Disclaimer: ehhh no. Yo quiero poseer Fringe...y esa tampoco es mía.
A/N: Estoy total y absolutamente histérica por el capítulo de esta noche de Fringe y por la promo después. Necesito correr para bajar la adrenalina o tomarme una agua de hierbas, o hacer yoga, porque como voy me va a dar un ataque al corazón XD.
Gracias por los comentarios! en especial a Abril, quien siempre comenta, muchas gracias por seguir la historia, aunque sé que es deprimente.
Ahora, Iliana, es una lástima que comentes como anónimo porque me hubiese gustado contestarte por mensaje, pero como no es posible, lo hago aquí. Tienes razón, Jane es totalmente OOC. Posiblemente también Lisbon y los demás lo sean. Ahora que me fijo no lo puse al principio de la historia, que los personajes serían bastante OOC; lo que es una lástima, porque sé que hay gente a la que no le gusta leer cosas fuera de personaje. Pero realmente no pude evitarlo y tampoco soy buena escritora como para apegarme a lo que dicta la serie al pie de la letra. Eso sí, no entiendo por qué dices que la historia no es jisbon, desde mi punto de vista el jisbon no se refiere sólo al romanticismo, a ellos dos como amantes o enamorados. También tiene que ver con la amistad o cualquier sentimiento que provoquen en el otro. Ni el por qué te parece extraño que la persona que me pidió escribir esta secuela, siendo una fan jisbon como tú bien dices, cuando es evidente que Lisbon no está interesada en Jane. Eline puede haberla pedido, pero soy yo quien escribo y decido a dónde irán a parar mis historias. Y por lo mismo, tampoco entiendo el por qué asumes que sabes dónde irá la historia, si aún sigue sin poner "complete", por lo tanto, y dado que aún me falta por colgar más de la mitad, existe bastante camino por recorrer. De todas formas, aprecio tu sinceridad, porque me gusta leer lo que la gente piensa, para bien o para mal.
Ok, siento el testamento de las notas de autor, al final resultará más largo que el capítulo XD.
Comentarios y críticas bien recibidos, siempre con respeto.
Gracias por pasarse y leerlo :)
12.-
No le gustaban las despedidas. Ese era un hecho.
Menos cuando la gente a su alrededor parecía aguantar lágrimas, le abrazaban deseándole buena suerte y que no se olvidase de ellos, como si esa fuera la última vez que se verían. Parecía demasiado definitivo, todos aquellos "adiós" y "espero que en esta nueva etapa…" si tan sólo supieran que estaba escapando. O como le había dicho Van Pelt "tomando distancia para ver las cosas desde otra perspectiva". A él seguía pareciéndole que estaba huyendo, aunque no se quejaba. Era lo que necesitaba.
Una semana atrás, le había comunicado su decisión a Hightower; la agente, que después de todo lo pasado con Red John había intentado convencerlo de tomar unas vacaciones, estuvo de acuerdo con su decisión. Le dijo que podía tomarse el tiempo que quisiera, su posición como consultor estaría siempre esperando por él. Lo difícil fue decírselo a Lisbon. Luego de semanas evitándola, hablando sólo cuando era sobre un caso y evadiéndola cada vez que parecía que ambos se quedarían solos, el recuperar aunque fuese un mínimo de confianza, la suficiente como para decirle que se iba, costó más de lo que creyó. Sin embargo, frente a ella pudo fingir serenidad e informarle que dejaba su puesto de consultor por un tiempo, no tenía claro cuánto, que lamentaba alejarse del equipo-de ella-pero lo necesitaba después de todo lo que había pasado. Lisbon le miró sorprendida, con tristeza. Pero al final sonrió, le dijo que merecía un buen descanso y esperaba que disfrutase su tiempo lejos del horror y la miseria de la que muchas veces tenía que ser testigo al ser parte de un equipo de la policía.
Ahora ella estaba de pie, un poco alejada del tumulto de gente que se arremolinaba alrededor de él, sonriendo y girando lentamente el vaso de zumo que tenía entre sus manos. No pasó mucho tiempo hasta que la gente comenzó a alejarse, algunos de vuelta a sus escritorios, otros para irse a sus casas, la jornada laboral por fin acabando para ellos. Sólo el equipo permanecía junto a él riendo, bebiendo una cerveza; aprovechando los últimos minutos que estarían junto al consultor.
La hora inevitable de la despedida llega; Grace le abraza con fuerza y Rigsby hace lo mismo. De Cho sólo recibe una palmada en la espalda y un "no te metas en problemas porque no pensamos ir a salvarte" que lo hace sonreír. Pero es la mano de Lisbon, apretando ligeramente su brazo, la que desencadena una serie de emociones en él-amor, tristeza, nostalgia, y muchas más-que a duras penas puede controlar. Supone que no lo haría si los otros tres agentes no estuviesen allí.
Ella se acerca un poco más a él-todavía sujetando con suavidad su brazo-y le dice con sinceridad:
-Te extrañaré.
Segundos después el calor de su mano se ha ido y también ella, que se despide del equipo y se pierde camino al ascensor.
Él también la extrañará.
