Capítulo 11:

Frank observaba desde una ventana a su hermana que regaba un pequeño huerto por su cuenta mientras era acompañada de una homúnculo dada por los Einzbern como muestra de fe lo que a veces le causaba molestia. Conocía bien la historia de la familia que jamás tuvo mucha relación con el mundo exterior, algo claramente no tan extraño en ciertas familias de magos con ya gran antigüedad o el dinero para sustentarse, pero era como si los Einzbern jamás hubiesen existido en estos años lo que le molestaba.

-piensas más de lo necesario-hablo su servant Caster que acababa de materializarse con ropa moderna y brazos cruzados en una de las esquinas del cuarto-no hay necesidad de tanta preocupación yo ya lo he visto, no te traicionaran si sigue lo que te he ordenado.

-mi rey-pronuncio Frank Franigan observando a su servant al cual a veces olvidaba como tratarle-¿por qué lo dice?-pregunto forzándose a tratarle bien.

Frank odiaba tratar a la gente como alguien de la nobleza después de sus años en la torre del reloj conviviendo con aquellos que fuesen la decimo o una generación más avanzada que se creían lo mejor del mundo cuando él era posiblemente uno de los mejores apoyando a los reformistas, pero él también tenía sus secretos como que él era el heredero de las familias Franigan una familia especializada en familiares y los Relian una familia de 6 generaciones que había entrado en la alquimia.

Frank debería haber sido un Relian por su padre que para casualidades de la vida sedujo a la heredera Franigan concibiendo a Frank al que a los anos se le envío a una casa en Irlanda para mantenerle aislado como el bastardo que era como la mayoría de su familia le decía lo que no le importaba cuando al menos los que le cuidaban lo trataban como humano mientras aprendía las bases de la magia de ambas casas como si fuese lo más normal del mundo al acostumbrarse a crear homúnculos de animales como familiares por diversión mientras aprendía algo de magia de agua que era su elemento para luchar por su cuenta en caso de algo después de recibir su cresta taumaturgia de su madre por ver que era un mago de buena calidad y no dejarlo con su padre, así vivió durante anos hasta entrar a la torre del reloj estando entre los mejores de los departamentos que eligiese salvo por los únicos que podría llamar prodigios sin pertenecer a las familias más importantes, Leonard Frieder y Katherine Relins. Para él estos dos individuos eran su peor molestia al ser uno de una familia de segunda generación y el otro de cuarta lo que los hacia sumamente innecesarios entre los conservadores pero para los reformistas eran caso diferente por eso les acompaño para renegar su legado podrido al solo ser el peón de su familia y así conoció a su hermana en el camino.

-ya te había dicho que como soberano de estas tierras yo sé cómo actuar y tú debes obedecerme así que no cuestiones lo que digo-hablo sus servant en tono serio.

-no lo hago por no confiar, es solo que los Einzbern no son cualquier familia en esta guerra-hablo Frank de manera cortes.

-aun así puedo verlo, ese homúnculo no te traicionara, aunque no podría estar seguro por el resto de los master tomando en cuenta lo que vi con anterioridad.

El servant Caster verde poseído por Frank que en vida había sido Gilgamesh el rey de héroes era un tanto peculiar al momento de actuar siendo que no era en cierta manera un héroe que calificaría directamente en aquella clase pero el destino les jugo a ambos de manera diferente. Frank había oído sobre Gilgamesh en una guerra admirado por su poder sin comparación alguna pero a la vez su manera de ser en la que tenía uno que mantenerle contento y como un rey para que no tratase de matarle, pero en su forma Caster podía ser algo diferente al darle una manera de pensar más sabia y no tan volátil lo que permitía a Frank no siempre sentir que le matarían por alguna mala palabra a la vez que aceptaba seguir a seguir a este rey donde sea salvo por el único hecho, que entre todos los servants invocados excluyendo a los Assassins que servían de reconocimiento este servant era el menos deseo tenia de luchar manteniéndose apenas en el conflicto aun cuando era por lo que sabía el servant más poderoso invocado de los que había presenciado.

-dígame Rey ¿porque prefiere no luchar ahora?

-la razón es ms simple de lo que crees-respondió-podría decirse que mi antiguo yo hubiese preferido divertirse observando todo, pero yo prefiero abstenerme del conflicto hasta que es sumamente necesario como lograste ver contra el rey de reyes por lo que está bien que me hayas enviado.

-lo comprendo y gracias por habérmelo dicho.

-no es algo tan importante Frank, quizá si mi amigo hubiese sido invocado yo incluso en esta forma hubiese ido a luchar como si no importase nada en el mundo-sonriendo por el lejano recuerdo.

-veo que al menos tiene a un oponente, pero jamás espere ver a un servant como el-recordando lo que vio a través de uno de sus familiares-sus estadísticas normales no eran nada de otro mundo pero logro herir a nuestro Rider.

-nuestros lado es fuerte he de admitirlo, pero comparado a ese supuesto rey no sabemos que podrá haber tomado de mis tesoros cuando solamente libero una esfinge aunque no podría decir que es algo que este en mi tesorería.

-lo comprendo.

Frank estaba frustrado con las palabras del rey de héroes cuando aún en la forma de Caster poseía la Gate of Babylon que contenía todos los tesoros del mundo, aun limitándola a su clase si usaba un hechizo de comando quizá pudiese desbloquearla toda para mostrar todo lo que valía su servant y por lo que había hecho para conseguir el catalizador. Pero ahora eso no era lo que importaba, conocía la historia de Ozymandias siendo uno de los más grandes faraones conocidos a escala mundial y si las bases de la guerra seguían siendo iguales a las imitaciones el servant podía poseer habilidades que ni siquiera le pertenecían en vida lo que le dejaba asustado si es que poseía algún Noble Phantasm que debería poseer otra persona o algo literalmente imposible.

-aun así puedo vencerle-hablo el gran rey de héroes notando la actitud de su master-nada puede contra mi excepto mi amigo quizá, puedo hacerlo así que no temas y regocíjate admirándome.

-como usted ordene mi rey-hablo Frank sonriendo mientras pensaba "quizá él sea lo mejor que he conseguido, todo por Maya"

...

Frank estaba ya estaba bajando del avión privado que poseía su familia agradeciendo por ello y el hecho de ser uno de los pocos que conocía sobre tecnología moderna de su bando, había observado a los master enemigos que habían aparecido en Paris no solo con familiares sino también drones y espías estudiándoles para proporcionar la información al resto de los master que no usaban esas posibilidades prefiriendo también ser el primero en llegar de los presentes en Paris.

-qué bonito día-dijo su hermana sonriendo-¿podremos ir a pasear hermano?-pregunto con inocencia aun cuando había sido introducida a la magia hace dos años.

-solo un poco Maya, no podemos estar mucho tiempo fuera-respondió amablemente.

Sabía bien que había el mismo tipo de magos que el en el bando azul más cuando Leonard era su enemigo en esta guerra como también los Forvedge y el hijo de El-Melloi que era neutral, su grupo era poderoso había que admitirlo cuando recibió la información de Grien sobre la batalla en la mansión Einzbern hacía ya dos días por lo que si el Lancer era tan poderoso como su Berseker era claro que esta guerra no era algo que se tomase a la ligera, si todos poseían mejora de fama al estar en Europa occidental garantiza que cualquier Noble Phantasm sea usado como debería haber sido sin limitaciones por ser desconocido.

-entonces estas serán las tierras en donde lucharan mis súbditos en mi nombre-hablo Caster al bajar del avión con una mirada tranquila-Uruk es una mejor ciudad.

-lamente que no sea de su agrado majestad pero así es la época-respondió Frank observándole-el mundo ya no es como usted lo recuerda.

-por lo mismo he de llevarlo por el buen camino eliminado a esos mestizos que se hacen llamar los gobernadores de estas tierras, ¡mis tierras!

Frank al notar en enojo en esta ocasión se estremeció cuando con todo lo que se había hablado de los servants enemigos Gilgamesh jamás se notó tan enojado.

-¿entonces qué haremos?

-no es obvio-Gilgamesh observo a Frank nervioso-yo elegiré el camino que lleven y si es necesario manchare mis manos si los mestizos valen la pena.

-gracias por la colaboración Caster-al mencionar esa palabra se asustó pero Caster solo aparto su vista.

-al menos Frank no eres un tonto que piensa usarme como un esclavo eso es bueno para ti, puedes admirarme y llamarme como quieras si es que estamos solos, pero siempre recuerda tu lugar en esta historia.

-se lo agradezco.

-yo también-hablo Maya-señor Caster gracias por todo-la niña sonreía mientras el hombre solo asentía indiferente.

El lugar elegido para alojarse fue un hotel de renombre para generar campos delimitados y que Gilgamesh utilizaste su creación de territorio esperando a los días en que comenzase la guerra, observando a la ciudad en silencio podía comprender mejor en que se convirtió el mundo durante su muerte que había sido dirigido por los incorrectos, pero ahora él estaba de vuelta como el rey sabio que este mundo necesitaba. Aun cuando podía haber otros que buscasen lo mismo que el no podía permitirse que otros se llamasen reyes en su presencia, sabía bien su poder pero no lucharía si fuese necesario ya que él era un Rey que ordenaba no que necesitase estar en el frente de batalla como otros por eso estaría bien con su master mientras no le obligase a nada sabiendo que gastaría mas de un hechizo de comando para ordenarle lo que no le parecía problema si la orden no tenía buen fundamento por lo que ahora podía disfrutar sentado sin preocuparse de algún ataque bebiendo algo de vino.

Frank observaba dormir a su hermana plácidamente, la hija legitima de su padre mientras él un bastardo que se le dio a la familia de su madre por dinero más que anhelo de que pudiese ser un gran mago "¿a quién mierda le importo? Soy el bastardo que nació como prodigio por su sangre a nadie le importa alguien así. Mejor que todos muera eso sería lo mejor, que los magos se fueran a la mierda" quizá ese pensamiento era lo que más le daba deseo o su convicción era la razón para que el grial le eligiese aunque prefería pensar que era por su hermana que había nacido con una maldición en la sangre de su madre al activar sus circuitos causando el deterioro de su cuerpo que podría llevarle a la muerte, pero que paso a sus padres no les importo solo porque había nacido con circuitos de baja calidad por lo que dejarían que muriese mientras sufría y ya. Frank podía ser criado como mago, estar dispuesto a matar para proteger su investigación como ya había hecho o incluso tener que soportar a sus familiares. Pero ella no tenía la culpa de nada de lo que pasaba en su vida por lo que más daba hacer algo por ella tratando de salvarla sin éxito, desesperado buscaba ayudar a la inocente niña a la que cuido y veía crecer mientras se acercaba a la muerte segura, entonces la puerta se abrió para salvarle y quizá matar a alguien importante para pasar el rato.

La guerra del Santo Grial le eligió cuando ya nada tenía sentido para salvar a su hermana dándole la oportunidad, Grien fue quien le propuso la alianza volviéndose quizá su mano derecha hasta que llegase el momento mientras le ayudaba a buscar la cura para su hermana si es que algún servant tenía ya la cualidad de arreglar todo en ella solo se preocuparía de darlo todo en la guerra como esa vez que invoco a Caster. Había sido algo simple claro esta invocarle pero muchos magos le subestimaron, sin invitación entraron a su hogar aun cuando los campos delimitados advirtieron de ello creyendo que un mago de poca monta siendo un master no valdría, vaya que se equivocaron.

Cada mago que entro ese día y los siguientes no se enfrentó al servant que descanso plácidamente en su cuarto sino al master que arraso como si fuesen basura a los magos usando a los familiares menos pensados para matarles de maneras horribles sin importar mientras Frank cuidaba a su hermana sus familiares creados de diferentes maneras masacraban a cualquier mago sin dejar rastro llamando esa noche "la desaparición de luna llena".

Ahora solo debían esperar para la guerra mientras Caster noto como una mujer le observaba a lo lejos, claramente era un servant que más que un humano tenía el aire de una bestia que observaba todo con sus ojos brillantes antes de desaparecer.