Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, esto solo es una adaptación, que espero que les guste

ADVERTENCIA: el capítulo de hoy es subido de tono, así que ya saben


Capitulo once: Fase I de Reconquistando a Bella

Eran a penas las siete de la mañana, y no sabía qué hacer estaba dando vueltas en mi cama, pensando en los acontecimientos de la noche anterior, por una parte me encontraba muy feliz por ver que no era indiferente ante Bella, una parte de mi se sentía satisfecha por haber recibido sus canciones, pero la otra estaba triste, desgarrado, roto, así me sentía. No di más vueltas, me desperté me metí a la ducha, mientras buscaba que ponerme, se me vino una idea, mandarle un ramo de dieciocho rosas rojas, por cada uno de los años que hemos sido novios, no me lo podía creer dieciocho años se me habían pasado rápido, normal si el tiempo con Bella se me hacía muy corto yo siempre he querido mas, y sabia que cuando fuéramos marido y mujer, tendríamos todo el tiempo del mundo, pero ese sueño se me había venido abajo habían pasado ya cinco días desde que mi vida perfecta se fue a la mierda.

-Floristería de Forks, ¿en qué puedo atenderle? – era Emily la novia de Sam que trabajaba ahí, esperaba que no me cerrase el teléfono como los demás

-Buenos días Emily, soy Edward, quería dieciocho rosas rojas para Bella por favor. Y una nota que diga lo siguiente: "Amor mío, sé que no tengo perdón pero quiero que sepas que dieciocho rosas rojas por cada año de felicidad a tu lado, cada día dieciocho mas te esperaran, dentro de muy poco diecinueve, Te amo, Edward C."

-Lo tengo, no te preocupes que se las envió ahora mismo. Espero que tengas buena suerte Edward - yo también quería tener buena suerte.

Salí de casa lo más pronto que pude sabía que si conducía rápido podía evitar que ella se fuera antes de salir cogí una rosa roja del jarrón de la entrada, en un trozo de tarjeta escribí: "Déjame ayudarte, solo escúchame y luego dejare que hagas lo que quieres. Posdata: no funciona E.C." Llegue justo a tiempo cuando el repartidor se iba, tenía que saber si ella estaba en casa.

-Hola, perdona, ¿las flores se las distes a Isabella Cullen?- así era como había pedido que la llamaran.

-Sí, se las cabo de dar pero si va a preguntar por ella mejor llámela por su otro apellido, estuvo a punto te darme con las flores, cuando la llame así- una sonrisa se poso en mi rostro sabía que no le gustaba que le dijeran así. Ella quería mantener su apellido sobre todo.

-Gracias no te preocupes- me despedí del repartidor para poner en marcha el sabotaje para que el coche no le funcionara, era cuestión de minutos para que ella saliera, así que debería ser rápido, bloque un par de cosas y con mis mañas pude poner la rosa y la tarjeta en su asiento para cuando ella abriera lo viera y volví otra vez en el capot de coche a esperar que salga.

Por fin salía solo había pasado un par de minutos, seguía en la misma posición cuando venía a recogerla para ir al instituto, no tardo mucho en darse cuenta de que estaba allí, hizo como si no existía y se subió al coche una sonrisa de tonto se me puso , llevaba ya en el coche más de cinco minutos, estaría recordando cómo le bloque la ultimas vez el coche, fue por culpa de Tanya, me cogió en el parking del instituto y me beso y Bella me vio ese día le bloque el coche, después de que Jacob me llamara para decirme que iría a verlo. Por fin salió del coche abrí el capot y se puso manos a la obra, pero esta vez no sabría cómo arreglarlo. Me fui acercando lentamente a hacia ella, la abrace por al espalada la necesitaba tanto, deje un beso en su cabeza, ese olor a fresas me embriagaba tanto, había pasado cinco malditos días sin ella, quería volver a tenerla junto a mí.

¡Vete por favor!, porque lo haces - respiro y se dio la vuelta – no entiendes que ya no te quiero, que me iré y que no quiero verte nunca más, será como si nunca hubieras existido en mi vida. – sonaba tan fría y tan distante.

No, no me iré, y lo hago porque te amo, como tú a mí , yo quiero verte cada día como antes, dormir contigo todos los días, despertarme contigo – tome aire y la mire de nuevo con mis ojos vidriosos, tenía que contenerme para no llorar - nunca conseguirás que yo desaparezca de tu vida, sabes que es una blasfemia, te amare toda la vida y tu a mi – no quería mas reproches por su parte así que la bese con unas ganas y una fuerte ansias, entramos en casa besándonos, no nos podíamos separar.

Con algo de suerte llegamos a la habitación no sabía cómo pero tenía que hacerla mía. Apenas cerré la puerta y la estampe contra la pared y empezamos a besarnos con tanta pasión que mi miembro despertó al instante, la tome de la cintura y la restregué contra mí para que supiera lo que provocaba, gimió en mi boca y se apretó mas contra mis, estaba seguro de algo, no llegaríamos a la cama. Deslice mis manos hasta sus nalgas y empecé a masajearlas por encima de sus jeans.

-Edward…no…no para por favor para- sus palabras fueron el detonante para mi lujuria y pasión, oprimí sus nalgas salvajemente haciéndola gritar un gemido. Rápidamente deslice mis manos por la cintura de su pantalón y me deshice del botón, estaba tan jodidamente excitado que no supe exactamente cómo fue que quedamos desnudos. La tome de las nalgas y la levante para que quedara a mi altura, ella ayudo enroscando sus piernas por mi cadera y restregando nuestros sexos, me gire y la presione fuertemente contra la pared. Ya no aguantaba más, la necesitaba dentro, llevaba jodidamente sin tenerla desde hace cinco días, la necesitaba pero ya. Baje una de mis manos hacia su centro y gemí al sentir que estaba tan mojada como siempre, lista para recibirme, empecé a masajear sus pliegues y luego me concentre en su pequeño botón de placer.

-oh…Dios… dioss… para… paraaaa- no paraba de repetir mientras movía sus caderas contra mi mano.

-Bella, me llamo Edward, no Dios- le dije jugando, entonces de algún modo ella retiro mi mano de su centro y se deslizo a lo largo de todo mi eje, jadee de sorpresa y de excitación y la empecé a embestir salvajemente, la necesitaba demasiado.

-Bella….Bella- gemíamos nuestros nombres mientras aumentaba el ritmo de mis embestidas, me sentía cerca, el nudo de placer que había en mi estomago cada vez se acercaba mas a mi miembro prometiendo un orgasmo salvaje.

-más duro…más duro, mas rápido… Edward más- me pidió mi diosa y la complací. Estaba seguro de que terminaría adolorida pero si ella pedía más, le daría más. Necesitaba recompensarla por los días que hemos estado separados por la estúpida esa. Sus senos rebotaban deliciosamente al compas de mis embestidas así que baje mi boca hasta uno de ellos y lo empecé a besar.

Eso provoco que Bella terminara, sus paredes empezaron a contraerse, apretando mi miembro tanto que estuve a punto de venirme, pero quería que ella disfrutara, así que me concentre y la seguí bombeando fuerte y conciso, alargando su orgasmo y provocando que gritara, gimiera, jadeara y ronroneara mi nombre. Cuando al fin su orgasmo ceso libero mi cadera de sus piernas, pero yo aun no acababa con ella. Sin Salir de ella nos dirigí a la cama, rápidamente tome uno de los cojines que había ahí y lo lleve al tocador. Lo coloque en una esquina y Salí de Bella. Ella me miraba interrogante entonces le sonreí traviesamente y le recargue en el cojín, su hermosos trasero quedo expuesto a mí, y Bella recargo su cara en el cojín gimiendo de anticipación. Le di una nalgada juguetona –pero aun así marco mi mano en su blanco trasero- y me incline sobre ella.

-Te voy a castigar Isabella, has sido muy mala, por no querer saber del hombre de tu vida- susurre en su oído y sentí a Bella temblar. Intento girarse para quedar de frente a mí pero la detuve con mis manos en sus caderas.

-No, no, no, te voy a enseñar que tú aun me amas, como yo a ti- después de eso empecé a besar y acariciar todo lo largo y ancho de su espalda. Lamí desde el final de su cuello hasta el inicio de sus nalgas haciéndola retorcer de placer.

-Por favor…Edward… por favor- gimoteo

-¿Por favor que amor?- le pregunte tomando sus nalgas en mis manos apretándolas.

-Ya…ya para…- rogo

-Dime que es lo que quieres cariño, no te puedo leer la mente- restregué mi miembro contra ella y lloriqueo.

-Que hagas lo que quieras que hayas venido a hacer, sé que me follaras tan duro como hace un rato- grito y sonreí.

-Tus deseos son mis órdenes- y entre en ella sin previo aviso, ambos gritamos del inmenso placer que se sentía.

Empecé a moverme dentro de ella. Esta nueva posición me hacía llegar más al fondo y poder sentir mejor sus cálidas paredes envolviendo mi miembro. Era una sensación espectacular. De algún modo Bella logro enredarme con sus piernas y clavo sus talones en mis nalgas haciéndome entrar todavía más en ella. Estaba seguro que después de eso sus pies se dormirían, pero lo aproveche. Seguí enterrándome fuerte y rápido en ella y luego metí una mano entre el cojín y su espectacular cuerpo para apretar su clítoris y darle más placer, mientras mi otra mano iba directamente a uno de sus senos. Desde mi posición se veía increíble como mi eje desaparecía entre sus pliegues y luego volvía a salir, el sonido y el aroma eran lo mejor de este mundo, después de unas tres envestidas mas sentí sus paredes contraerse, apretando mi miembro deliciosamente pero no me deje llevar, quería darle otro orgasmo de nuevo, y así fue. Cuando el primero termino con un sonoro gruñido de su parte y gemidos de mi nombre quedo flácida, sus pies colgaron a peso muerto de nuevo y entonces tome su cadera y la empecé a empujar contra mí, las sensaciones eran magnificas, me enterraba completamente en ella mientras ella retorcía su culito dándome más placer entonces su paredes se volvieron a tensar otra vez empezaron los grititos de placer y los gemidos altos.

-Si Edward…ahí…ahí…vamos no pares…- decía mientras entraba y salía frenéticamente de ella.

Fue probablemente el orgasmo más largo que ha tenido durante los últimos días y seguía restregándose y moviéndose circularmente aun conmigo adentro, después de que se volviera a apretar no pude más y me vine dentro de ella.

-Bellaa!- grite mientras descargaba todo y caía sobre ella aplastándola.

Respire y rápidamente me levante para no lastimarla, aunque no llegue demasiado lejos ya que me quede tendido y agotado en la alfombra. Pronto ella bajo del tocador y se dejo caer encima de mí trazando figuras sin sentido en mi pecho.

-Eso fue…-respiraba entrecortadamente, nunca lo habíamos hecho con tanta necesidad.

-Un gran error- termino Bella con el mismo tono de voz que el mío. - Prométeme que no volveremos a hacerlo nunca más por eso cojeras tus cosas y te iras de aquí- sentí mi mundo caer acabábamos de hacerlo como nunca y ella quería que me fuera.

-No Bella, no me puedo ir, ahora que se tu también me amas, acabamos de hacer el amor como nunca y quieres que me vaya. – tome un poco de aire para pararme tenía que demostrarle cuanto la amaba quería tenerla una vez más conmigo.

-Vete por favor, solo hemos tenido sexo nada mas – intento sonreí y se levanto, con un poco de dificultad y se cubrió con una bata y se metió en el baño lo último que dijo antes de entrar era que me fuera o llamaría a Charlie para que me dejara una temporada en la cárcel.

Sin más tome mis cosas y me fui, una parte de mi iba feliz y otra triste, la había hecho mía una vez mas pero esta fue diferente vi como ella aun me amaba y otra triste porque me echaba de su lado tras haber hecho el amor como nunca. Me fui de su casa no pida pensar más en ello. Tenía que remediarlo o la acabaría perdiendo.

¿Me regalan un Reviews? :D

Nos leeremos pronto

Un pequeño avance del próximo capítulo, solo les puedo decir que el próximo capítulo es subido de tono pero son ustedes quienes eligen leer.

Ya tenía mi pasaje, ahora necesitaba llamar a la editorial a ver quién me podía conseguir un alojamiento mientras yo misma encontraba algo donde sentirme cómoda. Así que me dirigí a CLOSER a tomar algo mientras llamaba a mi editorial.

- Mesa para uno por favor – pedí no mas al entrar necesitaba estar alejada de tantas parejas que iban a tomar un respiro durante la media mañana.

- Por aquí acompáñame Bella, un gusto verte por aquí - dios mío lo que me faltaba el baboso de Mike.

- Me traes un capuchino y un donut de crema, no quiero nada mas – ahí tenía que mostrarme fría. No comento nada más y se marcho, mientras tanto sacaba mi agenda y un bolígrafo para apuntar todo lo que dijeran.

Llame a mi agente y me dijo que Marcos Vulturis, estaba interesado en que fuera lo antes posible, que por alojamiento no me preocupara ya que el tenia un apartamento para mi cerca de las oficinas, mientras yo encontraba algo adecuado. Por esa parte bien, un problema menos, le había comentado a mi agente de que tenía un billete para dentro de dos días, me dijo que era fenomenal, además de que un chofer me recogería, que estaría disponible para mi, mientras conociera la ciudad, me dijo muchas cosas que el señor Marcos había dejado listo para mi, todo empezaba a tomar un nuevo camino pero esta vez no me equivocaría.

Así pase la mañana metida en el teléfono ultimando detalles, luego fui a comprar un par de cosas que necesitaba para mi viaje como shampoo, cremas, cepillo, pasta etc.… luego entre a comprar algo de ropa, necesitaba algo formal para ir a ver al Señor Marcos, mi agente me dijo que no me atendería hasta después de tres días de mi llegada porque ese mismo día el tenía que viajar. Bueno tres días para poder conocer un poco la ciudad y adaptarme, sabía que era capaz de hacerlo tenía que hacerlo. Un par de trajes y algo de ropa para poder salir, ya que la editorial dijo que muy pronto habría una presentación de un libro en la Biblioteca Pública de Boston, eso en pocas palabras era fiesta de glamur escritores, editores, lectores, cámaras, etc. … Después de eso me fui a casa, me extraño tanto estaban todos allí, mama, papa, Seth, Alice, Jasper, Emmett, Rose, Esme y Carlisle, ahora que había pasado, pero si venían a hacer que cambie de opinión no lo lograrían, cuando pase el lumbral de la puerta todos me miraron como si tuviera un tercer ojo.

¿Les gusto el adelanto?