Narra Foxy
No sé qué mosca le pico ahora a Bonnie, ya sí que me está preocupando la conducta de él. Está haciendo algo y no lo quiere decir nada, no me creó ya que no le pasa nada. ¡Mierda Bonnie! ¿Qué te pasa? Voy a hablar con él.
Mire por toda la casa sin dar respuesta alguna, luego fui al patio y mire. En una zona retirada, empecé a escuchar a alguien llorar y luego un sonido desagradable como si estuviera ahorcándose. Asome un poco por el muro para ver la escena... Estaba helado.
Él era quien hacia ese ruido, estaba tembloroso y con una respiración agitada, luego se dio la vuelta y se sentó en la piedra echándose las manos encima con algunas lágrimas. Empezó a balbucear algo para luego cubrirse la cara en sus piernas.
- ¿Bonnie? - dije finalmente saliendo del muro.
El chico levantó algo la cabeza, luego se movió bruscamente para mirarme a los ojos, estaba aterrado de verme. Era Bonnie... Intente acercarme a él pero me miraba asustado por mi presencia totalmente paralizado por el miedo.
- Bonnie... - dije mirándolo triste.
- ... - no dijo absolutamente nada.
- Dime que no es cierto - dije con voz rasposa pensando en los acontecimientos de días anteriores.
- ... - no me miro ni me respondió la pregunta, sólo salió de él un labio tembloroso y unas cuantas lágrimas.
- Bonnie... Deja de llorar - dije abrazando a mi amigo con fuerza sobre su cuerpo cambiado.
Él me miro y me aparto mi cariño, simplemente se cubrió la cara y me dio la espalda.
- Bonnie por favor ¡dime algo! - dije ya con la garganta irritada.
- Qué quiere que te diga Foxy, qué soy un asco, qué soy feo, ¡qué estoy gordo! - dijo con rabia y se levantó para mirarme - ¡Sólo mira Foxy! ¡Soy un asqueroso obeso! - se dio golpecitos en el estómago y luego cogió mi mano para agarrar su barriga - ¿Lo ves? Solamente soy un asco de persona.
Me quede boquiabierto, estaba realmente sorprendido por eso, me quede callado pensando en todo lo que dijo. A continuación mire los delicados dedos del chico, le oía mal los dedos y estaban algo mal cuidados. Solo mire la mano y luego abrí mis ojos como platos.
- No, no t-tú t-tienes... - me saltaron las lágrimas y de mi boca empezó a temblar - ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! - empecé a golpea la dura piedra de la impotencia - ¿Por qué nos mientes? Bonnie, ¡podías morir por eso! - dije perdiendo los estribos mientras lloraba.
El chico de cabello morado me miraba también con lágrimas, tenía las ganas de echar a correr pero se quedó mirando con mirada de arrepentimiento y angustia.
- Yo, yo, yo... - simplemente lloro con fuerza - No me siento a gusto conmigo mismo, no me gusto ni a mí ni a nadie. Me da asco mirarme al espejo, me da asco la comida, por más que haga no me veo bien, sólo quiero ser perfecto como la porcelana, ser ligero como el aire, pero hay días que no aguanto lo suficiente y acabo comiendo como un loco para... Normal que siga gordo.
- Bonnie, lo que ves no es real ¿dices qué estas gordo? Bonnie estás delgado, la gente te ve delgado, yo te veo delgado.
- Mientes - dijo el chico mirando el suelo.
- Bonnie tienes anorexia... Tienes anorexia y bulimia.- dije ya asustado y temblando.
- ¿Qué? - dijo de repente confuso.
- Sí te sigues viendo gordo por más que hagas es porque tienes anorexia... Tienes un problema grave Bonnie. ¡Para! ¡No quiero que te pase nada grave! ¡No quiero sentirte más decirte eso!Túeres el chico más guapo que conozco, eres perfecto, eres un chico encantador, eres simplemente genial - dije suspirando al final - ¿Sabes? hace 5 años me cortaba los brazos porque tenía una fuerte depresión y era lo único que me aliviaba. Mi madre murió y padre empeoro su alcoholismo pegándome e insultándome todas las noches. Estaba destrozado y tú te diste cuenta de la depresión y un día me hiciste sentirme algo mejor.
*Recuerdos de Foxy*
- ¿Foxy?- dijo Bonnie asustado.
- No es lo que piensas - dije asustado.
- ¿Por qué lo hiciste? - dijo desesperado.
- Me hace sentirme bien -solóme limite a decir eso sin mirar a Bonnie.
- Foxy... Sé que esto es duro, pero, no puedes recurrir a esto. Tienes que llamar a la policía, no puedes vivir de esta manera - dijoBonnie.
- Paraqué... Soy un asco de persona, ¿a quién le importo? - dije con voz temblorosa.
- A muchas personas - dije poniéndome a su altura.
- ¡A nadie! ¡A nadie le importo! Me puedo morir y todo solucionado - dije con furia.
- Claro que sí - dijo serio.
- Lárgate gordo de mierda - dije enojado y sin pensar en lo que dije.
- No me pienso ir Foxy - dijo sentándose a mi lado.
- Lo haces por pena, ni te importo - dijo cabizbajo.
- ¡A mí me importas Foxy! - dijo gritando - Llevamos mucho tiempo juntos, eres un persona maravillosa que conozco, eres tan risueño que me costó verte estos días serio.Túmereces mucho Foxy, te mereces todo - me abrazo con todas sus fuerzas.
- Bonnie - dije llorando y correspondiendo su abrazo de mi gran amigo.
*Fin del recuerdo*
Los dos nos miramos mutuamente, yo simplemente abrace dulcemente a Bonnie y él me correspondió el abrazo. Ambos nos estábamos empapando el traje por las lágrimas, luego nos miramos ambos nuestras caras, él tenía los ojos rojos y ojerosos, sus hermosos ojos rojos me miraban dulces mientras que un poco de color salió de su casi pálida cara. Yo también se me escapo el sonrojo de mi cara.
- ¿Tanto te importa este chico gordo Foxy? - pregunto con voz débil.
Un impulso salió de mí en ese momento y agarre la cabeza de mi compañero a la altura de mi cabeza y mis labios besaron los suyos con un beso lleno de pasión y cariño. No me importaba en ese momento ni siquiera que pensase, ni siquiera que me vieran, ni siquiera el aliento a vomito. Para mi sorpresa fue que él me siguió el beso con una lucha entre lenguas el cual de vez en cuando la suya tocaba el trozo sin diente de mi sonrisa. Los dos nos agarramos cada vez más fuerte y el aire empezó a descender en nuestros pulmones, después nos apartamos por la falta de aire y mire a Bonnie quien estaba rojo de la vergüenza al igual que yo.
- Me importa mucho, puede decirte todo lo que quieran los demás pero tú eres mi gordo, mi chico perfecto- dije sonriendo.
- Y tú mi emo - me dio un pequeño beso en mis labios y luego me miró con una hermosa sonrisa.
- ¿Me concedesestebaile? - dije es tendiendo mi mano a él.
- Sí - dijo el tocando mi mano.
Ambos bailamos el baile de la mañana, con las miradas puesta en ambos, ¿Quién lo diría qué todo este tiempo mi amigo también me amaba al igual que yo a él? Es gracioso como pasa la vida. Un día son amigos y al siguiente son novios.
Bonnie me contó una vez que su hermana imaginaba que un día daría un beso a la persona que más amara mientras el bailaba con un vestido negro y "ella" con un vestido blanco. No sé equivocó su hermana en nada, lo acertó de preñó.
Al fin escribo algo mojabragas, la gente empezará a decirme en porque soy tan mala persona. Les daré diabetes a todos.
Espero que sean felices y le haya gustado el capítulo.
Tranquilas que no termina aquí.
