-¿Qué se supone que haces aquí? – pregunto la rubia mientras se acomodaba en la camilla.

-Tenemos que hablar – acerco una silla para quedar cerca a la rubia.

-¿Por qué? – Frunció el ceño - le dije a Jade que no quería ver a nadie… - tomo aire tocándose disimuladamente el vientre – y eso te incluye Lea.

-¿Qué pasa contigo? – La miro fijamente – tú no eres así

-Las personas cambian Lea – trato de esquivar su mirada

-Esto no es cambiar – le dijo seriamente – es comportarse como una niña malcriada y caprichosa

-Eso no es cierto – la miro furiosamente

-Claro que si – alzo el tono de su voz - ¿Qué crees eh? ¿Qué a Mary no le duele verte así?

-No hables de mi mamá…

-Pues si hablo de ella – exclamo levantándose de la silla – la he visto sufrir, la he visto llorar…solo porque a ti…- la señalo – se te dio por volverte niña caprichosa después de vieja – agito los brazos – esperando a que todos te tengan lastima por el accidente…pues déjame infórmate algo Dianna…estoy hablando yo – la callo al ver que la rubia hacia el intento de hablar – ya han pasado tres semanas, casi cuatro, no puedes dejar que eso te afecte…no puedes echarte a la pena – susurro dejándose caer por la pared de la habitación.

-¿Crees que a mí me gusta estar así? – pregunto tratando de localizar a la morena en la oscura habitación

-Pareciera que sí – escucho que le hablaban desde el suelo.

-Pues no es así Lea…por supuesto que no – alzo la voz

-¿Entonces porque no dejas que te ayuden? – se levantó del suelo – más fácil aun ¿Por qué no te alimentas correctamente?

-No me da hambre ¿De acuerdo?

-"No me da hambre ¿De acuerdo? – La imito – que escusa tan pobre Dianna – la miro fijamente mientras se acercaba lentamente a ella – búscate una excusa mejor.

-¿Cómo la que tu encontraste para terminar conmigo? – contraataco la rubia

-No es el momento de hablar de eso – murmuro desviando la mirada.

-Nunca es el momento – rio sarcásticamente – nunca es el momento – se giró dándole la espalda a la morena

-¿Eso es todo? – Pregunto mirándola nuevamente – ¿Te giraras como niña pequeña y berrinchuda?

-¿Cuál es tu problema conmigo? – Se giró furiosa - ¿Quién te crees que eres para venir a atacarme?

-Me preocupo por ti – hablo suavemente

-¿Ah sí? – La miro desafiante – ¿A que debo semejante honor? – pregunto sarcástica

-Siempre me he preocupado por ti

-¿En serio? – Se impulsó con las manos para quedar sentada – Hasta donde yo recuerdo…decías que yo era una ebria ¿no? – Sonrió al ver que la morena se ponía nerviosa - ¿No hubiera sido mejor que me matara de una vez en el accidente así dejaba de perturbar tu "perfecta" vida? – Exclamo con una sonrisa sarcástica – mejor aún – hizo sonar sus dedos - ¿Te gustaría que en vez de él…hubiera muerto yo?

-¡Cállate! – Le grito – ¡Tú no sabes nada!

-Tú tampoco sabias nada – contraataco – y aun así fui yo la que salió perdiendo – apretó los puños – nunca me diste oportunidad de explicarte las cosas.

-¿Es por eso? – La miro desafiante acercándose a la camilla - ¿Es por eso que no te dejas cuidar? ¿Por demostrarme que cometí un error?

-Por supuesto que no – bufó – no todo en mi vida gira entorno a ti Lea – cerro los ojos – hace mucho que dejaste de importarme

-Pruébalo – se cruzó de brazos

-¿Qué?

-Que lo pruebes – sonrió de lado – si ya no te importo…entonces come

-¿Qué pretendes? – entrecerró los ojos.

-No pretendo nada – continuo en la misma posición – solo quiero ver que si ya no te importo como dices, vas a cuidar mejor de ti o por lo contrario – sonrió pícaramente – vas a estar más pendiente de que yo me sienta mal por lo que paso que descuidaras tú salud.

-No entiendo que tiene que ver una cosa con la otra – pregunto confundida

-Te lo pondré en términos más entendibles – mostro su perfecta dentadura mientras volvía a tomar asiento – si tú te cuidas…yo desaparezco de tu vida ¿Sencillo no crees? – pregunto mirándose las uñas

-¿Dónde está el truco? – pregunto desconfiada

-No hay ningún truco – alzo las manos – tú te recuperas…haces toco lo que diga…Jade – intento camuflar sus celos aunque la rubia las capto rápidamente – y de esta humilde neoyorkina no volverás a saber

-¿Estas segura de tu trato Lea? – Pregunto la rubia – mira que si yo cumplo…hasta aquí llego nuestra comunicación

Por supuesto que no estaba segura, se estaba exponiendo a no volver a saber nada de su rubia con ese trato que no supo de donde salió – Por supuesto que sí – exclamo con una falsa tranquilidad mientras cruzaba la pierna – pero para que no sufras porque ya no sabrás de mi – dijo haciendo un puchero mientras la rubia alzaba su característica ceja – yo estaré al pendiente de que hagas todo lo que los médicos digan…y hasta el día en que ya digan que estas 100% recuperada…hasta ese día estaré en tú vida ¿Aceptas? – le estiro su mano mientras tragaba fuertemente

La rubia la miro por un minuto analizando los pro y los contra del trato que le ofrecía la morena y después de unos cuantos segundos, acepto la mano de la morena.


-¿Dónde está Lea? – Pregunto Chord – Desde hace rato no la veo – miraba para todas partes

-Fue al baño – trato de excusarla Jenna – se sentía mal – añadió al ver la mirada de desconfianza que le lanzo el rubio.

-Como sea – agito su mano – Tenemos que hacer algo para ayudar a Dianna.

-Con permiso chicos – pidió Jade pasando con una bandeja en sus manos.

-¿Y esa bandeja? – pregunto Kevin

-Le llevo comida a Dianna – respondió sonriente – al parecer ya se le abrió el apetito a la preciosa rubia y quiere comer – comento guiñando el ojo mientras Chord fruncía el ceño – iré a llevársela antes de que se arrepienta – sonrió negando con la cabeza mientras se alejaba de ellos.

-Esto está muy raro – murmuro Chord – el trato de esa enfermera con Lady Di – aclaro al ver la mirada de sus amigos - ¿Tú dónde estabas? –le pregunto a la morena apenas la vio llegar.

-En el baño – se tocó el vientre mientras Chris y Jenna sonreían felices – me cayó algo mal – se encogió de hombros mientras se alejaba del rubio.

-¿Lo lograste? – pregunto Chris cuando la morena llego a su lado

-Eso creo – murmuro con una sonrisa – aunque tengo todas las de perder

-¿Por qué?

-Luego te cuento – le susurro al ver que Chord no le quitaba la mirada de encima, a lo que Chris únicamente asintió.


:¿Entonces te ofreció ese trato?

D: Sí – respondió con el teléfono en la oreja, mientras comía un poco de fruta – aunque, creo que detrás de esto hay una doble intención

…: Doble intención o no, está logrando que comas algo

D: Lo sé – suspiro pesadamente - ¿Estoy haciendo bien Jess?

J: No lo sé Di – respondió su amiga al otro lado de la línea - ¿Qué estas comiendo?

D: Un poco de fruta – respondió picando con el tenedor

J: ¿Nada más?

D: Pues… - miro la bandeja – hay un jugo, pan y una gelatina.

J: Definitivamente, odio la comida de los hospitales – comento logrando que la rubia soltara una alegre carcajada – Espero que te recuperes pronto Kitty.

D: Gracias Jess…cuídate…- contesto antes de cortar la llamada.


-¿Estas segura de ese trato? – Le pregunto el oji-azul - Puedes salir perdiendo

-Lo sé – se tomó de una su trago de whiskey haciendo gestos graciosos – pero fue lo único que se me ocurrió en el momento

-Vale…- suspiro sentándose en el sofá – por el momento está funcionando – miro a la morena – Jade paso con una bandeja de comida para tu rubia.

-Bueno, eso es lo importante

-Chord esta medio raro – comento el chico mirando fijamente a Sheila que jugaba con una bola de lana

-¿Por qué?

-Me parece – miro a su amiga – que su enamoramiento por Dianna lo esta empezando a cegar

-¿A qué te refieres?

-Cuando Jade dijo "la preciosa rubia" – trato de imitar la voz de la enfermera – Chord se puso serio, no le gustó mucho el comentario.

-A mí tampoco me agrada mucho ese comentario – comento cruzada de brazos

-¿Celosa? – Pregunto divertido – el caso es que, creo que Chord si tratara de conquistar a la bella damisela

-Pues ya veremos si lo consigue – comento mirando por la ventana – Lady Di volverá conmigo…tarde o temprano… - hablo después de varios minutos con la mirada perdida – debo ganarme su confianza y luego ya veremos

-Lo conseguirás

-¿Estás seguro? – pregunto tomando más de su vaso, mirando la luna llena que se reflejaba en su ventana

-Sí…completamente seguro.


Eri (Guest): El fic continuará hasta el final, que por cierto falta bastante. No lo voy a abandonar.

Espero les guste el capitulo y no olviden comentar (: