Al fin!, espero que les guste, alguna que otra sorpresa! espero sus comentarios! me encantan!
Las luces estaban tenues, en la pantalla del televisor, corrían imágenes sin parar, Rachel en el glee club, en las regionales, en la propaganda de colchones, run joey run, seccionales, era un hermoso bombardeo de Rachel Berry que seguía corriendo sin parar.
fotos, videos, todo pasaba, y ella no podía contener la emoción. Aún no veían a sus amigos pero esa era la mejor sorpresa que le podían dar, ver esas imágenes suyas, cantando, bailando, feliz, era lo mejor. Pasaron unos minutos y Quinn había tomado a la morocha por la cintura dandole un tierno abrazo para luego susurrarle.- te lo aseguro, tu vas a volver a tener ese hermoso brillo en los ojos- Rachel cerró los ojos y abrazó a Quinn con más fuerza, deseando que ese momento no acabara jamás, cuando un ruido la sacó de sus pensamientos.
Ahí estaban, todos los chicos, mirándola y asintiendo con la cabeza, como gesto de admiración, aprobación, una muestra de apoyo, hasta que finalmente Will habló.
W- quiero pedirte disculpas por la situación de la mañana... realmente no tenía idea, no fue mi intención... ahora Brittany tuvo una brillante idea y todos aqui la ayudamos a llevarla a cabo... ves esas imágenes Rachel?- preguntó señalando la pantalla- así te conocimos, y queremos que poco a poco, recuperes esa vida, esa esperanza y esa felicidad que irradiabas, y todos estamos para lo que necesites mientras eso sucede...
R- waow... realmente, gracias, se que no fue tu culpa Will, no te preocupes, los extrañaba tanto...- expresó con lágrimas en los ojos luego del discurso de su profesor.
S- bueno, y basta de cursilerías, tenemos algo para ti Berry, así que sientate y disfruta.
Dicho esto, Rachel y Quinn tomaron asiento en uno de los sillones de la sala, la rubia no estaba al tanto de el plan de Brittany así que estaba igual de sorprendida que Rachel.
Luego de unos minutos la música comenzó a llenar el espacio cuando un hermoso mashup de Lean on me/ben inició... la perfecta mezcla de voces de Mercedes y Santana inundaba el ambiente, luego Kurt y Brittany, todos acompañaban en los coros, y las lágrimas los acompañaban a ellos. Cuando la canción terminó todos se acercaron a Quinn y Rachel y se fundieron en un hermoso abrazo de grupo.
S-ya listo, demasiado amor para mi gusto.
soltó Santana despegándose del abrazo que la había empalagado, ella tenía su lado tierno y todos lo sabían, pero ella seguía empeñada en demostrar lo contrario.
Rachel no tenía palabras para agradecer aquel gesto, todos le habían hecho mucha falta en ese tormento que pasó, pero ya todo había terminado, y estaban todos sus amigos para apoyarla.
El resto de la noche fue hermosa, bailaron, cantaron, rieron, todo estaba días siguieron pasando, y el final de la semana en casa de Will estaba cerca, nadie quería que aquello terminara, no sabían cuando se volverían a ver, y no querían pasar años sin saber nada uno del otro, Quinn y Rachel no se habían separado desde que llegaron, y tampoco tenían pensado hacerlo... Rachel se limitaba a abrazos, y caricias tiernas, pero eso a Quinn poco le importaba, la morocha le dijo que la ama, y hace lo que puede, tampoco iba a presionarla, no quería que se asustara y saliera corriendo, además, no necesitaba ninguna otra cosa, solo con tener a Rachel a su lado, era la persona más feliz del estado.
Habían hecho una fogata, y todos se habían sentado al rededor, con guitarras, malvabiscos y unas finas mantas por la brisa de la noche, reían y cantaban, estaban en paz. En un momento Rachel se levantó separándose de la rubia que la miraba extrañada, le dio un dulce beso en la comisura de los labios y caminó hasta la casa.
Quinn no apartaba la mirada de ahí hasta que Santana la sacó de sus pensamientos.
S- si vas a estar pendiente, anda con ella... nadie se va a molestar rubia, quita esa cara de preocupada que ya me está irritando.
Quinn no esbozó palabras, asintió y se dirigió hasta la casa. Todo estaba apagado y la rubia comenzó a buscar a Rachel por toda la casa... todo estaba en silencio.
Abrió la puerta del cuarto lentamente, y ahí estaba, acostada abrazando sus rodillas en posición fetal mientras le daba la espalda a la puerta.
Por que le daba tanta ternura? solo su imágen le llenaba el alma, se había dado cuenta que por aquella pequeña morena haría lo que fuera, daría la vida solo para que pudiera ser feliz.
Se había prometido a si misma que no descansaría hasta lograr que Rachel fuera feliz, y era justo lo que iba a hacer.
R- piensas quedarte parada en la puerta toda la noche o vas a venir conmigo?- susurró desde la misma posición, haciendo que Quinn sonriera ampliamente y corriera junto a ella abrazándola por la espalda. Estaban tan cómodas en su mundo, pero algo inquietaba a Rachel, no estaba totalmente allí, su mente viajaba y la rubia por más que intentaba descifrar que sucedía no podía.
Q- en que piensas?- decidió preguntar al fin, ya que seguir suponiendo cosas no iba a servir de nada.
Luego de un pequeño silencio que para Quinn se hizo eterno Rachel respondió.
R- no es nada Quinn, simplemente estoy algo preocupada.
Q-ya te dije que no tienes de que preocuparte Rachel...- decía mientras acariciaba la morocha melena- no voy a dejar que te haga daño.
R- no es eso Quinn...- se volteó para mirarla a la cara- yo... es muy complicado Quinn, y aún no... mira, en su momento te lo voy a decir, aunque tengo que confesarte que tengo un miedo terrible de que no quieras volver a hablarme cuando lo sepas...
Q-no digas tonerías Rachel... jamás querría eso.
R- me lo prometes?
Q- te doy mi palabra.
Rachel sonrió y se acomodó en los brazos de Quinn para dormir, la noche siguiente partirían a casa y necesitaba descansar.
Luego de estar casi una hora pensando, preocupada sobre lo que hablaba Rachel, el sueño también se apoderó de Quinn. Nunca creyeron que fueran a dormir tanto, pero había pasado el mediodía y Rachel estaba recién abriendo los ojos.
Ahí estaba, "no es más perfecta por que no se levanta más temprano", pensaba mientras acariciaba un mechón sobre su frente.
R- Quinn... Quinn...- susurraba pero la rubia no daba señales de vida, realmente estaba dormida. Estuvo llamándola unos quince minutos hasta que logró despertarla, y medio dormidas subieron a desayunar.
Todos estaban algo dormidos, había sido una larga noche y nadie hablaba, todos estaban concentrados en sus desayunos.
Ese sería un día tranquilo, sin planes elaborados, ni tareas agetreadas, a la noche todos iban a volver a irse y solo querían descansar y disfrutar de la compañía de sus compañeros, no sabían cuando volverían a verse.
Santana, Brittany, Rachel y Quinn estaban sentadas en la arena de la playa, junto al agua viendo el atardecer, el último de esa agradable semana que había compartido todos juntos.
B- Siento pena por el sol.
Las otras tres la miraron atónitas, nunca sabían si estaba por decir algún comentario totalmente inteligente o si no tenía idea de lo que hablaba.
R- por que sientes pena por el?
B- Por que siempre está trabajando, su trabajo es iluminarnos, y no tiene tiempo para descansar ni un segundo, mientras no nos alumbra a nosotros, ilumina la otra parte del planeta, debe estar agotado, pero no le importa, sigue estando ahí cada mañana para acompañarnos.- respondía con una inmensa sonrisa mostrándose orgullosa del sol.
esto provocó tanta ternura en las demás, la rubia tenía razón, eran esos detalles los que la hacían tan especial, siempre notaba esas cosas que el resto pasaba por alto, siempre.
B- Rach...?
R- dime.
B- y tu por que estás tan triste?
La morocha abrió los ojos como platos al igual que Quinn, Rachel palideció, Brittany le daba justo en el clavo.
R- n.. nada Britt, no me pasa nada... - respondió tartamudeando.
B- entonces por que tus ojos tienen esa tristeza?
la morena se quedó muda, no podía responder esa pregunta por más que tratara, y Quinn lo notó.
Q- ya dejala Britt, solo está cansada.- espetó sonriéndo a Rachel, que respiraba relajadamente luego de escuchar esas palabras de la rubia. Siempre sabía que decir.
El sol se puso, la noche había llegado, y todos estaban en la puerta de la casa de Will despidiéndose, algunos lloraban, otros bromeaban, pero todos estaban nostálgicos, por que no sabían cuánto tiempo pasaría para que se volvieran a ver.
Luego de llantos y despedidas, ya todos estaban en sus respectivos autos y marchaban a su destino.
Rachel encendía la radio y se recostaba en el asiento del acompañante, por más que la rubia le hubiera dicho que se mudaba con ella a Los Angeles, estaba asustada, no sabía que iba a ser de ella.
tarareaba un poco, miraba la ventana, miraba a Quinn, se miraba las manos.
Habían recorrido la mitad del camino, y ya no aguantaba más, tenía que hablar con Quinn, ella estaba pendiente, quería ayudarla, y siempre la hacía sentir mejor, no podía seguir ocultandole las cosas.
R- Quinn...- susurró con la mirada fija al frente... un mal estar la estaba invadiendo y necesitaba aire fresco.- puedes detener el auto?
La rubia se estaba preocupando, Rachel tenía la mirada como ida, así que estacionó el auto y puso las luces de advertencia.
En cuanto el auto se detuvo Rachel abrió la puerta y bajó corriendo hacia el descampado al lado de la ruta, Quinn estaba paralizada, no sabía que hacer, no veía nada, buscaba a Rachel, la llamaba, y solo escuchaba sonidos extraños, se estaba desesperando, cuando al cabo de unos minutos la morocha volvía cabizbaja y con un aroma bastante particular.
Las lagrimas salían sin permiso de los ojos de Rachel que inutilmente trataba de controlarlas.
Quinn se limitaba a abrazarla, y acariciar su espalda.- todo va a estar bien.- susurró intentando contener sus propias lágrimas, sabía que algo grave estaba pasando, y se estaba preparando para cualquier cosa.
R- prometes no odiarme y dejarme varada en este descampado a estas horas?- preguntó en un susurro ahogado mientras se separaba levemente de la rubia.
Q- No voy a odiarte Rach, nunca lo haría, y menos dejarte a la intemperie, quien va a tararear en mi auto sinó?
Una pequeña sonrisa se asomó en el rostro de Rachel, ambas subieron al auto para poder hablar tranquilas, se sentaron en el asiento trasero para estar más cómodas.
Estaban frente a frente, Rachel miraba el techo, intentaba hablar pero no le salían las palabras.
Q- hey, no te esfuerzes tanto, no es necesario, en serio, puedo entender que no quieras hablar.- habló mientras sujetaba la mano de la morocha con fuerza para demostrarle su apoyo.
R- no, tengo que hacerlo Quinn, tengo miedo, no se que hacer.
Q- no voy a dejar que te haga daño Rach, ya te lo dije!
R- ya me lo hizo Quinn!, el lo hizo, y estoy aterrada por que no quiero que eso te aleje de mi.
Quinn escuchaba atentamente, tenía sus sospechas pero no tenía idea del nivel de la situación que ya comenzaba a alterarla, que otra cosa podía haberle hecho? tan grave era como para que la morocha pensara que se alejaría de ella?
Q- te escucho entonces.
R- Quinn fue hace un mes, un mes y medio, un poco menos, no recuerdo muy bien...
El habla se veía interrumpído por sus lágrimas que volvían a hacer acto de presencia.
Listo, Quinn ya había atado cavos en su mente, pero hasta no escucharlo no podía dar por sentado semejante disparate.
R- Yo no quería Quinn, realmente no quería- repetía entre sollozos- el me agarró con fuerza y yo... no podía hacer nada Quinn!.
Q- shh. shh...- la rubia la abrazó y acariciaba su espalda, estaba escuchando bien?- ya pasó preciosa...
R- no Quinn no pasó!- gritó la morocha abrazando aún más fuerte a Quinn, tenía miedo que saliera corriendo luego de lo que le diría.- Quinn, tengo náuseas, me mareo, acabo de vomitar! tengo mucho miedo Quinn, no te quiero perder!
El mundo de la rubia comenzó a desmoronarse poco a poco, eran demasiadas emociones juntas, tenía que ser fuerte para Rachel, pero ya no sabía de donde sacar fuerzas, ambas lloraban son fuerza, se abrazaban, se sentían, buscaban apoyo en la otra.
Q- Rach... no voy a alejarme, y ahora menos que nunca.
Rachel se separó lentamente, la miró a los ojos- te dije alguna vez cuánto te amo?
Q- no, - dijo con una sonrisa- nunca lo dijiste.
R- pues lo hago Quinn, en serio.- la abrazó de nuevo, con más fuerza si eso era posible.
Q- Rach... estás segura?- susurró.
R- no, tengo mucho miedo de saber, de confirmarlo y no saber que hacer, de que eso pueda alejarte de mi, no estoy lista para eso Quinn, ni para que te alejes, ni para nada más.
Quinn casi muere de ternura en ese momento, la tomó de los cachetes apretándoselos levemente.
Q- Haremos la prueba, y diga lo que diga, voy a estar a tu lado, más que nunca.
R- lo prometes?
Q- Lo prometo.
Espero que no me odien, y lamento no haber actualizado antes, exámenes, trabajo, etc, prometo hacerlo más seguido!
eso si después de esto les sigue gustando la historia y quieren que la siga! ustedes diganme! (:
espero que les haya gustado.
