Disclaimer: Los personajes son originales de la Saga Twilight de Stephenie Meyer.

Dedico este capítulo a: Tamynna, gLaDyz KaUliTz CuLlEn y Ru-Ru61932 que acertaron en parte de sus deducciones sobre el comportamiento de Nessie. :)

También a mis amigas: Japicas12 y LaryPaoC, ya se darán cuenta porqué -vamos a devolvernos en el tiempo amigas- xD


Todo bien, o todo mal.

¡Dios, como odio las matemáticas!

Y mucho mas ¡odio los límites!

Es que mi mente no lograba procesar para qué servían. Nunca se resolvían de la misma forma, y lo peor, habían algunos que no se resolvían. Aparte de que no se pasaba ni siquiera del dos.

Y a pesar de tener una mente vampírica, al parecer el odio que siempre les tuve ha incrementado, lo que no me permite entender un céntimo lo que el profesor explica.

Había finalizado la hora, y el profesor nos había dejado dos copias con casi veinte ejercicios de límites, y que esos reforzarían para un examen el lunes de la próxima semana. Esto no podía ponerse peor. Sería un viernes, sábado y domingo dedicado a muchos números, letras y símbolos de los cuales no les encontraba el sentido de ser.

Desearía poder leer las mentes como Edward, o ver el futuro como Alice, pero lo que me surtía a mí, era un escudo, del que ya no estaba segura de que fuera tan poderoso. Falta de práctica o no, en el encuentro con James y Victoria se rompió muy fácil. Ahora entrenaba muy duro con Jasper para mejorarlo y hacerlo mas eficaz.

En la próxima clase Alice se dio cuenta de mi mal humor ocasionado por los estúpidos límites, y le conté, ella solo se reía de mi situación, pero prometió ayudarme, siempre y cuando después de estudiar nos fuéramos a Port Angeles, y el sábado nos quedáramos en Seattle de compras; esto no me gustó mucho, tendría que buscar otra alternativa menos… torturante. Así que solamente le dije que lo pensaría, porque "no quería desconcentrarme con tantas compras", ella seguramente entendió la indirecta, porque entonces me recomendó al único después de ella que me tendría paciencia: Edward. Aunque noté su insinuación en las palabras.

Y en cierto punto tenía razón: Emmett pasaría burlándose de mí; a Jasper no quería cohibirlo con otro problema ya que él era el encargado de mis sesiones de práctica con el escudo; con Rosalie, la relación era buena, pero no como para pedirle ese favor.

Entonces todo se resumía a que tendría que recurrir a Edward, lo haría durante la hora de biología que compartíamos. Porque todo con Edward había mejorado.

Se podía decir que éramos los mejores amigos: hablábamos todos los días, inclusive los fines de semana, me iba a buscar en su volvo, donde escuchábamos música, me jugaba bromas pesadas, cazábamos juntos, me escuchaba, íbamos juntos al prado… de todo. Pero no éramos más de eso: sólo amigos.

El mismo día que me pidió perdón en el prado, me di cuenta cuanto me gustaba, y ese sentimiento se fue incrementando a medida que avanzaban los días. Ya habían pasado dos semanas de eso, y a pesar de que ese sentimiento crecía, no podía decir lo mismo de él. Porque él no pasaba esos límites de amistad, y me daba miedo decirle cuanto lo estaba empezando a querer.

Medité en esto el resto del día, y en la clase con Emmett ya el mal humor se había disipado. Por lo que no se dio cuenta y no tuve que decirle nada que me matara de vergüenza.

En la cafetería me comí una barra de chocolate como era mi costumbre, me senté un rato en la mesa de mis "amigos humanos" conversando más que todo con Angela, que era con la que mejor me llevaba, sobre cosas triviales, pero el ambiente empezó a ponerse incómodo cuando Mike Newton me empezó a hacer insinuaciones, en ese momento decidí que era hora para andar con mis "amigos vampiros".

Apenas llegué a la mesa de los Cullen y me senté al lado de Edward, él de improvisto me pasó su brazo por los hombros posesivamente, no lo entendía, pero me gustaba, así que lo disfrutaría mientras durara.

Y para mi dicha, duró demasiado, estábamos saliendo de la cafetería y todavía me tenía sostenida por los hombros.

- Edward, no es que me incomode que me abraces, pero puedo saber ¿Por qué esta vez? -

- mmm, por nada, sólo quiero abrazarte, ¿o estoy siendo muy atrevido? - se puso serio enseguida.

- no, claro que no, al contrario… me gusta - le dije, y al darme cuenta de ello, me sonrojé con furia mientras él me mostraba su sonrisa torcida.

- en ese caso, creo que lo haré mas seguido ¿no? - me miró todavía sonriente.

¿Qué responderle? ¿Qué por mi lo podía hacer cada vez que quisiera?. No, no creo que todavía estemos preparados para eso. Ese pensamiento me volvió a sonrojar.

- desearía saber que pensamientos hacen que te sonrojes así - me dijo acariciando mi mejilla, nunca lo había hecho, y solo ese roce me llevó al cielo - te ves linda cuando te sonrojas, y tengo la dicha de verlo a pesar de que eres vampiro -

- mmm - no sabía que decir, me había dejado en trance.

El sólo se rió de la situación. Y me soltó para abrirme la puerta del salón, como de costumbre.

- hey Edward - le dije cambiando de tema, aprovechando que ya nos estábamos ubicando en nuestros asientos.

- dime Bella -

- necesito tu ayuda -

- ¿en que? ¿sucede algo malo con tu poder o--

- no, no es nada de eso -

- ¿Entonces? -

- matemáticas - le dije algo apenada, y con las mejillas nuevamente sonrojadas de la vergüenza.

- no entiendo - me dijo.

Le mostré los ejercicios, le conté sobre el examen y el como nunca lograba entender lo suficiente gracias a mi predispuesto odio inconsciente a los famosos límites. Además de la condición de Alice, si era ella la que me explicaba.

- Está bien, te ayudaré - me dijo con una sonrisa - pero tendrás que poner de tu parte -

- OK, prometo no bloquearme -

- así me gusta - y chocamos los cinco debajo la mesa, pero esta vez mantuvo su mano junto a la mía y entrelazó los dedos, me volví a sonrojar y a quedar en las nubes.

No entendí nada de la clase, porque todo ese tiempo el mantuvo cautiva mi mano, y solo la soltó cuando ya fue necesario tomar apuntes porque el profesor estaba revisando, aproveché y escondí mi mano entre las piernas, a la vez que dejé de mirarlo porque de seguro me volvería loca. Aunque apenas llegáramos a estudiar le preguntaría porque estaba actuando tan cariñoso conmigo… y ya me empezaba a hacer ilusiones.

El resto de la clase me la pasé fantaseando, tocaron la campana, recogí mis cosas a la par de Edward para irnos juntos hasta gimnasia, en donde él me acompañaba, y luego se iba a español. Pero noté algo raro en la mirada de Edward, y no sabía identificar qué era.

Caminamos hasta mi clase en un incómodo silencio, raro entre nosotros, además que iba muy serio. Cuando llegamos a la puerta del gimnasio, le pregunté:

- ¿Edward, estás bien? -

- sí, ¿Por qué no habría que estarlo? - me dijo con una sonrisa, pero que no me convenció.

- ¿seguro? - insistí.

- seguro Bella, además entra a clase que ya es tarde - dijo con un toque de impaciencia, y se fue así sin mas ¿Qué le pasaba? A veces en serio me pregunto porque es tan bipolar.

Terminamos las clases, y me dirigí a esperar a Edward en su volvo, pero él ya estaba allí, me subí a su auto y puse una de las tantas melodías que tenía.

- ¿vamos a tu casa o a la mía? - me preguntó sin mirarme.

- a la tuya, quiero saludar a Esme - además que no se que pasaría si estuviéramos solos, si te has dedicado a hacerme muchas caricias hoy. obviamente este pensamiento no se lo dije, y nuevamente agradecí por el escudo, como todos los días.

Sin embargo, durante todo el trayecto, Edward no me dijo nada, y estaba muy serio, eso me molestaba de sobremanera, no me gustaba que ahora precisamente no quisiera confiar en mí y no me contara qué le pasaba.

- Edward - lo llamé.

- ¿Qué? ¿pasa algo? - me preguntó, y todavía no me miraba.

- eso es justamente lo que me pregunto, estás muy raro Edward, e inclusive en el almuerzo estabas radiante, ¿Qué pasó que ahora andas tan serio? -

- nada importante -

- si no fuera importante, no estarías así - le objeté.

- esta bien - me dijo - te lo contaré después, no es nada, son… cosas que pienso… y que de pronto no estén del todo bien - sonrió - pero te prometo que ahora ya no le daré importancia - y me miró - no te preocupes por eso, mas bien preocúpate por ser una vampira que no entienda matemáticas - y se rió como era su costumbre.

- a veces eres más irritante que Emmett - le dije a regañadientes. El sólo sonrió.

Llegamos a la mansión en medio de risas, saludé a Esme, y mientras Edward subía a ver a Nessie, hablé un rato con ella.

- ¿Cómo van las cosas con Edward? - me preguntó después de algunas preguntas triviales.

- muy bien, nuestros problemas han quedado atrás - le contesté sonriente.

- me alegro de eso ¿y con Nessie? -

- pues… algo complicadas, no se porque no me acepta, y Edward le pregunta y trata de leerle la mente, pero según me dice aprendió a bloquearlo, parece que le avergüenza que él sepa - le dije recordando como Nessie se habías esmerado en no dirigirme la palabra, y como Edward la regañaba por eso; esa situación me ponía mal, porque no quería ser la razón de problemas entre ellos dos, o eso provocaría más odio en ella, sólo quería arreglar las cosas. Tal vez por eso Edward estaba así en el instituto.

- si, Nessie es muy buena en eso - continuó Esme - tal vez sea la conexión que tiene con Edward lo que le permita que lo pueda bloquear así - sonrió. Y yo solo asentí.

En eso Edward bajó con el seño fruncido en señal de frustración. Si, seguramente por ella es que él andaba tan preocupado.

- Esme, ¿puedes subir?, necesito que estés con ella hasta que llegue Rosalie - dijo y después bufó.

- claro Edward, ¿todo bien? - preguntó preocupada.

- lo mismo de dos semanas, bloqueada - dijo - gracias por eso madre - respondió a un pensamiento de Esme y sonrió.

- de nada, cielo - le dijo Esme antes de darle un beso en la frente y subir con las escaleras.

Edward suspiró caminando desesperadamente por la sala.

- ¿paso algo malo? - le pregunté tontamente, porque sabía la respuesta.

- me está aplicando la ley del hielo, no me habla, no me da su mano y me bloquea - me dijo frustrado - ahora solo habla con Rosalie, porque según "es la única que la entiende" - dijo enfatizando las comillas - no se qué hacer -

- tranquilízate Edward - le dije poniendo una mano en su hombro - ella no seguirá por mucho tiempo, yo sé que es por mí, no tienes que decírmelo, y… creo que cuando las cosas sean menos… estresantes, me debes dejar hablar con ella - porque si lo hacía ahora, creo que sería capaz hasta de morderme.

- gracias por eso Bella - me dijo con dulzura.

- por nada Edward - le respondía.

- ahora señorita… vamos a ver porque tu y los límites no se llevan bien - me dijo agarrando mi mano y mi mochila y llevándome al comedor.

- eso fue odio a primera vista - le bromeé.

- del odio al amor sólo hay un paso, dicen - y él no sabía que tan cierto era eso. Sonreí como idiota.

- ¿Qué dije? -

- nada - le dije sentándome en una de las sillas del comedor. Pero con la sonrisa pegada a mis labios.

Pasamos mas o menos dos horas estudiando, explicaba los pasos, y yo los seguía, no eran tan difíciles cuando tenías práctica, solo tenías que analizar como comenzar.

- ¿ves que no es tan difícil? - me dijo al final del décimo ejercicio.

- si, pero siguen sin gustarme -

- no importa, ¿quieres descansar? Sólo te faltan siete -

- por mí los termino todos hoy, aunque ya estoy aburrida - le dije mirándolo.

- ¿vamos al prado un rato?, para que te relajes, y si quieres volvemos después o terminas mañana -

- mmm no lo se, soy capaz que no los termino -

- vamos Bella, no te conozco como una irresponsable ¿o si? - me dijo ahora más cerca de mí. Ya me estaba poniendo boba su cercanía.

- mmm no -

- vamos - me dijo ahora mucho más cerca, nuestros rostros estaban a centímetros, y no podía creerlo ¡¿Edward iba a besarme?!

Ya sentía su aliento en mi cara, era sumamente embriagador, ¿Por qué demoraba tanto? Ya quería sentir sus labios sobre los míos.

Estábamos a milímetros, y no podía creerlo ¿entonces si era correspondida?

No pude saberlo porque un grito detuvo lo que hubiese podido ser el comienzo de algo más serio entre Edward y yo.

- ¡Papi! - Edward se separó bruscamente, al igual que yo, y quedamos bien separados para cuando la pequeña niña vampiro se apareció por la puerta del comedor.

- ¿Qué pasa Nessie? - preguntó Edward frustrado.

- ¡quiero ir de caza! -

- Nessie cazamos ayer, no puedes tener hambre tan rápido -

- ¡pero quiero ir! - dijo haciendo pataleta, se acercó a Edward y le tendió la mano en su cara.

- no puedes ir sólo por eso - le dijo él en respuesta a lo que sea que ella le haya dicho.

- ¡¿Por qué?! - gritó otra vez, y me miró con odio. Al parecer Edward se dio cuenta.

- Nessie, vamos a hablar de esto en privado ¿si? - dijo él mostrándose paciente con la situación que lo más probable es que lo sacara de casillas.

Los dos salieron del comedor y subieron a las escaleras.

Suspiré, ¿hubiese sido posible que ella nos hubiese visto cuando casi… nos besamos? ¿por eso se puso así? Si era eso, no podía permitirme estar con Edward mientras estaba esta situación. si es que de verdad intentó besarte y no estás loca me dijo mi conciencia.

- problemas otra vez con Nessie - suspiró Alice entrando a la sala - esta niña cada vez va peor -

- creo que si, y todo por culpa mía -

- Bella - me reprochó y murmuró bajo - tú no tienes la culpa de que te hayas fijado en Edward y a ella eso no le guste -

- ¿Qué cosas dices Alice? - le contesté - eso no es cierto - mentí lo mas creíble posible, no era que no confiara en Alice, sino que no quisiera que hiciese de Celestina -porque seguramente lo hará- antes de arreglar el problema con Nessie, hablaría con ella primero.

Aparentemente ella me creyó y me sonrió.

A los pocos segundos apareció Edward, ¿se habían solucionado las cosas? me pregunté mentalmente.

- Alice, acompaña a Jasper arriba, está controlando a Nessie, no es nada grave, solo está algo tensa, necesito que me ayudes con eso - le dijo Edward.

- tranquilo hermanito - respondió ella - ¿todo bien?

- por ahora -y se puso más serio ante lo que fue, al parecer un pensamiento de Alice- sólo no le digas eso, no es necesario -

- se dará cuenta -

- distráela mientras vengo ¿si?, están todo allá, convence a Emmett a que juegue unas vencidas con ella, aunque le parta el orgullo, después se lo recompenso -

- esta bien Edward - dijo por último Alice, y subió rápidamente las escaleras.

- ¿dejó la pataleta? - le pregunté.

- algo así - me dijo indiferente - vamos, sino, se hará mas tarde -

- ¿A dónde? -

- Bella, al prado, tu necesitas dejar de pensar en matemáticas y yo necesito relajarme un poco, además que tengo que hablar contigo - en lo último se puso serio y agachó la cabeza.

- está bien, vamos -

- ¿carrera? - bromeó.

- Edward… - rodé los ojos.

- está bien, además quiero caminar -

Cuando habíamos caminado un largo trecho en silencio, el comenzó la conversación.

- Bella, sinceramente quiero disculparme por lo que está pasando con Nessie, ella no es así, no entiendo qué le pasa contigo, y es más difícil porque ella me rechaza, me pone mal que no se sincere conmigo - soltó de golpe.

- no tienes qué disculparte Edward - le respondí - sé que ella se comporta así por mi -

- pero tu no tienes la culpa de nada -

- lo se, pero debe haber algo que a ella le moleste de mí, no lo se, tal vez debes dejar que hable con ella -

- no lo se, ella es muy impulsiva, puede hacer una locura-

- Edward, me sé cuidar - le reproché.

- lo se, pero igual, no saldría nada bueno de eso -

- está bien, pero lo haré cuando el ambiente esté mas calmado -

- ¿te han dicho que eres muy cabezota? - me dijo riendo.

- sólo alguien, pero como el ladrón juzga por su condición - le respondí mirándolo de reojo.

- ¿Qué insinúas? -

- nada - y salí corriendo.

- te olvidas que te alcanzaré -

- no me importa - le grité.

Duramos jugando un buen rato, el me alcanzaba, bromeábamos o yo hacía algo para molestarlo, sin embargo, me di cuenta que en su miraba había un deje de tristeza, quería preguntarle, pero seguramente era por la pequeña hija vampira, así que no saqué el tema; y también me pregunté en qué habían quedado las muestras de cariño de esta mañana ¿había sido una ilusión mía? ¿o Edward de verdad tenía sus problemas?… si era la primera, tendría que evaluarme seriamente.

Pronto llegamos al prado, y sentí un pequeño rayo de luz en mi rostro. Hoy no estaba tan iluminado como otros días, sin embargo el ambiente sí estaba calmado. Edward y yo caminamos hacia el sitio de siempre, un árbol a las orillas del prado, que dejaba que la luz lo traspasase y llegara a nuestros cuerpos. La sensación de calor no podía ser mas relajante en nuestros cuerpos fríos.

- ¿en qué piensas? - me preguntó un tiempo después en donde los dos nos habíamos sumido en un relajante silencio.

- en… nada - le contesté sonrojándome un poco, en todo ese momento había estado pensando en él y en el "casi" beso que nos dimos. El porqué si, había sido verdad, no lo había vuelto a intentar ahora que estamos solos, o tal vez si fue solo un mero impulso.

- eres una mala mentirosa - me dijo pasando su brazo por mis hombros.

- que mas da cuando puedo esconderte lo que pienso -

- ¿así confías es mí? - me dijo en burla como si lo hubiese herido.

- no me chantajees Cullen - le dije riéndome y mirándolo a los ojos, pero luego me puse seria - tú igual hay cosas que no me cuentas - le reclamé recordando lo de la tarde a la salida de la escuela.

- creo que esta vez mejor me callo - me dijo - tu ganas -

- ¿me contarás? -

- claro que no - me dijo carcajeándose - yo no te cuento, y tú no me cuentas -

Le pegué en el pecho mientras él se reía y yo me unía a sus risas.

Duramos unas horas más, oscureció y todavía estábamos allá, yo no quería irme, a pesar de que ya casi eran las once de la noche, pero el día comenzó a pasarme factura. Estaba grogui y bostecé levemente, Edward lo notó.

- ¿estas cansada? -

- algo… - dije con los ojos casi cerrados.

- ¿te llevo? -

- mmm si quieres - … estaba demasiado grogui para pensar.

- con gusto - dijo, y sentí como me llevaba en sus brazos velozmente.

No sentí nada hasta que me acostaba en algo mullido. Me quejé levemente, no quería irme de sus brazos.

- Edward - dije más dormida que despierta.

- ¿pasa algo? -

- no te vayas - le dije antes de sumirme completamente a la inconciencia.

Estaba en el bosque corriendo con una sonrisa en mi rostro, llegué al prado y me encontré con el mas bello de los dioses tomando el sol.

- Edward - le llamé.

- ¿Qué sucede mi dulce Bella? - me dijo mirándome con brillo en sus ojos dorados.

- nada - le respondí sentándome en su regazo - solo quiero estar contigo -

- no sabes lo feliz que me hace escuchar eso - dijo con su sonrisa torcida, mi favorita, mientras agarraba mi mano y entrelazaba los dedos.

- bésame Edward - le dije poniéndome de frente todavía en su regazo.

- estaba esperando que me lo pidieras - me dijo acariciando mi mejilla mientras se acercaba… y me daba el mejor de los besos, lleno de amor, pasión, cariño y de todo lo bueno de este mundo…

- te quiero Edward -

- no más que yo mi Bella - me dijo antes de darme otro romántico beso.

Me desperté con la mejor de las sonrisas, sin duda era el mejor sueño de mi vida, lo había sentido tan real, que en mis labios había quedado una extraña sensación, como si hubiese sido cierto, lástima que era solo un sueño.

Quería que fuera real, que Edward me dijera "te quiero", me acariciara, me besara, que pudiéramos estar juntos agarrados de la mano, lo deseaba demasiado.

Eran muchos pensamientos a la vez los que me cohibían, necesitaba pensar con más claridad, y alimentarme porque ya me sentía débil.

Tomé como siempre antes de cazar, mi ponzoña, y mientras lo hacía, pensaba el porque todavía no hablaba de esto con los Cullen, y tenía que hacerlo, no podía seguir guardándoles secretos, en la primera oportunidad hablaré con ellos.

Después de cazar, me dirigí al prado, necesitaba pensar, ya no podía guardar esto que sentía por Edward, tenía que decírselo, y que pasara lo que tenga que pasar.

Pero mi momento de reflexión se fue al piso cuando en medio del prado vi a una niña sollozando desconsoladamente mientras los rayos de luz hacían que brillara. Tenía la cabeza entre las piernas y su imagen solo reflejaba tristeza.

Me acerqué lo más prudente que pude y pregunte:

- ¿Nessie, estás bien? - ella alzó su pequeña cabeza para verme, y yo solo pude ver a una pequeña muñeca rota.


Hola!!!

¿Qué tal les pareció? ¿muchas emociones? ¿soy una insensible? ¿me quieren matar? o.O

Les digo que esto se pone mejor xD, lo único es que habrá otro problema en el camino de nuestros protagonistas... pero nah... ya hablé mucho. :D

Edward actúa y Bella desperdicia ¬¬, y tras de todo Nessie interrumpe jajajaja.

A Edward algo lo decepcionó, le dedico el próximo cap a la que lo sepa :P

Una cosa ¡no odio las mates! al contrario, sino, porque estudiaría Ingeniería industrial, mas bien quienes la odian son mis dos amigas mencionadas al principio, ahy como las quiero locas!!!, que me ponían a la par a explicarles, Jannis, seguro ahora quieres que sea Edward quien explique verdad? jajajaja, te ilusioné. xD

Por último, las invito a que pasen por mi perfil y voten en el poll sobre cual historia publico primero de las dos opciones que ofrezco :D

Saludo de mano izquierda.

MaJoICS✬