El InTrUsO
Capitulo 12
"Planes y Traiciones"
- ¡¡Ya déjame en paz, con un carajo!! – fue el grito que se escucho en medio de la noche en algún lugar de Tokio. En el suelo, en algún callejón, estaba un hombre de cabello claro gimiendo, mientras se cubría el rostro tratando de soportar los golpes.
- ¿Qué te deje? – el hombre frente a él sonrió con sarcasmo – ¡Eres un imbécil! Sabes que no puedes perder el tiempo y te la pasas fantaseando con una niña… ¡Por amor de Dios!… - grito exasperado y tomo a Yuki del cuello levantándolo hasta casi alejarlo del piso – ¡Nos mataran si no cumplimos nuestras ordenes! – le dijo reprimiendo la furia que sentía en ese momento y le golpeo el rostro – No puedes perder el tiempo – lo golpeo de nuevo – Y, sobre todo, no te debes relacionar con una niña – lo dejo caer, sintiendo un poco de culpa al ver el estado de su hermano, pero aún así le golpeo el estómago con toda la fuerza que pudo, provocando que él sangrara un poco por la boca.
- ¿De qué me hablas? – hablo Yuki entre su dolor escupiendo la sangre acumulada y presionando el estómago con algo de fuerza para no sentir dolor.
- ¡¿De qué hablo?! – le golpeo el rostro con su puño – ¡¡Demonios!! Te he visto, has estado saliendo con aquella chiquilla y la he escuchado hablar de ello. Y me preguntas a qué me refiero.
- No he salido con ella ¡Maldición!... Solo la he visto un par de veces y comimos juntos – pero él no parecía escuchar y lo golpeo de nuevo – ¡¡Con un demonio, Yue!! Deja de golpearme – después de aquellas palabras Yue le pego de nuevo en el rostro, haciendo que perdiera el conocimiento.
- Es por tu bien… … … hermano – dijo Yue antes de marcharse
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Dos semanas con su "hermano" era todo lo que él necesitaba para saber en que persona no quería convertirse. Y al paso al que andaba, estaba a punto de ser el doble de su hermano. Como lo odiaba. Él era un maldito con el ego más grande del mundo, sin mencionar, que era un patán. Todo este tiempo se la había pasado hablando de cómo le había arruinado la vida a su supuesto mejor amigo y que él era capaz de hacer cualquier cosa en contra de quien no le agradaba lo suficiente o se le opusiera…Era un fastidio.
A pesar de que Anzai ya había tenido suficiente de su hermano, su padre había decidido traerlo a casa otra semana para ver si lo podía convencer de que se mudara con ellos, porque, supuestamente él estaba en la edad en la que lo necesitaba. Su otro hermano, él que si era su hermano, era un buen chico, solo un poco mayor que ambos y a pesar de no ser su hermano completo lo quería como tal, ya que él si sabía ser un hermano y lo apoyaba en todo lo bueno y lo malo de su vida… Y ahora ahí estaba camino a casa de Sakura para que lo acompañara a una "cena familiar" en la que seguramente Royer le coquetearía y ella lo mandaría al diablo, eso era algo que le encantaba de esa chica y, ahora que lo pensaba, eso no era lo único que le agradaba de ella, ya que a pesar de ser todo un hielo, era preciosa, sin duda con carácter firme, pero si sonriera de vez en cuando sería mucho mejor y más fácil para él ser su novio, aunque ya con ella tenia una reputación en el colegio, ahora era conocido como "EL ROMPE OLAS" ya que había logrado conquistar a la chica más difícil, aunque apenas estaba cayendo en cuenta de que debía cambiar su actitud o terminaría pareciéndose mucho a su hermano, y eso, era algo que no deseaba…
Seguía avanzando en aquella limusina mirando por la ventanilla y casi sin notarlo ya estaban en casa de Sakura, así que con toda confianza lo dejaron pasar. Cuando bajo del auto y entro a la mansión, pudo sentir el ambiente algo tenso, y sintió algo de pánico cuando vio a los hermanos de Sakura observándolo a lo lejos… Trato de hacerse de la vista gorda y miro a otra dirección y pudo ver a Sakura bajando las escaleras, se veía más linda, tenía en el rostro una media sonrisa, claro que su paisaje hubiese estado perfecto de no ser por cierto castaño a su lado…. Y con toda su fuerza de voluntad reprimió su disgusto, lo que menos quería era romper con ella. Ahora tenía el firme propósito de tener una verdadera relación con Sakura…
- Sakura – la llamo el rubio sonriéndole ampliamente sin darse cuenta de que ella ya no sonreía y en su lugar puso cara de fastidio.
- Anzai – tratando de sonar animada y sin el alcohol en su sistema como la última vez, ahora si pudo engañar a su novio, miro a Syaoran sin prestarle demasiada atención a su ceño fruncido y bajo rápidamente saludando a Anzai con un beso en la mejilla, el cual no fue bien recibido por él, y sin más, la tomo de la cintura y la beso con suma posesión como dándole a entender algo a todos los presentes, hasta al mayordomo que veía con cierto asco la escena…
Sakura se reprimió a si misma y trato de no alejarlo de ella pasando sus brazos alrededor de su cuello sin profundizar el beso que le hacia sentir ganas tremendas de tomar algo de vino para que su sufrimiento no fuera eterno, pero ya tenía un plan y eso la alentaba para seguir con aquella farsa, así que no tubo más remedio que dejarse.
Por otro lado, Syaoran, estaba conteniendo las ganas de golpear a ese tal Anzai, así que con toda su fuerza de voluntad dio media vuelta y subió rápidamente a su habitación.
Respiraba agitadamente. Estaba furioso y, en realidad, él no tenía porqué estarlo, ella y él eran solo algo así como "amigos" y no tenía porque molestarse de que ella se viera con ese tipo, después de todo, ella solo lo hacia para darle una lección, aunque empezaba a dudarlo… una vez que se calmo y pensando que Anzai ya se había marchado él salio de su habitación justo para ver a Sakura saliendo con un vestido de noche, aunque debía admitir que se veía maravillosa, no le gustaba lo que pudiera significar el que ella saliera con algo así. En el tiempo que llevaba en esa casa, ella se mostraba enemiga de la vanidad y de las frivolidades como son esa clase de vestidos, así que no lo pensó ni un momento y tiro del brazo de ella jalándola su habitación. Una vez a dentro, la miro con más detenimiento, el vestido era largo, dando acento a su altura, descubierto de los hombros y con solo un par de finos tirantes manteniéndolo en su sitio, no era provocador, pero si elegante y a él le parecía realmente atrayente, pero era rosa, algo que lo desconcertaba… ¿No se suponía que ella odiaba el rosa?
- ¿A dónde vas? – le pregunto conteniendo el aliento.
- A casa de Anzai – respondió ella con una sonrisa – Pero creo que eso es algo que a ti no debería de importarte, después de todo, cada quien va a donde quiere.
- Así que de eso se trata – le dijo Syaoran con cansancio – Ya te lo dije: no fui con ella y mucho menos la bese – le dijo al recordar lo sucedido el viernes - Cuando llegue, ella estaba ahí y se puso como una loca, no sabía que hacer.
- No me interesa, después de todo – le sonrió de manera extraña – cada quien es libre de hacer lo que quiera… Tu y yo no somos NADA – y sin decir más salio dejándolo más enojado que antes.
Mientras Sakura caminaba pausadamente, recordaba el viernes pasado cuando al ir al centro comercial con Tomoyo, ya que ella estaba muy deprimida a causa de el fin de su relación con Eriol, vio a Syaoran con una tipa encima, que no solo estaba haciéndole cariños, si no, que también vio el momento justo cuando esta se lanzo a besarlo y él no hizo NADA, así que decidió que también haría nada. Si él quería tener amigas podía tenerlas, pero también debía olvidarse de tener amistad con ella, ya que no le gustaría compartir los gérmenes con todas las chicas que él besara. Sonrió para si misma con algo de ¿tristeza?
Cuando vio a Anzai, tubo la oportunidad justa de hacerle ver lo que se siente, aunque debía admitir que salio mejor de lo que imagino con solo ver la manera en la que la miraba supo que había logrado su cometido, pero eso era algo en lo que no quería pensar, ahora su objetivo era Anzai y se concentraría únicamente en ello hasta que tuviera que pedirle a Syaoran su ayuda… dejo de pensar en lo que considero tonterías y camino hacia Anzai sonriendo de una manera tan falsa que hasta se odio a si misma por ello, pero así es la vida…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Su mirada se concentraba en el techo, el cual desde hace un par de semanas le parecía tan interesante y le hacia perderse en si misma e intentar no pensar en la traición de la persona que decía quererla y, lo peor de todo, era que ella si lo quería, lo amaba más de lo que imaginaba y ahora estaba ahí destrozada recordando lo sucedido…
- flash back -
Caminaba por los pasillos del colegio sintiéndose feliz ya que Eriol le dijo que saldrían a un lugar especial. Siguió con su camino al salón de Eriol y a lo lejos pudo divisar a dos personas que parecían discutir, con mucha calma y sin hacer ruido para no interrumpir, camino hasta donde estaban, ya que ahí debería estar Eriol, pero se detuvo en cuanto tubo una mejor visión de la pareja que discutía… era Eriol con una de las odiosas porristas, así que solo los miro por unos instantes, ya que ellos no parecían percatarse de que alguien los miraba y se acerco al sentir un extraño presentimiento de todo eso, en primera porque Eriol no hablaba con ninguna de las porristas, a pesar de estar en algún equipo de deporte, segunda porque jamás lo había visto tan molesto y tercera por aquel sexto sentido que poseen las mujeres… así que se acerco y cuando estuvo lo suficientemente cerca como para que no la vieran escucho con atención…
- No entiendo por qué te pones así, querido Eriol – un momento por qué le decía querido Eriol. Eriol contraía el rostro invadido por la molestia, mientras la chica acercaba una de sus manos para acariciarlo…
- Ya te he dicho mil veces que no me digas así – alejando la mano de la chica con brusquedad, algo que le fascinó a Tomoyo, pero…
- Y yo ya te he dicho mil veces que te diré como quiera, ya que tu y yo tenemos un lazo que nos une- Eriol pareció enfurecerse más – Cielo, no tienes porque ponerte así, después de todo – la chica sonrió – un bebe no es cosa del otro mundo- Tomy se quedo estática por un momento y reprimió un par de lágrimas que luchaban por salir de sus bellos ojos amatistas forzándose a si misma a seguir escuchando, convenciéndose de que su novio le diría que estaba loca y que se alejara de él, pero eso no fue lo que paso…
- El que estuviéramos juntos una vez no te da derecho a decirme de esa manera – Tomoyo contuvo un gemido de sorpresa – Además, de eso apenas un par de meses ¿Cómo puedo estar seguro de que es mío y que en ese tiempo no te revolcaste con medio equipo? – hasta ahí dio el aguante de Tomoyo, y lágrimas resbalaron pos sus mejillas
- Eriol, no me creas una idiota, se bien de quien es – le dijo la chica ahora molesta – Tendrás que aceptar tu responsabilidad y admitirle a la estúpida de tu noviecita que le pintaste el cuerno – ya no pudo más, eso era todo lo que se podía romper dentro de ella, ya estaba echa polvo por aquellas palabras así que corrió lo más rápido que pudo, sin siquiera notar que al hacerlo, Eriol se dio cuenta de su presencia y corrió detrás de ella, cuando la alcanzo ya estaban en la salida del colegio y tiro de ella con algo de brusquedad y al ver sus ojos observo lo rojo causado por las lágrimas y ese brillo que a él le encantaba se opacaba a cada segundo, ocultando la rabia el dolor y la tristeza de ese momento…
- ¿Por qué lo hiciste?- fue lo único que pudo decirle Tomy con aquel nudo en la garganta obstaculizando el paso de las palabras, y él solo la miro con los ojos vidriosos y se apresuro a decir lo que había pasado
- Yo… - lo dudo, jamás le creería, después de todo era algo realmente absurdo – No estaba en mi juicio – después de decir aquello sintió la mano de Tomoyo estrellarse contra su mejilla
- ¡Cobarde! Por lo menos lo hubieras admitido como hambre – y en medio de sus sollozos corrió lo más rápido que pudo sin mirar a donde iba…
Cuando por fin se canso de correr miro a su alrededor percatándose de que estaba en aquel parque en el que Eriol le declaro su amor y en el que se besaron por primera vez, así que se sentó bajo un árbol recordando todos los momentos que había pasado a su lado y cerro los ojos para tratar de evitar que las lágrimas salieran de nuevo e ignoro los pasos apresurados que se escuchaban a lo lejos… pero una voz la saco de sus recuerdos haciéndola volver a su realidad.
- Hola – le dijo haciendo que abriera los ojos y al mirar no pudo evitar sorprenderse al ver a Hyobe frente a ella con una mirada cargada de preocupación - ¿Estas bien? – Tomoyo solo asintió – No mientas – le dijo el sentándose a su lado – No te ves bien… ¿Por qué no me dices que te pasa? – ella lo dudo un momento, pero repentinamente sintió unos brazos rodearla y acariciarle la cabeza de una forma confortante, ayudando a que las lágrimas contenidas salieran, mientras ella se aferraba a su pecho desahogando todo su dolor
- Él… - dijo entre sollozos – me engaño – Hyobe solo la estrecho con más fuerza haciéndole saber que estaba ahí para apoyarla, sin percatarse de que eran observados por un ojiazul que también lloraba lamentándose por sus errores, pero decidió alejarse para que ella tuviera el tiempo de reflexionar, al igual que él…
- Calma - le dijo el casi susurrando – Sácalo de tu sistema – le beso tiernamente la cabeza, consolándola como si fuera una niña asustada de la oscuridad cuando era una mujer enojada con el mundo en ese instante. Cuando dejo de llorar, ella se separo de él, limpio las lágrimas restantes y lo miro fijamente sonriendo un poco
- Gracias – le dijo, y él sonrió acariciando su mejilla
- Así te vez mejor… sonriente – ella se veía triste de nuevo, así que se apresuro a decir – ¿Quieres un helado? – ella lo miro confusa- Hay que endulzar la vida – le dijo él y ella asintió lentamente – Bien, vamos en mi auto, llegaremos pronto – así que se paro y la ayudo a imitarlo…
- fin flash back -
Así paso todo y ella aún seguía derramando lágrimas silenciosas por él, a pesar de que él la engañara de aquella manera… debería odiarlo, pero no podía, así que después de ese día había decidido alejarse lo más que pudiera de él, aunque eso significara un sufrimiento aún mayor…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
La conversación, estando en la mesa junto a personas importantes, era realmente fastidiosa, así que solo se limitaba a asentir y preguntarse qué demonios hacia ahí. Giro la cabeza un poco, viendo al patético hermano de Anzai que le hacia señales algo pecaminosas, así que lo ignoro como pudo. Él era alto, delgado y al parecer rubio (y se dice al parecer, porque parecía que se teñía el cabello) En fin, él era algo atractivo, pero tenía algo que le hacia pensar que era un completo idiota, más que Syaoran Li y mucho más que Anzai, y eso ya era mucho. Salió de sus pensamientos cuando sintió la mano de Anzai sobre su rodilla e hizo todo lo posible por no golpearlo en frente de tanto político aburrido, pero su fuerza de voluntad no era mucha así que solo le dio un manazo que se escucho en el lugar, pero ella no miro a nadie solo escucho los murmullos mientras Royer le sonreía de manera extraña a Anzai…
- Dime, Sakura ¿Desde cuando eres novia de mi hermano? – le cuestiono Royer con una sonrisa burlona
- En primera no le he dado autorización para llamarme por mi nombre, así que limítese a decirme Kinomoto. Y en segunda, eso es algo que a usted no le importa – le dijo Sakura de manera sutil viendo como los ojos de Royer se abrían como platos y después de asimilarlo le lanzo una mirada inquisidora, no perdiendo detalle de ella pensando en que era linda y tenia un carácter del demonio, pero él se encargaría de quitárselo, después de todo, la vería más seguido al mudarse con su padre…
- Bien, creo que es hora de irme – le dijo Sakura a Anzai – ¿Me llevas a mi casa? – le dijo casi como una orden y Anzai pensó que eso seria lo mejor para que su hermano no la molestara.
- No me digas que ya te vas, si no te conocemos bien – le dijo Alex, un rubio natural de ojos precioso y una sonrisa enorme que le inspiraba confianza a pesar de ser hermano de esos dos – ¿Por qué no te quedas un poco más? – le pidió sonriente y ella por no ser descortés solo asintió – Y dime, Sakura ¿En qué año vas? – en ese momento Royer y Anzai lo miraron expectantes esperando que ella lo golpeara o algo así
- En segundo – haciendo que los hermanos se quedaran realmente sorprendidos
- ¿Y qué te gusta hacer? – pregunto de nuevo
- Pues no mucho – contesto ella simplemente.
La cena había concluido y los invitados se dirigieron al salón, que no era más grande que el de los Kinomoto de hecho, no era ni dos terceras partes, pero era lindo… Ahí todos bailaban, patético al parecer para Sakura, pero decidió aguantarse un poco más y en cuanto Alex la saco a bailar no lo dudo ni un momento con tal de liberarse de ese par… sin importarle que Anzai la mirara feo…
- Veo que no te gustan las fiestas – le dijo Alex
- No, de hecho, la gente me estresa – ella siempre lo admitía: la gente la ponía de mal humor
- ¿Sabes? – le dijo él, ganando la atención de Sakura – Te pareces a un amigo – sonrió – Siempre decía eso, también decía que prefería un libro a estar en medio de tanta – guardo silencio – creo que omitiré la palabra, a veces exageraba un poco – ella solo escuchaba y cuando termino la pieza, ambos caminaron a donde Anzai, que en cuanto llego la beso con suma posesión, para la suerte de Sakura ya había bebido un poco, así que no le costo tanto admitirlo, mientras que Alex lo miro algo enfadado por su actitud tan infantil y decidió hacer algo y sin decir nada desapareció por un momento y cuando regreso su padre venia con él un tanto molesto
- Ahora si me llevaras a casa – le dijo Sakura algo enojada
- Claro – le contesto Anzai sonriente
- No lo creo – le dijo su padre – No te ves bien – le dijo simulando tomarle la temperatura y miro a Alex – ¿Por qué no la llevas tu a su casa? El chofer debe saber donde vive – la sorpresa ante los presentes no se hizo esperar, pero Sakura sonrió de una manera que daba miedo, ya no tendría que besarlo en el camino ni en la entrada de su casa… bailaba por dentro…
- Bien – dijo Anzai entre dientes acompañándolos a la entrada junto con Royer quien sonreía como estúpido.
- Bueno, nos vemos el lunes – le dijo Sakura y Anzai le dio un leve beso en los labios ya que su padre no dejaba de observarlos y por cortesía Sakura se despidió de Royer con un ademán…
Subió a la limusina y enseguida se vio acompañada por Alex quien sonreía de una manera misteriosa, dio instrucciones al chofer y la miro…
- A mi padre no le gusta que se comporten como exhibicionistas – le dijo sin siquiera notar el leve sonrojo en ella – Y me pareció que a ti tampoco ¿O me equivoco? - ella negó – Bien es que – dudo un poco, pero lo dijo finalmente – últimamente ese par actúa muy raro, así que me decidí a pararlos – eso a Sakura la agrado, él sabía que clase de basura tenía como hermanos…
- Gracias – dijo casi para ella y el resto del camino fue silencioso
Llegando a la entrada de la gran mansión, la limusina se detuvo y Alex bajo para ayudar a Sakura a hacerlo, y después la acompaño hasta dentro, asegurándose de que estuviera con bien o si no, Anzai, probablemente lo odiaría más que en ese momento…
- Ya estas en casa – le dijo sonriente, sin percatarse de cierto castaño que escuchaba no muy lejos – Espero que te la pasaras bien, a pesar de lo sucedido –
¿Qué había sucedido? se preguntaba Syaoran
- Descuida, todo estuvo muy bien gracias a ti –
Un momento ¿Qué significa "gracias a ti"? se preguntaba Syaoran en medio de un ataque de cólera y sin tener muchas ganas de mirar se asomo para ver a un rubio de espaldas, pero era más alto que Anzai, así que dudo que fuera él y sintió que la sangre le hervía al verlo besar a Sakura en la mejilla o la boca, desde donde estaba él no se distinguía, pero le molestaba demasiado como para ignorarlo…
- Me alegro que después de todo te la pasaras bien – le sonrió de manera amigable – Nos vemos pronto, Sakura –
"¡Por amor de Dios! La llamo por su nombre" reclamó Syaoran por dentro, sintiendo su conciencia desvanecer y pedirle a gritos que fuera a golpear al tipo en ese mismo instante, pero no lo hizo ya que estaba estático.
- Claro – le dijo ella sonriendo, algo que a Syaoran le revolvió todo por dentro y no pudo evitar que sus pies se movieran por cuenta propia, y para cuando ya se dio cuenta estaba sobre el rubio golpeando con fuerza ante la sorpresa de Sakura y del propio Alex, que apenas pudo darse cuenta de que era Syaoran quien lo golpeaba, pero él no podía pensarlo siquiera ya que el monstruo de los celos se apodero de su ser poniéndole una venda en los ojos…
- ¡No te atrevas a besarla de nuevo! – le dijo Syaoran sin dejar de golpearlo y Sakura solo frunció su ceño en señal de "como se atreve a hacer una escena de celos después de todo lo que ha pasado".
- ¡¡Ya basta!! – le decía ella tratando de hacerlo a un lado, pero Syaoran parecía un perro salvaje de esos que te muerde y no te suelta así de eso dependa su vida - ¡¡¡Con un demonio, Syaoran, déjalo!!! – le dijo ella confirmándole a Alex sus sospechas
- Syaoran – llamo Alex, pero el parecía no escuchar y solo dejo de golpearlo hasta que escucho al rubio reír a carcajadas a pesar de estar recibiendo una paliza – Si… eres tu – le dijo Alex mirándolo y notando el cambio en la expresión de Syaoran quien ahora se sentía como un idiota golpeando a un amigo o al menos eso esperaba – Jamás te había visto así – seguía riendo a carcajadas – Jamás te había visto haciendo una escena de celos. ¡Vaya que las cosas cambian…!
- ¿Alex? – le dijo casi en un susurro
- Claro, quien más – después de eso ambos se pusieron de pie y Sakura no podía estar más confundida…
- ¡Que alegría verte, Syaoran! – dijo Alex dándole un abraso que tardo un poco en ser correspondido – Tenía tiempo preguntándome dónde te habías metido, pero jamás me imagine encontrarte aquí
- ¿Me podrían decir que rayos pasa aquí? – les exigió Sakura, con el rostro contraído y Alex solo sonrió, aunque le dolía el rostro después de tanto golpe
- Ya me retiro, que te lo explique el cavernícola – después de decir esto miro a Syaoran y sin dejar de mirarlo beso a Sakura en la mejilla viendo como el ceño de Syaoran se fruncía por el enojo y estallo de nuevo en risas – Mañana vendré. Tenemos mucho de que hablar – y sin decir más se marcho
- ¡¿Se puede saber que rayos fue todo eso?! – Le dijo Sakura – Eres un salvaje ¿Por qué lo hiciste? – estaba tan molesta que tenía el rostro completamente rojo. Él no pudo aguantarlo más, llevaba más de una semana sin probar sus labios y eso era como ser un alcohólico sin chupe o un dragadito sin mota, y se lanzo sobre ella besándola con salvajismo a pesar de que ella puso resistencia, pero no le importaba, quería besarla y cuando se separaron por falta de aire ella lo bofeteo…
Él la miro por un momento y se froto la mejilla a causa del dolor… pero él quería más, así que la beso de nuevo, ahora acorralándola en la pared, y esta vez la beso con más ternura y suavidad, haciendo que ella olvidara el mundo y por fin cediera por completo rodeando su cuello con sus brazos, dando paso así a la lengua de Syaoran, sintiendo sus manos en su cadera, su cintura e inevitablemente seguían subiendo hasta llegar a sus senos y sin dejar de besarla los acaricio haciéndola gemir por las sensaciones que le provocaba. Ella le beso el rostro con suma suavidad, causando que él se sintiera en la gloria al sentirla tan cerca y le beso el cuello provocando que las piernas de Syaoran temblaran y una corriente eléctrica le golpeo los sentidos haciendo que sus caricias fueran más apasionadas…
- Me encantas – dijo él con voz ronca, reflejando su deseo
- Cállate, idiota – le dijo ella para después besarlo con más urgencia…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Caminaba por las calles de Tokio sintiéndose una estupida por haber olvidado las llaves en casa de su padre. Había ido a casa de su madre y puesto que ella no estaba, había regresado por las llaves. Por alguna extraña razón tomo un camino diferente y no sabia el por qué, pero tenía que hacerlo, era algo que no sabría describir.
Sintió pánico cuando escucho un lamento y le rogó a Dios que no fuera un fantasma o algo así, apresuro el paso un poco hasta escuchar mejor y se percato de que era alguien quejándose… camino en dirección al sonido y diviso a un hombre tirado en el suelo completamente acabado por lo que parecía ser una golpiza… se acerco con lentitud asegurándose de que no fuera una trampa de esas para robar a la gente, pero pego un grito en cuanto vio que era su profesor y sin dudarlo corrió hacia él
- ¡Yukito! – lo llamo una vez a su lado - ¿Quién te hizo esto? – le dijo mientras sus ojos se inundaban de lágrimas al verlo así y su corazón latía con fuerza que casi le dolía…
- ¿Mei? – fue lo único que dijo pues no podía coordinar bien
- ¿Puedes ponerte de pie? – le pregunto ella y Yuki no dijo más y se dispuso a intentarlo, pero no tenía mucho equilibrio así que ella lo ayudo…
- Creo que ahora podré irme solo – le dijo Yuki una vez de pie
- Desde luego que no – le reclamo Meiling sintiéndose realmente molesta - Iras conmigo para curarte
- No – dijo Yuki con algo de esfuerzo al verla parar un taxi – No puedo… no debo – Meiling lo introdujo como pudo al taxi ayudada por el chofer, ya que Yuki había perdido el sentido…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Aún se aferraba a la barra y no terminaba de creer lo que sus ojos veían. Y sentía que el aire se hacia escaso con tan solo divisar el cabello azulado y aquellos rasgos amables que engañaban a cualquiera, también esas gafas que mostraban su intelectualidad. Y ahora se arrepentía de haber salido del país donde residía… trago pesado al verlo acercársele con calma, aquella calma a la que él tanto temía y que con el paso de los años no cambio en nada…
- Así que usted es el no muy famoso pero importante, Fujitaka Kinomoto – le dijo el hombre sonriendo apaciblemente. Fue entonces cuando él se sintió más tranquilo… no lo había reconocido
- Así es – dijo con simpleza, tratando de no hablar mucho con él
- Yo soy Clow – estrecharon manos – Y espero podamos hacer negocios juntos
Continuará…
¡Hola!
Bien mis queridos y amados lectores, primero que nada me disculpo por este capítulo corto, pero ando en eso de final de semestre y mi atrofiado cerebro se descompensa. Mas no me negaran que fue un capítulo con muchas sorpresas, jejejejeje, para que vean. En fin, este capítulo se lo dedico a mi editora perversa "Camili cuentas conmigo", se lo había dicho antes, pero lo digo de nuevo jejeje.
Ya mis queridos lectores, espero tengan una hermosa semana llena de sorpresas, y pórtense mal como siempre. Recomiendo a otra cosa: ¡Dejen comentarios! Son de gran ayuda para mi ánimo, en serio, así que no dejen de hacerlo. Un beso chaito
¡ARRIBA LA LOCURA!
(Regresa perversa editora luego que se tomo unas vacaciones en el capítulo anterior, jejeje, de seguro y nadie lo noto, jejeje. Escritora, muchas gracias por todo y gracias por el capítulo ¡A poco y no estuvo de pelos! A mi me encanto, muchas gracias.)
