Capitulo 10
Comienzos
Después de eso Estoico le había mostrado toda la isla a Hipo y chimuelo, claro, Estoico no pregunto más de su pasado. La caminata había sido callada a excepción de cuando estoico le explicaba y señalaba algunos lugares de la isla. Le había mostrado el pueblo, el mercado, el gran salón, la fragua. Había muchos lugares por recorrer.
El lugar era agradable y la gente… bueno, ya se imaginaran.
Si, estaba seguro. Ese era un buen lugar para comenzar una nueva vida. Claro, sabía que tenía que tener cuidado de no revelar cualquier cosa de su pasado.
Ha veces lo único que deseaba era poder olvidar, pero desafortunadamente eso no era tan fácil.
Pero por suerte tenía a chimuelo a su lado.
Después de acabar el recorrido, ambos se dirigieron a la fragua donde se hallaba Bocón sentado en una silla.
–¡ahhh, por fin llegan! –dijo al darse cuenta de la presencia de hipo, chimuelo y Estoico –y bien ¿Qué te pareció el recorrido? –pregunto curioso mientras le servía algo de tomar a los recién llegados
–Me agrado –contesto, así de simple. Sin ningún detalle. A Bocón no le importo mucho.
–y… ¿ya tienes un lugar donde establecerte? –le pregunto
–emmm… –sinceramente no había pensado en ese detalle –yo… –Bocón rio al ver la mirada del chico que ahora no sabía que decir
–jeje tranquilo, puedes quedarte aquí en la fragua si gustas. Por mi no hay ningún problema –ofreció mientras él también se servía un trago
–gracias, supongo que aceptare tu propuesta
– ¿estás seguro que es un buen lugar? –Cuestiono Estoico a su amigo –podrías quedarte en mi casa. Podrías establecerte en la sala o… ¿Qué dices?
–sinceramente señor, no quiero ser ningún estorbo. Creo que sería preferible si me quedo en la fragua –concluyo
Estoico se quedo mirando al chico. Si eso era lo que quería…
–muy bien, entonces…
Antes de que pudiera continuar, comenzaron a escuchar gritos provenientes de afuera
–¡¿Que es lo que está pasando?! –grito Estoico mientras salía de la fragua seguido de Hipo y Bocón.
Había varias personas corriendo de un lado para el otro. Nadie le había dado ninguna respuesta y Estoico solo podía mirar confundido a las personas que seguían corriendo.
Todo era un gran desastre hasta que alguien grito y aclaro las dudas de Estoico.
–¡DRAGON ¡ –grito un hombre con desesperación.
Los tres miraron hacia un lado.
En medio de todo el lio y el caos había un Hotburple rugiendo amenazadoramente a cualquiera que se le acercara, y antes de que alguien pudiera hablar o hacer cualquier tipo de movimiento, hipo ya estaba en dirección hacia el dragón.
El dragón ya estaba formando una bola de fuego en su boca y estaba a punto de lanzarla hacia una pequeña niña peinada con dos trenzas.
La niña miro con horror como se formaba la bola de fuego en la boca del dragón, apuntando directamente hacia ella.
No podía moverse. Las piernas le temblaban incontrolablemente.
Era el fin.
La bola de fuego se disparo.
Todo había sucedido tan rápido.
Hipo ya había visto lo que se aproximaba. Tomo un escudo y corrió con todas sus fuerzas en dirección a la niña, y justo cuando la bola de fuego disparo, el llego al lado de la niña y la abrazo, cubriéndose a ambos con el escudo evitando un accidente fatal.
La niña abrió con miedo sus ojos.
Podía sentir a alguien abrazándola. Alzo la mirada y vio al joven de ojos verdes de quien todos hablaban. Él la había salvado.
– ¿estás bien? –ella solo asintió. Hipo iba a decir algo más, pero escucho como el dragón volvía a rugir fuertemente. Hipo se dirigió a la niña –ve con tus padres y no te alejes de ellos. ¡Ahora ve! –y con eso la niña salió corriendo.
Hipo miro a todos los hombres que rodeaban al dragón. Todos preparados con sus armas.
–BAJEN SUS ARMAS ¡AHORA! –grito hipo. Todos lo miraron dudosos. Lentamente fueron soltando sus armas en el suelo y se alejaron cautelosamente del dragón
Hipo miro a los hombres. Esta era una buena oportunidad para enseñarles como tratar a los dragones.
Hipo se acerco con precaución, extendiendo su mano hacia él dragón que había calmado sus rugidos al ver que todos habían bajado sus armas, pero aun seguía alerta.
–tranquilo. Nadie te hará daño, solo cálmate –al principio lo miro desconfiado, pero poco a poco se fue calmando.
Todos los vikingos a su alrededor miraron las acciones del chico asombrados incluyendo Bocón que estaba en primera fila mirando el espectáculo fascinado.
Lentamente hipo tomo la mano de Bocón quien se alarmo.
–espera, que… que estás haciendo –pregunto con un leve temblor
–Relájate y confía en mí –le ordeno hipo mientras dirigía la mano de Bocón hacia el hocico del dragón
–déjame decirte que no pienso perder la segunda mano buena que me queda –dijo, aun desconfiando de lo que hipo hacia, pero este solo ignoraba sus comentarios.
Poco a poco, la mano de Bocón se fue acercando más y más al hocico del dragón hasta que lo toco.
Bocón se encogió levemente ante la acción repentina, pero al ver que nada ocurrió y levanto la vista. Era increíble.
Estaba tocando a un dragón.
Todos miraban asombrados
–WOW, esto es… esto es… no sé cómo describirlo. Es… ASOMBROSO –Bocón estaba fascinado al igual que el resto. Claro, haciendo a un lado a Estoico que miraba cada movimiento que hipo realizaba.
Hipo se aclaro la garganta y se dispuso a hablarle a todos los presentes
– ¿lo ven? No hay nada que temer. Si nosotros los atacamos ellos nos atacan. Solo se defienden –dijo refiriéndose a los dragones –solo hay que darles una segunda oportunidad.
Nadie dijo nada. Todos estaban asombrados con la escena enfrente de ellos.
El dragón ya había comenzado a olfatear a Bocón por todos lados e hipo no pudo contener una carcajada
–Creo que le agradas –comento con una enorme sonrisa
–ja, eso supongo –Bocón se quedo mirando al dragón –Esto es increíble. Eres un chico muy interesante –dijo mientras ahora miraba a hipo de manera curiosa
–deberías darle un nombre, ¿no crees? –dijo evitando la observación de Bocón
–tienes razón. Creo que le pondré… –pensó, mientras se rascaba la barbilla –que podrá ser… lo tengo, le pondré gruñón –dijo mientras le rascaba la cabeza cariñosamente al dragón y luego paro rápidamente para observar a hipo –no les molesta ¿verdad?
–no, claro que no. De hecho les encanta –Bocón sonrió y volvió a rascar al dragón
–bien, todos vuelvan a sus actividades –ordeno Estoico.
Todos siguieron haciendo lo que habían hecho antes y en eso un hombre se acerco a hipo
–emmm… disculpa… Hola –saludo el hombre
–hola ¿hay algo en que pueda ayudarle? –pregunto hipo un tanto confundido
–oh no, yo solo quería agradecerte –hipo lo miro confundido y el hombre continuo –por salvar a mi pequeña –dijo señalando a la niña de cabello trenzado que se ocultaba atrás de la pierna de su padre
–descuide. No hay problema –hipo se agacho a la altura de la niña y la saludo –hola. ¿Cómo te llamas?
–Emily –contento la pequeña un poco penosa
–Emily. Es un lindo nombre –dijo hipo causando una sonrisa en la pequeña niña
–gracias, y gracias por salvarme –dijo dándole un gran abrazo a hipo. Al principio no reacciono, pero luego le devolvió el abrazo.
–De nada –y con eso se despidió de la niña que se fue con su padre.
Estoico se quedo mirando a Hipo con ojos curiosos.
Había algo extraño, y a la vez sumamente familiar en ese chico, pero no alcanzaba a identificar que era.
Aquí les dejo el capitulo 10, díganme lo que opinan.
no desesperen. pronto aclarare porque a Estoico le resulta muy familiar hipo, pero no, hipo no es hijo de Estoico y descuiden, pronto saldrá Alvin de nuevo.
