Disclaimer: Obviamente, los personajes no son míos, son de Meyer. La trama es completamente mía! =)
Summary: Edward deja a Bella y ésta queda destrozada. Luego de un año está de vuelta ¿Por que hay una integrante más en los Cullen? ¿Por qué Edward la lleva de la mano?
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"Hola linda. Cómo hoy salimos temprano de la universidad quería saber si te gustaría ir a tomar un café conmigo… espero tu respuesta. Alex."
Ok, eso no lo esperaba.
Ya que no tenía nada mejor que hacer, acepté gustosa
"Me encantaría. ¿Dónde nos juntamos? Bella"
Al minuto respondió.
"Si quieres paso por ti, dame tu dirección."
Luego de enviarle mi dirección, llamé histérica Alice para que me ayudara con la ropa
—¡Hola! —contestó mi cantarina amiga
—¡Alice voy a salir con Alex! —exclamé —No sé que diablos ponerme
—Bella ¡cálmate! —esperó —En la mañana elegiste un muy lindo conjunto, ¿por qué no podrías hacer lo mismo ahora?
—¡No puedo! La ropa no venía con un manual de "cuando salgas con Alex ponte esto" "cuando haga frío haz esto" —exclamé enojada —. Simplemente es demasiado para mí
Alice rió ante mi comentario.
—Es fácil —dijo con aires de grandeza —. Está bien. ¿Recuerdas el vestido gris que compraste? —esperó que respondiera —Bien, ponte ese con medias, las bailarinas rojas y un chaquetón. Ya me lo estoy imaginando, te verás preciosa —chilló
Vestido gris, bailarinas rojas, chaquetón. ¡Lo tengo!
—Perfecto, gracias Alice. Te debo una. En realidad muchas —me retracté —, agrega ésta a la lista
—No te preocupes, sabes que me encanta vestirte, aunque sea por teléfono. ¡Pásalo bien! Me debes una conversación
—Apenas llegue te llamo, ¡te quiero!
—Yo también
Tenía casi quince minutos para arreglarme, el reloj corría en contra esta vez.
Cogí todo lo que me dijo Alice y me cambié de ropa velozmente, peiné mi pelo con un cintillo y cepillé mis dientes.
Me maquillé suavemente y una vez lista, me miré al espejo. Creo que me veía bien, o algo así.
Conforme salí del baño, cogí un bolso y me puse el chaquetón.
Casi programado mi celular se encontraba sonando a causa de Alex.
—Hola, estoy abajo —dijo
—Voy —corté rápido.
El ascensor parecía más rápido de lo normal y mis pies caminaban casi atraídos hacia la salida del edificio.
Afuera se encontraba Alex apoyado en un hermoso Supra de color negro.
Cuando me vio saludó con la mano desde afuera, y ahí estaba su hermosa sonrisa otra vez.
—Hola —lo saludé con un beso en la mejilla una vez que estaba con él
—Hola, te ves preciosa
—Gracias —me sonrojé
—¿Vamos? —preguntó abriéndome la puerta del copiloto
Asentí y me subí al auto, hacía mucho frío afuera pero adentro había calefacción, que agradable.
Durante el camino conversamos sobre cualquier cosa hasta que estacionó afuera de una muy linda cafetería.
Entramos y nos ubicamos en la primera mesa vacía que vimos.
Una amable camarera se acercó a pedir la orden.
Ambos pedimos capuchinos, yo un muffin de arándano y él un sándwich, la camarera se alejó y retomamos la conversación.
—¿Y como vas con la universidad? ¿Ya te has adaptado?
—La verdad sí, ya me estoy acostumbrando. En general bien, trato de hacerme el ritmo. Hoy dejé casi todo listo, sólo me faltó un trabajo que debo terminar con Rose, pero nada más, pensé que sería peor —admití
—Si, pero aún está comenzando —rió —. Lo difícil es mantenerse, de todas formas no es nada del otro mundo, el primer año es el más complicado, lo demás es fácil
—Eso me han dicho
—¿Y ya sabes que ramos tomarás cuándo nos cambien de facultad terminando éste semestre?
—¿Qué? —pregunté confundida —¿Cómo a que qué ramos tomaré? ¿No me quedo aquí? –fruncí el ceño
Alex frunció el seño de vuelta y comenzó a reír. Su risa era totalmente natural y se producían adorables margaritas cada vez que lo hacía, era bastante guapo.
—No Bella, ¿no lo sabías? —dijo como si fuera obvio —. Dónde estamos ahora es la casa central, dónde hacen las nivelaciones y te dan tiempo de ver que ramos te gustan y no, luego hay una facultad para cada rama; humanista, científica, matemática y artística —me explicó
—Oh —dije sorprendida —. No tenía la menor idea… Entonces, ¿quedaré separada de mis amigos? —pregunté triste
En eso llegó la camarera con lo que habíamos pedido.
—Me temo que si, probablemente seguirás con los que estudian carreras humanistas, cómo Jasper, Rose, Emmett y yo —dijo mientras bebía un poco de café
—Al menos no estaré sola
—Seré una buena compañía Bella, lo juro —sonrió
—Eso espero —le dije en modo de broma —. Ahora déjame ver si entendí, Alice se irá a la facultad artística y Hailey a la matemática junto a Ángela
—Exacto. No será tan terrible, no están tan lejos las facultades entre sí
—Me alegra saberlo
Ambos terminamos de beber nuestros cafés y de comer lo que habíamos pedido. Nos fuimos al área de fumadores y comenzamos a fumar.
Nos quedamos conversando bastante tiempo y riendo de varias cosas. Me contó algunas historias sobre la universidad y un poco de su vida, así iba enterándome un poco más de él.
La salida terminó una hora después.
Alex dijo que el pagaría, traté de oponerme pero no saqué nada, él terminó pagando. Le hice prometer que la próxima salida correría por mi cuenta.
Me di cuenta de que estaba lloviendo torrencialmente afuera así que me abrigué lo más que pude y nos subimos corriendo al auto, literalmente.
Había un tráfico horrible ya que al parecer toda la gente había decidido salir a esa hora.
Cuándo llegamos a mi casa ya había dejado de llover un poco.
—Bueno… gracias Alex, por todo. Lo pasé muy bien
—De nada Bella, yo también lo pasé increíble. Ya verás como las cosas irán sucediendo de a poco —y ahí estaba su sonrisa otra vez.
De un momento a otro el mundo alrededor se paró y sólo nos encontrábamos nosotros dos.
Alex se acercaba poco a poco a mi cara, entre la duda de acercarse más o no.
Estaba nerviosa, casi aturdida. Mi respiración era agitada e irregular.
Sus manos fueron directamente hacia mi cuello acercando mi rostro al suyo. Sus labios se posaron sobre los míos con extrema suavidad, deleitándome con cada roce.
Fue un beso lardo, cálido y tierno.
Seguimos besándonos hasta que sentimos la necesidad de respirar, volviendo a la infeliz realidad. Nos quedamos mirándonos unos segundos y me alejé automáticamente, sonrojándome
—Te ves adorable cuando te sonrojas —me dijo mientras acariciaba mi mejilla
—Gracias por la salida, de verdad
—Lo mismo digo. Nos vemos mañana Bella
Le di un suave beso en la mejilla y me bajé del auto, congelándome al instante por el frío que hacía afuera.
Una vez adentro del edificio le hice señas con mi mano, despidiéndome.
Entré a mi departamento con una sonrisa estúpida plantada en mi cara, aún me sentía volando. Había sido un buen beso, creo. O al menos lo había disfrutado, y eso era lo importante.
Hacía tanto frío que prendí una estufa de inmediato, había comenzado a llover de nuevo.
Según el informe del tiempo llovería toda la noche torrencialmente.
Genial, con lo que me gusta la lluvia, pensé.
Me tendí en mi cama y llamé a Alice para contarle lo que había pasado si no quería tener problemas mañana. El celular dio un pitazo y contestó al instante.
—Cuéntamelo todo — exigió
Su impaciencia solo me provocó una risita histérica.
—Um… fuimos a un café y conversamos bastante, lo pase muy bien.
—Y… —dijo esperando algo más.
—Y… nos besamos —solté rápidamente.
—¡AH! —chilló histérica —Lo sabía. Puedo apostar a que estás roja en este mismo momento.
Claro que lo estaba, cómo si no fuera obvio.
—¿Y que tal besa? —me preguntó.
—Huh, no lo sé. Bien —respondí a su estúpida pregunta.
—Pero en comparación con el idiota de mi hermano, ¿Qué tal?
—¡Alice! —la paré —No me preguntes estupideces por favor. No me acuerdo como besa tu hermano.
—Si claro —dijo riendo —… Está bien Bella, no insistiré.
—¿Estás sola? —pregunté de repente.
—Si ¿por?
—Tú también me debes una conversación.
—¿En serio?
—Si. ¿Me vas a decir o no por qué se fue Tanya?
—Ew no digas su nombre, me produce náuseas —imitó voz de asco —. Está bien, te contaré. Aunque creí que no estabas interesada.
—No lo estoy, es solo que… quiero saber y punto.
—Si claro Bella, cómo quieras —dijo riendo —. Bueno, yo no estaba ahí en el momento, pero por lo que me contó Emmett, ella estaba quejándose de algo y provocando pelea con Edward, él estalló y terminó con ella diciéndole que su relación no daba para más, que él no estaba enamorado y que tenía que centrarse en sus estudios….
—Creo haber oído eso antes —confesé.
—No seas estúpida —me retó Alice —. Bueno, entonces ella comenzó a gritar como loca diciéndole que era un poco hombre y que no le podía hacer esto. Cuando llegué yo comenzó a gritarme que yo le había metido cosas en la cabeza a mi hermano y que todo era mi culpa porque yo era tu amiga, luego empezó a pasearse como una loca desquiciada por la casa tirando cosas, sacó su ropa hizo su maleta y se fue endemoniada. Fin de la historia —respiró fuerte después de su rápido resumen.
—Que enferma. Como si yo tuviera algo que ver. ¿Y no han sabido más de ella? —pregunté mientras me ponía el pijama.
—No, o sea ha llamado a Edward como psicópata, pero él no le contesta y le envió un mail para que dejara de molestar. Por lo que entendí, ya salió del país.
—Que bien —admití —. Ya, me acostaré, se hace tarde y tengo un poco de sueño —bostecé.
—Si, yo también —dijo bostezando de vuelta —. Me alegra que me hayas llamado para informarme, nos vemos mañana, te quiero.
—Yo también.
Ordené mis cosas para mañana y me metí en la cama, hacía demasiado frío.
Prendí las noticias de nuevo, parece que la cosa iba empeorando, anunciaban tormentas eléctricas y temporal para ésta noche. Fantástico.
No hice más que apagar la televisión y escuché un estruendoso rayo. Sonó horrible, y con lo miedosa que era, no conseguiría dormir ésta noche.
Me encontraba sola en mi departamento y detestaba la lluvia, los rayos, los ruidos… todas esas cosas.
Otro horrible sonido y una luz cegadora impactaron desde la ventana. Me puse boca abajo y con la almohada sobre mi cabeza, traté de quedarme dormida. Pero claro, fue imposible.
Seguí moviéndome de un lado para otro tratando de no pensar en la tormenta, pero me era casi insoportable.
Fui a la cocina y busqué entre mis remedios una pastilla para dormir, era la única manera de poder conciliar el sueño, bebí un vaso de agua y volví a mi pieza.
La luz de mi celular estaba encendida e indicaba un mensaje de texto, me emocioné ilusamente pensando que podría ser Alex, pero no.
Todo lo contrario.
"Se cuánto te asustan las tormentas, pero no te preocupes, ya pasará. Espero que puedas dormir bien. Edward"
¿Qué mierda?
No sabía si tirar el teléfono por la ventana para que le cayera un rayo o ponerme a llorar como estúpida.
¿Por qué hacía esto?
Lágrimas llenas de frustración se posaron en mis ojos, pero no alcanzaron a salir.
Apagué el teléfono y me acosté, tapándome completa con las frazadas.
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Ok, sorpréndanse porque actualicé muy rápido xD! jajaja. Espero que les haya gustado el cap, es la continuación del otro, no podía dejarlas mucho tiempo sin la cita de Alex y Bella.
Por favor dejense la molestia de dejar opinión, para mejorar tal vez (?)
Gracias a todas las que leen la historia, la agregan a favorito y me dicen lo mucho que les gusta, no saben lo bien que se siente =)
Actualizaré la ropa en polyvore! para que entren a mi perfil.
Besos y abrazooos!
G.
"She lives in a fairy tale, somewhere too far for us to find"
