Al otro día, al salir de clases. La madre de Saori fue a buscarla a su escuela. Al llegar a su casa conoció al amigo y colega de su madre, el doctor Jack Brennan. Un hombre de unos treinta y cinco años, alto, castaño, de ojos claros. Muy apuesto en verdad.
Su padre se sentó en uno de los sillones de la sala y el doctor Brennan se sentó en otro mas grande al lado de Saori y su madre del otro lado, sacaron las resonancias de Saori y le dijeron lo siguiente:
-Saori tu dolor se debe a que no solo tienes un esguince. Sino que también hay otra cosa. Una mancha en las resonancias, en esta parte, la tibia distal, dice que puede ser muy posible que tengas un tumor benigno de células gigantes.
-¿Qué? –pregunto sorprendida Saori. –Pero… ¿No podré volver a jugar? ¿Qué pasara conmigo? –preguntaba la joven mientras finas lagrimas caían de sus ojos.
El doctor continúo explicándole:
-El tumor de células gigantes del hueso es benigno, es una lesión neoplásica de bajo grado que casi siempre aparece en la región epifisaria o metafisaria de un hueso largo y se desarrolla a través del proceso de osificación encondral. La lesión normalmente es solitaria y se hace sintomática cuando se ha destruido bastante porción del hueso.
Aunque es benigno, tiene una tendencia para la destrucción significativa del hueso, recidiva local, y de vez en cuando a dar metástasis. Aunque eso es muy raro. Por eso tienes tanto dolor. –explicaba serio el doctor el Brennan.
-Pero… ¿usted que propone hacer? –pregunto triste Saori tratando de asimilar lo que el doctor le había dicho.
El doctor la miro serio y continuo.
-Bueno… yo primero quisiera probar con la radioterapia. Veras el tumor es pequeño y la radioterapia puede desaparecerlo o achicarlo. Si eso funciona no habrá necesidad de operarte. –Y con dulzura el doctor le dijo mientras la tomaba de la mano. –Todo estará bien Saori, porque es benigno. Mientras más pronto actuemos mejor. Eso si no puedes jugar mas hasta que ese tumor haya desaparecido por completo.
-Entonces debo avisar en el equipo. Para que sepan que no iré con ellas al campeonato nacional. –dijo Saori.
-Eso es una buena idea. –dijo sonriendo el doctor.
-Entonces me iré al entrenamiento seguramente las chicas todavía están entrenando. Hasta luego. –dijo la joven mientras se iba.
Prácticamente se fue corriendo y le pidió a su chofer que la llevara hasta su escuela. Cuando llego hablo con las jóvenes del equipo que la miraron muy tristes.
-Pero Saori… lo lamento mucho. –dijo su capitana Matsuri.
-Esta bien, yo soy la que lo lamenta. Ustedes confiaban en mí y yo no puedo ayudarlas a ganar. Lo siento mucho. –dijo ella con tristeza mirando hacia el piso.
-Esta bien Saori. No te preocupes. Nosotras vamos a ganar y te vamos a dedicar nuestra victoria ¿no es así chicas? –dijo alegre la capitana.
-¡Claro! ¡No te preocupes Saori! –dijeron alegres las chicas.
-Gracias chicas. Pero quiero pedirles un favor más. No le digan a nadie de mi enfermedad. Es que… no quiero que se preocupen por mí. –dijo Saori.
-Claro, no diremos nada. Lo prometemos. –dijeron las chicas.
Cuando salio del lugar Saori se choco con Mitsui.
-¡Saori! –dijo sorprendido Mitsui. – ¿Estas bien? ¿Estabas llorando? –le pregunto muy preocupado.
-¡No! no estaba llorando. Estoy bien Mitsui no te preocupes. –le dijo ella con una sonrisa en su rostro.
-¿Segura? –dijo el mientras se le acercaba y le examinaba el rostro. Tanto se le acerco que Saori se sonrojo. Justo en ese momento el capitán Akagi lo golpeo en la cabeza.
-¿Qué haces? cabeza hueca. No seas mal educado con la señorita Saori. –dijo el capitán mientras Saori reía y Mitsui se enojaba por el golpe. –Discúlpelo señorita, es un cabeza hueca.
-Esta bien capitán Akagi, no se preocupe. –dijo ella sin poder parar de reír.
-Saori no es gracioso, me dolió. –dijo Mitsui mientras se tocaba el chichón en la cabeza. –Pero dinos ¿Por qué estas aquí? Creí que tu mamá te había venido a buscar.
-Ah… si… es que vine a avisarles a las chicas que no podré ir al campeonato nacional con ellas. Mi lesión no se curo.
-Que lastima. –dijeron Akagi y Mitsui.
-Pero no te preocupes nosotros iremos y cuando ganemos yo te voy a dedicar todas mis canastas, Saori. –dijo Mitsui mientras la abrazaba.
-Bueno gracias. –dijo Saori sonriendo.
-Cabeza hueca no seas mal educado y suelta a la señorita. –dijo Akagi.
-Oblígame Akagi. –dijo Mitsui con una sonrisa pícara en su rostro. Mientras a Saori una gota de sudor le recorría sus bellas facciones.
-Bueno, bueno. Basta no peleen. –intervino ella. –Chicos ya tengo que irme los veré mañana. Entrenen muy duro. –dijo ella con una sonrisa mientras se despedía.
Llego a su casa y se encerró en su habitación. Estaba preocupada y se debatía si debía contarle a Akira o no de su enfermedad. En ese momento su teléfono sonó y cuando atendió se alegro de escuchar la voz de su amiga Taka. Le contó lo ocurrido y a la vez Taka le recordó a ella acompañarla a buscar sus exámenes en el hospital.
Al otro día Saori cumplió su promesa y después de clases fue hasta Ryonan a buscar a Taka. Fueron juntas hasta el hospital y mientras esperaban los resultados Taka le aconsejaba a Saori.
-Saori deberías decirle a Akira.
-Pero Taka… no quiero preocuparlo. El doctor dijo que no era nada serio. No quiero que Akira se distraiga de los entrenamientos.
-Pero Saori… Akira te ama. No es bueno que le ocultes la verdad. Además el seguramente va apoyarte.
-Si… pero… –En ese momento la doctora llamo a Taka y entro al consultorio.
Saori quedo afuera esperando a su amiga y pensando que podría hacer. Al salir del lugar volverían a Ryonan así que esa seria su oportunidad para contarle a Akira sobre su enfermedad. Pero aun no estaba segura no quería preocuparlo. En ese instante Taka salio del consultorio.
-¿Y? ¿Qué dijo al doctora? –pregunto impaciente Saori.
-Bueno… que… estoy embarazada. –dijo llorando Taka.
-¡¿Qué?! ¿Y que harás Ahora? –pregunto confundida Saori.
-Antes que nada… creo que lo mejor es ir a hablar con Hiroaki. ¿Me acompañas Saori?
-Si, claro. Vamos.
Ambas chicas tomaron un taxi y fueron hasta Ryonan. Cuando estaban llegando Taka le pidió un favor más a Saori.
-Saori… hemos sido amigas desde pequeñas. Y se que siempre te estoy molestando pero quiero pedirte un favor mas.
-No seas tonta, eres mi mejor amiga, no me molestas. Dime ¿de que se trata? –pregunto Saori mientras la abrazaba.
-¿Podrías hablar con tu padre y pedirle que te cambie a Ryonan? Es que no quiero estar sola. Se que cuando se enteren en la escuela seré motivo de burla y… no quiero estar sola. Se que vos no me vas a juzgar. –decía llorando Taka.
-Hablare con mi padre. Ojala lo pueda convencer. –dijo Saori mientras le tendía un pañuelo a su amiga.
Cuando llegaron a la escuela, el entrenamiento estaba terminando, de hecho los jugadores se estaban despidiendo. Koshino y Sendoh enseguida notaron que sus dos novias los estaban esperando.
-¡Saori! ¡Que bueno que me viniste a buscar! –dijo Sendoh mientras la abrazaba.
-¿Nos esperan mientras vamos a cambiarnos? –pregunto Koshino mientras saludaba a Taka.
-Si, claro. Vayan tranquilos. –dijo Saori con una sonrisa, mientras ellos se iban a los vestuarios a cambiarse la ropa.
Taka suspiraba estaba muy nerviosa y asustada mientras que Saori la animaba.
-Vamos, animo Taka. Tienes que decirle la verdad a Koshino.
-¿Pero que hago si reacciona mal?
-Si reacciona mal yo lo golpeare. Ya veras lo golpeare tan fuerte que lo voy a mandar a Norteamérica sin pasaje. –dijo Saori bromeando. Broma que funciono Taka ya se había calmado y menos mal porque Koshino se acercaba a ella, seguido de un Sendoh perseguido por las chicas de Ryonan.
-Hiroaki tenemos que hablar. –dijo Taka seria haciéndole señal a Saori de que no se fuera.
-¿Qué pasa Taka? te ves rara. –dijo Koshino confundido.
-Estoy embarazada.
Saori desvío su mirada hacia el suelo, mientras que Koshino miraba a Taka con una excesiva expresión de sorpresa al igual que Akira.
-¿embarazada? ¿Y que haremos? –pregunto preocupado.
-Bueno… no lo se… –dijo Taka.
-Creo que lo mejor es que hable con tus padres. –dijo el mientras que a Taka le sorprendía su rápida respuesta. Al igual que a Saori y a Sendoh.
Taka asintió y juntos se fueron hasta su casa. No sin antes despedirse de Saori y Sendoh.
-Bueno este día fue una sorpresa. ¿Tú no tienes algo importante que decirme también? –dijo un divertido Akira. Saori le sonrío y…
-No. yo estoy bien.
-Bueno mejor porque tu padre me mataría. –dijo riendo a carcajadas. –Déjame acompañarte hasta tu casa Saori.
-Si.
Durante el camino fueron hablando del entrenamiento y Saori le contó que no podría ir al campeonato porque su lesión no se había curado. Akira la miraba y presentía que algo que no estaba bien. Pero espero a que Saori le dijera la verdad. Cuando llegaron a la casa de Saori, ella lo invito a pasar.
-No puedo, tengo mucha tarea y todavía no la hice. –dijo el sonriendo. –Pero siento que tienes que decirme algo. ¿Saori estas segura de que no hay nada para decir?
Ella lo miro y no se atrevió a decirle. No quería preocuparlo, tenia miedo a que se desconcentrara o pasara algo por su culpa.
-No, no hay nada Akira. Ya te lo dije. –dijo ella.
-Bueno supongo que me lo dirás después. Mañana temprano iré a relajarme un poco. Tu sabes muy bien donde. –dijo guiñándole el ojo. –Supongo que si quieres decirme algo puedes encontrarme allí. Hasta mañana Saori. –dijo el mientras la besaba en la frente y se iba.
Si, Saori lo sabía muy bien. Akira no era ningún tonto la conocía mas que cualquier otra persona. No podría ocultárselo por mucho tiempo. Al entrar encontró a sus padres hablando animadamente con el doctor Brennan en living de su casa. Todavía no se había marchado ya que sus padres lo habían invitado a cenar.
-Saori que bueno que regresaste. –dijo el doctor. –Tenemos que hablar sobre el tratamiento. ¿Podrás ir al hospital los lunes, miércoles y viernes para la radioterapia? –pregunto amablemente.
-Si, no tengo problema. Después de clases iré. Padre tengo que pedirte un favor. –dijo Saori mientras se sentaba al lado de su padre.
-Si, hija ¿Qué necesitas? –pregunto su padre mientras tomaba la mano de Saori.
-Bueno quiero pedirte que me cambies de preparatoria. Quiero ir a Ryonan. Quiero estar más cerca de Akira y Taka. Además padre tu me pusiste en Shohoku para que ganara el campeonato nacional y fuera como tu. Pero… yo ya no puedo jugar más. Por favor quiero estar en Ryonan.
-Pero tu tienes amigas en Shohoku y…
-Si, pero Taka es mi mejor amiga y esta Ryonan y Akira es mi novio y también allí. Por favor padre.
Su padre la miro muy serio y después miro a su madre, ella asintió, y entonces su padre accedió al pedido de Saori.
-Bueno esta bien. Veré que puedo hacer. Si ese es tu deseo, pero no quiero arrepentimientos después.
-¡Gracias padre! Te prometo que no habrá arrepentimientos. –dijo ella mientras lo abrazaba. –Iré a mi habitación, cualquier cosa me llaman. –dijo ella mientras subía las escaleras y entraba a su habitación.
-Lo esta tomando muy bien. –dijo Jack. –Tu hija es muy fuerte y también es muy hermosa. – le dijo en tono juguetón a su amiga.
-Si, mi hija es fuerte y hermosa como su madre. –dijo sonriendo la madre de Saori.
Al otro día un joven se encontraba en el muelle pescando, inmerso en sus pensamientos noto la presencia de alguien más a su lado. Una joven rubia y con su cabello recogido lo miraba con dulzura. Estaba vestida con unos shorts y un hermoso saco de hilo la protegía de la brisa matinal.
-Saori… –susurro el.
Ella se acerco hasta el y lo beso, sus labios hicieron contacto con los del muchacho. Se sentó a su lado y se abrazo a el.
-¿Entonces yo tenia razón? Si tenías algo para decirme. –dijo Akira mientras la brisa los envolvía a los dos.
-Si, si tengo algo para decirte. Yo…
No pudo terminar la frase que un joven los interrumpió. Su nombre Kaede Rukawa.
-¡Ey! Sendoh juega un partido conmigo. –dijo el joven Kaede.
Sendoh y Saori se miraron sorprendidos, pero Sendoh sonrío y acepto. Tomo sus cosas y se fueron los tres hasta un parque en donde había una canasta para jugar el desafío.
Los dos jugadores jugaban muy bien y ninguno podía vencer al otro. Las horas pasaban y ninguno de los dos se cansaba. Saori los observaba sentada en piso ya cansada, pero a la vez expectante. Unos niños en el lugar también los observaban y se acercaron a Saori a preguntarle:
-Señorita ¿Quiénes son ellos? –pregunto tímido y curioso unos de los niños que llevaba un balón en sus manos.
-Bueno el joven de cabello negro se llama Kaede Rukawa y el joven de camisa roja Akira Sendoh y ambos son jugadores de preparatoria. –dijo ella amablemente.
-Ah… es cierto. Y… ¿Quién de los dos es más fuerte? –pregunto otro.
-Bueno yo diría que Akira pero… esa es mi opinión. –dijo sonriendo Saori.
-Ya hace mucho tiempo que están jugando y ninguno se rinde son muy fuertes. ¿Y usted que hace aquí señorita?
-Yo espero al joven de camisa roja. El es mi novio. –dijo con una sonrisa Saori.
-wuaa que suerte tiene. –dijeron los niños a una divertida Saori.
Cuando llegaron a un empate Sendoh dijo.
-Bueno ya es suficiente Rukawa, estoy muy cansado. Ya me voy. Vamos Saori.
-Si, esta bien. –dijo Saori mientras se levantaba del suelo y se acercaba a el.
-Suerte en el campeonato nacional, Rukawa. –dijo Sendoh. –por cierto… ¿Por qué me buscaste? – dijo Sendoh mientras Saori lo miraba sorprendida.
-En el campeonato nacional ¿Habrá alguien mas fuerte que tu? –pregunto un serio Rukawa que no le sacaba de encima la mirada a Saori por mas que le hablara a Sendoh.
-Bueno… no lo se…hay alguien Kitasawa… creo que se llama así. –dijo Sendoh mirando a una sorprendida Saori.
-¿No será Sawakita? Akira –dijo Saori.
-¡Ah! ¡Si! Ese. –dijo Sendoh con una mano en su cabello. –Bueno Saori y yo ya nos vamos, cuídate Rukawa. –se despidió el joven.
-Buena suerte Rukawa, salúdame a los muchachos de mi parte ¿si? Adiós. –dijo amable Saori mientras se iban de la mano con Sendoh.
-Adiós Saori. –dijo Rukawa.
Mientras iban caminando de la mano Saori y Akira iban conversando.
-Que raro es Rukawa. De todas formas ninguno gano o perdió. –suspiro Akira.
-¿Por qué te habrá buscado? –pregunto pensativa Saori. Mientras Sendoh sonreía. Saori todavía no se había dado cuenta de los sentimientos de Rukawa.
-Porque supongo que debo ser un rival muy fuerte para el. ¿No crees? –dijo divertido Akira.
-Claro que eres fuerte. Eres un gran jugador. –dijo ella mientras se abrazaba a el.
-Saori… ¿Qué querías decirme?
Saori bajo su mirada y no le contesto. No quería preocuparlo. Así que invento una excusa.
-Hoy es el festival ¿Iremos juntos no?
-Si, es verdad. A las ocho te pasare a buscar. –dijo el sonriendo.
Y cumplió su palabra. A las ocho paso a buscar a Saori, ella se veía muy hermosa con su Kimono.
-Te ves muy hermosa. ¿Vamos? –dijo el mientras le tendía su brazo.
-Gracias, usted también se ve muy guapo. –dijo mientras le guiñaba el ojo y lo tomaba del brazo.
El festival era muy hermoso con todas las luces, y los puestos. Ellos recorrieron todo el lugar hasta que Saori le pidió un hermoso osito de peluche a su novio. Obviamente el participo de un juego y lo gano para ella. Se veía muy contenta con el peluche en sus manos. Cuando estaban recorriendo el lugar se toparon con alguien conocido.
-Saori que gusto verte. Te ves muy hermosa con ese kimono. –dijo Haruko que estaba acompañada por sus amigas y Sakuragi.
-Gracias Haruko, tu también te ves muy bonita con ese kimono. –contesto Saori muy amable mientras Akira les sonreía.
-¡Sendoh! –grito Sakuragi. Mientras que Akira reía divertido.
-Hola Sakuragi. –dijo Sendoh.
-Se amable Sakuragi. –dijo Haruko.
-Ah… si Haruko.
Saori y Akira reían mientras lo saludaban.
-Que bonito oso de peluche dijo Haruko. Me gustaría uno así.
-Si ¿verdad? Akira lo gano para mí. –dijo sonriendo Saori.
-¿En serio? ¿Dónde? –pregunto Sakuragi.
-Allá en ese puesto. –señalo Akira.
-Ven Haruko ganare uno para ti. –dijo animado Hanamichi mientras se despedía de Saori y Akira.
-¡Espera Sakuragi! Nos vemos después Saori. –dijo Haruko con una sonrisa mientras iba corriendo detrás de Sakuragi.
-Esa chica es la hermana del capitán Akagi, Akira. –dijo Saori mientras iban caminando.
-¿Esa chica? ¿Hermana de Akagi? Bueno no se parecen mucho. –dijo un divertido Sendoh.
-Akira… yo no he sido del todo sincera contigo. –dijo Saori mientras se sentaba en un banco. –Si tenía que contarte algo.
-Yo sabia… te conozco demasiado Saori. Dime ¿Qué es? –dijo el mientras se sentaba a su lado.
-Bueno resulta ser que no solo es el esguince lo que tengo en mi tobillo. En los estudios que me hizo mi madre salio que tengo… un… tumor en el hueso de la tibia distal. Pero lo bueno es que el tumor es benigno y además no es tan grande. El medico me dijo que… talvez con radioterapia me cure.
-Saori… eso es muy importante. ¿Por qué no me lo dijiste antes? –pregunto un asombrado Akira.
-Es… que… no quería preocuparte. El doctor me dijo que no era tan grave y…
-¡Saori! Eres mi novia claro que me preocupo. Además grave o no merezco saberlo. Y quiero que te quede en claro una cosa. Pase lo que pase yo estaré contigo. Te amo Saori, nunca lo olvides. – dijo el mientras la abrazaba con fuerza.
-Akira… gracias. –dijo ella mientras se aferraba mas a el y de sus bellos ojos verdes brotaban lagrimas. –Yo también te amo…
