Que lo disfruten...
Naruto héroe de la guerra civil Devil, creador del Rasengan, clones de sombra y de la magia de runas conocidas como Fuin, tenía un secreto... Esa era que en algún tiempo durante sus aventuras en el mundo humano él había conseguido una mascota...
Nadie sabia de la existencia de dicha mascota, ni siquiera Gabriel su acosadora sabia de dicha mascota, esto era por que esta particular mascota no quería o quien sabe tal vez incluso no podía salir de el pequeño departamento donde Naruto y su mascota vivían durante ese tiempo. ¿Un pez tal vez? Si Naruto tuviera un pez entonces se tendría que quedar en casa en un recipiente que lo contuviera y agua al mismo tiempo, una lagartija entonces, o tal vez una serpiente o cualquier reptil de sangre fría, no es como si uno de estos estuviera muy ansioso de salir a las calles a pasear por ahí... Pero no, la mascota de Naruto no era ninguno de los anteriores...
Un gato.
Si así es Naruto tuvo como mascota un gato. En realidad era una gata ya que era hembra. Una gata de pelo color negro e intensos ojos color amarillo que brillaban en la luz más intensa o en la oscuridad mas tenebrosa.
Naruto encontró a la mascota que llegaría a querer mucho y quien se convertiría en su compañera por varios años que simplemente se quedo recluido en su departamento, solo saliendo ocasionalmente por entretenimiento o comida para el y su querida mascota y compañera, el la encontró una vez en un callejón en una ciudad desconocida de un país al que nadie le interesa saber, el la encontró allí, tirada en dicho callejón, sangre cubría todo su pelaje oscuro y respiraba pesadamente, por supuesto solo un verdadero desalmado no podría sentir lastima, Naruto inmediatamente se acercó a ella para intentar tomarla y tal vez usar sus poderes para sanarla. Pero por alguna extraña razón la gata que se podría considerar que estaba medio muerta le hisso e incluso intento rasguñarlo, Naruto supuso que esto era normal, ya que la gata debería desconfiar de todos al vivir su vida en las calles. Sin importarle los rasguños o los hissos de la gata que parecían decirle que lo mataría si se acercaba, Naruto la tomo en su brazo.
"Vamos, solo quiero ayudarte" dijo en un tono suave mientras y con una sonrisa, sus palabras parecieron tranquilizar a la gata y Naruto la llevo a su departamento, donde cuido de ella hasta que sano por completó. De ahí nació una amistad, los dos hacían todo juntos, veían películas, veían animes, jugaban juegos o al menos la gata lo veía jugar, comían juntos, Naruto la dejaba comer de su comida o la dejaba comer en la mesa, extrañamente ella nunca comía comida que era especialmente hecha para gatos e incluso una gota de sudor corría por la nuca de Naruto ya que la gata lo veía furiosa cuando el le llevaba comida para gatos. Era muy raro no verlos juntos, dormían juntos, se sentaban juntos, por alguna razón la gata siempre trataba de dormir en su pecho, en su estómago o debajo de su brazo, o la gata trataba de estar siempre con el. Naruto por su parte le hablaba... Así es, le hablaba cuando veía una película comentaba algo de esta, cuando jugaba un juego y algo pasaba Naruto le comentaba a la gata que fue lo que hizo mal o que fue lo que hizo bien, la gata siempre le contestaba con un maullido de gato, era casi como si de verdad entendiera su frustración o su alegría.
Un día y sin mas la gata desapareció... Naruto se puso realmente triste de esto, su mejor amiga durante ese tiempo había desaparecido así por que así, Naruto por supuesto intento buscarla por todos lados, fue tan lejos en su búsqueda que incluso pego carteles de ¿me has visto? Por toda la ciudad. Pasado de un tiempo Naruto se dio por vencido, una amable anciana le había comentado que los gatos siempre iban a irse de la casa sea como sea. Con el comentario de la anciana Naruto finalmente se dio por vencido en buscar a su compañera, extrañamente Naruto nunca se había molestado en ponerle nombre o nunca la llamaba por uno.
Pasado de un tiempo Naruto se olvido de ella, no completamente, a Naruto realmente le gustaba desperdiciar su tiempo con ella, ese gato de pelaje negro y brillantes ojos amarillos siempre estaría en su memoria, y Naruto siempre se preguntaría que le habrá pasado y donde podría estar y tal vez como habría muerto.
En ocasiones Naruto veía un gato o mas bien varios gatos color negro por la coronilla de sus ojos, el siempre volteaba rápido pensando que era su amiga, pero ese gato o gatos siempre desaparecían de su vista muy rápido. Por supuesto Naruto no trataba de ir tras ellos, los gatos era comunes por las ciudades.
Aún así Naruto sabia que jamás la olvidaría, incluso el pensaba en conseguir otro gato, por el simple hecho de tratar de tener una amistad como la que el solía tener con su compañera que el no olvidaría.
XXXX
Kuroka Toujou era una habitante del mundo sobrenatural, ella era una Yokai, una nekomatama para ser más precisos, ella era la mayor de dos hijas que habían tenido sus padres, cuando los padres de Kuroka murieron, ella juro que protegería a su hermana, Shirone era la una familia que le quedaba.
Pronto Kuroka llamo la atención de un Devil que estaba interesando en re encarnarla como Devil y parte de su nobleza, Kuroka era una genio cuando se trataba de las artes Yokai, sobretodo era bastante buena al usar Senjutsu. Muy pronto Kuroka cargaba a toda la nobleza de su rey e incluso a su rey en los rating games, Kuroka se estaba ganado un nombre por su misma en el inframundo, ella y su hermana menor estaban bastante felices en el inframundo. Pero todo cambio cuando Kuroka se entero de que sería promovida a un Devil clase alta, claro ella estaba muy feliz por fin tendría una Nobleza para ella misma, Kuroka re encarnaría a su amada hermana como Devil y su reina. Los planes raramente salen como uno quiere claro, el rey de Kuroka no se tomo bien las noticias de la promoción, Kuroka era quien mantenía su nobleza de pie, Kuroka ganaba literalmente todos los Rating Games ella sola. Así que el le ordenó a Kuroka que trajera a su hermana, el la iba obligar a formar parte de su nobleza y también la iba a obligar a hacer algo que hizo que la sangre de Kuroka hirviera. El la obligaría a que le diera niños Nekomatama para que así el tuviera siempre un nekomatama en su nobleza, por supuesto los compañeros de Kuroka se ofrecieron voluntarios para impregnar a Shirone. Kuroka tenía que obedecer a su rey y su trabajo era llevar a su hermana con ellos...
Tal vez si Kuroka hubiera pensado las cosas mejor y se hubiera dado cuenta de que su rey básicamente propuso violar a una menor y que eso como en la sociedad humana estaba prohibido y penado con la muerte, ella hubiera expuesto su caso con la corte del inframundo y ellos se hubieran encargado de todo.
Pero Kuroka hizo lo que cualquier amorosa hermana mayor haría... Lleno su cuerpo de Senjutsu, procedió a poner sus manos en la boca de su rey y luego le arranco la quijada de su cuerpo... El tipo sin quijada aún seguía vivo, hasta que Kuroka aplasto su cabeza con su pie, Kuroka llena de ira por que escucho todo lo que sus excompañeros le harían a los más importante que ella tenía en el mundo (Shirone) los procedió a matar, uno por uno. La "batalla" o mas bien masacre atrajo la atención de guardias y otros... Al ver a Kuroka y lo que había hecho intentaron detenerla o matarla, Kuroka era muy fuerte, pero ni ella podía contra tantos Devils de toda clase contra ella... Así que escapó, con lagrimas en los ojos por que no pudo despedirse de su hermanita.
Kuroka no tenía ni idea a donde salto, solo sabia que era el mundo humano, su kimono negro estaba lleno de sangre que era suya y de otros, su piel estaba pálida por lo mismo, Kuroka sabia que aun no estaba segura. Así que se transformó en un gato color negro de ojos amarillos y simplemente se tendió ahí, en ese callejón. Ella sabia amargamente que moriría y nunca le diría a Shirone lo mucho que la amaba y Kuroka lloro por que no volvería a ver a su hermana menor. Ella no supo cuanto tiempo paso desde allí. Pero Kuroka vio algo o mas bien alguien que hizo que su corazón se le fuera a la garganta y ella podría jurar que latió ahí mismo, Kuroka quería vomitar de lo aterrada que estaba cuando vio esos ojos azules brillar mientras la miraban.
Kuroka había escuchado de el, pero lo creyó como una leyenda, un tipo que los Maou actuales usaban para hacer que tanto Devils de clase baja como re encarnados dieran lo mejor de ellos, casi dos metros de alto, rubio, ojos color azul y tres marcas en cada una de sus mejillas... Sip era exactamente igual a como los libros lo describían que era, además de la aura Devil que tenía en el.
'...Naruto' Kuroka pensó aterrada viendo la leyenda frente a ella. Su respiración se volvió errática cuando vio su sonrisa.
Kuroka no sabia que hacer, enfrentarlo seria imposible en su estado, e incluso si estuviera en la mejores condiciones y con todos lo astros a su favor, Kuroka sabia que no podría ganar ni siquiera escapar de el.
Por supuesto Kuroka sabia quien era y de lo que era capaz, Kuroka incluso trato de recrear algunas de sus técnicas sin éxito alguno. Mentira o no a Kuroka le fascinaba el Rasengan, ella soñaba como si fuera una niña el día que pudiera realmente recrear el Rasengan y usarlo contra sus enemigos, ella soñaba con hacerlo y poner Senjutsu en el y luego le enseñaría a su hermana a hacerlo cuando Kuroka la entrenara para que ella usara Senjutsu también.
"¡Hiiiiii!" Kuroka en su cuerpo de gato aun soltó un chillido desgarrador cuando vio a la pesadilla frente a ella acerca su mano hacia ella, su cuerpo instintivamente trato de luchar, ella lo rasguño, claro no le hizo nada, y Kuroka sintió su pequeño cuerpo ser levantado por su única mano.
Su corazón latía a mil por hora, sentía que en cualquier momento su propio corazón explotaría de su pecho como en la película aliens para salir corriendo, Kuroka no lo culparía si lo hacia.
"Vamos, solo quiero ayudarte"
Kuroka escucho su voz suave, tratando de tranquilizarla. Si Kuroka estuviera en su verdadero cuerpo ella sabia que estuviera llorando en este momento, aunque no estaba segura si de terror por su vida o de terror por que de verdad le creyó que solo quería ayudarla, sea como sea Kuroka dejo de pelear, de todos modos no podría hacer nada para salvar su vida, Kuroka callo dormida en su brazo.
Cuando ella despertó, ya no sentía el incómodo y duro cemento bajo ella, ya no estaba el frío que llegaba a sus huesos, ahora estaba acostada en un cómodo lugar y sobretodo es que estaba caliente, Kuroka odiaba el frío, ella estaba acostumbrada a dormir junto a su hermana toda la noche. Kuroka comenzó a ronronear en placer absoluto, alguien la mano de Naruto la acariciaba desde su cabeza hasta su cola, acariciaba sus orejas, le hacia cosquillas en la base de su cola, además se acercaba a ella y le daba besitos tronados en su nariz... Cosa que hacia a Kuroka soltar risitas de deleite en su mente, su confort extremo se traducía en ronroneos.
"Valla si estabas herida... He escuchado que ustedes los gatos se meten en peleas solo con verse. ¿Si~ ¿te metiste en una pelea? Quien es la gatita mas bonita de todas~ quien es~"
Kuroka ronroneo todavía más al escucharlo, su voz era juguetona y cálida. "Nya~" ella contesto, inmediatamente Kuroka supo que hizo lo correcto cuando vio la sonrisa de un mega watt en su rostro.
Los siguientes días fueron bastante buenos para Kuroka. Comía hasta que los dos estaban a punto de reventar, ambos dormían casi todo el día, Kuroka no estaba contenta hasta que no dormía en su estómago o en su pecho, su respiración que la alzaba y la bajaba la arrullaba y sus latidos de su corazón la hacían sentir segura o se metía bajo su brazo y se hacia rollito ahí. Kuroka veía películas sentada en su regazo o lo veía jugar. También hablaban mucho los dos, Kuroka lo entendía perfectamente, ella también le comentaba sobre las películas o sobre los juegos, aunque de su boca solo salía "nya~" ese Nya era suficiente para el.
Kuroka no tuvo ni idea de cuanto tiempo paso junto a el, no sabe si fueron años, meses o días, pero ella amo cada segundo de ese tiempo. Amaba como la consentía en todo lo que ella quería, amaba su calor, amaba su simpletona personalidad.
Un día Naruto salió, y no regreso durante varios días. Esto le dio tiempo a Kuroka de reflexionar muchas cosas, no solamente de su relación con Naruto, también pensaba en su hermana, ella sabia que Shirone estaría bien, el Maou rojo era demasiado amable como para hacerle nada.
Kuroka decidió que tal vez lo mejor seria ser honesta con Naruto, no solamente por que Kuroka necesitaba hacerle saber quien era ella en realidad, para que su relaciones pudiera continuar, Kuroka quería acercarse a su segunda persona favorita en este mundo, quería devolverle apropiadamente todo ese calor que el le había dado a ella, Kuroka se reía solo pensando en su reacción cuando la viera sentada en un sillón en su verdadera forma y también su corazón se aceleraba y sentía un muy raro pero buen sentimiento recorriendo su cuerpo, tal vez los dos podrían regresar al inframundo juntos, Kuroka podría convertirse en su reina... No le molestaría en lo absoluto que el la dominará...
Pasos se escucharon afuera, el corazón de Kuroka se aceleró con cada paso, ella sabia que era el, su olor era inconfundible.
"Naruto-sama no se cómo agradecerte lo que hiciste... Podría darte un mejor lugar para vivir... Si vienes conmigo a Kyoto."
"¡Nyaaaa!" Kuroka salto como un gato al escuchar la muy femenina voz al otro lado de la puerta.
"Ajajaja.. De verdad no tienes nada que agradecerme, solo hice lo que creía que era lo correcto"
Naruto sonaba avergonzado, Kuroka estaba segura de que se estaba rascado su nuca o su mejilla mientras trataba de mirar hacia otro lado.
"¡Naruto-sama! Este lugar no es para ti, esta lleno de-de.."
Ahora Kuroka se molesto con la mujer que estaba con su hombre, tal vez este departamento no era lujoso y era muy pequeño.. Y tal ves habia la ocasional rata y cucaracha corriendo de aquí para haya, tal vez si, estaba lleno de moo y olía a humedad, pero era el cálido hogar de los dos. Kuroka no iba a dejar que una cualquiera insultara la casa de los dos, así que ella se levanto echa una furia, lista para asaltar verbalmente a la mujer del otro lado.
"Yasaka-chan... De verdad, solo lo hice por que yo quería, no fue nada realmente"
'¡Yasaka!' Claro que Kuroka sabia quien era la líder de toda la facción Yokai, una zorro de nueve colas, ahora Kuroka volvía a tener miedo, si la veía ahí quien sabe en que problemas se metería y en que problemas metería a Naruto, a si que Kuroka salió de la habitación por la ventana, se alejó de ahí lo más rápido posible, no sin antes voltear hacia atrás para ver a Naruto una vez mas, ahí estaba el con las mejillas rojas y rascándose la nuca. Yasaka y otras dos mujeres y dos hombres que eran claramente nekomatama estaban en pocision seiza delante de él con sus cabezas pegadas al suelo y repitiendo gracias continuamente.
Kuroka no tuvo tiempo de pensar en lo extraña de la situación por que estaba increíblemente irritada y sobretodo sumamente triste... Otra vez la obligaron a separarse de una persona importante para ella.
Kuroka decidió que era tiempo de ponerse al día con el mundo sobrenatural, así que después de unirse a cierta facción. Lo primero que hizo Kuroka fue saber de su hermana, mucho para su alivio Shirone se había unido a la nobleza del la hermana pequeña del Maou rojo, Rias Gremory y ahora su nombre era Koneko, koneko se veía contenta junto a Rias y a los demás... Lo siguiente que supo fue lo que sus acciones causaron.
Casi empieza una guerra.
Solo de pensarlo a Kuroka le dan escalofríos, al parecer el parlamento Devil en toda su infinita sabiduría decidieron que los nekomatama era demasiado peligrosos y procedieron a enviar un ejército para eliminarlos... Por supuesto los demás yokais no se iban a quedar mirando mientras una de sus especies eran eliminados... Para fortuna de todos, cuando el ejército Devil llego a donde habitaban los nekomatama, solo encontraron un lugar vacío y sin ninguna alma. Nadie supo como fue que salieron tan rápido... Una raza entera se había movido en menos de un día. El extraño éxodo masivo de los nekomatama fue y siguió siendo un misterio no solo para Kuroka, sino para todas las demás facciones también. Pareciera que todos habían desaparecido en un poff y luego vuelto a aparecer en otro poff en medio de Kyoto.
Después de varios días de investigación constante Kuroka descubrió que fue su hombre quien había salvado a la raza entera con un Fuin de teletrasportacion...
Kuroka quería correr hacia él y abrazarlo con todas sus fuerzas. Al mismo tiempo ella entendió el por que Yasaka y los demás sujetos se postraron en el pequeño departamento donde ambos solían vivir.
Luego de un tiempo Kuroka dejo de oír tanto de Shirone como de Naruto.
Pero un día y sin mas la facción a la que pertenecía o más específicamente el grupo al que pertenecía la envío a la ciudad de Kuoh como exploradora, Kuroka sabia que algo grande iba a comenzar en Kuoh.
Mucha fue su sorpresa cuando vio a su amada hermana siguiendo a el dragón emperador rojo de esta era. Kuroka por supuesto siguió a su hermana, ella se sorprendió todavía más cuando vio a Naruto también caminaba por el mismo parque que Shirone. Una sonrisa se formó en el rostro de Kuroka, parece que el destino quería juntar a la futura familia, su hermana y su hombre en el mismo lugar por pura casualidad.
Kuroka siguió a Naruto como si fuera su sombra.
Lo vio cuando derrotó a Kokabiel y por primera vez Kuroka pudo ver un Rasengan, no cualquier Rasengan si no que vio con sus propios ojos como energía, aire y fuego eran combinados para hacer un mini sol, ella le pediría que le enseñara hacer eso.
También estuvo allí cuando llego a la nobleza y a Shirone a la montañas para que entrenarán y vencieran a ese pájaro mal educado de riser. Kuroka vio con una sonrisa y ojos amorosos como Naruto entrenaba a Shirone en katas de sapo yokais. La escena frente a ella le llevo lagrimas a sus ojos, lo único que mal dijo Kuroka ese día fue que no trajo una cámara para inmortalizar para siempre ese momento.
De alguna manera Kuroka se escabulló y pudo ver a su hermana luchar en el rating game.
Kuroka también estuvo allí cuando Khaos Brigade le declaro la guerra a tres facciones... Lamentablemente Kuroka estaba del lado contrario a Shirone y Naruto...
Kuroka estaba triste por que ella amaba a su hermana menor pero Shirone seguramente la odiaba.
Kuroka estaba triste por que ella amaba a Naruto, pero el no sabia que ella existía.
Kuroka lloraba lagrimas muy amargas por que no podía estar junto a su familia, junto a las dos personas mas importantes de su vida...
XXXX
ojo no quiere decir que lo vaya a retomar otra vez o quien sabe...
Meh,
De todos modos se me ocurrió como introducir a Kuroka al harem.
Como sea.
