Disclamer: Todos los personajes, hechizos y etcéteras de este Fic son propiedad de Jk Rowling, yo únicamente los tomé prestados para jugar un ratito con ellos y escribir esta historia... quizá con Draco me quede un ratito más (shhh)


Capítulo dedicado especialmente a: luzenlaoscuridad y LiliiPotter que me estuvieron pidiendo más sobre la parejilla de Blaise/Ginny ;)


Cap 12: Expecto Patronum

No sabía cuanto tiempo había pasado desde que ella se había ido, él seguía en el mismo lugar con la misma cara de idiota. ¿Qué mierda le estaba pasando? Si hasta ya ni se acordaba que la maldita marca le estaba quemando como si tuviera una vela encendida del otro lado de la piel. Lo único que ahora era capaz de sentir era frío ¿Qué era esa necesidad de volver a sentir los brazos de la Gryffindor alrededor suyo?, mejor dicho, ¿Desde cuando Draco Malfoy tenía una NECESIDAD? Draco siempre había tenido lo que quería, no de más era el único heredero de la enorme fortuna Malfoy-Black. Nunca, en ningún momento de su existencia tuvo que luchar por algo, ¿para qué? si con sólo encapricharse y como mucho, con gritar un poco era capaz de conseguir lo que quería. Él no necesitaba nada, porque todo lo tenía, la palabra "necesidad" no era para él más que eso: una palabra.
Ahora se daba cuenta de todas esas sensaciones que para él, hasta el momento sólo formaban parte de su vocabulario. Se vio de pronto sobrecargado de ganas de vivirlas, de experimentarlas. "Amar", la palabra se le plantó a la cabeza como si la hubiese convocado un Accio. Una palabra curiosa, un sentimiento extraño, una sensación inexplicable. ¿Qué suponía que conllevaba amar? ¿Cómo se daba cuenta uno cuando hablaba de amor y no de mero cariño? ¿Porqué mierda no existía un manual que te orientara?... ¡cuantos problemas se evitarían!, sobre todo él, que era un completo indocto en el tema.
Porque decir que Draco no sabía amar, no era exagerar ni mucho menos, y él hasta el momento estaba orgulloso de ello. "Amar es un signo de debilidad" le había repetido su padre incontada cantidad de veces desde que era un crío.
¿Estaba la necesidad ligada al amor? ¿Amar era necesitar? ¿Era amor esa sensación que lo llevaba a la cúspide del éxtasis y de golpe lo bajaba el más bajo de los infiernos? ¿Podía un Malfoy sentir eso o literalmente estaba enloqueciendo?
Por primera vez en su vida debía enfrentarse a algo a lo que nunca lo prepararon, de lo que nunca le hablaron más que para prohibírselo. Las charlas de mujeres entre padre e hijo no iban más allá de evaluaciones sobre la economía y prestigio de sus compañeras para elegir un partido digno para un matrimonio arreglado. "Amar es para los débiles", volvía a repetirse. Y quizá fuera verdad, al fin y al cabo él no era el mejor exponente de coraje y valentía, ¿acaso no había sido él el incapaz de matar a Dumbledore teniéndolo maltrecho y desarmado en frente?, SÍ, había sido él. ¿No había sido él quién no se atrevió a delatar a San Potty, a la comadreja y a Hermione cuándo los llevaron a su casa? SÍ, había sido él. Una pregunta resuelta: Un Malfoy podía ser débil… un Malfoy podía amar.
Se veía agobiado, tras la detención de Lucius en Azkaban había decidido hacerse cargo de sí mismo, a tomar sus propias decisiones, a sentir. Y ahora eso lo había llevado a sentirse un trozo de madera naufragando en un mar de incertidumbres, sin poder hacer más que dejarse llevar por olas y olas de sentimientos. ¿Y eso se suponía que era tener el control de su vida?
"Amor" la maldita palabra parecía paseársele cual marquesina por la cabeza. No, no estaba preparado, no estaba psicológicamente apto para plantearse algo semejante, pero a la muy jodida de Granger poco le había importado, había llegado pura y exclusivamente a complicarle la existencia. La serpiente fría y calculadora se había ido al carajo, salió espantada con la presencia de la leona.
Lo peor de todo era no poder sentir aunque sea un poco de culpa. Estaba incómodo, si… ¿pero culpable?, no, en absoluto. Iba a terminar en San Mugo acompañando a los padres de Longbotton, completamente desquiciado, pero vivo. Si, porque no era necio, admitía que todos aquellos "síntomas" lo hacían sentir así… prestamente ELLA era la que lo hacía sentir así: VIVO, la sangre sucia, la rata de biblioteca, la insufrible sabelotodo, ella era la que le plantó en frente otras maneras de plantarse frente a la vida, la que le estaba demostrando lo que era sentir... y joder, ¡que el también podía hacerlo!, ella, la primer persona fuera de "su círculo" con la cual podía ser verdaderamente él, con la que por más que se siguieran llamando por los apellidos, frente a ella era simplemente Draco.
Se daba la cabeza contra la pared, pero eso no le iba a darle soluciones, no iba a responderle si eso era amor. Podía que lo fuera como que no, pero no lo sabía porque sencillamente no tenía con que Morgana compararlo. Lo que sabía era que se sentía tan jodidamente bien! A pesar de que no fuera lo que su familia esperara de él, o su puta pureza de sangre sugiriera.
"Necesidad", "Amor" aunque intentara hacerse el idiota y mirar para el otro lado, bien sabía que aunque para él antes sólo fueran simples palabras, ahora se estaba enfrentando a ambas de forma corpórea, con un nombre y apellido: Hermione Granger
No pudo evitar sonreír por la ironía. ¡Si su padre se enterara!, seguramente se escaparía de Azkaban exclusivamente para tener el divino placer de matarlo con sus propias manos. Y ni hablar sus compañeros de casa, probablemente todos menos Blaise terminarían de hacerle sentir la peor escoria del mundo… con suerte quizá también conservaría a Pansy… Pero, al fin y al cabo ¿qué más necesitaba qué eso?
El ruido de la puerta lo hizo sobresaltar y salir de sus pensamientos. Unos ojos castaños se dirigieron inmediatamente hacia él con curiosidad. "Si, definitivamente todo aquello podía irse a la jodida mierda"
-Mal… Dra… -¡Merlín! Estaba tan nerviosa que no sabía siquiera como llamarlo- ¿Qué haces aquí? –soltó bruscamente dejando de lado el llamado. Draco sonrió levemente al notarlo
-Nada, me quedé pensando, no en muchos lugares se encuentra esta tranquilidad –respondió con naturalidad- ¿Tú, Granger?
-Me olvidé mis libros –explicó nerviosa mordiéndose el labio inferior y señalando el escritorio, donde reposaban sus cosas. Con el mismo nerviosismo se dirigió hasta allí y guardó todo en su mochila. Volvió a pararse frente a Draco -¿Te sigue doliendo?
-Algo –respondió secamente
-Bien, esto…eh, me voy a cenar –Volvió a hacer notar sus nervios y se maldijo por ello, si hacía cinco minutos todo surgía tan fluido, ¿porqué de golpe el ambiente era una tensión en sí? Al ver que no recibía respuesta volteó hacia la salida
-Hermione… -se dio vuelta para quedar frente a quien la llamaba -¿Puedes quedarte? –Hermione sonrió con ternura y asintió. En ningún momento pensó en para que querría Draco que se quedara, en ningún momento tejió ilusiones de que se repitiera lo de minutos atrás, el simple hecho de estar en el mismo sitio que él bajo su invitación era motivo suficiente. Tomó su varita y convocó su Patronus, la pequeña nutria apareció y empezó a rodearla amistosamente –Llevale este mensaje a Ginny –pidió- Estoy bien, pero no voy a ir a cenar, sólo no te preocupes –y con una sonrisa le indicó a la figura que eso era todo. La nutria se transformó en una especie de esfera y desapareció- Tenía que avisarle a Ginny, puede llegar a matarme –le explicó a Draco que la miraba detenidamente, pero no en busca de explicaciones…
-¿Es muy difícil? –Inquirió, desconcertando a Hermione- Convocar un Patronus… ¿es muy difícil? He oído que sí…
-¿No sabes invocar un Patronus? –preguntó ahora ella con sorpresa. Draco negó con la cabeza –No me extraña que te hayan dicho que es complicado –sentenció- no porque lo sea, sino porque es cuestión de práctica y de tener algo de humanidad encima –Draco enarcó una ceja- Perdón, no quise decir eso –se disculpó- pero no creo que tu Tía guardara muchos recuerdos felices –bromeó
-¿Recuerdos felices? –Hermione asintió
-Es el secreto –dijo con voz de suspenso, guiñándole un ojo. Draco no contuvo la sonrisa que le provocó- Por eso es que necesita concentración y práctica. Enviar un mensaje como hice con Ginny cuesta muchísimo más, pero no es nada que no pueda aprenderse
-Tú podrías… –la voz le salía tímida, estuvo apunto de arrepentirse pero ya había dicho demasiado y la cara de expectación de Hermione se lo confirmaba- ¿podrías enseñarme?
-¡Por supuesto! –Sonrió ampliamente- Iba a proponértelo, pero mejor que el interés haya salido de ti. Ahora, ven –le tendió la mano para ayudarlo a incorporarse y él se paró a su lado- Como te dije, debes buscar en tu cabeza tus recuerdos más felices. Los dementotes sólo perciben emociones, y se alimentan de ellas, por eso es la angustia que sentimos cuando están cerca. Es necesario que los pensamientos sean verdaderamente fuertes, sino no lo lograrás. Tienes que prender una vela en medio de la oscuridad y una correntada de viento, a ver que tan fuerte es tu fuego, Dragón… -sonrió de lado, provocativa- Recuerda: Expecto Patronum y piensa feliz
"Piensa feliz… esto no puede ser tan difícil" pensó Draco buscando recuerdos en su cabeza. "Con esto debe bastar"
Expecto Patronum! –Gritó, pero sólo consiguió que una llama azul celeste saliera de la punta de su varita
-No te desanimes, no te va a salir al primer intento –explicó- ¿En qué pensaste?
-El día que me regalaron mi primer escoba –respondió encogiéndose de hombros. Hermione bufó ¿acaso todos los hombres eran iguales?
-Bien… esta bien, pero intenta buscar algo más profundo. Cuanto más feliz e importante más fácil te resultará. Inténtalo otra vez
Draco respiró hondo y cerró los ojos, inmediatamente las imágenes lo envolvieron: su madre abrazándolo en uno de sus cumpleaños, el primer día que lo llevaron a la estación de Kings Cross, la primera conversación con Blaise y Theo, su primer borrachera juntos…
Expecto Patronum! –Volvió a intentar, y esta vez provocó una enorme luz, estuvo a punto de materializarse para formar un animal pero no fue suficiente. A pesar de ello Hermione empezó a aplaudir y dar saltitos en el lugar –No lo logré –espetó Draco con cierta molestia por la alegría de la castaña
-¡Pero por muy poco! ¿Sabes cuánto tardé yo en llegar a eso?, lo estas haciendo increíble –lo felicitó
-¿Puedo volver a intentarlo?
-No soy nadie para prohibírtelo –sonrió- Pero ¿qué te parece si antes hacemos aparecer algo para comer? Así recuperas energía
-Si, sólo para que yo recupere energías, ¿no? –Bromeó provocando que ella se sonrojara- Vamos, yo también estoy hambriento –admitió haciéndola sentir mejor. Ambos se dirigieron a la mesa y se miraron antes de desear que querían cenar aquella noche.

Ginny refunfuñaba mientras caminaba hacia el Gran Comedor. ¡Genial!, Hermione estaba pasándola de lo lindo y ella tendría que enfrentar a Harry y Ron solita. Si no fuera porque moría de hambre hubiese optado por quedarse encerrada en la habitación. La mesa estaba prácticamente vacía, pero sabía que no tardaría en llenarse. Para su suerte Sophia y Candice ya estaban allí, por lo que se sentó frente a ellas y comenzó a charlar, de manera que no se percató del momento que los chicos que deseaba evitar hacían su entrada.
-¿Y Hermione? –preguntó la voz de su hermano a sus espaldas. Ella volteó con toda simpatía y luego de mirarlo echó un vistazo al resto de la mesa
-No lo sé, ¿acaso tú la ves? –Ironizó
-Si la viera aquí no te hubiera preguntado –se quejó bruscamente. Ginny volvió a burlarse revisando los bolsillos de su túnica.
-Lo siento, Ronald. No la traje conmigo –El rostro de Ron se enrojeció furioso de golpe, apretando con fuerza tanto la mandíbula como los puños cerrados. Harry le posó una mano en el hombro incitándolo a seguir su camino para que no empeorara más la situación.
Ni bien terminó de cenar, Ginny se dispuso a caminar hasta su Sala Común, aprovechando que su hermano estaría entretenido un rato más con su plato de comida. Lo que no tuvo en cuenta era que Harry la había visto salir, y no tenía inconveniente en dejar a su amigo solo en la mesa. Justo al doblar tras cruzar la puerta del comedor pudo alcanzarla.
-Ginny, tenemos que hablar –dijo mientras la tomaba suavemente del brazo
-¿Ah, si? –Satirizó
-Si –respondió el con seriedad- En realidad yo tengo que hablar contigo, quiero disculparme- Ginny se soltó de su agarre y se cruzó de brazos. Harry interpretó que estaba dándole vía libre para explicarse –Fui un idiota, Ginny. Me molestó tanto lo que hizo Ron que me enceguecí, sabes que no es común en mi, pero cuando me enceguezco…
-¿Algo así? –Canturreó quitándole los anteojos
-Algo así – respondió riendo mientras ella se los volvía a colocar- ¿Puedes perdonarme?
-Si, puedo perdonarte, pero…
-¿Pero? –Re preguntó con preocupación
-Pero ahora no estoy en condiciones de volver
-¿Hay alguien más?
-¡No Harry! –se quejó- A ustedes siempre les resulta más práctico pensar que hay otro antes de asumir responsabilidades ¿no? –Comenzó a levantar el tono de voz
-Bueno, tranquila –trató de calmarla, su idea era reconciliarse no terminar peor de lo que estaban- ¿entonces qué es?
-No sé, pero simplemente no estoy segura de querer seguir. No me malinterpretes –corrigió antes de que Harry hablara- te sigo amando, eso no esta en duda
-Es bien –aceptó- No sé si pueda ofrecerte una amistad pero al menos no me alejes de tu lado
-Nunca –respondió dándole un beso en la mejilla y abrazándolo- ¿Vas a la Sala? –Preguntó amistosa
-No, debo ir a buscar a tu hermano –respondió desanimado
-No importa, ve –sonrió. Harry le besó la mejilla y volvió al Gran Comedor. Ginny no llegó a dar un paso más cuando alguien más la llamaba –Blaise –respondió sonriente sin siquiera voltearse todavía
-¿Cómo estas? –Preguntó amablemente forzando una sonrisa
-Muy bien, ¿y tú?
-Ehmm, bien –se pasó la mano por la cabeza con nerviosismo- ¿Sabes algo de Draco?
-De Malfoy particularmente no. Pero Hermione me mandó un Patronus avisándome que no venía a cenar, supongo que estaría con ella –Blaise asintió- Bueno, me voy a dormir
-¿Tan temprano?
-No tengo nada más que hacer, ¿tienes alguna propuesta? –A Blaise se le iluminaron los ojos de golpe
-¿Vamos a dar una vuelta? –Propuso- todavía tenemos tiempo hasta el toque de queda –Ginny asintió y se sujetó de su brazo, tomándolo por sorpresa

-¿Quién diría no? –rompió el hielo Ginny mientras se sentaba apoyada a un árbol frente al lago- Malfoy y Herms enamorados, nosotros amigos… no se debe haber dado mucho en Hogwarts esta interacción entre casas
-No lo digas muy fuerte –intentaba sonar relajado, pero hasta la garganta estaba tensionada. "Los enamorados somos tres" pensó- Si Draco te escuchara…
-Uf –suspiró- Temo más por mi integridad física en manos de Hermione, definitivamente, aunque… imagínate los dos juntos y enojados
-Hasta Voldemort se haría pipí encima –Ambos estallaron a carcajadas. Ginny no encontraba manera de parar de reír, no sabía porque ya que el sentido del chiste había pasado, pero simplemente no podía, más cuando veía a Blaise mirándola con tal desconcierto.
-Respira Weasley, por Merlín –bromeó divertido, provocando, por supuesto que Ginevra terminara de doblarse de la risa sujetándose el estómago. Cuando pudo recomponerse levantó la mirada sin darse cuenta que había quedado demasiado cerca de Blaise. Ninguno hubiera podido decir si fueron segundos o minutos los que se quedaron mirando fijamente, porque sencillamente se habían perdido en los ojos del otro. Ginny fue la primera en rescatarse y en encontrar muy interesante el césped.
-¿Volviste con Potter? –preguntó Blaise intentando reanudar la conversación y cortar la tención, pero cayó en la trampa de meterse en una tensión mayor
-No –respondió secamente
-En la puerta del comedor no parecía lo mismo –mencionó fingiendo desinterés. La pelirroja abrió los ojos sorprendida
-¿Me espiabas, Zabini? –inquirió con tono inocente. Blaise se ahogó con su propia respiración
-¿Estas loca? –reprochó simulando ofensa- estaba buscándote para preguntarte por Draco y los vi, tampoco estaban muy ocultos que digamos, ¿no?
-Tienes razón –admitió con una sonrisa
-¿Entonces? –Insistió
-Que no, ¡no volví con él! –espetó. Blaise no habló más, no quería provocar un estallido en el carácter de la ojiazul. Ginny notó que su contestación fue poco amistosa e intentó arreglarlo- Lo perdone, pero no volvimos
-¿Podría decirse que son amigos?
-No, por el momento no podría ser amiga de Harry. Lo amo demasiado para eso –Blaise sintió que algo se rompía dentro suyo con esas palabras. Pero así mismo había una seguridad que no sabía de donde le nacía
-Entonces, ¿por qué no volvieron? -Ginny largó una risita irónica
-¡Me encantaría saberlo!, pero sentí que algo se rompió y las piezas no están listas para volver a unirse. Seguramente la pieza fallada soy yo –bromeó
-No creo que estés fallada, yo te veo muy bien –la halagó guiñándole un ojo
-Oh, muchas gracias por el cumplido, señor Zabini
-A sus órdenes, señorita –aduló agachando la cabeza cortésmente. Ginny le dedicó una sonrisa que él creyó nunca haber visto una más hermosa, acompañada de una risita divertida y lo abrazó juguetonamente
-Malfoy tiene suerte de tenerte
-No sé porque lo dices, pero tú también me tienes –le dijo aún sosteniéndola en su abrazo
-Gracias –fue lo único que pudo decir, pero apretó más sus brazos queriéndoselo trasmitir también así, para luego soltarse –Debe ser tarde ya, ¿te parece si entramos?
-Sus deseos son órdenes
-Oh, ¡deja de adularme! –Rió pegándole suavemente en el brazo
-No mientras te haga sonreír –sentenció y ella le regaló otra de sus amplias sonrisas
-¡Maldición!, tendré que acostumbrarme, entonces –le dijo entre risas mientras caminaban hacia el castillo.

Cuando entraron al castillo confirmaron sus sospechas: ¡era tardísimo!, debía de serlo porque los corredores estaban completamente vacíos. Aunque Ginny había hecho lo posible por negarse, Blaise se salió con la suya de acompañarla hasta la entrada de su Sala Común. La voz de Peeves cantando por algún pasillo era lo único que rompía el silencio ya que ambos estaban concentradísimos viendo como se movían sus pies al caminar.
-¡BOO! –Gritó el poltergeist haciéndole pegar un salto a la pelirroja quien creyó que el corazón se le saldría por la boca- ¿Pero qué tenemos aquí? Un Slytherin y una Gryffindor enamorados… ¡pero que enternecedor! –Canturreó burlón
-¡Cállate Peeves! –espetó Blaise más nervioso que enojado
-¿Callarme? ¿Porqué? Si podría hacer algo más divertido como… ¡Como cantarles una serenata!
-No, Peeves, por favor –suplicó Ginny vaticinando lo que le esperaba
-El niño que vivió se quedó sin padres y sin novia –empezó a cantar- una serpiente negra y cruel se la quito
-¡Oye! –se quejó el moreno tras la ofensa
-¡Oh! Pobre niño que vivió, la pelirroja rápida resultó –siguió cantando mientras se deslizaba por los pasillos. Ginny y Blaise se miraron y a pesar de la situación tuvieron que contenerse para no reírse
-¡Es el fin! -Teatralizó Ginny llevándose las manos a la cabeza. Mañana estaremos en boca de todos
-Querrás decir que TÚ estarás en boca de todos, por mi parte puede ser cualquier serpiente –se resguardó
-¿Perdón?, lamento desilusionarte pero eres la única serpiente negra –hizo énfasis en la última palabra- de Hogwarts
-Touché –admitió- roguemos por que se quede dormido y mañana no recuerde nada
-¡Es Peeves! –Dijo Ginny como si eso fuera suficiente para refutar cualquier teoría
-Entonces roguemos por que haya despertado a algún profesor y lo hayan hechizado –Ambos siguieron bromeando hasta que llegaron a la entrada de la Sala Gryffindoriana
-Hasta mañana –la saludó Blaise
-Si no nos cuelgan en la horca antes… -bromeó Ginny y se acercó para darle un beso en la mejilla, pero Blaise corrió la cara y le beso suavemente los labios
-Si me van a colgar, que haya valido la pena ¿no? –dijo con una sonrisa antes de irse y dejar a Ginny completamente atontada. Inconcientemente se llevó los dedos hacia los labios y entró corriendo hasta su cuarto.

Blaise cruzó la Sala Común como si fuera un fantasma, ignorando al resto de los alumnos, incluida Pansy y sus gritos llamándolo. En su cuarto lo esperaba en el afeizer de la ventana una enorme lechuza marrón con una carta.

Durante la cena Hermione le contó mil anécdotas sobre sus entrenamientos con el ED, mientras Draco relataba todas las cosas que habían pasado con la Guardia Inquisitorial para encontrarlos y lejos de provocar tensión ambos reían y se burlaban animadamente de los errores del otro grupo.
-A ver señor que todo lo puede –incitó provocadora la castaña tras que Draco se riera de como Ron había salido despedido tras un Expeliarmus de Hermione en sus entrenamientos- te reto
-No quiero lastimarte, Granger –se burló
-¿Qué te hace creer que lo harás, Malfoy? –se paró y sacó su varita de la túnica apuntándolo y guiñándole un ojo. Draco la imitó y se paro frente a ella a una distancia considerable- A la cuenta de tres… uno… dos… tres
Expeliarmus! –gritaron al unísono saliendo despedidos unos metros para atrás. Se miraron desde el piso y comenzaron a reír
-¿Eso se considera un empate? –Preguntó Draco entre risas
-No me digas el que Príncipe de las serpientes no buscará una revancha y se conformará con un empate –lo provocó aún desde el suelo
-Levanta tu trasero de ahí, y ponte en guardia –sentenció incorporándose y poniéndose en posición de duelo. Hermione hizo lo mismo esbozando una enorme sonrisa de superioridad
-¡Expeliarmus! –volvieron a gritar y el resultado fue el mismo. Esta vez no rieron, sino que miraron sus varitas como si buscaran algún tipo de falla en ella
-Ya me esta doliendo el trasero de caer sentada –se quejó Hermione provocando una sonora carcajada de parte del rubio
-Te cedo un descanso –fingió amabilidad
-Oh, que amable de tu parte –le siguió el juego- Mientras tanto podrías seguir practicando tu Patronus, ¿no crees?
-Si, profesora –contestó en tono burlón –Se preparó y respiró hondo. Sintió la presencia de Hermione atrás suyo y de inmediato como la muchacha lo agarraba de la cintura y se acercaba a su oído, podía sentir a la perfección su respirar.
-Ahora escúchame –le pidió hablándole casi en susurros- Cierra los ojos y concéntrate primero en tu respiración –Draco obedeció sin chistar- Ahora busca en tu cabeza, déjate llevar por recuerdos y encuentra algo, algo que en ese momento te haya hecho sentir completo, enciérrate en una burbuja con ese recuerdo y siente que nada puede salir mal porque tienes eso. Eso que al recordar te hace sentir capaz de enfrentarte a cualquier cosa. Piensa, Draco, recuerda… -La voz tan dulce de Hermione lo hacía estremecer, pero aún así no fue difícil que su cabeza lo trasportara.
Primer viaje a Hogwarts, una niña de cabellos alborotados entraba a su vagón en busca de un sapo. La misma niña, años después le proporcionaba un lindo puñetazo frente al Sauce Boxeador, luego la veía bajar por las escaleras del castillo con un hermoso vestido color rosa. La escuchaba decir su nombre. Él volando bajo la lluvia con esa niña que ahora era una completa mujer. Charlas con ella en la misma sala que ocupaba ahora. El día que intercambiaron insignias. Ella defendiéndolo frente a sus amigos. Y de golpe un recuerdo reciente, él llorando en sus brazos y ella consolándolo… Respiro hondo y trajo a él su última imagen: Él besando a esa mujer, besando a Hermione. Y ahí cayó en cuenta que ella tenía el efecto en él que un Patronus en los dementotes: Una luz en la oscuridad
-¡Expecto Patronum! –gritó con coraje, con seguridad. Seguridad que contagió a su varita y le dio lo necesario para que de ella saliera una hermosa leona que comenzó a corretear dulcemente por toda la sala. Hermione no cayó en cuenta de la forma del Patronus, sus ojos se abrían por la sorpresa de que lo lograra con tanta facilidad.
-¡Lo lograste! –gritó y lo abrazó por impulso. Draco se desconcentró ante el contacto y la figura desapareció
-¿Lo dudabas?
-No, pero me sorprendió que lo lograras tan pronto –explicó
-Soy un Malfoy –sonrió con sorna
-Por eso mismo –se burló la castaña y él no pudo evitar reírse también –Por cierto ¿qué animal salió? Por la sorpresa no presté atención
-Una leona, ¿Por qué? –contestó tranquilamente al no saber lo que ello significaba. Hermione rompió en carcajadas
-El Príncipe de las Serpientes ¿tiene por Patronus una leona?, ver para creer –siguió riendo, sin haberse percatado del detalle
-¿El Patronus tiene una forma permanente? –Inquirió ya un tanto nervioso
-Si, bah… en realidad puede cambiar. El de tu prima Tonks cambió, por ejemplo –Draco asintió
-¿Y el animal que toque se liga a algo en especial o es porque sí?
-Es un animal que te represente, o que signifique algo importante para ti, o quizá simplemente tu favorito. Eso varía, por eso me llama la atención el tuyo –explicó- El mío es una Nutria porque es mi animal favorito, dado que son sumamente inteligentes. Las conocí un verano de vacaciones, con mi padre solíamos quedarnos tardes mirándolas… supongo que eso también influye –Le contó pero Draco estaba demasiado enturbiado en sus pensamientos ¡Una leona!, y lo que eso significaba era aún peor a lo que había llegado a imaginar, ¡estaba verdadera y terriblemente jodido! Sin embargo algo del relato de Hermione llegó a sus oídos
-¿Estas segura que es una nutria? -inquirió con su tono sensualmente perturbador, tratando de desviar la atención de la forma de su propio Patronus, si él iba a estar atormentado quería que ella no quedara ajena a ello.
-¡Por supuesto! ¿Por qué lo dices? –preguntó ella con completo desconcierto. Draco se dirigió hasta el escritorio donde reposaban sus cosas y tomó su mochila colgándosela al hombro. Hermione seguía todos sus movimientos a la espera de una respuesta. Una vez cerca de la salida, Draco volvió a hablar
-Los hurones son muy parecidos a las nutrias, ¿no crees? –mencionó y sin más desapareció tras la puerta.


N/A: Oh, que buena que soy, les traje un capítulo un martes! jajajaja. Es un poquito más corto de los que estaba publicando últimamente, pero bueno, al menos no les hago tan larga la espera.
recibí unos reviews heeeeeeermosos y quería agradecérselos de alguna manera!
no se pueden quejar, tuvieron Dramione, y Blinny (no se si se dice así pero no me importa, los re-bautizé jaja) así que no se pueden quejar. Ya se vendrán un par de capítulos en los que querrán matarme a Cruccios :D

¿No es un amor Peeves? jajajaja. ¿Qué creen que les deparará a estos dos al otro día?, sea lo que sea, por lo pronto Blaise se lo cobró con anticipación :P

Lo de los Patronus es algo que hace rato tenía en la cabeza. Como dije hace un tiempo, utilizaría esta fic para darme algunos gustos, y en este caso fue darle un Patronus a Draco... no pude con mi cursilería y romanticismo y el resultado fue la figura de la leona jaja. Lo mismo con Hermione y la nutria, digamos que la forma que toman los Patronus no son súper definidas (Harry confundió el lobo de Tonks con un perro ¿recuerdan?) de modo que mi cabecita pensó ¿porque no podía ser un hurón en vez de una nutria?, simplemente que en su momento lo que menos pensaría Hermione sería en un Hurón, y por lo que le contó a Draco, la nutria tenía una razón de ser para ella.
Y como es mi historia y hago lo que quiero... la nutria de Hemrione en realidad siempre fue un pobre Hurón incomprendido! jajajajaja

Y con todas estas locuras tengo gente que me lee, ¡cuanta generosidad!, no puedo más que agradecérselo: Caroone, Emperatriz, Autumn-Alexx, luzenlaoscuridad, Giss-Cullen, londonHearts010, cxro23

Y a las que no pude responderles:

LiliiPotter: OK, aprendí algo: nunca más se me ocurrirá decir que un capítulo está horrible aunque así lo crea! jajajaja. Me alegra verdaderamente que te haya gustado tanto el capítulo a modo de ser tu favorito, por todo lo que has dicho creo que me costará ahora superarlo! jaja. Respondiéndote: De Pansy ya sabremos más ya en el próximo capítulo, tenle piedad, esta enamorada! jaja. Y sobre Harry/Ginny/Blaise, no tengo más que decirte por el momento, creo que te contesté con el capítulo, ¿no? :P. Feliz de leer un review tan largo, me alegra haberte dado de que hablar! jaja. Un Beso enorrrrrme! y GRACIAS

Flor: Oh, gracias por el halago!, me alegro que te haya gustado el final del chap... siempre me cuesta encontrar la manera donde cerrarlos!. Y en cuanto a Theo, te adelanto que en el próximo capítulo conocerás la personalidad que mi cabecita imaginó para este muchacho! jajaja. Te mando un beso gigante!

Hasta la próxima mis hermosas :D