ELIZA

Hacía unas horas que acababan de terminar de rodar las últimas escenas de Alycia en Los 100, habían termiando más pronto de lo esperado lo cual siempre era de agradecer. Era la una de la madrugada y la morena dormía a su lado, pero Eliza no podía, estaba mirando al techo dándole vueltas a la cabeza. Al día siguiente habían quedado todos por la tarde para despedir a Alycia y cogería su vuelo por la noche tras tomar algo con todos, Eliza tenía que quedarse un tiempo mas puesto que aún le quedaba un episodio por rodar. Había pasado unas semanas maravillosas con Alycia, llenas de momentos que habían hecho que sintiera cosas que jamás pensó que fueran posibles pero, cuando no estaba con ella, cuando estaba sola, sus pensamientos hacían acto de presencia y no precisamente para algo bueno. En televisión ya se habían emitido un par de capítulos en los que salía Lexa y absolutamente todos estaban sorprendidos con el recibimiento del personaje por parte de los seguidores de la serie, y eso que aún no habían visto prácticamente nada. La popularidad de Alycia se había multiplicado por cien y faltaba nada para que lo hiciera por mil, era asombroso pero, al mismo tiempo, era algo que hizo que las dudas de Eliza se multiplicaran también. Sabía que la morena le había dicho de ir poco a poco pero la rubia ya notaba que Alycia quería algo más, no gritarlo a los cuatro vientos pero sí dar un paso importante aunque aún no se lo hubiera dicho. Eliza veía que tenían una bomba en las manos a punto de explotar y tenía miedo, no sabía como afrontarlo, Alycia se iba a ir en un día y sentía que aquel paso podría ser demasiado para ambas,que el mundo entero se les vendría encima. Se levantó de la cama para ir al baño y lavarse la cara con agua fría, se quedó unos segundos mirándose en el espejo, tenía ganas de llorar, había llegado al punto de pensar que incluso podría cargarse la carrera de Alycia si su relación se filtraba en algún medio y no se lo perdonaría jamás, puede que a la morena en aquel momento eso le diera igual pero le afectaría enormemente en un futuro, estaba segura de ello. Volvió a meterse en la cama mirando a Alycia, se quedó durmiendo abrazándola lo más fuerte que pudo.

Se despertaron sobre las 11 de la mañana, Alycia se vistió y se marchó a su habitación para ducharse allí y ponerse ropa limpia, además la morena también tenía que hacer las maletas y cuanto antes empezara mejor. Eliza se quedó en su habitación, se duchó, se vistió y durante aquel tiempo no hizo otra cosa que seguir rallándose. Cogió su móvil y se dirigió hacia la habitación de Alycia, al llamar a la puerta ya sentía que no podía soportarlo más. Alycia abrió sonriendo y Eliza entró colocándose de pie frente a la cama observando como la morena hacía su maleta.

-Cuando termines con Los 100 tengo que llevarte a un restaurante que hay muy cerca de donde vivo- dijo Alycia mientras doblaba bien la ropa, a Eliza se le hizo un nudo en el estómago.

-¿Has mirado Twitter esta mañana?- preguntó la rubia.

-No, ¿Ha pasado algo?

-Lexa lleva siendo Trending Topic más de cuatro horas.

-Que guay, ya sabes que a veces me desconecto de las redes sociales y hasta se me olvida que existen- dijo Alycia.

-Ya- dijo Eliza.

-¿Estás bien?- preguntó Alycia dejando a un lado la ropa- llevas varios días que no pareces tu.

-Creo que deberíamos plantearnos el hecho de salir juntas por la calle en Los Angeles- dijo Eliza casi sin poder respirar- Allí hay mucha gente, muchos paparazzi, y no creo que nos viniera bien- la rubia notó como el gesto de Alycia cambiaba.

-¿No nos vendrá bien o no te vendrá bien?- preguntó la morena muy seriamente.

-Fuiste tu la que dijo que debíamos ir poco a poco- dijo Eliza sintiendo como el miedo se la estaba comiendo.

-Claro que lo dije, y lo mantengo, pero una cosa es ir poco a poco y otra escondernos como si fuéramos delincuentes.

-Ya lo se- dijo Eliza cortándola.

-Pues no lo parece, creo que ambas sabemos que llegará un momento en el que la gente se enterará.

-A lo mejor no... a lo mejor podemos...- Eliza no lograba expresarse, notaba la rabia y la decepción en el rostro de Alycia.

-En el fondo sabía que algo así iba a ocurrir, que la burbuja que ha supuesto este rodaje y este hotel se iba a romper tarde o temprano- dijo la morena- y yo que pensaba que estabas rara porque iba a estar en otra serie y nos íbamos a ver menos y resulta que estabas así porque directamente no quieres ni que nos veamos.

-No es eso- dijo Eliza avanzando unos pasos hacia Alycia.

-Sí que lo es.

-Solo estoy pensando en la presión, en el futuro de tu carrera- dijo Eliza mientras veía como Alycia comenzaba a reírse.

-Ahhh vale, que es por mi bien, por el bien de mi carrera- dijo Alycia riendo- pero tu... ¿Tu de qué vas?

-Ahora mismo no te das cuenta pero en un futuro te pasaría factura- dijo Eliza sintiendo como las lágrimas estaban a punto de brotar de sus ojos.

-¿Pero en qué época vives? ¡¿En los años cincuenta?!- preguntó Alycia subiendo cada vez más el tono.

-Alycia...- comenzó a decir Eliza llorando- yo te quiero pero...

-Ni se te ocurra decirme que me quieres ahora mismo, ni se te ocurra- dijo Alycia.

Eliza sentía que no podía respirar, sabía que la forma en la que se sentía con respecto a ellas iba a hacer que Alycia terminara de explotar.

-Soy la gilipollas a la que elegiste para experimentar ¿No?- preguntó Alycia con ira en sus ojos- me viste llegando nueva y pensaste "Vaya, parece que está medio interesada en mi, voy a tirármela porque en esta vida hay que probar de todo".

-Eso no es verdad y lo sabes- dijo Eliza.

-Yo solo se que eres una cobarde- dijo Alycia tajantemente.

-Alycia... - comenzó a decir Eliza.

-Lárgate- dijo la morena sin mirarla a la cara.

Eliza no se movió, su cuerpo no respondía, seguía llorando de pie. Alycia comenzó a andar hacia la puerta abriéndola de par en par.

-¡He dicho que te largues!- gritó Alycia.

Eliza reaccionó y comenzó a andar hacia la puerta sin cruzar su mirada con la de Alycia, una vez en el pasillo se giró para mirarla, intentó buscar palabras para arreglar aquello pero no las encontró.

-Espero que encuentres a una persona con la que merezca la pena compartir tu vida y no solo follártela- dijo Alycia justo antes de cerrarle la puerta en la cara.

Eliza quería llamar de nuevo pero finalmente no lo hizo, no tenía el valor suficiente. No pudo evitar llamar a Lindsey por teléfono. La morena se asustó mucho al oirla y le dijo que había salido a correr pero que iba para allá, Eliza se negó, necesitaba salir de aquel hotel a si que Lindsey le dijo donde estaba y la rubia se dirigió hacia allí, no quedaba lejos, un parque a unos 15 minutos andando. Al llegar vio a Lindsey a lo lejos, al acercarse hasta ella no pudo evitar abrazarla llorando.

-¿Pero qué ha pasado cariño?- preguntó la morena mientras se abrazaban.

Se sentaron en uno de los bancos del parque y Eliza intentó contarle lo mejor que pudo como se sentía y lo que le había dicho a Alycia, Lindsey no daba crédito.

-Eliza... no puedes estar con ella y pretender que no se sepa.

-Lo se, pero no me veo capaz de afrontar todo lo que se nos vendría encima, todo lo que supondría y todo el daño que le haria a Alycia- dijo Eliza llorando.

-¿A Alycia?- preguntó Lindsey.

-Sí, a ella y a su carrera.

-Cariño, sería todo un bombazo pero no creo que afecte a su carrera- dijo la morena- ¿Qué más hay que no me estás diciendo?

-Soy una cobarde, lo se- dijo Eliza aún llorando- y además no soy la persona por la que Alycia merece pasar por todo eso.

-Ahí quería yo ir- dijo Lindsey- ¿Le has dicho eso último?

-No ha hecho falta.

-¡Joder Eliza!- gritó Lindsey.

-Ya sabes como soy- dijo la rubia- extrovertida, bromista, pero...

-Insegura- dijo Lindsey terminando la frase por ella.

-¿Y Alycia qué te ha dicho ante todo esto?- preguntó la morena.

-Que solo he estado con ella para follármela y que me largara- dijo Eliza.

-La hostia- dijo Lindsey- ¿Y qué vas a hacer?

-Nada- respondió Eliza.

-¿Nada?- preguntó Lindsey indignada- He sido testigo de como te morías por estar con ella, de como la amabas con locura ¿Y me estás diciendo que no vas a hacer nada?

-Puede que no la ame tanto como creo si no soy capaz de avanzar- dijo Eliza agachando la cabeza.

-Te arrepentirás tarde o temprano- dijo Lindsey mientras Eliza intentaba dejar de llorar.

ALYCIA

Acababa de cerrarle la puerta en las narices a Eliza, se dio la vuelta y comenzó a andar hacia su maleta. Estaba tan en shock que no le salían ni las lágrimas. Estaba destrozada, enfadada y se sentía como una idiota, sabía que se había pasado al decirle algunas cosas a Eliza pero la rubia acababa de echar por tierra toda su felicidad. Siguió haciendo la maleta lo más deprisa que podía, quería irse de allí lo más rápido posible. Comenzó a meter ropa en la maleta sin molestarse en doblarla y entonces vio la camiseta de los minions de Eliza, la que se había quedado desde aquel día que se colaron en el parque de enfrente del hotel, en ese momento no pudo aguantarlo más y rompió a llorar sentándose en la cama con la camiseta en la mano. No entendía que había hecho mal para que Eliza no se atreviera a dar el siguiente paso con ella. Se le pasó por la mente romper la camiseta, o tirarla por la ventana incluso, pero al final no hizo caso a su cabeza y la guardó en la maleta. Tan solo quince minutos más tarde estaba saliendo por la puerta principal del hotel y subiéndose en un taxi. No sabía a donde ir, su vuelo salía por la noche y tan solo eran las doce y media de la mañana. Un nombre le vino a la mente, Teresa, la llamó y dio la casualidad de que la chica estaba en su casa. Le dijo la dirección, el taxi llegó en apenas media hora y Teresa estaba en la puerta del edificio esperándola para ayudarla con las maletas. Se saludaron pero no hablaron durante el trayecto en ascensor hasta la tercera planta, Alycia sigió a Teresa por el pasillo hasta su apartamento, ambas entraron aún en silencio. A Alycia le gustó el lugar, no era muy grande pero sí luminoso y acogedor, dejaron las maletas en la entrada y se sentaron en el sofá. Antes de que Teresa pudiera preguntarle nada Alycia comenzó a llorar.

-¿Pero qué ha pasado?- preguntó Teresa mientras la abrazaba.

Alycia comenzó a explicarle lo que había ocurrido aquella mañana, Teresa escuchó atentamente sin interrumpirla.

-¿Y tú que le has dicho?- preguntó Teresa.

-Que solo había estado conmigo para follar- dijo Alycia.

-Buff- dijo Teresa alzando las cejas.

-Lo se, no me siento orgullosa- dijo Alycia casi en un susurro agachando la mirada.

-No entiendo que le ha dado, está claro que te quiere.

-Teresa, no me querrá tanto cuando lo único que le preocupa es que mi carrera quede destrozada si alguien descubre lo nuestro, lo cual me ha parecido una escusa para decirme adiós- dijo Alycia intentando dejar de llorar.

-Ya, yo creo que tiene dudas con respecto al futuro pero eso no quiere decir que no te quiera, es más, estoy segura de que se va a arrepentir- dijo Teresa poniendo su mano en el hombro de Alycia.

-Pues yo no quiero estar con alguien que de bandazos y que de repente no quiera ir conmigo ni a la vuelta de la esquina- dijo Alycia mientras las lágrimas volvían a caer por sus mejillas.

-Ya lo se. A lo mejor deberías hablar con ella antes de irte- dijo Teresa.

-Yo no tengo nada de que hablar- dijo Alycia negando con la cabeza.

-No seas tan tajante.

La puerta del piso comenzó a abrirse y una chica de pelo castaño claro y ojos marrones entró, las miró a ambas, no se extranó de verla en el sofá y sonrió dulcemente por lo que Alycia supuso que Teresa le habría dicho que ella iba a ir. Se animó un poco al verla, le parecía mentira pero no conocía a la novia de Teresa.

-Hola cariño- dijo Teresa levantándose del sofá para darle un beso. Alycia también se levantó para presentarse, la chica se llamaba Emma, acto seguido se sentó en el sofá con ellas.

-Bueno ¿Y cómo va todo?- preguntó aún con una sonrisa dulce en sus labios.

-En una palabra: drama- dijo Teresa dejándose caer en el respaldo del sofá. Emma frunció el ceño, Alycia entendió entonces que Teresa le habría contado que ella estaba allí pero no el por qué a si que decidió contárselo también, era una forma de volver a desahogarse.

-A ver si lo he entendido- dijo Emma sentándose más cómodamente en el sofá- ninguna habíais estado antes con una chica, os enamorásteis, habéis comenzado una relación y ahora hay dudas, miedo y encima sois famosas... menuda bomba.

-Anda que lo estás apañando cariño- dijo Teresa.

-Yo no tengo dudas ni miedo- dejó claro Alycia.

-¿Vas a hablar con ella?- preguntó Emma.

-No- respondió Alycia- es más me voy esta misma noche.

Estuvieron hablando durante un buen rato en aquel sofá, Teresa y Emma intentaron convencerla de que hablara con Eliza antes de irse pero se negó en rotundo, seguía pensando que no serviría para nada, solo para hacerle más daño. Finalmente decidieron pedir algo para comer, mientras las chicas se decidían entre comida china o pizza Alycia comenzó a escribir un mensaje en el grupo de Whatsapp, no pensaba ir a su propia despedida, solo quería largarse de aquella ciudad cuanto antes. Decidió poner como escusa que tenía que coger el vuelo antes, se prometió a si misma quedar con todos ellos en el futuro para compensarles. Las respuestas no se hicieron esperar.

[Marie 14:02] ¡Que pena! Espero que podamos vernos pronto, que no se te olvide que tenemos aún un día de puenting pendiente. Un besazo.

[Bob 14:02] Que mierda, mucha suerte en tu nueva aventura Alycia, sabes que te queremos.

[Richard 14:03] ¡Te vamos a echar de menos Heda! Un abrazo enorme.

[Lindsey 14:04] Muchísima suerte en tu nuevo proyecto guapísima, espero que estés bien. Abrazos y besos.

Alycia leyó varias veces el mensaje de Lindsey, sabía a qué se refería con ese "Espero que estés bien", continuó mirando el móvil unos minutos. Eliza no escribió nada.

Comió con las chicas y estuvo con ellas toda la tarde, vieron una película a la que Alycia no prestó mucha atención porque no podía concentrarse. De vez en cuando miraba su móvil por si Eliza ponía algo por el grupo pero nada, seguía sin hacerlo. Teresa y Alycia se empeñaron en llevarla al aeropuerto en el coche de la primera y aunque se negó en un principio fue tanta la insistencia de ambas que al final tuvo que ceder. Pararon en la puerta principal y se despidió de Emma dándole las gracias por todo antes de bajar del coche, Teresa se bajó también para ayudarla a sacar las maletas del maletero, una vez hecho se abrazaron.

-Te voy a echar de menos- Dijo Teresa.

-Y yo a tí- dijo Alycia.

-¿Vas a estar bien?- preguntó Teresa al tiempo que se separaban del abrazo.

-Pues claro- dijo Alycia sonriendo sabiendo que era una total mentira.

Agarró sus maletas y entró al aeropuerto, el rodaje de Fear the Walking Dead comenzaba en cinco días, intentó repetirse que eso era lo más importante, antes de subir al avión comenzó a llorar de nuevo. Iba a ser un viaje muy largo.