YO NO SOY TU UNICA OBEJA



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Josephine…

Seguramente Bella sabrá que si no estoy aquí es porque me adelanta, o al menos eso creo.

Caminamos hacia la derecha y luego hacia la izquierda, este instituto estaba un poco revuelto pero al menos tenía un ambiente amigable y cálido que era lo que hacía que la alegría diera flote en este pequeño pueblo.

Nuestro camino hacia gimnasia fue algo silencioso, pero en ese transcurso pude ver a dos chicas que me enviaron miradas envenenadas o asesinas no se cual de las dos podía ser peor pero sí que sabían mirar de una manera horrible, de todas maneras intente no prestarles mucha atención y ponerme a mirar al frente.

-oye no te ofendas pero te pareces tanto a una amiga mía que podrías pasar por ser casi si hermana gemela –me dijo mirándome fijamente pero todavía caminando, yo sabía exactamente a la persona que se refería.

-te refieres a Bella swan ¿Verdad? –le pregunta casi sabiendo su respuesta.

-exacto –contesto con satisfacción.

-si me han dicho que nos parecemos un poco–le respondí.

-un poco, uff pero si son casi idénticas, caso aunque tu….bueno tu, mírate…eres….sexy –lo ultimo me lo dijo algo nervioso y pude ver como sus mejillas se ponían rojas por sus palabras.

-¿Sexy? Acaso Mike me está lanzando halagos –le dije con una risita.

-bueno, no digo si…pero tú sabes, tienes… –sus palabras eran entre cortadas y se había detenido para mirarme fijamente cuando digo "tú sabes, tienes" empezó a mover sus manos como haciendo una escultura de una mujer empezando por la cintura pero esa silueta era invisible simplemente hacia las facciones estructurales de lo que sería mi cintura y mi pecho en el aire.

-en serio –le dije aguantándome la risa.

-¿No estás ofendida verdad? –me pregunto poniendo sus manos en mis hombros y poniendo una expresión rara en su cara realmente no pude descifrar esa expresión, pero fue lo que falto para que me explotara la risa, empecé a reírme tan fuerte que no alcanzaba aire.

-creo que no estás ofendida –dije Mike riéndose conmigo.

-¿ofendida? Estoy lejos de estar ofendida, jaja aunque tu forma de hablar es realmente graciosa, en serio Mike eres muy gracioso, pero por favor no hagas mi cintura frente a Edward. –le dije como en una especie de favor.

-¿Edward? No me digas que Edward se enojaría –me dijo otra vez con esa risa tan cautivadora suya.

Pero lo que él no sabía era que si Edward se enteraba que estaba haciendo un amigo nuevo y si este amigo nuevo llegaba a insinuárseme, Edward posiblemente lo asesinaría a sangre fría y escondería el cuerpo y la evidencia en el medio del bosque.

Eso si era algo de lo que verdaderamente no quería ver.

-enojarse seria poco –le susurre.

Mike estallo de risa con ese comentario.

-vamos hablamos de Edward Cullen, solo se pone celoso cuando estoy junto a Bella –me dijo orgulloso de sus palabras como de sus actos.

Esas palabras sí que me dolieron, Edward solo se pone celoso cuando estoy junto a Bella. Claro Edward se enojaría si hasta una mujer se le insinúa a su amada, fue una bala directamente a mi corazón, sus palabras sonaban muy seguras de sí mismas, pero claro Edward tenía todo el derecho de ponerse celoso si una persona se acercaba a su novia, yo ya no era nada suyo más que una nueva hermana adoptiva que regreso del internado de parís, eso era todo lo que podía ser para Edward yo misma quise que fuera así y ahora no puedo cambiar las cosas, el simple hecho de que yo me aleje de el por 5 años, no puedo venir y reclamar algo que ya no me pertenece, sería demasiado egoísta de mi parte quitarle esa felicidad que Bella le da a Edward…ahora yo, debo encontrar mi propia felicidad.

-si tienes razón –le dije con una sonrisa falsa e hipócrita.

-No eres como los otros Cullen –me afirmo él con una sonrisa.

-¿De qué hablas? –le pregunte con curiosidad.

-bueno es que los demás son algo raros, no es que diga que son algo así como locos, pero son raros, tu eres mas simpática. Los demás muy apenas nos dirigen la mirada, es como si fuéramos poca cosa para ellos –dijo Mike medio ofendido.

-no es que sean poca cosa Mike. Mis hermanos son algo tímidos, claro como no me tenían a mí para sacarlos de quicio estaban tranquilos, pero créeme ahora que regrese….las cosas van a cambiar –dije en forma decidida, porque cuando decía que las cosas cambiarían seria porque todo cambiaria, odiaba en lo que mi familia se había convertido, era tan calmado y sin vida, necesitaban diversión, risas, alegría….y para eso necesitaría de mucha ayuda.

-Mm esa cara que pones, jaja en que estas pensando –me dijo con un ademan de curiosidad.

-nada que no valga la pena hacer –le dije con una sonrisa de satisfacción.

Entonces en este precioso momento en que nuestra conversación era tan extensa Bella apareció corriendo atrás de mi espalda.

-¡Jo!.... ¿Mike? –me dijo poniendo su mano en mi hombro.

-eh Bella –le saludo Mike agitando su mano.

-Te fuiste. Estuve buscándote –me reprocho Bella, entonces creo si se enojo.

-lo siento, solo que un chico me estaba molestando y entonces apareció Mike y me ayudo un poco –dije sonriendo con gratitud.

-para eso estoy –me dijo Mike poniendo su mano y con dos dedos pegados en su frente como si fuera un militar.

-entiendo, bueno como sea. Vamos a gimnasia o tendremos retardo –nos dijo Bella empezando a caminar frente a nosotros.

-es un poco gruñona pero ya te acostumbraras –me dijo Mike con una sonrisa.

Yo me sonreí junto a él y los tres nos dirigimos a aquel enorme gimnasio.

Yo y Bella nos fuimos a cambiar lo más rápido posible porque la profesora ya estaba al frente dando unas cuantas ordenes, yo como siempre intente ser la mejor mentirosa posible ante la profesora Buddz, nada femenina la verdad parecía más un hombre que una mujer, casi podría estar segura que si se quitara esos pans que llevaba puestos seguramente sus piernas estarían más velludas que las de un hombre….está bien creo que aquí acabo mi gran imaginación de la profesora Buddz, mejor dejo de imaginarla o vomitare.

Mientras yo y Bella nos cambiábamos pude escuchar un pitido, era un teléfono exactamente el móvil de Bella.

Me voltee instantáneamente hacia ella y pude ver como sacaba el móvil de su bolsillo y cuando miro la pantalla puso una cara de sorpresa y podría decir felicidad.

Bella…

No puedo creerlo, es ¡Seth! Hace tanto que no tengo comunicación con ninguna persona de la Push y ahora Seth me habla, tal vez sea sorpresa y felicidad lo que mi rostro este reflejando en este momento, pero a la vez sentía preocupación, si Seth me estaba localizando no creo que sea para algo bueno o eso creo yo.

-hola, Seth –dije con ilusión.

-Bella, que bien que contestaste pensé que estarías ocupada en el instituto y que no podrías contestarme –me dijo con algo de desilusión.

-sucede algo ¿le paso algo a Jake? –pregunte angustiada.

-no, bueno es que no debería estar hablando contigo, probablemente Leah me matara cuando lo descubra o Jake me parte mi cara. Bueno el punto es que quería que supieras que Jacob te extraña mucho, el no lo admite pero siempre está deprimido, creo que si lo vinieras a ver se pondría más feliz –me dijo con alegría.

¿Ver a Jake de nuevo? Eso era algo que si quería pero Edward no me dejaría ir sola, diciéndome lo peligroso que es estar cerca de un licántropo. Y no sé si podría ir sin ser descubierta por las visiones de Alice. La única oportunidad que tenía era esta, salir del instituto subirme a mi coche e ir directamente a la Push….pero Alice no Tartaria en darse cuenta.

-Seth iré en cuanto pueda…lo prometo –le dije decidida.

-en serio Bella aunque Jake no lo diga, le haces mucha falta –me dijo

-y el a mi Seth –le dije con melancolía.

-ven cuando puedas Bella, sabes que eres bienvenida –me dijo como despedida.

-lo prometo –fue lo último que dije y la comunicación se cortó.

-¿Vas a la Push? –me pregunte Jo directamente a los ojos.

¡Vaya! Había escuchado toda la conversación.

-no creo poder ir sin que Alice o Edward se den cuenta –musite.

-yo puedo alterar las visiones de Alice y a Edward lo puedo confundir con otro olor…pero solo con una condición –me dijo ella muy decidida.

-¿Cuál? –le pregunte con extrañes.

-yo voy contigo, Edward tampoco me dejaría ir, y si voy contigo sería mucho mejor, así que vamos juntos ahora mismo –me dijo con determinación y volviéndose a poner la ropa que llevaba antes.

-bien, iremos las dos –le dije decidida, era obvio que sin las habilidades de Jo no podría escapar de Alice ni de Edward, si íbamos juntas sería mejor, pero entonces recordé aquel pacto entre los Cullen y los licántropos, los vampiros no deben pasar por la Push o serán eliminados.

-Jo, ¿pero como entraras a la Push sin que intente matarte los licántropos? –le pregunte con curiosidad.

-el pacto entre ellos es de vampiros yo no soy un vampiro, no completamente por lo tanto el pacto no cuenta para mi, de todas formas Billy y toda la gente de la Push me conoce siempre he ido y he sido recibida como cualquier otra persona –me dijo orgullosa.

-sí, pero el tiempo ha pasado hay nuevos licántropos, ¿estás segura que no te sucederá nada? –le pregunte con algo de preocupación por el simple hecho de que si algo le pasaba seria mi culpa dado que yo la lleve conmigo a la Push.

-estoy segura, y de todas formas se defenderme yo sola. Nada va a pasar Bella. Ahora ¡Vámonos! –me dijo como si fuera una orden.

-¿cómo saldremos sin que se dé cuenta la profesora Buddz? –le pregunte.

-que aquí no hay una salida de emergencia –me dijo mirándome con algo de irritación, se miraba que ella también estaba ansiosa por regresar a la Push.

-claro, por allá –le apunte el lugar y nos fuimos casi corriendo hacia la salida.

Caminamos lo las relajadas que pudimos hasta el coche amarillo de Jo, ella me había dicho que así llegaríamos más pronto y eso era realmente verdad.

Subimos a su coche y sin más transitamos por la carretera de Forks, al parecer no tuve que indicarle el camino ella lo conocía como la palma de su mano.

-Bella bajaremos cerca del bosque, caminaremos un rato pero llegaremos por otro lado de la Push –me dijo con una sonrisa.

-¿Hace mucho que no venias? –le pregunte mirándola directamente.

-20 años….es mucho tiempo –musito.

-demasiado –concorde.

-listo, desde aquí caminaremos –me dijo apagando el motor de su coche.

Bajamos del coche y caminamos por el oscuro bosque, realmente íbamos en un silencio sepulcral, como si no tuvieras algún tema de conversación.

Todo el lugar estaba en completo silencio, era como si fuera la típica película de terror, donde dos chicas van entrando a la boca del lobo, mejor dicho en esta situación al bosque oscuro y húmido.

-deberías calmarte –me susurró.

-lo siento es solo….ya sabes, nervios –le dije con una pequeña sonrisa.

Después de eso el silencio volví a nosotras. Pero creo que duro por mucho porque empezamos a escuchar unos pasos definitivamente alguien se estaba acercando hacia nosotros.

Y entonces, la gran sorpresa.

¡Jake! Era él como siempre sin camiseta pero era definitivamente el, no había cambiado nada seguía siendo el mismo, claro ahora estaba con cabello corto y mas musculoso que antes, pero seguía siendo mi Jake.

-¡Que hace un chupasangre en nuestro territorio! –rugió Jacob.

-¿Billy? ¿Eres tú? ¿Realmente eres tú? –decía Jo entre preguntas silenciosas.

¿Billy?

¿Por qué confundía a Jacob con Billy?

-¿pero qué estás diciendo Jo? –le pregunte asustada, Jacob se miraba furioso. Sabía que esto no iba a salir bien.

-¡CUALQUIER CHUPASANGRE QUE PASE LA LINEA DEBE DE SER ELIMINADO! –le grito Jacob a Josephine.

Josephine…

No podía creer lo que mis ojos estaban viendo en ese preciso momento, era el… era Billy ¿Pero cómo? Habían pasado ya veinte años, porque no había envejecido ¿acaso sería un error? Pero ¿Por qué se parecía tanto a Billy? Tenían las mismas facciones, esa mirada de asesino pirado, siempre la había tenido pero solo hacía que me riera de él, la misma manía de andar sin camisa por el bosque húmedo y ese pectoral delineado de su pecho, definitivamente podría ser mi Billy, pero eran esperanzas falsas porque ese chico que estaba frente a mi parecía no tener conciencia de haberme conocido o siquiera haberme visto una vez.

Ese definitivamente no era Billy ¿Pero quién era?

-¿Billy? –volví a murmurar por lo bajo, pero sin percatarme bien ese chico seguía mirándome con odio y asco, como si yo le repugnara a él, era como si yo fuera una basura.

-Jake cálmate viene conmigo –le intento calmar Bella.

¿Jake había dicho?

Ese sería definitivamente su nombre, ¿Qué relación tendría con Billy?

-¡los chupasangre no deben venir aquí! –rugió el tal Jake y me siguió mirando con odio.

-lo sé Jake, pero si me dejas explicarte –le decía de forma nerviosa Bella.

-y tu tampoco deberías estar aquí Bella, escogiste tu camino, no eres bienvenida en este lugar –le grito Jake, parecía estar muy enfadado.

-¿Jake? Ese es tu nombre ¿Verdad? –le pregunte mirándolo fijamente.

-la chupasangre me habla, genial –bufo él.

Vi su hombro y me percate del tatuaje, el mismo tatuaje que simbolizaba a los licántropos, el debería de ser uno de ellos.

-eres un licántropo –afirme.

-y por ellos debo matarte –me dijo y sin más se abalanzo sobre mí, no lo vi venir pero no me moví. Sea quien sea La Push era mi segundo hogar y por nada del mundo dañaría a una persona que viviera en ese lugar ¡Ni aunque me costara la vida lo tocaría!

-atácame para que esto sea más emocionante –me exigió. Me tomo del hombro y lo empezó a apretar fuerte y más fuerte casi podría romperme los huesos.

No le hice caso simplemente le hice otra pregunta.

-¿Conoces a Billy? –le pregunte ahogadamente, el dolor me dejaba sin aire pero no iba a dejar que me viera indefensa y vulnerable.

El abrió los ojos ante la sorpresa de mi pregunta, parecía que si lo conocía.

-Jake por favor basta –le rogo Bella, ella estaba completamente asustada.

El hizo como si no la escucho y siguió estrujándome a sus anchas.

Si él conocía a Billy yo no podía siquiera levantarle una mano, no tenía el valor para lastimar a un conocido de mi gran amigo, sería como si quisiera lastimas a Billy y eso era algo que yo no aria nunca.

-¡ATACA! –Me grito y después me aventó fuertemente contra un árbol pude escuchar un fuerte crujido proveniente de mi, algún hueso se había quebrado, pero eso fue lo menos que me importo, sentí que algo se deslizaba por mi frente, puse mis dedos…era sangre, y aun así dejo de importarme.

Puse una mano en el árbol para poder apoyarme de él y levantarme con todas mis fuerzas.

Volví a pararme frente a él y lo mire con ternura, no sabía el porqué, pero ese chico tenía algo especial. Pero claro era la viva imagen de Billy, si lo ataco seria atacar a la imagen de él.

-no vengo a pelear –le dije frente a frente, pero al parecer él no lo tomo de esa manera, tal vez pensó que lo estaba desafiando, pero no me importo, si quería podía convertirse en lobo y aun así no le tocaría ni un cabello.

-¡Vas a pelear y lo vas a hacer ahora! –me volví a gritar estrujándome de mi blusa.

Parecía estar sufriendo por dentro, como si alguien lo hubiera lastimado profundamente, creo que en eso nos parecíamos, éramos los heridos del corazón.

Sus ojos no emitían sentimiento alguno, no había un brillo como los que tenía mi familia, estaban completamente apagados…sin luz….sin esperanza.

-oblígame –le dije seriamente.

-¡Maldita chupasangre! –seguía con su rugido.

Y me volvió a aventar contra el mismo árbol, pero esta vez se fue junto a mí y coloco su mano en mi cuello. Mis pies no pisaban el suelo, la respiración me estaba faltando, mis ojos se abrían y cerraban rápidamente, el dolor empeoraba, mis ojos se estaban nublando…. ¿Qué pasaría conmigo ahora?

-¡Jacob Black! Te exijo que la sueltes –le grito histérica Bella.

¿Black? ¿Ha dicho Black?

Él era el hijo de Billy, pero como Billy pudo procrear a un chico tan iracundo.

-Black –dije entre jadeos aun faltándome el aire.

-¿Eres…. el hijo de…. Billy Black? –digo ahogadamente.

Sus ojos se abrieron mas por la sorpresa de mi pregunta, realmente él no sabía quién era yo. Pero cuando su sorpresa aumento también su fuerza hizo lo mismo, sentí como sus manos que posaban en mi cuello se cerraban mas, me estaba asfixiando. Ya no podía más, creo que este sería mi fin….que horrible final me conseguí, no dure ni dos días en este lugar, cuando ya me están ahorcando por pasar una estúpida línea. Nunca comprendí esa línea que los vampiros no debían pasar, era tan importante no poder comunicarse con la gente de la Push, aun no puedo entender como un ser como Carlisle, gentil y que no mataría a nadie no podía vincularse con una persona como Billy o simplemente con cualquier licántropo de la esa zona, son tonterías absurdas querer separar dos razas simplemente por el pasado, todo era absurdo.

Pero lo más absurdo es que yo esté pensando en esto en este preciso momento donde estoy a punto de morir.

Pero entonces pude ver rápidamente una persona acercarse a una velocidad sorprendente, solo había alguien que conocía con esa velocidad….Edward.

Se abalanzo sobre Jacob y mí, pero de un solo empujón aventó a Jacob contra un árbol y este se partió en dos.

En ese momento yo caí al suelo quedando de rodillas, puse mis manos en mi cuello y empecé a toser de una manera descontrolada, tome todo el aire que hace unos momentos me escaseaba, Edward se incoó delante de mí y puso su mano en mi frente donde se encontraba mi herida sangrando.

-no es nada…solo un simple rasguño –le dije antes que empezara con su interrogatorio.

Me miro con el ceño fruncido.

-¡Jo, Bella! –nos grito Alice llegando a gran velocidad.

Al parecer yo era la única junto con Bella que está preocupada por Jacob.

-Bella no te hizo daño –le dijo Edward alejándose de mi y yendo junto a ella poniendo sus dos manos en los hombros de ella.

-no, tranquilo yo estoy bien –le dijo con una sonrisa media asustada por lo que había pasado.

Y en ese preciso instante vimos como Jacob salió del trance de aquel impacto que había sufrido contra el árbol y de un brinco se volvió a ubicar frente a nosotros.

-¡Bravo! ¡El gran chupasangre ha venido al rescate! –le dijo Jacob con cinismo y a la vez aplaudiendo.

Alice por su parte me ayudo a pararme.

-¡MALDITO PERRO! –le grito Edward lleno de cólera. Y un rugido salió de su pecho.

-viniste a salvar a tu amiguita chupasangre –le dijo Jacob mirándolo con furia.

-Edward…no –le empecé a susurrar pero Edward ya se había dejado de guiar por su razonamiento y ahora solamente iba a seguir su instinto, Edward jamás se pensaba las cosas dos veces cuando se trataba de proteger a sus seres queridos.

-¡cómo te atreviste a ponerle un dedo encima! ¡Ella no te haría daño ni aunque se estuviera muriendo! ¡Maldito imbécil no vez que ella no es un vampiro! –le gritoneo Edward mirándolo con una mirada aterradora y casi demoniaca.

-¡no me vengas con que no es un vampiro! La pude oler desde el otro lado de la Push –le grito Jacob.

-por favor…..-le rogué a Edward, no quería peleas.

-vamos, solo es un maldito paracito –dijo Jacob con odio.

Edward cerraba sus puños con odio y frustración.

-una mas una menos, de todos modos nadie los echaría de menos –siguió Jacob con su palabrería.

-retractare –le grito Edward.

-porque debería retractarme de algo que todo el mundo desea –le dijo con una risa burlona.

Y ahí fue cuando Edward empezó con sus instintos asesinos, abalanzándose otra vez hacia Jacob, corrió tan rápido que a duras penas logre ver sus movimientos.

-hare que te tragues tus palabras –le grito Edward cuando lo volvió a aventar contra otro árbol.

-¡Edward! –grito Bella asustada.

-tranquila el estará bien, los demás ya vienen en camino –le calmo Alice.

Cuando Edward había empujado a Jacob contra el árbol, este rápidamente se convirtió en licántropo y de esa manera poder esquivar lo más pronto posible otro árbol.

Jacob enseño los colmillos, con un fuerte rugido, sabía lo que eso indicaba. Jacob tal vez lo allá echo inconscientemente pero sin querer había llamado a los demás licántropos a la zona, cada rugido que salía era de ira, parecía tenerles un odio irracional a los vampiros.

De un solo salto Jacob brinco sobre Edward, pero el más rápido esquivo su emboscada, cayendo de cuatro patas como si fuera un gato, Edward miraba de la misma manera a Jacob con ese mismo odio irracional… ¿Cuándo empezó todo este odio? ¿Quién lo ocasiono?

Era un odio que solo ellos dos comprendían, se odiaban mutuamente pero no comprendía el porqué de ese odio, un odio incontrolable, que solo acabaría con destruirlos a ambos.

CONTINUARA :)

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