Giratiempos

Capitulo 12

¡Hola!

Bueno soy de esas escritoras que no les gusta dejar su comentario antes del inicio un capítulo ya que las personas que esperan con ansias leer el nuevo capítulo no les gusta leerlos. Pero es de suma importancia que lo lean.

En el capitulo anterior hubieron muchas y personas confundías y otras que no entendieron nada de nada U_U Bueno aquí estoy para darles una breve explicación. Algunos de ustedes ya han leído Caramelos de Miel y saber ya quien es Hermione Evangeline Luz de Esperanza Dumbledore. Si ya sé que es un nombre muy largo ¬¬, pero ese no es caso en este momento. En fin como les había comentado anteriormente Evangeline es Hermione, pero Hermione de otro tiempo, de otro espacio o dimensión. Esta Evangeline no es la misma de Caramelos de Miel. No tiene la misma sangre solo comparten alguno que otro recuerdo y algunas secretos de suma importancia. Esos recuerdos que han marcado sus existencias.

Todos ustedes me pedían un rayo de esperanza para Hermione. No quieren que ella muera, que siga sufriendo y sobre es el deseo de todos que ella sea feliz. Sin embargo como sean ido desarrollando las cosas, Hermione no tenía la oportunidad de sobrevivir a la maldición ya que su cuerpo está completamente deteriorado y ahí es cuando no hay salida que llega Evangeline. Una viajera del tiempo, de dimensiones. Otra Hermione que comparte parte de sus conocimientos. Y que puede tener la solución, la respuesta que todos buscan. El antídoto, el hechizo que puede salvar a Hermione.

La única solución de salvar a Hermione es un viaje en el tiempo. Pero es un viaje muy peligroso ya que un simple error por parte del viajero que pretenda cambiar el futuro de Hermione puede desencadenar un mal de calamidades e impedir algunos sucesos importantes que no deben ser cambiados por el bien de la comunidad mágica. Aunque Evangeline pueda viajar en el tiempo no puede llevar a alguien con ella. Y a pesar que ella quiera a Hermione no intervendrá al menos que se le sea pedido de forma directa por alguien que esté dispuesto a pagar un alto precio. Un precio tan alto que hará dudar aquel desee realizar tal viaje. Y allí es donde entra el giratiempos. Es necesario para que Evangeline pueda llevar alguien con ella. Ya que ella solo tendrá que darle un impulso a ese alguien. Recuerden que un giratiempos solo puede retrocedes horas y no años.

Ahora comprenden un poco más la aparición de Evangeline, aunque ya la había nombrado con anterioridad y nadie la había puesto la atención necesaria. ¬¬,

Bueno espero de todo corazón que ahora haigan despejado un poco más sus dudas e entienda un poco más la historia. Y si tienes más dudas pueden escribirlas en sus comentarios será para mí un placer responder a cada una de ellas.

Ahora si a disfrutar de este nuevo cap.

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Capitulo 12

Sombras del Pasado

Albus Dumbledore honorable mago, sin duda uno de las más poderoso, de hermosos ideales y de incuestionable sabiduría. Con ojos azules cálidos y sonrisa gentil. De aura pura y blanca que rodeaba a las personas junto a él con cariño brindándoles protección. Director de Hogwarts por más de dos década.

Miraba desde su oficina en lo alto de una torre el fuerte diluvió. Eran tempranas horas de la noche. No se podían apreciar las estrellas, las nubes eran turbias, los truenos eran terroríficos. Parecían cañones de guerra. "Los dioses deben estar enojados". Pensó. Sonrió ante su pensamiento incoherente. Se ajusto sus anteojos de media luna y volvió a leer aquella carta. Sybill Patricia Trelawney, una estudiante que poco había resaltado en sus años de estudio en Hogwarts pero bendecida con el curioso talento de la adivinación. Siempre al mago le había causado curiosidad aquel aspecto de la chica.

Ahora un año después recibía una carta de la joven, donde pedía verle. Lo más urgente posible. Estaba un poco inquieto por la urgencia y la discreción que pedía la carta. Temía que la chica estuviera en peligro debido a los tiempos oscuros que sacudían una vez más al mundo mágico a causa de un nuevo mago tenebroso. A causa de lord Voldemort.

Con determinación Dumbledore camino hasta la chimenea y leyó una vez más la dirección puesta en la carta y repitió con voz clara la dirección de aquella tienda. Y tras una llamarada verde se desvaneció. A los pocos segundos apareció en otra chimenea salió de ella junto con un remolino de cenizas, sacudió un poco sus túnica sucia a causa de hollín negro. Tosió un pal de beses. No había duda que aquella chimenea tenía muchos años sin ser limpiada. Inspecciono el lugar con ojos críticos. Había muchos objetos curiosos y el lugar permanecía en penumbras, todo estaba en silencio. Con cuidado saco la barita de una de las mangas de su túnica.

Los pasos presurosos de una chica bajando las escaleras se dejaron escuchar por toda la planta baja. Una muchacha joven de callos negros rizados y despeinados, de grandes gafas redondas apareció delante de Albus Dumbledore. La bruja no parecía sorprendida de verlo allí. Sonrió ampliamente ante la visita mostrando sus grandes dientes desalineados.

-¡Buenas noches director…! Lo esperaba. – termino de bajar las escaleras rechinantes hasta quedar frente al profesor quien la reconoció al momento.

-Buenas noches, para usted tambien señorita Trelawney. – le respondió el saludo cordialmente tomando su mano derecha depositando un casto beso en ella.

-Tome asiento por favor. –se apresuro la nerviosa muchacha recogiendo un poco el desorden. Despejo una mesa frente al profesor y busco rápidamente entre uno de los cajones un pergamino y se lo dio a Dumbledore ya sentado sobre un mullido mueble frente a la chimenea la cual se había tomado el atrevimiento de encender.

-¿Gusta de una taza de té profesor? –pregunto con amabilidad la joven chica mirando al profesor con las manos juntas sobre su pecho algo nerviosa aun.

-Oh… si no es mucha molestia me encantaría. –le respondió amablemente desenrollando el pergamino. Con un movimiento de varita una tetera caliente y dos tazas aparecieron sobre la mesita que se encontraba en medio de los dos muebles.

Los ojos de Dumbledore no dejaron de abrirse por la sorpresa, la impresión cada vez crecía a medida que leía aquellas líneas.

-He tenido que huir de casa. – le comunico la chica con ojos tristes. – desde hace un poco menos de un mes he estado soñando una y otra vez con el mismo sueño. Puedo ver las mismas imágenes en mi bola de cristal, en las tazas de café… y con cualquier objeto donde se puedan mostrar los indicios del futuro. Y siempre es lo mismo... Una y otra vez... Esta noche estoy segura que se manifestara con más claridad. Quiero que esté presente…

-Aun no comprendo porque ha huido de casa. – indago en aquel hecho con suspicacia. Aquel pergamino le daba esperanzas y a la vez era atemorizante su significado.

-El… el que no debe ser nombrado… me… me está buscando. –balbució ocultando su rostro detrás del nido que representaba su cabello en ese momento. –quiere saber lo que veo en mis sueños… Cometí un error al contárselo a alguien. –dijo apenada con pesar y melancolía.

-¿Esta consiente que sus suposiciones representa una esperanza para el mundo mágico y un peligro para lord Voldemort? –pregunto el mago mirándola fijamente. La joven bruja se estremeció al oír el nombre del mago oscuro ahogando un gritillo de miedo.

-Sí señor... – respondió a la vez que un estruendoso trueno estremecía su cuerpo y dejaba en completa claridad el pequeño recibo.

-Bien señorita Trelawney, déjeme ver y escuchar sus predicciones. –le pidió amablemente, aunque aun dudaba un poco de credibilidad de aquellas escrituras.

Con firmeza en sí misma la adivina busco su bola de cristal y la puso sobre la mesa asiendo a un lado la tetera y las dos tasas de te jazmín tibias y un platillo con cuadritos de azúcar.

Dumbledore la miro con ojos críticos nuevamente. Quería comprobar con sus propios ojos las palabras de la chica. El sabía que ella tenía el don. Pero podía errar en su predicción. Después de todo la chica no era muy inteligente y muy, muy torpe.

"El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca... Nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes... Y el Señor Tenebroso lo señalará como su igual, pero él tendrá un poder que el Señor Tenebroso no conoce... Y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida... El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso nacerá al concluir el séptimo mes…"

La voz poseída de la chica dejo paralizado a Dumbledore que vio como una luz azur salió de la bola de cristal envolviéndola y encogiendo su tamaño hasta hacerla una pequeña esfera con nubes azules en su interior.

Trelawney, parpadeo y miro al profesor que la miraba fijamente aun si salir de su asombro.

-Esta es la profecía que ha firmado mi muerte… ¡Por favor profesor ayúdeme...! – pidió con lágrimas en sus grandes ojos la chica temblando de miedo.

Dumbledore se puso de pie y camino hasta quedar de pie frente a la pequeña. Puso su mano sobre el hombro de la chica y le sonrió.

-¿Tienes 18 años verdad? – le pregunto.

-Si en dos días cumpliré los 19. –respondió aun con un leve temblor tratando de controlar su llanto.

Albus la miro pensativa. Miro el lugar en donde estaba más detalladamente. Ahora que lo veía mejor. El conocía aquel lugar; era el tras tienda de la taberna "la cabeza de puerco" propiedad de su hermano menor. Aun pensativo escuchando los estruendosos truenos y la lluvia golpear con ferocidad los cristales de las ventanas por donde se colaba el viento frio tomo la mejor decisión.

-Estoy algo viejo para ocuparme de clase de adivinación señorita Trelawney me pregunto ¿si esta interesa en dar esa clase...? Los estudiantes estarán complacidos de te tener alguien de su talento impartiendo la asignatura. – le comunico Dumbledore con una sonrisa.

La bruja dejo se llorar para ver al anciano director con una amplia sonrisa y sus grandes ojos mostrando aun el shock que presentaba en ese momento.

-Si… será un honor para… para mí director. –susurro para luego bajar la cabeza y apretar sus puños sobre su túnica. – pero antes quiero ver a esas personas. Hay otra profecía que debe ser oculta de todo el mundo mágico. Es un rayo de esperanza para ese niño. –pidió temblando aun viendo aquellos pequeños niños durmiendo uno al lado del otro sin sospechar lo que el destino les tenía preparado.

Dumbledore asintió con la cabeza. El ya tenía una leve idea de quienes se trataba y más con aquel pergamino.

-Profesora vaya por sus pertenencias, partiremos en este momento a Hogwarts. Este clima no es un buen augurio… se pueden sentir las fuerzas del mal acercarse peligrosamente. –susurro mirando el cielo turbio.

En una casa lejos de aquella tienda una mujer caminaba lentamente con una vela sobre un platillo sostenido con su mano izquierda. El clima era horrible. Suspiro un poco cansada cuando se paro frente aquella puerta blanca. La abrió lentamente, podía escuchar pequeños sollozos provenir de una cuna blanca. El viento había abierto la ventana con fuerza, las cortinas blancas se movían con ferocidad y por un momento la joven madre pudo ver como esas se volvían negras. La vela que sostenía en su mano fue apagada su llama y la melodía infantil de un cofre de música se detuvo. Un fuerte sentimiento se apodero del corazón de la joven madre. Corrió hasta la cuna de la pequeña y la tomo entre sus brazos rápidamente y abandono la habitación con pasos torpes debido a su condición. Grito fuertemente el nombre de su amado esposo quien corrió rápidamente a socorrer a su asustada mujer.

-¿Qué ocurre? – pegunto intranquilo mirando a su amada llorando con su rostro humedecido abrazando protectora a la bebe entre sus brazos.

-E… en la habitación de nuestra princesa… hay algo… -susurro cubriendo a su pequeña aun más.

El hombre con sus pies descaso vistiendo solo una pijama subió con varita en mano entro abrió la puerta de la habitación de su pequeña. Y encontró todo en su lugar. Las ventanas cerradas, la pequeña caja musical abierta dejando ver hermosas mariposas brillantes de vistosos colores sobre la cuna. Entro en baño y todo estaba igual. Se acerco a la ventana sosteniendo la varita fuertemente. Pero no había nadie. No había nada.

Salió de la habitación de su hija y fue hasta donde estaba su esposa sostenía a la pequeña que aun lloraba.

Se rasco la cabeza ante la angustiada mirada de su esposa.

-Todo en la habitación de la bebe está bien amor… No hay nadie allí. – le aseguro tratando de calmarla un poco.

-Pero yo vi alguien… la bebe estaba llorando por ello entre a la habitación, la ventana estaba abierta y la caja de música se había detenido. Yo… yo vi alguien en la ventana…. Estoy segura… - las lágrimas nuevamente comenzaron a salir de sus ojos verdes pasto.

- Es mejor que vayamos a nuestra habitación. Estas algo intranquila y eso no le hace bien al bebe y mira como esta nuestra princesa, está asustada… Mañana averiguaremos lo que ha pasado con más calma. – le susurro al oído tomando a su pequeña bebe entre sus brazos.

-Este clima es horrible. – susurro la bruja tomando la mano que le ofrecía su esposo.

Días después la misma familia de magos. Estaba en el jardín. El sol cálido bañaba sus cuerpos.

Un hombre alto atlético con risa amable de hermosos ojos almendrados y cabello negro ondulado y algo alborotado se detenía sobre una colina seguido de su esposa quien cargaba a su pequeña hija de 10 meses entre sus brazos.

-Creo que aquí está bien. ¿No crees cariño? – le pregunto a su esposa, dejando una maseta con un árbol pequeño y la pala sobre el pasto verde. Miro hacia la casa y con sus manos trato de buscar la dirección recta que diera con aquella habitación.

-Creo que es en este lugar. – le comunico de nuevo a su esposa que se sentaba sobre el pasto con la pequeña aun lado de ella algo cansada por la caminata.

-¿Estás seguro que quedad frente a la habitación? – le pregunto dudando un poco del sentido de orientación de su amado.

-Claro ya verás. Ahora tómanos la foto. – le pidió sonriendo caminando hasta su pequeña. La tomo entre sus brazos y le dio un sonoro beso en sus mejillas sonrosada.

La mujer se quedo sentada, y saco una cámara muggle hechizada para que tomara fotografías mágicas en movimiento.

Ajusto el flas, sonriendo mirando a su esposo sosteniendo el manzano entre sus mano y a su hija quien tocaba una hojita del pequeño árbol. Les vio sonreír a ambos y atrapo aquel momento mágico.

-Has quedado hermosa princesa… -sonrió viendo a su hija.

-¿Solo ella? –pregunto el hombre mirando a su hermosa peli roja que asentía con la cabeza.

-Hay pequeña princesa, tu padre se pone celoso...- le hablo serio a su pequeña poniéndola de nuevo sobre el pasto. La niña lo miro con sus ojos almendrados y seria por unos segundos para luego sonreír tratando que su padre la tomara de nuevo entre sus brazos.

El amoroso padre le dio una pequeña palita a la niña para distraer su atención y lo dejara hacer su trabajo.

-Ahora vamos a plantar el manzano princesa.

Comenzó a cavar a la vez que su esposa atrapaba de nuevo aquel momento. La pequeña jugando con la palita cerca de su padre mientras que este sonreía satisfecho del agujero.

Padre e hijo plantaron el árbol.

-Cuando tengas 7 años construiremos una casita en este árbol para juegues con tu hermano. – susurro el hombre al oído de la pequeña mirando al manzano que era regado con un poco de agua por su esposa quien le sonrió.

Aquella escena tambien fue capturada por un mago que llegaba en ese el momento.

-¡Pero si es la familia feliz!. – sonrió el mago al mirar el cuadro frente él.

-¡Hermano…! es bueno tenerte en casa. - hablo el hombre saludando afectivamente aquel mago de cabellos negros y ojos grises con un toque pícaro en la mirada y apariencia algo rebelde.

Días más tarde los gritos de una mujer se escuchaban por toda la pequeña mansión.

El hombre se mostraba impaciente cargando a su hija entre sus brazos. Estaba preocupado su hijo nacía a los finales de julio con solo siete mese. Aun le faltaban dos meses de gestación. A su lado estaban dos de sus mejores amigos apoyándole en aquel momento de angustia.

Un nuevo grito estremeció a los hombros seguidos de la risa de pequeña niña y unos segundos después el llanto de un bebe.

El hombre con su hija en brazos corrió a las escaleras subiendo a la segunda planta y abrió una de las puertas, Donde vio agotada a su esposa siendo atendida por tres enfermeras y dos medimagos. Miro a su pequeño que era examinado con magia y encerrado en una pequeña burbuja que aceleraría su crecimiento.

-Señor Potter. – hablo el medimago atrayendo la atención del hombre.

-Sí. – le respondió mirándole, manteniendo una sonrisa amble.

-¡Felicidades es un varón…! Su hijo ha nacido muy sano, a pesar de sus siete meses. Le recomiendo que contrate una enfermera para que le ayude a su esposa y mantenga al niño bajo vigilancia médica por dos meses. –sugirió el médico mirando a su compañero que asentía de acuerdo con su decisión terminando de atender a la madre del pequeño que respiraba cansada, pero sonriendo al ver a su hijo fuera de peligro.

Dos meses después la pequeña Hermi cumplía su primer añito. Lo habían festejado con los amigos más cercanos. En los tiempos oscuros que estaban atravesando no era recomendable hacer grandes festejos.

Eran aproximadamente las nueves de la noche cuando unos suaves toques en la puerta principal disparo las alarmas de aquel lugar.

Tras tomar las medidas adecuadas Jasme Potter abrió la puerta dejando entrar a Albus Dumbledore y su acompañante. La sorpresa era apreciada en el rostro del joven auror que no esperaba al director de Hogwarts y el líder de la orden del fénix a esas horas de la noche en su residencia.

-¡Buenas noches director! - le saludo aun sorprendido invitándole con la mano a pasar al recibo.

-¡Buenas noches Jasme! ¿En dónde está la adorable Lily?. –pregunto curioso al no verla junto a su esposo.

-Ella está arriba con los pequeños. –se apresuro a contestar, aun confuso por la inesperada visita.

-Sería tan amable de llamarle, me temo que esta noche soy portador de buenas y malas noticias. – le dijo con algo de pesar en su voz. – y tambien podría traer a los pequeños. – le pidió cuando Jasme se disponía a ir en busca de Lily.

Pero se quedo de pie y miro al director y luego a su compañera. Dumbledore se dio de cuenta de la duda del joven de exponer a toda su familia a un extraño.

-No se preocupe la señorita Trelawney es de mi completa confianza. – le aseguro Dumbledore dándole un poco mas de confianza al auror que asintió con la cabeza un poco más tranquilo aunque no pretendía bajar la guardia en ningún momento.

A los pocos minutos la pareja bajo con sus hijos en brazos. La profesora de adivinación se puso de pie y se ajusto sus grandes ante ojos.

-¡Caracoles hervidos…! ¡Son ellos profesor! La familia de héroes maldecidos por el mago tenebroso que todos tememos... –hablo rápidamente la mujer acercándose a Lily para ver el pequeño entre sus brazos.

-Harry Potter. –susurro tocando la frente del pequeño donde meses más adelante estaría la cicatriz que marcaria para siempre su destino.

-¿Que significa esto profesor? - Pregunto algo temerosa Lily, alejándose de aquella mujer que le resultaba vagamente familiar.

-Es mejor que tome asiento. – fue lo único que dijo el profesor mirando a la pareja que se acercaron con rostros preocupados tomando el mueble más grande sentándose uno al lado del otro.

Una vez que tomaron asiento Dumbledore procedió a explicar el motivo de su visita a esas horas de las noche.

-Hace dos meses recibí una carta de una bruja que aseguraba ver indicios del futuro. –comenzó Dumbledore teniendo la completa atención de la joven pareja. –el futuro de su hijos… Lily, James sus hijos son los que terminaran con este mundo de terror. Con esta era oscura de la que nos hemos vuelto presos y en la padecen muchos amigos nuestros.

-¿Cua… cuales serán las tragedias que tendrán que afrontar para lograrlo? – pregunto angustiada. Sabía que había algo más. Algo que le destrozaría el alma.

- El futuro es incierto señora Potter. Y las calamidades del futuro no pueden ser apreciadas como nos gustaría. –susurro la bruja de grandes gafas mirando a los pequeños fijamente. –tan hermosos y con un destino tan trágico. –susurro mirándoles fijamente con lastima evidente en sus ojos.

-Hay una profecía que menciona a sus hijos. – continuo Dumbledore atrayendo de nuevo la atención del matrimonio.

-Queremos verlo u oírla. –pidió Lily conteniendo las lagrimas en sus ojos. Solo así lo creería.

Dumbledore extrajo de uno de los bolsillos de su túnica una pequeña esfera que floto hasta el centro de la sala. Una especie de neblina se movió dentro de la esfera y la voz de Trelawney salió de ella.

"El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca... Nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes... Y el Señor Tenebroso lo señalará como su igual, pero él tendrá un poder que el Señor Tenebroso no conoce... Y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida... El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso nacerá al concluir el séptimo mes…"

Los ojos de Lily se llenaron de lágrimas y bajo la cabeza negándose a creer en aquello. Su hijo no podía tener un destino tan cruel lleno de desgracias y muertes esperándolo.

La esfera volvió a la mano de Dumbledore quien la guardo nuevamente en la manga de su túnica. El lugar más seguro en ese momento.

-¿Quien ha pronunciado la profecía?. – pregunto Jasme algo angustiado, consternado y temeroso, pero manteniéndose firme. Lily en ese momento se mostraba turbada y sobre todo aquella situación la sobrepasaba.

-He sido yo. –respondió la bruja de grandes anteojos. Mirando con pesar a la familia frente a ella. Quienes le regresaron la mirada sorprendidos, ya que no se esperaban que el profesor llevara a la personas que habían pronunciados las palabras que marcarían para siempre el destino de su hijo.

-¿Como estas segura que se trata de mi hijo y no el de otra persona?. –Jasme mire a la mujer con duda, su aspecto desaliñado, sus grandes anteojos redondos que mostraban unos ojos exageradamente grandes y perturbadores. Aun así, recordó que a las personas no se les debía juzgar por su aspecto.

-Porque tu hijo ha nacido a finales del séptimo mes, porque entre tus brazos esta ese poder que no tendrá el que no debe ser nombrado y que desconoce y desconocerá. – le dijo mostrándole a la niña que abría sus ojos posándolos en la bruja. Quien entro en transe.

-Oh… si… lo veo… lo veo… - susurro con sus ojos en blanco y voz ronca. –ojos que reflejan luz y justicia… Ojos llenos de amor y lealtad... La niña de cabellos dorados que resplandecen con el sol... De sonrisa gentil… El pilar que sostiene al elegido… Ojos llenos de sabiduría... La niña que no cree en las visiones y ni en el destino... La mente detrás del elegido y al mismo tiempo el escudo que lo protegerá en la batalla final... una estrella fugaz – Trelawney parpadeo y miro a los presentes y junto sus manos de nuevo sobre su corazón. –pobre niña su corazón será igual al de una anciana frio y seco. –susurro entristecida. – aun así su lógica fría será quien lleve a su hermano a la victoria, pero un alto precio deberá pagar. –dijo alargando una de sus manos para posarla en el cabello de Hermione quien se movió para que no la tocara como si comprendiera sus palabras.

-¡¿Que está diciendo? – pregunto Lily asustada más que nunca. No solo su hijo corría peligro si no que su hija tambien. Eso para ella era una pesadilla.

-La carga de los niños será tanta… que temo que alguno caiga en camino. Porque el niño no podrá llegar lejos si no tiene el amor, la compresión, la lealtad y la inteligencia de su hermana... La niña es el pilar que lo sostendrá. Nunca ella dudara de él y el de ella… Un amor mal visto por aquellos que no conocerán sus lazos... Lazos que deben mantearse en secreto. –el pequeño Harry abrió sus ojos y comenzó a llorar como si entendiera aquellas palabras, como si temiera ser separado de su pequeña hermana.

Lily lo abrazo y le susurro, pero Harry no se tranquilizaba. La pequeña tambien comenzó a llorar. Jasme se puso de pie y comenzó a susurrarle palabras de cariño tratando de tranquilizar su llanto.

-Ellos solo quieren estar juntos, acérquenlos. –hablo la profesora de adivinación moviendo sus manos algo nerviosa.

Ambos padres se acercaron Hermi busco rápidamente a su hermano y agarro uno de sus bracitos calmando su llanto.

-¡Es increíble! – exclamo Dumbledore mirando como la pequeña tranquilizaba el llano de su hermano con solo tocarlo, era otro indicio del destino que les aguardaba.

-Es increíble y peligroso… deben ocultar a uno de los niños. – dijo alarmada Trelawney mirando a los niños un poco ida, como si vislumbrara un peligro cercano.

-¿Que está diciendo? – Lily no le gusto nada aquella sugerencia. Ella no se separaría de ninguno de sus hijos. No podría dejar a uno, porque ellos ya eran parte de ella y los amaba con tanto fervor que sentía morir de tan solo pensar que tendría que separarse de uno de ellos.

-Cuando el niño cumpla un año deben separarlos y ocultar alguno de los dos. El mal se aplacara hasta que ellos crezcan. Pero deben separarlos ese día. –suplico con ojos perdidos. –si están juntos uno de ellos morirá y eventualmente el otro. – hablo de nuevo mirando a la aterrada mirada de Lily y Jasme que abrazaba a su esposa tratando de tranquilizar sus nervios y su llanto.

-Una familia de héroes maldecida por el señor tenebroso. – susurro Dumbledore con pesar.

-Un cofre de oro. –susurro Trelawney con los ojos desenfocados. – un cofre que guarda los sueños. – la bruja paso los ojos sus en Lily que la miro atemorizada de seguir escuchándola. –hay un cofre de esos aquí no es cierto- afirmo.

-¿Como usted sabe eso? -Pregunto Jasme mirando cada vez con más recelo a la profesora.

-Deben guardar sus memorias de en él… y sobre todo deben guardar esta conversación, y hechícenlo para que guarden cada una de sus memorias. Sus recuerdos felices y sobre todo los recuerdos más importantes… hagan de el un diario o un álbum familiar. Y dénselo aquel que dejen ir. – le dijo cayendo agotada sobre un mullido mueble. Sintiendo como sus ojos se cerraban lentamente y un doloroso dolor de cabeza la mareaba. – para que sepa a qué lugar pertenece y cuál es su destino. –concluyo la muchacha.

Un año después los pequeños fueron separados y dos meses después Lily y Jasme Potter fueron acecinados por el señor tenebroso. Separando a los niños. Ocultando de resto del mundo mágico aquella niña de ojos resplandecientes junto aquel cofre de recuerdos que años más tarde abriría junto aquel niño bajo el solitario manzano.

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El sonido suave, gentil de aquellas hermosas notas de piano proveniente de aquel pequeño cofre de oro con dos H entrelazadas bajo la figura de un manzano, fueron silenciadas por la ágil mano de Harry quien cerró dicho cofre.

-No deberías ver la muerte de ellos dos. – susurro mirando por aquel gran ventanal sin girarse a ver aquella persona sentada en el sillón rojo victoriano de espaldar alto.

A través del ventanal se podía ver la nieve caer lentamente cubriendo los amplios jardines con un blanco inmaculado. Hacía ya muchos años que Harry no escuchaba aquellas notas armoniosas y gentiles, llenas de melancolía y recuerdos felices y dolorosos.

Eran los recuerdos de sus padres, eran los recuerdos de su familia.

Poso la mano sobre el cristal frio y se giro para ver a su princesa que miraba el infinito. Sus ojos almendrados parecían perdidos, vagando en aquellos recuerdos.

-A veces, me hace bien recordarlos... Es difícil ver sus muertes… Pero debo de mirar aunque ese torture mi alma… Creerás que soy masoquista y me gusta el dolor. Quizás sea cierto… quizás se la única forma de infundirme valor y no temerle a la muerte, porque sé que ellos me están esperando. – susurro mirando a hora su hermano, su mayor secreto sonriendo con tristeza. –por ello cuando me devuelvo al pasado a través de las hermosas notas del cofre de los recuerdos siento valor... eso es lo que valoro de nuestros recuerdos.

Harry camino hasta su hermana se inclino ante ella y poso su mano sobre su rostro y la miro con tristeza.

-Mi amada princesa… no me abandones tu tambien. – suplico lleno de tristeza. - Eres lo único que me queda de ellos… Puede que muera por seguir manteniendo el hechizo, pero lo hare a tu lado... Mi hermosa Hermi. Lo hare a tu lado y juntos caminaremos de la mano hasta ellos… Nos recibirán con alegría… Por favor debes vivir un poco mas hazlo por él. – suplico sentándose sobre la alfombra reposando su cabeza sobre las piernas de su hermana quien con movimientos suabes comenzó a peinar su cabellos negros desordenados con sus dedos. Brindándole una caricia que tranquilizaría su alma.

-No puedo dejar que dejes de vivir. Tienes hermosos hijos que te necesitan, no los condenes al mismo sufrimiento que hemos pasado... Por favor no lo hagas. Se feliz, ese era el deseo de ellos, ese es mi deseo querido Harry. –susurro con tristeza tratando de contener sus lagrimas no quería él la volviera ver llorar.

-Si pudiera cambiar el pasado, si pudiera impedir que cometieras tal locura. –susurro como si le costara respirar.

-Entiende que no puedes cambiar el pasado, no es correcto, no es la solución. Desde mi nacimiento estaba predestinada a ser tu pilar, el impuso que necesitabas para liberar nuestro mundo, tú eras la espada que nos liberaría y yo el escudo que te protegería. Cumpliste tu destino y yo el mío. Debes aceptarlo… si no lo haces tu vida se verá llena de amargura y desdicha... Por favor acepta que mi muerte ya es un hecho… déjame ir y sonreí para mí… Se feliz por mí... Vive por mí… Cumple tus sueños por mí… Hermano…Vive - suplico reprimiendo el llano sonriéndole, trasmitiéndole ese amor, ese cariño sincero.

-¿Cómo puedes pedirme eso…? - pregunto con amargura si atreverse a mirarla a los ojos. Dejando ver ese dolor del que era presa. – ¿cómo no derrumbarme si no tengo mi pilar? – le pregunto sumergido en los ojos de su hermana, sumergido de nuevo en esa tristeza que nunca abandonaba su corazón, sumergido en ese dolor infernar de perder a su amada hermana.

-Tienes nuevos pilares que te mantendrán en pie, tus hijos y tu esposa… ¿los amas no es cierto? Si es así no los arrastres, no los lleves por ese camino oscuro por donde nosotros vagamos. – poso sus manos ambos lados de su rostro y lo miro a los ojos. – déjame volar. Rompe una de esas cadenas que me apresan a este mundo. –suplico con ojos cristalinos.

-Es que no puedo… No me pidas que lo haga, no me supliques que vaya en contra de mis deseos, no me pides que te deje ir porque no lo hare… no lo puedo hacer. –bajo su cabeza. Cuando sintió que ella dejaba caer sus manos. – ¡¿soy egoísta verdad? Aunque sé que estas sufriendo… aunque sé qué lloras en el silencio y vives en agonía, no puedo liberarte del dolor. Porque hacerlo sería renunciar a tu presencia, a tu calidez, a mí amada hermana… por eso no me lo pidas más.

Harry levanto la mirada y miro a su hermana con sus ojos verdes pasto llenos de dolor, desolación y una profunda desesperación que lo obligaba y condenaba a ser culpable de aquel dolor que padecía su hermana.

-Perdóname. – suplico poniendo una de sus manos temblorosas sobre su rostro. – perdóname princesa mía. – los ojos almendrados se empañaron de nuevo de lagrimas. – perdóname amor mío. – acerco su rostro a el de su hermana y poso un casto beso en su frente. – perdone Hermione. –Hermione abrió sus ojos ampliamente y se aferro a la túnica de su hermano y le dio rienda suelta a su llanto. Ella lo comprendía, ella era la causa del sufrimiento de su Harry. Ella se lo estaba llevando consigo. Estaba arrastrándolo a una muerte segura.

Ella causaba mas grietas en el corazón de su hermano. Su secreto. El amor que nadie comprendía porque sus lazos de sangre eran un secreto que cargaban aun sobre sus hombros. El verdadero origen de Hermione. El secreto guardado por aquel cofre de oro.

Draco miraba la escena pasmado en la puerta.

Solo había alcanzado a oír las últimas palabras de Harry. Dio un paso hacia tras incrédulo por lo que había visto y oído. Sus ojos estaban fijos en aquella escena. Una imagen dolorosa. Abrazados el uno al otro, aferrados como si temieran ser separados. Su corazón dolió.

Había perdido el amor de Hermione. La había perdido por su siempre enemigo Potter. El muy maldito siempre tuvo la atención de Hermione. El mundo de ella giraba alrededor del de él. Siempre sacrificando todo por Potter. Él lo odiaba, lo detestaba por estar siempre junto a ella. El no era siego podía ver amor de ella por el afamado Harry Potter y la devoción de el por ella. Apretó sus puños, había sido un iluso al creer que Hermione lo amaría solo a él. Que ella no le había entregado su corazón a otro hombre en su ausencia, el lo sabía. Sabía que ellos dos de siempre se habían amado. En silencio pero ese amor estaba allí.

¿Entonces porque ella le dijo que le amaba? ¿Porque ella había jugado a si con él?, ¿acaso era una venganza de ella por todo el mal que le había causado?

Dio otro paso hacia atrás.

El la amaba como un maldito condenado. Se había abierto con ella. Le había ofrecido una vez más su corazón ¿y para qué? Para que ella regresara a los brazos del maldito Harry Potter y se aferrara a él como si él fuera su única esperanza de felicidad.

Los celos y el dolor nublaban su juicio y fue en ese momento que comprendió que el gran Harry Potter era el amante de su amada esposa. Con el corazón roto y el orgullo herido se giro sobre sus pies y se alejo furioso. El sabía que se lo merecía después de todo el daño que le había causado. Pero aun así era tan doloroso. El dolor era insoportable y las ganas de morir eran lo único que le ofrecía calmar ese dolor.

Corrió prácticamente hasta el bar de la mansión ese que casi había dejado vaciado debido a la frustración de no encontrar una cura para su Hermione.

Entro en él como un vendaval y se dirigió a la primera botella de licor y la abrió con ira. Comenzó a beberla con desespero como si ahogarse en ese maléfico licor lo pudiera ayudar a olvidar aquella escena, aquel dolor.

Narcisa entro detrás de él asustada al ver a su hijo en aquel estado. Se apresuro y le quito la botella de las manos con algo de fuerza.

-¿Qué haces Draco?, ¿pretendes terminar de dañar tu hígado? – pregunto molesta.

-Déjeme madre… Déjeme ahógame en el alcohol quizás así pueda calmar este maldito dolor. – y fue en ese momento cuando Narcisa escucho las palabras de Draco que se fijo en el. En su rostro el cual mostraba el más puro dolor. Una infinita tristeza. Sus ojos de nuevo derramaban lágrimas las cuales limpio con ira. Se estaba volviendo un hombre patético. Estaba deshonrando su apellido con tanta debilidad.

-¿Que ha ocurrido? –pregunto una vez más con preocupación.

-No quiero hablar de ello. Por favor déjeme solo. – suplico sin lagrimas en los ojos, solo en ellos se podría apreciar un mal de sentimientos que le partían el ama a su madre.

-No puedo dejarte así… Me preocupo por ti, por lo que puedas hacer en ese estado. Déjame ayudarte hijo mío. – le pidió con voz suave, gentil, poniendo una de sus manos sobre el hombro de Draco.

-No puede ayudarme madre, nadie puede. Porque he perdido la razón… Ella me la ha robado y ahora madre no tengo nada más que dolor... De nuevo me dejado a la deriva, de nuevo… ella... – Draco busco con desesperación otra botella y destapo y bebió de ella con desesperación. Pero eso no calmaba su dolor con ira dejo de beberla y la lanzo contra unos estantes con cientos de alcoholes de diferentes marcas quebrando la gran mayoría de ellos dejando fluir la ira. Se llevo la mano al corazón y grito. Un grito desgarrador. Con un grito semejante a un animal herido. Porque ese grito era el grito de su alma siendo rasgada sin compasión por aquellas emociones incontenibles.

Ese dolor dentro de él lo estaba enloqueciendo. Callo de rodilla frente a su madre y se aferrándose a ella con fuerza. Tratando de respirar con calma.

-¿Que hago con este amor? ¿Con este dolor que me causa saber que ella ama a otro? –pregunto temblando.

Narcisa no comprendía nada, pero aun así abrazo a su hijo brindándole apoyo dejando que su hijo se refugiara en su regazo. Que dejara fluir todo aquello que lo tenía en ese estado.

Draco apretaba los dientes con ira. No quería seguir llorando. Pero le era imposible. Pero si callaría esos gritos que les desgarraban la garganta. Que le desgarraban el corazón.

-Duele… -susurro. –duele amarla de esta forma… duele…

Las puertas del bar se abrieron nuevamente rebelando a una Hermione pálida con la respiración entrecortada y el cabello algo desordenado.

Se notaba que había corrido hasta ellos.

Miro a Draco aferrado a su madre, destrozado, temblando con el dolor pintado en todo el rostro.

Camino hasta el con pasos presurosos y se dejo caer junto a él.

Sin darle tiempo a Draco de reaccionan lo tomo entre sus débiles brazos y lo abrazo con fuerza, protegiéndolo de aquello que lo dañaba, sin saber que ella era la causa de su dolor.

-¿Qué ha causado tanto dolor en ti amor mío? – pregunto en un susurro lleno de tristeza a ver a Draco derrumbado de aquella forma.

Tras unos segundos Draco reacciono y se separo de Hermione y la miro a los ojos e ignoro aquel dolor que se reflejaban en sus ojos y escupió su veneno.

-¡Eres una maldita hipócrita! –la tomo por los brazos y la sacudió con fuerza. – ¿por qué finges dolor y preocupación por mí? ¿Por qué me dices que me amas cuando es una vil mentira…? ¿Quieres vengarte por todo lo que has hecho? ¿Es eso…? ¡Contéstame! –exigió desesperado y aterrado de saber la respuesta de sus preguntas.

-¡Draco me haces daño! – se quejo de dolor en sus brazos que se comenzaban a dormir.

-Este daño que te causo en este momento no se compara con el que me causas a mí. No se compara con el dolor que siente mi alma… ¿por qué Hermione? ¿Por qué sigues despreciando el amor que te ofrezco? –pregunto con amargura dejando de sacudirla bajando su cabeza ocultando su rostro que reflejaba su derrota. ¿La dejaría ir si su felicidad estaba con Potter? La respuesta era no. Porque dejarla ir seria dejar ir su vida, su luz condenándolo a la oscuridad por el resto de su vida. Era egoísta.

-No entiendo que ocurre… no entiendo que ha ocurrido… pero quiero que me escuches bien. Yo no finjo amarte. No finjo Draco… -Draco la soltó y desvió la mirada no quería verla. Porque si lo hacía estaba seguro que le creería.

-Mírame por favor. –suplico Hermione desesperada tomando el rostro de Draco. – mírame a los ojos y veras la verdad de mis palabras. Veras mis sentimientos reflejados en ellos. Porque el amor no se puede fingir Draco. Te amo con locura amor mío. – susurro atrayendo la mirada de Draco aprovechando el shock de sus palabras para besarlo con ternura, con cariño y todo el amor que le profesaba.

Draco se entrego a esa caricia se aferro a ella con desesperación y comenzó a besarla con pasión desmedida olvidando un poco el motivo por el cual estaba allí muriéndose de celos.

Narcisa al ver que las crisis de celos de su hijo estaba pasando y se encontraba más tranquilo devorando los labios de Hermione se levanto y se alejo de la pareja. Al salir vio a Harry recostado de uno de las paredes con los ojos cerrados y los brazos cruzados algo pensativo

-¿Los has visto verdad? – pregunto mirando al hombre que la miraba y asentía con la cabeza. –comprendo… ¿has encontrado algo? -Pregunto esperanzada.

-No, y el tiempo se agota. – Harry se acerco a Narcisa y le dio un beso en la mejilla. – cuide de mi princesa. – le pidió y se alejo de aquel lugar.

-El amor entre ustedes dos es algo confuso, algo que tememos darle un nombre. Es un amor tan poderoso y puro que resulta ser perturbador. –susurro Narcisa viendo la espalda de Harry perderse en uno de los pasillos. – ¿cuál es ese lazo que los une? –pregunto al viento como si este pudiera contestar a su pregunta. ¿Por qué la calidez de sus magias es igual?

Abraxas estaba encerrado en la biblioteca en el tercer piso hojeando un libro de pociones tenebrosas.

Unos pasos lentos se acercaban a él. Pasos suaves y seguros.

Se giro para ver de quien se trataba y allí estaba ella de nuevo con sus ojos fijos en el.

Frunció el seño. No le agradaba nada que ella estuviera invadiendo su privacidad, su vida, su biblioteca.

-En ese libro no encontraras lo que con tal desespero buscas. – le susurro y tomo el libro que sostenía Abraxas. -Ninguno libro de pociones oscuras te dará la respuesta. Porque lo que buscas no es una poción. Es un hechizo. –aseguro la pequeña Evangeline acercándose más Abraxas que retrocedió un paso ante la cercanía de la castaña. Quien solo devolvió el libro al estante. Y se alejo de él.

-¿Cómo puedo estar seguro de tu palabra?, después todo me has estado engañando desde que te conozco. –le reprocho molesto por descubrir que todo lo que sabía de ella era un vil mentira.

Evangeline sonrió con una sonrisa triste y miro a los ojos de Abraxas.

-Lo mismo me dijiste aquella vez. – susurro y se giro dispuesta a buscar algo que leer.

-¿Espera de que hablas? – la tomo del brazo deteniendo su avance.

-¿Te gustaría dar un paseo? – pregunto repentinamente. - Quiero hablar con alguien. –susurro. - Me siento sola en esta enorme mansión. Debo suponer que algunas cosas nunca cambian. –susurro de nuevo con un deje de tristeza en su voz mirando a su alrededor.

-¿Por qué debería de hacerlo? –levanto una de sus cejas ignorando aquellas palabras llenas de melancolía.

-Disculpe mi osadía. Le dejare solo para que continúe con su investigación. – inclino un poco la cabeza dispuesta a marcharse.

-¡Espere! –le pidió algo desesperado, con nerviosismo se paso la mano por su cabello. – demos un paseo. – le pidió pasando de ella para que le siguiera. – ¿algún día dejara de ser tan formar con migo, Y actual de esa forma cómo actúas con mi madre y mi padre? – le pregunto repentinamente.

Evangeline se detuvo y lo miro fijamente hasta que Abraxas se giro unos escalones más debajo de Evangeline quien le sonrió por primera vez.

-Es divertido hacerle rabiar cuando le hablo con propiedad. – con pasos ajiles bajo tres escalones y con su dedo índice toco la nariz de Abraxas quien se sonrojo al momento. –¿Que tan rápido es señor Malfoy? – pregunto repentinamente.

-¿Emm...? – fue lo único que salió de los labios de Abraxas.

-¿Que tan rápido es…? bueno olvídelo mejor comprobémoslo. – le volvió a sonreír. –si me atrapas te contare un secreto. – le susurro en el oído para luego bajar corriendo las escaleras dejando su hermoso vestido color carmesí oleando con el viento ocasionado por su rápido correr y dejando ese perfume a vainilla en el aire que era como estar en una pradera rodeados de cientos de flores silvestres. Su olor era puro, natural como el su madre.

Tras unos segundos de no saber qué hacer, Abraxas decidió seguir a la bipolar de Evangeline, no quería que se perdiera en la mansión. La escucho reír a unos tres metros delante de él.

Lucios caminaba sumergido en un pergamino de la última negociación de su empresa. Cuando escucho la risa infantil de Evangeline quien casi choca con él. Lucios haciendo gala de sus buenos reflejos se aparto del camino de la niña dejando caer el pergamino, pegándose de la ventana cercana por la que casi se cae si no se fuera sujetado de las cortinas. Con el seño fruncido miro con mirada asesina a la niña quien le sonrió con alegría y un deje de arrogancia. Evangeline se detuvo a unos pasos de Lucios quien estaba a punto de lanzarle un cruciatus y miro a Abraxas que se acercaba peligrosamente a ella.

-Lo siento mucho señor Malfoy. Solo que creí que sería más rápido, lamento que la vejez lo esté volviendo más lento. –y con una inclinación volvió a ponerse en marcha.

Abraxas se detuvo frente a su abuelo descansando un poco. Miro el pergamino de su abuelo sobre el suelo y se apresuro a recogerlo.

-Tome abuelo. – le ofreció el pergamino a un Lucios que aun no salía de su asombro. ¿A caso la mocosa lo había llamado anciano? –lamento lo ocurrido… cuando la atrape le diré cuales son las reglas de la mansión. – se apresuro a decir Abraxas retomando la persecución.

Evangeline corría y corría abría sus brazos como si volara. Como si tuviera esa libertad que tanto deseaba. Bajos las escales tropezando con la señora Electra quien subía con una bandeja de bocadillos para Lucios. Los cuales rodaron por todas las escaleras cuando Evangeline la atropello, la anciana mujer tubo que sostenerse de las barandas de las escaleras con una mano en el pecho ahogando un grito debido al susto. Si caía por esas caleras estaba segura que no viviría para contarlo.

-¡Sí que es torpe señora Electra!. – le dijo pasando de ella. Sin detenerse ayudarla manteniendo su sonrisa.

-¡Merlín es un demonio esa niña! – exclamo el amas de llaves recuperándose del susto.

-¿Ya paso por aquí verdad? – pregunto Abraxas respirando agotado. Evangeline tenía muchas energías y parecía ser inagotable.

-Sí, joven debo recordarle que está prohibido correr en las escaleras y pasillos de la mansión. – hablo estrictamente la mujer arreglándose un poco el cabello.

Abraxas suspiro y saco su varita de parte trasera de su pantalón y recogió todo el desastre que había ocasionado Evangeline. Le dio la bandeja a Electra y le sonrió.

-Creo que eso tiene que enseñárselo a Evangeline. – le dijo sin prestarle más atención y seguir con la persecución.

Se estaba dando por vencido, cuando la vio hablando con sus padres, bueno discutiendo con su padre. Su madre lo vio y le sonrió. Cuando le iba hacer señas para que no dijera nada Evangeline se giro y le vio con sonrisa de petulante volvió a salir corriendo con la misma agilidad de una gacela, la próxima vez que la viera la petrificaría, pensó tomando aire.

-¿Que ocurre Abraxas cual es la urgencia? – pregunto Hermione mirando a su hijo sudoroso y algo rojo.

-Madre… juro… juro que la atrapare… ya verá un Malfoy nadie le gana. – dijo lleno de determinación con el poco aire que le llegaba a los pulmones cuando escucho de nuevo las risas de Evangeline. Se llevo las manos al rostro. –¡¿Merlín nunca se cansa?. -Se pregunto en voz alta frustrado para continuar con su carrera.

-¿Por qué no le dijiste que ella está usando un hechizo para ser más rápida? – pregunto Draco a su esposa quien sonrió algo malvada viendo como su hijo seguía a una burlona Evangeline.

-Abraxas tiene que aprender a perder. Además nosotras nunca perdemos. – dijo con arrogancia mirando a su marido con algo llamado superioridad.

-¿De verdad? – pregunto elevando un ceja como si duda lo antes dicho por su esposa. La cual sonrió asintiendo con firmeza.

Narcisa le indicaba a un grupo de personas los arreglos para su fiesta de navidad que sería en dos días. Estaba atrasada y estresada. Cuando escucho una risa que nunca había llegado a sus oídos, una fresca y pura risa. Y fue en ese momento que vio a la veloz Evangeline corriendo hacia donde estaba ella y una de las decoradoras mostrándole una caja con cintas y escarchas de colores. Lo siguiente que fue consiente fue como la caja salió volando formando arcoíris brillantes y su ayudante en sentada sobre su trasero con la caja sobre su cabeza.

-¡Hoy está más brillante señora Narcisa! – le grito Evangeline dirigiéndose al jardín donde la nieve había dejado de caer gracias a un hechizo climático.

Abraxas llego hasta su abuela y la miro habían muchas escarchas y cintas sobre ella y su cabello, se puso pálido y se apresuro a disculpase.

-Lo siento mucho abuela, Evangeline es difícil de tratar, la traeré enseguida para que se disculpe con usted. –y sin esperar que su abuela contestara continua su marcha.

-Estos niños de hoy, rebosan de energía. –dijo sonriendo mirando a su alrededor ocurriéndose una maravillosa idea para la decoración de gran salón de baile.

Evangeline se recostó de un árbol y comenzó a silbar para guiar Abraxas, ya estaba un poco cansada. El hechizo de carrera puesto sobre sus zapatos había desaparecido cuando piso el jardín. Miro sus botines negros llenos de nieve. Suspiro dejando escapar el aire caliente que salió en forma de vapor de su boca.

Cerró sus ojos y continúo silbando. Conociendo a la tortuga de Abraxas seguiría dentro de la mansión buscándola, sonrió ante el pensamiento. Hacia tanto tiempo que no se divertía. Que corría, que soñaba volar. Sus labios se volvían rojos como las cerezas y su piel se veía cada vez más pálida a causa del frio. Asía tanto tiempo que no sentía su corazón latir tan fuerte, tanto tiempo que no escuchaba su propia risa la cual se había vuelto una extraña en sus labios. Y Abraxas en una simple carrera se la regresaba. Era un niño misterioso muy frente aquella persona. Continúo silbando aquella melodía. Sintiendo libertad por unos minutos.

-¡Te atrape leona! – la atrapo contra el árbol Abraxas algo cansado respirando con dificulta pero sonriendo. Hacía ya mucho tiempo que no corría. Tanto tiempo que reía tanto. Que se olvidad un podo de aquel tormentoso dolor que albergaba en su corazón.

Evangeline sonrió y lo empujo con algo de fuerza tumbándolo sobre la nieve.

Abraxas la miro sorprendido y la tomo te pie cuando se disponía a huir de nuevo de él haciendo la caer tambien. Con algo de fuerza la alaba por el pie mientras ella trataba inútilmente de agarrarse de la nieve sin dejar de reír.

-¡No…! ¡No…! ¡No suéltame…!- pidió sin dejar de reír Evangeline pataleando tratando de comer nieve.

Abraxas no la soltó la giro dejándola frente a él. Y se sentó sobre su abdomen. Y la miro fijamente. Su cabello ondulado suave al tacto. Su piel pálida y sonrosada a causa del frio y su sonrisa. Sus ojos brillantes, algo que nunca había visto antes. Su largas pestañas y sus finas cejas eran perfecta, su pequeña nariz respingada era adornada con hermosas pecas y sus labios en forma de corazón de un rojo cereza, ella era hermosa. Con algo de temblor en sus manos recorrió todo aquello que tanto admiraba en secreto.

Evangeline lo admiro y sonrió con pesar. Poso su mano sobre la Abraxas y sus ojos se volvieron nuevamente oscuros, opacos y sin luz.

-Así es, como vez a Jema... Es la misma mirada. – susurro y Abraxas despertó de su sueño. Y se puso rápidamente de pie.

La castaña se quedo sobre la nieve con los brazos extendidos así los lados con su vestido carmesí algo arrugado mostrando sus blanca piernas cubiertas de una medias blancas transparentes rodeado del más inmaculado blanco mirando fijamente el cielo nublado.

Abraxas aun un poco sonrojado le tendió la mano a Evangeline la cual ella ignoro y desvió el rostro. Su reacción cuando nombro a Jema le había molestado devolviéndola de nuevo aquella oscuridad en la cual vivía, había sido una ingenua.

-Vamos toma mi mano, si te quedas mucho tiempo allí te enfermaras y solo quedan dos días para la fiesta. – le dijo algo indiferente.

-Estoy acostumbrada al frio. –susurro tomando un poco de nieve y mirándola. – de donde provengo siempre hay frio, aunque no esté nevando, aunque el sol este en los alto y sus rayos quemen mi piel. Siempre hay frio. – susurro ignorando la mano aun tendida de Abraxas. –la calidez ya no existe en mi. –concluyo.

-¿Tú eres mi madre cierto? ¿Bienes del pasado? – pregunto algo desesperado, tenía muchas dudas. ¿Quizás lo que él sentía se debía a que ella era su madre?

-Yo no soy tu madre… no soy del pasado. –respondió a cada una de sus preguntas con monotonía apretando con algo de ira la nieva. –vete… déjame sola…

-¡No! – respondió con seguridad.

-Vete déjame sola… -volvió a susurrar cerrando sus ojos. –Estoy cansada de existir. – susurro cediendo al involuntario sueño.

Abraxas se quedo paralizado al escuchar esas palabras que le parecían ridículas, indignantes, una burla hacia él y su madre. El luchaba porque su madre viviera y ahora venia Evangeline una capia de su madre de doce años y le decía que estaba cansada de existir. ¿Qué clase de burla era esa? ¿Qué clase de broma cruel?

-No sé quién eres y de dónde vienes y si Evangeline es tu verdadero nombre, pero de algo si estoy seguro… y es que no me importa si quieres morir o no. Solo te exijo que no vuelvas a usas esas palabras en mi presencia, no cuando estoy luchando por salvar la vida de mi madre. ¿Le ha quedado claro? – le pregunto dejándose caer de rodilla frente a ella aun controlando su ira de oír como ella despreciaba su vida. Y esas ansias de desaparecer que había visto en sus ojos.

Sin embargo Evangeline no escucho sus exigencias, estaba dormida. Estaba cansada de su larga y eterna existencia. De su larga carrera en busca de su libertad.

-Eres hermosa, pero tal belleza solo esconde un arma marchita. ¿Que han visto tus ojos para perder su brillo…? ¿De dónde vienes? ¿Quien fue tan vil que te arranco las ganas de vivir...? ¿Quién te condeno a esa tristeza que padeces, a esa soledad que te rodea? ¿Donde está la calidez de tu corazón frio…? ¿Quién te ha robado el alma Evangeline? – se pregunto Abraxas levantándose con Evangeline entre sus brazos con su cabeza sobre su pecho. – ¿donde pretendes ir?, ¿de quién huyes? –pregunto en susurro cerca del oído de la niña de ojos soñares. – ¿seré capaz de protegerte? –se pregunto. En uno de las ventanas de la mansión Hermione miraba la escena algo preocupada.

Harry estaba mirando el atardecer bajo el manzano, escuchaba los segundos pasar en su reloj de bolsillo con el común tick tack.

A pesar de frio y de la nieve se mantenía allí, junto a dos tumbas.

Había llevado los cuerpos de sus padres al lugar que pertenecían. Ellos nunca estuvieron en enterrados en un cementerio, sus cuerpos habían sido sellados en un lugar secreto para que sus tumbas no fueran profanadas por los moltifagos y los transformaran en inferís en venganza o como símbolo de poder. Ahora después de tanto tiempo él los podía llevar al lugar en el cual debían reposar. En uno de los lugares donde fueron felices, bajo el manzano.

Pasos lentos se dejaron escuchar sobre la nieve. Ginny se acercaba lentamente al manzano, miro preocupada a su esposo. No entendía porque había tomado la decisión de cambiar el lugar de descanso de sus padres. Pero no le cuestionaría como siempre su decisión, lo que la desconcertaba era que sus tumbas fueran bajo al manzano. El lugar favorito de Hermione.

-Sabes Ginny que el manzano esta justo en la dirección de la habitación de Hermione. – le dijo levantado la mano mostrando la única habitación que se mantenía en penumbras.

Ginny apretó los puños ya no soportaba mas, no quería escuchar a Harry a cada momento pronunciar el nombre de Hermione. Era doloroso para ella. ¿Porque él no podía ver el dolor que le causaba escucharlo nombrarla?

-¿Por qué Harry? – pregunto bajando la cabeza apuñando sus manos.

Harry la miro sin comprender, con preocupación en los ojos.

-¿Por qué siempre Hermione ha tenido que estar en medio de los dos? ¿Cuándo vas a dejarla de verla a ella y mirarme a mí? – le pregunto algo desesperada pero aun si mirarlo. –años tras años eh esperado que ese enamoramiento hacia ella terminara, que la dejaras de amar, pero a medida que pasa el tiempo veo como te aferras mas ella y me dejas en el olvido. ¿Hace cuanto tiempo fue la última vez que estuvimos juntos como pareja? – le pregunto limpiándose las lagrimas con las manos. – Ya no le recuerdo sabes... Quizás fue hace un mes o quizás tres... No lo recuerdo, porque no recuerdo cuando fue la última vez que dormiste conmigo más de tres horas seguidas. – Le reprocho levantando su rostro – todo las noches veo como te sumerges en la biblioteca cuando llegas del trabajo. Veo como te alejas de nuestra familia y te refugias entre esos malditos libros buscando una hechizo o una poción que no existe, ¡Acéptalo de de una maldita vez Harry…! ¡Hermione morirá! – le grito las últimas palabras mirando como Harry se ponía de pie. –y tu seguirás aquí… yo seguiré aquí…

Harry no dijo nada pero miro a Ginny temblorosa con sus ojos llenos de lágrimas. Y comprendió el dolor de su esposa. El ya esperaba esa explosión por parte de ella.

-No sabes cómo odio a Hermione. –susurro. – la odio tanto… por siempre estar a tu lado, por siempre hacerte sonreír y por siempre apoyarte, por ser tu refugio. Siempre es ella… todos estos últimos años ella se ha vuelto el centro de tu universo. Toda tu vida gira a su alrededor. Todo lo que haces lo haces por ella, buscando su aprobación. Incluso has dado media vida para mantenerla con vida. ¿Tanto es ese amor que sientes por ella que no puedes renunciar a ella a pesar de tenerme, a pesar que ella ama a otro hombre? Me duele… Duele verte a su lado, verte abrazarla, aferrarte a ella… La odio tanto que deseo su muerte... Deseo que siga sufriendo para que sienta un poco de dolor que yo siento. Aunque con ello signifique perderte a ti.

-Ginny no sabes lo que dices. – le susurro Harry abrumado y dolido por las palabras de su esposa y por el dolor que le causaba. Si tan solo ella supiera ese secreto que callaba y aun no podía revelar.

-¡Que no sé lo que digo…! tú no eres el que sientes esté dolor que ya no puedo ocultar. Tú no eres quien espera cada noche llorando porque su amado ama a otra mujer mientras me consume este amor. ¿Qué quieres que haga?, quieres que adore a la mujer que me ha robado la felicidad… Pues no puedo hacerlo Harry Jasme Potter... En ocasiones llegue a comprender la unión que tienen, esa extraña relación debido a todo lo que han pasado juntos, a todo ese sufrimiento que les dejo la guerra, pero ya es suficiente. Todos sufrimos y lo superamos, pero ustedes dos siguen aferrado el uno al otro... La maldigo mil veces por causarme tanto daño. ¡Odio a Hermione Granger y deseo que muera! –grito fuertemente sintiendo un fuerte ardor en su mejilla.

Harry la había bofeteado.

Levanto la mirada y lo miro frente a ella con dolor en sus ojos, pero podía ver rabia en ellos y sobre todo había tormento, desesperación.

-¿Te duele no es así? – le pregunto tocándose la mejilla lastimada con amargura. - te duele que dese su muerte, te duele que esté muriendo... Ella es una maldita mujer que años tras años se ha hecho pasar por mi amiga para estar a tu lado, para adueñarse de ti de esta forma... de esa forma que ya no puedes vivir sin ella… Los odio a los dos... Y más me odio a mi misma por no hacer nada durante todo este tiempo, por dejar que ella se interpusiera en nuestro camino, en nuestro matrimonio. Pero ella tendrá su castigo, Merlín se ha encargado de castigarla por el sufrimiento que me causa… Ella morirá pronto y tú no podrás hacer nada, y beberé y bailare el día que eso ocurra. Festejare su muerte. Porque ese será el día mas dichoso de mi vida. – dijo con malicia, con lagrimas en su ojos y sus manos hechas puños.

-Cállate Ginebra Weasley o me olvidare que eres mi esposa y que soy un caballero.- le amenazo airado, el comprendía el dolor de Ginny pero eso no quería decir que el soportaría que ella se expresara de Hermione así frente a las tumbas de su padre y frente a él.

-¿Que harás me golpearas por expresar lo que siento? ¿Me hechizaras para que calle? Tú has hecho de mi lo que soy ahora. Una mujer amargada, desdichada. Soy infeliz… por tu culpa y la de ella… soy infeliz... Me condenaste a este sufrimiento… A esta soledad… ¿Porque siempre ha sido ella? ¿Qué te ha dado ella que yo no te haya dado? ¿Qué te ha ofrecido que yo no lo haya ofrecido Harry si te lo he dado todo…? mi corazón ya no resiste mas. Has condenado nuestro matrimonio a este sufrimiento. –Ginny estaba dejando salir todo aquello que la atormentaba. Toda esa rabia y dolor que escurecían su corazón y nublaban su mente. Ese torrente de emociones y celos era un veneno que la consumía lentamente el alma.

-Ginny yo lo lamente. – susurro acercándose a su esposa. Pero ella se alejo de él.

-Lamentar no solucionaran las cosas. Lo único que lo puede es… la muerte de ella… si ella desaparece tú y yo tendremos una oportunidad de ser felices. – susurro apretando los puños mirándole con ojos llenos de odio, aferrándose a esa idea como un naufrago a una tablilla. Pero no podía estar más equivocada y cuando se diera dé cuenta de ello, sería muy tarde.

-¡Es que no lo entiendes…! no puedo permitir que ella desaparezca. No puedo dejarla sola, no después de que nos hemos encontrado… no después de lo que ella ha sacrificado todo por mí, por mi vida, por mi felicidad. ¿Por qué no lo entiendes Ginny? ¿Por qué no entiendes…? – pregunto algo desesperado.

-¿Porque tú no me entiendes a mí? – le pregunto quieta. - desde que tengo 11 años he vivido bajo la sombra de Hermione Granger. La perfecta Hermione, hasta mi madre la adora. He tenido que aguantar todas las especulaciones sobre ustedes dos. He tenido que aguantar cada vez que corrías en su busca o ella en la tuya. Las noches que no llegas a casa porque te quedas a su lado. He tenido que aguantar que siempre prefieras tenerla a ella a tu lado, he tenido que soportar que construyeras esa maldita habitación en nuestra casa donde no me dejas entrar y donde has pasado noches en vela vigilando su sueño. Que le dediques todos tus tiempos libres... He soportado tanto por estar a tu lado. No puedo evitar odiarla. Y no deseo hacerlo. Dime Harry ¿la amas? – pregunto con determinación aunque sentía que sus corazón no soportaría la respuesta.

-Yo… lo siento Ginny. – Harry desvió la mirada. Como no amar a su hermana. Como no amarla después de todo el amor que ella sentía por él, ese amor que la había llevado a sacrificar todo por brindarle un futuro que se veía cubierto de nubes oscuras a causa el dolor de saber que pronto la perdería.

-¿Son amantes Harry? – pregunto con un hilo de voz dejando fluir las lagrimas por su rostro dejando ver el dolor que le había causado sus disculpas.

-¿Que… no por supuesto que no? Nuestro amor no es de esa clase… - respondió alarmado mirando a Ginny como si se fuera vuelto loca. Como ella podía pensar eso, como todos podían mal interpretar los sentimientos que Hermione y el se profesaban. ¿A caso no podía ver ese sentimiento de hermandad que había entre los dos, ese cariño inmenso?

-¿Me amas?, ¿alguna vez me llegaste amar? – volvió a preguntar sintiendo como el aire no le llegaba a los pulmones, sintiendo como su corazón sangraba y su alma lloraba desolada.

-¿Aun lo dudas Ginny? – le pregunto atormentado por aquella discusión que no los lleva a ninguna parte, que solo les causaba sufrimiento, que solo los distanciaba a un mas. Sin embargo el se volvió acercar a ella y poso su mano sobre una de sus mejillas enrojecidas a causa del llanto. ¿Por qué ella no podía ver el que solo la amaba como mujer a ella?

-Solo necesito escucharlo. – susurro cerrando los ojos sin dejar de temblar. Harry la estaba torturando con su silencio, con sus afirmaciones y con sus palabras a medias. Con esa mirada llena de amor y tristeza.

-Te amo Ginny. – le dijo sin dudarlo. Sus palabras trasmitían sinceridad.

Aun así, Ginny necesitaba más, algo más, algo que se lo probase. Y solo podía hacer algo que confirmaría el amor que sentía Harry por ella. Solo una cosa lo haría.

-Entonces deja de ver a Hermione. Deja de ir a buscarla, deja de buscar algo que pueda salvar su vida porque ella ya no tiene salvación. – le pidió duramente mirándolo a los ojos con fijeza. Su egoísmo le podía costar la vida a Hermione, pero ella no le importaba si ella vivía o moría. Solo deseaba que desapareciera de sus vidas para siempre y la dejara vivir feliz junto a su amado.

-¿Que dices? – pregunto dolido alejándose de Ginny como si contacto quemara, el nunca haría tal cosa, aunque negarse le costara su matrimonio al lado de la mujer que amaba. El no abandonaría a Hermione. Nunca lo haría porque ella nunca lo abandono, porque desde el día que se reencontraron ella siempre estuvo a su lado, cuidándolo, ayudándole, sacrificando todo por el, arriesgando su vida para asegurar la suya. Si Ginny no podía comprender eso y que él la amaba. Si no creía y no tenía confianza en él y su palabra, entonces quizás ella no lo amaba como él creía. Quizás lo mejor sería dejarla ir. Aunque eso le doliera en el alma, porque él la amaba.

-Digo que la dejes. – su petición era clara. Si él la dejaba estaría demostrándole que el solo la amaba a ella. Pero los ojos de Harry la confesaron una terrible verdad. Una terrible verdad que la izo estremecer y sus ojos una vez más se llenaron de lagrimas al comprender cuál sería su respuesta.

-Nunca creí que fueras tan egoísta. – dio un paso atrás alejándose de ella. - que tu corazón albergara tanto odio por ella. –Harry bajo la cabeza y se quito sus anteojos dejando ver sus ojos vidriosos. -Lo siento Ginny pero no te demostrare que aun te amo de esa forma. –Harry le dio la espalda a Ginny y toco la corteza del manzano suplicándole a sus padres algo de fuerza, darle la espalda a su amada era doloroso. El la amaba como desde el primer día que probó sus labios carmín llenos de miedos y dulzura. Como extrañaba a esa Ginny.

-Eres el amor de mi vidas Harry.- le susurro con firmeza sintiendo como su corazón se rompía en mil pedazos. - Siempre te he sido fiel. – con tristeza ella tambien retrocedió un paso ampliando el abismo que los separaba. - Me entregue en cuerpo y alma a ti. – miro la espalda de su amado que se aferraba aquel manzano. El manzano de ella, de Hermione. Y eso alimento su odio y aumento su dolor. - Y estoy comenzando a pesan que lo nuestro fue un gran error. –sus últimas palabras lastimaron a Harry quien cerró sus ojos fuertemente. – aun así no tengo el valor de irme o dejarte ir. –susurro en medio de la oscuridad de aquella noche. El sol ya se había ocultado y los había sumergido en la inmensa oscuridad de una noche sin luna. Solo las estrellas y el manzano eran testigos de aquel dolor. De aquel egoísta amor.

Ese amor corrompido por el odio. Y por ese amor se cometería el peor de las aberraciones. Ese amor que tocaría algo que nunca debía ser tocado o dañado.

Ginny se marcho dejando a Harry solo en las penumbras, abrumado por el dolor. Sintiendo una inmensa tristeza. Y el corazón roto. Sin poder sostenerse se dejo caer. Apretó sus puños y ahogo un sollozo.

-Hermione… -susurro el nombre de su refugio y poso su mano sobre su corazón. – No te preocupes Hermione, el dolor pasara… - susurro manteniendo su mano en el corazón… - no llores princesa… no tomes el dolor de mi corazón, déjame sentirlo, no me sigas protegiendo... Por favor hermana déjame llorar…-suplico. - ¿qué debo hacer Hermione…? muéstrame una vez más que camino debo tomar. –pidió con desesperación. –aunque ame a Ginny no te puedo abandonar porque sería abandonarme a mí mismo, seria morir en vida… - miro las tumbas de sus padres y sonrió con amargura. –no podemos luchar contra el destino… la familia de héroes maldecida por el mago tenebrosos al que todos temen. Si uno muere el otro morirá al poco tiempo. Nuestras almas son gemelas, están unidas. No pueden existir si la otra ha desaparecido. Eso dice la profecía oculta. Por ello naci antes que mi princesa cumpliera el año, por ello ella pudo pronunciar ese hechizo... protegiendo mi vida, uniéndolas durante esa guerra. Mi alma ha sido dividida, una parte de ella te mantiene con vida mi Hermione, pero si mueres morirá tambien esa parte de mi alma que te mantiene con vida y mi alma ya debilitada por años de batallar contra Voldemort desaparecerá y eventualmente moriré... Pronto caminaremos hasta ustedes. – susurro posando una de sus manos sobre la tumba de su madre. - Mamá, papá nuestra princesa sufre a causa de mi egoísmo que no la deja ir y por mi egoísmo Ginny sufre. ¿Qué debo hacer? –pregunto cerrando sus ojos tranquilizando su dolido corazón. Dejando fluir sus lágrimas. –nuestra desesperación por mantener al otro con vida nos han condenado a este sufrimiento. –susurro sonriendo con amargura aun dejando fluir las lagrimas de sus ojos marchitos.

En la mansión Malfoy Hermione estaba sentada sobre la cama donde dormía Evangeline con las manos sobre su corazón, sollozando en el silencio de aquella oscura habitación, sintiendo el dolor de su hermano, sintiendo su tristeza y desesperación. Conteniendo las ganas de correr hasta él y abrazarlo, protegerlo de aquello que le lastimaba.

Y fue allí cuando sintió unos pequeños brazos rodearla sacándola de aquel dolor.

-No sigas por favor… no llores… tu llanto extrémese mi alma. – suplico Evangeline aferrándose a Hermione.

-El está sufriendo por mi culpa. ¿Por qué lo sigo lastimando cuando lo único que quiero es protegerlo y que sea feliz? – pregunto mirando a Evangeline.

-A veces cuando deseamos proteger a alguien lo lastimamos sin poder evitarlo. –le susurro. –todas estamos sufriendo. -La pequeña toco la mejilla de Hermione. –soy el ultimo y el primer destello de la estrella fugaz que cruzo los cielos, que cruzo las dimensiones, el espacio y el tiempo. Soy la eterna llama de luz que yace en la infinita oscuridad. No provengo de ningún lugar. Porque no tengo hogar. No tengo padres, no tengo hermanos o algún familiar… Soy el vacio y la soledad... Vine a este lugar en tu busca Hermione. Quería que me enseñaras a ser libre y poder sentir ese amor que hace tu brillo tan hermoso que aun a pesar de la distancia pude deslumbrar. –los ojos de Hermione mostraban shock. Aun le costaba asimilar las palabras de Evangeline. –he viajado tanto para poder encontrarte. He visto tanto dolor y sufrimiento, pero aun no encuentro la felicidad y ese amor que vive en ti y en tu alma a pesar del dolor. –susurro con amargura. –fuiste la más valiente de todas y escribiste tu propio destino. ¿Yo seré capaz de escribir el mío?

-Eso quiere decir…

-Es bueno que lo entiendas Hermione… Eres la única de todas que ha logrado su cometido. –le susurro al oído dejando que la magia las envolviera a la dos con calidez. – ¿pero cuál es mi cometido?, ¿por qué existo? –pregunto sumergiéndose en sus pensamientos abrazada aun a Hermione. Ella envidia a Hermione, porque Hermione tenía personas que la amaban y si ella desaparecía, la llorarían, la extrañarían y la recordarían. Porque su corazón era cálido y había entregado amor el cual le era regresado en proporciones mucho mayores. Pero ella no podía entregar algo que no podía sentir. Si ella desapareciera nadie la recordaría, nadie lloraría por ella. Desaparecería para siempre, por toda la eternidad. Sola… ese era el único frio que podía sentir. El frio de la soledad…

-Que bueno… Harry se está tranquilizando… puede sentir tu amor a pesar de la distancia. –sonrió. -Estoy cansada. –susurro. –el alma de Harry está muy dañada. Debes lograr que deshaga el lazo antes que él sea consumido tambien. Mi poder mágico no es suficiente para reparar las dos almas al mismo tiempo. –Evangeline cerró los ojos con pesadez sumergiéndose una vez más en sus sueños, en la nada.

-Aunque desaparezca antes que tu querida Evangeline, te llevare en mi corazón, porque yo puedo sentir tu calidez y he oído tu risa y he visto felicidad en ti. –susurro Hermione recostándola sobre la mullida cama y cubrirla, acaricio su rostro. –Destello de estrella… Evangeline... Aquella que debe ser admirada de belleza y calidez que purifica las almas. –Hermione poso un beso sobre su frente dejando caer una lagrima sobre un de los ojos de Evangeline que recorrió su rostro. –Descansa mi otro yo. – susurro poniéndose de pie con algo de dificulta, pero con mucha más energía gracia a la magia que le había dado Evangeline.

-Madre. –la voz de Abraxas se dejo oír por toda la habitación…

Continuara…

N/A:

¡Hola! Una vez más…

Bueno chicos y chicas les agradezco por continuar leyendo la historia. Tambien les agradezco por su constante apoyo y buenos deseos… muchísimas gracias…

Ahora quiero agradecerles a las siguientes personas por sus comentarios.

Serena Princesita Hale: ¡Hola!Antes que nada me disculpo por las dificultades que tuviste para leer capitulo anterior. Aunque no fue mi culpa si no un problema en la pagina. Aun así estoy feliz de tu perseverancia. Bueno estoy contenta de saber que tambien leerás caramelo de miel, estoy segura que te agradara. Muchas gracias por el apoyo… cuídate mucho… besos.

Greece06: Hola! Tus palabras me causan risa. Eres tontita. No te preocupes es bueno que reprobaras así porque te seguirás sorprendiendo cada publicación con los próximos acontecimientos. Muchas gracias por tu apoyo y tus palabras. Besos.

TempeAvril: Hola! Me alegra mucho entonces que todo este yendo como a ti te gustaría, y bueno tambien me alegra que te siga sorprendiendo con cada una de mis locuras… y muchas gracias por guardarme el secretito… jijijiji… besos…

Caroone: Holaaaaaaa! Qué bueno que lo disfrutes… y te emocione leer cada nuevo capítulo. A mi tambien me emociona leer tus comentarios porque esa es la única forma de saber que las personas les agrada mi trabajo. Muchas gracias por seguir apoyándome a pesar de mis muchos errores ortográficos. Bueno a mí me gusta mucho saber un poco más de las personas que me escriben por ello reviso sus perfiles y leo sus historia, porque tambien merecen apoyo y tu querida mía tienes talento… sabes que en mi pagina hay una larga lista de fanfic. Bueno la mayoría cree que están allí es porque me gustan o algo así, pero la realidad es otra, siempre en ellos hay algo que me atrae, un idea que puede ser mejorada a pesar de su redacción o lo común de muchos. Pero si dejo un reviews es porque en realidad me gusta la historia… y más aun si se trata de bleach ya que todas las historias que están allí de ese anime son porque realmente me gustan. Muchas gracias amiga por tu apoyo. Espero saber pronto de ti. Besos.

Bliu Liz: Hola! No tienes que agradecer nada, me gusta escribir, es mi pasatiempo, mi pasión y sobre todo es mi talento. Y me gusta mucho que personas como usted lo aprecien y se maravillen con mis ocurrencias… y bueno tienes razón hubo un fallo con la pagina. No sabes lo feliz que me haces con tus palabras. Me alegra que te guste tanto la historia. Tanto asi para desearlo leer una y otra vez. Eso me demuestra que voy por buen camino. Muchas gracias por el apoyo que me brindas y espero sinceramente que este capítulo te haiga gustado. Besos…

Maru: Hola querida Maru! Como siempre me siento feliz de seguir contando con tu apoyo… y lamento mucho que no hayas entendido nada, te recomiendo si no leíste el comentario que deje al principio de cap que lo leas quizás así se te aclaren algunas dudas. Y si no es así siéntete libre de preguntar cosas que no entiendas yo estaré feliz de despejar un poco esas dudas. Bueno espero que estés bien y que haiga gustado este cap. Besos…

Lunatico0030: ja ja ja ja… no entiendo porque te marea si está más claro que el agua… espero que este no te cause tambien mareo… muchísimas gracias por tu reviews… besos Mizu…

Mari: Hola! Es buena esa reacciones porque eso demuestra que estoy haciendo un buen trabajo… jijijiji… espero que las dudas que tenias sobre Evangeline se hayan despejado un poco y se no es así, pregúntame lo que no entiendas yo estaré complicidad de responderte. Espero de verdad no haber tardado mucho en actualizar. Te agradezco el apoyo que me brindas… besos…

Ladycat: Hola! Ja ja ja me ha causado un poco de gracia tu forma de expresarte… me agrada que seas originar… espero seguir contando con tu apoyo. Muchas gracias por comentar. Besos…

saffuran: Holaaa! Espero no haber tardo demasiado jijijii… estoy feliz por tu apoyo, espero sinceramente seguir contando con él. Muchas gracias… besos.

Gio: Hola…! No tienes que agradecerme, yo soy la que agradece tu apoyo y palabras… muchas gracias de verdad lo aprecio mucho. Espero que este cap, tambien te guste. Besos…

Aranxa: Hola! Feliz cumpleaños atrasado, lamento no haberlo sabido con anticipación… T_T te fuera dedicado un cap amiga… ya que siempre me estas apoyando y fuera sido una linda forma de retribuirte ese apoyo… aun así espero que haigas tenido un cumpleaños maravilloso y llenos de hermosas sorpresas… me alegra mucho saber que has quedado fascinada con el cap anterior y que estés dispuesta a leer caramelos de miel. Eso me alegra mucho tambien… muchos besos y cuídate querida Aranxa. "tu nombre me gusta mucho"

Luna-Wood: Hola y bienvenida!Es inevitables que las personas sensibles lloren con cada capítulo, es mucha tristeza y dolor el que sufren los personajes. Muchas gracias por tus reviews y por tomar la decisión de seguir leyendo esta dolorosa historia. Besos.

Jesica-haruzuchia: Hola! Siento tus temores en cada una de tus palabras tambien como esas emociones que no has podido plasmar en el comentario y sabes una cosa… eso me hace muy feliz porque siento que la historia ha tocado tu corazón y hecho que tus ojos derramen lagrimas cada vez que te sumerges en cada capítulo. Aun así me temo que no podre complacerte en algunas cosas. Pero sé que al final quedaras satisfecha… después de un día lluvioso y frio viene un día soleado y cálido. Recuerda que siempre hay un final feliz aunque aun en mi historia no está definido… muchas gracias por seguir apoyándome… por esperar ansiosamente cada capítulo… por estar allí… besos querida Jesica…

Aid4: Hola! Bueno entiendo las clases son importante lo mismo me ocurre a mi… en ocasiones no tengo mucho tiempo de seguir escribiendo y por ello en ocasiones suelo tardan tanto… sabes algo… yo tambien lloro y sufro cuando estoy escribiendo, porque para hacerlo tengo que sentirme muy triste pata que cada capítulo trasmita ese sentimiento. Te agradezco mucho tu apoyo… espero con ansias leer tu comentario en caramelos de miel… besos…

Miss histery: Hola! Bienvenida… me alegra mucho que la historia te haiga capturado y lamento mucho que tengas muchas dudas. Por favor siéntete en la libertad de preguntarme lo que quiera, para mi será un placer de despejar sus dudas… muchas gracias por su reviews… besos querida Dann´

Kamy0709: Hola! Ja ja ja me gusto mucho esa forma de expresarse… me alegra saber que te tomas algún tiempo en pensar en la historia y tambien en la de caramelos de miel… j aja jaja no te preocupes, es mejor que hallas reprobado porque así te seguirás sorprendido cada vez más a medida que baya avanzando la historia. Muchas gracias por tus vibras me ayudado mucho a no perder la inspiración… besos…

Stefany: Hola! Ja ja ja me disculpo por haberlo dejado allí. No sabes lo feliz que me haces a escribirme de esa forma, siento que sonrojo y mi pecho se llena de emoción… tengo una estúpida sonrisa pintada en el rostro por tus palabras, me siento muy feliz que me tomes como una gran escritora… eso es el mejor pago por mi trabajo… y bueno creo que no me he tardado mucho… bueno muchos besos y cuídate muchos… espero leer con ansias tu reviews…

Daniela SOS: Hola querida amiga… jijiji espero que aun sigas viva… ya que no me tardado casi nada… pero aun así ¿sigues viva verdad? Bueno gracias por dejar tu reviews, ya que eso es lo que nos motiva a nosotros los escritores… muchos besos y nos estaremos leyendo pronto…

SALESIA: HOLA! Como siempre me dejas impresionada con tu reviews, este capítulo estaba listo desde el lunes… pero no lo publicaba por ti… esperaba ansiosa leer tu comentario. Los adoro… me motivan a escribir y me pone a pensar un montón, porque sus deducciones siempre me llevan un paso mas allá. Siempre me motiva y me dan ideas para el siguiente cap. Eres una de las personas que no me deja caer y desistir de escribir algo mas… lamento mucho que tus horas de sueño se hayan visto afectadas y reducidas… T_T espero que el fin de semana puedas recuperarlas todas… estoy muy emocionada que estés leyendo caramelos de miel…. Y sobre todo que haigas dejado un comentario… ya lo he leído y me he emocionando como siempre… jijijji…

DIOS! Eres genial… los has captado… así es, solo ellas pueden entender el corazón de un Malfoy y solo un Malfoy puede comprender completamente el corazón de ellas. Aunque me temo que tienes razón. Abraxas "el abuelo de Draco" está enamorado de Hermione Dumbledore y ella le corresponde en cierta forma sus sentimientos. Pero ella tiene una misión y es salvar el alma de Tom. Por ello le causara daño Abraxas y por ello cuando viaja al futuro le pide a Hermione que cuide y proteja a Draco ya que es como una forma de compensar el daño que ha causado.

Jajajaja… eres imposible… de verdad no para de reír con tus suposiciones… eres una verdadera bruja… jijijiji… de verdad no sé cómo lo haces… te explicare un poco… en cada tiempo existe una Hermione, en cada espacio, en cada mundo paralelo o en cada dimensión. Y tienes razón. Cada vez que una Hermione desaparece una renace… pero todas tienen algo distinto y una misión distinta. Recuerda las palabras de Evangeline… las que leíste hace unos minutos… ella le pregunta Hermione por su misión y el motivo de su existencia. Es algo triste pero ella está a la deriva, sin padres o familia. Ella está sola… el motivo de ello es que cada una de las Hermione`s tiene un alma que salvar un motivo por el cual existir. Y Hermione ya lo cumplió. Salvo las almas de los Malfoy y el alma de Harry. Y sobre todo protegió todo un mundo ofreciendo su vida y tiempo a cambio de la paz. Y algo mas Hermione Potter es la única que ha nacido de un vientre las otras solo han aparecido en sus diferentes tiempos. J aja ja waaaaaaaaaa! Si lo has adivinado tambien… giratiempos tambien esta entrelazada con los gemelos malditos.

Bueno allí te equivocas, debes recordar la expresión de Draco cuando Evangeline hablo del pasado y de la petición que se le había hecho a Hermione. En definitiva el si recordaba aquel evento pasado. Y bueno en aquel momento Hermione y Draco ya habían estado juntos y Abraxas ya habia nacido…

Bueno ha sido un placer como siempre hablar un poco contigo aunque sea a través de este medio. Una pregunta ¿Por qué no tienes tu propia cuanta de fanfiction? Porque así seria mas cómodo para mi hablar libremente contigo… bueno espero que estés bien… y que mis historias no te estranochen mucho… besos querida amiga…

Crazzy76: Holaa! Me alegra mucho que te haiga gustado el cap y sobre todo que estés dispuesta a leer caramelos de miel… eso me alegra mucho… y bueno siento mucho robarte tu tiempo… y más un si estás trabajando… pero sé que te es inevitable… jijijiji… así que no le diremos a nadie que dejas de trabajar para leer giratiempos… ja ja ja no tienes que agradecer es todo lo contrario yo le agradezco por sus reviews y por amar esta historia… muchas gracias… besos…

Estoy un poco cansada… pero feliz por cada uno de sus comentarios… muchos besos y buenos deseos para todos… espero el capitulo allá estado a la altura de cada una de sus exigencias… y sobre todo espero tener muchos reviews…

Muchas gracias chicos… nos estaremos leyendo pronto… con cariño:

Yuuki Kuchiki.