Hola! *-* Como sea, perdón por no haber actualizado antes, me interrumpieron…Algunos problemas míos, familiares y demás, nada importante porque no tiene que ver con el fic, así que traje un nuevo capítulo. Y lo siento, zoeldwina, no puedo alargar los caps, es el estilo que le di a este fic. Espero no te moleste :DD

En las siguientes dos semanas estaré publicando más de seguido ya que tenemos un "receso" por así decirlo, de clases xD

Disfruten, no tengo muchas palabras más que para narrar.

Una mañana fría. Astrid corre. Una discusión más. Nada nuevo que contar.

Sus pulmones arden, y su vista ya es borrosa.

Comienza a ver miles de sombras negras siguiéndola por la calle, se asusta y corre aún más.

Se tropieza con alguien, ese alguien, es él.

Se miran. Los ojos de un compasivo Hiccup, sonriente y despreocupado, se posan en su rostro.

Flash back

La rubia llegó a casa agotada, como siempre, para, luego de entrenar duro durante horas desde las seis hasta las diez AM, toparse con sus padres.

Siempre entra por la puerta trasera, porque continuamente a la cocina, se encuentra la escalera para subir a las habitaciones. Sin haberse percatado de que sus padres habían vuelto de su viaje de negocios, oyó una sorpresiva voz que la dejó un poco inmutada.

-Astrid.

Mierda.

Sí, ese, era el tono de su padre cuando quiere hablar seriamente, y en este caso, discutir.

-Queremos hablar contigo. Ven aquí por favor.

-Dejaré mis cosas arriba –Contestó secamente, como lo hace siempre que no quiere hablar con ellos. Eso es, nunca. -.

No tenía intención alguna de bajar a la sala.

E involuntariamente, lo hizo.

Suspiró antes de hablar.

-¿Ahora qué? –Su tono sonaba cansado, claro, lo estaba –

-Queremos preguntarte algo –Comenzó su madre -.

-¿Qué?, si se puede saber.

-¿Hay algo que tengamos que saber, nos ocultas algo? –Ese fue su padre. Astrid quedó un poco petrificada, pero, obviamente lo ocultó tan bien que su rostro indiferente seguía siendo el mismo –

-No –Respondió -. Nada aparte de que no estoy conforme con las actividades y el colegio en el que obligadamente me metieron.

-De acuerdo, te lo volveré a preguntar. ¿Hay algo que nos ocultas? Si es así, dilo, ahora.

-¡No diré nada! Y si algo les oculto, ¡Deberían averiguarlo por ustedes mismos, no escondo nada!

-¡No me levantes la voz jovencita!

-Frederick, ya basta, no quiero que tenga…

-¿Qué? ¿Otro "ataque de ira"? –Astrid comenzaba a cerrar los puños lentamente, mientras su mirada penetrante se volvía más y más oscura – Esas cosas son puras mentiritas para llamar la aten…

-¡Tú cállate! ¡Ninguno de los dos me presta atención cuando quiero demostrarles algo de lo que en tanto deberían estar orgullosos, y ahora vienen a preguntarme si "oculto algo"! –Hizo las respectivas señas con los dedos – Son increíbles

-¡No vuelvas a gritarme así! –Un empujón que la dejó en el suelo, fue suficiente – ¡Sólo te estoy pidiendo que dejes de ser como los otros!

-¡¿Quién mierda te dijo que lo soy?! –Volviéndose en pie, tomó una de las sillas de madera que estaba a su lado, y la arrojó rompiendo muebles de vidrio - ¡¿Uno de tus "contactos?! ¡Si tan sólo dejaras de hacerme sentir observada! –El rostro de su padre se sorprendió, demasiado –

-Astrid, yo no…

-¡Me voy! –Salió corriendo, dejando la puerta abierta y unos cuantos vidrios por todas partes, además de en las palmas de sus manos -

Él trató de seguirla, pero su esposa lo detuvo.

-Déjala, tiene razón, no le damos su espacio.

-Yo sólo quiero lo mejor para ella, quiero que sea feliz… -Volteó y se dirigió a su oficina, la misma se encuentra bajando las escaleras hacia el sótano –

Fin Flash back

-Astrid, ¿Qué pasa?

-E-Ellos… -Sonaba asustada - ¡No dejan de seguirme! – Un grito de auxilio y perturbación sorprendió al castaño que sintió algo abrazando su cuerpo tan fuerte como si él fuera la persona que detuviera lo malo -

Ya sentados en el parque, bajo un árbol, Astrid yacía dormida con la cabeza recostada en Hiccup. Él, desde la vista superior, la dibujaba.

-Tú y esos problemas… -Ella levanta la vista – Deberías tratar de ignorarlos.

-Es que… No puedo –Se sorprendió que lo escuchase incluso dormida -.

-¿Qué no te deja?

-No tengo idea –Su rostro de repente cambia, a uno sombrío y lleno de ira, como el que Hiccup había podido contemplar cuando se chocaron -.

Pov Astrid.

Necesito, mi Música. No tengo derecho a llamarme así. Ni siquiera puedo tocar la flauta como una profesional así que no me merezco eso.

No me siento débil, me presionan demasiado, pero no me siento así. Si ellos me siguen, que lo hagan, no matarán mi orgullo.

Pov Normal.

Ninguno de los dos habló más.

Mil gracias por los favs y reviews, que me impresionaron demasiado para creerlo verdad *-*

Nos vemos!