KARA
La batalla que había tenido hace unas horas con Lillian Luthor, me estaba pasando factura. Aún sentía los efectos de la kryptonita en mi cuerpo. Había sido expuesta a una gran cantidad de kryptonita. Mi cuerpo se sentía débil, mis fuerzas no se podían recuperar, pero debía hacer un esfuerzo más. Debía proteger a esta ciudad. Debía dar todo.
Un golpe por parte de Purity me hizo retroceder pero no cedí. No caí. Con gran esfuerzo, logre esquivar los golpes de Reign. Estaba en desventaja, lo sabía, pero no por mucho tiempo. Sólo necesitaba un poco más de tiempo.
Otro golpe por parte de Reign fue impactado en mi cuerpo, fue suficiente para que yo cayera al suelo soltando un grito. Era evidente que el cansancio y los estragos de la batalla pasada, me tenían mal.
Sentía como el dolor iba careciendo poco a poco, el aire me faltaba, los golpes que recibía de Reign y Purity, me estaban afectando mucho. No podía sola contra ellas, no podía esquivar sus golpes, pero necesitba hacer un poco más de tiempo para que Alex y J'onn llegaran aquí.
Un golpe certero por parte de Reign hace que salga disparada varios metros hasta chocar las puertas de Catco.
—¡Mamá! —Intento enfocar mi vista en sophia pero mi visón no es clara.
—No —digo con algo de esfuerzo mientras logro ponerme de pie—. No.
Sé qué esto es peligroso para Sophi, ella aún no es fuerte, aún no puede combatir contra los Worldkillers.
—No te dejaré sola, mamá. —Ella tiene tantos rasgos de Lena y ahora veo con claridad la determinación de ella. Igual que su madre al querer algo, no se alejara.
Me pongo de pie y me coloco al lado de Sophi, Reign y Purity nos miran con cierto asombro pero con diversión. Las dos solas no podremos hacer mucho. No contra ellas, y lo único que me preocupa es la seguridad de mi hija.
—Está será la última vez que estés de pie y cuando eso pase, voy a reinar. —Escuché la voz robótica de Reign y eso hizo que mi sangre se helara, ¿cómo voy a detenerlas? ¿Cómo voy a proteger a mi familia?
Miro a Sophi, ella se da un paso frente a mí, retando a Reign. No puedo permitir que ella se enfrente a Reign, no puedo dejar que salga lastimada, no puedo permitirme fallar.
—Haré que veas primero como hago sufrir a tu familia. —Fue el turno de Purity, sentí pánico al saber lo que ella quería hacer.
—Primero... tendrás que matarme —hable con seguridad regresando mi mirada hacia ellas.
—Será un gusto.
Y eso fue el comienzo para la batalla. Ahora éramos dos contra dos, Sophi usó su velocidad y dio un golpe a Purity, pensé que atacarla a Reign pero al final cambio de dirección.
Reign se eleva y yo la imitó. Sé que estoy débil pero con la ayuda de mi hija podía recuperar un poco el aliento y concentrarme en una sola, en este caso sería Reign.
En pleno vuelo, doy un golpe a Reign y ella me responde con otro, con más fuerza que el mío, pero a pesar de ello, no me aleje. Sujeto la capa negra de Reign y doy un fuerte tirón de ella para recibirla con un golpe en el estómago. Ella se aleja un poco y desciende hasta el suelo. Ahí la veo toser un poco, puedo ganarle.
El puño de Purity se impacta en mi mejilla derecha y yo soy enviada varios metros de distancia. Ese golpe provocó que mi boca sangrara y que mis fuerzas se fueran.
—¿Estás bien, mamá? —Sophi me ayuda y puedo tomar un fuerte respiro. Reign y Purity se ven enteras, sin ningún daño, no entiendo como es posible.
—Debes alejarte, Sophia —digo sin quitar mis ojos de Reign. Ella no le hará daño a mi familia. Ella ya no causará—. Debes irte y ponerte a salvo.
—Pero...
—¡Ahora! ¡Vete! —le grito con la intención de alejarla y ponerla a salvo pero Sophi es tan testaruda como su madre Lena que no se movió ni un centímetro y antes de poder evitar algo, sentí como mi cuerpo se impactaba contra una pared sacando todo el aire que tenía.
Intentaba levantarme y esquivar cualquier golpe por parte de Reign pero ya no tenía muchas energías. Me dolía el cuerpo para respirar.
Reign me sujeta del cuello y me lanza hacia donde está Purity. ¿Este sería mi fin? Purity me sujeta del cuello y me levanta, no tengo la fuerza sufiencte para mantenerme en pie así que me tengo que sujetar del brazo de Purity. Estaba a merced de ella y a disposición de Reign.
El primer golpe llegó y sentí que algo se rompió dentro de mí. Era la primera vez que experimentaba un dolor así. Mis fuerzas se iban a cada segundo, el aire no llegaba a mí. El segundo golpe llegó con más fuerzas, estaba acabada. La sangre brotaba de mi boca, ya no podía mantenerme en pie por mí misma.
Ya no tengo fuerzas.
—Sam, sé que estas ahí, Julia también sé qué estás ahí.
¿Sam? ¿Qué tiene que ver Sam en esto? ¿Qué es lo que ha dicho Alex? ¿Qué...?
Todo pasó muy rápido y sólo noté cuando el cuerpo de Reign salió disparado varios metros lejos de mí y también el de Purity. Podía ver a mi hija de pie frente a mí y no sólo a ella, también estaban Kal y Mon-El.
Intento incorporarme pero sólo puedo quedar de rodillas, mis fuerzas se fueron por completo, pero aún no puedo procesar lo que Alex dijo, ¿Sam es Reign? ¿Cómo es posible que sea ella? ¿Cómo...?
—Estarás bien —susurra Alex ayudándome a levantarme.
Veo a Reign de pie, como mira hacia nosotros, como su rostro no cambia, como sigue luciendo tan indestructible. ¿Cómo puede ser ella Sam? ¿Cómo fue que pasó? ¿Cómo no me di cuenta antes?
Ella y Purity salen volando del lugar a gran velocidad, Kal y Mon-El van tras ellas pero no creo que las alcancen. Ellas dos son muy poderosas y no podrán alcanzarlas, además su velocidad en el vuelvo es más que la de nosotros, incluso su fuerza es más.
—¿Estarás bien mamá? —Sonrío un poco antes de caer al suelo completamente inconciente.
LENA
—¿Supergirl? —digo su nombre esperando a que ella responda pero no pasó nada. Alex me miro, veía el miedo en sus ojos, veía algo que no estaba dispuesta a aceptar.
—Mamá está viva, puedo escuchar su corazón, es débil pero... ¿Ella estará bien? —Abrace a mi hija intentando encontrar fuerzas en ella. A pesar de que Kara había recibido ayuda, el daño había sido mucho.
—No lo sabemos —respondió Alex con voz rota mientras miraba a Kara a través del cristal.
Había llegado al DEO hace dos horas. Alex se encargó de atender a Kara mientras nosotras esperábamos afuera de la habitación. No sabía que había pasado con Reign y Purity, Clark y Mon-El no pudieron dar con ellas. Estaba dispuesta a usar la kryptonita negra pero tras mencionarle a Clark nuestro plan, me pidió que por el momento no la usara, que la dejara como última opción. Quizá él sepa alguna manera de ayudar a Sam y esa chica Julia.
Sophia se mantenía callada, estaba asustada. Después de saber lo que pasó con su familia en aquella tierra, no dudamos ni un segundo en tenerla con nosotros. Era nuestra hija, y no la dejaríamos sola. Pero ahora, estábamos perdiendo a Kara.
—No quiero perderla también aquí —susurró Sophia en medio de nuestro abrazo.
—No lo harás, cariño. —Le di un beso en su frente deseando que mis palabras fueran del todo ciertas.
Lo cierto es que Kara recibió más daño que la vez pasada, su pulso era débil, y por lo que dijo Alex, ella entró en un estado de vulnerabilidad; ahora Kara es humana y no sabemos si eso le pueda afectar.
No quería perderla, ella era mi familia, mi amiga, mi amor. No quiero perder a la mujer que amo, menos a la madre de nuestra hija. Nuestro regalo. Éramos una familia y merecíamos ser felices como tal.
Sophia no podía perder de nuevo a su mamá.
—Tranquila, Sophi, Kara es fuerte y se recuperará —dijo Alex tomando la mano de Sophi, ella le había tomado mucho cariño, era la tía que la consentida.
Solté el aire queriendo creer en las palabras de Alex, sabía que las decía para hacer sentir mejor a Sophi pero, ¿y si ella se equivocaba? ¿Si Kara...? No, no puedo pensar en eso. Debo ser fuerte por Kara y por nuestra hija.
—Encontraremos la manera de ayudar a Sam, quizá no sea necesario usar la kryptonita negra.
Sabía que Alex sentía algo más que amistad por Sam, y saber que ella era Reign, fue un duro golpe. Lo veía en sus ojos, en sus acciones. Alex no sólo estaba mal por Kara, también lo estaba por Sam.
Horas han pasado y no hay noticias de Kara. El ambiente se siente pesado, triste, extraño. Eliza, la madre de Kara y Alex, ha estado todo este tiempo con Sophia, al parecer la idea de una nieta no le pareció mal y ahora ellas están muy unidas.
Ahora tengo una familia, una familia gracias a Kara, gracias a la mujer que amo y no puedo perderla. Ella ha sido lo mejor que me paso al llegar a National City. Ella con esa linda torpeza, con su linda sonrisa, supo entrar en mí de una manera que no creí posible. Lugo sus palabras de confianza hacia mí, siempre creyó en mí.
—Lena, ¿podemos hablar? —La mirada que me dio Alex hizo que algo dentro de mí se rompiera, quizá mi corazón, mis esperanzas.
Afirmo y la sigo a una habitación, es la de Kara. No había tenido la oportunidad de verla, y ahora que lo hago, mis ojos se llenan de lágrimas. Su rostro aún tenía las marcas de los golpes que recibió, había un corte en su cabeza, al lado izquierdo. Fácil había ocho puntos de sutura. Era sorprendente e inimaginable ver a la chica de acero con puntos de sutura.
—Como sabes, ahora Kara es humana y no sabemos por cuánto tiempo. —Comenzo Alex caminado hacia Kara—. Tuvimos que entubarla para ayudarle a respirar, uno de sus pulmones fue perforado por una costilla, el daño fue grave.
Escucho en silencio a Alex sin querer decir nada, no me siento con la capacidad de poder articular alguna palabra. Ver a Kara en este estado sobre pasa mis límites de pánico y terror.
—Kara está en estado de coma y por su humanidad repentina, no sabemos cuando pueda reaccionar. —Una lágrima baja por mi mejilla al escuchar las últimas palabras de Alex.
—¿La tendrán aquí? —pregunto luchando por mantener la compostura y largarme a llorar como lo estoy queriendo en estos momentos.
—Sí o puede estar en tu laboratorio —me responde Alex mirando a Kara.
—Donde sea el lugar, no me moveré de su lado —sentenció y por fin me acerco a Kara. Suspiro y tomo su mano—. Aquí estaré esperando por ti, Kara.
Habían pasado semanas desde esa última pelea con Reign y Purity, Kara aún no despertaba y tampoco mejoraba en su aspecto. Cada día iba al DEO a visitarla, pero nada había cambiado desde mi última visita.
Ver a Kara así y no poder hacer nada, me tenía mal. Sophi pasaba mucho tiempo al lado de Kara, aunque haya decidido que Sophia iría a clases junto a Ruby, ella no quería moverse del DEO. No quería alejarse de Kara, y lo entendía a la perfección. Yo no quería moverme de aquí, quería estar todo el tiempo aquí, pero tenía que mantener dos compañías importantes, y no sólo eso. Debía soportar los comentarios estúpidos de Edge.
Ese hombre se había vuelto aún más molesto.
En este tiempo no habíamos vuelto a saber nada de Purity ni de Reign. Veía a Sam muy seguido, buscando algún cambio en ella, Alex la mantenía en observación por la petición de Sam, no es que ella supiera es que era Reign y tampoco le podíamos decir así de golpe. Debíamos esperar. Y yo no podía culpar a mi amiga, ella no era consciente de lo que hacía, yo sólo intentaba mantener mi cabeza ocupada, pensar en que ella podría aparecer en cualquier momento y arrebatar la tranquilidad que habíamos conseguido, no me dejaba tranquila. Por esa razón pasaba muchas horas trabajando, y cuando no trabajaba, estaba ocupada con Sophi visitando a Kara.
Mi vida ahora se resumía a eso.
Clark a veces nos visitaba y preguntaba por Kara. La pasaba con Sophi y le enseñaba varias cosas. Alex también le enseñaba a Sophi a entrenar, ya no me negaba a eso.
Aún mantenía mis esperanzas vivas, aún albergaba esperanzas de recuperar a Kara. Aún no estaba todo perdido.
Y hoy es uno de esos días donde intentaba distraerme del ajetreo de la ciudad. Las sirenas sonaban a cada hora, Superman mantenía la seguridad aquí y en Metrópolis. Aunque muchos se preguntaban por Supergirl.
En muchos periódicos dieron a conocer "la muerte" de Supergirl con una foto de ella con la daga clavada en su espalda. Muchos creyeron en ello y Catco no hizo nada para desmentir. Habíamos llegado a ese acuerdo.
—Lamento la interrupción. —Levanto mis ojos hacia Alex, ella se ve agitada.
—¿Qué pasa, Alex? —pregunto levantándome de la silla.
—Supergirl desapareció.
