Capítulo XII
Un par de días más tarde Harry se ocupaba en ordenar su oficina mientras Draco miraba una película en la habitación de al lado. De alguna manera se las había arreglado para conseguir una televisió y un DVD modificados que pudieran trabajar con magia, haciendo mucho más fácil entretener a Draco cuando él estaba ocupado.
-¡Petrificaron al enano! -escuchó que decía una voz infantil desde atrás mientras abría una caja sobre su escritorio.
Al darse la vuelta se encontró con Malfoy parado frente a la puerta que daba al salón de DCAO con una cara como si acabara de ver a Peeves huir después de lanzarle tizas a Snape por la espalda dejándolo en el pasillo como único sospechoso.
-¿Qué?
-Petrificaron al enano. -repitió Malfoy, pero viendo que Harry estaba tan confundido con antes, añadió.- ¡El enano sangre sucia que sigue a Potter a todos lados! Creí que ya habíamos aclarado ese punto en conversaciones anteriores.
-¿Te refieres a Colin Creevey?
-¿Qué otro enano sangre sucia conoces? Enserio Potter...
-¿Podrías dejar de llamarlo así? -Lo interrumpió Harry comenzando a molestarse.- En realidad, preferiría que lo llamaras solo por su nombre.
Malfoy sin embargo lo ignoró y continuó como sin nada.
-Lo petrificaron antier después del partido de Quidditch.
-¿Y?
Pero en lugar de responder Malfoy volteo a mirar el piso mientras hacía círculos con el pie derecho. Harry suspiró, algo que hacía muy seguido desde que Malfoy había comenzado a visitarlo.
-No me digas que has estado pensando todo este tiempo en que de alguna forma es culpa tuya.
- Es que... yo le dije que fuera a verte en la noche para meterlo en problemas... Además, de que dije como un millón de veces que quería que lo petrificaran por que no dejaba de seguir a Potter...
-¿Eres el heredero de Slytherin?
Malfoy lo miró como tratando de averiguar si estaba bromeando, pero aún así contestó.
-No. Mi padre me lo hubiera dicho hace años si así fuera.
-Entonces, solo por que Collin te hizo caso no significa que sea tu culpa. No es como si lo hubieras hecho a propósito para lastimarlo.
-¿Y que parte de meterlo en problemas es lo que no entendiste? -Protestó Malfoy automáticamente.- ¿O también olvidaste la vez que llamé sangre sucia a Granger? Por supuesto que puedo lastimar a alguien cuando quiero.
-¿Así? ¿Y eso es lo peor que tienes?
Malfoy se quedó en silencio unos minutos mientras pensaba...
-Bueno, traté de meter en problemas a Potter dos veces para que lo expulsaran. Aunque ninguna funcionó y terminé en detención en la segunda. De verdad, que clase de escuela envia a unos niños al Bosque Prohibido a media noche. Si mi padre se enterara...
Harry estaba a punto de reirse al recordar ambos sucesos. Es más, estaba casi tentado a darle las gracias a Malfoy por lo que había descubierto aquellas dos noches. Por otro lado, Malfoy definitivamente era un niño.
-...Y una vez le lancé el maleficio de las piernas unidas a Longbottom sólo por diversión. ¿Puedes creer que no sabía como quitarlo? Hasta un niño pequeño habría podido hacerlo.
-Muy bien Señor Malvado, por que no me ayudas a arreglar la oficina en lugar de estar pensando tonterías.
Malfoy se quedó quieto por un segundo antes de responder, un tanto sorprendido por la reacción de Harry. Había pensado que iba a regañarlo en lugar de casi reirse y pedirle que le ayudara a acomodar las cosas. Luego, asintió ya que no tenía nada mejor que hacer y todavía no tenía ganas de volver.
-¿Qué es esto? -Preguntó diez minutos más tarde mientras sacaba de una caja lo que parecía ser un pedazo de cuerda de color carne.
Harry dejó de acomodar los libros en el estante y volteó a ver al niño.
-Una oreja extensible.
-¿Y que hace?
-Sirve para escuchar conversaciones a distancia. Hay de varios largos según lo que necesites.
Malfoy asintió y la devolvió a la caja.
-¿Y esto? -Ahora sostenía en la mano lo que parecía ser un trompo de cristal.
-Un chivatoscopio. Comienza a girar si hay alguien cerca que no sea de confianza. La buena noticia es que está completamente quieto así que parece que no tengo que preocuparme de tí. -Bromeó Harry sin decirle al niño que en realidad estaba desactivado.
Malfoy por su parte hizo cara de puchero y se volteó a dejar el chivatoscopio de regreso en la caja.
-¿Y esto? -Ahora tenía un frasco de cristal con un polvo negro.
-Polvo peruano de obscuridad instantanea. Hace que todo se vuelva obscuro, incluso si usas un hechizo para tratar de iluminarte.
-¿Y para que quieres algo que no te deja ver nada?
-Bueno, hay casos. -respondió Harry que no tenía la intención de explicarle sus posibles usos.
-Ok... -respondió Malfoy no muy convencido, pero regresando el frasco a la caja, probablemente para buscar alguna otra cosa por la cual preguntar.
Otros diez minutos y un desfile de objetos más tarde, Harry decidió que era tiempo de usar la magia y con un pase de su varita hizo que las cosas salieran de las cajas y se acomodaran en sus lugares frente a la asombrada mirada de Malfoy.
-Quiero ver que mi padre haga algo como eso.
Harry sacudió la cabeza sonriendo y fue a sentarse detrás de su escritorio en donde había una pequeña pila de pergaminos.
-¿Entonces que es lo que pasó? Ha pasado demasiado tiempo como para que solo hayas venido por lo de Colin.
-Crabbe y Goyle se pelearon. Algo estúpido sobre sus equipos favoritos de Quidditch, pero no quiero estar en medio.
Harry levantó una ceja en señal de sorpresa, pero no dijo nada. Después de conocer a Ron y su familia por tanto tiempo sabía lo malo que podía ser meterse en medio de una pelea de dos fanáticos de Quidditch.
-Bueno, yo voy a terminar algo de papeleo así que por que no vas a ver una película con Draco.
-¿Película?
-Sí, es una cosa muggle, como una obra de teatro, pero ya esta grabada y puedes repetirla todas las veces que quieras.
-No gracias. -Respondió Malfoy con desdeño.
-Entonces puedes volver a tu tiempo o sentarte a verme trabajar en silencio.
Malfoy miro la pila de pergaminos mientras consideraba sus opciones. Luego, se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la puerta que había aparecido junto al librero. Después de todo, la película no podía ser tan mala si a su yo adulto le gustaba.
Cinco minutos más tarde Malfoy había sido completamente hipnotizado por la acción, las explosiones y las naves voladoras.
Harry sonrió y sacudió la cabeza al verlo. Aquello explicaba tantas cosas.
-o-O-o-
-Así que, ¿por qué les dijiste a McGonagal y a Neville? -preguntó Harry algún tiempo después mientras tomaba un descanso.
Malfoy volteó a verlo y contestó como sin nada:
-Pensé que necesitarías ayuda para ocultarlo si vas a trabajar en Hogwarts. Digo, McGonagal es la directora así que es como si fuera Dumbledore.
-¿Y Neville?
-Ambos sabemos que es demasiado bueno para aprovecharse de la información, y estaba ahí.
-¿Y cómo sabes que no es un mago oscuro en secreto esperando el momento perfecto para atacar?
-¡Potter, es casi un Hufflepuff! No mataría ni a una mosca. -Respondió Malfoy antes de darse la vuelta y seguir viendo la película.
Harry no pudo evitar voltear a ver a Malfoy y preguntarse que tanto habría cambiado su opinión sobre Neville desde entonces. Por otra parte, Malfoy tenía razón, no había forma de que Neville pudiera usar la información para lastimar a alguien.
-¿Y cómo supiste que había aceptado el trabajo?
-Le pregunté a McGonagal mientras caminábamos. -respondió el niño encogiéndose de hombros y sin dejar de mirar la pantalla.- Por cierto -dijo dándose la vuelta.- ¿en qué trabajabas antes de venir a Hogwarts?
-Consultoría para el ministerio.
-Me refiero a antes de eso. A cuando usabas todo lo de la caja.
-Era auror.
-¡Genial! Aunque mi padre dice que son unos idiotas y no saben hacer bien su trabajo. No es que tú seas un idiota, -añadió en un breve momento de iluminación al darse cuenta de lo que había dicho.- no ahora obviamente, por que en mi tiempo si lo eres, pero...
Harry no pudo evitar preguntarse si devía decirle sobre Neville, pero bueno, por que arruinar la sorpresa.
-¿Y tú que quieres ser cuando seas grande? -Preguntó cuando Malfoy parecía haberse confudido tanto a si mismo que estaba completamente rojo y tenía el ceño fruncido como si tratara de averiguar en donde había ido mal.
-¿Eh?
-Preguntaba que es lo que quieres ser de grande.
-¡Buscador profesional!
-¿Y tienes algún equipo en mente?
-No realmente. -Respondió Malfoy inclinando la cabeza.- Cualquier equipo esta bien mientras pueda jugar. Además, Crabbe y Goyle dijeron que serían mis fanáticos número no importa en que equipo esté. Y si eso no funciona tal vez algo con pociones, aunque ser auror no suena tan mal. Tal vez debería ponerlo como tercera opción en caso de que lo demás no funcione.
Se escuchó el sonido de una explosión y Malfoy volvió de inmediato a mirar el televisor para ver que estaba pasando, mientras detrás Harry sonreía con tristeza.
-o-O-o-
-Y él dijo: "No, yo soy tu padre." -Escuchó que decía Malfoy mientras él terminaba de llenar el otro pergamino.- ¿Puedes creerlo? Es casi como si Snape decidiera adoptar a Potter de repente. -Sí, Malfoy definitivamente se había emocionado con la película.- ¿Tienes la que sigue?
-Para una cosa muggle, de verdad terminó gustándote, ¿no es cierto?
Malfoy se congeló por un momento, probablemente sorprendido por la revelación, pero entonces se encogió de hombros y siguió hablando:
-Bueno, no es como si mi padre estuviera aquí para quejarse. Además, tampoco es que vaya a ir a buscar a Granger para pedirle la siguiente película. Entonces, ¿tienes la que sigue?
-Sí, pero no me digas que todavía quieres verla. Casi es hora de cenar, ¿sabías?
-No, solo quiero pedirtela prestada para verla con el resto de los chicos en mi dormitorio. Por supuesto que la quiero ver ahora, Potter. ¿Por qué otra razón te la pediría?
-Siempre puedes verla otro día.
-No gracias, mejor ahora cuando puedo verla. ¿Qué tal si algo pasa y nunca puedo volver para verla?
Considerando la cantidad de veces que lo había visto en la última semana, Harry dudaba seriamente que algo así fuera a pasar, pero en fin... No es como si pudiera ponerse peor de lo que ya estaba, pensó para si al recordar la cantidad de libros y películas de Star Wars que Draco tenía.
-Muy bien. -Dijo al mismo tiempo que se levantaba de la silla.
Al entrar al otro cuarto, sin embargo, se encontró con que la película ya estaba puesta y Draco estaba a punto de quedarse dormido en la cama.
Qué extraño, pensó Harry mientras tapaba a Draco con la sábana. Había Draco puesto la película por que se suponía que Malfoy debía verla, o simplemente había querido verla también y solo había sido una coincidencia que Malfoy estuviera ahí.
Terminó de acomodar la sábana y suspiró. No muy lejos de ahí Malfoy miraba la película desde la orilla de la cama, completamente perdido en la película.
Y aquí termina el siguiente capítulo. Espero les haya gustado y gracias de nuevo por su paciencia.
He estado editando algunos capítulos, nada grande en realidad, pero si una que otra corrección por aquí y por allá. El cambio más grande fue en el primero, que actualicé la semana pasada ya que no terminaba de convencerme (y olvide avisarlo), pero sigue siendo básicamente lo mismo, solamente cambió un poco la narrativa.
Es todo por el momento. Nos leemos en la próxima.
