A/N: Corto, pero sustancioso... o eso creo.
Ya había mencionado un pedacito de la canción antes, pero ahora la coloque completa, porque es una de mis favoritas. Si quieren pueden buscarla en youtube, es de una joven de mi país que se llama Mariana Vega y el nombre de la canción es "Contigo"
Como siempre gracias por sus comentarios, leo cada uno de ellos. Disfruten.
Puck se encontraba revisando todos los diarios y revistas que habían publicado acerca de la cantante en el evento del fin de semana.
"Un éxito total y rotundo", Puck dijo algo presumido mientras leía algunos de los comentarios.
Quinn arqueó una de sus cejas mientras miraba en dirección de su amigo.
"Todavía no se cuál es mi titular favorito", levantó dos de las revistas en sus manos, "está entre: Quinn Fabray, hermosa por dentro y por fuera y Quinn un ángel que camina entre nosotros."
La cantante frunció su ceño y arrugó su nariz a lo cursi que sonaban ambos titulares.
"Date un poco de crédito Q, hiciste una gran labor ese día, y se obtuvo una buena cantidad de dinero de las donaciones. Sabes muy bien que gran parte de ellas, fueron gracias a tus fanáticos y a aquellas personas a las que inspiras."
Quinn sabía que era cierto, pero no podía evitar estremecerse cuando la ponían en un pedestal. Unos cuantos años atrás mucho antes de volverse famosa, la cantante era la típica joven presumida, a la que muchos tildaban de egoísta y que se preocupaba solo por sí misma.
Ni hablar de cuando estaba en el colegio. Fue capitana de las porristas, lo que implicaba que era una de las chicas populares, lo que a su vez, también implicaba que no siempre fue muy agradable con aquellos que la rodeaban.
Quinn sabía que su apariencia le facilitaba las cosas y lograba conseguir lo que otras chicas no podían.
No solo los hombres caían a sus pies, sino que con el tiempo se dio cuenta que la mujeres también, cosa que le ayudo a experimentar con su sexualidad cuando comenzó a cuestionarla.
Se aprovechaba de chicas no tan populares que harían lo que fuera por estar con ella… Peor aún, por ser como ella.
Si solo todos ellos se hubiesen imaginado como simplemente ella pretendía ser una chica perfecta y fuerte, mientras que su casa se venía abajo.
Su padre bebía cada día más y su madre no encontraba como enfrentarlo.
Quinn a veces se preguntaba cómo habría sido si el accidente jamás hubiese sucedido, y si ella se hubiese mudado un tiempo con su hermana y hubiese terminado su secundaria en Lima, tal como lo habían planeado sus padres.
Lo irónico es que habría asistido a la misma escuela que Rachel.
Wow… habría conocido a Rachel, años antes y se habría enamorado— No. Conociendo a la Quinn de aquella época… Probablemente, habría tratado a Rachel como si fuese una escoria, una perdedora. Se habría aprovechado de la bondad de la joven, tal como lo hizo con otras tantas y estaría hasta el sol de hoy arrepentida.
Jamás se lo habría perdonado.
Sacó el teléfono de su bolso, y escribió un mensaje para Rachel.
Hola bella. Cenemos en mi apartamento esta noche. Te espero después de las 7pm. Xx
Recibiendo un mensaje de respuesta unos minutos después.
Me parece una idea genial. Siempre es bueno cambiar de escenario, tú sabes, hay que mover energías y ese tipo de cosas que alimentan el alma para sentirse con uno mismo y sobre todo, con aquellos que nos rodean, hace falta—Uh, ¿Sabes algo? A veces, cuando empiezo a hablar demasiado y no estás cerca me siento triste porque no te tengo aquí para interrumpirme con un beso. Contrario a lo que alguna vez me imagine, he descubierto que esa acción de tu parte ha crecido en mí, aunque en un principio pensaba que era algo maleducado, porque si no me dejas terminar como sabrás si lo que voy a decir no es una información importante para el futuro o algún dato curioso o— ¿ves? Ya lo estoy haciendo otra vez :( Y no estás aquí. ¡Jum!
Quinn comenzó a reírse a carcajadas y fue ahí cuando se dio cuenta que Puck aún estaba hablando y que ella lo había aislado totalmente en su mente. No tenía idea ni de lo que estaba diciendo.
Puck la miró con curiosidad, "no entiendo, ¿qué parte de lo que dije es gracioso?"
Quinn encogió los hombros, sonrojándose admitiendo, que en realidad, no le estaba prestando atención.
"Bue… de cualquier forma, voy a llamar a la gente en LA y te aviso cuando sepa alguna respuesta sobre tus planes"
"Gracias Puck, eres un sol", la rubia dijo en un tono musical.
"Si, si claro Q", trató de sonar ofendido, aunque no lo estaba, "te llamo luego."
Quinn escribió otro mensaje.
Ugh Rach, eres adorable .Recuérdame darte por lo menos tres besos cuando llegues entonces… jaja Te estaré esperando.
"¿Así que todo arreglado entonces? Genial Puck ¡Gracias! Oh, creo que alguien está en la puerta, así que debo colgar, hablamos luego."
Quinn colocó el teléfono en el mueble, y se dirigió hacia la puerta de su apartamento. Miró a través de la ventana para chequear quien era, sonrió al ver a la persona que se encontraba del otro lado de la puerta.
"Hey, extraña…"
"Hey, tu", Rachel se abrazó a la cantante dándole un dulce beso, "traje un par de cosas para la cena."
Quinn tomó una de las bolsas y cerró la puerta mientras Rachel se dirigía a la cocina, siguiéndola colocó la bolsa sobre el mesón, "pues, la verdad, todavía no tengo hambre… pero te tengo noticias…"
"¿Noticias?"
"Si…", Quinn tomó la mano de Rachel, "ven, y te cuento", dirigiendo a ambas a su habitación.
Una vez en su cuarto, hizo espacio para Rachel en su cama, apartando su guitarra y lo que parecían ser unas notas. Rachel tomó asiento sobre la cama de Quinn.
Un pensamiento invadió a ambas, ninguna podía citar si luego de todo este tiempo, desde que Quinn se había mudado al apartamento, ellas habían estado en esta habitación, juntas… Solas.
Es probable que hubiese sucedido un par de veces, pero ahora había un factor diferente. Ahora ambas habían admitido sus sentimientos, lo que significaba que cualquier pensamiento que alguna vez tuvieron hacia la otra ya no era una fantasía que no se permitían pensar, ahora, era algo que podía suceder, o mejor dicho, que iba a suceder, eventualmente.
Quinn aclaró su garganta para disipar cualquier tipo de pensamiento, notando que había pasado un buen rato sin que ninguna dijese una palabra.
"Estaba hablando con Puck, justo antes de que llegaras. Y luego de haber hecho uno que otro arreglo, decidimos que no es necesario volver a LA tan pronto…"
Rachel observaba cuidadosamente tratando de asimilar lo que la cantante quería decir.
Quinn notó que Rachel parecía no seguir lo que le estaba diciendo, así que continuó, "¿recuerdas como se suponía que iba a pasar 3 meses aquí y luego regresaría a comenzar a componer para mi próximo disco?"
Rachel asintió su cabeza.
"Bueno, en teoría, yo debería regresar en un mes."
"Oh…", fue todo lo que pudo decir Rachel cuando la realización la golpeó.
Con todo lo que había sucedido, y lo bien que las cosas iban, la verdad es que no se había dado la tarea de pensar que sea lo que sea que había entre ella y la cantante podría terminar el día que esta debiera regresar.
¿Habían pasado apenas un poco más de 2 meses?, se dijo Rachel, a sí misma. Sentía que llevaba conociendo a Quinn toda una vida o tal vez era sencillamente esa conexión tan especial de la que tanto hablaban que las hacía sentir así.
Quinn se acercó colocándose de rodillas frente a la cama donde estaba sentada Rachel.
"Hey… Lo que estoy tratando de decir, es que se supone que debería volver porque debo comenzar a preparar lo que será mi material para el próximo álbum", sujeto las manos de Rachel, "pero sería tonto regresar, cuando mi musa está aquí", riéndose, dijo dulcemente, "quiero decir, ya tengo 2 canciones… y ambas están inspiradas en ti."
Rachel se sonrojó, y levantando su mirada de las manos en su regazo hacia los ojos de Quinn, quien la miraba intensamente.
"Entonces, ¿te quedarás más tiempo?", dijo tímidamente y con gran expectativa.
"Tiempo indefinido…", susurró la cantante.
Rachel sintió una ola de emociones en su interior, y se arrojó sobre la rubia para abrazarla, encontrando con sus labios los de Quinn, acto que tomó por sorpresa a la cantante, casi arrojándola al suelo, pero no dudó en devolver el beso con la misma intensidad y pasión.
Quinn obligó a ambas a levantarse del suelo, mientras continuaban el beso, y dando un paso adelante logro colocar a Rachel sobre la cama.
Rachel se aferró a la cantante con sus brazos trayendola consigo a lo que se recostó en la cama. Tal vez, estaba relacionado con el hecho, de que por un momento mientras Quinn le hablaba sobre como eventualmente, debía regresar a LA, la joven sintió que podía perderla, y ahora más que nunca quería tenerla cerca y no dejarla ir.
Rachel estaba muy consciente de todos los movimientos de la cantante, como sus labios recorrían su rostro y cuello, como sus besos se habían vueltos más ansiosos y llenos de necesidad. La joven dejó a sus manos divagar por el cuerpo de la cantante, desde sus caderas, pasando por su torso, regresando a su rostro, donde la sujeto y trayendo sus labios nuevamente a los de la joven. Esta vez, su lengua aventuro la boca de Quinn, provocando sensaciones en todo su cuerpo, un calor inevitable la invadía y escuchó a la rubia soltar un gemido.
Rachel aseguraba que había sido el sonido más hermoso que había escuchado salir de la boca de la cantante, y ya eso era decir mucho. Si alguna vez Rachel pensó que tenía autocontrol en este momento lo había perdido, mientras su lengua tocaba la de Quinn, la joven procedió a colocar sus manos bajo la camisa de la cantante, quien dejó escapar otro sonido ocasionando en Rachel escalofríos.
La respiración de Quinn se escuchaba cada vez más fuerte. Se separó de la joven para tomar aire.
"Eres hermosa Rach…", la rubia susurró al oído de Rachel, dejando besos húmedos en su cuello, "quiero hacerte mía"
Rachel se paralizó a las palabras de Quinn, no tenía idea de cuánto tiempo había pasado mientras se habían estado besando, y si algo quería la joven era ser suya, pero la inseguridad la invadió.
Quinn Fabray, estaba diciéndole al oído cuán hermosa era, y Rachel se preguntaba cómo era posible que alguien como la cantante se hubiese fijado en ella. A pesar de que Quinn le había dejado en claro que quería estar con ella, que tal si luego se daba cuenta que Rachel era una simple… ¿fracasada?, quien alguna vez tuvo un sueño y que jamás lo logró. Al final, la cantante se iba a cansar e iba a buscar algo… alguien más que si estuviese a su altura, no una simple chica de un pueblo que nunca logró nada en su vida.
Y cuando eso sucediera, Rachel quedaría nuevamente con el corazón partido, tal como cuando la dejó Finn, haciéndole entender que él valía más que ella, que él iba a ser algo con su vida, mientras ella se lamentaba por la muerte de sus padres.
Y después de todo, tenía razón, ahora era hasta un empresario famoso y con mucho dinero. Otros, nunca habrían apostado que así sucederían las cosas.
Rachel había superado su ruptura con Finn, pero estaba segura de que si Quinn la dejaba por alguna razón, a estas alturas… Jamás lo superaría.
"Rach, ¿estás bien?"
La voz de Quinn la sacó de sus pensamientos, "uh… si, umm, creo que… deberíamos…", Rachel llevó una de sus manos a su cabeza, masajeando sus ojos.
"Entiendo…", Quinn dijo con dulzura, "no tenemos hacer nada que no estés lista, lo sabes, ¿no?" acariciando el rostro de Rachel.
Rachel asintió su cabeza pero esquivó la mirada de la cantante.
"Rach, lo digo en serio", con su mano giró la mirada de la joven hacia ella nuevamente, "disculpa si me dejé llevar, pero esto no cambia lo que siento", sonriendo, "ya te dije que no voy a ningún lado", tomó las manos de la joven entre las suyas y las llevo a sus labios.
"¿Tienes idea de lo que significas para mí Rach?"
Rachel la miró a los ojos e inmediatamente se acercó para cerrar el espacio entre ambas uniendo sus labios a los de la cantante una vez más, pero esta vez con más dulzura, aunque no menos pasión.
Quinn se separó para recuperar el aliento, y susurró, "ven, quiero mostrarte algo", levantándose de la cama, trayendo sus notas para entregárselas a la joven.
"¿Una canción?", Rachel preguntó con curiosidad.
"Hmm", Quinn asintió, "si llevo trabajando en ella unas cuantas semanas ya… bueno desde que te conocí."
La cantante buscó su guitarra y se sentó frente a Rachel para comenzar a tocar. Enseguida detuvo las cuerdas un momento y sonriendo preguntó, "¿Me ayudas a cantarla?"
Rachel asintió tímidamente.
"No quiero una cuenta regresiva
Ni hacer lo mismo distinto
No quiero la misma vida
Pero quiero el mismo instinto…
Yo quiero empezar de cero
y obedecer al destino
Volar aunque no haya cielo…
Y reencontrarme contigo
Y quiero esta misma alma
Para no olvidar lo aprendido
Yo quiero vivir mil veces
Y las mil veces contigo
Yo quiero vivir mil veces…
Y cuando nos despidamos
Prometo no lloraré
No es adiós, ni muchas gracias
Es un te encontraré…
Y se bien que algunas vidas serán más duras que otras
Quizás no quede más tiempo
Pero eso al final no importa
Porque me llevo mi alma para no olvidar lo aprendido
Es que viviré mil veces
Y las mil veces contigo
Es que viviré mil veces
Y tendremos otro cuerpo pero con las mismas alas
Y tendremos otros ojos
Pero las mismas miradas
Si vuelvo a vivir la vida
la volvería a empezar con la meta de llegar
Juntas con las mismas almas
Para no olvidar lo aprendido
Y es que viviré mil veces
Y las mil veces contigo
Y es que viviré mil veces…
y las mil veces contigo!"
