COMO LA VIDA MISMA
¡Hola a todas!
Antes de dejar aquí la última actualización de esta historia me gustaría robaros unos minutitos... Hace seis meses tuve que hacer una mudanza forzada...ahora mi nueva casa es un fantástico hospital con un perfecto servicio de habitaciones jajaja y diréis vosotras ¿por qué nos cuenta esta tía ahora su vida? Pues porque hace dos meses las horas muertas aquí me llevaron a buscar en internet algo con lo que distraerme y así fue como llegué a esta página y descubrí el increíble mundo de los fanfictions.
Las horas pasaron a hacerse cortas entre las muchas historias que leía. Historias que me hacían llorar, reír, emocionarme y alguna cosa más que no se puede decir en horario infantil ;). Desde la primera historia, Nuestra magia, de TheWonderlandFreeT456 (tenía que decirlo porque no sabéis la ilusión que me hizo que, casualidades del destino, fueses ella la primera en comentar en este fic jajaja) me sumergí en este universo alternativo con tantas ganas que al final acabé por animarme a escribir yo también...
Por eso este último capítulo se lo quiero dedicar a todas esas escritoras que dedican su tiempo libre a maravillarnos con sus historias y sobre todo y de manera muy especial a todas las que habéis llegado conmigo hasta aquí, que habéis vivido esta historia con la emoción con la que yo la escribía y dejabais esos comentarios que me alegraban el día...
¡MUCHAS MUCHAS MUCHIIIISIMAS GRACIAS!
Y a todas las que pasáis por una situación similar a la mía mucha fuerza, mucho ánimo y ¡MUCHO SWANQUEEN!
Ahora sí os dejo con el capítulo final y os prometo que si os portáis bien me pensaré el epílogo ;)
¡Muchos besos a todas!
CAPÍTULO 12
La comida ya se había acabado y ahora todos bailaban divertidos en el medio del jardín. Cora, Ruby y Belle estaban sentadas en la mesa charlando y fueron las primeras en ver como la pareja atravesaba la entrada de la casa.
Regina agarraba tan fuerte la mano de la rubia que esta creía que la iba a dejar sin circulación.
-¡Hombre! –Gritó Killian en cuanto las vio –ya pensábamos que os habías escapado para…ouch –se quejó al recibir un golpe en la pierna por parte de Tink –cariño hoy me vas a dejar el cuerpo morado…
-¡ESTÁIS JUNTAS! ¡ESTÁIS JUNTAS! –soltó Mary corriendo hacia ellas y arropándolas en un abrazo
-Mary por Dios no hagas el momento mucho más incómodo de lo que ya es… -murmuró su hermana intentando separarse
-Oh si claro… -dijo la pequeña morena dejándolas libres – ¿pero estáis…?
-Juntas –concluyó Regina –Estamos juntas sí…
Emma la miró embobada y Mary sin poder reprimirse volvió a abrazarlas
-Estoy tan feliz de que hayáis encontrado el amor verdadero…
Las dos mujeres pusieron los ojos en blanco y se rieron por encima de los hombros de la mujer
-Entonces ¡VIVA LAS NOVIAS! -gritó Graham mientras las dos mujeres lo fulminaban con la mirada -¡QUE SE BE…!
-¡Ni se te ocurra acabar esa frase! –Dijo la morena intimidante -¿Podemos seguir simplemente con la fiesta?
-UUuuuu Emma ya sabemos quién es la que manda aquí… -bromeó su amigo
-No lo sabes tú bien…
Todos se echaron a reír mientras Regina giraba su cabeza y la miraba con una ceja levantada
-Oh por Dios no seáis tan mal pensados…nunca hablaría de eso delante de mi suegra y de mi cuñado… -dijo la rubia haciendo que todos volviesen a reír
-Un poco tarde ¿no? –Se acercó David a ellas con cara seria –creo que usted y yo Emma Swan tenemos que hablar…
-Uuuuhh –gritaron todos mientras la rubia tragaba saliva pesadamente
-Toda tuya hermanito –se burló Regina soltándose de ella y dándole unos golpecitos en la espalda –Nos vemos luego cariño –dijo guiñando un ojo divertida
-Bueno que siga la fiesta ¿no? –gritó Ruby subiendo el volumen de la música y sacando a bailar a su novia
Regina sonrió y fue a sentarse justo al lado de su madre que ahora se había quedado sola en la mesa
-Mamá yo…quería pedirte perdón –empezó la morena mirando al suelo –perdón por no haberte contado nada de esto y meterte en el medio cuando me enfadé con ella y…y bueno sobre todo perdón por lo que has tenido que escuchar antes yo…
-Tú eres muy cabezota… -soltó su madre levantándole la barbilla –y te negabas a ver algo que era evidente…
-Supongo que sí…es que esa rubia loca me sacaba de mis casillas –dijo con una sonrisa mientras la veía hablar con David
Cora se echó a reír y la estrechó hacia ella
-De eso trata también el amor cariño… -susurró cerca de su oído
-Lo sé…-comentó la morena desde sus brazos –la quiero tanto mamá…que siento una explosión de felicidad dentro de mi cuerpo que no puedo explicar…
Una lágrima silenciosa rodó por la mejilla de la mujer mayor.
-Tu padre estaría muy orgulloso hija…y muy contento de veros así a todos… -dijo mirando a esa peculiar familia que habían formado en la que ella se sentía un poco madre de todos.
-Muchas gracias mamá…por todo…
-Anda ve allí… -dijo separándola antes de que la emoción la embargase por completo –No quiero que tu hermano acabe por espantar a tu novia…por una que me cae bien…
Regina se levantó riéndose y le dejó un beso en la frente antes de marcharse.
-Y es mi hermana pequeña
-Ya…
-Y no me habíais informado de nada
-Ya…
-Y comprenderás que es mi responsabilidad cuidarla
-Sí, sí…
Emma parecía un niño pequeño al que castigan por primera vez en el colegio...La autoridad con la que sonaba la voz de su cuñado le recordaba a sus años en la academia de policía, cuando el rubio era su instructor. Estaba nerviosa y no paraba de frotarse las manos de manera compulsiva.
Regina y Mary los observaban desde lejos y decidieron que era el momento de intervenir.
-Cariño ¿no crees que deberías dejar ya la bromita? –Preguntó la morena acercándose a su marido –mi hermana está a punto de hacerse pis en los pantalones…
-¿Qué? –Chilló la rubia mirando a su hermana y al rubio -¿Todo esto era una broma?
-Me temo que sí cariño –dijo Regina pasando su brazo por encima de sus hombros y dejándole un suave beso en la mejilla
-Pero…
-Pero nada Swan –la cortó su cuñado –y he sido bastante benevolente teniendo en cuenta la forma en la que me he enterado de vuestra relación y de que os acostasteis una vez encima de la alfombra de mi salón…
-¡Mary! –gritó Emma mientras las dos mujeres enrojecían
-A mí no me culpes…lo ha dicho nuestra suegra no yo
Las dos miraron sorprendidas a Cora que los saludaba sonriente desde su silla.
-Así que una y no más ¿está claro?
-Sí señor –respondió la rubia casi a punto de cuadrarse ante el hombre
Mary cogió a su marido y se lo llevó a bailar junto al resto mientras Emma se giraba hacia Regina con mirada pícara.
-¿Crees que deberíamos decirles que fue más de una vez?
-Creo que esa información es del todo irrelevante señorita Swan –dijo la morena echándose a reír.
Emma la agarró por la cintura desde atrás y colocó su cabeza en el hombro derecho de la morena
-Y hablando de eso… -susurró en su oído haciéndola estremecer -¿a dónde vamos a ir esta noche?
Regina giró la cabeza y la miró interrogante
-Digo…que tú vives con Tink yo con Elsa…y te quiero para mí solita…
-Emma… -gimió al sentir que le mordía el lóbulo de la oreja
-¿Sí? –preguntó distraída
-Tenemos que hacer algo con esto… -contestó tajante
-Sí claro que tenemos… -sonrió la rubia satisfecha
-Eh… ¿puedo robarte a Emma un momento? –las interrumpió Elsa algo incómoda
-Eh sí claro… -contestó Regina intentando recomponerse –pero Elsa antes que nada yo quería disculparme por…
-¿Empezamos de cero mejor? –Le dijo la mujer sonriendo –soy Elsa, compañera de piso de Emma –se presentó dándole dos besos
-Encantada –le contestó la morena siguiéndole el juego –yo soy Regina, su…su novia –dijo algo ruborizada –y ahora sí os dejo solas…
-Deja de babear Swan tengo algo que contarte…
Regina bailaba animada con una copa en su mano cuando Emma se acercó a ella
-¡Tengo el plan perfecto! –dijo misteriosa agarrándola por las caderas
-¿El plan de qué?
-Para estar solas –contestó como si fuese obvio –solo hay que acercar un poco a Graham a mi querida rubia… –continuó subiendo y bajando las cejas de manera casi cómica
-OOooohh…ya veo… -dijo la mujer observando la interacción entre los dos -¿eso era lo que te quería decir?
-Eso era… –contestó con una amplia sonrisa
Entonces la canción con la que todos bailaban animados se fue apagando y tras ella llegó el punteo lento de una guitarra…luego la voz de Pink inundó el jardín a través de los altavoces
Lying in my bed I hear the clock tick
And think of you
Turning in circles
Confusion is nothing new
-Me encanta esta canción… -susurró la morena
-Nunca había oído esta versión...
-¿Bailas conmigo?
-En realidad no te creas que soy muy buena con las lentas…
-¿Bailas conmigo? –le volvió a preguntar sonriendo
Emma la agarró por las caderas y la acercó hacia con una sonrisa boba
You're calling to me
I can't hear what you've said
you say go slow
I fall behind
The second hand unwinds
Regina paseaba sus manos por los brazos de la rubia y sus frentes estaban unidas, tanto que la punta de sus narices jugaban traviesas a tocarse...
If you're lost you can look and you will find me
Time after time
If you fall I will catch you I'll be waiting
Time after time
Sonreían con los labios a pocos centímetros y no dejaban de mirarse a los ojos. Una de las manos de Emma se soltó de su cintura para acariciar también ella el brazo de la morena hasta que finalmente sus dos manos se unieron, con los dedos jugueteando entre ellos.
Watching through windows
I´am wondering if you´re OK
You say go slow
I fall behind
The drum beats out of time
-Sabes que nos están mirando todos ¿no? –comentó la rubia sin apartar su mirada de ella
-¿Y está mal que desee que me beses en este momento? –susurró Regina
-Estaría muy mal… -dijo la rubia acercándose a ella para que sus labios se rozasen en un beso tierno y suave mientras todos sonreían a su lado
If you're lost you can look and you will find me
Time after time
If you fall I will catch you I'll be waiting
Time after time
Time after time…
La fiesta se había prolongado demasiado, o eso era lo que pensaban Emma y Regina...
Estaban todos sentados alrededor de la mesa hablando y riendo entre alguna que otra copa. Ya se había hecho de noche y las luces del porche trasero eran lo único que iluminaba el jardín junto a la imponente luna llena de esa noche.
-Bueno…yo creo que deberíamos ir pensando en marchar ¿no? –dijo por fin Belle que observaba el rostro cansado de los anfitriones
David no quería decirles nada porque todos estaban muy animados, pero el día, demasiado intenso, había pasado factura a un cuerpo que todavía no se estaba recuperado del todo.
-Y quien quiera seguir la fiesta podemos ir al Rabbit ¿no? -dijo Ruby siempre dispuesta a una última copa y un último baile en su local favorito
-¡Yo me apunto! –Contestó rápido Graham levantando su mano -¿Tú te vienes Elsa? –preguntó girándose hacia la mujer que tenía al lado.
-Eh…sí claro
Al final Emma y Regina no habían tenido que trazar ningún plan para juntar a sus amigos porque ellos solos lo habían hecho y llevaban ya toda la tarde compartiendo bailes y risas.
-¿Los demás?
Emma miró a Regina de reojo esperando que respondiese algo. Ella no veía el momento de marchar para estar a solas con la morena y deseaba que fuese lo mismo que pensaba su novia.
-Eh bueno yo…creo que voy a pasar… -dijo por fin la morena –aún estoy con el jet lag del viaje y solo quiero descansar…
-Ya… -dijo Ruby mirándolas pícara –entonces tú Emma sí te vienes ¿no? Que Regina tiene que descansar… -cuestionó con media sonrisa
Todos miraron a Emma que en ese momento ya no sabía en dónde meterse ni qué decir
-Yo…también estoy con jet lag –soltó haciendo que todos se echasen a reír y la morena pusiese los ojos en blanco –entonces… ¿nos vamos a descansar del viaje cariño? –dijo mirando a Regina que estaba completamente roja
-¡Pasadlo bien descansando del viaje! –oyeron decir a Killian mientras salían de la casa de sus hermanos cogidas de la mano.
El beso era tan desesperado que Emma no acertaba a abrir la puerta de su apartamento.
-¿Cuál es tú habitación? –preguntó la morena en cuanto estuvieron dentro
-Segunda derecha –dijo Emma mientras le quitaba la chaqueta
Caminaban torpemente sin separar sus labios y sin dejar de tocarse. Querían ir despacio pero sin duda sus cuerpos parecían desear lo contrario y las manos trabajaban rápido en desnudar al contrario.
Al entrar en la habitación Regina ya no tenía su vestido y Emma la empujó contra la pared colando una de sus piernas entre las de la morena y atacando su cuello ferozmente
-MMMmmmm espera Emma espera… -intentó poner cordura la morena
La rubia se separó un poco con la interrogación pintada en la cara pero Regina se paseó delante de ella con una sonrisa pícara y se sentó en la cama. Entonces Emma pudo admirarla con detenimiento, el conjunto de lencería blanco que llevaba destacaba su perfecto bronceado haciéndola lucir increíblemente sexy.
-Desnúdate –le ordenó con los ojos oscurecidos por el deseo –desnúdate para mí Emma –dijo haciendo que la espalda de la rubia recibiese una descarga eléctrica
Sin esperar que lo volviese a repetir Emma empezó a levantar su camiseta de manera provocativa. Regina la observaba desde la cama con su boca entreabierta y completamente hipnotizada por el espectáculo privado que se le ofrecía. Cuando se hubo deshecho de la camiseta caminó hasta quedar a la altura de la morena, que tocó su trabajado abdomen con devoción. Llevó sus manos al botón del pantalón y se lo desabrochó dejando que el pequeño short que llevaba cayese hasta sus pies. Entonces pasó las yemas de sus dedos por los muslos de la mujer mientras su lengua se paseaba por su torso semidesnudo.
-No te imaginas cuánto he echado de menos esto… -susurró Regina
Emma se volvió completamente loca al oír la voz ronca de la mujer y quitándose rápido el sujetador la tumbó en la cama colocándose sobre ella
-Yo también lo he echado de menos…
Sus labios se juntaron en un beso lento pero increíblemente húmedo. Sus dientes, sus lenguas…todo entraba en juego provocándose la una a la otra y haciendo que la temperatura en la habitación aumentase considerablemente.
Emma llevó las manos a la espalda de la morena y le quitó el sujetador que se deslizó suavemente por sus hombros, dejando a la vista sus perfectos pechos. Emma intentaba grabar esa imagen única en su retina mientras sus manos rápidas empezaban ya a juguetear con los pezones de su novia. A las manos les siguió de cerca su boca, que se recreaba lamiendo, mordiendo, succionando…primero uno y luego el otro...
Los gemidos de la morena eran cada vez más audibles y Emma decidió no hacerla espera…bajó una de sus manos por su abdomen arañándolo sutilmente consiguiendo que la morena se estremeciese. Luego su lengua siguió el mismo recorrido humedeciendo toda la zona a su paso, pero justo antes de llegar a ese territorio que tanto deseaba ser saciado la rubia levantó su cabeza para mirarla…sus ojos estaban cerrados y se mordía el labio inferior intentando contener los gemidos que salían de su garganta.
-Dime que no fingías…
Regina se sorprendió y abrió los ojos para fijarlos en los azules de la mujer que tenía casi entre sus piernas. Los movimientos de la rubia hasta ahora parecían seguros pero su voz sonaba vacilante, como si tuviese dudas de lo que en verdad sentía la morena bajo sus caricias.
Entonces la agarró haciendo que se colocase de nuevo sobre ella y sus caras quedasen a escasos centímetros
-Me he podido acostar con otras personas antes pero con nadie he hecho el amor como contigo… -le dijo mirándola seria –Nunca he fingido nada porque no me ha hecho falta…lo que tú me haces sentir es tan real y tan maravilloso que a veces incluso me asusta…
Ambas sonrieron y se besaron de manera desenfrenada antes de que la rubia volviese al punto exacto en donde lo había dejado. Sus manos algo temblorosas bajaron el tanga de la morena con delicadeza, como si fuese la primera vez que estaba con una mujer…con los dedos recorría sus muslos de una forma que casi rozaba la tortura y por fin su boca llegó a ese lugar sagrado que reclamaba también caricias.
Lo miró por un instante antes de pasar su lengua por la abundante humedad y como si le estuviese llamándola a gritos se aferró a ese botón ya hinchado haciendo que la morena se volviese completamente loca.
-¡Oh Dios! Emma si...sigue...
Y la rubia introdujo dos dedos en su intimidad, con un movimiento suave primero para dar paso a uno mucho más intenso después mientras con su otra mano apretaba las caderas de la morena para acercarlas más a ella.
Regina se aferraba a las sábanas con los nudillos completamente blancos y su cuerpo empezó a tensarse indicándole que estaba a punto de llegar al clímax. Emma entonces incrementó los movimientos en su interior y añadió un tercer dedo haciendo que las piernas de la morena se cerraran sobre su espalda cuando el orgasmo la invadió por completo.
Lentamente la rubia sacó sus dedos del interior y pasó su lengua recogiendo todo su sabor. Regina intentaba recuperarse entre fuertes suspiros cuando sintió como Emma, sin darle tregua, la penetraba con su lengua.
-Joder Emma vas a matarme… -dijo sin poder evitar mover sus caderas para incrementar el contacto.
Y minutos más tarde un segundo orgasmo recorrió todo su cuerpo haciendo que su espalda se arquease para luego caer pesadamente sobre la cama exhausta
Emma se incorporó y se puso encima del abdomen de la morena mirando como esta, con los ojos cerrados, trataba de recomponerse.
-¿Cómo pudiste pensar que fingía esto? –dijo abriendo por fin los ojos y mirando los azules que estaban clavados sobre ella –creo que me tiemblan tanto las piernas que no sería capaz de ponerme en pie…
La rubia empezó a reírse y se acercó a ella para besarla
-Verte llegar al orgasmo es lo más increíble que he visto nunca…eres perfecta… -susurró sobre su oído haciéndola estremecer
Regina notaba como su cuerpo volvía a encenderse ante las palabras de la rubia y el hecho de sentir su humedad sobre su abdomen la hizo enloquecer por completo.
Sacando fuerzas que aún no tenía se giró intercambiando sus posiciones y elevó las manos de la rubia por encima de su cabeza empezando a besarla con intensidad. Notaba su sabor en los labios de la otra mujer y su cuerpo empezó a moverse con un sensual movimiento de cadera. Sus manos se movieron rápidas rozando la nívea piel de Emma con suavidad hasta sus firmes pechos que la esperaban dispuesta. Empezó entonces a jugar con ellos pellizcando sus duros pezones consiguiendo arrancar los primeros gemidos de su novia.
Su boca no tardó en unirse al juego y se recreó primero saludando a uno y luego al otro. Se entretuvo más de lo que Emma podía soportar pero cuando sintió que la respiración de la rubia era demasiado pesada los soltó para seguir un camino descendente por su cuerpo.
Se habían acostado muchas veces pero Regina nunca llegó a cruzar esa línea…había utilizado sus dedos y su propio cuerpo para hacer enloquecer a Emma pero nunca había probado su sabor y en ese momento era lo único que deseaba...
Aun así la morena quiso jugar con ella probando su resistencia y tras besar su ombligo su lengua recorrió el muslo de la rubia dejando su centro totalmente desatendido. Hizo el recorrido bajando por la zona superior hasta llegar a la rodilla y entonces su lengua atrevida deshizo el camino andado esta vez por la zona interior del muslo, acercándose poco a poco a su intimidad.
Emma por su parte intentaba levantar la cabeza para poder ver esa erótica imagen de la morena entre sus piernas pero en cuanto esta pasó su lengua por su centro cayó rendida hacia atrás y sus manos se aferraron fuertemente a los mechones morenos.
-Me encanta tu sabor Emma –murmuró la morena con voz ronca consiguiendo así que la rubia estuviese a punto de llegar al orgasmo sin que apenas la hubiese tocado
-Quiero….sentirte Regina…. –le dijo entre gemidos ahogados
Y la morena obedeció…dejándose llevar por las sensaciones que le trasmitía Emma, que con sus gemidos la guiaba y la orientaba sobre sus zonas más sensibles al placer. Regina empezó a jugar con su clítoris primero de manera tímida y luego más desinhibida al sentir como la rubia apretaba su cabeza y levantaba sus caderas pidiéndole silenciosamente que no se alejase.
Mientras una de sus manos seguía colmando de atenciones los pechos de la rubia, la otra se movió hábil hasta el lugar exacto donde la morena tenía su boca y después de pasearse sutilmente entre sus pliegues, dos de sus dedos penetraron en el interior haciendo que las piernas de la rubia se cerrasen momentáneamente apretando la cabeza de la morena.
Emma gemía sin pudor y movía todo su cuerpo sobre el que ya no tenía ningún control
-Regina voy a…voy a…
Y Regina lo supo, porque sus dedos se quedaron atrapados en el interior de la rubia y porque notó como su espalda se arqueaba a la vez que de su boca salía un fuerte gemido que llevaba su nombre.
Emma tiró de ella fuertemente para besarla mientras la morena seguía moviendo los dedos en su interior, ahora de manera más pausada para prolongar el placer.
La rubia sin darse tiempo llevó su mano de nuevo al centro de la morena y empezó a acariciarlo suavemente. Sus cuerpos estaban ya perlados por el sudor y sus respiraciones increíblemente agitadas pero ambas querían lo mismo...
-Quiero que… -intentó decir la rubia entre suspiros
-Juntas –acabó por ella la morena que ya empezaba a incrementar de nuevo el movimiento de sus dedos en el interior de Emma
-Sí juntas… -contestó ella paseando sus dedos por el humeante centro de la mujer e introduciendo dos de ellos con rapidez.
Regina entonces empezó a moverse sobre los dedos de la rubia intentando igualar los ritmos. Sus cuerpos sudados se movían desbocados intentando no dejarse llevar por el placer sin que la otra quedase satisfecha.
-¡Mírame! –suplicó la rubia entre fuertes gemidos
Y se miraron, perdidas en esa infinidad, con un te quiero en silencio y un te quiero que salió de sus bocas pronunciado de forma desesperada y al unísono…como así llegaron al orgasmo, en total sincronización, sintiendo que sus cuerpos eran uno solo, como nunca lo habían sido con nadie...
Si les hubiesen pedido que describieran el momento dirían que había sido glorioso, como ver el cielo teñirse de rojo en un atardecer o como los fuegos artificiales iluminando la noche más oscura…pero en ese momento ninguna podía hablar…Regina cayó pesadamente sobre el pecho de la rubia sintiendo el latido enloquecido de su corazón, y la habitación quedó en completo silencio...un silencio roto solo por sus respiraciones intentando volver a la normalidad...
-Esto sí que lo echaba de menos ¿sabes? –dijo la morena en un susurro tras unos minutos
Emma separó uno de los mechones que se habían quedado pegados a su rostro por el sudor y la miró esperando que continuase
-Me refiero a que obviamente echaba de menos el sexo pero esto…estar sobre tu pecho, que me abraces, sentir tu corazón y tu respiración…esa es la mejor sensación del mundo…
Emma la abrazó más fuerte y dejó un beso en su frente
-Tengo algo para ti…
Regina se incorporó sobre su pecho mirándola con curiosidad. Emma entonces le pidió que se separase y se acercó a un lado de la cama rebuscando en los cajones de la mesita de noche.
La morena aprovechó para sentarse en la cama contra el cabezal y cubrir su desnudez con la sábana hasta encima de sus pechos.
-No la tengo envuelta en papel de regalo ni nada pero…quiero que la veas –dijo la rubia girándose por fin y enseñándole a la morena lo que escondía entre sus manos.
-Oooh Emma… -soltó la ella emocionada –nuestra primera foto juntas… -dijo sonriéndole tras unos segundos contemplando la imagen
Y allí estaba, una de las fotos sacadas en aquella sesión que Regina había olvidado…la única en la que había aceptado fotografiarse con la rubia después de que ya habían acostado a sus ahijados.
Regina salía sonriente encima del sofá, descalza y con las piernas abrazadas en su pecho, sin dejar de mirar el objetivo de la cámara. Emma sin embargo la miraba a ella…estaba justo a su lado y su mano separaba un mechón de la cara de la morena mientras la miraba como si fuese su mayor tesoro.
-Ahí ya me querías un poco… -bromeó Regina al ver el detalle
-Yo creo que te quise siempre… -contestó la rubia con franqueza –y ahora sé que te querré para siempre
Regina la besó y se volvió a acomodar en su pecho con la foto entre las manos
-Yo también sé que te querré para siempre Emma…
Fin
