Capítulo 12
Eriol
El objetivo de esta salida en verdad era porque deseaba pasar tiempo con Sakura pero también aprovecharía este momento para decirle todo, tal vez lo más sensato sería decirle después del viaje ya que estaba seguro que en cuanto le dijera esto ella no desearía saber nada más de mí pero también estaba la posibilidad que ella comprendiera todo con este viaje. No tenía claro que pasaría solo deseaba que todo saliera bien.
Mi teléfono comenzó a sonar sacándome de mis pensamientos y sin fijarme de quien se trataba contesté.
-Habla Hiraguizawa-
-Espero que aún recuerdes para quien trabajas-
Conocía esa voz, sabía quién era pero no me atemorice, ni nada por el estilo porque había llegado la hora de enfrentar a Shaoran Li.
-Te has quedado mudo?- dijo burlón.
-No, no lo he olvidado- respondí.
-Eso me parece perfecto, creí que ya habías olvidado que eres un simple peón, un vulgar ratero, una basura-
Al escucharlo hablarme de aquella manera no me afectaba, antes estas palabras serian hirientes y aunque hubiera aparentado que no me afectaban, lo hacían, yo había actuado de esa manera por la necesidad de salvar a mí Madre, algo que Li no entendía, él siempre lo tuvo todo desde que nació, no lo culpaba, ni mucho menos lo odiaba era el hecho que no entendía realmente lo que era el tratar de salir adelante por tu propia cuenta y ahí estaba el ejemplo muy claro, se había casado por fortuna en lugar de trabajar para conseguirla, sus decisiones son siempre guiadas a su propio bien, importándole poco los demás.
-Puede que sea eso pero te aseguro que no eres mejor que yo-
-A que te refieres?-
- No creo que sea necesario que te lo diga, ya sabes a qué me refiero-
-Crees que puedes hablarme de esta manera? Te equivocas-
- No, no creo estar equivocado-
-Veremos si esa valentía te durara, así que mañana te espero en mi oficina de Tomoeda a medio día-
-Has vuelto-
-No me digas que el valor se te ha ido- dijo burlón- lo sabía, más te vale no faltar o ire a buscarte y sabes de lo que soy capaz- sin más la llamada termino.
Es verdad que me sorprendí al saber que ya estaba de regreso pero no es por las razones que él decía, sino porque como dijo, tenía claro lo que podía hacer, entre ellas hablar con Sakura y contarle todo a su manera, estaba claro que él ya sabía todo, no sé de qué manera pero lo sabía, necesitaba hablar de inmediato con Sakura, mañana era viernes y saldríamos de fin de semana pero le contaría todo después de hablar con Shaoran, sí, eso haría, solo pedía que ella me entendiera y perdonara.
Sakura
La llamada de Shaoran me desconcertó, hace meses que no hablaba con él y no es que hacerlo removiera algo en mí, nada de eso, es solo que no creí que volviera a buscarme, si algo tenia Shaoran era orgullo y después de lo sucedido, no creí que esto sucedería.
Entendía que necesitaba una explicación, siempre supe que con una simple llamada no bastaría y estaba dispuesta a dársela, se lo merecía y por eso había aceptado vernos mañana, ya había regresado de su viaje de negocios y venia arreglar algo a Tomoeda pero también venia por una explicación. Pero lo que no sabía era como decirle esto a Eriol, como decirle que mañana hablaría con Shaoran, estaba casi segura que no sé molestaría pero tal vez quisiera acompañarme para hablar con él, así que había tomado la decisión de no decirle, le inventaría que iría a comprar algo para el viaje, solo esperaba que no quisiera acompañarme.
Escuche la puerta de la entrada abrirse y supe que se trataba de Eriol así que rápidamente me levante del sofá para recibirlo.
-Hola- dije posando mis manos en su cuello.
-Hola- me respondió sonriendo pero esta no era su sonrisa habitual, esta parecía fingida, carente de sentimientos.
-Pasa algo?- pregunte enseguida.
-No- fue todo lo que respondió pero no le creí, lo conocía perfectamente y sabía que algo le pasaba, su semblante era de preocupación, de temor, era algo que no había visto antes en él y para ser sincera esto me preocupaba.
-Eriol- aparte mis manos pero antes de hacerlo del todo las tomo, uniéndolas con las suyas. - Dime que tienes?-
Su rostro ante mi pregunta se entristeció aún más, incluso sus ojos se llenaron de lágrimas, todo esto verdaderamente me estaba preocupando, Eriol estaba actuando muy raro y lo que me dolía era que no me contara, yo podía ayudarlo, yo quiero ayudarlo.
-Sabes que te amo verdad?- dijo mirándome fijamente.
- Eriol, qué pasa?-
-Solo respóndeme, sabes que te amo, que eres lo más importante que tengo y que por ti daría hasta mi vida-volvió a decir pero esta vez de sus ojos salieron gruesas lágrimas.
-Eriol, me estas asustando, dime que tienes por favor-
-Solo respóndeme-
-Claro que lo sé Eriol- respondí y libere una de mis manos y con ella comencé a limpiar los restos de lágrimas.- No tienes idea de lo afortunada que soy por tenerte a mi lado-
-No digas eso- y de sus ojos brotaron nuevas lagrimas- no lo digas- beso mi mano que se encontraba sobre su mejilla- el afortunado soy yo por tenerte, simplemente no te merezco-
-Eriol, por favor dime que tienes-
-No es nada- respondió tratando de sonreír cosa que no logro.
-Te conozco, sé que algo tienes, tenme confianza-
-Claro que te tengo confianza, es solo que... Es solo que tengo miedo, miedo a perderte-
En ese momento no fui capaz de responder nada, solo me limite abrazarlo, el verlo así me rompe el corazón, de donde había sacado eso? Acaso no se daba cuenta que eso no pasaría? Porque yo sin él me moriría, lo amo más que a nada en este mundo, sé que no sé lo he dicho pero se lo había demostrado para mí nunca habría nadie más, él era mi mundo, mi familia, mi todo, solo él.
-No digas eso- dije y me percate que al igual que él lloraba- tu nunca me perderás, eso nunca pasara porque yo te am...- no termine de hablar ya que en ese momento los labios de Eriol cubrieron los míos, en un beso apasionado.
Su beso comenzó a despertar en mí las sensaciones que tanto me gustaban y que solo él era capaz de despertar, enrede mis manos en su cabello, sentí como posaba sus manos en mi cintura y me atraía más hacia él, el beso cada vez era más pasional, lo necesitaba, lo quería pero entonces él se separó de mi un poco, me miro detenidamente, me costaba respirar por aquel beso pero aun así me ruborice.
-Quiero hacerte el amor, quiero que hagamos el amor- dijo y al escucharlo decir aquello me sentí inmensamente feliz porque ya habíamos estado juntos antes pero era la primera vez que me decía que haríamos el amor.
Sonreí, lo bese, me levanto entre sus brazos para así llevarme hasta nuestra habitación. Al llegar con delicadeza me coloco sobre la cama, al principio solo nos mantuvimos así, sin decir nada, no era necesario, solo nos limitamos a mirarnos, con delicadeza aparto unos mechones de cabello de mi rostro pero no aparto su mano sino que comenzó a proporcionar caricias en él, en mis mejillas, en mi nariz, mis labios ocasionando que cerrara los ojos pues su simple tacto despertaba el deseo de que me hiciera suya, sus besos fueron los siguientes en continuar, dulces, tiernos, no pude evitar suspirar cuando comenzó a besar mi cuello, cada vez que estaba con Eriol era maravilloso pero esta vez era diferente, sus caricias, sus besos, él me embriagaban y me enloquecían, sentir aquel éxtasis me demostraba que lo que es estar viva, lo que es sentir, lo que es querer, lo que es amar, con delicadeza se deshizo de mi ropa y yo de la suya, ya deseaba tenerlo dentro de mí pero él parecía no querer terminar aún, se dedicaba a darme placer como si esto fuera suficiente para él, después de un rato de suspiros, gemidos y una que otra risita, lo sentí entrar en mí, enloqueciéndome aún más, sus movimientos eran lentos, estaba segura que deseaba volverme loca.
-Ma...más- pedí, él sonrió de lado y capturo mis labios entre los suyos pero sus movimientos comenzaron a ser más rápidos complaciéndome.
Estaba a punto de alcanzar la gloria, lo sabía, cerré los ojos para disfrutarlo aún más.
-Ábrelos- escuche que me decía y sin debatir así lo hice- mírame- pidió, después de unos movimientos más rápidos lo sentí, alcance la gloria de una manera única, perdida entre la mirada de él y disfrutando del sabor de sus labios. Él no tardo en alcanzarme de la misma manera que yo.
-Te amo- el final perfecto dicho por él y yo quería gritarle que lo amaba pero aunque no lo dijera él lo sabía.
Se recostó en mi pecho, aún sin salir de mí, un rato permanecimos así sin decir nada como al principio pues las palabras sobraban.
Después de un rato él se a como mejor en la cama, acercándome lo más cerca que pudiera a él, lo mire, me miro, lo bese, me beso.
-Te amo- me susurro de nuevo - sonreí y entre sus bazos me quede profundamente dormida.
Cuando desperté aún continuábamos abrazados, él aún dormía así que decidí despertarlo besándolo, al principio no obtuve respuesta pero en cuanto logre mi objetivo él se encargó de profundizar el beso.
-Buenos días- dije contra sus labios.
-Buenos días amor-sonrió.-como has amanecido?-
-Muy bien, después de lo de anoche mentiría si dijera que no amanecí con ganas de más-
-Yo también amanecí con ganas de más-
Sonreí al escucharlo decir aquello, mire el despertador y me percate que si no me levantaba se me haría tarde, así que con pesar me levante cubriéndome con una de las sabanas.
-Oye a dónde vas?- pregunto Eriol tomándome por sorpresa por el brazo.
- Si no nos apuramos se nos hará tarde- dije señalando el despertador.
-Entonces tendremos que compartir la ducha- dijo y aunque sabía que esto nos llevaría hacer de nuevo el amor y que se nos haría tarde, acepte.
Como lo dije, se nos había hecho tarde pero bien valía la pena.
-Tal vez no venga a comer pero llegare a tiempo para irnos- me dijo Eriol y fue ahí que yo recordé que tampoco vendría a comer y agradecí que Eriol fuera él que dijera esto pero entonces sentí una pequeña opresión en el pecho como si algo malo estuviera a punto de pasar.
-Está bien, yo iré a comprar algunas cosas pero llegare a tiempo-
-Necesitas dinero?- pregunto.
-No-
-Está bien, cualquier cosa me llamas- dijo acercándose hasta mi para besarme - te amo, nos vemos después- concluyo y de nuevo sentí aquella opresión en mi pecho, unas terribles ganas de llorar, de evitar que Eriol se fuera porque esto me decía que algo malo sucedería y que esto era un adiós.
Eriol
El día de ayer me había mostrado vulnerable y no es que viera esto mal, sino que esto no era lo que quería, deseaba ser fuerte ante lo que estaba por venir pero el temor de perder a Sakura fue más fuerte, más sin embargo después de lo de ayer algo me decía que había esperanzas de que todo saliera bien pero al salir de casa sentí unas terribles ganas de regresar de inmediato e impedir que Sakura saliera, una sensación en mi pecho me decía que algo pasaría y que tal vez ya no la volvería a ver pero deje esto de lado, no podía seguir temiendo a la idea de perderla.
Espere paciente a que llegara la hora acordada para ver a Shaoran, de ahora en adelante le diría por su nombre ya no más por su apellido, las horas pasaron un poco lentas en mi opinión pero por fin llego, no sabía cuánto tardaría hablando con él por eso le había dicho a Sakura que no iría a comer y agradecía el hecho de que ella también saliera así no la dejaría sola en casa.
-Buenas tardes, vengo a ver a Shaoran Li- dije a la secretaria.
-Tiene cita?- pregunto.
-Él me está esperando-
-Cuál es su nombre?-
-Soy Eriol Hiraguizawa- dije y con esto ella dejo de hacerme preguntas y asintió.
-En efecto, el señor Li lo espera- dijo y me guío hasta la oficina de este donde ya me estaba esperando.
-Señor Li, él señor Hiraguizawa ha llegado-volvió hablar la secretaria para atraer la atención de Shaoran pero este ya nos miraba.
-Puedes retirarte- fue todo lo que respondió.-Disculpa que no te invite a tomar asiento solo lo hago con personas decentes, no acostumbro a tratar con delincuentes-
-Entonces no entiendo cómo puede tratar con sigo mismo a diario- respondí pero esto solo ocasiono que Shaoran sonriera de una forma irónica.
-Dime que pretendías con todo esto?
Sabía exactamente a que se refería, él ya sabía de mi relación con Sakura de eso estaba completamente seguro pero como dije era hora de hablar, de luchar por ella.
-Creo que eso ya lo sabe-
- Tal vez tenga la vaga idea pero lo que no logro entender es como Sakura pueda estar con una basura como tú, creo que todo esto lo ha hecho por despecho, porque se sentía sola pero ahora que he vuelto te garantizo que regresara a mis brazos-
-Te equivocas, yo la conozco y eso no pasara y sabes por qué? Porque ella me ama- dije completamente sincero porque sabía que esto era cierto.
- En verdad crees eso? Eres tan ingenuo, ella nunca ha sentido nada por ti, cada vez que estaba con tigo pensaba en mí y tan cierto es eso que en cuanto le hable me pidió vernos, me suplico que la volviera hacer mía y tú sabes cuánto adoro besarla, acariciarla, saborearla-
Las palabras de Shaoran querían enterrarse en mí formando imagines que me volvían loco, que dolían pero eso no era cierto, me lo repetía una y otra vez, no podía dejar que él sembrara la duda en mí, yo conocía a Sakura y con eso debía bastarme para saber que él mentía.
-Pero como no pedirme aquello, si alguien como tú no puede satisfacerla, eres tan poca cosa, no vales nada, no sé cómo pudiste llegar a pensar que ella te amaría, quizás lastima es lo que tuviera por ti o ni eso -
-Me importa poco lo que digas-dije acercándome para quedar de frente a él- sé que nada es cierto, ella me ama me lo ha demostrado y sabes cómo? Dejándote, ella termino con tigo por mí, me lo ha dicho, me lo ha demostrado de una manera que tú nunca conocerás porque ella solo me ama a mí- la cara de Shaoran se desfiguro al escucharme decir esto, su semblante burlón de hace un rato se tornó completamente serio y lleno de furia, tanta fue esta que su mano en forma de puño me tomo por sorpresa estampándose en mi mejilla logrando haciéndome retroceder unos pasos-
-Mal nacido- dijo esta vez sosteniéndome por la camisa- Espero que lo hayas disfrutado porque eso no volverá a pasar, no volverás acercarte a ella-
-No te tengo miedo- dije zafándome de su agarre- no importa si quieres mandarme de nuevo preso porque aun así luchare por ella, solo muerto me alejaras de su lado-
-Esa idea no suena nada mal pero tengo una mejor que hará que tú seas él que se aleje de ella, dime Hiraguizawa estarías dispuesto asistir al funeral de nuestra amada Sakura-
Estas palabras me desquiciaron a tal extremo de ahora ser yo él que se le fue encima a Shaoran, comenzando a golpearlo y es que con solo pensar que él pudiera hacerle algo yo...yo lo mataría antes de que esto pasara. No me percate en que momento comencé ahorcarlo solo sé que si no lo soltaba en verdad lo mataría pero prefería aquello antes de que él la lastimara.
-Ni siquiera se te ocurra tocarla-dije furioso.
La puerta se abrió de golpe, no sé quién era y no quise averiguarlo pues yo solo quería terminar con aquel malnacido.
-Eriol- escuche su voz, dulce, tranquilizadora-no lo hagas, tú no eres así, suéltalo- con esto basto para comprender lo que está haciendo, ella tenía razón yo no era así y entonces lo solté, él cayó al suelo tratando de recuperar el aire y enseguida fui sujetado por dos sujetos, uno de ellos me golpeo en el estómago haciéndome doblar de dolor, mientras el otro se encargaba de propinarme una patada tirándome al suelo, ambos se unieron y comenzaron a golpearme pero poco me importo ya que levante la mirada para ver aquella persona que se encontraba parada en la entrada, ella me miraba aterrada por un momento creí que se trataba de ella pero no era nadie más que la secretaria que me recibió hace unos momentos, en verdad creí que ella estaba aquí, que ella fue la que me hablo pero todo fue simplemente ocasionado por mi mente, ella se encontraba ahí y sabía que aquello que estuve a punto de hacer no le gustaría por eso la escuche.
Un golpe directo en mi estómago me saco el aire, dios los golpes estaban comenzando a surgir efecto pues podía sentir mi sangre derramarse.
-Ya es suficiente- dijo Shaoran con la voz algo ronca supongo que debido a lo que hice.- Levántenlo-
Al ponerme en pie siendo sostenido por aquellos sujetos sentí de nuevo un golpe directo en el estómago y otro en la mejilla provenientes esta vez de Shaoran.
- Debería matarte- dijo pero no lo hare me encantara verte muerto en vida por la muerte de tu amada, por tu culpa.
Cuando dijo aquello de nuevo logre zafarme y conseguí impactar de nuevo mi puño contra su cara, sin importarme que después fuera yo el que recibiera más golpes.
-No serias capaz- grite- no sería capaz de matarla porque no solo me matarías a mí, tú también te morirías porque en el fondo la amas-
-Tienes razón pero con solo pensar que se ha dejado tocar por ti esa idea comienza a no ser tan mala, porque preferiría verla muerta a verla con tigo o con alguien más pero como dices esto me mataría a mí también, así que tú decides te alejas de ella o los muertos serán su familia, su maldito hermano, su patética esposa y hasta el nuevo integrante, imagínate lo que sentiría Sakura porque te aseguro que con ellos no me tentaría el corazón, todo esto sería tu culpa, imagínate cuanto te odiaría cuando se enterara-
Maldita sea, sabía que hablaba en serio, tenía que hacer algo y aunque esto me desgarrara por dentro ya había tomado mi decisión, preferiría mil veces sufrir yo a verla sufrir a ella.
-Lo hare- dije- me alejare de ella.
La sonrisa de Shaoran se amplió, sabía que había ganado.
-Solo quiero despedirme de ella- volví hablar.
-Crees que soy idiota Hiraguizawa, esto lo haremos a mi manera- dijo y le hizo señas a su secretaria quien aún permanecía ahí estática pero reacciono enseguida y asintió saliendo rápidamente.
Me quede completamente callado, sintiendo dolor pero no a causa de los golpes sino a causa de perderla, no la volvería a ver, su sonrisa, su rostros, sus ojos hermosos pero todo esto valdría la pena ya que no soportaría verla triste, solo pedía que algún día llegara a perdonarme.
-Es él, llévenselo- dijo Shaoran a dos policías- también quiero que sea acusado por intento de homicidio-
Entendía perfectamente a donde me dirigía, muchos dirían que ese lugar era la muerte pero para mí eso ya no importaba porque yo ya estaba muerto en vida.
Sakura
Llevaba alrededor de 10 minutos esperando a Shaoran, me había citado en un restaurante algo fino para mi gusto pero por suerte casi no había nadie, también por el hecho de que había pedido una mesa privada.
-Perdón por la tardanza- lo escuche decirme sentándose.
-Dios mío Shaoran, que ha pasado? Pregunte enseguida pues llevaba algunos moretones y su cuello algo rojo.
-No ha sido nada- respondió posando una de sus manos sobre la mía lo cual me hizo sentir incomoda y con sutileza aparte mi mano.-Te ves hermosa- volvió a decir incomodándome aún más.
-Gracias, tú también te ves bien aún con todo y los golpes- respondí y a decir verdad en todo este tiempo Shaoran no había cambiado nada, seguía siendo él mismo aunque algo que diría que cambio fue su forma de mirarme, tal vez él no haberlo visto en meses me hacía desvariar pero juraría que sus ojos desprendían un brillo a mi parecer algo aterrador, per turbante, algo que no me gustaba-
-Y cómo has estado Sakura?-
-Bien y tú?-
-Bien, sabes te extrañe- dijo y me sentí mal, no tenía sentido todo aquello, no había razón para recordar algo que no puede ser, que nunca fue.
-Shaoran, no pretendo ser grosera pero preferiría que fuéramos directo a lo que nos trajo aquí- dije y el semblante de Shaoran se tornó completamente serio.
-Tienes razón, debo decirte todo- dijo desconcertándome por completo.
-De que hablas? Creí que tu querías una explicación de mi parte?-
-Eso no es necesario, lo sé todo, se lo tuyo con Eriol-
Decir que esto era desconcertante era poco pero también sentía un peso menos, no sabía cómo se enteró pero parecía que lo había tomado bien.
-Quien te lo ha dicho?- pregunte.
-El mismo Eriol- esto en verdad no lo esperaba, sé que Eriol quería decírselo pero porque no me lo había dicho?
-Cuando te lo ha dicho?-
-Esta mañana pero yo tengo que decirte algo-
-No sabía que tú y Eriol tuvieran contacto?-
-Es eso de lo que te quiero hablar-
-Shaoran, pasa algo? Le ha pasado algo a Eriol?- pregunte alarmada pues aquella opresión en el pecho que sentí en la mañana se intensificaba.
-Eriol se ha ido- dijo.
-Ido? A dónde? No entiendo- dije angustiada.
-Él se ha ido y no volverá-
-No es cierto, él no se ha ido, a donde iría?-
Dije sintiendo como miles de lágrimas se acumulaban en mis ojos.
- Sakura, escúchame, Eriol es un delincuente, yo le ofrecí trabajar para mi hace unos años, lo traje aquí para que te cuidara-
-Que dices?- Eso no puede ser, yo conozco a Eriol, él no me mentiría-
-Lo hizo, nos engañó a los dos, yo solo lo traje aquí para que te cuidara, pensé que era de confianza y mira lo que hizo se metió en tu casa, te hizo creer que te amaba, jugo con tigo-
-No te creo- dije sintiendo como una lagrima surcaba mi mejilla- esa persona de la que hablas no puede ser Eriol, yo lo conozco y sé que él no es capaz de eso-
-Por dios Sakura abre los ojos, esto que me ha pasado me lo ha hecho él, me ha ido a buscar exigiéndome dinero y como me he negado a intentado matarme-
No podía creer aquello que me decía Shaoran, eso no podría ser cierto, todo parecía un mal sueño, no podía creer en eso, no hasta hablar con Eriol si aquello de que trabaja para Shaoran era verdad me dolería el hecho de que no me lo dijera pero mi amor era más fuerte y sabía que lo perdonaría pero lo que no podría perdonar es que lo demás de lo que lo acusaban fuera cierto, él no podría a ver jugado con migo, fingir que me amaba, él no podía.
-Necesito hablar con él-
-No puedo creer que después de lo que te he contado no me creas, no sé a dónde se ha ido, solo sé que se fue, como te dije me pidió dinero, le dije que no podía irse sin hablar con tigo pero no le importó lastimarte, solo jugo con tigo, solo quería llevarte a la cama, se ha ido-
Mi llanto se intensifico en ese momento, las palabras de Shaoean dolían, me dolían en el alma pero no quería creer, no podía creer, necesitaba que fuera el mismo Eriol él que me lo dijera, que me gritara aquello si es que era verdad solo así lo creería, no quería estar más ahí, no podía escuchar más de aquello así que sin importarme nada salí de corriendo por los alrededores de Tomoeda, deseando llegar a casa y ver a Eriol ahí esperándome con su cálida sonrisa y sus brazos reconfortantes, esperándome para irnos juntos, queriendo llegar corrí aún más rápido para desmentir aquello que me había dicho Shaoran.
Pero al llegar nadie estaba ahí, pero no deje que esto me desanimara así que subí a la habitación para comprobar que las cosas de Eriol se encontraban ahí, porque él no se iría sin sus cosas cierto? Pero al llegar el golpe fue más fuerte porque ninguna pertenencia de Eriol se encontraba ahí. Apoyada en la pared me deje caer al piso esto no era cierto, el que sus cosas no estuvieran aquí no quería decir nada, desesperada recurrí a mi último recurso el cual fue llamarlo por teléfono, sonó una vez, dos veces y en la tercera contestaron.
-Eriol- dije pero nadie contesto, lo único que escuche fue el sonido proveniente al final de una llamada.
-Esto no significaba nada- me decía llorando, recargando mi rostro en mis piernas y una que otra vez tratando de callar mis lamentos.
-Eriol, donde estás? No me dejes, por favor no lo hagas...
Shaoran
Todo estaba saliendo como lo planee, lo único que se había salido un poco de control al principio era él idiota de Hiraguizawa pero al final lo pude controlar, como creyó que lastimaría a Sakura si la amaba más que a nada pero eso no significaba que no la haría pagar por el hecho de estar con ese imbécil aunque de eso me encargaría después ahora lo más importante era convencerla de que él se había ido y solo había jugado con ella, lo cual me resultaría fácil, pronto Sakura volvería a ser mía.
Mi teléfono comenzó a sonar, sabía de quien era así que conteste de inmediato.
-Señor Li- me dijeron en cuanto conteste.
-Espero que me llames para darme buenas noticias-
-En efecto, Hiraguizawa ya se encuentra preso como usted dijo-
-Excelente y de lo demás?-
-Esta tarde sacamos todas las pertenencias de la casa de la señorita Kinomoto, nos aseguramos de que todo pareciera que él responsable de todo era Hiraguizawa-
-Están seguros? No quiero ninguna falla porque si no los que lo pagaran serán ustedes-
-Claro, todo salió perfecto, cuando la señorita Kinomoto vea eso no le quedara duda de que se ha marchado por su propia voluntad, aunque hay algo que no encontramos-
-Que ha sido?-
-No hemos encontrado en celular de Hiraguizawa, no estaba por ningún lado-
-Descuiden el teléfono lo tengo yo- dije mirando aquel aparato que no había dejado de sonar y en la pantalla podía leerse el nombre de Sakura.-Han hecho un buen trabajo pero aún no termina, los llama después- termine la comunicación y mire de nuevo aquel aparato, tal parecía que no desistiría hasta que contestará y si eso era lo que quería, eso haría.
Conteste y enseguida escuche su voz.
-Eriol- dijo y juro que las ganas de matar aquel imbécil incrementaron, al escucharla tan angustiada, suplicante pero no lo haría él sufriría más cuando Sakura regresara con migo y por él solo sintiera odio, desprecio y tal vez después le concedería la muerte.
No conteste, simplemente me limite a escuchar su agonía y después colgué, tal vez con esto ya no le quedaría ninguna duda.
Muchos pensarían que soy despiadado, cruel pero que importaba, no decían que en la guerra y en el amor se valía todo, y yo haría cualquier cosa para que Sakura fuera mía, solo mía.
Notas de la autora
Hola!
Espero que se encuentren muy bien, sé que me he tardado un poco en actualizar pero he estado algo ocupada. Les quiero agradecer por sus reviews en verdad son la clave para que actualice y entre más recibo me motivan para continuar.
Como les dije ya tengo el número de capítulos que tendrá la historia y el final está cerca cómo se habrán dado cuenta, acerca del capítulo anterior en el recuerdo que tiene Shaoran no quise utilizar el flasback ya que cuando eso sucede es porque el personaje ha tenido un recuerdo voluntario y lo que pretendía en esa ocasión es que fuera todo lo contrario, es decir involuntario, tal vez fue confuso para ustedes y les quiero pedir una disculpa si fue así, sé que también fue algo corto pero creí que era necesario, como saben me encanta dejar las cosas en suspenso, amo el suspenso jajajajaja.
Bueno muchas gracias a tod s por sus comentarios, por leer mi historia e indicar que les gusta, no sé imaginan lo feliz que me hacen. Espero que este capítulo sea de su agrado y saben que espero sus comentarios estos ayudan a la escritora actualizar pronto!
Sin más me despido, deseándoles un buen fin de semana y por cierto estén al pendiente el fin de esta historia está cerca.
Cuídense, nos leemos pronto!
Gaby Li.
