lubricante-

-ya te lo dije me lo dio Sai, yo no sabía que era-

-eso me perturba más, por qué hablas con Sai sobre eso-

-no hablo con Sai sobre eso… bueno no en ese tiempo-

-Naruto- lo riño

-era broma, era broma-

-Eiji, ¿Qué haces?-

-ya moy- se escucho a lo lejos

-ese niño, ¿Qué será cuando sea adolescente?… creo que iré a ayudarlo- Sasu soltó un pequeño quejido mientras tocaba su vientre. -¿Teme?- Naruto se preocupo al instante.

-Me están pateando mucho- el rubio comenzó a acariciar el vientre del de piel blanca cesando los movimientos poco a poco. -siempre se calman cuando tú las acaricias-

-por supuesto, reconocen a su papá, ¿verdad nenas?- se agacho y beso ese abultado abdomen, Sasuke soltó una risa sarcástica. -¿Qué fue esa risa teme?-

-¿su papá?-

-Sasuke teme, ¿Qué insinúas?- fingió molestia y el pelinegro rió divertido, pero su risa se vio interrumpida por otro quejido.

-Me duele- expresó a penas, sintió debilidad en las piernas recargándose por completo en Naruto.

-¡¡Sasuke!!- al llegar a la sala el pequeño vio a su papá preocupado y a su mamá con una cara de dolor. -mamá, ¿Qué pasa?-

-Mamá va a tener a tus hermanitas- le contesto el Uzumaki pues el azabache estaba ocupado respirando.

-pero papá dijiste que-que eso sólo pasa en las películas, telenovelas y caricaturas-

-Al parecer me equivoque-

-¡Tengo que ir a un hospital!-

Esa misma noche ya tenían a sus pequeñas en brazos cada uno con una de las gemelas.

-eres una nenita muy linda- decía Naru a la bebé pelinegra de ojos azules que llevaba en brazos. Sasuke en la camilla de hospital acariciaba de la pequeña que tenía en su regazo.

-Hola, hola-

-Fugaku-san-

-papá- él Uchiha mayor le dio un ligero beso en la frente a su hijo como diciendo "felicidades"

-préstame a esa belleza- le pidió a Sasuke quien le entrego a la nena con sumo cuidado. -Uy pero que señorita tan linda- en ese momento llego Kushina con Eiji de la mano.

-Mami-

-Hola Amor- dijo el azabache acariciando el rubio cabello de su pequeño. La pelirroja le quito la otra nena a Naruto el cual al instante se acerco a Sasuke sentándose en la camilla y tocando delicadamente una de las mejillas de su esposo mientras se sonreían mutuamente.

-¿Quién es el nuevo hermano mayor?- preguntó la abuela Kushina.

-¡¡Yo!!- dijo el rubiecito dando un brinquito. -Hola Ichigo, hola Miyuki- dijo saludando a sus hermanitas menores.

-La mejor bisabuela del mundo a llegado-

-bisabuelita Tsunade, bisabuelito Jiraiya, tío Iruka, tío Kakashi-

-hola Eiji- contesto el castaño

-Elliot, Annie- le dijo a su primo de 14 años peliblanco y de ojos cafés y a su prima de 11 idéntica a su madre

-Eiji- contesto Elliot, la chica llego y lo abrazo.

-eres un encanto-

-Itachi no puedo creer que nos hicieras perdernos- reclamo Dei-chan a su esposo mientras llegaban a la habitación.

-sí papá, no puedo creerlo- dijo Skin pelinegro de ojos azules con 14 años

-yo si puedo- dijo Iden de 12 años pelinegro y de ojos negros.

-Tío Itachi, Tío Deidara-

-oh mi sobrino favorito- dijo Itachi -oh mis sobrinas favoritas han nacido-

-padrinos- dijo Eiji al ver a Sai, Gaara y a Milly de 5 años.

-hola Eiji- le sonrió Sai, Milly se escondió detrás del pelirrojo.

Toda la familia estaba ahí, ¿cómo era que los habían dejado entrar a todos en esa habitación?, era un misterio, pero a nadie le importaba.

Tal vez Sasuke y Naruto tuvieron muchas perdidas, cometieron muchos errores y muchos días creyeron no podrían soportar, algunas veces pensaron rendirse y no luchar, pues era más fácil, pero ahora era que se daban cuenta de que si lo hubieran hecho no estarían ahora ahí, siendo felices, casados con la persona que más amaban en el mundo y con 3 pequeños que les sonreían llamándolos mamá y papá.

Ahora era que se daban cuenta que si alguno ya no podía más él otro lo apoyaría y si ambos se rendían solo necesitaban sentirse el uno al otro y ver la felicidad en el rostro de sus hijos para seguir pues ahora bien lo sabían, tenían muchas cosas más que vivir en su camino antes de llegar al destino al que todos llegan.


T_T se termino… espero y lo hayan disfrutado tanto como yo disfrute haciendo este fic, muchas gracias a todos por sus reviews me animaron a seguir n_n

Me hicieron muy feliz cada uno lo leí con una sonrisa, gracias a todos…

Mi primer historia terminada que felicidad…